Milei llevó a España su cruzada contra el socialismo y volvió a desafiar a Pedro Sánchez en su propia casa
Javier Milei no necesitó más que unos segundos para dejar en claro que su visita a España no serviría para recomponer la relación con Pedro Sánchez. El Presidente argentino llegó este jueves a la XXX Cumbre Iberoamericana, saludó efusivamente al rey Felipe VI y apenas le estrechó la mano al jefe del Gobierno español, sin siquiera detener su marcha. Fue el primer encuentro cara a cara entre ambos después de meses de insultos y acusaciones cruzadas.
La escena condensó el estado de una relación bilateral atravesada por las diferencias ideológicas y los ataques personales. El contraste quedó expuesto desde el ingreso a la Galería de las Colecciones Reales, frente al Palacio Real de Madrid. Milei se mostró sonriente al encontrarse con Felipe VI, a quien saludó con un apretón de manos y unas palabras de cortesía. Con Sánchez, en cambio, el intercambio fue fugaz: apenas extendió la mano y continuó caminando hacia el plenario.
La respuesta del mandatario español llegó después, durante una conferencia de prensa. Consultado por el saludo y las críticas del argentino, Sánchez eligió marcar diferencias sin devolverle los agravios. “Entiendo que los presidentes estamos para unir a los países. El insulto no forma parte de mi forma de entender la política. Ahí lo dejaré”, sostuvo. Fue una manera de contestarle a Milei sin alimentar una nueva escalada diplomática, en momentos en que España atraviesa su propia campaña electoral.
El libertario, por su parte, volvió a utilizar un escenario internacional para defender su batalla ideológica contra el socialismo. Aunque mantuvo un tono más medido que en otras apariciones públicas en territorio español, el contenido de su discurso no dejó demasiado margen para las interpretaciones. Después de un recorrido histórico por las raíces del liberalismo y la influencia de pensadores españoles, citó al intelectual Salvador de Madariaga para establecer una equivalencia entre el socialismo y el fascismo.
“Esta equivalencia no es casual. Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”, aseguró Milei ante los jefes de Estado. Y agregó que la ubicación del fascismo a la derecha de la extrema izquierda no lo convertía, a su juicio, en una doctrina ajena al socialismo.
El Presidente fue incluso más allá al advertir sobre el avance de las agendas progresistas en Europa, una referencia que adquirió especial significado por el lugar donde pronunciaba esas palabras. “Esta es la pretensión que sigue viva en agendas que se denominan progresistas y que ganan terreno en Europa”, afirmó, antes de reclamar a sus pares que asumieran la responsabilidad de defender la libertad frente a los abusos del poder político.
Una cumbre diplomática y una agenda con la derecha española
La tensión con Sánchez no se limitó al discurso. Milei ya había dado una señal política la noche anterior, cuando decidió ausentarse de la recepción oficial y se reunió en su hotel con Santiago Abascal, el líder de Vox y uno de sus principales aliados políticos en Europa. El dirigente de la ultraderecha española difundió posteriormente una fotografía del encuentro y celebró la presencia del argentino en Madrid. “Esta noche me he reunido con mi amigo y aliado Javier Milei”, escribió en sus redes sociales.
La decisión volvió a poner de manifiesto una característica de la política exterior del libertario: su disposición a privilegiar los vínculos con dirigentes ideológicamente afines, incluso cuando eso supone tensar las relaciones con los gobiernos de los países que visita. En España, esa preferencia tiene una dimensión particularmente sensible porque Vox es uno de los principales adversarios políticos de Sánchez y forma parte de la disputa electoral que se resolverá el próximo 29 de noviembre.
La agenda del Presidente incluyó además un encuentro con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y otra de sus aliadas en la derecha española. El Presidente regresará a Buenos Aires esta misma noche, con la visita del papa León XIV a la Argentina entre los asuntos que lo esperan.
PL/CRM
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