EN AEROPARQUE

Adelante de cuatro agentes de Migraciones, Mastropietro hizo desaparecer el celular con datos clave para la causa ANDIS

28 de noviembre de 2025 19:59 h

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La orden fue clara. El  allanamiento del 13 noviembre en la casa que Sergio Mastropietro tiene en las Lomas de San Isidro no había podido dar con el celular del empresario vinculado a las sobornos en la causa ANDIS. Por eso, el juez federal Sebastián Casanello pidió que lo intercepten apenas ponga un pie en el Aeroparque porteño. Indicó horario, la empresa del vuelo privado y procedencia. ¿Qué podia salir mal? Todo. Las cámaras de seguridad registraron como el empresario entrega el teléfono a sus acompañantes mientras es trasladado por los agentes de seguridad aeroportuaria para, supuestamente, incautarle el celular.

Los datos surgen de la denuncia penal –a la que elDiarioAR tuvo acceso– que el propio Casanello presentó este viernes contra el personal de Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que debía ocuparse de interceptar a Mastropietro.

Mastropietro, un empresario con un largo recorrido en el mundo de la aviación, quedó unido a la causa originada a partir de las confesiones de Diego Spagnuolo —un examigo íntimo de Javier Milei— a partir de giros de cientos de millones de pesos a las empresas Baires Fly y Baires Jet, acordados con el lobista y empresario Miguel Ángel Calvete, a quien el fiscal federal Franco Picardi considera una pieza clave en las coimas bajo investigación.

Para Picardi, a cargo de la causa, las empresas Baires Fly y Baires Jets habrían actuado de pantalla para blanquear los fondos desviados por los sobreprecios en las licitaciones manipuladas de ANDIS. En su dictamen, el fiscal da por hecho que Baires Fly pertenece a Mastropietro.

Pero además, Mastropietro compartió negocios con Federico “Fred” Machado –el sospechado de narco que financió a José Luis Espert– y fue presidente de Avian, la fallida empresa creada a partir de la compra de MacAir, de la familia Macri, en 2018.

Según surge de la denuncia que presentó Casanello, Mastropietro viajó a Estados Unidos el 7 de noviembre y debía regresar al país el 14 de noviembre desde el Aeropuerto de Fort Lauderdale, Florida, a bordo de una de las aeronaves de Buenos Aires Fly con matrícula LV-CPL. Con el número exacto del vuelo, el juez pidió que el empresario sea demorado apenas llegue en el aeroparque. Sin embargo, Mastropietro, quien aterrizó a las 22: 25, pudo realizar todos los trámites, pasó Migraciones, Aduana y a las 22:34 ya salía del sector restringido. Recién entonces fue interceptado por personal de Migraciones cuando se encontraba en la vereda del sector de arribos internacionales. Las cámaras de seguridad lo muestran hablando por celular en ese lugar.

Casanello destaca en su presentación que el empresario pudo realizar todos los trámites sin ningun impedimento a pesar de ser un área con controles estrictos y de que había una orden judicial pidiendo que se incaute su celular.

Una vez en la vereda y delante de cuatro agentes de Migraciones que se acercaron a pedirle que lo acompañe, Mastropietro entregó su mochila y el equipaje a la tripulación de la aereonave –de la que es propietario– y a un tercer tripulante que lo acompañaba. Las imágenes de las cámaras vuelven a mostrarlo saliendo de la oficina de Migraciones para entregar a sus acompañantes un pequeño objeto que el juez estima es el celular que nunca más pudo ser encontrado. De acuerdo a la denuncia de Casanello, fue la hija del empresario quien mas tarde entregó en Migraciones el resto equipaje de su padre, pero allí tampoco estaba el celular.

En marzo de este año los controles de Aeroparque también quedaron bajo la lupa cuando se conocieron las imágenes de las valijas que, sin ningún control, ingresó al país Laura Belén Arrieta, una mujer ligada a la derechista Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC).