La guerra en Medio Oriente
Israel intensifica los ataques en el sur de Líbano mientras Trump pide “un respiro”
El Ejército israelí intensificó este jueves sus ataques contra la zona de Bint Jbeil, en el sur de Líbano, mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump ha pedido “dar algo de espacio para respirar” tanto a Tel Aviv como a Beirut. En un mensaje en sus redes sociales, el líder republicano también adelantó que los líderes de ambos países dialogarán este jueves por primera vez en décadas. Por el momento, los únicos que hablaron son el presidente libanés, Joseph Aoun, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Según un comunicado del Ejército de Israel, la “intensificación” en el pueblo de Bint Jbeil continúa, con soldados de las unidades Egoz y Yahalom y la destrucción de “70 infraestructuras en tan solo un minuto” que el Ejército asocia con Hezbollah. Los principales enfrentamientos entre Israel y la milicia chií libanesa Hezbollah se están produciendo estos días en esta localidad, el segundo municipio más grande de la gobernación sureña de Nabatiye, de aproximadamente 30.000 habitantes.
Aquí, las fuerzas israelíes siguen demoliendo viviendas, según la agencia oficial de noticias libanesa (NNA), además de atacar el campamento de refugiados palestinos Borj El Chmali (sur de Beirut) y bombardear la ciudad de Tebnine (sur), provocando daños graves a su hospital.
Además, según Reuters, un bombardeo israelí ha destruido el último puente que unía el sur del Líbano con el resto del país. Según un alto funcionario de seguridad libanés, el ataque “destrozó” el puente y no dejó ninguna posibilidad de repararlo.
Por su parte, el grupo chií Hezbollah, citado por NNA, reivindicó siete nuevos ataques contra posiciones militares israelíes como cuarteles, bases logísticas y radares en el norte del país. Los ataques, según el Ejército de Israel, han matado a “decenas” de milicianos de Hezbollah.
Trump anuncia que “los líderes” de Líbano e Israel hablarán este jueves
El recrudecimiento de estos enfrentamientos en el sur del Líbano se produce pocas horas después del anuncio de Trump sobre contactos para avanzar en las negociaciones que ha generado más dudas que certidumbres. El presidente de EE.UU. contó en un mensaje en Truth Social que “los líderes” de Israel y Líbano hablarían este jueves, aunque no especificó a quién se refería en concreto.
La duda la habría resuelto la ministra de Innovación, Ciencia y Tecnología israelí, Gila Gamliel, que ha dicho que serán el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Esta conversación, según ha explicado a la radio del ejército israelí, tendrá lugar “después de tantos años de total desconexión en el diálogo entre los dos estados”. Desde Líbano, por su parte, niegan “tener conocimiento” de un contacto próximo con Israel. Según adelantan varios medios, varios funcionarios libaneses han reconocido que desconocen estos contactos.
Los que sí se ha confirmado que han hablado son el presidente libanés y Marco Rubio, una llamada que no ha sido a tres bandas y no ha incluido a Netanyahu. “Joseph Aoun recibió una llamada del secretario de Estado de EE.UU. en la que le agradeció los esfuerzos que está realizando Washington para lograr un alto el fuego y su apoyo a todos los niveles”, indicó la Presidencia del Líbano en un breve comunicado.
Durante la conversación, Rubio reafirmó al jefe de Estado libanés su compromiso con seguir trabajando para alcanzar un cese de hostilidades con Israel, lo que representaría un “paso previo” a la paz y estabilidad en el país mediterráneo, de acuerdo con la nota emitida por el órgano presidencial.
Beirut busca un alto el fuego antes de continuar con conversaciones más detalladas, en un contexto en el que los embajadores de ambos países mantuvieran un encuentro el martes y los gobiernos acordaran volver a reunirse para seguir conversando alrededor de un alto el fuego para pausar los ataques israelíes contra el Líbano, iniciados tras la guerra con Irán.
Estas negociaciones se producen tras seis semanas de enfrentamientos entre Hezbollah e Israel en territorio libanés, que han dejado más de 2.000 muertos y más de un millón de desplazados, en una nueva guerra que el Gobierno de Netanyahu justifica por el lanzamiento de cohetes de la milicia chií el pasado 2 de marzo en apoyo a Irán.
Israel se ha negado a incluir al Líbano dentro de la tregua que Estados Unidos declaró con Irán la semana pasada. Las discrepancias entre ambas delegaciones son notables, puesto que el Gobierno libanés pide un alto el fuego inmediato que permita un diálogo más amplio, pero Israel lo descarta y exige el desarme total de Hezbollah y la creación de una “zona de seguridad” en el sur del Líbano que le permita controlar la franja entre la frontera y el río Litani.
Mientras, estos supuestos avances en el frente este Israel y Líbano coinciden con la decisión de EE.UU. e Irán de reunirse de nuevo para seguir negociando y extender la tregua dos semanas más.
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