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Radiografía de un colapso: así se volatilizaron dos billones invertidos en criptomonedas

Raúl Sánchez / Carlos del Castillo

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Las criptomonedas💵 alcanzaron su máximo valor histórico en noviembre de 2021 tras un año de locura de precios.

El día 8, las 200 mayores criptomonedas alcanzaron un valor en el mercado por encima de los 2,9 billones de dólares. Cifra similar a la capitalización de Apple en aquel momento y dos veces el PIB anual de España 👇
📉 Esa fecha anticipó uno de los mayores desplomes financieros para el sector en su historia.

La línea roja representa la caída del valor de 200 criptoactivos que encabezaban la inversión en noviembre de 2021.
Los últimos días de 2021 fueron la cuesta abajo hacia un enero negro. Las bolsas de todo el mundo sufrieron una caída generalizada, que afectó especialmente a los activos tecnológicos.

El 1 de enero de 2022, el valor de las criptomonedas había caído un 23%.
Las criptomonedas y su extrema volatibilidad fueron las más perjudicadas. Las repetidas caídas hicieron que la mitad de su capitalización se destruyera en pocas semanas. Muchas criptos se evaporaron en los primeros días de 2022.
La primera señal de alarma importante llegó el 22 de enero. El Bitcoin💵, la nave nodriza y valor refugio de los inversores cripto, perdió el 10% de su valor en una noche.
Tras ello se produjo un efecto rebote impulsado por muchos inversores que pensaron que el mercado había tocado suelo y era un buen momento para comprar criptomonedas a buen precio.
Fue un espejismo. Tras tres meses de precios estables llegó el primer gran desastre cripto. Una nueva caída abrupta del mercado volatilizó por completo a la criptomoneda Luna.
A principios de mayo, el valor de las criptomonedas Luna que había en circulación era de 45.000 millones de dólares. 10 días después no valían nada y 600.000 personas habían perdido toda su inversión. Fue la primera demostración de que el colapso cripto podía llevarse consigo proyectos enteros.

En medio año, el valor de las criptomonedas se había desplomado a la mitad.
Volvió a ocurrir un mes después, pero ya no fue una criptomoneda sino una plataforma entera. Celsius Network, donde se especulaba con decenas de criptomonedas, declaró un corralito e impidió a sus clientes extraer sus fondos. Todavía no los han recuperado.
En verano, incluso los gurús más optimistas de las criptomonedas reconocían que el sector estaba en una aguda crisis. Ellos lo llaman "criptoinvierno". "Muchos proyectos van a caer", reconocieron.
El criptoinvierno y su caída de precios provocó que muchas empresas del sector empezasen a operar por debajo de coste. Las quiebras se sucedían y afectaron también a España, como la del "neobanco" 2gether.

En los meses de verano, el valor de los criptoactivos apenas logró estabilizar el hundimiento de la primera mitad del año.
También quedaron afectados los criptomineros: los bajos precios del Bitcoin y la energía disparada hicieron que minar criptomonedas fuera mucho menos rentable. Fue una buena noticia para el medioambiente, ya que es una actividad muy contaminante.
Un último gran golpe esperaba al sector cripto antes de cerrar el año. FTX, una de las principales bolsas de intercambio, decretó un corralito en noviembre.
Pocos días más tarde se consumó su quiebra. Tenía un millón de clientes que han visto sus inversiones volatilizadas.
Sam Bankman-Fried, el fundador de FTX, era uno de los niños gurú de las criptomonedas y acumuló la mayor fortuna del sector. Su juicio por fraude, conspiración, malversación y lavado de dinero comenzará a principios de 2023.
En el último año, el valor de las criptomonedas se ha desplomado en más de dos billones de dólares.
Si una persona tenía 100 dólares invertidos en criptomonedas en noviembre de 2021, ahora valdrían 27 dólares (un 73% menos).

Con su brutal caída de precios, el sector cripto ha dilapidado todo el crecimiento que acumuló durante 2021, el año de su explosión. El precio del Bitcoin oscila ahora en los 16.000 dólares, mucho más cerca de los valores que tenía antes de la pandemia (en torno a los 10.000 dólares) que al récord de más de 69.000 dólares que alcanzó en noviembre de 2021.

El debate ahora es si los precios que registró durante los confinamientos fueron una burbuja marcada por el contexto del auge de la digitalización, un choque de realidad que se ha llevado todo el sector tecnológico. El Banco Central Europeo dice que no tiene futuro ni como inversión ni como método de pago.

Con todo, el Bitcoin es una de las criptomonedas más estables porque es la que más seguridad ofrece a los inversores de que no va a desaparecer de la noche a la mañana. El resto son aún más volátiles y la mayoría han sufrido una depreciación masiva. Los datos de CoinMarketCap de las cotizaciones diarias de las 200 principales criptomonedas obtenidos y analizados por elDiario.es lo confirman. Ver metodología detallada.

