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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustina Larrea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/agustina-larrea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustina Larrea]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mónica Szurmuk: “Tenemos la responsabilidad de seguir contando las historias de las víctimas infantiles de la dictadura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/monica-szurmuk-responsabilidad-seguir-contando-historias-victimas-infantiles-dictadura_1_13337895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c73875a-a667-4af5-b96e-b523939f51e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mónica Szurmuk: “Tenemos la responsabilidad de seguir contando las historias de las víctimas infantiles de la dictadura”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es investigadora del CONICET y acaba de publicar un libro estremecedor que narra el periplo de los hermanos Ramírez, tres niños que, luego de sobrevivir a un operativo en el que un grupo de tareas acribilla a su madre en 1977, son enviados a un hogar donde les cambian las identidades y sufren todo tipo de abusos. La complicidad del Poder Judicial, la lucha por recuperarlos para enviarlos con su padre que había conseguido asilo en Suecia y el presente de una familia que buscó reparación en un juicio que demoró años.
</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cay&oacute; junto al beb&eacute;. Uno de ellos apart&oacute; el cuerpito del nene con una patada. Despu&eacute;s se acerc&oacute; y lanz&oacute; una r&aacute;faga de ametralladora sobre la madre. &lsquo;Juan Carlos, volte&eacute; a una&rsquo;, grit&oacute; satisfecho. Hab&iacute;a matado a </em><em><strong>Vicenta Orrego Mesa</strong></em><em> delante de sus tres hijos. Era la madrugada del 15 de marzo de 1977. La comisar&iacute;a primera de Adrogu&eacute; hab&iacute;a liberado la zona del barrio San Jos&eacute; donde hac&iacute;a tres meses viv&iacute;an Vicenta y sus hijos&rdquo;. </em><strong>La investigadora y docente M&oacute;nica Szurmuk acaba de publicar </strong><em><strong>Malm&ouml; </strong></em><strong>(Sudamericana, 2026), un libro estremecedor que parte de esa escena para narrar el periplo escalofriante que padecieron los hermanos Ram&iacute;rez desde aquel operativo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En plena noche, la polic&iacute;a dej&oacute; a Carlos, de cinco a&ntilde;os, Mar&iacute;a, de cuatro y Mariano, de dos, a cargo de unos vecinos, que al d&iacute;a siguiente decidieron llevarlos ante los tribunales. Con su padre <strong>Julio Ram&iacute;rez</strong>, preso pol&iacute;tico desde 1974, y buena parte de la familia que viv&iacute;a lejos, los tres chicos quedaron a disposici&oacute;n de una jueza, que a los pocos d&iacute;as los envi&oacute; al Hogar Casa de Bel&eacute;n, en la localidad de Banfield. Abierto poco tiempo atr&aacute;s con apoyo de miembros de la Iglesia Cat&oacute;lica y feligreses de una parroquia local, Casa de Bel&eacute;n se presentaba como un espacio id&iacute;lico que ofrec&iacute;a el cuidado de una familia tradicional, con una madre y un padre que viv&iacute;an en el lugar junto a sus hijos biol&oacute;gicos y los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que iban llegando a trav&eacute;s del juzgado. Puertas adentro, se revel&oacute; r&aacute;pidamente como un infierno donde los chicos fueron v&iacute;ctimas de todo tipo de maltratos. <strong>Tal como pudieron contar d&eacute;cadas despu&eacute;s en un juicio, all&iacute; fueron golpeados, insultados a diario, denigrados y abusados sexualmente.</strong> Reci&eacute;n despu&eacute;s de siete a&ntilde;os de vivir en ese lugar, donde adem&aacute;s les cambiaron sus identidades, el padre pudo reencontrarlos y llevarlos a vivir con &eacute;l a Suecia, pa&iacute;s que le hab&iacute;a otorgado asilo pol&iacute;tico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con delicadeza, con filo, con datos, con descripciones agudas y sensibilidad, <strong>M&oacute;nica Szurmuk reconstruye esta cruda historia, que conoci&oacute; desde su adolescencia porque creci&oacute; en la misma zona, para mostrar una faceta menos transitada de la dictadura: los padecimientos de las v&iacute;ctimas infantiles de aquellos a&ntilde;os.</strong> Lo hace en un relato contado en fragmentos impactantes y a partir de una profunda investigaci&oacute;n que la llev&oacute; a acercarse a <strong>Mar&iacute;a Ram&iacute;rez</strong> y tener su testimonio de primera mano, en tierras suecas.
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                Malmö. Una historia argentina, de Mónica Szurmuk.                            </span>
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        <strong>&ndash; La historia de los hermanos Ram&iacute;rez, como dice la bajada del libro, es una historia argentina y de alg&uacute;n modo tambi&eacute;n es cercana a tu propia historia. &iquest;C&oacute;mo decidiste reconstruirla y contarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, es una historia que conozco desde la adolescencia porque soy de la zona y siempre la he pensado. Hace un tiempo, justo antes de la pandemia, con dos estudiantes de doctorado que tengo, planeamos un recorrido geogr&aacute;fico, f&iacute;sico, por la historia de la familia Ram&iacute;rez. Pens&aacute;bamos en la posibilidad de llevar estudiantes hasta la zona donde ocurre todo y mostrar esta historia, que no es una historia usual y que adem&aacute;s tiene lugar en un espacio muy concreto. Por la pandemia no pudimos hacerlo. <strong>Pero a partir de ah&iacute;, con un grupo de investigadores y de personas que trabajan en ONGs de la zona, desarrollamos un proyecto que se llama Cartograf&iacute;as &Iacute;ntimas en Comunidad, que propon&iacute;a recorridos por Lomas de Zamora, por sitios de memoria o que tienen que ver con la dictadura, porque algunos est&aacute;n se&ntilde;alados como tales y otros no.</strong> Esto se hac&iacute;a con chicos y chicas de escuelas secundarias. Dentro de esos recorridos, una de las paradas, aunque no est&aacute; marcada como sitio de memoria, era el Hogar de Bel&eacute;n. Y otro era la casa donde vivi&oacute; <strong>Vicenta Orrego</strong> con sus hijos y donde la mataron, en el barrio San Jos&eacute;. As&iacute; que esto estuvo siempre presente en mis investigaciones hasta que en un momento pens&eacute; que ten&iacute;a que escribirlo. Pero al principio empez&oacute; como un libro de otro tipo, algo acad&eacute;mico que se iba a ocupar de la represi&oacute;n en Lomas de Zamora en general. Hasta que en un momento la voz de Mar&iacute;a fue tomando cada vez m&aacute;s dimensi&oacute;n en lo que escrib&iacute;a. Yo publiqu&eacute; un texto en <em>Anfibia</em> sobre ella, que es alguien que siempre me interes&oacute; mucho. Una mujer que pas&oacute; por todo lo que pas&oacute; y que vive afuera, desde muy chica. En un lugar como Suecia, adem&aacute;s, donde no hay una comunidad exiliada importante como s&iacute; hubo en lugares como M&eacute;xico, Francia o Espa&ntilde;a. <strong>La de Mar&iacute;a era una historia diferente desde el principio por este hogar de guarda al que la forzaron a ir, pero adem&aacute;s era la historia de c&oacute;mo ella se construy&oacute; una vida. Con pocos referentes, en otro idioma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo surge y qu&eacute; era el Hogar Casa de Bel&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es un lugar en el partido de Lomas de Zamora que surge como una iniciativa de la parroquia local y abre sus puertas en 1977. Un cura decide, en un movimiento que era bastante com&uacute;n en esa &eacute;poca, organizar &aacute;reas que se ocupen de la infancia, de la ancianidad, de los j&oacute;venes. Y para eso crea esta casa de guarda destinada a ni&ntilde;os sin hogar.<strong> La idea era que la casa de guarda funcionara como si fuera una familia. Hubo casas parecidas en otros lugares. La diferencia aqu&iacute; es que llevaron a vivir a este lugar a chicos, hijos e hijas de desaparecidos, que estaban siendo buscados por sus familiares.</strong> Ac&aacute; hay uno de los muchos elementos aterradores: son chicos que est&aacute;n siendo buscados y se les cambia la identidad para que no sean encontrados. Y lo otro, que es lo m&aacute;s terrible, es que los chicos sufren todo tipo de abusos en ese espacio, por parte de los adultos que estaban a cargo. <strong>En este caso eran Manuel Maciel y Dominga Vera</strong>, que se mudaron con sus tres hijos a esta casa, donde viven con otros chicos que estaban judicializados y que sufren abusos de todo tipo y violencia por parte de estos adultos que ven&iacute;an a cumplir el rol de &ldquo;padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Habl&aacute;s de chicos &ldquo;judicializados&rdquo; y el libro justamente trae esa dimensi&oacute;n de un Poder Judicial que tomaba decisiones en plena dictadura. Como esta jueza, Marta Pons, que decide que los chicos se tienen que quedar en el Hogar, que no se los va a entregar al padre ni a la familia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me parec&iacute;a importante. Y hay gente que ha trabajado mucho en esto, como <strong>Carla Villalta</strong>. Ella lo que llega a demostrar en sus investigaciones es que varios aspectos de la legislaci&oacute;n favorecieron estas situaciones de abuso y violencia. En este caso, exist&iacute;a esta jueza que estaba a cargo de un &aacute;rea enorme de la provincia de Buenos Aires, con miles de habitantes bajo su responsabilidad y se manejaba de una manera absolutamente d&eacute;spota y cruel. Todav&iacute;a durante la dictadura, cuando desde Abuelas de Plaza de Mayo la van a ver y le llevan una carpetita con los chicos que estaban buscando, ella no les da respuestas. Despu&eacute;s del regreso a la democracia <strong>Magdalena Ruiz Gui&ntilde;az&uacute;</strong> la entrevista y ella dice que estuvo dispuesta siempre a entregar a los ni&ntilde;os que iban a buscar, algo que no es cierto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Durante su investigación, la autora pudo encontrarse y entrevistar en profundidad a María Ramírez en Suecia."
