La fortuna de grandes empresarios de alimentos y energía creció US$435.000 millones por la pandemia y la guerra

“Lucrando con el dolor”. El título del informe publicado este lunes por la organización internacional de origen británico Oxfam evita las sutilezas para describir el escenario global: la pandemia, una tragedia colectiva que mató a millones de personas, fue también uno de los mejores momentos de la historia para los ricos de este mundo. Las fortunas de los multimillonarios de la alimentación y la energía crecieron US$453.000 millones en los últimos dos años por la suba vertiginosa de los precios de los bienes básicos, que se explica por la crisis sanitaria y, más recientemente, por la guerra entre Rusia y Ucrania. 

Solo en el rubro alimentos, la escalada de los precios mundial contribuyó a crear 62 nuevos multimillonarios en 24 meses. El informe menciona, a modo de ejemplo, el caso de la empresa Cargill, una de las firmas de venta de granos más grandes del mundo, que está controlada por James Cargill II y su familia. Antes de la pandemia tenía ocho multimillonarios entre sus miembros y ahora tienen 12. La empresa incrementó su fortuna a razón de US$20 millones por día desde que se inició la pandemia de Covid-19, según el estudio. 

En el otro extremo está Nellie Kumambala, una maestra de escuela primaria que vive en Lumbadzi, Malawi, con su esposo, dos hijos y su madre. “Los precios han subido mucho. Dos litros de aceite de cocina el mes pasado costaban 2.600 kwachas, ahora cuestan 7.500. Ayer fui a la tienda a comprar aceite de cocina, pero fallé; no me alcanzó el dinero”, dice Kumambala en el testimonio recogido por Oxfam. “Todos los días me preocupo por cómo voy a alimentar a la familia. Pienso para mis adentros: ¿qué debo hacer hoy para que podamos comer?”. No hace falta ir a África a buscar ejemplos; en la Argentina el 30% de las familias no llegan a comprar la canasta básica.

El lanzamiento de la publicación coincidió con la inauguración de la apertura del Foro de Davos, que por primera vez en dos años reúne de manera presencial a la elite mundial en esa ciudad suiza. “Tienen mucho que celebrar”, dice el informe sobre los empresarios que se dan cita: “Durante la pandemia de COVID-19, su montaña de riqueza ha alcanzado alturas vertiginosas y sin precedentes”. En efecto, la riqueza de los multimillonarios creció más en los 24 meses de coronavirus que en los 23 años anteriores juntos.  

Según datos de Forbes que toma el informe, durante la pandemia surgieron 573 nuevos multimillonarios. En total son 2.668, que suman una riqueza que es ahora 42% superior a la que tenían antes de que se desencadenara la crisis sanitaria. Su dinero es equivalente al  13,9% del PBI global, cuando en el año 2000 era del 4,4%. 

La expansión de sus fortunas se debe fundamentalmente al aumento de los precios internacionales. Los alimentos subieron 33,6% en promedio en 2021 y se espera que suban otro 23% este año. En marzo de 2022 se registró el mayor salto de los precios de los alimentos desde el inicio de los registros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) en 1990.  

Por otra parte, los precios de la energía han experimentado el mayor aumento desde 1973. El costo del crudo subió 53% en los últimos 12 meses y el del gas natural, 148%. Los márgenes de beneficio de las grandes petroleras se duplicaron durante la pandemia, mientras que se prevé que el costo de la energía se disparará un 50% en 2022. Cinco de las empresas de energía más grandes (BP, Shell, Total, Exxon y Chevron) generaron, en conjunto, ganancias por US$82.000 millones en el último año: US$2.600 por segundo.

Al tiempo que la cúspide de la pirámide empresarial se beneficia de la escalada de los precios, esta situación expuso a 263 millones de personas más a vivir en la pobreza extrema que antes de la pandemia. Por eso el informe habla del “mayor aumento de la pobreza extrema en más de 20 años”.

En este cuadro de situación, la organización considera “urgente” que los gobiernos implementen impuestos sobre los sectores más acaudalados y reconoce explícitamente la iniciativa argentina de impulsar el aporte extraordinario de las grandes fortunas, así como el proyecto que busca una contribución de bienes en el exterior no declarados para pagar la deuda con el FMI. 

“Los gobiernos deben actuar ahora para controlar la riqueza extrema. Deben ponerse de acuerdo ahora para aumentar los impuestos de la riqueza y las ganancias inesperadas corporativas y usar este dinero para proteger a la gente común en todo el mundo; reducir la desigualdad y el sufrimiento”, apunta. 

Exige medidas de emergencia, pero también de carácter permanente. Según los cálculos de Oxfam, un impuesto anual a la riqueza que comience en el 2% para los millonarios y aumente al 5% para los multimillonarios podría generar $2,5 billones al año, suficiente “para sacar a 2.300 millones de personas de la pobreza, fabricar suficientes vacunas para el mundo y brindar atención médica y protección social universales para todos los que viven en países de ingresos bajos y medianos bajos”.

DT

“Lucrando con el dolor”. El título del informe publicado este lunes por la organización internacional de origen británico Oxfam evita las sutilezas para describir el escenario global: la pandemia, una tragedia colectiva que mató a millones de personas, fue también uno de los mejores momentos de la historia para los ricos de este mundo. Las fortunas de los multimillonarios de la alimentación y la energía crecieron US$453.000 millones en los últimos dos años por la suba vertiginosa de los precios de los bienes básicos, que se explica por la crisis sanitaria y, más recientemente, por la guerra entre Rusia y Ucrania. 

