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El furor por las dietéticas: “Durante la cuarentena nos vaciaban, recién ahora se calmó un poco la demanda”

“Si te tengo que decir, los productos que más se llevan son: la avena, maní, arroz integral, arroz yamaní, frutos secos, cereales, condimentos, yerba. Por ahí salta algo de moda en la tele y chau, vienen todas a comprar eso”, cuenta Verónica mientras acomoda galletitas de arroz en las góndolas de la dietética La Tolva, ubicada en Arenales y Scalabrini Ortiz. “Hubo un cambio en las ventas en el principio de la pandemia, porque la gente tenía mucho miedo por la cuarentena, y acá prácticamente nos vaciaban, llevándose todo. La gente se llevaba de a dos kilos, tres kilos, y si podían llevarse todo, se llevaban todo. Recién ahora estamos volviendo a la normalidad, porque se calmó un poco todo y cada vez hay dietéticas, entonces nos repartimos las ventas”. Es el tercer jueves del 2022, y Verónica se queja: “Llega un momento que decís basta de dietéticas por acá por favor”.  La dietética La Tolva, tiene 5 dietéticas a menos de una manzana de distancia. “Yo a veces entro a las dietéticas vecinas y chusmeo, y lo que está por Santa Fe están mucho más caras. Yo calculo que tiene que ver con el alquiler, la zona, porque te tenés que bancar y mantener semejante monstruo. Siempre va a haber una más barata que la otra, siempre va a ser así, porque tiene que ver con el volumen que compramos o el proveedor que te lo vende, quizás vendemos el mismo producto pero a una de las dos dietéticas el proveedor le arrancó la cabeza con el precio y no le queda otra que venderlo más caro para obtener ganancias, hasta que encuentre un mejor precio”. Verónica  también contó que muchas veces las vendedoras la pasan mal porque las personas las maltratan por el precio de los productos. “Piensan que uno pone el precio porque quiere, y nos dicen que les estamos robando, mientras que la realidad es que estamos trabajando”

A una cuadra de la Tolva está Cócora Dietética, en Arenales y Araoz, las vendedoras contaron a elDiarioAR que la dietética surgió en pandemia, abrió en agosto 2020. A diferencia de las otras dietética, aseguran que lo que más se venden son suplementos. “La mayoría pide probióticos, o cosas así. Sabemos que tenemos muchas dietéticas alrededor, pero no tenemos problema, cada una tiene sus clientes y su estilo de vender, no comparamos precios ni nada. Con la dietética que está a una cuadra, por ejemplo, no tuvimos problema porque hasta hace muy poco tiempo ellas vendían desde la ventanilla, tenían la puerta cerrada, las personas no podían entrar, entonces la gente venía más acá porque podía pasar, ver los productos, elegirlos. Y la dietética que tenemos a mitad de cuadra, que abrió hace una semana, todavía la gente mucho no la conoce. Nos va bien. No tuvimos muchas pérdidas durante la pandemia, por lo general tenemos por mes más ganancias que pérdidas”.

A mitad de cuadra de estas dos dietéticas se encuentra la dietética Selva, o mejor dicho “minimarket”, como lo llama Ariel mientras abre la caja para guardar los billetes que le acaban de entregar dos clientas. Este local es reciente, abrieron hace tres semanas, aunque la  empresa a la que pertenece , que es una cadena de dietéticas, está en el mercado hace mucho más tiempo, y este es su séptimo local. “Los vecinos recién vienen, nos están conociendo. Decidieron poner este emprendimiento ahora, porque el tema de las dietéticas está resurgiendo. Antes el negocio de las dietéticas era un negocio medio oscuro, medio olvidado, que vendían cosas raras para gente más que nada diabética o cosas así, pero ahora que está todo el tema del veganismo, de la celiaquía, mucha gente que busca cuidarse, entonces es como que las dietéticas están en pleno auge. Más con el tema de la pandemia que están todos en su casa haciendo home office, haciendo panes de masa madre y eso, entonces yo pienso que por eso. Está dietética es pensada como un minimarket, donde vos podés venir y tenés mucha variedad”.