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                Durante su investigación, la autora pudo encontrarse y entrevistar en profundidad a María Ramírez en Suecia.                            </span>
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        <strong>&ndash;</strong><em><strong>&nbsp;Malm&ouml;</strong></em><strong> est&aacute; tramado a partir de tu encuentro con Mar&iacute;a, que es de alguna manera la voz cantante de esta historia. &iquest;C&oacute;mo armaste el v&iacute;nculo con ella, que te termin&oacute; recibiendo en Suecia despu&eacute;s de conocerse de manera virtual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mi camino hacia Mar&iacute;a se arma a trav&eacute;s de <strong>Carla Ocampo Pilla</strong>, que es una de sus abogadas, y <strong>Rub&eacute;n Garc&iacute;a</strong> que es el psic&oacute;logo que le asign&oacute; el CELS en el momento que los chicos hac&iacute;an la transici&oacute;n para irse del pa&iacute;s con el padre, en 1983, por gestiones que hacen el propio <strong>Emilio Mignone</strong> y su esposa, Chela. Mar&iacute;a ha mantenido todos estos a&ntilde;os el lazo con Rub&eacute;n. Me parec&iacute;a importante reunirme primero con ellos porque son dos personas que la conocen y tienen una actitud de protecci&oacute;n hacia Mar&iacute;a. Ocurre que el caso tuvo distintas etapas: hubo momentos de visibilidad, hubo momentos en que el caso no se conoc&iacute;a, momentos particulares durante el juicio. A m&iacute; me pas&oacute; cuando empec&eacute; a escribir el libro que en el barrio hab&iacute;a gente que no conoc&iacute;a el caso. De todos modos, en todas estas instancias, Mar&iacute;a siempre ha sido la portavoz de la familia. Hicimos primero una entrevista por <em>Zoom</em>, despu&eacute;s seguimos comunicadas y para, ya en la instancia de escribir el libro, yo percib&iacute; que ten&iacute;a que viajar a conocer el mundo de ella. <strong>Porque otra de las cosas que tiene su historia es esto: ella se tuvo que construir una vida all&aacute;. Por suerte la relaci&oacute;n se trab&oacute; inmediatamente, si no creo que hubiera sido dif&iacute;cil escribir este libro.</strong> Una cosa que admiro mucho de ella fue que, despu&eacute;s de todo lo que vivi&oacute;, ella me dio pautas muy claras de lo que se pod&iacute;a contar y lo que no se pod&iacute;a contar, incluso de qu&eacute; fotos pod&iacute;a sacar y qu&eacute; fotos no pod&iacute;a sacar. Soy profesora de literatura entonces, en la conversaci&oacute;n, se abri&oacute; r&aacute;pidamente algo que a m&iacute; me result&oacute; muy interesante. Ella me cont&oacute; que de alg&uacute;n modo aprende a contar su historia a trav&eacute;s de la literatura cl&aacute;sica, a partir de los libros que lee durante su educaci&oacute;n en Suecia. Ella es alguien a quien la literatura, y la pintura despu&eacute;s, le permitieron contar su historia inclusive en un contexto complicado. Quiero decir: contar una historia tan terrible, fuera de contexto, ante gente que no pas&oacute; por lo mismo o que no conoce la historia de otro pa&iacute;s, fue un trabajo que ella tuvo que hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho es curioso que ella te cuenta que irse de Argentina para Suecia era, de alguna manera, sentir que perd&iacute;a definitivamente a su madre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, esa fue de las cosas que m&aacute;s hablamos. Algo que para m&iacute; era dif&iacute;cil de entender. &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;a decir cuando me dec&iacute;a que ella se fue de Argentina y ah&iacute; perdi&oacute; a la madre? Y, claro, con el tiempo comprend&iacute; que los tres chicos, incluso despu&eacute;s de todo lo que hab&iacute;a ocurrido, segu&iacute;an buscando a la madre. Y pensaban que iba a ir a buscarlos.<strong> Entonces, irse tan lejos, a otro pa&iacute;s, otro idioma, otro paisaje, era perder definitivamente a su madre. Que es algo tremendo y es tremendo porque de alg&uacute;n modo ella segu&iacute;a pensando que quiz&aacute; la madre estaba viva. </strong>Esto tambi&eacute;n es una experiencia compartida entre hijas e hijos de desaparecidos. Pero claro, ella estuvo siempre en otro lugar, nunca tuvo cerca grupos de gente que hubieran pasado por experiencias similares.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="María Ramírez y sus hermanos pudieron dar su testimonio en una causa judicial que se prolongó durante más de una década y tuvo su sentencia en 2023."
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                María Ramírez y sus hermanos pudieron dar su testimonio en una causa judicial que se prolongó durante más de una década y tuvo su sentencia en 2023.                            </span>
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        <strong>&ndash; En el libro cont&aacute;s que Casa de Bel&eacute;n se toca lateralmente con tu vida no solo porque sos de la zona sino porque de esa parroquia y de esa iniciativa participaba la familia de una amiga tuya de la infancia. &iquest;Por qu&eacute; decidiste contar esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Lo que pasa es que lo ten&iacute;a que contar porque si no lo hac&iacute;a la historia no hac&iacute;a mucho sentido. Me parece importante otra dimensi&oacute;n de esto tambi&eacute;n: lo que pas&oacute; y c&oacute;mo este lugar se inserta en el barrio. Porque hubo mucha gente que apoy&oacute; esta iniciativa del hogar sin saber lo que iba a pasar, los abusos que se iban a cometer ah&iacute;, la violencia, las violaciones. Me gusta que estas cuestiones tambi&eacute;n emerjan, lo que sucede, si quer&eacute;s, a un nivel muy chiquito. Desde el operativo hasta el lugar donde llevan a los chicos: todo pasa en pocas cuadras de un barrio del Conurbano. Me interesaba ver qu&eacute; pasa con esas historias y c&oacute;mo afectan a la sociedad en general. Tambi&eacute;n c&oacute;mo entran y salen de estas historias los que no son v&iacute;ctimas directas ni tampoco perpetradores. &iquest;Qu&eacute; pasa en un barrio, qu&eacute; pasa en un barrio donde se instala un lugar as&iacute;? <strong>Yo por mucho tiempo me pregunt&eacute; por el Pozo de Banfield. &iquest;Qu&eacute; pasa con los vecinos del Pozo de Banfield? Cuando yo empec&eacute; a leer los expedientes judiciales del Hogar de Bel&eacute;n, encontr&eacute; que en el 2013, cuando se empieza a investigar, algunas personas que brindan testimonio cuentan que al Hogar ven&iacute;a otra gente de la iglesia o festejaban los cumplea&ntilde;os compraban la torta en el mismo lugar que me compraban la torta de cumplea&ntilde;os a m&iacute;.</strong> El barrio es compartir, me interes&oacute; pensar tambi&eacute;n en los lugares de cruce. Tambi&eacute;n creo que a veces es dif&iacute;cil para las generaciones que nacieron despu&eacute;s, en la democracia, pensar en estas cosas que pasaban. Creo que hay que reponer un poco esta dimensi&oacute;n: todo lo que no se sab&iacute;a, todo lo que se dec&iacute;a a medias, todo lo que fue silencio. Tambi&eacute;n hay cosas que, investigando, no puedo resolver. Pas&oacute; mucho tiempo, mucha gente se muri&oacute;, no habl&oacute;, no lleg&oacute; a ser juzgada o lo que sea. Por ejemplo, no s&eacute; cu&aacute;nta de la gente que estaba enterada de la existencia del hogar o que participaba desde la parroquia estaba enterada de los maltratos y de la procedencia de algunos de los chicos. <strong>Yo pude hablar con muy poquita gente que estuvo involucrada en la Casa Bel&eacute;n y que despu&eacute;s se distanci&oacute;. </strong>No tuve mucha posibilidad de hablar con gente que sigue convencida que esa era una buena iniciativa.&nbsp;
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                    alt="A través del arte, María Ramírez pudo contar su historia. En esta obra retrata cómo fue el operativo en el que acribillaron a su madre."
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                A través del arte, María Ramírez pudo contar su historia. En esta obra retrata cómo fue el operativo en el que acribillaron a su madre.                            </span>
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        <strong>&ndash; El libro tiene un ritmo potent&iacute;simo planteado a partir de fragmentos breves, que a veces tienen una p&aacute;gina o menos. &iquest;Por qu&eacute; decidiste narrar de esa manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, me parec&iacute;a que hay muchos elementos que tienen una carga de violencia tan enorme que hay poco que se pueda decir. Cada vez que intentaba seguir diciendo algo, seguir explicando, era imposible. Y una noche que le estaba dando vuelta a esto le&iacute; un libro de <strong>Kim Th&uacute;y</strong> donde cuenta la historia del asilo de su familia en Canad&aacute;. Lo hace a trav&eacute;s de fragmentos y me pareci&oacute; que ese era un modo posible. Despu&eacute;s de leerlo me pas&oacute; que empec&eacute; a despojar mis textos, a pensar que la historia de Mar&iacute;a y su familia tiene una potencia y no quer&iacute;a que sonara a serm&oacute;n lo que yo escribiera. <strong>De verdad creo que realmente hay veces que no te queda nada por decir y est&aacute; bien eso tambi&eacute;n. Porque, adem&aacute;s, quien quiera saber m&aacute;s puede ver el juicio, est&aacute;n los videos subidos. Entend&iacute; que lo m&iacute;o no iba por el lado del testimonio, que no era una denuncia sino que lo que ten&iacute;a que hacer era simplemente hilvanar los datos de una historia y pensar en las consecuencias de esa historia</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; A diferencia de otros libros que abordan episodios de la dictadura, ac&aacute; te enfoc&aacute;s en una zona de la que en el &uacute;ltimo tiempo se empez&oacute; a hablar m&aacute;s: las v&iacute;ctimas infantiles del terrorismo de Estado, a partir de preguntas que hac&eacute;s sobre, por ejemplo, los pa&ntilde;ales, la comida, la ropa o el sue&ntilde;o de los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, incluso en los juicios, o en las grandes causas, las preguntas alrededor de los ni&ntilde;os est&aacute;n como invisibilizadas. Yo le&iacute; much&iacute;sima literatura de hijos e hijas de desaparecidos. <strong>Quise tratar de entender c&oacute;mo se cuentan algunas de esas historias. Puedo mencionar las de M&oacute;nica Zwaig, Raquel Robles, Josefina Giglio, Mariana P&eacute;rez, F&eacute;lix Bruzzone o Ernesto Sem&aacute;n.</strong> Me gustaba pensar c&oacute;mo aparece la voz infantil en los grandes relatos sobre la dictadura. A la vez tambi&eacute;n <strong>hay un grupo de investigadores que est&aacute;n pensando la infancia en este sentido, entre ellas Isabella Cosse, Noelia Lynch o Valeria Llobet</strong>. Es decir, hay un grupo cada vez m&aacute;s grande de gente que est&aacute; pensando la infancia en esos contextos. Todo eso est&aacute; detr&aacute;s de este libro y creo que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os va a haber mucho m&aacute;s. En el caso de la familia Ram&iacute;rez, ellos est&aacute;n m&aacute;s que satisfechos con el hecho de que la sentencia del juicio, que fue reci&eacute;n en 2023, ratificara que lo que vivieron fueron delitos de lesa humanidad y no que quedaran como v&iacute;ctimas aparte o como hijos de v&iacute;ctimas. Ellos fueron v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado y, m&aacute;s all&aacute; de que a esa altura es poco lo que se puede hacer en t&eacute;rminos de reparaci&oacute;n, para ellos fue fundamental por un lado tener el derecho a declarar y, por otro lado, contar su historia para tener ese reconocimiento de parte del sistema judicial y del Estado.&nbsp;