Como muestra el siguiente gráfico, los desplomes superiores al 90% del valor máximo alcanzado por cada criptomoneda en los dos últimos años han sido la norma en el sector. En concreto, 153 de los 200 criptoactivos analizados han pasado a valer menos de una décima parte de su pico alcanzado entre 2021 y 2022.


Así se ha desplomado el valor de cada criptomoneda desde su cotización máxima

Caída del valor de las 200 criptomonedas con más capitalización de mercado desde su precio máximo alcanzado entre 2021 y 2022

Fuente: CointMarketCap


Las únicas que han mantenido su valor son las denominadas stablecoins. Estas se emparejan al precio de una moneda tradicional, normalmente el dólar. Se utilizan para mantener a salvo fondos que los criptoinversores no quieren someter a la volatilidad que caracteriza al sector, pero sin llegar a sacarlos de él (lo que implica el pago de una comisión en la mayoría de plataformas). Pero tampoco este tipo de activos están a salvo del pánico. En diciembre Binance, la plataforma más importante, se vio obligada a congelar las retiradas de fondos de su stablecoin tras unas horas en las que se acumularon las solicitudes de retirada, que la compañía fue incapaz de satisfacer.

Bitcoin es el activo cripto que más inversión acumuló y es responsable de casi un billón de las pérdidas totales. La mitad restante se han generado en la larga cola de monedas menos conocidas en las que miles de personas depositaron capital. En 2022 estos mecanismos de inversión se convirtieron en máquinas de perder dinero.


No es solo Bitcoin: así se distribuyen los 2 billones perdidos de criptomonedas

Distribución de la pérdida de valor de mercado de las 200 principales criptomonedas desde noviembre de 2021 hasta la actualidad por cada moneda

Fuente: CoinMarketCap


No es posible saber si un nuevo terremoto geopolítico volverá a impulsar el valor de las criptomonedas como lo hizo la pandemia. Por lo pronto, los responsables de las principales empresas que quedan en pie advierten que “el criptoinvierno” será largo. La industria cripto se centra ahora en establecer mecanismos para que no se produzcan bancarrotas masivas, incluso traicionando algunos de los principios fundacionales del movimiento cripto. Un ejemplo de ello es el pequeño “banco central” que ha creado Binance.

Las pocas esperanzas de recuperación que han planetado los directivos esas empresas para el corto plazo tampoco se han cumplido. Una de ellas era que la gente decidiera invertir en Bitcoin para huir la inflación y que esto revitalizara los precios. “Francamente, lo admito, sobreestimé las posibilidades de que Bitcoin fuera una cobertura contra la inflación en este entorno macro”, ha declarado Brian Armstrong, cofundador y máximo responsable de Coinbase, la segunda plataforma en volumen de negocio tras Binance.



Lo que es seguro es que varios de los magnates que empezaron 2021 como gurús del movimiento cripto y visionarios de una nueva industria se encuentran ahora en una posición muy diferente. El personaje de referencia en este sentido es Sam Bankman-Fried, el joven que llegó a acumular la mayor fortuna del mundo de las criptomonedas tras fundar FTX. La bancarrota de su plataforma se llevó por delante decenas de miles de millones de dólares y él será juzgado en EEUU por ocho cargos penales como fraude, conspiración, malversación o lavado de dinero. Se enfrenta a 115 años de cárcel.

Otros personajes que compartieron con Bankman-Fried esa lista de mayores criptomillonarios del mundo también están a punto de congelarse en el criptoinvierno. Los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss, famosos por el litigio que le ganaron a Mark Zuckerberg por la creación de Facebook y reinvertir esas ganancias en criptomonedas, acusan ahora a Barry Silbert de no devolverles un préstamo de más de 1.000 millones de dólares y provocar problemas de liquidez en su criptoplataforma, Gemini. Silvert era otro de los nombres de esa lista de empresarios cripto más ricos de 2021. Ahora, la empresa está al borde de la quiebra tras imponer un corralito que dura ya casi dos meses.

Do Kwon, el joven coreano que creó la criptomoneda Luna que trituró 45.000 millones de dólares en una semana con su caída, se encuentra en busca y captura. También están desaparecidos cinco de sus colaboradores. Alex Mashinsky, fundador y director ejecutivo de Celsius Network, acaba de ser denunciado por la fiscalía estadounidense por la quiebra de su plataforma. “Alex Mashinsky prometió llevar a los inversores a la libertad financiera, pero los condujo por el camino de la ruina financiera”, ha afirmado la fiscal general de Nueva York. Buena parte de la historia cripto se escribirá este 2023 en los tribunales.



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