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El día después

Derrota de Trump en EE.UU.: el peronismo festeja mientras el Gobierno recalcula

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump

María Cafferata

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“Beautiful morning”, tuiteó, irónica, Cristina Fernández de Kirchner por la mañana. El peronismo estaba exultante ante la derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos. Los mensajes de entusiasmo llegaban desde todas las tribus, incluso de aquellas que habían viajado a Washington y se encargaban de ir anunciando, durante la madrugada del recuento, el minuto a minuto de cada estado norteamericano. Primero Lula da Silva en Brasil y ahora la ola demócrata en Estados Unidos: los aliados de Javier Milei empezaban a derrumbarse y el peronismo, aliviado, empezaba a saborear la posibilidad de una victoria. 

“Esto es una paliza”, exclamó, eufórico, uno de los dirigentes peronistas que viajó a Washington cuando comenzaron a llegar las primeras señales de que el candidato demócrata de Texas, James Talerico, vencería al republicano Ken Paxton. El chiste se repetía en las redes sociales y se compartía en conversaciones privadas: que un demócrata ganara Texas era como que el peronismo ganase la provincia de Córdoba. La derrota de Trump era un sacudón para las expectativas futuras de Milei, y en el peronismo se celebraban las victorias demócratas en distritos conservadores –como Texas o Kentucky– como si fueran propias. 

La lectura que predominaba en las tropas kicillofistas y massistas era que la derrota de los republicanos, más que anticipar un fracaso electoral de Milei, lo aceleraba. “Esto va a afectar las posibilidades de una nueva ayuda financiera el año que viene”, deslizó un referente cercano a Sergio Massa, quien agregó: “Encima Milei es mufa: lo que toca lo hunde”, ironizó. No fue el único: el ministro de Gobierno bonaerense, “Carli” Bianco, hizo el mismo chiste en sus redes sociales a la medianoche: “Te liquida. Fin”, tuiteó.

“Acá lo importante es que la ultraderecha no se sienta imparable”, explicó una funcionaria con asiento en La Plata, en donde también se celebraba el revés electoral de Trump, aunque con cautela. La noche anterior, después de un fin de semana de tensiones con La Cámpora, Axel Kicillof se había reunido con Máximo Kirchner para allanar el camino en la previa de la reunión del consejo del PJ bonaerense. En ese encuentro, que se realizó cuando ya se estaban cerrando las urnas en Estados Unidos, se acordó que Kirchner continuaría al frente del congreso del PJ, que es el órgano que designa la junta electoral del partido (que aprueba o rechaza las candidaturas). 

Según fuentes de ambas tribus, el encuentro transcurrió con cordialidad: “La suficiente paz para que el partido pueda transitar un proceso electoral”, graficaron en el kicillofismo. La reunión del PJ bonaerense será a las 17 en La Plata, donde el partido tiene sede, y se espera que haya comentarios y festejos por el resultado de las elecciones en Estados Unidos. 

Mientras el peronismo intercalaba euforia con cautela, el Gobierno guardaba silencio. En la Casa Rosada esperaban una derrota, pero la dimensión de la victoria demócrata en algunos distritos los tomó por sorpresa. Empezaron a barajar hipótesis y pusieron el foco en la migración del voto joven y blanco, que había acompañado a Trump en 2024 y que ahora se había volcado hacia los candidatos demócratas. 

Según una encuesta post electoral que realizó la BBC y que compartió el consultor Gustavo Córdoba, el 70% de los menores de 30 años había votado al Partido Demócrata. “Hay un nuevo balance de poder en la sociedad norteamericana”, precisó el director de Zubán Córdoba. 

En el ecosistema libertario comparten, inicialmente, el mismo diagnóstico. El encargado de sentar postura fue Santiago Caputo, uno de los pocos que estuvo comentando los resultados electorales durante la madrugada del recuento. “Según las encuestas a boca de urna de CNN, los demócratas ganaron esta noche entre los hombres blancos jóvenes por una diferencia de 17 puntos porcentuales. En 2024, Trump había ganado entre ese mismo grupo por una diferencia de 28 puntos”, señaló el asesor monotributista, que hace una semana ayudó a organizar la fuga de Flavio Bolsonaro, a través de su cuenta oficial de Twitter.

Pese al golpazo, en el Gobierno intentaron matizar el impacto de la derrota. “Hay que recordar que, en la historia de Estados Unidos, solo dos presidentes lograron ganar las elecciones de medio término: Roosevelt en 1934 y Bush en 2002”, explicó uno de los funcionarios del Ejecutivo que viajó a Washington a participar como veedor de las elecciones. La preocupación principal de LLA era el impacto que la elección tendría sobre el valor del dólar y los mercados, luego de varios días de suba del riesgo país. 

“Los presidentes suelen perder las elecciones de medio término. Y ahora la situación que queda es la inversa a la que tenía Trump: una mayoría que no te permite hacer nada relevante”, sumó un dirigente del caputismo que se quedó en la Argentina, pero estuvo en contacto con varios interlocutores republicanos durante la noche. 

Milei, mientras tanto, no emitió ningún comentario oficial sobre la derrota de su padrino político. Desde Madrid, a donde viajó a participar de la Cumbre Iberoamericana, el Presidente se limitó a compartir algunas reflexiones que denunciaban que la izquierda estaba llevando a la civilización “contra la pared”. Pero no hizo mención alguna sobre el fracaso de Trump o sobre las consecuencias que podrán tener sobre su propio futuro político.

En el peronismo afilaban los cuchillos: para muchos, la derrota de Trump representaba un golpe mortal a la gobernabilidad de Milei a unos pocos meses del inicio de la campaña electoral. Se abría un nuevo escenario, con la posibilidad de comenzar a tejer alianzas con sectores de la oposición que, hasta ahora, habían funcionado como aliados del Gobierno. “Cuando el barco se hunde todos empiezan a despegarse”, vaticinó un importante dirigente del peronismo.

MCM/CRM

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