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                Una de las pocas fotografías de los hermanos Ramírez durante su infancia, antes de ser enviados al Hogar Casa de Belén..                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;La familia sigue en Suecia, tanto Mar&iacute;a como sus hermanos y el padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, est&aacute;n todos en Suecia. El pap&aacute; y los hermanos siguen viviendo en V&auml;xj&ouml; , la ciudad donde lleg&oacute; el padre cuando recibi&oacute; el asilo. <strong>Mar&iacute;a est&aacute; con su marido y su hijo en Malm&ouml;, de ah&iacute; el t&iacute;tulo del libro. Mariano es maestro y Carlos es chef. </strong>Todos tienen familias, tienen hijos y siguen muy en contacto. Se re&uacute;nen a menudo. De hecho Mar&iacute;a me contaba que cuando se terminaba el juicio tuvieron entre todos una conversaci&oacute;n para pensar qu&eacute; contarles a los chicos porque ellos iban a viajar. Los chicos tienen diferentes edades y quer&iacute;an pensar juntos c&oacute;mo abordar esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Por qu&eacute; te parece importante seguir contando este tipo de historias a 50 a&ntilde;os del comienzo de la dictadura y en estos tiempos tan hostiles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que a lo largo de los a&ntilde;os hubo diferentes momentos en los que se pudieron escuchar diferentes relatos, diferentes historias. Ahora me parece que es tiempo de seguir buscando y contando. Tenemos la responsabilidad de seguir contando las historias de las v&iacute;ctimas infantiles de la dictadura y tambi&eacute;n la de seguir escuchando a los sobrevivientes. Por mi trabajo he visto de primera mano lo importantes que son los juicios en t&eacute;rminos de reparaci&oacute;n, tanto a nivel de las personas que participan como de la comunidad en general. <strong>Esto no lo podemos perder, esto lo tenemos que seguir pensando. Tambi&eacute;n creo que es importante porque estamos empezando a escuchar historias diferentes o no muy transitadas de la dictadura. Por ejemplo, estamos escuchando muchas m&aacute;s historias de disidencias sexuales, muchas m&aacute;s historias de violencia sexual y est&aacute;n apareciendo las historias de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as. </strong>Me parece que si hay algo que hemos hecho bien como sociedad es no darle la espalda a estas historias que son muy dolorosas, pero que necesitamos seguir escuchando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/monica-szurmuk-responsabilidad-seguir-contando-historias-victimas-infantiles-dictadura_1_13337895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mónica Szurmuk: “Tenemos la responsabilidad de seguir contando las historias de las víctimas infantiles de la dictadura”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las capas del silencio, placeres incómodos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/capas-silencio-placeres-incomodos_129_13334507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824f9a20-84ed-4ddd-bb6d-9d4ed99dfb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las capas del silencio, placeres incómodos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Fulgor de otoño, los libros del mes</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong><em> &ldquo;Dondequiera que estemos, lo que o&iacute;mos es en su mayor parte ruido. Cuando lo ignoramos, nos molesta. </em><em><strong>Cuando lo escuchamos, lo encontramos fascinante.</strong></em><em> El sonido de un cami&oacute;n a ochenta kil&oacute;metros por hora. Interferencias entre emisoras. Lluvia. Queremos capturar y controlar estos sonidos, utilizarlos no como efectos sonoros sino como instrumentos musicales. </em><em><strong>Cada estudio cinematogr&aacute;fico tiene su biblioteca de &lsquo;efectos de sonido&rsquo; grabados en cinta.</strong></em><em> Con un fon&oacute;grafo de cine es ahora posible controlar la amplitud y frecuencia de cualquiera de estos sonidos, y dotarlos de ritmos que sobrepasan el alcance de nuestra imaginaci&oacute;n. Con cuatro fon&oacute;grafos de cine, podemos componer e interpretar un cuarteto para motor de explosi&oacute;n, viento, latidos del coraz&oacute;n y corrimiento de tierras&rdquo;</em>, subrayo en las primeras p&aacute;ginas de <em>Silencio</em>, de <strong>John Cage</strong> y sigo: <em>&ldquo;PARA HACER M&Uacute;SICA. Si esta palabra, &lsquo;m&uacute;sica&rsquo;, es sagrada y se reserva para instrumentos de los siglos XVIII y XIX, podemos sustituirla por un t&eacute;rmino m&aacute;s significativo: organizaci&oacute;n del sonido&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                John Cage (1912-1992) es una figura fundamental del arte contemporáneo. Fue ensayista, teórico musical y poeta.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> Siempre estoy dando vueltas alrededor del ruido y el silencio, dos vecindarios que dialogan entre s&iacute; y que me desvelan, como habr&aacute;n notado <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/colores-sueno-fiesta-dolly-parton_129_10463903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/silencio-priscilla-series-mes_129_10813125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/secreto-terrible-padre-silencio-medias_129_8353863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a> o <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/cuerpo-silencio-gus-sant-casa_129_12437205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>. <strong>De todos los sentidos, el o&iacute;do es el que m&aacute;s me perturba, el que me asombra y tambi&eacute;n el que a veces me inquieta</strong>. Ahora leo esas palabras de Cage, a quien varios definen como <em>&ldquo;el hombre que nos ense&ntilde;&oacute; a escuchar el silencio en el siglo XX&rdquo;</em> y su libro sagrado, ca&oacute;tico y experimental en d&iacute;as particularmente desordenados desde lo sonoro. <strong>Desde hace m&aacute;s de un mes la cuadra donde vivo est&aacute; cortada por una obra que est&aacute;n haciendo en la calle y que promete ayudar a desagotar m&aacute;s r&aacute;pido la zona cuando llueve</strong> (un horizonte posible: semanas atormentados entre ruidos infernales de excavadoras, martillazos y camiones enormes que van y vienen para desatormentarnos en futuras tempestades). Durante el d&iacute;a, no me queda otra opci&oacute;n m&aacute;s que ponerme tapones, entrar en ese prende y apaga tramposo, en ese o&iacute;r a medias. O usar la funci&oacute;n &ldquo;cancelaci&oacute;n de ruido&rdquo; en los auriculares, otra artima&ntilde;a precaria, que a veces llego a disfrutar por su artificialidad absoluta, porque no ofrece m&aacute;s que una ilusi&oacute;n, porque tiene su propia sonoridad. <strong>Porque m&aacute;s que cancelar, me recuerda que el silencio no es falta de ruido; que tiene acci&oacute;n, que tiene capas. </strong>De noche, la sensaci&oacute;n tambi&eacute;n es extra&ntilde;&iacute;sima, como si viviera adentro de un aljibe o un pozo: con la calle cortada, sin autos en circulaci&oacute;n, sin vibraciones, el silencio abre paso a las preguntas. Entonces el m&iacute;nimo ruido &ndash;la rama de un &aacute;rbol que cruje, el taconeo de alguien a las apuradas sobre la vereda, un manojo de llaves que se cae contra el piso, alguna conversaci&oacute;n de paso&ndash; toma la forma de un enigma. <strong>El silencio, con sigilo, impone sus reglas, se despliega, invita a escuchar. A imaginar</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Silencio&quot;, un texto fundamental de John Cage.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> Por estos d&iacute;as leo <em>El nombre de todos los sonidos del bosque</em>, de <strong>Santiago Craig</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(lo public&oacute; hace poquito Tusquets</a>). Es un libro de cuentos donde, m&aacute;s que en otros del mismo autor <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-craig-escribir-hay-parar-hay-plantarse-poquito_1_11689797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al que siempre estoy volviendo</a>, <strong>el o&iacute;do est&aacute; en primer plano</strong>. Las voces, los ruidos, lo que se dice, lo que se calla. Un cat&aacute;logo de lo que invariablemente suena, como el silencio, en cualquier momento del d&iacute;a. En uno de los relatos, el narrador apunta: <em>&ldquo;Si uno se calla mucho tiempo, los dem&aacute;s lo dejan en paz. Lo aprendi&oacute; de chico. Hay algo que impone respeto y miedo en el silencio, en apartarse. En no escuchar. M&aacute;s que nada, si hay ruido. (...). A esa hora, vuelca aceite en una sart&eacute;n, machaca ajo, pone algo a cocinar. Es una especie de mediod&iacute;a. Aunque no del todo. No justo la mitad del d&iacute;a, no son tan exactas las cosas verdaderas&rdquo;</em>. En el cuento que le da t&iacute;tulo al libro tambi&eacute;n aparece la sonoridad, que es de alguna manera lo que sostiene el v&iacute;nculo entre un padre y una hija. <strong>&Eacute;l conoce todos los sonidos de un bosque, los marca para ella, se los ense&ntilde;a, se los ofrece como un legado</strong>: ah&iacute; un hornero, el viento entre las flores, la vibraci&oacute;n en el buche de las ranas.&nbsp;
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                &quot;El nombre de todos los sonidos del bosque&quot;, un nuevo libro de cuentos del escritor argentino Santiago Craig.                            </span>
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        <strong>Cuatro.</strong> En su excelente ensayo<em> Historia del silencio. Del Renacimiento a nuestros d&iacute;as</em> (Acantilado, 2019), <strong>el investigador franc&eacute;s Alain Corbin vuelve sobre la idea de que el silencio no es exactamente ausencia de ruido</strong>, dice que <em>&ldquo;las referencias auditivas se han desnaturalizado&rdquo;</em> y que el silencio, en tiempos de hipermediatizaci&oacute;n y aturdimiento provocado m&aacute;s por la conexi&oacute;n continua que por el movimiento incesante en los espacios urbanos tambi&eacute;n ruidosos, hoy provoca miedo. <strong>A lo largo de las p&aacute;ginas del libro, sin nostalgia pero con el prop&oacute;sito firme de rescatar escenas en la literatura, en el arte y en algunos textos filos&oacute;ficos, arma otro cat&aacute;logo de lecturas y citas de lo que invariablemente suena, como el silencio, en varios momentos de la historia.</strong> En un momento, Corbin recupera estas l&iacute;neas de <strong>Paul Val&eacute;ry</strong>:<em> &ldquo;Escucha ese fino ruido que es continuo y que es el silencio. Escucha lo que se&nbsp;oye cuando nada se hace o&iacute;r&rdquo;</em>. Tambi&eacute;n rescata la dimensi&oacute;n sorprendente e inquieta del silencio, con esta cita y estas palabras preciosas de<strong> Jean-Michel Delacompt&eacute;e</strong>, en <em>Petit &eacute;loge des amoureux du silence</em>: <em>&ldquo;En el silencio hay siempre algo inesperado, una belleza que sorprende, una tonalidad que paladeamos con la sutileza de un gourmet, un reposo de sabor exquisito (...). Sin que pueda darse nunca por hecho, aparece como movido por una fuerza interior. El silencio se sedimenta (...), surge con paso &aacute;gil y delicado&rdquo;</em>.
