La inflación en la zona euro llega en septiembre al 9,9% y marca un nuevo récord

Andrés Gil

Corresponsal en Bruselas —

0

Nuevo récord de la inflación en septiembre. Eurostat confirma la tendencia adelantada hace tres semanas, y cifra la inflación interanual de septiembre en el 9,9% –un punto más que la registrada en España–, frente al 9,1 % de agosto. En septiembre de 2021, la tasa fue del 3,4%.

Septiembre se convierte así en el mes de mayor inflación interanual, después de que el aumento de los precios fuera del 5,1% en enero; del 5,9% en febrero; del 7,4% en marzo y abril; del 8,1% en mayo; del 8,6% en junio; 8,9% en julio; y 9,1% en agosto.

Así mismo, la inflación en la UE a 27 fue del 10,9% en septiembre de 2022, frente al 10,1% de agosto. Un año antes, la tasa era del 3,6%.

Las tasas interanuales más bajas se registraron en Francia (6,2%), Malta (7,4%) y Finlandia (8,4%). En España, la tasa se situó en septiembre en el 8,9%, según el INE –si bien el dato de Eurostat mantiene el 9% preliminar– frente al 10,5 % en agosto, y es uno de los seis países donde la inflación cayó el pasado mes.

Las tasas más altas, por su parte, se registraron en Estonia (24,1%), Lituania (22,5%) y Letonia (22,0 %). En comparación con agosto, la inflación anual cayó en seis Estados miembros, se mantuvo estable en uno y aumentó en 20.

En septiembre, la mayor contribución a la tasa de inflación interanual de la eurozona provino de la energía (+4,19 puntos porcentuales), seguida de alimentación, alcohol y tabaco (+2,47 puntos porcentuales), servicios (+1,80 puntos porcentuales) y bienes industriales no energéticos (+1,47 puntos).

Esta nueva escalada de la inflación llega después de que el Banco Central Europeo haya vuelto a aumentar los tipos de interés en septiembre en 0,75 puntos, tras la subida de medio punto a finales de julio, y una semana antes de una previsible nueva subida de tipos.

Los mayores aumentos de precios desde que se introdujo el euro hace más de dos décadas sitúan a los responsables del BCE ante un delicado equilibrio: los intereses deben aumentar lo suficiente para llevar la inflación a su objetivo del 2%, pero no tanto como para asfixiar el impulso económico que pueda existir en medio de los temores de un corte de energía ruso este invierno.