La interna del oficialismo

Sin Cristina, Alberto encabeza un acto filo K que reclama una mesa de unidad

Jorge Capitanich llamó, el jueves al atardecer, a Cristina Kirchner. Lo hizo para evitar que un error altere el vínculo que lo une con la vicepresidenta: le contó los detalles del acto que organizará este sábado en Chaco, donde mostrará la mesa provincial del Frente de Todos (FdT), y del que participará Alberto Fernández y al cual, hasta ese momento, la expresidenta -que está desde principios de la semana en Santa Cruz- no había sido invitada.

El gobernador del Chaco, el primero en institucionalizar el FdT en su provincia, experiencia que el cristinismo y el massismo pretenden que se replique a nivel nacional, se apuró en salir a apagar una versión silvestre sobre un posible encuentro entre los Fernández en el Chaco. Estaba, desde mitad de la semana, la semi confirmación de que asistiría el Presidente y trascendió, el jueves, que también lo haría la vice. Se instaló, entonces, la hipótesis de que luego de tres meses sin hablarse Alberto y Cristina volverían a mostrarse juntos.

Pero el reencuentro deberá esperar. Al mismo tiempo que Alberto confirmó que asistirá, Cristina le dijo a Capitanich que no podría hacerlo -por su estadía en el sur-, le agradeció la invitación y la aclaración. Un rato antes, sin malestar visible con el chaqueño, el entorno cristinista se encargó de negar que la vice vaya a participar del acto porque, dijeron, era un encuentro del FdT chaqueño, un acto provincial, al que además no había sido invitada sin que eso, se aclaró, sea mal tomado por la vice.

Mesas

El jueves por la noche, fuentes del FdT chaqueño confirmaron a elDiarioAR que el Presidente participará del acto pero que la vice no. “Todo aclarado con ella, no hay tensiones”, se explicó. Se trata, más allá del ruido general en el FdT, de un movimiento de Capitanich que marcha en línea con lo que pide la vicepresidenta: que el Frente de Todos avance hacia una etapa de institucionalización que funcione como mesa de discusión política.

Fernández fue, al principio de su gestión, el promotor de ese proceso pero en el último tiempo empezó a gambetear la idea. Hay una razón puntual: la mesa del FdT se invoca como una instancia para resolver la interna entre Alberto y Cristina, pero sobre todo, como un lugar donde los distintos sectores del oficialismo discutan las medidas y el rumbo del gobierno. Fernández se niega a que eso funcione así. “Yo hablo con todos, consulto y escucho, y después decido. Pero decido yo que soy el Presidente”, dice.

Capitanich puede mostrar la experiencia FdT que en su provincia tiene características particulares: el gobernador sienta a todos los actores pero su centralidad a la hora de tomar decisiones es indiscutible. No es lo que pasa a nivel nacional donde hay un pulseo permanente.

A pesar de la ausencia de la vice, el encuentro, con la invitación a Fernández, se leyó como una señal de distensión en una interna que tiene mini treguas pero que, cada tanto, vuelve a sacudirse con algún episodio. Esta semana hubo dos: la renuncia de Roberto Feletti y el escarceo público entre Sergio Massa y Martín Guzmán por el piso de Ganancias.

A su vez, Capitanich, uno de los gobernadores de diálogo directo con Cristina, es el primer gobernador que hizo un movimiento aspiracional respecto al 2023 y aparece entre los primeros que propusieron la idea de una gran PASO para resolver las candidaturas presidenciales del año próximo en el FdT. Intenta, a su vez, un equilibrio difícil: quiere contar con el guiño de la vice pero no romper lazos con Alberto y, a su vez, tratar de convertirse en la figura emergente de los gobernadores del PJ.

A principios de mayo, la vice participó de un acto en la universidad austral del Chaco, donde hizo un largo discurso que tuvo condimentos puntuales sobre la interna del FdT. Capitanich estuvo en el encuentro pero no compartió el escenario con Cristina.

La institucionalización del FdT tuvo otro ensayo en la provincia de Buenos Aires, convocado por Axel Kicillof como gobernador y Máximo Kirchner como jefe del PJ. Hubo un encuentro del que, entre otros, participaron Malena Galmarini por el Frente Renovador, Carlos Castagnetto por Kolina y Mónica Macha por Nuevo Encuentro pero donde no hubo -formalmente porque no tiene partido- ningún delegado albertista.

PI