Para líderes mapuches, “Fernández sostiene el anhelo de la argentinidad blanca”

“… y los argentinos de los barcos”, cerró Alberto Fernández una frase que le traería innumerables dolores de cabeza. El origen de los brasileros, los mexicanos, la responsabilidad original -poéticamente irónica una, musical la otra- de Octavio Paz y Lito Nebbia, el pedido de disculpas y las reacciones internacionales disimularon la agenda Covid en las últimas horas.

El pueblo mapuche tampoco dejó pasar la caracterización realizada por el Presidente. “Fernández sostiene el anhelo de la argentinidad blanca”, resumió Mauro Millán, lonko de la comunidad Pillán Mahuiza, en Chubut. Y dijo que los dichos de Fernández “elevan la temperatura del conflicto con los pueblos originarios”.

Es que si bien el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas -bajo la conducción de la rionegrina Magdalena Odarda- multiplicó desde diciembre de 2019 los relevamientos de territorios para el reconocimiento de la ocupación tradicional de diversas comunidades -tal como exige la incumplida Ley nacional 26.160-, los conflictos judiciales y territoriales en la Patagonia se multiplican.

En ese contexto, la frase de Alberto Fernández “representa el racismo oculto bajo la negación, porque al mismo tiempo de sus palabras niega el genocidio de los pueblos originarios, e intenta camuflar la construcción de un Estado racista, discriminador, excluyente, injusto, nacionalista y patriarcal”, planteó la Coordinadora del Parlamento Mapuche Tehuelche de Río Negro.

Esa organización, al igual que la Confederación Mapuche del Neuquén, emitieron críticos comunicados en relación a los dichos del primer mandatario argentino, en el contexto de la visita del Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

“Rendirle pleitesía al representante de España, país que ha robado durante 500 años todas las riquezas de Latinoamérica, responsables del mayor genocidio que recuerde la humanidad y además ofrecerle nuevamente continuar haciéndolo a través de la megamineria, el petróleo y otras actividades extractivistas nocivas para el territorio, es sin duda propio de los cipayos que tristemente han gobernado la Argentina. Entre las declaraciones de Alberto Fernández de ayer y las declaraciones de Mauricio Macri en Tucumán o Prat Gay en Madrid no hay ninguna diferencia”, señaló la Coordinadora del Parlamento Mapuche de Río Negro. 

En una misma línea, la Confederación Mapuche del Neuquén expresó que “la sociedad que él (Fernández) reconoce tuvo origen en un saqueo y un genocidio gestado por quienes bajaron de esos barcos, que eran los marginales y condenados del imperio español, sacados de los presidios”. 

Esa organización agregó que “hoy la sociedad argentina está conformada por quienes descienden de ese origen espurio más las migraciones posteriores desde diversos puntos de Europa y más allá. Y fundamentalmente, la sociedad argentina hoy contiene a más de 40 naciones originarias y preexistentes al modelo de Estado que expresa Alberto Fernández. ¿Por qué lo dice? ¿es parte de sus idas y venidas buscando satisfacer a todos?, ¿es preocupación a que el establishment lo vapulee en una tapa de diario que tanto teme?, ¿es su formación de político que analizó la realidad desde Puerto Madero?, ¿o es que lo ”nacional y popular“ no permite ver la historia previa al 25 de Mayo de 1810?”, se preguntó.

Sobre este punto, el lonko Millán repasó que “para todo su proceso de conformación a partir de 1810, este Estado tomó los elementos jurídicos y políticos venidos de Europa, pero nosotros no participamos del proceso de construcción de un Estado que nos arrebató el territorio e invadió”.

Para el lonko “todos los Estados hacen lo mismo: un relato impecable pero sostener ese relato significa que vamos a ser seguir sufriendo la violencia, porque tienen que sostener ese relato de la argentinidad blanca y porque eso se transforma en procesos judiciales en nuestra contra, en sostener una mirada de colonialismo estructural. Es un forma de ejercer una política unilateral no solo de la historia sino de este momento que traviesa este continente, este país”, planteó a elDiarioAR

Preexistencia

La academia aún no se pone de acuerdo sobre desde cuándo la región binacional hoy argentina y chilena, denominada Patagonia, estuvo habitada. Hallazgos arqueológicos datan esa presencia en 500 años antes de Cristo.

