Chispazos en el Gobierno

Aracre, el CEO frentodista que tenía un plan y duró 80 días como funcionario

elDiarioAR

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Poco antes de la 18, Antonio Aracre admitió que no tenía margen para seguir en el gobierno. Las esquirlas de un rumor que lo involucraban, y que fueron el insumo de una corrida que disparó el dolar blue, y una tensión acumulada con buena parte del gabinete nacional terminaron de precipitar su salida. Alberto Fernández, el presidente, que lo había convocado en diciembre pasado, no hizo nada por retenerlo. En el lenguaje de la política eso dice mucho. 

A algo más de dos y meses y medio desde que asumió como jefe de Asesores, el ex CEO de Syngenta dimitió por Twitter. Dijo que fue para desactivar las especulaciones económicas en torno a versiones de la salida de Sergio Massa del ministerio de Economía. “Cuando vio que el tema escaló demasiado y era riesgoso, decidió dar el paso”, dijo un funcionario que habló con él en estas horas.

En Casa Rosada, aseguran que su salida fue un mix de renuncia y pedido de renuncia. Su despedida es una postal de su paso por el gobierno que estuvo repleto de cruces y tensiones internas. A poco de llegar, tuvo un chispazo con la portavoz Gabriela Cerutti y ese vínculo nunca se recompuso. Se atribuye a Cerruti haber presionado para que Aracre deje su cargo. “Me detesta”, le dijo el ahora ex jefe de asesores al funcionario con el que charló la tarde del martes, un rato después de publicar su renuncia en las redes.

Aracre tuvo, apenas llegó, un perfil demasiado alto para un gobierno cruzado por diferencias. Algunas definiciones obligaron a respuestas oficiales o a que el propio Aracre tuviera que aclararlas. Como su desembarco en el Gobierno se produjo cuando había distancia entre Fernández y Cerruti, se especuló que su destino sería el de convertirse en portavoz. Eso fue un factor adicional para contaminar su relación con la vocera.

En Rosada lo tratan de amateur, dicen que “nunca entendió dónde estaba” y lo acusan de haber estado detrás de planteos y operaciones contra Massa. El lunes empezó a circular una versión sobre movimientos en Economía, en particular sobre el desplazamiento de Massa, luego de que Aracre le expresara al Presidente, en una charla mano a mano, una serie de propuestas de medidas económicas. En algunos círculos se interpretó que se trataba de un “plan” con acciones diferentes a las que aplica Massa. En Gobierno dijeron que se trató de “ideas sueltas” que Fernández nunca interpretó como un plan.

El dato extra, poco sólido o al menos nunca contemplado por Fernández, sugería que podría producirse el ingreso de Aracre en el lugar del tigrense. Los rumores sobre Massa son semanales y suelen ir atados a enojos del ministro con actitudes y off que surgen, en teoría, de Casa Rosada. “A Aracre le atribuyeron operaciones contra Sergio y nosotros queremos cuidar a Sergio”, apuntó una fuente oficial a elDiarioAr. Dicho así parece que los enojos del ministro por operaciones y fuego amigo se agotarían en la figura de Aracre. Es una interpretación, de mínima, optimista.

Hubo, hace algunas semanas, un episodio que dejó al ex CEO en el centro de la tormenta cuando se habló de un supuesto plan de desdoblamiento cambiario. La versión circuló, se la dató en el corazón del Gobierno y se la validó como aceptada por Fernández. Massa lo negó y luego desde Economía dijeron que la fuente de esa versión había sido Aracre. El ahora ex funcionario se defendió y habló con el ministro para desmentir el rumor sobre el rumor.

La novela terminó este martes, con su salida del Gobierno.

La crisis seguirá.

PI