La interna en el Gobierno

Karina Milei busca avanzar sobre el universo de Santiago Caputo en medio de las crisis Adorni y $LIBRA

“Hay una frase que se la debo a Santi Caputo…”, dijo Javier Milei desde el escenario del Palacio Libertad y el auditorio estalló en aplausos de ministros, legisladores, funcionarios. Todos, menos de Karina Milei, que justo fue ponchada por la cámara en la transmisión oficial con el gesto serio y la mano izquierda sobre la cara. La escena del miércoles fue más que elocuente sobre la interna que atraviesan dos de los vértices del “triángulo de hierro”. Y ya se ve en situaciones concretas del día a día en el Gobierno, con una hermana presidencial buscando recortarle poder al asesor todoterreno. 

Karina avanza como un Pac-Man sobre el mapa de influencia de Caputo, comiendo –o buscando comer– casillas una a una. La más codiciada es la Secretaría de Inteligencia del Estado, la SIDE. El nombre que suena para desplazar al caputista Cristian Auguadra es el de Jorge “Corcho” Anzorreguy, abogado y sobrino de Hugo Anzorreguy, el mítico “Señor Cinco” que condujo la SIDE durante casi todo el menemismo. El vínculo con el karinismo es doble: “Corcho” es cuñado de Santiago Viola, el abogado que Karina impuso como viceministro de Justicia, y comparte con él el histórico estudio jurídico de los Anzorreguy. En Balcarce 50 dicen que solo falta el visto bueno familiar para que el movimiento se concrete. Pero “Corcho” ya se negó dos veces, como registró este medio ayer.

El detonante público de la intención de Karina sobre la SIDE fue la filtración del video que mostró a Manuel Adorni subiendo al jet privado en San Fernando rumbo a Punta del Este. El propio jefe de Gabinete echó más leña: dijo en LN+ que “ese video salió de adentro del Gobierno”, apuntando sin nombrarlo a Caputo, cuyo hombre controla la SIDE. En el entorno del asesor lo desmienten. Este viernes la salida que encontró el Gobierno fue apuntar contra una ignota militante del PTS y representante gremial en el aeropuerto de San Fernando. En la agrupación de Myriam Bregman rechazan de plano el dedo señalador libertario.

La SIDE sería el segundo movimiento en poco tiempo, luego de haber consumado días atrás el desembarco en el Ministerio de Justicia de Juan Bautista Mahiques. Junto a Viola como viceministro, el karinismo tiene hoy un ministerio operativo en la defensa judicial del Presidente que tanto Mariano Cúneo Libarona, pero sobre todo el caputista Sebastián Amerio –que era el vice– nunca le brindó con la misma energía.

La demostración más reciente fue el caso $LIBRA. Cuando las filtraciones del peritaje del celular de Mauricio Novelli expusieron la cercanía de Milei con los promotores de la criptomoneda y sacudió la causa judicial, fue Mahiques quien salió a plantear en televisión una estrategia defensiva: poner en duda la cadena de custodia de la prueba y sugerir que la filtración podría haber implicado adulteración del archivo. La estrategia tiene flancos débiles –la filtración ocurrió cuando el peritaje ya estaba terminado y cargado en el sistema–, pero la señal política fue clara: hay un ministro dispuesto a pararse frente a las cámaras y defender al jefe de Estado. El martes, además, Mahiques y Viola se reunieron con la Corte Suprema, una movida que este medio detalló y que consolidó la lectura de que el karinismo ya tiene interlocutores propios en el Poder Judicial. 

Al mismo tiempo, un desenlace del caso YPF generó una ironía involuntaria: cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York suspendió el proceso de discovery, el Gobierno lo celebró como un resultado “histórico” y Milei destacó el trabajo conjunto de Amerio –ahora Procurador del Tesoro– y de María Ibarzabal, la titular de Legal y Técnica. Ibarzabal es esposa de uno de los mejores amigos de Caputo y es, según el entorno karinista, el próximo objetivo en la lista. El comunicado presidencial la reivindicó justo cuando más presión recibe.

Los que siguen en la mira

La Secretaría de Legal y Técnica no sería la única posición bajo amenaza. Según pudo saber elDiarioAR, en el radar karinista también figura Guido Giana, secretario de Gestión Administrativa del Ministerio de Salud (virtual número dos de Mario Lugones), y Carlos Zamparolo, segundo al mando del PAMI, cuyo nombre ya apareció en investigaciones vinculadas a la ANDIS. Sobre Giana, además, circula en el entorno karinista la versión de que habría favorecido el posicionamiento de empresas del Grupo Güemes en distintas áreas del ecosistema sanitario, información que estaría siendo usada para pintarle las diferencias a Karina y acelerar su eventual salida.

En ese mismo frente de la interna operan Lucas “Sagaz” Luna –director de Intercargo, referente de las Fuerzas del Cielo en Tres de Febrero y uno de los hombres más identificados con Caputo en el ecosistema libertario– y su secretaria, según confirmó este medio.

El patrón es siempre el mismo: identificar a un funcionario caputista, construir un expediente de quejas y operaciones, y llevárselo a Karina. Una fuente con conocimiento directo del tema lo describe en términos descarnados: “La guerra es por plata y por sobrevivir para seguir agarrando plata. La pelea es por plata, no por el poder.”

El fortín que resiste

Hay, sin embargo, una posición que por ahora parece inmune al avance: el ARCA. Andrés Vázquez, el director ejecutivo del organismo recaudador, es uno de los funcionarios más estrechamente vinculados a Caputo y también uno de los más vidriosos: está documentado que en el pasado habría adquirido inmuebles en Miami a través de sociedades offshore sin declararlos ante la Oficina Anticorrupción, y su paso por la ex AFIP quedó asociado a estructuras que respondían a la inteligencia. A pesar de ese historial, Milei lo sostuvo y lo ascendió. Por ahora, el karinismo no da señales de que vaya a presionar por su remoción: o no puede, o no quiere todavía.

La reunión del martes en el despacho de Adorni –con Karina, Caputo, Lule y Martín Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e Ignacio Devitt– buscó frenar el ritmo de los movimientos más urgentes. Pero tampoco hubo foto de la cumbre. Es que nadie en la Casa Rosada da por definitiva ninguna tregua. Caputo conserva un único pero determinante sostén: la confianza directa de Milei, que lo valora como estratega. Es el escudo que por ahora lo mantiene en pie mientras el tablero se mueve a su alrededor.

MC