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                &quot;Historia del silencio. Del Renacimiento a nuestros días&quot; es un ensayo del francés Alain Corbin.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a o algo as&iacute; (<em>&ldquo;no son exactas las cosas verdaderas&rdquo;</em>, como le&iacute; en el cuento de Santiago Craig). <strong>Veo por la ventana que las m&aacute;quinas frenaron brevemente y me saco los auriculares. </strong>Me dejo arropar por ese silencio mullido y pasajero. Entonces alguien grita <em>gol</em> en la vereda y esa voz &ndash;alegre, radiante&ndash;, se hace eco, por un rato, en mis o&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        Los dejo, sigilosamente, con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Dos series.</strong> Por estas semanas coinciden en el men&uacute; de novedades de la plataforma Apple TV+ dos series que, en sus estilos y en sus universos singulares, me atrajeron especialmente. Una es <em>M&aacute;ximo placer garantizado</em>, que tiene en el centro a Paula (muy muy muy graciosamente interpretada por <strong>Tatiana Maslany</strong>), <strong>una madre reci&eacute;n divorciada que tiene que lidiar con los vaivenes con su ex por la crianza de su hija</strong>, su trabajo como chequeadora de datos en un medio period&iacute;stico bastante hostil y algunos fantasmas del pasado que la acechan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los huecos, en alg&uacute;n rato que encuentra para ella, Paula accede a una especie de <em>Only Fans</em> y ah&iacute; se vincula con un joven que, a trav&eacute;s de la pantalla de su computadora, le ofrece ese placer supuestamente garantizado del t&iacute;tulo de la serie. Todo parece amable o m&aacute;s o menos simp&aacute;tico hasta que, en uno de esos encuentros virtuales, ella ve c&oacute;mo ese joven es atacado a golpes. <strong>Convencida de haber sido testigo de un crimen, intrigada por lo que ocurri&oacute;, Paula decide ponerse a investigar.</strong> Pero, claro, a medida que avanza entre pistas y despistes &ndash;algo interesante del personaje y del tono de la serie es que no se toman en serio a s&iacute; mismos&ndash; se ver&aacute; ella misma envuelta en un red de chantajes, violencia e interrogantes sobre su propia vida. &Aacute;cida, con merodeos alrededor de lo supuestamente prohibido y la incomodidad de no encajar con las expectativas de los dem&aacute;s,<em> </em><em><strong>M&aacute;ximo placer garantizado</strong></em><strong> ofrece un thriller de diez episodios con tensi&oacute;n, humor negro y una gran actuaci&oacute;n por parte de su protagonista</strong>.
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        Por otro lado, la plataforma tambi&eacute;n lanz&oacute; recientemente <em>La maldici&oacute;n de Widow&rsquo;s Bay</em>, protagonizada por <strong>Matthew Rhys</strong>, a quien muchos quiz&aacute; recuerden por su rol en la serie de esp&iacute;as <em>The Americans</em>. Ac&aacute;, Rhys encarna a Tom Loftis, el alcalde de un pueblo extra&ntilde;&iacute;simo y desangelado llamado Widow&rsquo;s Bay y ubicado en una isla de Nueva Inglaterra, Estados Unidos. <strong>El hombre, que pese a lo tedioso de su tarea parece mantener algo as&iacute; como cierto entusiasmo, quiere convertir al lugar en un destino tur&iacute;stico atractivo.</strong> Con iniciativas muchas veces rid&iacute;culas o poco estimulantes, organiza actividades, convoca al cr&iacute;tico de un diario importante&nbsp;para que vea las bondades del lugar y escriba una buena rese&ntilde;a, se muestra movedizo en un lugar donde todo el mundo parece estar en su contra. <strong>Los lugare&ntilde;os, de hecho, no sienten mucho aprecio por el pueblo/isla que, seg&uacute;n los rumores que corren, oculta alg&uacute;n tipo de maldici&oacute;n. </strong>Y, en efecto, algunas cosas terror&iacute;ficas suceden, incluso al propio alcalde, que a la vez insiste en promover el lugar, tal vez cegado por el v&iacute;nculo familiar que de alg&uacute;n modo lo ata a la isla. Ungida por varios cr&iacute;ticos internacionales como <a href="https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2026/apr/29/widows-bay-review-matthew-rhys-intoxicating-comedy-horror-is-an-absolute-blast" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes series del a&ntilde;o</a>,<em> </em><em><strong>La maldici&oacute;n de Widow&rsquo;s Bay</strong></em><strong> combina terror cl&aacute;sico, humor sutil y un tono entre el sarcasmo y el misterio que la vuelve atrapante.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Las series </strong><em><strong>M&aacute;ximo placer garantizado</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La maldici&oacute;n de Widow&rsquo;s Bay </strong></em><strong>se pueden ver a trav&eacute;s de Apple TV+. M&aacute;s novedades para ver por streaming, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-junio-maradona-grandes-peliculas-final-oso_1_13285876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Borges y la pol&iacute;tica</strong></em><strong>, de Nicol&aacute;s Freibrun.</strong> <em>&ldquo;Tal vez todo libro sea, en alguna medida, el resultado de una insatisfacci&oacute;n&rdquo;</em>, postula el polit&oacute;logo argentino <strong>Nicol&aacute;s Freibrun</strong> en la introducci&oacute;n de su libro <em>Borges y la pol&iacute;tica</em> (Siglo XXI Editores, 2026). <strong>La suya est&aacute; vinculada a la proliferaci&oacute;n de voces que reducen al escritor Jorge Luis Borges a un personaje antipol&iacute;tica y r&aacute;pidamente tildado de &ldquo;gorila&rdquo;.</strong> Y tambi&eacute;n a una pared que Freibrun pareciera chocarse cada vez m&aacute;s en la actualidad: los discursos, tambi&eacute;n reduccionistas, que ubican a la pol&iacute;tica en un terreno de suciedad, de bajeza.
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                Borges y la política, de Nicolás Freibrun                            </span>
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        Con la intenci&oacute;n de unir dos zonas que el autor conoce muy bien &ndash;Freibrun es un gran lector de los textos borgeanos y, por su formaci&oacute;n acad&eacute;mica, de la teor&iacute;a pol&iacute;tica&ndash; <em><strong>Borges y la pol&iacute;tica</strong></em><strong> se presenta como un mapa estimulante de lectura del autor de </strong><em><strong>Ficciones</strong></em><strong> armado a partir de cuatro ejes que estructuran los cap&iacute;tulos: orden, individuo, historia y simulacro.</strong> En ese recorrido, que no elude las contradicciones del escritor, las zonas menos transitadas, los textos m&aacute;s conocidos y tambi&eacute;n los gestos menos recordados, Freibrun logra correrse de los lugares comunes alrededor de una figura tan celebrada como discutida para tironear, con elegancia y lectura, de nuevos hilos posibles que ayudan a abordar una obra infinita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entrevist&eacute; a Nicol&aacute;s Freibrun hace unos d&iacute;as</strong>,<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/nicolas-freibrun-borges-dicotomia-civilizacion-barbarie-fascinante-irresoluble_1_13318735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> les dejo el enlace a la nota por ac&aacute;</a>. Y algo m&aacute;s, por si andan con tiempo: el libro se presenta el pr&oacute;ximo 1 de julio. <a href="https://www.instagram.com/p/DZ-qmZvkSXo/?igsh=djM2ZW40bGx2ZjBv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; encuentran&nbsp;las coordenadas</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZ-qmZvkSXo/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em><strong>Borges y la pol&iacute;tica</strong></em><strong>, de Nicol&aacute;s Freibrun, fue publicado por Siglo XXI Editores. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/nicolas-freibrun-borges-dicotomia-civilizacion-barbarie-fascinante-irresoluble_1_13318735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>. M&aacute;s novedades editoriales, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-hebe-uhart-sergio-bizzio-juan-forn-lecturas-borges-cuentos-premiados_1_13312689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Comedias.</strong> Este mes, la plataforma de cine gratuito y online Lumiton, program&oacute; un ciclo dedicado a la comedia argentina. &ldquo;<em>Las pel&iacute;culas del mes exploran distintas maneras de hacer re&iacute;r, incomodar y emocionar al mismo tiempo. Porque si hay algo que el cine argentino supo perfeccionar a lo largo de d&eacute;cadas es esa capacidad &uacute;nica de encontrar humor en la crisis, en los v&iacute;nculos rotos, en la ansiedad cotidiana y en todo aquello que nunca termina de salir como estaba planeado&rdquo;</em>. <a href="https://lumiton.ar/evento/sueno-florianopolis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hasta el 28 de junio estar&aacute; disponible para ver el largometraje </a><a href="https://lumiton.ar/evento/sueno-florianopolis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sue&ntilde;o Florian&oacute;polis</em></a>, de la cineasta <strong>Ana Katz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una pareja argentina recientemente separada, junto con sus dos hijos adolescentes, se van de vacaciones familiares a Florian&oacute;polis, Brasil, donde se involucran de manera deliciosa y problem&aacute;tica con la familia a la que alquilan una casa. Ana Katz lleva su comedia inc&oacute;moda, sensible y profundamente humana hacia unas vacaciones familiares donde todo parece a punto de desarmarse apenas unos cent&iacute;metros. Entre silencios, malentendidos y peque&ntilde;as humillaciones cotidianas,</em><em><strong> Katz encuentra humor en esos momentos donde los cuerpos, las palabras y los v&iacute;nculos dejan de encajar del todo</strong></em><em>&rdquo;</em>, afirman desde Lumiton.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Sue&ntilde;o Florian&oacute;poli</strong></em><strong>s, de Ana Katz, se puede ver gratis y online </strong><a href="https://lumiton.ar/evento/sueno-florianopolis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a trav&eacute;s de Lumiton en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong><em>&ldquo;Empieza la temporada invernal. Y para ponerle un poco de calor a este momento tenso y denso (perd&oacute;n por el poeta que hay en m&iacute;), arm&eacute; una larga lista con novedades discogr&aacute;ficas y algunas gemas del pasado, a veces reciente, otras no tanto. Disfruten&rdquo;</em>, avis&oacute;<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-alvarez-nunez-mundo-lleno-ruido-prefiero-literatura-desconfia-certezas_1_12440434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gustavo &Aacute;lvarez Nu&ntilde;ez</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-alvarez-nunez-mundo-lleno-ruido-prefiero-literatura-desconfia-certezas_1_12440434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, escritor y musicalizador</a> preferido de esta casa virtual. <a href="https://open.spotify.com/playlist/5oTkPoAOPjSOeafLiMlo0H?si=4740bc0bc1d04d4e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ac&aacute; pueden escuchar esa lista deliciosa e invernal que arm&oacute;</a>. <strong>Tanto me gust&oacute; que de ah&iacute; tom&eacute; algunas gemas para nuestra banda sonora compartida</strong> (s&iacute;, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=2e5a9a94f03647d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa que encuentran siempre ac&aacute;</a>). Algo m&aacute;s: Gustavo avis&oacute; que por estos d&iacute;as sale, a trav&eacute;s del sello Esta vida no otra, una reedici&oacute;n de un libro de poes&iacute;a suyo que en su nueva versi&oacute;n se llama <em>Peque&ntilde;o tratado sobre los padres</em>. Pueden conocer m&aacute;s <a href="https://www.instagram.com/p/DZyEMIjmfOv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Atenci&oacute;n si andan por Buenos Aires en las pr&oacute;ximas semanas. Hace unos meses hablamos por ac&aacute; con el dramaturgo y director teatral <strong>Mariano Pensotti</strong>, a prop&oacute;sito de la publicaci&oacute;n de sus textos<em> Una sombra voraz </em>y <em>La obra</em> en un libro (si se les pas&oacute;: por <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute; pueden conocer m&aacute;s</a>, public&oacute; Parip&eacute; Books). Desde los primeros d&iacute;as de julio <em>La obra</em> llegar&aacute; al Teatro Presidente Alvear, en el centro porte&ntilde;o, c<strong>on Rami Fadel Khalaf, Alejandra Flechner, Diego Vel&aacute;zquez, Susana Pamp&iacute;n, Horacio Acosta y Pablo Seijo</strong> en el elenco, junto con <strong>Juli&aacute;n Rodr&iacute;guez Rona</strong> como m&uacute;sico en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Combinando texturas, representaciones e historias que parecen repetirse, <em>La obra</em> narra el derrotero de Simon Frank, un jud&iacute;o polaco que dice haber sobrevivido a los campos nazis y que en 1962, a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a una peque&ntilde;a localidad argentina, comienza a construir decorados que reproducen los lugares de su vida en Polonia para montar all&iacute; una obra de teatro acompa&ntilde;ado por los habitantes del lugar. <strong>Otro director teatral, el liban&eacute;s Walid Mansour, se obsesiona con esa historia y querr&aacute; saber m&aacute;s sobre Sim&oacute;n, sus personajes y la trastienda de aquel ambicioso proyecto.</strong> <a href="https://complejoteatral.gob.ar/teatro-presidente-alvear" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden encontrar la informaci&oacute;n sobre las entradas y los horarios de las funciones</a>.
