Las victorias históricas de los demócratas que más duelen a Trump: musulmanes, latinos, negras, indígenas y el primer senador gay
Los demócratas arrasan en las elecciones legislativas de EE.UU. y arrebatan a Trump el control de las dos cámaras, limitando considerablemente el poder del presidente en los dos próximos años de su mandato. Dentro del tsunami demócrata, la formación logró victorias históricas que escuecen especialmente a Donald Trump.
Abdul El-Sayed, primer senador musulmán de la historia
Trump había convertido a El-Sayed, ahora senador por Michigan, en uno de los principales blancos de sus ataques racistas. El demócrata, que además representa al ala progresista del partido, es el primer senador musulmán de la historia de EE.UU. Trump lo llamó “yihadista” y declaró que el Senado tendría que instalar un “detector de metales especial para Abdul”.
“A todos los padres que tuvieron dificultades para explicar a sus hijos por qué el presidente se burla abiertamente de alguien por su nombre o por cómo reza, díganles mañana que los malos perdieron”, afirmó. “Ellos quieren una América que es demasiado pequeña para algunos de nosotros. Sabemos que América es lo suficientemente grande para todos nosotros”, señaló El-Sayed en su discurso de victoria.
Hijo de inmigrantes egipcios, El-Sayed es médico y firme defensor de la causa palestina y los servicios públicos. No es un político profesional, aunque trabajó en la administración Biden y en el sistema de salud de Detroit, una experiencia que utilizó en sus discursos de campaña, al criticar una sanidad “más interesado en la facturación que en la curación”.
Keisha Bottoms, primera gobernadora negra de EEUU
La demócrata Keisha Lance Bottoms ganó las elecciones a gobernadora de Georgia y se convierte en la primera mujer negra gobernadora de un estado de EE.UU. Dicha victoria se produce, además, en uno de los campos de batalla políticos más disputados del país. Bottoms será también la primera gobernadora mujer de Georgia.
“Ningún aspirante a dictador nos va a parar”, declaró la gobernadora electa. Los demócratas no controlan el puesto de gobernador del estado desde 1998. Su rival, Rick Jackson, es un magnate del sector sanitario que utilizó su fortuna personal para financiar su campaña.
Bottoms fue uno de los cargos del Gobierno de Joe Biden que Donald Trump despidió sumariamente tras volver al poder. Lo anunció entonces con jactancia y sus habituales mayúsculas en la red Truth: “ESTÁS DESPEDIDA”.
Gina Hinojosa, primera gobernadora hispana de Texas
Texas había tenido ya dos mujeres como gobernadoras, pero Gina Hinojosa (52 años) es la primera en conseguirlo como latina —la mayor minoría del territorio— y como demócrata, en un estado que venía siendo republicano desde 1995. Hinojosa derrotó al republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo, tras cosechar más de cuatro millones de votos.
La victoria de Hinojosa se produce después de una campaña en la que, siguiendo la tónica habitual, Abbott gastó decenas de millones de dólares más que su rival. El republicano aspiraba al récord de permanencia en el cargo, que ostentaba desde 2015. Como en otras contiendas del país, la candidata se centró en el costo de la vida, pero se benefició del rechazo a las políticas migratorias de Trump entre una población con vínculos evidentes con el otro lado de la frontera.
Nacida y criada en el Valle del Río Grande, una tierra fronteriza en el sur de Texas, Hinojosa fue elegida en 2016 para la Cámara de Representantes estatal. Antes de entrar en política, trabajó como abogada especializada en derechos civiles y laborales.
Chris Pappas, primer hombre abiertamente gay que llega al Senado
El demócrata Chris Pappas (46 años) se convirtió con su victoria en New Hampshire en el primer hombre abiertamente gay que llega al Senado de EE.UU. Derrotó al republicano John Sununu, que había sido senador y que además es hijo de un exgobernador del estado.
Con un amplio historial en la cámara de representantes, donde resultó elegido en cuatro ocasiones, Pappas no hizo, sin embargo, especial bandera de su orientación sexual durante la campaña que permitió a los demócratas mantener el vital escaño en el senado por New Hampshire. Como otros candidatos victoriosos, centró sus mensajes en el aumento del costo de la vida y el acceso a la sanidad. En el terreno personal, su familia es propietaria de un histórico restaurante, especializado en tiras de pollo.
“Fue una larga campaña con el caos, la corrupción y los gastos procedentes de Washington como telón de fondo”, declaró el flamante senador tras conocerse el resultado. “New Hampshire salió a la calle hoy, han alzado la voz hoy y han dejado claro, con un mensaje rotundo, que New Hampshire necesita un cambio de rumbo. Washington necesita que una nueva generación se siente a la mesa para arreglar las cosas”, reclamó.
Ilhan Omar, la congresista de origen somalí perseguida por Trump
La congresista demócrata Ilhan Omar es una de las figuras progresistas más destacadas de su partido y uno de los blancos preferidos de los insultos de Donald Trump. La llamó “basura”, clamó por su deportación y difundió fake news sobre su vida privada, además de promover una investigación sobre una supuesta mentira acerca de su edad cuando consiguió la ciudadanía estadounidense, en el año 2000.
