Los empresarios del coloquio de IDEA esperan con escepticismo a Alberto Fernández

El coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), una de las principales citas anuales del establishment, siempre invita para el cierre al presidente de turno. Los Kirchner nunca fueron porque vieron en IDEA un reducto del poder económico opositor. Pero Alberto Fernández quiso ser distinto y el año pasado participó del coloquio virtual, mientras en un chat público varios empresarios lo descalificaban. “El Presidente dice cosas, que Cristina (Fernández de Kirchner) contradice. El problema de desconfianza es que él no se le planta, parece que manda ella, por eso no le puedo creer”, escribió Héctor Poli, director de Pluspetrol, entre otros. 

Pese a que aquellas críticas irritaron al Gobierno, Fernández decidió asistir este viernes al cierre del coloquio 2021, que por la pandemia se celebra en Costa Salguero, en lugar de la sede habitual de Mar del Plata. El jefe de Estado había pegado un faltazo a último momento al festejo de la Unión Industrial Argentina (UIA) del pasado 3 de septiembre, al que asistieron empresarios como Paolo Rocca (Techint), pero aquello fue antes del descalabro de las primarias. Ahora Fernández, guiado por el nuevo jefe de Gabinete, Juan Manzur, busca reconciliarse con los hombres de negocios: recibió este martes en la Quinta de Olivos a varios de los más importantes -Rocca y Luis Pagani (Arcor) estaban en el extranjero- y viene cumpliendo una gira por fábricas como la de Toyota, donde se encontró también con jefes de las filiales de las automotrices competidoras. En ese contexto, a último momento decidió que asistirá al cierre del encuentro de IDEA.

“Siempre es bueno que venga y escucharlo, pero no tenemos muchas expectativas”, dijo uno de los tantos empresarios que en 2015 se había ilusionado con Mauricio Macri y que tres años después vendía sus acciones, títulos públicos y pesos ante la crisis de su gobierno. “La situación económica está mal y las elecciones fueron adversas para el Gobierno, un cóctel que tendrá impacto en el corto plazo. Se necesitan soluciones inmediatas, pero reaccionan mal con (el nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto) Feletti con recetas que han fracasado”, continuaba el mismo interlocutor, sentado en un sillón del hall de Costa Salguero, mientras intercalaba mensajes por Whatsapp. El problema radica en que en la Argentina han resultados inútiles casi todos los remedios contra la inflación, tanto heterodoxos como ortodoxos o su combinación. Lo demostró el 53,8% de inflación de 2019, último año de la gestión Macri, y lo está ratificando Fernández, que podría superar esa cifra en 2021 si la inflación continúa acelerándose como en septiembre, cuando el índice mensual dio 3,5% y el interanual, 52,5%.

“A Alberto no le creen mucho”, se moderaba un abogado de uno de los principales estudios de la City en el mismo hall, mientras en el auditorio se discutía sobre cambio climático, toda una novedad en la agenda de los coloquios. El ejecutivo de un poderoso grupo empresario ratificaba el mismo parecer: “Hay pocas expectativas con el Presidente. Parece un electrón libre. Se junta con empresarios el martes y al día siguiente Feletti congela los precios. Ayer decía que no venía al coloquio y hoy sí. Con él no se sabe qué va a pasar mañana”. Los empresarios se preguntan si después del resultado de las legislativas del 14 de noviembre el Gobierno se radicalizará o si buscará la moderación con un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

AR