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                    alt="Una escena de &quot;La obra&quot;, de Mariano Pensotti."
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            <span class="title">
                Una escena de &quot;La obra&quot;, de Mariano Pensotti.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> La semana pasada hablamos de extra&ntilde;ar al oto&ntilde;o, de tibiezas, de soles y de caminatas (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fulgor-otono-libros-mes_129_13316393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;, si no lo llegaron a leer</a>). A prop&oacute;sito de ese env&iacute;o, <strong>Virginia Avenda&ntilde;o</strong>, una lectora atent&iacute;sima de este espacio, me mand&oacute; dos fragmentos de textos que bordean esas zonas. Por un lado, esta cita de <strong>Miguel Briante</strong>: <em>&ldquo;La rabia del sol resiste, agazapada, la tristeza del invierno&rdquo;</em>. Por otro, las siguientes palabras de <strong>Juan Jos&eacute; Saer</strong> en <em>El arte de la prosa</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Leche de la Underwood</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>[&hellip;]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tantas tardes que resbalan:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ya no se sabe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en qu&eacute; mundo se est&aacute;, y sobre todo si se est&aacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en un mundo. Se muerde</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>un fantasma de manzana, mientras sigue merodeando,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>como desde un principio, lo oscuro. Destellos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de un sol de invierno en la ciudad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>transparente; brillos, r&aacute;pidos o lentos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que algunos blanden como pruebas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>abandon&aacute;ndose so&ntilde;adores, a su tibieza. Entre tantas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>estrellas, esperanzas: relentes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de un reino animal.</em>
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias a Virginia y a todas las personas que me contactaron en estos d&iacute;as. Como siempre, si quieren escribirme me encuentran, tambi&eacute;n agazapada, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/capas-silencio-placeres-incomodos_129_13334507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 08:58:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las capas del silencio, placeres incómodos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nicolás Freibrun: “En Borges, la dicotomía civilización y barbarie es tan fascinante como irresoluble”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/nicolas-freibrun-borges-dicotomia-civilizacion-barbarie-fascinante-irresoluble_1_13318735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6aa44479-3315-477b-bc2a-15d7e9b2a212_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nicolás Freibrun: “En Borges, la dicotomía civilización y barbarie es tan fascinante como irresoluble”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Borges y la política”, un texto lúcido donde, a partir de una exhaustiva lectura de sus cuentos y ensayos, intenta explicar por qué el escritor se vuelve un desafío para el peronismo, la izquierda y la derecha. La vigencia del autor de "Ficciones" en sus ideas alrededor de la democracia, el individualismo y el Estado.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tal vez todo libro sea, en alguna medida, el resultado de una insatisfacci&oacute;n&rdquo;</em>, postula el polit&oacute;logo argentino <strong>Nicol&aacute;s Freibrun</strong> en la introducci&oacute;n de su flamante libro <em>Borges y la pol&iacute;tica </em>(Siglo XXI Editores, 2026). <strong>La suya est&aacute; vinculada a la proliferaci&oacute;n de voces que reducen al escritor Jorge Luis Borges a un personaje antipol&iacute;tica y r&aacute;pidamente tildado de &ldquo;gorila&rdquo;</strong>. Y tambi&eacute;n a una pared que Freibrun pareciera chocarse cada vez m&aacute;s en la actualidad: los discursos, tambi&eacute;n reduccionistas, que ubican a la pol&iacute;tica en un terreno de suciedad, de bajeza.
    </p><p class="article-text">
        Con la intenci&oacute;n de unir dos zonas que el autor conoce muy bien &ndash;Freibrun es un gran lector de los textos borgeanos y, por su formaci&oacute;n acad&eacute;mica, de la teor&iacute;a pol&iacute;tica&ndash; <em>Borges y la pol&iacute;tica</em> se presenta como un mapa estimulante de lectura del autor de <em>Ficciones</em> armado a partir de cuatro ejes que estructuran los cap&iacute;tulos: orden, individuo, historia y simulacro. En ese recorrido, que no elude las contradicciones del escritor, las zonas menos transitadas, los textos m&aacute;s conocidos y tambi&eacute;n los gestos menos recordados, <strong>Freibrun logra correrse de los lugares comunes alrededor de una figura tan celebrada como discutida</strong> para tironear, con elegancia y lectura, de nuevos hilos posibles que ayudan a abordar una obra infinita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Pertenec&eacute;s al &aacute;mbito de la ciencia pol&iacute;tica. &iquest;Por qu&eacute; decidiste trabajar sobre Borges y por qu&eacute; lo hiciste ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, debo admitir una cierta fascinaci&oacute;n hist&oacute;rica con Borges. Dir&iacute;a que soy un lector borgeano. <strong>Me gustan mucho la literatura y la ficci&oacute;n y con Borges fui generando una suerte de relaci&oacute;n en el tiempo, que luego empez&oacute; a articularse con mis otros intereses que vienen de mi formaci&oacute;n</strong>. De la teor&iacute;a pol&iacute;tica, b&aacute;sicamente, pero tambi&eacute;n de mi inter&eacute;s por la historia y otras disciplinas. Entonces, en alg&uacute;n momento, empec&eacute; a leer a Borges tambi&eacute;n en esa clave a partir de un eje que podr&iacute;a ser la pol&iacute;tica, o lo que yo llamo m&aacute;s espec&iacute;ficamente lo pol&iacute;tico.<strong> Esta es una distinci&oacute;n que armo para hacer una separaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica de todos los d&iacute;as, la pol&iacute;tica rutinaria, la pol&iacute;tica de los partidos o de las elecciones, con algo que no es quiz&aacute;s tan visible o que no es tan frecuente en el lenguaje cotidiano, y que me parece que es algo de lo que Borges y muchas ficciones pueden dar cuenta</strong>. En ese sentido es que arm&eacute; el &iacute;ndice a partir de ejes como el individuo, el orden, la historia, el simulacro. Ah&iacute; hay cuestiones que me parecen interesantes, por ejemplo la cuesti&oacute;n de la historia y la verdad. Temas que a Borges le importan mucho y que en la ficci&oacute;n aparecen, aunque desplazados. <strong>A m&iacute; lo que me interesaba es que uno puede ver que la ficci&oacute;n lo que hace es ponerlos de otro modo, desplazarlos, precisamente ficcionalizarlos</strong>. Al mismo tiempo, me interesaba ir m&aacute;s all&aacute; del Borges oral de las entrevistas, que es un Borges muy conocido o m&aacute;s popularizado. Un Borges que se repite a veces a s&iacute; mismo y que hizo de eso un mundo propio. A m&iacute; me interesaba ir m&aacute;s a los textos, salir de incluso las dicotom&iacute;as muy t&iacute;picas de Argentina, como peronismo-antiperonismo, ir un poco m&aacute;s all&aacute; de eso para&nbsp;trabajar en los textos. &iquest;Puede haber pol&iacute;tica en los textos? &iquest;Puede aparecer lo pol&iacute;tico en los textos? Me parec&iacute;a que s&iacute; y as&iacute; empec&eacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Borges y la política, de Nicolás Freibrun                            </span>
