Relación Nación-Provincias

Milei cedió por primera vez una ruta nacional y abrió una nueva negociación con los gobernadores

La Casa Rosada y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, escenificaron este miércoles una nueva etapa en su relación política con la firma del convenio que transfiere a la provincia el control de la Ruta Nacional A012. Detrás del acto encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Economía, Luis Caputo, se condensó algo más que una decisión administrativa: el Gobierno concretó por primera vez el traspaso integral de una ruta nacional a una provincia y dio un nuevo paso en el modelo que Javier Milei impulsa desde el comienzo de su gestión, basado en el retiro de la Nación de la obra pública.

El acuerdo establece que Santa Fe administrará durante los próximos veinte años la A012, un corredor estratégico para el transporte de cargas y el acceso al complejo agroexportador del Gran Rosario, desde donde sale cerca del 80% de las exportaciones argentinas de granos, harinas y aceites. La provincia asumirá con recursos propios el mantenimiento, la conservación y la ejecución de nuevas obras sobre una traza cuyo deterioro venía siendo motivo de reclamos constantes. Según confirmaron desde la gobernación, los primeros trabajos comenzarán este mismo jueves.

En el Gobierno no ocultan que aspiran a replicar el mecanismo en otros distritos. De hecho, ya existen negociaciones avanzadas con Córdoba para transferir la concesión de la Ruta Nacional 19. La decisión también se complementa con el proceso de reducción de Vialidad Nacional, donde la administración libertaria impulsa retiros voluntarios y un repliegue progresivo de la estructura estatal encargada de ejecutar obras sobre la red vial.

La escena también reflejó la evolución del vínculo político entre Pullaro y la Casa Rosada. Después de un primer tramo de gestión marcado por los enfrentamientos por los recortes de fondos, ambas administraciones reconocen que la relación atraviesa un momento de mayor entendimiento. En Santa Fe atribuyen buena parte de ese cambio a la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, desde donde asumió el rol de principal interlocutor con los gobernadores. “Hay mucho más diálogo y respuesta”, resumían este miércoles cerca del mandatario provincial.

En la gobernación también destacaban el papel que desempeñó Martín Menem para destrabar el acuerdo. Según explicaban, el presidente de la Cámara de Diputados insistió durante los últimos meses ante la Casa Rosada a partir de los reclamos que le transmitía la diputada nacional Gisela Scaglia, jefa del bloque Provincias Unidas. También reconocían las gestiones de Luis Caputo y la presión ejercida por la Bolsa de Comercio de Rosario, que convirtió el deterioro de la A012 en uno de los principales reclamos del sector productivo santafesino.

Pero el encuentro entre Karina Milei y Pullaro también se inscribe en una estrategia política más amplia que la secretaria general de la Presidencia viene desplegando con los gobernadores dialoguistas de cara a la segunda mitad del mandato. Después de un primer año atravesado por la confrontación abierta con las provincias, en Balcarce 50 comenzaron a imponerse los sectores que promueven una relación más pragmática con los mandatarios provinciales. La premisa es sencilla: sostener la gobernabilidad mediante la construcción de mayorías parlamentarias y evitar conflictos innecesarios con aquellos gobernadores que administran distritos donde La Libertad Avanza todavía no tiene una estructura capaz de disputar seriamente el poder.

En la Casa Rosada saben, además, que ningún gobernador está dispuesto a facilitar la reelección de Milei sin obtener algo a cambio. El reclamo combina dos condiciones: mayores recursos para las provincias y la garantía de que el oficialismo no impulsará listas competitivas que amenacen los oficialismos locales. En ese contexto comenzaron a aparecer los primeros gestos. Además del convenio firmado con Santa Fe, la semana pasada el Gobierno habilitó un adelanto financiero por $400.000 millones para Córdoba y liberó más de $25.000 millones en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para Catamarca, Entre Ríos, Santa Fe y Misiones, con el compromiso de sostener ese esquema de asistencia durante los próximos meses.

En paralelo, Santilli profundiza las conversaciones con los gobernadores alrededor de la reforma electoral que la mesa política encabezada por Karina Milei convirtió en su principal prioridad legislativa. La Casa Rosada considera que modificar el régimen de las PASO es una condición indispensable para la estrategia reeleccionista de Milei y, por eso, la discusión atraviesa todas las negociaciones que mantiene con las provincias. Aunque desde ambos gobiernos aseguraron que ese asunto no formó parte de la reunión de este miércoles con Pullaro, el oficialismo viene explorando distintas alternativas —desde la eliminación de las primarias hasta esquemas intermedios que reduzcan su obligatoriedad—, consciente de que cualquier reforma requerirá un delicado equilibrio entre los intereses electorales de la Nación y los de las provincias.

Mientras Santilli administra esas conversaciones, Karina supervisa un diseño político que combina dos velocidades. Allí donde La Libertad Avanza considera que tiene posibilidades reales de desplazar a los oficialismos provinciales, el objetivo sigue siendo construir una alternativa propia. En cambio, en los distritos donde el costo de una confrontación supera los beneficios, la estrategia pasa por explorar acuerdos de convivencia que permitan asegurar respaldo parlamentario, facilitar la agenda legislativa del Gobierno y llegar a 2027 con relaciones políticas estables.

PL/MG