Colectivos en AMBA: hay 20% menos de unidades, 40% de recorte en el servicio y el boleto cuesta un 1.200% más caro
Las paradas de colectivos con largas colas e interminables esperas, a pocos días de implementarse un aumento en el boleto del 5,4% en el Área Metropolitana de Buenos Aires, que lleva el mínimo a $753,74, constituyen el precio que debe pagar el pasajero por viajar en un transporte público, el que está a punto de ser declarado en emergencia por las cámaras representativas de la región metropolitana.
Las entidades empresariales aducen que el Estado mantiene una abultada deuda que supera los 128 mil millones de pesos en concepto de compensaciones, y que ni el Estado Nacional y ni la Provincia de Buenos Aires brindan definiciones concretas respecto a cómo se afrontarán los mayores costos derivados del aumento del precio del gasoil y otros insumos básicos.
El servicio que brindan, en consecuencia, redujo frecuencia, presenta unidades saturadas y torna más largos los viajes.
Este martes 28 parecía haber paro de colectivos, si bien solo algunos no prestaron servicios: las líneas 707, 333, 407 y 437, que pertenecen a la empresa Micro Ómnibus General San Martín (Mogsm) S.A. y circulan en la Zona Norte del conurbano bonaerense. Los trabajadores de dicha compañía llevan adelante un paro en reclamo de salarios adeudados que se extiende hace días.
Menos unidades en servicio
Si bien en abril se produjo un recorte del 40% en la cantidad de unidades en circulación como respuesta de los empresarios a la falta de soluciones, lo cierto es que, en realidad, en los últimos años estuvo cayendo de manera sostenida, mientras el costo del boleto se disparaba, conforme a un informe elaborado por la facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
En números, en noviembre de 2019 circulaban 19.348 micros en el AMBA, bajaron a 18.639 en octubre de 2023, luego a 17.731 un mes después y finalmente a 16.989 en marzo de 2026, unos 2.500 menos.
De modo que la caída es cercana al 12%.
En el mismo lapso de algo más de seis años, el boleto mínimo registró un incremento de más del 1.200%, incluso en un contexto en el que las empresas continuaron recibiendo subsidios, aunque con recortes y demoras en los pagos.
Compleja administración de los subsidios
El trabajo realizado por UBA también advierte sobre la complejidad en la administración de esos subsidios, que se reparten entre Nación, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad y concluye en que esa superposición de responsabilidades genera desajustes que terminan afectando la eficiencia del sistema.
El investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA, Rafael Skiadaressis, explicó que el sistema atraviesa un deterioro sostenido en su calidad y que la situación se agravó especialmente por el aumento del precio del combustible.
Afirma que los mayores costos no fueron compensados ni con subsidios ni con ajustes tarifarios inmediatos.
Y asimismo que se acumuló desde entonces deuda, particularmente debida al subsidio social destinado a jubilados, que ya ronda los 80 mil millones de pesos.
Las empresas han ido reaccionando: primero, postergan la renovación de flota y luego reducen la cantidad de unidades activas, lo cual con el tiempo se traduce en micros más viejos, más fallas y menos kilómetros recorridos.
El esquema de subsidios también se volvió más fragmentado desde 2024, dividido según jurisdicciones.
Además, la suspensión del boleto integrado en la provincia de Buenos Aires sumó presión sobre los costos y sobre el bolsillo de los usuarios.
De mal en peor
El informe advierte que, de no mediar soluciones de fondo, la tendencia seguirá empeorando.
Con menos micros, tarifas en alza y un servicio cada vez más limitado, el transporte público del AMBA enfrenta un escenario crítico que impacta de lleno en la vida cotidiana.
La mayoría de las líneas de colectivos que circulan en el AMBA operan al 70% de su capacidad al haber disminuido frecuencias.
Se trata de una medida que las empresas de transporte urbano tomaron desde principios de mes por la suba del precio del gasoil, como consecuencia de la guerra en el Medio Oriente.
Dado que siguen las negociaciones con el Gobierno, las cámaras empresariales advierten que puede haber un mayor recorte de los servicios.
La tensión creció el 9 de abril, cuando la frecuencia de los colectivos coincidió con un paro que llevó a cabo la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para reclamar por el pago de los salarios de los choferes.
El Poder Ejecutivo giró un anticipo equivalente a una parte relevante de los subsidios y se empezó a recomponer el servicio.
Varias líneas fueron normalizando su funcionamiento de manera gradual, aunque con diferencias según la situación financiera de cada empresa.
Claves del informe de la UBA sobre el transporte y las tarifas
El abrupto incremento en el costo del combustible, producto de la guerra en Irán, motivó una contracción de la oferta en calle del autotransporte público de pasajeros del AMBA. Debido a las demoras en el pago de las compensaciones al sector, sumado a la dificultad para solventar los costos variables de operación, la oferta se contrajo un -30% respecto al nivel operativo regular, siendo más pronunciado su efecto en los servicios Interjurisdiccionales a cargo de Nación y los de la Provincia de Buenos Aires (-40%), parcialmente equilibrado por la oferta de los colectivos con recorrido exclusivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que registraron una merma del -5%. Pese a tratarse de una crisis motivada por factores coyunturales, subyacen motivos estructurales que explican este resultado. De hecho, la flota operativa al mes de marzo de 2026, previo al recorte de servicios, era un -12% inferior a la del año 2019 (-2.359 coches).
