Ciudad: aún no saben cuántos chicos de familias que reciben planes tienen problemas de asistencia escolar

En la Ciudad de Buenos Aires, casi un tercio de los estudiantes de nivel inicial y primario de escuelas públicas faltan a clase al menos cinco días al mes. La “crisis educativa” encendió las alarmas del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta e impulsó la quita del subsidio Ciudadanía Porteña a las familias que no garanticen la escolaridad; sin embargo, desde la Ciudad aseguraron no tener en claro, por ahora, cuántos de esos 24.000 menores de 18 años asisten a clase menos del 85% de los días hábiles en un bimestre, pudiendo aumentar su nivel de asistencia tras el endurecimiento de la contraprestación. Expertos aseguran, además, que no necesariamente son las familias más vulnerables las únicas que tienen un bajo nivel de presentismo.  

La mitad de las familias cree que la educación en Argentina no es buena, pero el 90% valora la de sus hijos

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El Gobierno de la Ciudad anunció la semana pasada la quita del plan social Ciudadanía Porteña a los estudiantes que no cumplan con el 85% de asistencia a las aulas por bimestre. Esta transferencia, que depende directamente de la Ciudad y es compatible con la Asignación Universal por Hijo (AUH), respalda a 23.686 menores de 18 años porteños que viven en la Ciudad de Buenos Aires. Para seguir manteniendo el beneficio, anunció Horacio Rodríguez Larreta el pasado lunes, los chicos de todos los niveles deberán cumplir con las nuevas condiciones para ser considerados “alumnos regulares”. 

Esta medida es una respuesta a la crisis educativa a la cual hizo referencia el jefe de gobierno porteño el pasado lunes. Sin embargo, ¿quiénes son los chicos que no van a clases, o que al menos no cumplen con el requisito de asistencia? eldiarioAR intentó reconstruir la asistencia de los alumnos en la Ciudad de Buenos Aires, aunque se encontró con que, pese a los anuncios, hay poca información al respecto, al menos por ahora. 

De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación de la Ciudad que empleó Rodríguez Larreta durante el anuncio, en el último mes el 30% de los alumnos faltó a clases al menos cinco veces y “muchos asisten a clase sólo 3 días a la semana”. Según ese cálculo, hay aproximadamente 60.000 estudiantes de nivel inicial y primaria que faltan a clase al menos una semana al mes. De los 200.000 estudiantes de gestión estatal de sala de 4 y 5 años y todos los grados de primaria, el 30% perdería, de acuerdo a la nueva definición, la condición de “alumno regular” (aunque esto depende del bimestre y de la cantidad de días hábiles).

A esos 60.000 faltan sumarles los chicos de nivel secundario de escuelas públicas que tienen problemas de asistencia, información que desde el Ministerio de Educación de la Ciudad no otorgaron a eldiarioAR

Ausentismo y plan social 

¿Cuántos de estos 60.000 chicos con bajo presentismo están alcanzados por el plan Ciudadanía Porteña? O, dando vuelta la pregunta, ¿cuántos de los chicos que están bajo el paraguas del plan social porteño asisten a clase menos del 85% de los días hábiles en un bimestre, pudiendo “mejorar” su nivel de asistencia (en caso de que eso sea realmente posible) tras el endurecimiento de la contraprestación?

Desde la cartera que dirige Soledad Acuña aseguraron que esta cifra se sabrá cuando se haga el primer cruce de datos con el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. Desde este último precisaron que el cruce se hará recién a finales de septiembre. Es decir, al día de hoy y luego de hecho el anuncio, no se tienen los datos exactos sobre cuántos menores de 18 años alcanzados por el plan social porteño presentan problemas de asistencia. 

¿Son las familias vulnerables las únicas que (o las que más) presentan problemas de asistencia a las aulas? De acuerdo a Mariano Narodowski, docente de la Universidad Torcuato Di Tella y ex ministro de Educación de la Ciudad, los alumnos de clase media y clase alta también tienen un alto nivel de ausentismo, aunque por distintos motivos a los de clase baja. Ante la consulta de eldiarioAR, desde el Ministerio de Educación de CABA dijeron no tener disponibles las cifras sobre el grado de ausentismo escolar entre los alumnos de gestión privada de la Ciudad. 

“Por eso esta medida es ordenadora y sirve, porque se establece un criterio claro, para los alumnos de todas las clases sociales, sobre cuántas veces se puede faltar y cuantas no, algo que en nivel inicial y primario hasta ahora no estaba del todo esclarecido”, sostiene Narodowski. 

“Sin esta resolución la escolaridad ya era una contraprestación obligatoria tanto de la AUH como del plan Ciudadanía Porteña. Pero para que la escolaridad tenga un ‘tic’, hasta ahora bastaba con que la directora avale que el alumno cursó el año, lo que volvía la decisión de firmar o no muy arbitraria”, sostiene Narodowski. “En la práctica, el líder de la institución terminaba siempre firmando el papel avalando que el alumno estaba escolarizado, cuando en realidad no estaba realmente aprendendiendo”, dice.

