El gato y el león
“Somos el próximo paso”: Macri relanza el PRO en Parque Norte y muestra músculo frente a LLA
Hubo globos de colores, confeti plateado y una banda sonora de casamiento, que intercalaba Airbag con los Bee Gees. Un viaje nostálgico a 2015, cuando Mauricio Macri ganó la presidencia y el PRO todavía jugaba con fuerza en todas las provincias del país. En Parque Norte, el partido amarillo tuvo su fiesta de relanzamiento. “Somos el próximo paso”, prometió Macri, quien no se animó a hablar de candidaturas propias, pero sí aprovechó para remarcar la autonomía del PRO. Una demostración de fuerza que tenía una sola destinataria: la dueña de la lapicera de 2027, Karina Milei.
“Para estar muertos somos un montón”, ironizó María Eugenia Vidal, apenas comenzó la actividad organizada por el Consejo Nacional del PRO en Parque Norte. La escuchaban unos tres mil dirigentes amarillos, entre los que se encontraban los gobernadores, Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut) y Jorge Macri (CABA), legisladores, como Cristian Ritondo o Martín Yeza, e intendentes de todas las provincias del país, como Soledad Martínez, quien estuvo sentada al lado de Macri durante todo el evento. La única excepción fue Diego Santilli, que prefirió no arriesgar su relación con el Gobierno presentándose en un evento que jugaba con la idea de lanzar al PRO como alternativa nacional en 2027.
Durante los días previos al encuentro, un sector del PRO amenazó con anunciar una candidatura presidencial, pero Ritondo y Frigerio le advirtieron a Macri, durante un zoom, que si hacía una mención a tener candidato propio en 2027 ellos no participarían. Finalmente, Macri se plegó ante el ala dialoguista y jugó a provocar al Gobierno sin que corriera sangre.
“Lo que está en juego no es una elección o liderazgo, sino si el cambio tiene raíces lo suficientemente profundas para ser irreversible. Para que, en 10 años, ningún populismo pueda eliminarlo. Y la única manera es si la gente está bien”, comenzó Macri, quien advirtió que el “costo del cambio” de la gestión Milei había implicado un aumento generalizado de los precios. “¿Coincidimos en todo con el Gobierno?”, preguntó y obtuvo, rápidamente, la respuesta del público: “Nooooo”. “No, pero nuestra prioridad es el cambio, por eso apoyamos a este Gobierno sin pedir nada a cambio”, agregó el líder del PRO, quien no habla con Milei desde que el presidente echó a Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete y puso en el lugar a Manuel Adorni.
“Tenemos que reconocer todo lo que no está resuelto. El equilibrio fiscal era indispensable, pero hay diferencia entre estabilizar y construir. Nosotros apoyamos lo que hace el Gobierno pero si la obra termina ahí, en la destrucción, no tenés una casa nueva, tenés un terreno baldío”, señaló Macri, quien aprovechó para deslizar que el PRO era un partido “de la construcción”. Mientras hablaba, algunas de las militantes amarillas que se habían acercado al escenario –en su mayoría eran mujeres de más de 70 años– le gritaban: “Lo único que hace este Gobierno es cerrar cosas, no resuelve nada”
Macri se apuró en hacer una aclaración: el PRO no es oposición, hizo todo lo posible para acompañar todas las reformas de Milei y así lo seguirá haciendo. “El PRO jamás va a obstaculizar el cambio. No vamos a ser oposición. No vamos nunca a ser una excusa para que vuelva el populismo, eso no va a pasar nunca”, señaló, entre aplausos. Algunos, en estos tramos, aplaudían más que otros, como Ritondo. En otras partes del discurso, cuando era más crítico con el Gobierno, aplaudían otros, como Vidal, su primo Jorge o Silvia Lospennato.
“Tenemos que aprovechar que no estamos en el Gobierno para imaginar el futuro. Esa diferencia entre lo que se prometió y lo que no llegó a la mesa de los argentinos se llama el próximo paso”, señaló, en lo que sería el latiguillo de la jornada: “Somos el próximo paso”.
“El PRO se está preparando para esta próxima etapa. No porque creamos que el Gobierno va a fracasar sino porque el éxito del cambio abre la próxima etapa. Somos constructores”, arengó Macri, y dio por terminado el encuentro (que se alargó durante más de tres horas). Hubo aplausos y el ex presidente abandonó rápido Parque Norte. La dirigencia, en cambio, aprovechó para quedarse sacándose fotos y comiendo un poco del catering que había organizado Jorge Macri.
Cada dirigente se quedó con su propia versión de las palabras de Macri. El PRO anti Milei, que está a la expectativa de que Macri lidere un proceso de autonomización de La Libertad Avanza, estaba convencido de que el ex presidente acababa de anunciar que el partido tendría su propio candidato en 2027. “Vamos a construir algo superador, más claro echale agua”, se esperanzó una dirigenta amarilla.
El ala más dialoguista con el Gobierno, en cambio, deslizó: “El discurso que importó es el de Ritondo, que le hizo un guiño a Milei”, explicó, sardónico, un dirigente bonaerense, mientras enfilaba a la salida.
Una hora antes de que Macri tomara la palabra, el jefe de bancada del PRO había dicho: “Sin el PRO no hay cambio posible en la Argentina. Y no hay problema, el 2027 va a ser una parada más para el cambio. Con la conducción de Mauricio Macri, sin especular, porque no pedimos un solo ministerio y nos comprometimos a acompañar en segunda vuelta a Javier Milei”, exclamó Ritondo, y llovieron los aplausos. “Muy bueno”, le susurró Macri a Fernando de Andreis cuando terminó. No diría lo mismo de nadie más.
MCM/CRM