La discusión de fondo es de orden fiscal y supone una inyección de subsidios adicionales por $17.500 millones al mes, dado que los subsidios vigentes fueron calculados en base a un valor del combustible fijado en $1.744 pesos por litro cuando el precio de mercado supera los $2.100. Dicha carga no recae exclusivamente sobre Nación, dado que desde el año 2019 se reparte el financiamiento del transporte junto a los gobiernos locales y provinciales, sino que se distribuye del siguiente modo: $1.750 millones corresponden a CABA, $7.595 millones corresponden al Estado Nacional y $8.155 millones a la Provincia de Buenos Aires. De trasladarse la totalidad del incremento a los usuarios, se requeriría una suba de la tarifa de aproximadamente el 16%, adicional a los incrementos preestablecidos para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires.
La determinación de las tarifas de transporte público es, en la mayoría de los casos, competencia de los gobiernos locales, mientras que, para el caso de servicios entre municipios, su fijación corresponde al gobierno Provincial y, al tratarse de servicios interjurisdiccionales (entre provincias o entre una provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) la potestad tarifaria recae sobre Nación. Desde el mes de febrero de 2024, tras la eliminación del del Fondo de Compensación al Transporte Público del Interior, se produjo un abrupto salto en el nivel de tarifas de transporte en el interior del país, llevando al boleto promedio por encima de los valores registrados en el año 2019.
Tomando un promedio ponderado de las tarifas de transporte del interior, su valor medio al mes de marzo de 2026 se ubica en $1.526. El boleto mínimo de colectivo para los servicios entre la Ciudad y el Gran Buenos Aires es de $700, mientras que los servicios con recorrido exclusivo en la Ciudad de Buenos Aires elevaron su costo a $715 y los servicios con recorrido exclusivo dentro del Gran Buenos Aires a $871. Por su parte el boleto mínimo de trenes en el AMBA es de $280 y el de subte asciende a $1.414.
Medido en términos reales, las tarifas del AMBA se aproximan a su valor de 2019, mientras que las tarifas del interior superan en un 45% su registro para dicho período.
Comparado a otras ciudades de la región, el transporte del interior supera en su peso sobre salario al AMBA y otras ciudades de América del Sur. Por lo pronto, Corrientes, Chaco, Formosa, Córdoba y Santa Fe cuentan con las tarifas más elevadas del país (relativa a ingresos) aunque debe tenerse presente el impacto de descuentos de orden local o provincial, no reflejados en el boleto medio relevado (salvo casos como Bariloche y su descuento para residentes).
POLITICA TARIFARIA DEL AMBA
Desde el año 2023, se observa una reducción de las compensaciones al transporte del AMBA para colectivos y Subte, medido en términos reales, en el orden del -34%, producto de los sucesivos ajustes de la tarifa del servicio, los cuales acumulan al mes de abril de 2026 un alza entre el 1.200% y 1.668% dependiendo el tipo de servicio analizado.
Para 2026, la Ciudad de Buenos Aires, al igual que la Provincia de Buenos Aires, mantendrá el esquema de actualización del IPC + 2% para la tarifa de colectivo y Subte.
Desde el año 2025 las tarifas en el AMBA vienen evolucionando a distinta velocidad, implicando un distinto grado de cobertura del sistema. Al primer cuatrimestre de 2026, los colectivos de la Provincia de Buenos Aires cubren más del 45% de sus costos vía tarifas, frente a 34% para Nación y CABA.
La descoordinación tarifaria para los colectivos del AMBA es una política novedosa y sin precedentes. SI bien se han registrado diferencias entre el boleto de CABA y el boleto interjurisdiccional (CABA – PBA) en el pasado, la tarifa de las jurisdicciones intervinientes se encontraba unificada y coordinada. Desde febrero de 2025, la evolución de la tarifa para CABA, Nación y Provincia de Buenos Aires ha respondido a las necesidades de financiamiento de cada jurisdicción. A continuación, se acompaña una tabla con la evolución de las tarifas hasta el mes de abril inclusive, incluyendo la proyección de mayo.
LOS COSTOS DEL TRANSPORTE PUBLICO AUTOMOTOR DEL AMBA
Tras la publicación de las Resolución 102/25 en la Ciudad de Buenos Aires y el Decreto 3.231/25 en la Provincia de Buenos Aires, a partir del año 2026, el cálculo de los costos técnicos del transporte y, consecuentemente, la determinación del monto de los subsidios, correrá por parte del Estado Nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires de acuerdo con su propio criterio y metodología, desandando una larga tradición de armonización y centralización del costeo de transporte a cargo del Estado Nacional.
Desde el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP se elaboró un índice propio para dimensionar la evolución de los costos del transporte público automotor del AMBA, expresando su valor en función de la cantidad de pasajero transportado.
El costo técnico del servicio medido por pasajero transportado, es decir, la tarifa sin subsidios asciende a $1.927 pesos al mes de marzo de 2026 según los cálculos realizados por el IIEP (considerando el IVA transporte es de $2.129). Este valor debe contrastarse con el costo reconocido por el Estado Nacional, el cual asciende a $1.728 (por cuestiones metodológicas se utiliza al grupo tarifario SGI para el análisis de los costos técnicos del sistema). El aumento del combustible es el principal driver del aumento registrado en el período.
Con información de NA.
0