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Presente y futuro de Macri y Cristina

MEC: Se me ocurrió que podíamos hablar de una situación que me parece que es bastante novedosa en la política argentina: el rol presente y futuro de las dos figuras que estructuraron y, de alguna manera, aún ahora estructuran la política nacional en los últimos años -prácticamente una década o más- que son Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri

AM: Me parece bien. La novedad, decís, ¿es la persistencia de los expresidentes o de los dos al mismo tiempo?

MEC: Claro, exactamente. Primero, la verdad, es que estoy pensando cuándo hubo esta situación de dos ex presidentes que siguieran con un rol de importancia. Al mismo tiempo, me parece que una cosa que está quedando clara y que también es novedosa es que en relación a ambas figuras, como dijo Cristina Fernández de Kirchner en 2019, sin ellos no se puede, pero con ellos solos no alcanza. 

Como dijo Cristina Fernández de Kirchner en 2019, sin ellos no se puede, pero con ellos solos no alcanza". (MEC)

AM: Así es. Pero lo interesante es, justamente, que sean los dos, porque, por ejemplo, Alfonsín mantuvo su influencia durante un tiempo bastante largo después de ser presidente. El Pacto de Olivos se debe a un presidente y a un ex presidente. Ahora son dos ex. Es eso lo que llama la atención, aunque una sea vice.

MEC: Claro, llama la atención esto, el hecho de que estén en paralelo los dos. Estaba pensando: bueno, ¿cuando sucedió esto? Uno puede pensar en después del 2001, año 2002-2003, es cierto que Menem aparecía como una figura que podía llegar a tener un impacto. De hecho, en el 2003 quedó primero. Siempre hay que recordar eso, que quien sale primero en las elecciones de primera ronda en 2003 fue Carlos Menem. Pero una vez que renuncia a presentarse en la segunda ronda, esa influencia desaparece. Y, por otro lado, enfrente de él no aparece una figura capaz de estar en espejo. Entonces la pregunta, me parece a mí, es cómo se transitará o cómo se dará este proceso por el cual estas dos figuras, que fueron y que en algún sentido aún son tan determinantes, van generando un proceso de institucionalización de nuevos liderazgos. O puede ser que no lo hagan también.

La pregunta cómo se dará este proceso por el cual estas dos figuras, que fueron y que en algún sentido aún son tan determinantes, van generando un proceso de institucionalización de nuevos liderazgos". (MEC)

AM: Vamos a ver. En esta confirmación de listas, Macri no estuvo. En parte no estuvo porque lo corrieron, en parte porque se corrió, pero quizás sirvió la excusa de que no pudo volver. Estaba varado en Europa. Y, de hecho, las listas son encabezadas por moderados larretistas, por lo menos en las dos Buenos Aires. Algunos se preguntan si no será la transición finalmente consumada. Y a mí me parece que depende del resultado electoral. Si le va bien a los candidatos de Larreta, habrá nuevo líder. Con líder vivo, habrá uno nuevo que lo sustituye sin esperar por su desaparición biológica. Basta con que desaparezca geográficamente. Ahora, si a Larreta le va mal, no sé si Macri no vuelve. Y en el Frente de Todos, ¿cómo la ves?

Si le va bien a los candidatos de Larreta, habrá nuevo líder (...). Ahora, si a Larreta le va mal, no sé si Macri no vuelve". (AM)

MEC: En el Frente de Todos creo que está un poco más clara la situación. Por dos razones. Está un poco más clara y no está un poco más clara al mismo tiempo, como siempre sucede con el peronismo, me da la sensación. Por un lado creo que el peronismo tiene una ventaja, que es que ya ha pasado por varios liderazgos seriales. Digamos, el peronismo es una fuerza política que suele tener esta estructura de que es bastante verticalizada cuando tiene un o una líder, pero esos líderes... Ya ha habido varias sucesiones. Digo, Perón, Menem, los Kirchner, etcétera, etcétera. Y me parece que Cristina Fernández de Kirchner dio señales de que sabe que ella no puede seguir siendo la única figura relevante del peronismo. La señal más abierta fue haber elegido ser vicepresidenta y no presidenta. Dicho esto, hoy el peronismo tiene una especie de estructura coalicional o bifronte, que también es una novedad. El hecho de que las decisiones parecen tomarse de manera colegiada, que todo se tiene que negociar entre los tres socios de la coalición: el kirchnerismo más puro, Massa y algo que podemos denominar como albertismo. Pero, sinceramente, en este sentido para mí es una incógnita qué va a pasar de acá al 2023. Y creo que esto tiene que ver más que con el resultado de las elecciones -yo creo que el resultado de estas elecciones no es tan relevante en este sentido- como la performance general del Gobierno. O sea, cómo llega el Gobierno a los meses inmediatamente anteriores a la elección de 2023. Dicho esto, yo no creo que la candidata sea Cristina Fernández de Kirchner. Me parece que todo el mundo está casi seguro de esto. Me parece que lo más natural sería que el candidato fuera el actual presidente Alberto Fernández. Pero, como digo, todo el mundo se está acercando a esas circunstancias sin muchos mapas. 

