Aumenta la presión
Trump redobla su pulso y sube del 10% al 15% el arancel global anunciado tras el revés del Supremo
Donald Trump redobla su pulso al Supremo Y este sábado afirmó que sube del 10% al 15% el arancel global anunciado tras el revés del tribunal. Así lo ha dicho en un post en Truth Social.
“Basándome en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles emitida ayer, tras muchos meses de deliberación, por el Tribunal Supremo, por la presente declaro que yo, como presidente de los Estados Unidos de América, voy a aumentar, con efecto inmediato, el arancel mundial del 10% a los países, muchos de los cuales han estado 'estafando' a EE.UU. durante décadas, sin represalias (¡hasta que yo llegué!), al nivel del 15%, totalmente permitido y legalmente probado”, afirmó el presidente de EE.UU.
“Durante los próximos meses, la Administración Trump determinará y publicará los nuevos aranceles legalmente permisibles, que continuarán nuestro proceso extraordinariamente exitoso de hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”, escribió Trump.
El Supremo dijo este viernes lo que llevan meses diciendo muchísimas personas en EE.UU.: que el presidente no puede imponer aranceles invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Porque esa ley, de 1977, no está pensada para imponer aranceles, y porque hay otros múltiples mecanismos en el ordenamiento jurídico estadounidense para gravar productos y países extranjeros.
Eso sí, el Tribunal no se manifestó sobre los más de 133.000 millones de dólares recaudados por el Tesoro gracias a los gravámenes a la importación que el presidente de EE.UU. impuso en virtud de la ley de poderes de emergencia, según muestran los datos federales de diciembre. Muchas empresas, incluida la cadena de grandes almacenes Costco, ya han acudido a los tribunales para exigir reembolsos.
Trump ha considerado el fallo como “profundamente decepcionante”. Y dijo: “Me avergüenzo de ciertos miembros del tribunal, estoy absolutamente avergonzado por no haber tenido el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país”.
El presidente de EE.UU., en respuesta, ha anunciado: “Podemos utilizar otras leyes, otras autoridades arancelarias, que han sido confirmadas y están plenamente autorizadas. Por lo tanto, con efecto inmediato, todos los aranceles de seguridad nacional en virtud del artículo 232 y los aranceles existentes en virtud del artículo 301, siguen vigentes. Hoy firmaré una orden para imponer un arancel global en virtud del artículo 122, además de nuestros aranceles normales que ya se aplican. Y también estamos iniciando varias investigaciones en virtud del artículo 301 y otras para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas”.
El presidente de EE.UU. puede aplicar temporalmente impuestos a la importación de hasta el 15% por un máximo de 150 días, en virtud del artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Los aranceles que el Supremo declaró ilegales este viernes son los que Trump impuso invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Los tribunales inferiores ya habían considerado ilegales estos aranceles, pero se permitió que siguieran vigentes de forma cautelar mientras la Administración Trump apelaba ante el Supremo.
Los gravámenes incluían un arancel mínimo de referencia del 10%, con algunas excepciones; los aranceles unilaterales, que oscilaban entre el 10% y el 41%, sobre los productos procedentes de países que no habían alcanzado acuerdos comerciales con Estados Unidos; y gravámenes adicionales sobre algunas importaciones procedentes de México, China y Canadá que, según Trump, estaban justificados por la crisis del fentanilo en Estados Unidos.
El caso del Tribunal Supremo no aborda los aranceles impuestos a determinadas categorías de productos utilizando diferentes fundamentos jurídicos.
Por ejemplo, la Administración Trump estableció gravámenes sobre el acero, el aluminio, los automóviles, los productos de cobre y la madera aprovechando el artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.
Esos aranceles dependen de las investigaciones del Departamento de Comercio, que concluyeron que las importaciones de dichos productos suponen un riesgo para la seguridad nacional.
¿Qué opciones le quedan a Trump?
Artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial, de 1962 (aranceles por seguridad nacional). Permite aranceles “sectoriales” (p. ej., acero, aluminio) tras una investigación del Departamento de Comercio. Están limitados a importaciones consideradas amenaza para la seguridad nacional. Requieren investigaciones que pueden tardar meses.
Artículo 301, de la Ley de Comercio, de 1974 (prácticas comerciales desleales). Permite aranceles contra países que la USTR (Oficina del Representante Comercial de EEUU) determine que incurren en prácticas comerciales desleales. Eso sí, cada arancel se limita a un país específico. Requiere investigaciones y consultas con gobiernos extranjeros, lo que puede tardar meses.
Artículo 122 (balanza de pagos) de la ley de 1974. Permite aranceles para abordar déficits de balanza de pagos, incluidos déficits comerciales. Solo pueden durar hasta 150 días y se limitan a un arancel ad valorem del 15%. Es la que ha anunciado el presidente de EEUU este viernes.
Artículo 338 de la Ley Arancelaria de 1930 (discriminación comercial). Permite aranceles cuando el presidente determina que un país extranjero discrimina o perjudica el comercio estadounidense. Generalmente limitados al 50% del valor de los bienes. Hay un retraso de 30 días tras la proclamación presidencial antes de entrar en vigor.
Artículo 201 de la ley de 1974 (salvaguardias industriales). Permite aranceles para abordar daños a industrias nacionales de EEUU. Pueden durar hasta 8 años (4 iniciales + renovación opcional de 4). Limitados al 50% ad valorem. Tras 1 año deben reducirse gradualmente. Requieren investigación de la ITC (Comisión de Comercio Internacional).
Reclasificar como “aranceles de licencia”. Si son iguales o sustancialmente similares a aranceles IEEPA, podría enfrentar nuevas impugnaciones legales.
El Congreso convierte en ley los aranceles. El Congreso podría convertir en ley algunos o todos los aranceles de Trump, pero no está claro que exista mayoría en ambas cámaras para hacerlo.
Acuerdos comerciales bilaterales. Trump podría alcanzar acuerdos con otros países que fijen ciertos niveles arancelarios. Pero los acuerdos pueden tardar meses o años y los aranceles aún podrían enfrentar impugnaciones legales.