Fue trasladado a La Paz

Bolivia en llamas: violenta respuesta de Santa Cruz a la detención del gobernador Camacho en el marco de la causa Golpe 2019

El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, el 23 de octubre pasado

Luis Fernando Camacho, líder de la oposición al gobierno de Luis Arce, quedó detenido este miércoles en La Paz después de ser trasladado en helicóptero por orden judicial. El gobernador del departamento de Santa Cruz permanece en la sede de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Flecc). La Fiscalía General informó que el arresto responde a la causa “golpe de Estado I”, un proceso judicial que investiga la presunta responsabilidad de diversos dirigentes políticos y sociales bolivianos en las masacres de 2019, que siguieron a las renuncias bajo presión de Evo Morales.

Poniendo fin a cinco semanas de violencia en Santa Cruz, el gobierno del MAS sancionó la Ley del Censo boliviano 2024

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“La Policía boliviana dio cumplimiento a la orden de aprehensión en contra del señor Luis Fernando Camacho”, publicó en sus redes sociales el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo. Además de esta causa, Camacho tiene numerosas denuncias en contra. En especial, varias han sido abiertas por los daños materiales y violaciones a los derechos humanos cometidos durante el 'Paro Cívico', que convocó el distrito que gobierna. La huelga general de 36 días le pedía al gobierno de Luis Arce la concretar el Censo para 2023, un año antes del programado desde La Paz.

En respuesta a la detención, la Gobernación de Santa Cruz emitió un comunicado donde describe el operativo policial ordenado por la Justicia como “absolutamente irregular” y sostiene que Camacho “ha sido secuestrado”. “El operativo del secuestro del gobernador se realizó en las calles aledañas a su domicilio cuando él regresaba luego de cumplir actividades de gestión”. Por su parte, la Fiscalía también ofreció sus detalles: la detención de Camacho no es “un secuestro o una persecución política” sino el corolario de una “orden de aprehensión” ya emitida en octubre de este año por un juez en La Paz.

La legalidad de la orden judicial es independiente de los vicios de fondo acumulados por el operativo. “Todo parece indicar que la Policía detuvo a Camacho sin leerle sus derechos, no se identificaron porque iban de civil, no le comunicaron la causa judicial pero sí la orden en virtud de la cual lo estaban deteniendo y lo llevaron en helicóptero hasta La Paz, sin pasar antes, como debían, por la Fiscalía Departamental de Santa Cruz”, comenta a este medio el periodista argentino Alfredo Grieco y Bavio, responsable de la sección Mundo en elDiarioAR y años antes editor de Internacionales en el diario paceño La Razón.

Hasta la noche del miércoles, el presidente boliviano Luis Arce no se había pronunciado sobre la orden judicial ni sobre el consiguiente operativo policial. Sí lo hizo, en cambio, el expresidente Evo Morales. “Finalmente después de tres años, Luis Fernando Camacho responderá por el golpe de Estado que derivó en robos, persecuciones, detenciones y masacres del gobierno de facto. Confiamos en que esta decisión se sostendrá con la firmeza que demanda el clamor de justicia del pueblo”, dijo el expresidente en sus redes.

Quién es Luis Fernando Camacho

Luis Fernando Camacho lleva marcada en la piel su aversión por Evo Morales. El año previo a su elección como gobernador de Santa Cruz, el “macho Camacho” decidió tatuarse en su brazo derecho una cruz de la carta donde demandaba la renuncia de Evo Morales en 2019 y la fecha de renuncia del mandatario. “Decidí tatuarme, si bien no tenía tatuajes, la cruz con la carta dice ya somos libres y la fecha de renuncia de Evo Morales, quería que de alguna manera que me acompañe”, dijo en 2020 el empresario en una entrevista con No Mentiras.

Empresario en el departamento oriental de Santa Cruz, el más rico y más poblado de Bolivia, Camacho ganó visibilidad en 2019. Desde la presidencia del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Camacho lideró las protestas que negaban los resultados del cuarto triunfo electoral consecutivo de Evo Morales. “Luis Fernando Camacho es uno de los máximos responsables de la ruptura del orden constitucional en 2019”, dijo en sus redes sociales el actual presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, cercano a Evo Morales.

La detención de Camacho fue ordenada tras agotarse sin respuesta positiva las citaciones que se le hicieron desde los tribunales en dos oportunidades sucesivas para que se presentara y diera testimonio en la causa que busca determinar si es uno de los responsables, y sl io es en qué grado, de hechos delictivos que se cuentan entre las causas y consecuencias del golpe de Estado de 2019. Mismo proceso por el cual sigue arrestada la presidenta interina Jeanine Áñez.

“Más acá de cuanto ocurre y ocurra en Tribunales, hay una consecuencia política mayor e inevitable. Acaban de resucitar a un muerto, porque Camacho era uno de los peores gobernadores de Bolivia. Puede especularse también sobre qué hará la politizada Justicia Boliviana. Si un juzgado al que no convenzan ni los objetivos y mucho menos las formas debe decidir sobre el operativo policial, lo va a soltar. Ahondando la especulación lo hará con más ferocidad y felicidad el magistrado, si su línea política personal es evitista, para perjudicar al Arce”, dice Grieco y Bavio.

