Con la amenaza contra los feminismos consumada, las mujeres salen a la calle en el primer 8M de la era Milei

Este viernes es el 8M, fecha en que se raliza el paro internacional feminista. Es el primero bajo el gobierno de Javier Milei, que en tres meses avanzó contra derechos de las mujeres y diversidades. Se espera una movilización masiva al Congreso de la Nación para reclamar en “contra del hambre y el ajuste” y denunciar la crisis alimentaria y habitacional que se vive en todo el país.

En las semanas previas se hicieron asambleas masivas –que elDiarioAR registró en su serie Diario de asamblea– de las que participaron diversos sectores de la sociedad: organizaciones sociales, sindicales, de la economía popular, colectivos feministas y partidos políticos, entre otros. En ese marco, Ni Una Menos convocó a la concentración en la Plaza del Congreso a partir de las 16 horas, donde habrá ollas populares, verdurazo e intervenciones artísticas y la lectura de un documento.

La primera marcha de la era Milei se da en un contexto de ataque concreto hacia el colectivo feminista: la eliminación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, el cierre del INADI, la prohibición del lenguaje inclusivo y la perspectiva de género dentro del Estado Nacional (en contradicción a lo que establece la Ley Micaela), y los dichos del presidente en el Foro de Davos, donde habló de la “agenda sangrienta del aborto”. Algo que reiteró el miércoles en una visita al colegio Cardenal Copello, donde dijo que el aborto es un “asesinato agravado por el vínculo”. 

El feminismo es uno de los enemigos al que apunta abiertamente el discurso presidencial. Por lo que se espera que la respuesta sea masiva, sobre todo porque como afirmó la socióloga Dora Barrancos a este diario, “ya no se trata de una amenaza de regresión; esa era catastrófica ha comenzado”. 

Además de denunciar el hambre, la movilización tiene como eje el rechazo al mega DNU 231/2024 y la protección de los derechos adquiridos como el aborto legal y el Educación Sexual Integral. “Las mujeres y diversidades se están cayendo del mapa y pasan a ser indigentes”, afirmó la secretaria General Adjunta de la Unión de Trabajadoras de la Economía Popular, Dina Sánchez, a elDiarioAR.  “Tenemos un DNU que pesa con muchísima más fuerza en los sectores populares, incluso en la economía popular, que no está organizada. En los barrios la situación es compleja, hay falta de alimentos en los comedores comunitarios, nuestras compañeras y compañeres van a comer a los comedores, hay vecinos que llevan el táper para retirar la comida. Encima no hay entrega de alimentos y no hay diálogo para ver cómo lo resolvemos. Tenemos comedores que pasaron a atender tres veces por semana, otros dos y en algunos casos se cerraron”,describió la referente social. 

Durante las asambleas, se expresaron diferentes voces contando lo que se vive en los barrios populares y el desfinanciamiento que sufren los comedores populares con las políticas del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. Los que no cierran se sostienen con donaciones de municipios, comercios y vecinos. Otra de las preocupaciones es el recorte en el programa Potenciar Trabajo: “Hoy estamos en el día 5 del mes y no cobramos, eso genera desánimo e incertidumbre porque es una plata que se destina a alquiler. Entonces, te quedas sin alimento, sin ingreso y en la calle”, agregó Dina Sánchez.

“No hay plata para cubrir las cuatro comidas”. La que habla es Yohana Beltrán, referenta del Barrio Bosco II de Santiago del Estero. En esa provincia, como en el resto del país también se hicieron asambleas para organizar el 8M y buscar estrategias para afrontar la crisis.

“Impacta de la peor manera, son situaciones que desbordan y no sabemos cómo afrontarla. Antes no llegábamos a fin de mes, ahora no llegamos a mediados de mes, no hay plata que alcance para los hijos”, agrega. En Santiago del Estero, los comedores tampoco pueden cubrir la demanda. “Todos nuestros vecinos y disidencias acuden a nuestros comedores y los días en los que están cerrados se van a recorrer otros barrios para poder comer. Son mamás que tienen entre 4 y 7 hijos y eso implica un gasto elevado por día. Tenemos muchísimas vecinas afectadas que no saben cómo solventar el día a día”, afirmó Yohana, que es integrante de La Poderosa, otra de las organizaciones que participa en el armado de la movilización. 

En las asambleas se puso de relieve el proceso de empobrecimiento y feminización de la pobreza acelerado que se vive en Argentina en estos últimos tres meses. Son las mujeres y diversidades las que más sufren la crisis. “Somos trabajadoras triple jornada laboral: en nuestras casas sin ninguna remuneración, afuera por un salario (en casa de familia, cuidando personas, en negocios informales o como vendedoras ambulantes) y después bajamos al territorio para trabajar en los comedores. No hay dinero que alcance, se está poniendo difícil”, agregó Yohana.

Verónica Gago, una de las referentas del colectivo Ni Una Menos, habla de la importancia de trasladar a las calles el accionar en los barrios y resalta el rol del feminismo como factor de justicia social, algo que lo pone en la mira de Milei. “El embate contra los feminismos es un punto fundamental desde el discurso de Davos para acá, es algo que ya hacía en campaña. Ha puesto como blanco de ataque a los movimientos feministas porque los identifica con justicia social y esa es una lectura correcta. Una características de la ultraderecha global es tratar de ubicar a los feminismos como chivo expiatorio de las frustraciones que viene generando el neoliberalismo, la falta seguridad en la vida cotidiana y atribuir culpa a los feminismos por esa situación de inseguridad colectiva”, dijo a elDiarioAR.

Además de la afectación de los costos de vida por el ajuste, el vaciamiento de políticas dedicadas a atender la violencia de género y la desregulación y falta de controles en los precios de los alimentos y de los medicamentos, otro de los reclamos centrales tienen que ver con los despidos, tanto del trabajo registrado como no registrado. El bloque sindical tiene una participación muy importante en esta movilización, participan la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores y la UTEP.

“Vamos en una columna que ratifique la idea de los feminismos populares y de clase, trabajadoras somos todas, y que muestre la unidad del movimiento obrero frente a la derecha recalcitrante como la que nos enfrenta, que ponga de relieve la capacidad que tuvimos los feminismos de generar una respuesta de unidad cuando fue el gobierno de Macri”, explica Clarisa Gambera, secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional.

Las centrales obreras realizarán una jornada de lucha con distintas modalidades de paro según las posibilidades de cada gremio. En un país donde gran parte de las trabajadoras está en la informalidad, la idea es encontrar diversos mecanismos de participación, por ejemplo, un “trenazo” desde José León Suárez en el que se irán subiendo las manifestantes para llegar todas juntas.

“Quienes somos sindicalistas entendemos con mucha claridad que este gobierno va en contra de la organización de la clase trabajadora, por eso ataca a los sindicatos que son la herramienta defensiva, un dique de contención a la avaricia de las multinacionales. Soy estatal, feminista y sindicalista, tres de las identidades atacadas por el gobierno de Milei”, comenta Gambera. 

El colectivo de mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales y no binaries saldrá con todas estas demandas a la calle, en lo que se prevé como una movilización masiva porque la amenaza ya dejó de serlo. 

CDB/DTC