Ilhan Omar nació en 1982 en Mogadiscio, Somalia, y llegó al país con su padre en 1995, siendo una niña, desde un campo de refugiados en Kenia. Hace solo unas semanas, Omar anunció que abandonaba su domicilio en Washington por razones de seguridad, tras la irrupción de agentes federales en su vivienda a las seis de la mañana, en el marco de esta investigación impulsada por Trump.
Ahora la congresista emerge como una de las grandes triunfadoras de estas elecciones. Repite como representante por el 5º distrito de Minnesota, y lo hace con un abrumador 76% de los votos. Omar, del ala más a la izquierda del Partido Demócrata –aboga por la sanidad universal y reformas sociales– es la primera congresista somalí-estadounidense, una de las primeras mujeres musulmanas en el Congreso y la primera en usar hiyab.
Peggy Flanagan, la primera senadora indígena
También en Minnesota, el triunfo de Peggy Flanagan marca otro hito: es la primera mujer indígena que formará parte del Senado. Aunque Estados Unidos tuvo hombres nativos americanos en esa Cámara, ninguna mujer perteneciente a los pueblos originarios había ocupado antes un escaño en esa institución.
La flamante senadora, de 47 años, pertenece a la nación White Earth de los ojibwe. De hecho, en su perfil de redes sociales incluye su nombre aborigen: Gizhiiwewidamookwe. Su trayectoria está muy vinculada a la defensa de estos pueblos y a los derechos de la infancia. Antes de entrar en política trabajó como organizadora comunitaria y en diversas ONG. En 2015 fue elegida para la Cámara de Representantes estatal, y en 2019 tomó posesión como vicegobernadora junto a Tim Walz, cargo que mantuvo hasta ahora.
“Demostramos que una mayoría puede ganar al dinero” (many can beat money), dice Flanagan en un mensaje a sus votantes en Instagram. “Y que ningún presidente puede torcer la voluntad de la gente”, refiriéndose a la estrategia de gerrymandering de Trump antes de las elecciones y la ocupación de ciudades como Minneapolis con miles de agentes migratorios federales.
Adam Hamilton, el pastor metodista que logró la gesta del siglo
Este es la persona que hizo posible una victoria histórica: es el primer demócrata elegido para el Senado por Kansas en casi un siglo. Concretamente 94 años. El último senador demócrata fue elegido en 1932. El escaño se lo arrebató, con más del 51% de los votos, a Roger Marshall, el candidato republicano respaldado por Donald Trump.
En un estado muy conservador y reacio a las figuras demócratas, el fichaje de Hamilton fue providencial. Con 62 años, es director de la Iglesia de la Resurrección, que fundó con 25 años en 1992, y se convirtió en la mayor congregación metodista de todo Estados Unidos. Además, es autor de una treintena de libros sobre cristianismo y teología.
La millonaria campaña en Kansas –se invirtieron cerca de 110 millones de dólares– fue clave en el triunfo de Hamilton: centró su discurso en el costo de la vida y se presentó como “demócrata de mentalidad independiente” frente a las acusaciones de “extrema izquierda” de Trump y el vicepresidente JD Vance, que viajaron a Kansas para apoyar al derrotado Marshall.
Xavier Becerra, primer gobernador latino en California en 150 años
“Hermanos y hermanas”, dijo en español Xavier Becerra tras conocer los resultados. “El sueño californiano es universal, innegociable, y no se puede deportar”. Becerra será el primer político de origen mexicano en dirigir el estado desde Romualdo Pacheco en 1875, cuando California se incorporó a EE.UU.
La victoria de Becerra es histórica, pero no toma por sorpresa. En un estado donde la comunidad latina representa el 40% de la población total, Becerra dedicó su discurso a “quienes vivieron atemorizados” por “los terroristas del ICE”, a los que dedicó una frase triunfal: “Hay un nuevo sheriff en la ciudad”.
Becerra, de 68 años, nació en Sacramento de un matrimonio de inmigrantes mexicoestadounidenses que llegaron al país en la década de los cincuenta. No es un recién llegado a la política estadounidense. Ocupó la cartera de secretario de Salud y Servicios Humanos durante la presidencia de Joe Biden (2021-2025). Antes fue miembro de la Cámara de Representantes durante doce legislaturas y de la Legislatura estatal por dos años. Además, se desempeñó como fiscal general de California entre 2017 y 2021, y llevó a la primera Administración Trump a las cortes en 122 ocasiones.
Deb Haaland, primera gobernadora de ascendencia indígena
La nueva gobernadora de Nuevo México, Deb Haaland (65 años) es la primera mujer de ascendencia indígena que llega a dirigir el Ejecutivo de un estado, pero no es una recién llegada a la política: fue la dirigente del partido demócrata en su estado de 2015 a 2019 y después estuvo dos años en la Cámara de Representantes, para pasar a continuación a la secretaría de Interior de Joe Biden. Allí lideró una investigación sobre la integración forzosa de niños indígenas en internados.
La victoria de Haaland fue cómoda, con más del 57% de los votos en un estado que progresivamente se fue escorando al bando demócrata en las últimas elecciones, pese a ser históricamente proclive a la alternancia.
Una vez más, el discurso ganador estuvo centrado en el bolsillo de los votantes. “Tenemos que hacer que la vida de los neomexicanos sea más accesible porque tenemos en el cargo a un presidente que no tiene ni idea de cómo vivimos”, declaró en uno de sus mitines, según cita el New York Times. La campaña se distinguió de otras contiendas del país en que no hubo ataques personales entre los rivales.
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