Mientras se pone alcohol en gel en las manos, Ariel afirma que están probando suerte en la zona, y que los vecinos están yendo cada vez con más frecuencia. “Lo que más compran son cosas a granel, frutos secos, muchos panes, yogures, muchas viandas porque vendemos  ensaladas, tartas, hamburguesas de cereales. A la hora del mediodía se venden muchas viandas porque vienen las personas que salen del horario de descanso del trabajo y vienen a buscarlas. Vendemos también mucho alimento vegano, vinos orgánicos se compran bastante. Yo estoy trabajando hace un mes, es la primera vez que trabajo en el rubro y la verdad que me encanta. Es tranquilo, los productos son muy interesantes”. 

Kinatural Dietética, ubicada sobre Scalabrini Ortiz y Arenales, surgió hace un año, en plena pandemia. “Es difícil porque tenemos muchas dietéticas alrededor, y se dificulta porque es mucha competencia”, cuenta Sofía, quien trabaja allí hace ya tres meses y es la única vendedora del local. Mientras acomoda los panes integrales en las góndolas cuenta que lo que más venden son galletitas de arroz, harina y algunos cereales. “Leche de almendra o yerbas de distinto tipo. Este es un emprendimiento propio. Nosotros tenemos mucha gente grande que viene a comprar y lo necesita porque, al estar mal físicamente, tienen que comprar cosas sin tacc, sin gluten, sin nada. Muchas veces vienen y nos dicen que estamos más baratos que las otras dietéticas, que las otras están muy caras, se están yendo muy arriba los precios. Y así y todo”. Sofía se lamenta por la situación de algunos de sus clientes. “A veces vienen clientes que no tiene un trabajo o está trabajando y le pagan dos pesos, entonces te dicen vengo acá porque necesito comer y no puedo ir a un chino a comprar, porque está todo más caro” .

“Eneldo. Mercado natural” está a menos de media cuadra de Kinatural. Hay tres vendedores a la vista. Rocío Pastor, mientras deja de acomodar los cereales para ir a la caja, cuenta a elDiarioAR que la cadena de dietética Eneldo tiene sucursales y franquicias en otros lugares, y que son tres sus dueños. Esta, la sucursal de Palermo, está hace tres años en la zona.“Desde 2019, un poco antes que empiece la pandemia. Aumentó mucho la venta desde la pandemia, al estar todos en las casas, cocinando y con la movida de lo vegano y eso, creció un montón. Igual, ahora acá por ejemplo, en vacaciones,  está más tranquilo, bajó mucho”, dice Rocio. Con respecto al hecho de tener tantas dietéticas cerca, reveló que en ocasiones comparan precios para ver si están vendiendo más caro o más barato que el resto. Al igual que la mayoría de sus colegas, la vendedora contó que lo que más se vende son frutos secos, nueces, pasas, ciruelas. “Lo que menos vendemos es todo lo que es cosmética. Es lo más caro y es lo que menos se mueve” y señala la góndola de cremas, jabones, perfumes, entre otros productos.

Anana Market Dietética, está un poco más alejada, pero apenas a dos cuadras de distancia, sobre Santa Fe y Scalabrini Ortiz. Marina, vendedora del local, se agacha en el piso y acomoda las bolsas por peso de frutos secos en las góndolas, mientras comenta que ése es el producto que más venden en la dietética. “También vendemos mucho las cosas frías, o sea lo que son comidas elaboradas, la gente que trabaja por la zona consume mucho el almuerzo acá. Los freezados se compran un poco menos”. Hay cinco sucursales de Anana Market y este local abrió hace siete meses aproximadamente. Marina, mientras ahora saca bolsas de pistachos de las cajas para ponerlas en las góndolas, cuenta que decidieron poner este local en plena pandemia porque para ella las dietéticas no se vieron perjudicadas con todo lo que fue el confinamiento y otras medidas de restricción de circulación, “Al contrario, se trabajó igual, porque son alimentos y la gente tiene que comer de

todos modos. No nos cambió, ni perjudicó, no nos detuvo en cuanto a crecimiento de la empresa“. Y agregó: ”Con respecto a las dietéticas que tenemos a menos de una cuadra, todas laburan igual, todas tienen algunos precios diferentes algunos mayores o menores pero se labura igual, los productos que a veces tenemos nosotros las otras dietéticas no los tienen o al revés o mejor precio en una que en la otra. También influye el sistema que se tiene en las dietéticas. Nosotros, por ejemplo, tenemos todo envasado, no hay nada al aire libre, todo preparado por peso. Hay personas que les gusta ese sistema y hay otras que quizás quieren comprar a su propia medida, en menor cantidad y van a otra dietética que les venden suelto“.

LS