Diana Lenton, doctora en Ciencias Antropológicas por la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET, explicó que sin “no hay un acuerdo concreto” sobre la época “en los últimos años se ha avanzado mucho en reafirmar la preexistencia en la zona”.

Esa preexistencia “no incluye la idea monolítico de fronteras que tenemos hoy” debido a la inexistencia de estados y al carácter migratorio de los pueblos de la región.

“Los avances arqueológicos demuestran una presencia ancestral. Más allá de si los restos eran mapuches o no, tenés una ocupación urbana que luego continúa. Todos los colectivos humanos van cambiando referencias y nombres. Argentina de 1810 no era Argentina y sin embargo nos reconocemos herederos y celebramos el 25 de mayo, entonces ¿por qué negarle al pueblo mapuche la posibilidad de reconocerse mapuches ahora, en 1810 o 500 años antes de Cristo”.

A Lenton los dichos de Alberto Fernández no la sorprendieron, porque “es algo que recurrentemente nos pasa con todos los Presidentes”, aunque aclaró que “con (Mauricio) Macri uno se lo esperaba”.

“Más allá de qué Presidente sea el que está, expresa un idea estructural: el genocidio tuvo su aspecto cultural, lo tiene hoy, que es justamente la invisibilización de los otros. La realización simbólica del genocidio, que se sigue produciendo, se sostiene en la inexistencia de los otros más allá que los otros digan estamos acá, existimos. Los borran de un plumazo”, dijo a elDiarioAR.

Más allá de qué Presidente sea el que está, expresa un idea estructural: el genocidio tuvo su aspecto cultural, lo tiene hoy, que es justamente la invisibilización de los otros

El pedido de disculpas del Presidente “no llega a resolver la contradicción, sigue presente la cuestión de que no hay un reconocimiento del rol histórico del Estado” en relación con los pueblos originarios, concluyó.

“Este es un gobierno -puntualizó Millán- que se muestra diferente (al anterior) en el tema de derechos humanos, pero evidencia el negacionismo, que como pueblo indígena nos afecta muchísimo”. Lo diferenció de la gestión “de derecha” de Macri y Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad, a quienes responsabilizó por “el espionaje contra dirigentes indígenas, el asesinato de Rafael Nahuel y la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado. Bullrich debería tener un proceso judicial por todo eso, pero no lo tiene”, dijo.

Explicó que actualmente, “hay muchos conflictos vigentes: Hoy hay gente que no puede transitar en su territorio, que está judicializado, corrido por poderosos empresarios y miembros del Poder Judicial, comunidades a cuya machi le queman la casa. Somos parte de una sociedad que sufre, y es importante entender el verdadero escenario que tenemos en este conflicto”.

Pidió, en ese sentido, la conformación de una mesa amplia para la búsqueda de una solución política. “No dudo que en el INAI haya gente que tiene la voluntad de revertir un escenario complejo de conflicto, pero es mínimo lo que puedan realizar. Las respuestas necesariamente deben ser políticas. Para no estar permanentemente en la agenda de la justicia, tiene que haber una agenda diplomática, sentémonos para que nos escuchen que somos un pueblo reclamando derechos básicos y ancestrales”.

Lorenzo Loncon, werken (vocero) de la comunidad Paicil Antreao de Villa La Angostura, Neuquén, coincide con ese planteo. También en diálogo con este medio pidió “una Ley Micaela para que el Poder Judicial y el político se formen en qué carajo son los pueblos originarios”.

“Existen más de 40 naciones o pueblos originarios en toda la Argentina”, repasó, y pidió aprovechar el debate para que “más allá de los memes y los chistes en las redes, el tema se instale en el ámbito educativo, la UBA, el CONICET.. Falta mejorar el sistema de educación pública para que haya diálogo de saberes, respetuoso. Los pueblos originarios tiene mucho para decir en materia de educación, de salud”, agregó.

Recomendó finalmente que “cuando un Presidente se reúna con alguien de Europa tenga un asesor que le diga que no meta la pata. Ya lo hizo Cristina, Macri, y ahora Alberto. Su frase sonó horrible, no tiene ni un argumento y está fuera de toda lógica. Sería mejor que no toquen este tema si no lo conocen”.