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Bilateral en Nueva York

Milei con Netanyahu: entre el respaldo a un premier con pedido de captura y la tensión por el petróleo de Malvinas

Javier Milei y Benjamín Netanyahu en la ONU.

Pedro Lacour

24 de septiembre de 2026 18:50 h

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Javier Milei se reunió este jueves con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en el marco de su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. El encuentro, la única bilateral que mantuvo el Presidente durante su estadía en Estados Unidos, se produjo después de que numerosas delegaciones abandonaran el recinto cuando Netanyahu se disponía a comenzar su discurso, en una protesta que dejó buena parte del auditorio vacío.

La cita tuvo lugar en medio de los cuestionamientos internacionales que enfrenta Israel por su ofensiva militar en la Franja de Gaza y después de que Milei volviera a expresar públicamente su respaldo al primer ministro. Sobre Netanyahu pesa una orden de detención internacional emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, una situación que restringe sus desplazamientos internacionales y que ya había complicado sus planes de visitar la Argentina en septiembre de 2025.

El intercambio difundido tras la reunión dejó en evidencia la sintonía política entre ambos. Netanyahu agradeció a Milei por su apoyo “firme e incondicional” a Israel y lo felicitó por haber recibido en Nueva York el premio “Defensor de Israel”, otorgado por la Yeshiva Darchei Torah. También elogió su programa económico: “Lo que has hecho por la economía de Argentina es magistral”, afirmó, antes de destacar que el Presidente argentino “defiende la verdad” y vincular esa postura con su respaldo a Israel. Milei le devolvió el reconocimiento: “Para mí es un honor recibir tus palabras, siendo tú uno de los mayores líderes de toda la historia del mundo”.

Según la comunicación difundida por el Gobierno israelí, ambos mandatarios conversaron sobre la continuidad de la cooperación bilateral y la posibilidad de ampliar los llamados “Acuerdos Isaac”, una iniciativa impulsada por Milei para profundizar los vínculos de Israel con países de América Latina en materia de seguridad y economía. El comunicado presentó ese acercamiento como parte de un “cambio estratégico positivo para Israel” en la región.

Javier Milei tuvo una bilateral con Benjamín Netanyahu en la ONU.

Pero el encuentro también tuvo como telón de fondo una controversia que contrasta con las expresiones de respaldo mutuo: la participación de Navitas Petroleum, una empresa israelí, en la explotación petrolera proyectada en las Islas Malvinas, una actividad que la Argentina considera ilegal y contra la cual la Casa Rosada anunció recientemente nuevas medidas. La compañía controla el 65% del proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, mientras que el 35% restante pertenece a la británica Rockhopper Exploration. La cuestión adquirió especial relevancia después de que Milei reivindicara el miércoles, desde el estrado de las Naciones Unidas, el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.

Un respaldo en medio de los cuestionamientos internacionales

El encuentro ya había sido precedido por otra demostración del respaldo político de Milei a Netanyahu. El miércoles, después de su discurso ante la Asamblea General, el Presidente argentino conversó con TN en la puerta del hotel Langham de Nueva York. Consultado sobre la reunión que mantendría al día siguiente con el primer ministro israelí, lo definió como un “aliado y amigo”.

El mandatario fue todavía más lejos al destacar su papel en la política israelí y su visión geopolítica. “Si no fuera por Netanyahu, que es un líder extraordinario con una visión geopolítica y que entiende además el vínculo con la batalla cultural como muy pocas personas en el mundo, salvo Marco Rubio, Donald Trump o Scott Bessent, tengo mis dudas de que hoy siguiera existiendo Israel”, sostuvo.

La orden de captura restringe considerablemente los desplazamientos internacionales de Netanyahu, que se expone a ser detenido si ingresa en países que reconocen la jurisdicción de la CPI. Los Estados parte del Estatuto de Roma tienen la obligación de cooperar con el tribunal y ejecutar sus órdenes de arresto, aunque algunos gobiernos han cuestionado esa obligación o se han negado a cumplirla. Estados Unidos, que no integra la Corte y rechaza la orden contra Netanyahu, le permitió ingresar a Nueva York para participar de la Asamblea General. Incluso Francia tuvo que justificar públicamente su decisión de permitir que el avión del primer ministro atravesara su espacio aéreo rumbo a Estados Unidos, pese a la orden de captura vigente.

Las complicaciones judiciales de Netanyahu ya habían tenido consecuencias concretas en la relación bilateral con la Argentina. En septiembre de 2025, el primer ministro estuvo cerca de visitar Buenos Aires para reunirse con Milei. El viaje, previsto inicialmente entre el 7 y el 10 de ese mes, había sido coordinado por ambos gobiernos, pero terminó suspendido en medio de las dificultades que planteaba la orden de detención de la CPI. La Embajada argentina en Israel atribuyó entonces la suspensión a “razones técnicas”, aunque la prensa israelí informó que Milei había solicitado postergar el viaje por motivos políticos.

Milei con Netanyahu, en febrero 2024 en Israel.

La petrolera israelí que opera en Malvinas

La estrecha relación entre Milei y Netanyahu tiene, sin embargo, un punto de fricción que el Gobierno argentino todavía no logró resolver: la participación de una empresa israelí en la explotación petrolera de las Islas Malvinas. Navitas Petroleum es la principal operadora del proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, y controla el 65% de la iniciativa. El 35% restante pertenece a Rockhopper Exploration, de capitales británicos. Ambas compañías avanzan en el desarrollo del yacimiento, cuya primera producción está prevista para 2028.

La Argentina considera que las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos realizadas en las aguas circundantes a las islas sin autorización de Buenos Aires violan su legislación y sus derechos soberanos. Las empresas, en cambio, sostienen que cuentan con licencias otorgadas por las autoridades isleñas, con respaldo británico. La controversia escaló a comienzos de septiembre, cuando la Casa Rosada anunció una ofensiva judicial contra las compañías involucradas en Sea Lion. El Gobierno informó entonces que el canciller Pablo Quirno presentaría una denuncia penal contra Navitas y otras firmas vinculadas con el emprendimiento.

Sea Lion, el millonario plan petrolero en las Islas Malvinas que encendió la disputa entre Argentina y el Reino Unido.

Una versión de lo ocurrido durante el encuentro que Milei y Netanyahu mantuvieron en Jerusalén en abril pasado da cuenta de que la situación ya había generado fricciones entre ambos mandatarios. Según esa reconstrucción, el Presidente argentino planteó su preocupación por la participación de la petrolera israelí en el proyecto y recibió como respuesta que se trataba de una empresa privada sobre cuyas decisiones el Gobierno de Israel no podía intervenir.

Siempre de acuerdo con esa versión, la explicación no habría conformado a la Casa Rosada, que llegó a evaluar la posibilidad de suspender el anuncio del traslado de la embajada argentina a Jerusalén como una medida de presión indirecta. Pero la alternativa, según pudo saber elDiarioAR, fue finalmente descartada.

Ahora, la coincidencia entre el reclamo de soberanía formulado por Milei ante la ONU y su encuentro con Netanyahu volvió a colocar el asunto en primer plano. Sin embargo, hasta el momento no se informó si el Presidente aprovechó la bilateral para insistir con el reclamo por Navitas. En la previa, Quirno había evitado precisar si la cuestión Malvinas formaría parte de la conversación.

PL/MG

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