Hace menos de dos años, Camacho ganó la gobernación de Santa Cruz con más del 55% de los votos. Si bien su popularidad cayó en estos años, sigue siendo un actor de peso en la política regional del oriente del país. Rómulo Calvo, líder político cruceño aliado al gobernador, anunció en la noche del miércoles que responderán con una lucha “pacífica” por la liberación del gobernador. En declaraciones a los medios, Calvo le exigió a Luis Arce “la inmediata liberación” de Camacho, para “evitar la innecesaria confrontación que su Gobierno pretende instalar” en Santa Cruz.

Toma de aeropuertos e incendios

Los seguidores del gobernador, incluidos varios congresistas, tomaron el miércoles los dos aeropuertos del departamento. El objetivo era evitar el traslado del líder opositor a La Paz. En el aeropuerto internacional de Viru Viru en Santa Cruz los grupos movilizados ingresaron a la pista y subieron a los aviones para verificar que Camacho no estuviera en ningún vuelo, según EFE.

Los vuelos en Viru Viru quedaron suspendidos temporalmente. La aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) anunció la interrupción de sus vuelos. “Debido al cierre del aeropuerto de Viru Viru por el ingreso irregular de personas ajenas a la operación, nuestras operaciones aéreas hacia y desde este aeropuerto han sido suspendidas temporalmente de acuerdo a NOTAM (restricción aeroportuaria); a fin de resguardar la seguridad de nuestros usuarios”, informó BoA.

Lo mismo ocurrió en el aeropuerto El Trompillo. La televisión local mostró cómo los manifestantes ingresaron con violencia hasta la pista y obligaron a desalojar a los militares que se encontraban en esa terminal aérea, que actualmente se emplea ante todo para operaciones militares, de instrucción y privadas. En ese mismo momento, grupos radicalizados se dirigieron a las instalaciones de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz. En la puerta del edificio se dieron retrasos y quemaron parte de las oficinas. “El escenario ideal para Camacho es que las movilizaciones crezcan, así apelar a un discurso regional”, dice Bejarano.

En una noche de furia, el fuego y la violencia se extendieron en la capital cruceña se extendieron. Tras la aprehensión del gobernador, grupos autoconvocados ocuparon las rotondas y bloquearon el tránsito. Otro grupo numeroso se dirigió hacia el Comando Departamental de Policía. La represión de los uniformados desató la furia de grupos violentos. Antes del fin de la noche se habían incendiado tres inmuebles, dos instituciones públicas y el domicilio del ministro de Obras públicas, Edgar Montaño. 

“Es importante para la democracia boliviana que no se tolere la impunidad contra quienes promueven el fascismo, golpes de Estado y violación de los derechos humanos”, dijo este miércoles el presidente de Senado.

Camacho en la pelea de Evo con Arce

El arresto del principal líder opositor deja en evidencia las internas al interior del Movimiento al Socialismo (MAS). “Es una apuesta grande la que hace Luis Arce. Si le sale bien, podrá convertirse en el líder más importante del país”, dice a elDiario.es la periodista boliviana Susana Bejarano. “Por un lado, Arce podría descabezar a la oposición de la élite cruceña. Por el otro, dentro de la interna del MAS, todos aquellos discursos críticos a Arce, que pierden toda potencia con la aprehensión de Camacho. Todo esto, solo si le sale bien las cosas”.

Si las críticas del expresidente Morales apuntan a Arce, porque supuestamente el actual presidente “no ha actuado con suficiente dureza” para esclarecer las masacres de Senkata y Sacaba de 2019, la detención del gobernador de Santa Cruz llegaría para cerrar la distancia. La detención de Camacho se suma a la del expresidente del Comité Cívico Potosinista, Marco Antonio Pumari, aliado político del gobernador de Santa Cruz, y a la de la expresidenta interina, Jeanine Añez. Esto podría ser leído por las filas de su propio espacio político como una manera de cerrar una deuda abierta hace tres años. “Eso dejaría muy fortalecido a Arce dentro del MAS”, dice Bejarano. 

Jeanine Áñez comparó este miércoles la detención del gobernador de Santa Cruz con su situación y dijo que el operativo policial fue un “secuestro”. Áñez responsabilizó al presidente Luis Arce y al expresidente Evo Morales de preparar “un megaoperativo policial/militar para secuestrar al gobernador Luis Fernando Camacho”. “El escenario ideal para Camacho es que las movilizaciones crezcan, así apelar a un discurso regional”, dice Bejarano.

“Por primera vez en la historia del MAS, una división interna ha enfrentado a una parte del movimiento, cuya cabeza es la más alta del gobierno, el exministro de Economía y actual presidente Luis Arce contra un MAS cismático, escindido de sí mismo tras acusar de traición al oficialismo gobernante por fuera de la administración del actual gobierno, porque su cabeza es el ex presidente Evo Morales”, analiza Grieco y Bavio. “Para el MAS ahora opositor, el MAS gobernante cometió una traición y el Estado Plurinacional está presidido por un traidor”.

La “traición” responde a un supuesto “pacto” entre el Gobierno y Santa Cruz para que el Comité Cívico local levante el paro y llegue a un entendimiento sobre la fecha de celebración del Censo nacional, postergada por la pandemia. “Cuán convincente le resulte al electorado boliviano, aun si la detención de Camacho, coronada por el buen éxito, sigue firme, hasta dónde llegará la resistencia que opondrá la Media Luna oriental ante una decisión que encuentra arbitraria, excesiva, inoportuna, en contra de un líder que sin embargo había dejado de encender entusiasmo, resulta difícil decirlo”, dice el periodista argentino.

Con información de la agencia EFE

AGB

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