¿Qué pasó un 29 de marzo de 1962? La caída de Arturo Frondizi y un nuevo quiebre institucional en Argentina
El 29 de marzo de 1962 quedó marcado como una de las fechas más significativas de la inestabilidad política argentina del siglo XX. Ese día, el presidente Arturo Frondizi fue derrocado por las Fuerzas Armadas tras una profunda crisis institucional que venía gestándose desde semanas atrás.
El conflicto se desató luego de las elecciones provinciales en las que el peronismo —proscrito a nivel nacional desde 1955— logró imponerse en varios distritos clave. La decisión del gobierno de permitir su participación electoral generó un fuerte rechazo en sectores militares, que consideraban inadmisible cualquier avance del movimiento liderado por Juan Domingo Perón en la vida política argentina.
Presionado por las Fuerzas Armadas, Frondizi intentó sostener su gobierno mediante intervenciones a provincias y negociaciones políticas, pero la crisis escaló rápidamente. Finalmente, en la madrugada del 29 de marzo, fue detenido en la residencia de Olivos y trasladado bajo custodia a la isla Martín García.
Tras su derrocamiento, se abrió un escenario de incertidumbre institucional. Para evitar una ruptura total del orden constitucional, se instrumentó una salida formal: el presidente provisional del Senado, José María Guido, asumió la primera magistratura. Sin embargo, su llegada al poder estuvo fuertemente condicionada por las Fuerzas Armadas, que mantuvieron un rol decisivo en el rumbo del país.
El episodio evidenció la fragilidad de la democracia argentina en aquellos años, atravesada por la proscripción del peronismo, las tensiones ideológicas de la Guerra Fría y la recurrente intervención militar en la política. La caída de Frondizi no solo interrumpió su mandato, sino que también profundizó un ciclo de inestabilidad que se prolongaría durante la década.