Respaldo presidencial

Milei volvió a blindar a Adorni en Olivos mientras se demora la declaración jurada prometida

0

La postal de esta mañana en la quinta de Quinta de Olivos buscó transmitir normalidad. En medio de la presión judicial y política que rodea a Manuel Adorni, Javier Milei recibió a su jefe de Gabinete durante más de dos horas para un desayuno de trabajo en el que, según la versión oficial, se repasaron “temas de agenda” y distintos proyectos legislativos que el Gobierno pretende enviar en las próximas horas al Congreso. Pero detrás de la puesta en escena de gestión, el encuentro volvió a dejar expuesta la principal incógnita que atraviesa hoy al oficialismo: por qué Adorni sigue demorando la presentación de su declaración jurada completa cuando el propio Milei había asegurado hace ya dos semanas que estaba “lista para presentarse”.

El mensaje de la reunión fue inequívoco. El Presidente volvió a exhibir respaldo personal y político hacia su ministro coordinador en un momento especialmente sensible. En la Casa Rosada, sin embargo, el clima está lejos de la calma que intentó transmitir el encuentro. Distintos funcionarios admiten por lo bajo que empieza a crecer la incomodidad por la demora en la presentación de la declaración jurada, sobre todo porque fue el propio Presidente quien había dado a entender públicamente que la situación estaba resuelta. “Bullrich spoileó lo que iba a hacer Manuel”, dijo Milei el 7 de mayo en LN+, cuando salió a defenderlo luego de que la senadora reclamara que hiciera pública “de inmediato” su situación patrimonial. Dos semanas después, la presentación sigue sin concretarse.

La causa por presunto enriquecimiento ilícito que tramitan el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita sigue avanzando y, según fuentes judiciales, ambos esperaban que Adorni entregara la documentación patrimonial pendiente esta semana, pero eso no ocurrió. “Puede ser más a fin de mes o principio de junio”, deslizaron a elDiarioAR desde el Gobierno. Es lo que necesitan para terminar de definir si convocan formalmente al jefe de Gabinete bajo alguna figura procesal. Mientras tanto, la Justicia concentra la atención sobre movimientos patrimoniales, contratos de alquiler, pagos en efectivo y operaciones vinculadas a refacciones inmobiliarias.

Esa demora ya provocó tensiones internas. Bullrich volvió a insistir con el tema durante la última reunión de gabinete y quedó aislada. Nadie acompañó su planteo y el mensaje que bajaron Milei y Karina Milei fue el opuesto: respaldo total e incondicional. Ayer, incluso, la exministra de Seguridad buscó diferenciarse adelantando la presentación de su propia declaración jurada. En la Casa Rosada ya anticipan además que el próximo lunes volverá a realizarse una nueva reunión de gabinete, en un contexto donde el oficialismo intenta mostrar cohesión política pese al creciente ruido interno alrededor del caso Adorni.

El cónclave de esta mañana en Olivos también ocurrió en medio de otro frente de tormenta: la feroz interna desatada durante el fin de semana entre Santiago Caputo y Martín Menem por la cuenta de X @PeriodistaRufus. El conflicto escaló al punto de que Milei debió intervenir personalmente para frenar la disputa y, según distintas fuentes oficiales, terminó provocando la suspensión de la reunión de mesa política prevista para esta semana. La pelea volvió a dejar al descubierto el nivel de tensión que atraviesa al primer círculo libertario justo cuando el Gobierno intenta cerrar filas alrededor de Adorni.

En público, el oficialismo insiste en mostrar a un jefe de Gabinete concentrado exclusivamente en la gestión. Según dejaron trascender, en el desayuno de hoy se repasaron iniciativas como el denominado “Súper RIGI”, una ley de lobby, cambios en el etiquetado frontal de alimentos, proyectos vinculados a la ludopatía y modificaciones a la ley de Medios. En privado, sin embargo, la preocupación gira alrededor de otro tema: cuánto tiempo más puede sostenerse el blindaje político sin que aparezcan las pruebas que el propio Gobierno prometió.

La tensión crece además porque la causa judicial empezó a sumar elementos sensibles. Los testimonios del contratista Matías Tabar, de la escribana Adriana Nechevenko y del propietario José Rodríguez alimentaron sospechas sobre pagos en efectivo y movimientos patrimoniales difíciles de compatibilizar con los ingresos declarados por el funcionario desde el inicio de la gestión libertaria. En ese contexto, la intimación judicial para que Adorni entregue documentación completa dejó de ser un trámite administrativo y empezó a convertirse en un problema político de primera magnitud para La Libertad Avanza.

Aun así, la decisión presidencial parece firme. Milei no sólo descarta pedirle la renuncia: también apuesta a sostenerlo públicamente mientras intenta dar vuelta la página. De ahí la sucesión de apariciones compartidas, pese al silencio frente a la prensa y las crecientes restricciones impuestas dentro de la Casa Rosada para los periodistas acreditados. El problema para el Gobierno es que, cuanto más se demora la presentación prometida, más difícil se vuelve separar la defensa política de Adorni de la evolución de la causa judicial que lo rodea.

PL/CRM