Nueva etapa

La victoria legislativa reordena al Gobierno y acelera su agenda de reformas

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El Gobierno entró en modo victoria. Tras la aprobación de la reforma laboral en la madrugada del viernes, la Casa Rosada se prepara para capitalizar el envión político y proyectarlo hacia la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el próximo 1° de marzo. La primera señal será interna: el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reunirá el lunes a la mesa política y el martes encabezará el primer encuentro del Gabinete en pleno del año, en una secuencia destinada a ordenar la agenda, consolidar el triunfo parlamentario y definir la hoja de ruta legislativa.

El Senado prevé volver a tratar el proyecto de reforma laboral el próximo viernes 27, ya sin el polémico artículo 44 sobre licencias médicas, que fue eliminado tras la resistencia de aliados y gobernadores. En un trámite exprés, la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, consiguió el dictamen en la Cámara alta y volvió a mostrar muñeca política para encaminar la aprobación final antes del cierre del período extraordinario, tal como había planteado Javier Milei.

En el entorno presidencial descuentan que la norma será judicializada y leen esa virtual instancia como un “costo” que forma parte del proceso de transformación: el Ejecutivo considera que la reforma laboral es un eslabón necesario en una cadena más amplia de cambios estructurales. Sin embargo, descartan por ahora avanzar con una reforma previsional. “No va a ser tratada en este mandato”, aseguró una alta fuente del oficialismo. Y explicó: “Es un tema de concatenación de hechos: necesitás un mercado laboral en blanco, ampliar la base de aportantes”.

Así y todo, la ambición oficial va más allá de lo laboral. “Sin entrar en detalles, la idea es ser muy ambicioso en la cantidad de reformas que se van a trabajar este año. Hay un montón de temas”, señalan cerca del Presidente, sin poder ocultar el optimismo. Según indican en la Casa Rosada, en carpeta aparecen la reforma del Código Penal, una reforma electoral que elimine las PASO, la discusión sobre financiamiento universitario y una reforma tributaria que aún está en elaboración. “Se está terminando de discutir cuál es el mejor camino. Todavía no hay una propuesta cerrada”, admiten. El objetivo declarado es reducir la cantidad de impuestos y simplificar el sistema.

Otro ítem en la estrategia oficial es el de avanzar con lo que definen como una “modernización institucional” más amplia. En ese plano, reaparece la idea de “democratización sindical”, aunque con un enfoque transversal. “Los sindicatos son una asociación civil, como la AFA o un colegio de abogados. Si fuéramos a avanzar, pensaría en algo bastante más abarcativo que solo las organizaciones sindicales. Algo que alcance a todas las asociaciones civiles. ¿Con qué criterio vas solo con una?”, plantean. En el mismo paquete conceptual ubican la reforma de la justicia laboral, cuya “progresiva disolución” quedó contemplada en el texto aprobado.

Glaciares y Ley Penal Juvenil

En la agenda más inmediata del oficialismo figura la baja de la edad de imputabilidad y la reforma de la Ley de Glaciares, que en Balcarce 50 consideran incluso más relevante que la laboral por su impacto en la inversión minera. “Les da un marco jurídico a los proyectos para invertir y desarrollar la potencialidad de la Argentina”, sostienen. Ambas iniciativas serían debatidas esta semana, antes de que finalicen las sesiones extraordinarias el 28 de febrero.

En paralelo, una vez iniciado formalmente el año legislativo, el Ejecutivo tiene intenciones de enviar al Congreso los aspectos que requieran ratificación parlamentaria del acuerdo comercial con Estados Unidos y la adhesión formal la Junta de Paz que encabeza Donald Trump. Hasta entonces, la eventual participación de Cascos Blancos en la fuerza de estabilización internacional, algo que anticipó Milei durante su intervención en Washington, no tendrá precisiones: el marco deberá pasar por el recinto.

El discurso del Presidente del próximo 1° de marzo será la vidriera de la nueva etapa que pretende abrir La Libertad Avanza. Según anticipan en su entorno, se mantendrá el formato de los últimos años: dentro del recinto, con atril y por la noche. Milei buscará presentar el “estado de la Nación” y detallar la agenda legislativa del periodo ordinario.

El oficialismo sabe que su margen político no es infinito. Más allá del jolgorio propio de cualquier triunfo, en Balcarce 50 consideran que la ventana de poder abierta tras la aprobación de la reforma laboral es limitada y que el impulso debe aprovecharse ahora. Por eso la aceleración. El domingo, a las 21, en el recinto del Congreso, Milei buscará convertir esa victoria en el punto de partida de una secuencia más ambiciosa. El interrogante es cuánto de ese impulso logrará sostener cuando las reformas empiecen a impactar sobre intereses más sensibles.

PL/MG