Sin apoyo de JxC, el oficialismo convirtió en ley el Consenso Fiscal 2022

Máximo Kirchner entró al recinto pidiendo disculpas por la tardanza. Detrás suyo, justo para dar quórum, lo hicieron los también oficialistas Eduardo Valdés y Eugenia Alianello, que se ligaron un reto de la presidenta de la Cámara baja, Cecilia Moreau, por la tardanza. Así, con los necesarios 129 votos –gracias a aliados circunstanciales de bloques minoritarios de la oposición– el Frente de Todos tuvo luz verde para comenzar una larga sesión que se esperaba terminara a la madrugada, con el plato fuerte de la prórroga de impuestos como bienes personales y el del cheque.

Al caer la tarde del jueves, el oficialismo consiguió sancionar el Consenso Fiscal 2022, aprobado por el Senado hace un mes, y que da el visto bueno al acuerdo firmado entre el Gobierno y 21 gobernadores –menos la Ciudad de Buenos Aires, San Luis y La Pampa–, en diciembre del año pasado. Fueron 136 votos a favor y 108 en contra, y 4 abstenciones.

En su corazón, el pacto fiscal permite a las provincias aumentar –con topes máximos– impuestos locales como Ingresos Brutos y Sellos. Pese a que en parte de Juntos por el Cambio había libertad de acción para acompañar o no la iniciativa, sobre todo aquellos legisladores provinciales cuyos gobernadores lo aprobaron, como el jujeño Gerardo Morales y el correntino Gustavo Valdés. Pese a eso, al inicio de la sesión la bancada opositora no dio quórum y vació la mitad del recinto.

“Este Consenso Fiscal es un nuevo clavo en el ataúd del desastre fiscal y tributario de la Argentina”, cuestionó al momento de hablar en la sesión el santafesino Luciano Laspina, espada económica del macrismo, sobre todo bajo el ala de Patricia Bullrich. 

“Venimos acá a defender al gobernador de la provincia y a votar este tipo de Consensos que le rompe la cabeza al contribuyente para que las políticas en las provincias sigan financiando una fiesta del despilfarro del gasto como nunca se vio antes en la Argentina en los últimos 20 años que ha sido un verdadero descontrol”, señaló. Y completó: “Acá venimos a defender a los contribuyentes, no a los gobernadores”. Recordó el Consenso Fiscal de 2017 de Mauricio Macri, al que calificó de “histórico” porque “por primera vez reducía impuestos en la Nación y en las provincias”, como el gravamen a los ingresos brutos“.

Es posición unificada de todo el PRO no avalar cualquier aumento de impuestos, aunque no estaban en la misma situación los legisladores radicales. En una reunión de la UCR de esta semana, el bloque liderado por Mario Negri dio “libertad de acción”. 

Milei, a los gritos

Un momento de tensión se vivió en el recinto cuando le tocó la palabra al libertario Javier Milei. “En el fondo todo este Consenso Fiscal es un aumento de la presión tributaria que va a haber efectivamente y en ningún lado de la economía razonable se dice que se crece con más impuestos porque, en general los impuestos en vez de generar crecimiento, producen decrecimiento”, criticó el diputado la iniciativa. Luego se levantó para abandonar el hemiciclo, molesto por el temario de la sesión, y le salió al cruce a viva voz el kirchnerista misionero Héctor “Cacho” Bárbaro. 

“¿Qué hacés sentado acá si no sos político? ¿Qué sos?”, le preguntó a los gritos. “Vengo a pelear con el status quo desde adentro, porque tengo las pelotas para hacerlo”, respondió Milei, también a los gritos. “¡Ñoqui!”, le retrucó el oficialista, y le espetó: “Otra vez la ‘gran Milei’: habla y se va”.

La defensa oficial la encabezó el economista Carlos Heller, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda. Fue quien abrió el debate y aseguró que “de ninguna manera” este pacto tiene “el objetivo de subir impuestos”. Justificó el Consenso como “una política y una administración tributaria articulada entre todas las jurisdicciones”, y apuntó: “No está atravesado por la idea de aumentar impuestos, sino de implementar instrumentos que procuren que la distribución de la carga impositiva, para lo cual se prevé que tenga mayor incidencia en los impuestos patrimoniales, históricamente débiles en muchas provincias, y de esa forma poder compensar la eventual reducción en la recaudación de impuestos sobre las actividades productivas y el consumo”.

Una larga jornada parlamentaria

La maratónica jornada parlamentaria, además del Consenso Fiscal, tenía como plato fuerte la prórroga de impuestos por cinco años. Se negociaba entre el oficialismo y la oposición hasta último momento, ya que era un tema que originalmente no estaba contemplado en el temario hasta el miércoles. 

La iniciativa busca extender hasta el 31 de diciembre de 2027 la vigencia del impuesto a las Ganancias, el impuesto sobre los Bienes Personales, el impuesto sobre los créditos y débitos en cuenta corriente bancaria –al cheque–, el impuesto adicional de emergencia sobre el precio final de venta de cigarrillos, los impuestos del régimen de monotributo, y el de Capital de Cooperativas. Además, se prorrogan las asignaciones específicas del IVA. 

Pero el Gobierno era una votación clave ya que esos tributos representan casi el 32% de la recaudación, justo cuando Sergio Massa se disponía a enviar el Presupuesto 2023.

Sin tensión política, la agenda de Diputados buscaba votar un proyecto que autoriza la entrada de tropas extranjeras al territorio nacional y la salida fuera de él de fuerzas nacionales, según corresponda, y el aval a un acuerdo por el cual se crea la Fundación Internacional Uealc. 

​​También querían aprobar el proyecto que da marco profesional a la Enfermería. La ley proveerá de “recursos a instituciones formadoras de enfermería y se establecerá un sistema de becas a estudiantes de instituciones públicas y privadas de todo el país”. 

Completaba el temario prorrogar el programa de entrega voluntaria de armas, que ya cuenta con su aprobación por parte del Senado. Se busca establecer su prórroga hasta el 31 de diciembre de 2023.

CC