Solo en el rubro alimentos, la escalada de los precios mundial contribuyó a crear 62 nuevos multimillonarios en 24 meses. El informe menciona, a modo de ejemplo, el caso de la empresa Cargill, una de las firmas de venta de granos más grandes del mundo, que está controlada por James Cargill II y su familia. Antes de la pandemia tenía ocho multimillonarios entre sus miembros y ahora tienen 12. La empresa incrementó su fortuna a razón de US$20 millones por día desde que se inició la pandemia de Covid-19, según el estudio. 

En el otro extremo está Nellie Kumambala, una maestra de escuela primaria que vive en Lumbadzi, Malawi, con su esposo, dos hijos y su madre. “Los precios han subido mucho. Dos litros de aceite de cocina el mes pasado costaban 2.600 kwachas, ahora cuestan 7.500. Ayer fui a la tienda a comprar aceite de cocina, pero fallé; no me alcanzó el dinero”, dice Kumambala en el testimonio recogido por Oxfam. “Todos los días me preocupo por cómo voy a alimentar a la familia. Pienso para mis adentros: ¿qué debo hacer hoy para que podamos comer?”. No hace falta ir a África a buscar ejemplos; en la Argentina el 30% de las familias no llegan a comprar la canasta básica.

El lanzamiento de la publicación coincidió con la inauguración de la apertura del Foro de Davos, que por primera vez en dos años reúne de manera presencial a la elite mundial en esa ciudad suiza. “Tienen mucho que celebrar”, dice el informe sobre los empresarios que se dan cita: “Durante la pandemia de COVID-19, su montaña de riqueza ha alcanzado alturas vertiginosas y sin precedentes”. En efecto, la riqueza de los multimillonarios creció más en los 24 meses de coronavirus que en los 23 años anteriores juntos.  

Según datos de Forbes que toma el informe, durante la pandemia surgieron 573 nuevos multimillonarios. En total son 2.668, que suman una riqueza que es ahora 42% superior a la que tenían antes de que se desencadenara la crisis sanitaria. Su dinero es equivalente al  13,9% del PBI global, cuando en el año 2000 era del 4,4%. 

La expansión de sus fortunas se debe fundamentalmente al aumento de los precios internacionales. Los alimentos subieron 33,6% en promedio en 2021 y se espera que suban otro 23% este año. En marzo de 2022 se registró el mayor salto de los precios de los alimentos desde el inicio de los registros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) en 1990.  

Por otra parte, los precios de la energía han experimentado el mayor aumento desde 1973. El costo del crudo subió 53% en los últimos 12 meses y el del gas natural, 148%. Los márgenes de beneficio de las grandes petroleras se duplicaron durante la pandemia, mientras que se prevé que el costo de la energía se disparará un 50% en 2022. Cinco de las empresas de energía más grandes (BP, Shell, Total, Exxon y Chevron) generaron, en conjunto, ganancias por US$82.000 millones en el último año: US$2.600 por segundo.

Al tiempo que la cúspide de la pirámide empresarial se beneficia de la escalada de los precios, esta situación expuso a 263 millones de personas más a vivir en la pobreza extrema que antes de la pandemia. Por eso el informe habla del “mayor aumento de la pobreza extrema en más de 20 años”.

En este cuadro de situación, la organización considera “urgente” que los gobiernos implementen impuestos sobre los sectores más acaudalados y reconoce explícitamente la iniciativa argentina de impulsar el aporte extraordinario de las grandes fortunas, así como el proyecto que busca una contribución de bienes en el exterior no declarados para pagar la deuda con el FMI. 

“Los gobiernos deben actuar ahora para controlar la riqueza extrema. Deben ponerse de acuerdo ahora para aumentar los impuestos de la riqueza y las ganancias inesperadas corporativas y usar este dinero para proteger a la gente común en todo el mundo; reducir la desigualdad y el sufrimiento”, apunta. 

Exige medidas de emergencia, pero también de carácter permanente. Según los cálculos de Oxfam, un impuesto anual a la riqueza que comience en el 2% para los millonarios y aumente al 5% para los multimillonarios podría generar $2,5 billones al año, suficiente “para sacar a 2.300 millones de personas de la pobreza, fabricar suficientes vacunas para el mundo y brindar atención médica y protección social universales para todos los que viven en países de ingresos bajos y medianos bajos”.

DT

“Lucrando con el dolor”. El título del informe publicado este lunes por la organización internacional de origen británico Oxfam evita las sutilezas para describir el escenario global: la pandemia, una tragedia colectiva que mató a millones de personas, fue también uno de los mejores momentos de la historia para los ricos de este mundo. Las fortunas de los multimillonarios de la alimentación y la energía crecieron US$453.000 millones en los últimos dos años por la suba vertiginosa de los precios de los bienes básicos, que se explica por la crisis sanitaria y, más recientemente, por la guerra entre Rusia y Ucrania. 

Solo en el rubro alimentos, la escalada de los precios mundial contribuyó a crear 62 nuevos multimillonarios en 24 meses. El informe menciona, a modo de ejemplo, el caso de la empresa Cargill, una de las firmas de venta de granos más grandes del mundo, que está controlada por James Cargill II y su familia. Antes de la pandemia tenía ocho multimillonarios entre sus miembros y ahora tienen 12. La empresa incrementó su fortuna a razón de US$20 millones por día desde que se inició la pandemia de Covid-19, según el estudio.