Estados Unidos
El complejo de dios de Trump: amaga con llamar Nuevo América al estado de Nuevo México y define Ormuz como “territorio USA”
Donald Trump tardó horas en su regreso a la presidencia en llamar Golfo de América al Golfo de México. Es verdad que solo aplica a la cartografía gubernamental estadounidense, pero denotó desde el principio un complejo de dios que no hizo más que agrandarse con el paso del tiempo.
Este domingo, el presidente de EE.UU. se recreó en sus redes sociales con la idea de llamar Nuevo América al estado de Nuevo México. América es una forma en la que los estadounidenses llaman a su país, y ya en estos últimos días rebautizó el lago de Ontario como lago de América tras las tensiones crecientes con Canadá.
“Muchas personas sugirieron cambiar el nombre de Nuevo México —uno de los estados con mayor fraude electoral de todos los tiempos— a NUEVA AMÉRICA. Suena mucho más prestigioso y hermoso para los habitantes de ese estado, que tiene un potencial increíble. ¡Me encanta!”, escribió Trump en Truth Social, sin aportar una sola prueba de ese supuesto fraude electoral desmedido en Nuevo México.
Pero Trump no tiene autoridad legal para cambiar el nombre de ningún estado, como recordaba este lunes The New York Times: en el caso de Nuevo México, dicho nombre está consagrado en su Constitución. Cualquier propuesta de cambio tendría que originarse dentro del propio estado, una posibilidad que los líderes demócratas de Nuevo México rechazaron rotundamente este domingo.
“El nombre de Nuevo México no está a debate; es el nuestro desde antes de que existieran los Estados Unidos”, escribió la gobernadora, Michelle Lujan Grisham, en las redes sociales.
En efecto, el origen del nombre de Nuevo México es anterior a la fundación de Estados Unidos. En el siglo XVI, los mexicanos denominaban “Nuevo México” al territorio situado al norte y al oeste del río Grande, según la Oficina de Asuntos Indígenas. El nombre del estado también figura en el Artículo 1 de su Constitución: “El nombre de este estado es Nuevo México y sus límites son los siguientes”, se lee en la primera página.
El caso de Ontario, rebautizado por decreto como lago América, tiene que ver con un elemento geográfico, no el nombre legal de un estado, por lo que los cambios se aplican a través del Sistema de Información de Nombres Geográficos federal y, únicamente, para uso federal —incluidos mapas y documentos—, pero no vinculantes para los gobiernos estatales y locales ni para los fabricantes privados de mapas.
Este lunes, horas después de apostar en sus redes sociales por renombrar el estado de Nuevo México, Trump publicó otro post en el que teñía de la bandera estadounidense Centroamérica y América del Norte, incluyendo Canadá, México y Cuba, además de Groenlandia.