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        <strong>&ndash; En esa b&uacute;squeda, un primer gesto en el libro es que plante&aacute;s que quer&eacute;s correrte del mandato actual que lleva a se&ntilde;alar que &ldquo;todo es pol&iacute;tico&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; te parec&iacute;a importante partir de ah&iacute; o de alguna manera desmarcarte de ese mandato?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, esto me parece importante sobre todo para establecer alg&uacute;n di&aacute;logo con nuestra contemporaneidad en tanto existe un inter&eacute;s por lo pol&iacute;tico. En principio, eso: si todo es pol&iacute;tico, nada lo es. &iquest;C&oacute;mo podemos abrir esa aseveraci&oacute;n, esa definici&oacute;n? Por ah&iacute; pensando que tenemos que ir a buscar lo pol&iacute;tico. Que, quiz&aacute;s, tenemos que ver las operaciones que se hacen sobre la pol&iacute;tica para producir lo pol&iacute;tico o eso que es lo pol&iacute;tico. Y esa especificidad me parece que torna interesante a la pol&iacute;tica, que al mismo tiempo hoy est&aacute; en una zona bastante bastardeada o ninguneada.<strong> Lo pol&iacute;tico me parece que es una operaci&oacute;n que se crea. En ese sentido, al decir &ldquo;no todo es pol&iacute;tico&rdquo;, lo pol&iacute;tico es algo que hay que crear. Creo que esto dialoga mucho con los partidos, ah&iacute; s&iacute; con los que hacen pol&iacute;tica, con los militantes pol&iacute;ticos, con aquellos a los que nos interesa la pol&iacute;tica. Haciendo ese movimiento me parece que pod&iacute;a mirarse un poco mejor en Borges su politicidad. </strong>Por ejemplo, en un cuento como &ldquo;Emma Zunz&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; no pensar que en esa venganza hay una politicidad, incluso hoy quiz&aacute;s ligada a los feminismos o cierta reivindicaci&oacute;n de, en ese caso, esa figura del padre? En fin, me parece que hay elementos que no se acotan solamente a la venganza individual, sino que pueden abrirse, leerse de otro modo. O &ldquo;Tema del traidor y del h&eacute;roe&rdquo;, por ejemplo, con una revoluci&oacute;n en curso. Otro cuento que me gusta mucho y que yo trabajo. <strong>La figura del traidor es una figura interesant&iacute;sima para pensar la pol&iacute;tica. Y para Borges, de alguna manera los traidores cumplen una funci&oacute;n hist&oacute;rica. </strong>Lo que pasa es que Borges casi todo el tiempo est&aacute; diciendo que eso se genera, eso se produce. Y se produce con textos, se produce con lecturas, se produce con interpretaciones. Algo que, dicho sea de paso, me parece que hoy est&aacute; faltando much&iacute;simo. Y ah&iacute; lo pol&iacute;tico, lo que se tiene que crear, lo que tiene que articularse de alg&uacute;n modo, es una forma diferente de leer la pol&iacute;tica. Quiero decir: la pol&iacute;tica no es solamente ir a votar cuatro a&ntilde;os o las internas. Todo eso es parte importante, claro. Pero <strong>ver lo pol&iacute;tico en relaci&oacute;n con la ficci&oacute;n en general, m&aacute;s all&aacute; de Borges, creo que puede ayudar a pensar imaginarios pol&iacute;ticos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este sentido, vos rescat&aacute;s en el libro una operaci&oacute;n borgeana que tiene que ver con llevar lo pol&iacute;tico a un problema literario, a una mala lectura por parte de los escritores nacionalistas. Esto de haber puesto en primer lugar al</strong><em><strong> Mart&iacute;n Fierro</strong></em><strong> en lugar del </strong><em><strong>Facundo</strong></em><strong> de Sarmiento. &iquest;Qu&eacute; le&iacute;ste ah&iacute;?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, Borges dice algo muy interesante sobre esto, cuando plantea que el <em>Mart&iacute;n Fierro</em> es un libro muy bien escrito y muy mal le&iacute;do. O sea &iquest;qu&eacute; es lo que importa seg&uacute;n Borges? Las interpretaciones de ese texto. <strong>Para &eacute;l nunca el texto por s&iacute; solo nos habla. La figura del lector es siempre una figura soberana en Borges, productora de nuevos sentidos y, por lo tanto, de nuevas lecturas.</strong> Eso est&aacute; diciendo algo que es muy interesante. Primero que no hay contexto sin texto. Y segundo que no hay lectura que no sea ya pol&iacute;tica en un sentido amplio. Obviamente ah&iacute; est&aacute; discutiendo sobre todo con la figura de (Leopoldo) Lugones, que es una figura con la que Borges discute, dir&iacute;amos, casi a lo largo de toda su vida. Una figura con la que despu&eacute;s se reconcilia. Lugones, de hecho, en alg&uacute;n momento lo quiso batir a duelo. Y tambi&eacute;n hay algo ah&iacute; sobre qu&eacute; consecuencias tiene leer mal. Es decir, hay consecuencias pol&iacute;ticas, hay efectos. Podemos poner a Marx, podemos poner un mont&oacute;n de circunstancias, lectores, escenas de lectura que suponen leer mal. <strong>Ricardo Piglia dec&iacute;a algo lindo en este sentido, &ldquo;leer mal es productivo&rdquo;. Y Borges plantea una operaci&oacute;n sobre que siempre est&aacute; leyendo mal y al mismo tiempo denuncia las malas lecturas.</strong> En eso pareciera ser muy categ&oacute;rico. Un texto casi podr&iacute;a definir el devenir de una naci&oacute;n. Si hubi&eacute;semos puesto en primer lugar a Sarmiento en vez de a Jos&eacute; Hern&aacute;ndez y <em>Mart&iacute;n Fierr</em>o, o si hubi&eacute;semos le&iacute;do mejor como naci&oacute;n, las consecuencias ser&iacute;an diferentes. Me parece muy interesante. <strong>Esto lo resumir&iacute;a as&iacute;: las lecturas tienen efectos pol&iacute;ticos. Es decir, la pol&iacute;tica nunca est&aacute; exenta de textos. Yo creo que es lo que falta hoy</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; falta? &iquest;Pol&iacute;tica, literatura, lectura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash; &iexcl;Nos faltan tantas cosas! (risas). Yo dir&iacute;a que a la pol&iacute;tica le faltan textos. O nuevos textos.&nbsp;Y nuevos lectores de la pol&iacute;tica, tambi&eacute;n. <strong>O sea, nuevos lectores en el sentido efectivamente estricto y amplio.</strong> Sin nuevos lectores de la pol&iacute;tica no hay nueva pol&iacute;tica. Me parece que deber&iacute;a ser un <em>dictum</em> de la &eacute;poca, que habr&iacute;a que tallarlo en alg&uacute;n lado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si todo es político, nada lo es. ¿Cómo podemos abrir esa aseveración, esa definición? Por ahí pensando que tenemos que ir a buscar lo político. Que, quizás, tenemos que ver las operaciones que se hacen sobre la política para producir lo político o eso que es lo político. Y esa especificidad me parece que torna interesante a la política, que al mismo tiempo hoy está en una zona bastante bastardeada o ninguneada. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; encontraste en Borges sobre la dicotom&iacute;a entre civilizaci&oacute;n y barbarie? En el libro cont&aacute;s que esta formulaci&oacute;n, en sus textos, pareciera traer un conflicto medio irresoluble.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;S&iacute;, ah&iacute; hay varias cosas. Por un lado, efectivamente, no hay soluci&oacute;n en el sentido de que no hay una s&iacute;ntesis hist&oacute;rica. Para decirlo r&aacute;pido: no hay un final de la historia.<strong> Si hubiese algo como una teor&iacute;a de la historia en Borges siempre es una historia que se mueve en esa tensi&oacute;n permanente. La tensi&oacute;n de los opuestos. Por un lado, la civilizaci&oacute;n y la barbarie como un modo de leer, dir&iacute;amos, las sociedades, como dos pueblos antag&oacute;nicos que efectivamente no tienen resoluci&oacute;n.</strong> En Borges, la dicotom&iacute;a civilizaci&oacute;n y barbarie es tan fascinante como irresoluble. Y yo creo que es un discurso que es muy interesante y me interesa porque pervive incluso en discursos de la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea. Digo, la definici&oacute;n negativa de un otro que al mismo tiempo es necesaria para producir discursos pol&iacute;ticos y para producir pol&iacute;tica. Es decir que Borges vio ah&iacute; un asunto muy interesante tambi&eacute;n, que obviamente viene de Sarmiento en este caso, pero que &eacute;l no cree que pueda ser sintetizado.<strong> Yo dir&iacute;a que es una mirada m&aacute;s nietzscheana. Borges ss un gran lector de Nietzsche, y es una idea nietzscheana de que, digamos, no es Marx, no hay una s&iacute;ntesis de la historia, no hay final. Si hay movimiento es porque hay dos polos que antagonizan en el tiempo. Para Borges, en realidad, los ejes ser&iacute;an orden y barbarie. Pero va por ah&iacute;.</strong> Por otro lado, esto se da porque le atrae la barbarie. Esto fue recontra dicho, la seducci&oacute;n por la barbarie en Borges. Pero al mismo tiempo surge la cuesti&oacute;n de la identidad, otro asunto borgeano. En ese imaginario, el civilizado puede r&aacute;pidamente transformarse en b&aacute;rbaro, y el b&aacute;rbaro tambi&eacute;n puede transformarse en civilizado. En este sentido, creo que ah&iacute; &ldquo;Historia del guerrero y la cautiva&rdquo; es un cuento hermos&iacute;simo, que trabaja un poco esta cuesti&oacute;n de la identidad. Hay algo con la identidad del otro que siempre puede ser amenazante, pero tambi&eacute;n puede ser algo en lo que vos mismo pod&eacute;s llegar a converger.
