Tensiones internas

“¡Lunático!”: Trump pierde los estribos ante los senadores republicanos por su guerra en Irán

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —

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Un patio de colegio. Así describieron algunos de los presentes el almuerzo del presidente de EE.UU., Donald Trump, con sus senadores. Y todo porque Trump quiso aprovechar para reprender este miércoles cara a cara a los senadores republicanos por permitir, y perder, la votación para bloquear su guerra en Irán.

Esa derrota consiguió agravar aún más un cisma que distrajo al Partido Republicano de centrarse en cuestiones de asequibilidad en este año electoral, paralizando gran parte de la actividad de la cámara, donde apenas se aprobaron leyes desde el inicio de la legislatura.

Trump había avisado que aprovecharía la reunión a puertas cerradas para presionar a los senadores a que aprobaran su proyecto de ley sobre la prueba de ciudadanía para votar. Sin embargo, la conversación se centró en la votación sobre los poderes de guerra, una medida más política que efectiva que permite al Congreso reprender las acciones militares de la Administración Trump.

La Cámara de Representantes aprobó su propia versión de la resolución a principios de junio.

Así, Trump se encaró directamente con los cuatro senadores republicanos que votaron junto a los demócratas a favor de la resolución —Lisa Murkowski, de Alaska; Susan Collins, de Maine; Rand Paul, de Kentucky, y Bill Cassidy, de Luisiana— tras tildarlos de “perdedores” en las redes sociales.

La mayoría de los republicanos guardaron silencio. Pero Cassidy, que perdió la reelección en las primarias el mes pasado después de que Trump respaldara a su rival, alzó la voz y defendió su voto.

“Me levanté y dije: 'No le has dicho al pueblo estadounidense lo que está pasando”, explicó Cassidy a los periodistas tras la reunión, informa AP: “Se suponía que esto duraría cuatro semanas, pero duró cuatro meses. Nuestros objetivos originales no se alcanzaron”.

A partir de ahí, ambos “tuvieron un intercambio acalorado”, dijo Cassidy, y él “igualó el tono y volumen”. Cassidy afirmó que, al final, bajó el tono, pero que no quería que le intimidaran: “Votaré a favor de los poderes de guerra hasta que me informen”.

Trump le dijo repetidamente a Cassidy que se sentara, según una persona familiarizada con la reunión. Y en un momento dado, el presidente llamó “lunático” al senador, informa AP.

Cambio de voto en el Senado

De algo sirvió la bronca: un día después de aprobar la resolución sobre poderes de guerra para retirar las fuerzas militares estadounidenses de la guerra en Irán, el Senado rechazó este miércoles por la noche un nuevo intento de impulsar una medida similar sobre poderes bélicos.

La votación, celebrada a última hora, se produjo después de que Trump expresara su enojo, argumentando que el Congreso había socavado su posición en la mesa de negociaciones con Irán.

Los senadores republicanos Rand Paul y Bill Cassidy, que habían votado a favor de limitar los poderes bélicos del presidente respecto a Irán, cambiaron su voto en esta ocasión; Paul votó abstención y Cassidy votó en contra de sacar adelante la resolución.

Las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski votaron una vez más a favor de la resolución, mientras que el senador demócrata John Fetterman volvió a votar en contra. El recuento final fue de 47-50-1.

Trump: “Algunos no me caen bien”

Trump afirmó después que habían tenido “una reunión realmente estupenda”, pero no negó la discordia: “Nos caen bien todos los que estaban en la sala. Hay algunas personas que no me caen bien, pero no pasa nada”.

La votación del martes fue la primera vez que el Senado aprobaba una resolución sobre los poderes de guerra en relación con Irán, y Trump dejó claro que no estaba dispuesto a transigir, cancelando una ceremonia de firma programada para un proyecto de ley de vivienda que ambas cámaras aprobaron por abrumadora mayoría esta semana y que los congresistas republicanos vendían como un logro en año electoral.

Ley de vivienda

Trump trastocó los planes al anunciar en las redes sociales que no firmaría la legislación de vivienda hasta que le enviaran la Ley SAVE America, su proyecto de ley para exigir una prueba de ciudadanía a todos los votantes con vistas a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

El senador de Carolina del Norte Thom Tillis afirmó que no entiende por qué Trump está tomando como “rehén” el proyecto de ley de vivienda a cambio del proyecto de ley electoral que “nunca se aprobará en este Congreso”.

El líder de la mayoría republicana del Senado, John Thune, de Dakota del Sur, señaló que la legislación sobre vivienda, cuyo objetivo es reducir los costes, es “una cuestión de asequibilidad y, en última instancia, espero que encuentre la manera de firmarla”.

El gesto de Trump es una bomba en la línea de flotación republicana, en tanto que traslada hacia la ciudadanía desdén sobre un asunto fundamental en los costes de la vida de los estadounidenses.

La decisión de Trump sobre el proyecto de ley de vivienda es su último cambio de rumbo tras semanas de desacuerdo con los republicanos del Senado: Trump impidió que el Senado confirme a uno de sus propios candidatos, les pidió que financien partes de su proyecto del salón de gala de la Casa Blanca a pesar de la oposición y los obligó a defender la guerra en Irán, incluso cuando cuestionan la estrategia y el desenlace.

Trump también contribuyó a mermar su propio apoyo en el Senado tras respaldar a los rivales en las primarias de dos senadores republicanos que antes eran votos fiables para su agenda: Cassidy y el senador de Texas John Cornyn. Ambos se volvieron más críticos con Trump desde que perdieron la reelección.

La reunión durante el almuerzo no pareció acercar en nada a ambas partes. “Fue una conversación un tanto unilateral”, afirmó Thune después.