A través de ACNUR
Situación crítica en Venezuela tras los terremotos: la ONU explica cómo ayudar desde Argentina
Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de Richter sacudieron Venezuela durante la noche del miércoles 24 de junio y provocaron, además de vçitmas fatales y miles de heridos, una situación de emergencia humanitaria en distintas regiones del país.
Los sismos afectaron principalmente al Distrito Capital de Caracas y a los estados de Miranda, Carabobo, Yaracuy y La Guaira, dejando daños en viviendas, hospitales, infraestructura crítica y servicios esenciales.
Tras los terremotos, el Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y continúa concentrando sus esfuerzos en las tareas de búsqueda y rescate, la atención médica y la evaluación de daños.
Entre las afectaciones registradas se encuentran daños en al menos ocho hospitales, interrupciones en servicios públicos y graves impactos en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, donde los vuelos fueron suspendidos o cancelados.
La situación genera especial preocupación por el impacto sobre las poblaciones más vulnerables, incluidas personas refugiadas, retornadas y otras personas en situación de riesgo. En La Guaira, las autoridades informaron el colapso de un centro de acogida temporal que albergaba a aproximadamente 140 personas retornadas recientemente al país, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
Ante esta emergencia, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, trabaja en el terreno junto a las autoridades y otras organizaciones humanitarias para evaluar las necesidades en las zonas afectadas y coordinar “una respuesta rápida y eficaz”.
El organismo informó que movilizó personal y suministros de emergencia a contrarreloj, con el objetivo de brindar asistencia vital a las personas afectadas.
Desde Argentina es posible apoyar la respuesta humanitaria a través de FUNDACIONACNUR.ORG/DONA.
¿Qué hace ACNUR en Argentina y en el mundo?
Protege a las personas forzadas a huir. En ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, apoya y acompaña a las más de 110 millones personas refugiadas y desplazadas, desde que estalla una crisis hasta los meses – incluso años – que permanecen desplazadas de sus hogares.
ACNUR brinda asistencia vital y protección en situaciones de emergencia; aboga por mejores sistemas y leyes de asilo para que las personas desplazadas puedan acceder a sus derechos; y las ayuda a volver a casa en condiciones seguras, o bien a construir un futuro en otro país.
Asimismo, se esfuerza por garantizar que las personas apátridas obtengan una nacionalidad, lo que les permite tener acceso a derechos fundamentales, como la educación y la atención médica.
Para obtener más información acerca de la misión del ACNUR visite fundacionacnur.org.
La función de ACNUR en Venezuela
Se teme que los terremotos agraven de forma significativa los riesgos de protección ya existentes para la población más vulnerable del país, incluidas personas refugiadas, retornadas y otros grupos en situación de riesgo.
Como responsable del grupo temático de protección, ACNUR trabaja estrechamente con las autoridades y los socios humanitarios para evaluar las necesidades y carencias en las zonas afectadas y coordinar una respuesta rápida, eficaz y complementaria para todos los grupos concernidos.
ACNUR muestra especial preocupación por el impacto en las personas retornadas, que ya afrontaban importantes dificultades de reintegración antes del desastre. Las autoridades de La Guaira han informado del colapso de un centro de acogida temporal que albergaba a unas 140 personas retornadas llegadas recientemente en un vuelo procedente de Estados Unidos. Las labores de búsqueda y rescate continúan en la zona.
En Venezuela, ACNUR trabaja con refugiados, solicitantes de asilo y otras personas bajo su mandato, así como con quienes regresan al país tras un período de estancia en el extranjero. A finales de 2025, Venezuela acogía a más de 210.000 refugiados, solicitantes de asilo y otras personas de interés para la organización. Además, 6,9 millones de refugiados y migrantes venezolanos se encontraban en América Latina y el Caribe, de los cuales cuatro millones necesitaban asistencia.
Una encuesta realizada esta primavera por ACNUR entre unas 1.300 personas venezolanas residentes en la región fuera de su país reveló que un tercio se plantea la posibilidad de regresar, y un 9% contempla hacerlo en el plazo de un año. La principal motivación citada fue la reunificación familiar.
Antes de los terremotos, las necesidades financieras de ACNUR en Venezuela para 2026 ascendían a 44,7 millones de dólares, de los cuales solo se había cubierto el 11%. Un apoyo oportuno y flexible será esencial para que ACNUR pueda mantener sus actividades de protección y apoyar a las personas afectadas por el desplazamiento a medida que evolucionen las necesidades tras los sismos.
ACNUR mantiene una presencia continua en Venezuela desde 1991 y, en la actualidad, cuenta con oficinas en Caracas, Maracaibo y San Cristóbal. ACNUR lidera el Grupo Temático de Protección en el país y tiene la capacidad para apoyar la respuesta del Gobierno en coordinación con el Equipo de las Naciones Unidas en el país, otros organismos de la ONU y sus socios. ACNUR también colidera el Grupo de Trabajo de Infraestructura y Alojamiento Temporal y está dispuesto a seguir colaborando y apoyando a las autoridades en estas áreas.
Con infotmación de ACNUR.