ELECCIONES DE OCTUBRE EN BRASIL

Un Bolsonaro misógino y un Lula demasiado moderado, lo que dejó el debate presidencial en Brasil

Simone Tebet, candidata del Movimiento Democrático Brasileño (MDB) entre Lula y Bolsonaro, durante el primer debate presidencial en Brasil.

El primer debate entre candidatos presidenciales brasileños, anoche por la TV Bandeirantes, no benefició ni al presidente brasileño Jair Messias Bolsonaro ni tampoco a su adversario, el ex gobernante Luiz Inácio Lula da Silva. El primero reveló, a poco de comenzar, que su “métier” no es la moderación y sí la misoginia. De hecho, insultó a la periodista Vera Magalhaes ante una pregunta que la profesional había formulado para otro de los candidatos  y que no lo favorecía. 

Bolsonaro hace campaña con la teoría de un solo demonio: Lula

Bolsonaro hace campaña con la teoría de un solo demonio: Lula

A manera de respuesta le enrostró: “Me parece que usted se duerme pensando en mi. Usted debe tener alguna pasión por mí”. No contento con ese comentario indigesto, el actual jefe de Estado agregó: “Usted hace acusaciones mentirosas sobre mi. Y es una vergüenza para el periodismo brasileño”.  

Quienes comandan la campaña bolsonarista calificaron las frases, dichas por el postulante a su reelección con la acostumbrada intensidad, como “un resbalón” presidencial y como “una estupidez”. Para la comentarista de la TV Cultura, el ataque contra ella dañó al propio Bolsonaro. “El tuvo una actitud absolutamente descontrolada, innecesaria y que lo perjudica” argumentó Magalhaes. “Transformó el machismo, la misoginia y la falta de políticas públicas en el principal tema de debate”.

En un intento de superar su derrape, el jefe del Palacio del Planalto argumentó: “Yo defiendo a las mujeres, cuando planteo que es preciso que haya armas en cada casa de campo. Es la chance que tienen las mujeres para defenderse”. Cuando la senadora Tebet, candidata por el Movimiento Democrático Brasileño le preguntó: “¿Por qué tiene tanto odio contra las mujeres?”; Bolsonaro le replicó: “Deje de hacer jueguitos de palabras, deje de reclamar”. 

La presencia de Lula fue sosegada, al punto de casi pasar desapercibido en las dos primeras partes. Apenas reaccionó fuerte, casi al final del debate, cuando su principal adversario, el presidente, lo trató de “ex presidiario”. El líder petista pidió derecho a respuesta, que le fue concedida. Miró a JMB y le dijo: “Soy ex presidiario porque fui encarcelado para que usted pudiera ganar las elecciones de 2018”.

Con ese perfil bajo, Lula dio respuestas ya conocidas al tono inquisitivo de los demás presidenciables cuando le preguntaron por el caso de “Mensalao” y Petrobras en su primer gobierno. Rebatió las acusaciones diciendo: “Reconozco que hubo corrupción pero si se la logro identificar fue por el hecho de que mi gobierno impulsó la investigación de los casos”. Quienes rodean al ex mandatario insinuaron que habrían esperado de parte de él “una réplica más incisiva y contundente”. Según dijeron miembros de la cúpula del PT, el ex mandatario “fue demasiado comedido”. 

Pero no todo fue tan calmo. En un momento, Lula le enrostró a Bolsonaro: “Dejé el país con una economía que crecía al 7,5%. Ese es el país que usted está destruyendo”. 

Quienes, sin embargo, tuvieron mayor protagonismo fueron Ciro Gomes, que detenta 9% de los votos según las encuestas, y Simone Tebet, una senadora que hasta ahora cosecha 4% de las simpatías. Ciro, quien fue gobernador del estado de Ceará y lidera el Partido Democrático Laborista (PDT), mantuvo un discurso claro en cuanto a propuestas, arremetió contra Bolsonaro en varias oportunidades. Otro tanto hizo la senadora que, en forma incisiva, embistió contra el gobierno bolsonarista. Tanto Ciro como Tebet tenían más por ganar que por perder en esta confrontación y aprovecharon las circunstancias frente a quienes lideran en las encuestas: Lula con 44% y Bolsonaro con 36% según la última investigación de BTG/FSB, una consultora que trabaja para el banco Pactual. El esfuerzo de los más rezagados en la tabla electoral de posiciones, fue de hecho exitoso. Pero no lo suficiente como para desbancar al líder petista y al presidente del lugar de privilegio que conservan. Tanto uno como otro estuvieron en la avanzada de las redes sociales: Lula con 41.700 menciones y Bolsonaro con 41.470.

Fuera de los estudios, donde se mezclaron políticos y medios de prensa –entre ellos, esta periodista--, hubo una marcada tensión entre “bolsonaristas” y “lulistas”. Una discusión entre el diputado André Janones, miembro del comité de campaña de Lula da Silva, y quien maneja las redes sociales, se enfrentó con Ricardo Salles un aliado íntimo de Bolsonaro; estuvieron al borde del altercado físico, pero lograron separarlos.

EG/MG

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