Contra sedes militares de Hezbollah
En medio del alto el fuego, Israel asegura haber lanzado su “mayor ataque” contra Líbano desde el inicio de la ofensiva
El Ejército de Israel aseguró este miércoles haber lanzado su “mayor ataque” contra supuestos objetivos del partido-milicia chií Hezbollah en territorio libanés desde el inicio de la ofensiva, después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurara que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán no incluye a Líbano.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han completado recientemente un ataque amplio contra sedes militares e infraestructura de Hezbollah en Beirut, el valle de la Becá y el sur de Líbano”, dijo, antes de resaltar que “es el mayor ataque contra infraestructura de Hezbollah” desde el inicio de la ofensiva, al hilo de la campaña aérea lanzada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra Irán.
Asimismo, manifestó que estos ataques alcanzaron “sedes, lugares de mando y control y formaciones militares de Hezbollah”, incluidas instalaciones “usadas por terroristas de la organización para organizar y planear complots terroristas contra elementos de las FDI y ciudadanos del Estado de Israel”.
Además, recalcó que entre los objetivos figuran “infraestructuras” usadas por el grupo para “lanzar misiles” y esgrimió que los ataques fueron ejecutados a partir de “información precisa de Inteligencia” y tras “una planificación cuidadosa durante varias semanas”.
“La mayoría de la infraestructura atacada estaba en el corazón de la población civil, como parte de la cínica explotación por parte de Hezbollah de la población libanesa como escudos humanos para sus actividades”, sostuvo, al tiempo que argumentó que antes de los bombardeos “dio pasos para minimizar en lo posible los daños a personas no implicadas”.
Poco después, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, remarcó que “las FDI atacaron a cientos de terroristas de Hezbollah en un bombardeo por sorpresa contra sedes en todo Líbano” y agregó que “es el mayor golpe concentrado contra Hezbollah desde la operación 'busca'”, según un comunicado facilitado por su oficina.
Katz hizo así referencia a la operación israelí en septiembre de 2024 en la que hizo estallar miles de 'buscas' y cientos de walkie-talkies supuestamente usados por miembros del grupo en Siria y Líbano, que dejaron más de 40 muertos y 3.500 heridos y que fueron duramente condenados por la mayoría de la comunidad internacional.
“Felicitaciones a las FDI por una ejecución perfecta y al primer ministro, Benjamin Netanyahu, por encabezar la decisión e insistir en la idea de separar los escenarios de Irán y Líbano”, recalcó el jefe de la cartera de Defensa, en referencia al paso del mandatario de desvincular sus operaciones en territorio libanés del citado acuerdo de alto el fuego.
Nuevas amenazas de asesinato al líder de Hezbollah
Katz también puntualizó que Israel “insistió en separar Irán y Líbano para cambiar la realidad en Líbano y eliminar las amenazas a los residentes del norte (de Israel)”, antes de reseñar que el líder de Hezbollah, Naim Qasem, “no entendió lo que (su predecesor, Hasán) Nasralá comprendió en sus últimos momentos”, antes de su asesinato en un bombardeo israelí contra Beirut en septiembre de 2024.
“El Israel posterior al 7 de octubre (de 2023, fecha de los ataques encabezados por Hamás contra el país) no es el mismo Israel del pasado y no aceptará ninguna amenaza o daño a sus ciudadanos, ni desde Irán ni desde Líbano”, señaló. “Advertimos a Qasem que Hezbollah pagaría un precio muy alto por atacar Israel en nombre de Irán y hoy hemos cumplido otro paso en esta promesa”, dijo.
“El turno personal del architerrorista Naim Qasem también llegará”, afirmó, en una nueva amenaza directa de asesinar al jefe de Hezbollah. “Las FDI siguen operando con vigor en Líbano para repeler las amenazas y afectar las capacidades de Hezbollah, en línea con la política establecida. Prometimos seguridad a los residentes del norte y es exactamente lo que haremos”, añadió.
Las autoridades libanesas denunciaron tras los ataques que hay “cientos de mártires y heridos” por la oleada de bombardeos, mientras que el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, criticó que “Israel continúe ampliando sus agresiones” y atacando “barrios residenciales densamente poblados”. “Las víctimas han sido civiles desarmados en varias partes de Líbano, y en particular en la capital, Beirut”, lamentó.
En tanto, recordó que las autoridades libanesas aplaudieron el alto el fuego anunciado de madrugada entre Estados Unidos e Irán y agregó que Beirut “intensificó sus esfuerzos” para lograr que el pacto “incluyera a Líbano”. Salam apuntó por ello contra Israel por “no prestar atención a los esfuerzos regionales e internacionales para detener la guerra”.
Previamente, el Ejército israelí había confirmado la suspensión de sus ataques contra Irán tras alto el fuego, si bien aclaró en que mantenía su ofensiva en Líbano, después de que Netanyahu insistiera en que el acuerdo de alto el fuego no incluye al país, a pesar de que Pakistán afirmara que sí lo hacía.
Por su parte, el presidente libanés, Joseph Aoun, aplaudió la tregua y pidió “una paz regional que incluya a Líbano”, mientras que Hezbollah aseguró que “está en el umbral de una gran victoria histórica”, si bien reclamó a la población que no regrese a sus hogares en el sur del país ante la continuación de la ofensiva de Israel.
Las autoridades libanesas elevaron en su último balance, publicado el martes, a más de 1.500 los muertos y 4.600 los heridos por los ataques de Israel, que dejan además más de un millón de desplazados, mientras que al menos otras 200.000 cruzaron a la vecina Siria desde el 2 de marzo, de acuerdo a los datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Europa Press