Una fecha muy esperada
Día de las infancias 2026: entre la caída del consumo y el regreso de los juguetes
El Día de las Infancias será el domingo 16 de agosto y la industria del juguete llega a la fecha con expectativas moderadas. Después de un semestre marcado por la caída del consumo, el sector registra algunos indicadores que podrían anticipar una recuperación, aunque lejos de compensar las dificultades acumuladas en los últimos años.
Durante el primer semestre de 2026, las importaciones tradicionales de juguetes cayeron 11,7% en valor y 9,5% en volumen respecto del mismo período de 2025, según datos difundidos por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). Pasaron de US$55,1 millones a US$48,7 millones. La caída se produce después de un 2025 en el que las importaciones habían aumentado 40,5% en valor y 75,8% en volumen, dejando un volumen de stock acumulado.
La contracción no afecta por igual a todas las categorías. Los juegos tuvieron un comportamiento inverso y crecieron 24,9% en valor y 59,5% en volumen durante el primer semestre. La Cámara interpreta ese dato como una señal de que algunas familias están volviendo a privilegiar el juego físico, aunque el informe no permite medir por sí solo cuánto de ese crecimiento responde a un cambio sostenido en los hábitos de consumo.
El escenario general sigue siendo complicado. El sector atribuye parte de la caída a la reducción del gasto de los hogares, condicionado por alquileres, tarifas y otros costos de vida. El informe también menciona el endeudamiento de las familias y cita estimaciones privadas según las cuales casi siete millones de personas quedaron fuera del sistema de crédito formal.
A ese panorama se suma un cambio demográfico de largo plazo: la natalidad cayó 40% desde 2014, según los datos citados por la Cámara, y los hogares sin chicos ya son mayoría. Para una industria cuyo mercado depende directamente de la población infantil, la transformación reduce progresivamente la cantidad de consumidores potenciales.
¿Los chicos juegan menos con juguetes?
La irrupción de la tecnología modificó profundamente la forma en que los niños se entretienen. Celulares, plataformas de streaming y videojuegos compiten diariamente por su atención.
Sin embargo, la conversación sobre la importancia del juego físico volvió a instalarse con fuerza durante el último año. La campaña #QueremosJuguetes, impulsada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete junto con pediatras de la Sociedad Argentina de Pediatría, especialistas en crianza y organizaciones de familias, busca justamente recuperar ese espacio de juego compartido que favorece la creatividad, el movimiento y la interacción social.
A ese debate también contribuyó el estreno de Toy Story 5, cuya historia gira precisamente alrededor de la competencia entre los juguetes clásicos y una tablet por captar la atención de los chicos. La película reavivó una discusión presente en miles de hogares: cuánto tiempo deberían pasar los niños frente a las pantallas y cuánto espacio debería reservarse al juego libre.
Cuáles son los juguetes más buscados para el Día del Niñez
Lejos de desaparecer, algunos juguetes tradicionales atraviesan un renovado interés entre las familias. Entre los productos más elegidos para este Día del Niño aparecen:
- Bloques magnéticos de construcción, que estimulan la creatividad y el pensamiento espacial.
- Rompecabezas, uno de los clásicos que nunca pierde vigencia.
- Juegos de mesa, con títulos tradicionales como ¡Basta!, ideales para compartir en familia.
- Pelotas y artículos deportivos, impulsados por el entusiasmo que generó el Mundial de Fútbol 2026.
- Peluches de Toy Story, favorecidos por el éxito de la nueva película.
- Juguetes sensoriales y antiestrés, como cubos sensoriales, pelotas táctiles, fidget toys, cubos mágicos y peluches interactivos, que ganan espacio como una alternativa para reducir la sobreestimulación generada por los dispositivos electrónicos.
El crecimiento de la categoría de juegos durante el primer semestre del año también refuerza esa tendencia. Mientras otras áreas del mercado mostraron caídas, los juegos aumentaron cerca de un 25 % en valor y casi un 60 % en volumen, un dato que desde la industria interpretan como una muestra de que las familias siguen apostando al juego presencial.
La recuperación del interés por los juguetes convive con una realidad económica compleja. La industria viene atravesando una fuerte retracción del consumo, agravada por la caída de la natalidad registrada durante la última década y por un contexto en el que muchas familias destinan la mayor parte de sus ingresos a cubrir necesidades básicas.
A eso se suma el impacto de las importaciones acumuladas durante los últimos años y el crecimiento de las compras internacionales bajo la modalidad puerta a puerta, un canal que preocupa al sector porque muchos productos ingresan sin los controles de seguridad que sí deben cumplir los juguetes comercializados formalmente en el país.
La importancia de elegir juguetes seguros
La Cámara también puso el foco en la seguridad de los productos que llegan al mercado.
Como ejemplo, recordó que recientemente las autoridades del Reino Unido retiraron de circulación un juguete tipo “Squeezy Dumplings” tras detectar niveles de benceno superiores a los permitidos. Además, otros juguetes sensoriales fueron retirados por contener ftalatos, sustancias potencialmente riesgosas para la salud.
Ante ese escenario, la entidad recomienda comprar juguetes en comercios habilitados y verificar que cuenten con certificaciones y la información correspondiente sobre edad recomendada y normas de seguridad.
Volver a jugar
Más allá del movimiento comercial que genera el Día del Niño, desde la industria destacan que el verdadero valor del juguete no está únicamente en el producto, sino en el tiempo compartido.
Construir una torre con bloques, resolver un rompecabezas, jugar un partido de fútbol en una plaza o sentarse alrededor de un juego de mesa son actividades que fortalecen la creatividad, el aprendizaje y los vínculos familiares.
En tiempos dominados por las pantallas, el regreso de los juguetes tradicionales parece demostrar que el juego físico sigue ocupando un lugar irremplazable en la infancia. Y que, más allá de la tecnología, la imaginación continúa siendo el mejor compañero de aventuras.
NB