La inflación de agosto fue de 7% y se ubicó por encima de las estimaciones privadas

La inflación de agosto fue de 7%, según informó este miércoles el Indec. Se trata del peor dato de agosto desde la salida de la hiperinflación, en 1991, y está por encima de las previsiones que habían definido analistas privados. En los 12 últimos meses acumula una suba de 78,5% y en los ocho meses de 2022, 56,4%. Incluso frente a la evidencia de estos datos, el presidente Alberto Fernández dijo este mediodía que “no va a ceder en la lucha” contra la escalada de precios. 

El número informado por el Indec superó en 0,5 puntos porcentuales el que estimó el mercado, que en el último relevamiento hecho por el Banco Central fue 6,5% para el mes de agosto y 95% para el año. En ambos casos, los pronósticos eran más altos si se miraba solo a la estimación de los “TOP-10”, las diez entidades que mejores pronósticos hicieron, pero incluso en este caso estuvieron por debajo de lo reflejado por el Indice de Precios al Consumidor (IPC). Según las expectativas del mercado, el dato será de 6% en septiembre y recién a partir de entonces bajará al orden del 5%, donde se mantendrá hasta por lo menos el primer trimestre de 2023. 

La categoría prendas de vestir y calzado fue la que más subió, con un aumento de 9,9% mensual. Si se compara con agosto de 2021, la suba en este rubro fue de 109%: en la Argentina ya hablamos de una inflación de tres dígitos. La segunda categoría que más escaló fue bienes y servicios varios (8,7%), seguida de equipamiento y mantenimiento del hogar (8,4%). En esta última incidió el aumento salarial de trabajadores de casas particulares.

Durante agosto también se destacó la suba de la cuota de la medicina prepaga, que incidió en la división salud (5,7%); de los servicios de agua y electricidad en algunas regiones del país, que impactó en Vivienda, agua, electricidad, gas (5,5%) y de los servicios de telefonía móvil en la mayoría de las regiones, que se vio reflejada en el rubro comunicación (4,1%). Cabe destacar que recién en septiembre se sentirán los primeros efectos de la quita de subsidios a la energía. 

Dentro de transporte (6,8%) impactó la suba de tarifas del transporte público –superior en la región GBA– y el alza de los combustibles sobre el cierre del período. En lo que respecta a alimentos, la categoría que mayor impacto tiene en los índices de pobreza a indigencia, la suba estuvo por encima del promedio. Fue 7,1%, empujados por verduras (la cebolla subió 60% y la papa y la batata, por encima del 30%), azúcar (10,5%), frutas (la banana subió 15,1% y la naranja, 11,9%), aceite (18,3%), lácteos (el yogur escaló 12,8%) y huevos (13,1%). En los últimos 12 meses, los alimentos y bebidas aumentaron 80%.

El nuevo informe arroja una baja de 0,4 puntos respecto del dato de julio, que fue 7,4%; el más alto no solo de éste año sino desde abril de 2002. Ese mes recibió el shock que generó la salida intempestiva de Martín Guzmán del Ministerio de Economía. Los días sin información respecto de quién lo sucedería en el cargo y la fuerte interna del Frente de Todos, desembocaron en una remarcación “preventiva” de precios que reforzó la dinámica inflacionaria.  

El fin de semana pasado, en una entrevista que realizó un equipo del canal español Telecinco, Alberto Fernández señaló que “la inflación aumentó un 90%”. Es la primera vez que el Presidente reconoce públicamente una proyección anual de suba de precios que se asimila a los pronósticos privados. En los papeles, el Gobierno todavía sostiene una meta de inflación para el año del 48%.   

Este miércoles, horas antes de que se conociera el índice, el presidente Alberto Fernández afirmó que el Gobierno nacional “no va a ceder en la lucha” contra la inflación. “Tenemos que darle una pelea clara a la inflación, que nos cuesta mucho combatir porque gran parte es derivada del contexto mundial. Pero tenemos que dar la pelea para que los salarios de los que trabajan alcancen”, dijo en un acto de entrega de viviendas en Santiago del Estero.

DT