Cristina Fernández de Kirchner dio señales de que sabe que ella no puede seguir siendo la única figura relevante del peronismo. La señal más abierta fue haber elegido ser vicepresidenta y no presidenta" (MEC)

AM: ¿Cómo nos podemos imaginar, cómo podemos conceptualizar entonces el papel de líderes que difícilmente vuelvan a ser presidentes pero que no se retiran? Se me ocurren dos posibilidades. Una es que sean king makers: ellos no lo pueden ser pero nombran al que es. Y otra es que sean agentes de veto. Quizás ellos no designan al que viene pero son capaces de decidir quién es el que no. ¿Te parece que Macri y Cristina en este aspecto también son la versión especular o uno es más veto y el otro es más hacedor de reyes?

MEC: Bueno, Cristina fue king maker, hacedor de reyes en 2019. Me imagino que para el 2023 va a tener una figura más de poder de veto que de king maker. Creo que ese pasaje se está produciendo lentamente y creo que también lo hemos podido ver en la conformación de las listas. Las cabezas de listas, también como vos decís, en las dos Buenos Aires, no son figuras que vengan del riñón del cristinismo, sino que son figuras que parece haber puesto Alberto Fernández.

Lo que se puede llamar las vertientes moderadas de cada espacio son las que definieron las cabezas de lista en las dos Buenos Aires" (AM)

AM: Así es. Interesante esto, porque lo que se puede llamar las vertientes moderadas de cada espacio son las que definieron las cabezas de lista en las dos Buenos Aires. Alberto puso a Santoro y a Tolosa Paz y del otro lado, suponiendo que Santilli y María Eugenia son los representantes de esos espacios, habrá sido Larreta el que los puso. Todavía está por verse en las disputas internas porque en el Gobierno en general no hay PASO, con excepciones como Santa Fe, y en la oposición hay PASO en todos lados. Y acá tenemos un elemento innovador porque a Macri le disputan el liderazgo no sólo en su propio partido, sino naturalmente en la coalición. Pero para esto, quizás, tengamos que darnos otro programa.

MEC: Sí, y también un dato interesante de Cambiemos es que en aquellos distritos en donde Macri, por lo que yo leo en los diarios, en aquellos distritos en los que Macri tuvo un intento de hacer una acción personal él, no necesariamente los disciplinó. Estoy pensando en el caso de Córdoba. Macri viajó a Córdoba y dijo: este mi candidato. Y en Córdoba en las PASO se van a enfrentar creo que tres o cuatro listas. 

AM: Sí, y cruzadas. A diferencia de la Provincia de Buenos Aires, donde el radicalismo se enfrenta al PRO, en Córdoba hay radicales y PRO en todas las listas o en la mayor parte de ellas. Y esto genera alguna confusión nacional. Y fijate dos hechos recientes: Martín Lousteau, que declaró sentirse más cerca de Guzmán que de Dujovne, y Facundo Manes, que no habría podido distinguir muy bien entre Kicillof y Vidal. Lo que estamos viendo acá es un radicalismo que está en el medio y que está disputando la hegemonía en la oposición. Esto puede tener algún impacto en el equilibrio las coaliciones, pero sobre todo en lo que pasa entre una y la otra para adelante, porque los halcones están quedando marginados en todos lados. No es que no van. Están en las listas pero no las encabezan. Y esto es algo que a priori, yo por lo menos, no habría imaginado. Una elección intermedia es propicia para halcones. Uno se modera en la presidencial, porque ahí tiene competir por el centro y hay dos candidatos que pueden ganar y los demás, la gente vota útil. Pero acá, ¿que es lo que está pasando? ¿Es la moderación de la pandemia? ¿Es Biden ganándole a Trump? ¿Es Bolsonaro perdiendo votos contra Lula? ¿En Argentina estamos viendo también una carrera hacia el centro? 

MEC: Bueno, eso puede ser un tema para el próximo post, porque también lo que estamos viendo es que -yo estuve mirando algunas cifras de esto- es que los bloques de votos son bastante estables identitariamente. Esta famosa estructura de 30, 30 y la disputa es por el centro. O sea, cada coalición tiene una base consolidada del 30, 25, 35 de votantes más convencidos, más identitarios y en definitiva las elecciones se siguen ganando disputando ese 20 o 30 por ciento que está ahí más informadamente por el centro, me parece. 

AM: Totalmente de acuerdo. Fijate que 2015 se definió por 3 por ciento de diferencia y 2019, por 8, así que 20 es mucho. 

MEC: Esa, me parece, es una buena idea para cerrar, porque es algo que en general a nadie le gusta decir. A todo el mundo, a los diarios, a la opinión, a los analistas les gusta pensar escenarios de elecciones dramáticas, en donde se pierde por diez puntos, se pierde por veinte puntos, y es muy probable que nos estemos mudando, estemos cambiando hacia una estructura en donde las elecciones se deciden por dos o tres puntos.

AM: Me quedo con mucha curiosidad. Por ahora es así. Vamos a ver si la pandemia no nos sorprende.

MEC/AM/CRM

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