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                El 14 de junio se conmemoraron los 40 años de la muerte del escritor Jorge Luis Borges.                            </span>
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        <strong>&ndash; Uno de los ejes del libro tiene que ver con el individuo en su relaci&oacute;n con el Estado. &iquest;Hay un Borges individualista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ah&iacute; aparece una cuesti&oacute;n que tiene que ver con la &eacute;poca moderna y sobre todo con el siglo XX en Borges. <strong>Como tantos otros, Borges es un autor &ldquo;anti-masa&rdquo;, podr&iacute;amos decir. Alguien que se inserta en una tradici&oacute;n cl&aacute;sicamente liberal. Es decir, entre el individuo y la masa hay un problema. </strong>Siguiendo esa l&iacute;nea, los Estados populistas, los Estados autoritarios, los Estados modernos lo que hacen es colocar a las masas en un lugar de representaci&oacute;n que terminan de alg&uacute;n modo anulando, aunque sea imaginariamente, al individuo. Ah&iacute; tambi&eacute;n hay una idea o una tradici&oacute;n que Borges recoge, que es muy interesante, y es que &eacute;l se ve a s&iacute; mismo como un anarquista. Yo digo en el libro que es una especie de anarquista conservador, porque tambi&eacute;n postula en uno de sus ensayos de <em>Otras inquisiciones </em>un Estado m&iacute;nimo. Yo creo que a &eacute;l, en realidad, todo lo que percibe como el ornamento de la pol&iacute;tica le molesta. Esto es las masas, los s&iacute;mbolos, los ritos, lo ideol&oacute;gico en un sentido aglutinador. Entonces, es un gran defensor del individuo. Pero luego creo que tambi&eacute;n recoge otra idea: &eacute;l ve una virtud en el individualismo argentino, algo que en alg&uacute;n momento surgir&aacute; con m&aacute;s fuerza. &Eacute;l dice que somos individualistas los argentinos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin nuevos lectores de la política no hay nueva política. Me parece que debería ser un dictum de la época.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho destac&aacute;s vos mismo esto de admirar h&eacute;roes solitarios.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. Yo creo que para hacer pol&iacute;tica o para pensar lo pol&iacute;tico habr&iacute;a que reponer la idea de que, vamos a decirlo muy r&aacute;pidamente, la gente tambi&eacute;n piensa en t&eacute;rminos individuales. Y esto no es solamente porque hoy est&aacute; (Javier) Milei o porque estuvo (Mauricio) Macri. Creo que ah&iacute; Borges hace una lectura muy interesante y no es el &uacute;nico, porque tambi&eacute;n la hizo Mart&iacute;nez Estrada. En el libro tambi&eacute;n cito a un autor de Brasil muy interesante, que es <strong>S&eacute;rgio Buarque de Holanda</strong>, el padre del cantante Chico Buarque. &Eacute;l postula que hay una cultura que es iberoamericana que tiende hacia el individualismo, que tiende a rehusar del Estado, que no hay una armon&iacute;a ah&iacute;. De alg&uacute;n modo&nbsp;discute con el peronismo y lo cuestiona, pero lo cuestiona en el mejor sentido. No en modo gorila bobo, digamos. Lo cuestiona en un sentido de pregunta. &iquest;Hay algo as&iacute; como una comunidad? Puede haberla, pero tambi&eacute;n hay individuo. Entonces ah&iacute; se abre otra tensi&oacute;n. <strong>Por supuesto que est&aacute;n el liberalismo, el anarquismo, el conservadurismo de Borges, en el sentido de que no le gusta la igualaci&oacute;n que producen los Estados de bienestar, los Estados populistas como &eacute;l los ve.</strong> Y eso es un rasgo, aunque despu&eacute;s tambi&eacute;n habl&oacute; de la clase media. Me parece que al mismo tiempo eso convive muy parad&oacute;jicamente, Borges es un autor muy contradictorio por momentos y de esa contradicci&oacute;n surge la lucidez: dos ideas opuestas que se raspan.&nbsp;
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                    alt="A 40 años de la muerte de Jorge Luis Borges, se multiplican los homenajes al escritor en Buenos Aires."
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            <span class="title">
                A 40 años de la muerte de Jorge Luis Borges, se multiplican los homenajes al escritor en Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; A la vez, tambi&eacute;n repon&eacute;s que Borges siempre est&aacute; jugando al fleje cuando se trata de la idea de democracia.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;. Yo ah&iacute; lo que trato de hacer es tambi&eacute;n traer ciertos elementos de la teor&iacute;a pol&iacute;tica que tienen que ver con una vieja discusi&oacute;n entre liberalismo y democracia. <strong>Puede haber liberalismo sin democracia, es decir, hay liberales a los que no les gusta la democracia, como Milei, como otros tantos. Y, a la vez, hay democr&aacute;ticos o dem&oacute;cratas a los que tampoco les gusta mucho el liberalismo. Ah&iacute; habr&iacute;a una tensi&oacute;n hist&oacute;rica tambi&eacute;n.</strong> Ahora, efectivamente Borges no es alguien a quien le interese la democracia en el sentido, de nuevo. Para &eacute;l la democracia repone algo de la masa, repone algo de la esfera p&uacute;blica inclusive, repone una forma de la pol&iacute;tica que est&aacute; adornada con una serie de dimensiones que debe ser descartada. Y en ese sentido hay elementos no democr&aacute;ticos en su razonamiento. Siempre hablando de los textos, claro, porque despu&eacute;s es cierto que Borges se desdijo. En los &lsquo;80 salud&oacute; obviamente la democracia luego de la dictadura, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a tenido posiciones muy controvertidas durante la &eacute;poca de la dictadura y antes tambi&eacute;n. Para sintetizar, en su razonamiento, si la democracia es el peronismo prefiere que no haya democracia. Pero no solamente el peronismo, otros movimientos de rasgos populares en un sentido muy amplio tampoco le agradan. <strong>Obviamente despu&eacute;s tira todo en la misma bolsa, mete a Stalin, Hitler, Per&oacute;n, Rosas y tambi&eacute;n hacia atr&aacute;s. Dir&iacute;a que la experiencia que apenas lo cautiva un poco es la de Yrigoyen, y m&aacute;s por Yrigoyen que por la democracia </strong>(risas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una dimensi&oacute;n que tra&eacute;s y que se&ntilde;al&aacute;s en el libro como poco reconocida a veces, tiene que ver con Borges y una suerte de bandera, por decirlo r&aacute;pido, contra el antisemitismo y el nazismo. &iquest;C&oacute;mo fueron sus intervenciones en este terreno?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Hay un texto de (Juan Jos&eacute;) Saer extraordinario que es &ldquo;Borges como problema&rdquo;. Hay varios de Saer sobre la figura de Borges pero creo que es en ese que &eacute;l dice que ante el antisemitismo Borges toma una posici&oacute;n casi &eacute;tica. Inclusive lo que dice Saer, casi en sorna, casi criticando, es que esa fue de alguna manera la &uacute;nica posici&oacute;n pol&iacute;tica interesante que toma Borges. Y me parece efectivamente que no fue tan dicho eso. <strong>Si uno se toma el trabajo de empezar a leer los textos de los &lsquo;30 cuando empieza a surgir el nazismo, encuentra a un Borges que muy inteligentemente, en los t&eacute;rminos de Borges, asocia r&aacute;pidamente eso a cierto nacionalismo reaccionario y a cierto antisemitismo local que empieza a aparecer.</strong> Estamos hablando del &lsquo;34, del &lsquo;35 y el &lsquo;36. O sea, fue muy tempranamente. Borges no tuvo que esperar, como Sartre, hasta 1946 para escribir su libro sobre la cuesti&oacute;n jud&iacute;a. Borges estaba 10 a&ntilde;os adelante y estaba en Argentina. Tampoco es que estaba en la Par&iacute;s ocupada. Ah&iacute; hay una posici&oacute;n pol&iacute;tica que, para resumir, hoy podr&iacute;amos se&ntilde;alar como progresista. Quiero decir, su lucha contra el antisemitismo es una lucha contra el sentido com&uacute;n. Es una lucha contra Hitler y el totalitarismo. Es una lucha a favor de los jud&iacute;os porque es una lucha a favor de la cultura que &eacute;l adem&aacute;s admira. Y es una de las posiciones pol&iacute;ticas m&aacute;s l&uacute;cidas. <strong>Despu&eacute;s escribe &ldquo;Deutsche R&eacute;quiem&rdquo;, que es un cuento para m&iacute; de los m&aacute;s interesantes. Es un cuento de tres p&aacute;ginas donde Borges sintetiza un mont&oacute;n de discusiones.</strong> El intelectual alem&aacute;n, que tambi&eacute;n a Borges es una figura que le llama mucho la atenci&oacute;n y le gusta, que tortura a un jud&iacute;o. Ah&iacute; habr&iacute;a otra lectura, tambi&eacute;n. Porque Borges lee, entre otras cosas, el antisemitismo como el cruce de dos culturas. &iexcl;Y &eacute;l adora a las dos, se fascina por las dos! Y es un problema. Creo que ah&iacute; aparece, de nuevo la complejidad, del Borges lector. Borges lector en un sentido amplio. lector de la realidad de su tiempo. Yo creo que esa fue una causa de la que &eacute;l se hizo cargo. Y cuando, en 1944, se libera Par&iacute;s es la &uacute;nica vez que dice que una emoci&oacute;n colectiva &ldquo;puede no ser innoble&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Borges, todo lo que percibe como el ornamento de la política le molesta. Esto es las masas, los símbolos, los ritos, lo ideológico en un sentido aglutinador. Entonces, es un gran defensor del individuo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Por qu&eacute; postul&aacute;s, desde la bajada del libro, este Borges como desaf&iacute;o para el peronismo, para la izquierda, para la derecha? &iquest;Y por qu&eacute; cre&eacute;s que a 40 a&ntilde;os de su muerte, seguimos pensando a Borges, leyendo a Borges, volviendo a esos textos, a esos debates, incluso a esas discusiones?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Es que Borges puede ser un autor muy inc&oacute;modo. Creo que es un desaf&iacute;o para todos porque sigue proponiendo lecturas. Luego, porque creo que no puede ser sintetizado ni como alguien de derecha en el sentido m&aacute;s tradicional, aunque ten&iacute;a pensamientos de derecha, porque tambi&eacute;n lleg&oacute; a tener alg&uacute;n pensamiento progresista. Progresista en 1930, en 1940. Y ah&iacute; hay algo que a m&iacute; me interesa particularmente: las definiciones, las categor&iacute;as, las etiquetas surgen en contextos. Quiero decir, el tipo fue progresista y aliado en un contexto y luego fue muy antipopular porque, cuando aparecen las masas, &eacute;l tiene una especie de horror. Cuando ve lo que se viene. A partir de 1943, lo pongo yo, de modo conjetural, ah&iacute; hay un problema. Creo que desde el peronismo, la izquierda y la derecha, siempre ha habido intentos de apropiaci&oacute;n de discursos. Y me parece que Borges resiste a cualquier apropiaci&oacute;n, a ser ubicado en un lugar fijo. Ah&iacute; habr&iacute;a otra discusi&oacute;n interesante que ser&iacute;a la del intelectual y la pol&iacute;tica, o la del escritor y la pol&iacute;tica. Porque <strong>Borges no es un intelectual, Borges es un escritor. Para m&iacute; son dos cosas diferentes. Puede ser un escritor culto, erudito, pero eso es otra cosa.</strong> <strong>Borges no es un intelectual en el sentido de buscar ocupar, salvo excepciones, ese espacio. No se construy&oacute; a s&iacute; mismo como intelectual. El intelectual hace una operaci&oacute;n sobre s&iacute; mismo. Y Borges m&aacute;s bien se retir&oacute; de esa escena.