Milei contra las provincias: le recortó 59% los giros discrecionales en enero

Antes de que Javier Milei se enojara con los gobernadores de la oposición moderada por los rechazos a parte de su ley ómnibus, ya les aplicaba a las provincias un duro ajuste fiscal. Datos oficiales revelan que en enero las transferencias discrecionales (es decir, no las automáticas que establece la coparticipación federal de impuestos) de la Nación a los distritos se redujeron 59,2%, a $50.664 millones. Donde la motosierra no dejó nada y se cortó todo tipo de giro fue en el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, que este lunes el presidente eliminó por decreto. Tampoco se mandó ni un peso a las provincias para sus cajas de jubilaciones.

El Fondo Nacional de Incentivo Docente, que sirve para complementar el sueldo de los maestros y cuyo recorte pone en jaque el comienzo de clases, bajó en enero 15,7%. Sin incentivo, los docentes de ocho provincias pararon este lunes en el arranque del ciclo lectivo. Los fondos para el desarrollo regional cayeron 83,6% y los de asistencia técnica para cloacas, un 25,5%.

Claro que no fue el gobierno de Milei el que empezó a desfinanciar a las provincias sino el de Alberto Fernández y su ministro de Economía, Sergio Massa. Un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) muestra que los giros automáticos y no automáticos en 2023 cayeron 29,8% en términos reales (ajustados por inflación). Esto se debe a la exención del impuesto a las ganancias a los trabajadores que más cobran, una medida tan regresiva del gobierno anterior como el alivio que Milei intenta en el impuesto a la riqueza o bienes personales. Este tributo era coparticipado en forma automática.

Pero el informe de ASAP se centra en los giros discrecionales. Allí constató que el 42,8% de ellos fue el año pasado a la provincia de Buenos Aires. Claro que este distrito, donde vive el 38% de los argentinos, sólo recibió el 22,5% de la coparticipación. Por tanto, en total, percibió el 24,8% de los giros nacionales. En el siguiente cuadro se puede apreciar la distribución de las transferencias automáticas (TA) y no automáticas (TNA), ahora en discusión:

Si se analizan los giros per cápita, la provincia de Buenos Aires fue la penúltima en recibir fondos el año pasado, detrás de la capital argentina, sobre todo por la coparticipación. En cuanto a transferencias no automáticas por habitante, el territorio bonaerense quedó en puesto 11°. Veamos la tabla:

“Al no estar resuelto el problema central de la asignación de recursos a las provincias, la eliminación de las transferencias no automáticas por parte del Gobierno Nacional implicaría un retroceso de la posición fiscal de las finanzas subnacionales, que verían disminuir sus recursos de origen nacional, en promedio, en más del 11%, teniendo en cuenta lo girado en 2023”, advierte la ASAP como conclusión final. “Más allá del efecto general del deterioro fiscal de las provincias con casos emblemáticos como el Fondo de Fortalecimiento Fiscal para la provincia de Buenos Aires, la asignación a la ciudad autónoma de Buenos Aires por el traspaso de la Policía Federal, el aporte a los sistemas previsionales que no fueron absorbidos por la ANSES (Administración Nacional de Seguridad Social) o la asistencia financiera a las provincias con necesidades puntales, se procedería a desfinanciar en principio áreas o políticas beneficiarias de la afectación específica de esos fondos, como el salario docente, las políticas alimentarias, socioeducativas, obras viales urbanas e interurbanas, obras de saneamiento hidráulico, etc.”, alerta la asociación que preside Gonzalo Lecouna, secundado por Guido Rangugni, Graciela La Ruffa, Emilio Nastri, Rafael Flores, Analía Sánchez Zolezzi, Oscar Cullota y Oscar Domenella, entre otros expertos en presupuesto.

AR