No hay confirmación oficial
El Gobierno negocia con EE.UU. un acuerdo para recibir inmigrantes deportados, según The New York Times
Estados Unidos y la Argentina estarían en conversaciones avanzadas para firmar un acuerdo que permitiría al gobierno de Donald Trump enviar a inmigrantes deportados de terceros países al territorio argentino. La información fue revelada este viernes por The New York Times, que citó a dos personas al tanto de las negociaciones y documentos internos de la administración estadounidense. El entendimiento, que aún no fue cerrado, habilitaría a que los extranjeros sean trasladados a Buenos Aires para luego tomar vuelos hacia sus países de origen.
Según el diario neoyorquino, Argentina aceptaría el ingreso de personas detenidas poco después de cruzar ilegalmente la frontera estadounidense. La versión fue confirmada al medio por un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encabezado por Kristi Noem. El objetivo central de la Casa Blanca sería acelerar las deportaciones en el marco de la política migratoria endurecida impulsada por Trump desde el inicio de su segundo mandato.
Consultadas por la prensa local, fuentes de la Cancillería argentina evitaron hacer comentarios. Desde la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y el Departamento de Estado repitieron la misma fórmula de silencio, aunque remarcaron que la implementación de las políticas migratorias de la administración Trump es una prioridad.
De acuerdo con los documentos citados por The New York Times, el Gobierno de Javier Milei expresó reparos internos ante la posibilidad de una reacción negativa de la opinión pública, así como preocupaciones vinculadas a los costos financieros, en un contexto de fuerte ajuste presupuestario. También se mencionan limitaciones de infraestructura para alojar y trasladar a los migrantes, además de la tensión que el acuerdo podría generar con la propia política oficial de control migratorio en la Argentina.
En la Casa Rosada reconocieron, en paralelo, que durante la gestión de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad hubo sondeos informales por parte de autoridades estadounidenses, aunque sin avances concretos. Las dudas, señalaron fuentes oficiales, estuvieron vinculadas al impacto social y político que podría generar la llegada de personas de otras nacionalidades, en un país con una tradición migratoria distinta a la de otros Estados que ya firmaron acuerdos similares, como El Salvador o Panamá.
El eventual pacto se inscribe en una estrategia más amplia de la administración Trump para sellar acuerdos con países aliados y utilizar terceros territorios como escala para deportaciones. Según el diario estadounidense, esta modalidad busca enviar un “mensaje disuasorio” a quienes intenten cruzar ilegalmente la frontera y facilitar la expulsión de migrantes provenientes de países con los que Estados Unidos mantiene relaciones diplomáticas limitadas o enfrenta dificultades para obtener documentación de viaje.
El artículo de The New York Times también subraya que el interés de Milei por avanzar en este entendimiento refleja su voluntad de profundizar la alianza política con Trump, aun cuando el acuerdo pueda resultar controversial a nivel local. En ese marco, se menciona que el subsecretario de Política Exterior argentino, Juan Manuel Navarro, presentó a comienzos de enero una propuesta formal para instrumentar el mecanismo, con el aval del canciller Pablo Quirno.
Por el momento, no hay confirmación oficial ni plazos definidos. Mientras tanto, el posible acuerdo abre un nuevo frente de debate sobre el rol de la Argentina en la política migratoria regional y el alcance de su alineamiento con Estados Unidos en un tema especialmente sensible.