Denuncian abuso y re vinculación

Martha Pelloni pidió que Arcoiris vuelva a tener contacto con su madre mientras sigue sin resolverse la causa por abuso sexual

La hermana Martha Pelloni, coordinadora de la Red Infancia Robada, viajó esta semana a La Rioja para conocer de primera mano la situación de Arcoiris, la niña de 10 años que desde el 17 de diciembre de 2025, tras una decisión judicial que dispuso su traslado desde Buenos Aires, reside nuevamente en La Rioja con su padre. Tanto el progenitor como el abuelo paterno fueron denunciados por abuso sexual desde que la nena tenía 2 años. 

Según alerta su madre, Delfina Silva Zarranz, y su entorno familiar, desde entonces la niña solo pudo mantener dos videollamadas supervisadas de 20 minutos con su madre. Pelloni planteó ante las autoridades judiciales la necesidad de restablecer el contacto entre la niña y su familia materna mientras continúan tramitándose las causas judiciales vinculadas a denuncias de violencia sexual que permanecen abiertas desde 2018.

“Para nosotros el caso Arcoiris ha sido emblemático desde el comienzo”, sostuvo Pelloni durante una conferencia de prensa realizada este viernes.

La referente, reconocida por su participación en el reclamo de justicia por el crimen de María Soledad Morales, mantuvo reuniones con la jueza Ana Carla Menem, integrante de la Cámara Cuarta Civil, Comercial y de Minas de La Rioja; con autoridades del Tribunal Superior de Justicia provincial y con Gastón Mercado Luna, del Ministerio Público de la Defensa.

Sobre el encuentro con Menem, Pelloni señaló haber quedado “relativamente conforme” con las explicaciones brindadas. También pidió que se profundice la investigación a partir de nuevos elementos que, según sostuvo, no habrían sido considerados hasta ahora.

Respecto de las conversaciones mantenidas con integrantes del Tribunal Superior de Justicia, dijo haber recibido el compromiso de avanzar en mecanismos que permitan retomar el contacto de la niña con su familia materna. “Hay espíritu de continuar trabajando con lo que hemos pedido”, afirmó.

El reclamo por el vínculo con la familia materna

La jueza Menem, con quien Pelloni dijo haber quedado “relativamente conforme”, fue también quien firmó la resolución que derivó en el traslado de la niña a La Rioja el 17 de diciembre pasado.

De acuerdo con la familia materna, desde entonces los pedidos para retomar el contacto con Arcoiris no obtuvieron respuesta judicial. En paralelo, el juzgado impulsa una nueva evaluación pericial sobre Delfina Silva Zarranz.

La madre sostiene que una pericia previa, ordenada por la propia jueza Menem, concluyó que se encontraba en condiciones de ejercer el cuidado de su hija y recomendó evitar situaciones de “sobreintervención institucional” y de “victimización secundaria”.

Desde su traslado, Arcoiris habría dejado de asistir a la escuela y se habrían interrumpido las actividades recreativas y artísticas que realizaba, según consta en la presentación de la familia.

Una causa abierta desde hace ocho años

El conflicto judicial se remonta a 2018, cuando Delfina Silva Zarranz consultó a una psicóloga infantil por cambios en el comportamiento de su hija. A partir de esas intervenciones surgieron denuncias por presuntos hechos de violencia sexual ocurridos en el entorno de la familia paterna.

Las acusaciones alcanzaron inicialmente al abuelo paterno, José “Kuki” Vergara, quien se desempeñaba entonces como jefe de Despacho de la Secretaría de Justicia de La Rioja. A lo largo de los años se acumularon cinco denuncias vinculadas a distintos episodios ocurridos entre 2018 y 2022.

En junio de 2022, madre e hija viajaron a Buenos Aires. Durante esa estadía, que finalmente se extendió durante casi cuatro años, Delfina presentó una denuncia ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema. El organismo calificó la situación como de “alto riesgo” y solicitó medidas de protección, que fueron otorgadas por el Juzgado Nacional en lo Civil N.º 106.

En febrero de 2023 se produjo un intento de restitución de la niña a La Rioja. La intervención del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires derivó en nuevas actuaciones y en una denuncia contra el padre y el abuelo paterno por presunta violencia sexual.

Mientras tanto, la Justicia riojana procesó a Delfina Silva Zarranz por impedimento de contacto y le impuso prisión domiciliaria, medida que cumplió hasta fines de 2023.

En marzo de 2025, la Corte Suprema de Justicia de la Nación cuestionó decisiones adoptadas por la Justicia riojana, al considerar que habían incurrido en un “rigor formal excesivo” incompatible con el adecuado servicio de justicia. El máximo tribunal ordenó revisar las actuaciones y garantizar el interés superior de la niña.

Sin embargo, nueve meses después, la jueza Menem firmó la resolución que derivó en el operativo realizado el 17 de diciembre de 2025. Ese día, tras el levantamiento de las medidas de protección vigentes en Buenos Aires, Arcoiris fue trasladada a La Rioja por orden judicial.

A ocho años de las primeras denuncias, las causas penales vinculadas a los presuntos hechos de violencia sexual continúan sin una resolución definitiva.