Sin embargo, otros especialistas en la materia no opinan igual. Agustín Claus, especialista en Políticas Educativas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sostiene que hay una “contradicción” en la esencia misma de la medida. “Como gobierno, das el plan social para que la familia pueda sostener sus ingresos mínimos y también, para que pueda sostener la escolarización. Pero si el estudiante no asiste y desde el Estado reducís la capacidad de la familia de sostener sus ingresos, estás reforzando la realidad de la inasistencia”, asegura Claus en diálogo con elDiarioAR

¿Es factible, dados los sistemas existentes y la información disponible, la implementación de la suspensión del beneficio a aquellas familias cuyos hijos no cumplan con las condiciones de regularidad? Hay opiniones que aseguran que, a pesar de los avances en el sistema nominal de recuento de CABA y de otras provincias, no hay sistema de gestión escolar que esté en esa escala de desarrollo tal que le permita medir la asistencia con tanta exactitud. Narodowski, en cambio, opina que con la introducción del programa “MiEscuela”, es posible obtener estos datos, lo mismo que aseguraron desde el Ministerio de Educación de CABA. 

Desde el Ministerio de Educación de la Nación aseguraron no tener cifras sobre el nivel de ausentismo en el resto de las provincias, aunque sostuvieron que el grado de asistencia es más o menos parecido en todas las provincias, sin dar precisiones al respecto. 

De la provincia de la cual hay más datos disponibles es de Mendoza, la cual comenzó a implementar en 2018 la plataforma online GEM, donde se registra toda la información de forma nominal. Según los últimos datos disponibles, en 2019 el alumno promedio mendocino se ausentó entre 15 y 24 días en el nivel primario y 10 y 17 días en el nivel secundario, aunque no hay datos sobre la asistencia general de los alumnos, ni los de gestión privada ni los de gestión pública. 

CC

En la Ciudad de Buenos Aires, casi un tercio de los estudiantes de nivel inicial y primario de escuelas públicas faltan a clase al menos cinco días al mes. La “crisis educativa” encendió las alarmas del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta e impulsó la quita del subsidio Ciudadanía Porteña a las familias que no garanticen la escolaridad; sin embargo, desde la Ciudad aseguraron no tener en claro, por ahora, cuántos de esos 24.000 menores de 18 años asisten a clase menos del 85% de los días hábiles en un bimestre, pudiendo aumentar su nivel de asistencia tras el endurecimiento de la contraprestación. Expertos aseguran, además, que no necesariamente son las familias más vulnerables las únicas que tienen un bajo nivel de presentismo.  

La mitad de las familias cree que la educación en Argentina no es buena, pero el 90% valora la de sus hijos

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El Gobierno de la Ciudad anunció la semana pasada la quita del plan social Ciudadanía Porteña a los estudiantes que no cumplan con el 85% de asistencia a las aulas por bimestre. Esta transferencia, que depende directamente de la Ciudad y es compatible con la Asignación Universal por Hijo (AUH), respalda a 23.686 menores de 18 años porteños que viven en la Ciudad de Buenos Aires. Para seguir manteniendo el beneficio, anunció Horacio Rodríguez Larreta el pasado lunes, los chicos de todos los niveles deberán cumplir con las nuevas condiciones para ser considerados “alumnos regulares”. 

Esta medida es una respuesta a la crisis educativa a la cual hizo referencia el jefe de gobierno porteño el pasado lunes. Sin embargo, ¿quiénes son los chicos que no van a clases, o que al menos no cumplen con el requisito de asistencia? eldiarioAR intentó reconstruir la asistencia de los alumnos en la Ciudad de Buenos Aires, aunque se encontró con que, pese a los anuncios, hay poca información al respecto, al menos por ahora. 

De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación de la Ciudad que empleó Rodríguez Larreta durante el anuncio, en el último mes el 30% de los alumnos faltó a clases al menos cinco veces y “muchos asisten a clase sólo 3 días a la semana”. Según ese cálculo, hay aproximadamente 60.000 estudiantes de nivel inicial y primaria que faltan a clase al menos una semana al mes. De los 200.000 estudiantes de gestión estatal de sala de 4 y 5 años y todos los grados de primaria, el 30% perdería, de acuerdo a la nueva definición, la condición de “alumno regular” (aunque esto depende del bimestre y de la cantidad de días hábiles).

A esos 60.000 faltan sumarles los chicos de nivel secundario de escuelas públicas que tienen problemas de asistencia, información que desde el Ministerio de Educación de la Ciudad no otorgaron a eldiarioAR

Ausentismo y plan social 

¿Cuántos de estos 60.000 chicos con bajo presentismo están alcanzados por el plan Ciudadanía Porteña? O, dando vuelta la pregunta, ¿cuántos de los chicos que están bajo el paraguas del plan social porteño asisten a clase menos del 85% de los días hábiles en un bimestre, pudiendo “mejorar” su nivel de asistencia (en caso de que eso sea realmente posible) tras el endurecimiento de la contraprestación?

