Becas Progresar: 8 de cada 10 estudiantes son la primera generación de su familia con título secundario

Ocho de cada diez estudiantes que tienen la beca Progresar son la primera generación que puede acceder al título secundario en su casa. Según el informe de la primera convocatoria 2022 realizado por el Ministerio de Educación de la Nación, el 79,5 % de las y los becarios de la línea Obligatorio de 16 y 17 años respondió que ni su mamá ni su papá tienen el secundario completo. Solo el 17,33 % tiene al menos uno de los padres con ese título y el 3,23 % con estudios superiores completos. En el caso de los y las estudiantes del nivel superior, la cifra asciende a 9 de cada 10. 

El relevamiento realizado a 1.369.825 estudiantes que participan de las distintas líneas del Progresar fue presentado esta mañana por el ministro Jaime Perczyk, quien indicó que es el programa con mayor nivel de inversión con un total de 120.000 millones de pesos. La beca de finalización de estudios consiste en una aporte mensual de 7500 pesos para personas de 16 a 24 años, aunque también hay casos de límite de edad más amplio, por ejemplo, para personas con discapacidad o de colectivos como pueblos originarios o personas no binarias. “Estos datos desafían el sentido común: se ve que la mayoría de los papás y mamás pobres de Argentina ayudan a sus hijos a seguir estudiando, que la mayoría usa la plata de la beca para seguir estudiando, que la mayoría de los estudiantes no tienen hijos. La mayoría hace un esfuerzo grande, la familia también. Eso es importante”, recalcó el funcionario en una reunión de prensa de la que participó elDiarioAR.

El informe indica que las mujeres representan más de la mitad de todas las líneas de beca (64,71%) y tienen una amplia participación en la línea Enfermería (86 %) y Terciario (78 %). Del total de becarios y becarias, el 51, 8 % consideran que su principal fuente de ingreso

es el aporte de su familia y solo el 19 % la beca. Además, el 83,4 % de las y los becarios no tienen hijas o hijos. En ese sentido, el secretario de Evaluación e Información Educativa de la Nación, Germán Lodola, sostuvo que se trata de una población objetivo muy necesitada. “Es una beca que apunta a sectores de alta vulnerabilidad, son chicos básicamente que reciben salario de sus padres, que vienen de familias con bajos niveles educativos y en mayor proporción son chicos que utilizan el dinero de la beca para estudiar. Si uno ve la evolución de la cobertura del programa, no es que en del 2016 al 2019 dejó de haber necesidad para recibir la beca, sino que hay decisiones políticas de cómo abordar la misma necesidad que es estructural”, analizó. 

Según los datos presentados, el 2022 es el año con mayor cantidad de becarios y becarias (1.396.825) y también de presupuesto (120.000 millones de pesos). En el año 2015, la cantidad de estudiantes fue de 904.950, un número que descendió abruptamente durante el gobierno de Mauricio Macri y llegó a casi la mitad en 2019: 571.445. Lo mismo pasó con el presupuesto destinado a esta beca, pasó de 95.000 millones de pesos en 2015 a 34.000 millones en 2019. En el 2020 también se ve una caída de 24.000 millons por la pandemia. 

“El estudio ratifica la importancia de estas políticas, si 8 de cada 10 no tiene padres con secundario completo es probable que esos hogares no haya libros, que no haya grupos familiares que puedan acompañarlo en fortalecer su trayectoria académica ni hacer los deberes. Muchos nos decían que querían estudiar idioma porque no tenían la posibilidad de incorporarse a las becas internacionales que da el ministerio. A medida que escuchamos quiénes son, qué hacen, cómo viven, se van generando políticas para fortalecer la capacidad relacional de estos jóvenes”, afirmó la secretaria de Cooperación Educativa y Acciones Prioritarias, Andrea García

Además del Progresar, hay 329.000 estudiantes que también se sumaron al programa Lenguas Extranjeras para estudiar inglés, francés, portugués, italiano, alemán, chino mandarín y español como segunda lengua. A medida que completan los niveles (que son cuatrimestrales) reciben un plus de 6000 pesos cada cuatro meses. Se trata de 8000 cursos dictados por 37 universidades nacionales y 64 institutos de formación docente. Aunque la mayoría de los estudiantes lo hacen en la Universidad Nacional de Córdoba (150.000) que desarrolló una plataforma online para el aprendizaje de inglés y en la Universidad de Buenos Aires (70.000).

Desde el Ministerio resaltaron la condicionalidad educativa y certificación que requieren estas becas. Para los jóvenes de 16, 17 y 18 años que cursan la secundaria, hay una en marzo con la matriculación, otra en agosto con el avance del aprendizaje y una en noviembre con la finalización del ciclo lectivo. 

Otro de los datos importantes tiene que ver con la conectividad y los recursos tecnológicos. El 63,2 % cuenta con servicio de internet en la casa, mientras que 28,7 % accede a través de los datos del celular y solo el 8,1 % no tiene conexión. Con respecto a los dispositivos, e 43,4 % de tiene acceso a smartphone, 37,6 % a computadora, 1,9 % a tablet y 17,1 % no tiene acceso a ningún aparato.

CDB/MG