El blindaje de Milei

Adorni vuelve al centro de la escena: recibirá a senadores el mismo día que Diputados debatirá su interpelación

La agenda de Manuel Adorni este martes tendrá algo de paradoja. Mientras la Cámara de Diputados debatirá un pedido de interpelación en su contra, el jefe de Gabinete recibirá en la Casa Rosada a los senadores de La Libertad Avanza para discutir la estrategia legislativa del segundo semestre. La superposición de ambas escenas está lejos de ser casual. En el momento de mayor fragilidad política del funcionario, Javier Milei decidió devolverlo deliberadamente al centro de la escena.

La convocatoria fue articulada a través del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, uno de los principales nexos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. Los legisladores fueron divididos en tres grupos distintos y llegarán a Balcarce 50 a lo largo de toda la jornada. Oficialmente, el objetivo será analizar los proyectos que el oficialismo tiene en carpeta y ordenar la dinámica parlamentaria de los próximos meses. Sin embargo, hasta este domingo ni siquiera a los propios senadores les habían detallado el temario preciso del encuentro. Dentro del bloque, todos descuentan que la conversación terminará girando alrededor de un mismo asunto: el futuro político del propio Adorni.

La reunión adquiere todavía más relevancia porque ocurre en la antesala de una semana decisiva en el Congreso. Este martes, la oposición intentará avanzar en Diputados con una interpelación al jefe de Gabinete, mientras que el próximo jueves 25 el Senado volverá a discutir la posibilidad de citarlo y eventualmente abrir el camino hacia una moción de censura, un mecanismo que nunca se aplicó desde la reforma constitucional de 1994.

En Balcarce 50 la prioridad está puesta justamente en la Cámara alta. Los números aparecen mucho más ajustados y el oficialismo sabe que depende, una vez más, de la voluntad de sus aliados. Patricia Bullrich logró ganar una semana de aire al negociar la postergación de la sesión original, pero el problema de fondo permanece intacto. El PRO y sectores de la UCR ya pidieron públicamente la renuncia del funcionario y todavía no terminaron de definir qué posición adoptarán cuando llegue el momento de votar.

La reunión también se producirá apenas un día después de una nueva reorganización en el área de comunicación del Gobierno. Este lunes debutó Adrián Ravier como vocero presidencial y el propio Adorni anunció, además, la salida de Javier Lanari, hasta ahora secretario de Prensa y Comunicación y uno de los funcionarios que lo acompañó desde el comienzo de la gestión. “En breve anunciaremos el nombre de su reemplazo, quien trabajará a la par del nuevo vocero presidencial”, escribió el jefe de Gabinete en X.

Javier y Karina Milei siguen considerando a Adorni inocente y no tienen previsto forzar una salida. Sin embargo, también reconocen implícitamente que la controversia modificó el funcionamiento cotidiano de la gestión. La llegada de Ravier apunta a aliviar la exposición permanente del jefe de Gabinete y permitirle concentrarse en otras funciones, entre ellas la negociación parlamentaria, que este martes volverá a ocupar el centro de su agenda.

Hay una cuestión difícil de ignorar. Nunca, desde que existe la figura creada por la Constitución de 1994, un jefe de Gabinete estuvo tan cerca de enfrentar una interpelación y una eventual moción de censura. Y, al mismo tiempo, nunca un Presidente invirtió tanto capital político para sostener a uno de sus ministros coordinadores. Milei lo recibió el viernes en Olivos, lo exhibió el sábado en Rosario y ahora lo devuelve a la primera línea de la negociación legislativa. Se tratá de una demostración política de supervivencia.

PL