Desde la cartera que dirige Soledad Acuña aseguraron que esta cifra se sabrá cuando se haga el primer cruce de datos con el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. Desde este último precisaron que el cruce se hará recién a finales de septiembre. Es decir, al día de hoy y luego de hecho el anuncio, no se tienen los datos exactos sobre cuántos menores de 18 años alcanzados por el plan social porteño presentan problemas de asistencia. 

¿Son las familias vulnerables las únicas que (o las que más) presentan problemas de asistencia a las aulas? De acuerdo a Mariano Narodowski, docente de la Universidad Torcuato Di Tella y ex ministro de Educación de la Ciudad, los alumnos de clase media y clase alta también tienen un alto nivel de ausentismo, aunque por distintos motivos a los de clase baja. Ante la consulta de eldiarioAR, desde el Ministerio de Educación de CABA dijeron no tener disponibles las cifras sobre el grado de ausentismo escolar entre los alumnos de gestión privada de la Ciudad. 

“Por eso esta medida es ordenadora y sirve, porque se establece un criterio claro, para los alumnos de todas las clases sociales, sobre cuántas veces se puede faltar y cuantas no, algo que en nivel inicial y primario hasta ahora no estaba del todo esclarecido”, sostiene Narodowski. 

“Sin esta resolución la escolaridad ya era una contraprestación obligatoria tanto de la AUH como del plan Ciudadanía Porteña. Pero para que la escolaridad tenga un ‘tic’, hasta ahora bastaba con que la directora avale que el alumno cursó el año, lo que volvía la decisión de firmar o no muy arbitraria”, sostiene Narodowski. “En la práctica, el líder de la institución terminaba siempre firmando el papel avalando que el alumno estaba escolarizado, cuando en realidad no estaba realmente aprendendiendo”, dice.

Sin embargo, otros especialistas en la materia no opinan igual. Agustín Claus, especialista en Políticas Educativas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sostiene que hay una “contradicción” en la esencia misma de la medida. “Como gobierno, das el plan social para que la familia pueda sostener sus ingresos mínimos y también, para que pueda sostener la escolarización. Pero si el estudiante no asiste y desde el Estado reducís la capacidad de la familia de sostener sus ingresos, estás reforzando la realidad de la inasistencia”, asegura Claus en diálogo con elDiarioAR

¿Es factible, dados los sistemas existentes y la información disponible, la implementación de la suspensión del beneficio a aquellas familias cuyos hijos no cumplan con las condiciones de regularidad? Hay opiniones que aseguran que, a pesar de los avances en el sistema nominal de recuento de CABA y de otras provincias, no hay sistema de gestión escolar que esté en esa escala de desarrollo tal que le permita medir la asistencia con tanta exactitud. Narodowski, en cambio, opina que con la introducción del programa “MiEscuela”, es posible obtener estos datos, lo mismo que aseguraron desde el Ministerio de Educación de CABA. 

Desde el Ministerio de Educación de la Nación aseguraron no tener cifras sobre el nivel de ausentismo en el resto de las provincias, aunque sostuvieron que el grado de asistencia es más o menos parecido en todas las provincias, sin dar precisiones al respecto. 

De la provincia de la cual hay más datos disponibles es de Mendoza, la cual comenzó a implementar en 2018 la plataforma online GEM, donde se registra toda la información de forma nominal. Según los últimos datos disponibles, en 2019 el alumno promedio mendocino se ausentó entre 15 y 24 días en el nivel primario y 10 y 17 días en el nivel secundario, aunque no hay datos sobre la asistencia general de los alumnos, ni los de gestión privada ni los de gestión pública. 

CC

En la Ciudad de Buenos Aires, casi un tercio de los estudiantes de nivel inicial y primario de escuelas públicas faltan a clase al menos cinco días al mes. La “crisis educativa” encendió las alarmas del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta e impulsó la quita del subsidio Ciudadanía Porteña a las familias que no garanticen la escolaridad; sin embargo, desde la Ciudad aseguraron no tener en claro, por ahora, cuántos de esos 24.000 menores de 18 años asisten a clase menos del 85% de los días hábiles en un bimestre, pudiendo aumentar su nivel de asistencia tras el endurecimiento de la contraprestación. Expertos aseguran, además, que no necesariamente son las familias más vulnerables las únicas que tienen un bajo nivel de presentismo.  

La mitad de las familias cree que la educación en Argentina no es buena, pero el 90% valora la de sus hijos

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El Gobierno de la Ciudad anunció la semana pasada la quita del plan social Ciudadanía Porteña a los estudiantes que no cumplan con el 85% de asistencia a las aulas por bimestre. Esta transferencia, que depende directamente de la Ciudad y es compatible con la Asignación Universal por Hijo (AUH), respalda a 23.686 menores de 18 años porteños que viven en la Ciudad de Buenos Aires. Para seguir manteniendo el beneficio, anunció Horacio Rodríguez Larreta el pasado lunes, los chicos de todos los niveles deberán cumplir con las nuevas condiciones para ser considerados “alumnos regulares”.