</strong> En cualquier caso, me parece que hubo lecturas apresuradas sobre Borges. Por eso no puede ser reducido al Borges &ldquo;gorila&rdquo;, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Pero no cre&eacute;s que &eacute;l mismo hizo bastante para que se arme esa figura o ese lugar com&uacute;n tambi&eacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo creo que &eacute;l se posicion&oacute; como enemigo del peronismo. Y, luego, en algunos casos, como alguien antipopular, que no ser&iacute;a exactamente lo mismo. Pero bueno, el peronismo le meti&oacute; presa a la madre, a la hermana, a los amigos y ah&iacute; dijo &ldquo;listo, ac&aacute;&rdquo;, de ah&iacute; la deriva gorila, para decirlo r&aacute;pido. Entonces, s&iacute;, Borges es un gorila pero no todos los gorilas escriben como Borges, &iquest;no?&nbsp;(risas). Es un gorila pero no todos los gorilas son Borges ni escribieron esos textos.<strong> Por eso, quiz&aacute;s la literatura resiste las etiquetas ideol&oacute;gicas. Porque si no &iquest;qu&eacute; hacemos con alguien como C&egrave;line? &iquest;Qu&eacute; hacemos con Ezra Pound? &iquest;Qu&eacute; hacemos con Ernest J&uuml;nger?</strong> Un tipo totalmente militarista pero vos le&eacute;s los libros de &eacute;l de la guerra y son extraordinarios. Que Borges, por otro lado, hab&iacute;a le&iacute;do. Entonces digo, en esa relaci&oacute;n entre literatura, ficci&oacute;n ideolog&iacute;a y pol&iacute;tica hay que mantener la atenci&oacute;n pero nunca para cerrar algo. Porque si no, resaltar &ldquo;Borges es gorila&rdquo; se convierte en una excusa para no leerlo o para decir &ldquo;mejor leo a Marechal&rdquo;. &iexcl;Y tal vez que est&aacute; bueno leer a los dos! Por suerte creo que esa mirada, esa operaci&oacute;n de resistencia ideol&oacute;gica, hoy es menos fuerte que en otras &eacute;pocas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/nicolas-freibrun-borges-dicotomia-civilizacion-barbarie-fascinante-irresoluble_1_13318735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 03:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nicolás Freibrun: “En Borges, la dicotomía civilización y barbarie es tan fascinante como irresoluble”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Luis Borges,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Fulgor de otoño, los libros del mes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fulgor-otono-libros-mes_129_13316393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19490396-5719-4653-83e6-12e7cb9b225a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fulgor de otoño, los libros del mes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Las lágrimas de Mafalda, series de junio</p></div><p class="article-text">
        Definitivamente son d&iacute;as de despedidas y no hace falta la enumeraci&oacute;n: las vemos, las leemos, las recorremos con pesar por ac&aacute; y por all&aacute;. <strong>Entre todo eso, tambi&eacute;n est&aacute;n los adioses m&aacute;s o menos de siempre, los de todos los a&ntilde;os.</strong> En pocas horas se va el oto&ntilde;o, mi estaci&oacute;n favorita, si es todav&iacute;a que podemos seguir pensando en estaciones, en esa unidad y en esos par&aacute;metros un&iacute;vocos; por ahora persisto. Con los mejores colores en el cielo y en los &aacute;rboles, me gusta imaginar al oto&ntilde;o como un estado de &aacute;nimo discreto. <strong>Un tiempo que invita a la contemplaci&oacute;n, a transitar d&iacute;as que se acortan y nos hacen meter de a ratos para adentro</strong>, con soles moderados que igual insisten (alguna vez habr&aacute; que escribir un elogio a esa clase de tibieza, o, mejor, algo as&iacute; como un desagravio de lo tibio: pensarlo como una forma de la placidez, no como una debilidad o una resignaci&oacute;n); con hojas que se caen para regalarnos caminatas sigilosas y perfectas, con todo tipo de promesas y ocasos (&ldquo;<em>En m&iacute; ves el resplandor de un fuego/que en las cenizas de su juventud yace</em>&rdquo; y <em>&ldquo;esto que ves har&aacute; a tu coraz&oacute;n fuerte/Para amar bien lo que debe perderse&rdquo;</em>, apunta Shakespeare en su oto&ntilde;al&iacute;simo <a href="https://los154sonetos.wordpress.com/2019/03/23/soneto-lxxiii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Soneto 73</em></a>).
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                Una imagen de la película &quot;Hojas de otoño&quot; de Aki Kaurismäki.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es que el oto&ntilde;o es <strong>un gran motor para las palabras, para las im&aacute;genes y para quienes, con sus dones, las moldean</strong> y nos las ofrendan. Pienso en alguien que brilla en los dos terrenos, pienso en <em>Sue&ntilde;o</em>, una suerte de haiku de <strong>Abbas Kiarostami</strong>, <a href="https://zaidenwerg.substack.com/p/sueno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traducido ac&aacute; por </a><a href="https://zaidenwerg.substack.com/p/sueno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ezequiel Zaidenwerg</strong></a>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Sue&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>con que las hojas&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del oto&ntilde;o me entierran.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El cuerpo me germina.</em>
    </p><p class="article-text">
        El oto&ntilde;o es, a la vez, la estaci&oacute;n m&aacute;s cinematogr&aacute;fica (&iquest;se puede pensar, por ejemplo, en el oto&ntilde;o sin entrever el sombrero de <strong>Meg Ryan</strong> en <em>Cuando Harry conoci&oacute; a Sally</em>, sin los desvar&iacute;os de <strong>Billy Crystal</strong> mientras caminan, <strong>sin la coordenada an&iacute;mica que tallaron Rob Reiner y Nora Ephron</strong> para siempre en nuestras retinas?). A prop&oacute;sito, me gusta la lista de pel&iacute;culas con tono oto&ntilde;al que armaron <a href="https://culturainquieta.com/cine/20-peliculas-con-la-esencia-del-otono/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este sitio</a>. <strong>Sumar&iacute;a alguna de Aki Kaurism&auml;ki</strong>, el cineasta de los resplandores, de lo que titila mientras se apaga, de las ca&iacute;das &ndash;y los ca&iacute;dos&ndash; radiantes. Como en<em> Fallen Leaves</em> (que ac&aacute; tradujeron como <em>Hojas de oto&ntilde;o</em>), como subraya <strong>Henry David Thoreau</strong>, el m&aacute;s oto&ntilde;al de los fil&oacute;sofos, en <em>Colores de oto&ntilde;o</em>: <em>&ldquo;Creo que todas las hojas, hasta las hierbas y los musgos, tienen los colores m&aacute;s brillantes justo antes de caer&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se nota que por estas horas me est&aacute; arrasando <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/otono-traduccion-mapa-bafici_129_12170235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa nostalgia de la estaci&oacute;n que se termina que comentamos alguna vez por ac&aacute;</a>? Para mitigarla, y mientras me ilusiono pensando en el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o, imaginando sus colores infinitos &ndash;esta estaci&oacute;n nos sugiere que vivir no es m&aacute;s que elegir un propio fulgor; abrazar, entre ca&iacute;das y cenizas, el rayo tibio de alguna promesa&ndash;, <strong>salgo a caminar por estas &uacute;ltimas horas oto&ntilde;ales</strong>. Se quedan, si quieren, con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros del mes.</strong> Lo comentamos la semana pasada cuando habl&aacute;bamos de las series y pel&iacute;culas que llegan a lo largo de junio a las plataformas de streaming (si se les pas&oacute;,<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-junio-maradona-grandes-peliculas-final-oso_1_13285876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por ac&aacute; tienen una gu&iacute;a con los estrenos m&aacute;s destacados</a>): aunque buena parte de la agenda p&uacute;blica est&aacute; copada por los partidos del Mundial,<strong> las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para este mes la llegada a las librer&iacute;as de una enorme cantidad de lanzamientos</strong>. Entre ellos, se destacan novelas, ensayos, textos h&iacute;bridos, material rescatado que hace tiempo no circulaba y varios libros de cuentos, un gesto que personalmente celebro mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de autores y autoras como <strong>Hebe Uhart, Sergio Bizzio, Marguerite Duras, Lee Child, Stefan Zweig, Juan Forn y Valeria Tentoni</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-hebe-uhart-sergio-bizzio-juan-forn-lecturas-borges-cuentos-premiados_1_13312689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer por ac&aacute; una gu&iacute;a que arm&eacute; con t&iacute;tulos, nombres y editoriales</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hebe Uhart, Juan Forn, Marguerite Duras, Sergio Bizzio y Julie Ackermann, entre las novedades editoriales de junio."
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            <span class="title">
                Hebe Uhart, Juan Forn, Marguerite Duras, Sergio Bizzio y Julie Ackermann, entre las novedades editoriales de junio.                            </span>
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        Por mi parte, ya arranqu&eacute; con mucho entusiasmo a leer <em>Index. Historia de los &iacute;ndices</em>, del escritor e historiador <strong>Dennis Duncan</strong>. Es un libro fascinante que public&oacute; la editorial Ampersand y que a partir de una pregunta simple <strong>(&iquest;qu&eacute; es, en definitiva, un &iacute;ndice?)</strong> se propone recorrer la historia de este elemento fundamental para la historia de los libros y del modo en que los humanos abordamos, atesoramos y clasificamos&nbsp;conocimiento.
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            <span class="title">
                Index. Historia de los índices, de Dennis Duncan.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales destacadas de junio </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-hebe-uhart-sergio-bizzio-juan-forn-lecturas-borges-cuentos-premiados_1_13312689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Borges por mil.</strong> El 14 de junio se conmemoraron los 40 a&ntilde;os de la muerte de <strong>Jorge Luis Borges</strong> y se multiplicaron los homenajes, las charlas, las lecturas de su obra, los debates y, por suerte en muchos casos, los libros. Entre lo que pude ver, me gust&oacute; el&nbsp;especial que hizo el canal de streaming <em>Gelatina</em>, en particular las intervenciones de <strong>Gabriela Borrelli Azara</strong>&nbsp;(<a href="https://www.youtube.com/live/hqE0BwXajCg?si=ka8BjRqlUvbkacRS&amp;t=1184" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>) y las conversaciones con <strong>An&iacute;bal Jarkowski </strong><a href="https://www.youtube.com/live/hqE0BwXajCg?si=-h1JvsHaItU9OL3c&amp;t=3777" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(por ac&aacute;)</a> y<strong> Mart&iacute;n Kohan</strong> (<a href="https://youtu.be/_vTqfvxnUw8?si=flUtGlFoA466jNHe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>).
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        La fecha redonda pas&oacute;, pero varios homenajes continuar&aacute;n a lo largo de todo el a&ntilde;o. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/homenajes-charlas-libros-volver-obra-jorge-luis-borges-40-anos-muerte_1_13297181.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este repaso pueden encontrar, entre otras cosas, algunos detalles sobre la exposici&oacute;n dedicada a Borges en el Centro Cultural Recoleta</a> que seguir&aacute; hasta agosto, informaci&oacute;n sobre otras actividades y algunos libros recientemente publicados para seguir d&aacute;ndole vueltas a la figura de Borges y a sus textos. Algo m&aacute;s: en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del podcast <em>HistoriAR</em> &ndash;uno de mis favoritos del rubro&ndash;, creado y producido por la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH), hay una excelente entrevista con la argentina <strong>Magdalena C&aacute;mpora</strong>, una de las m&aacute;s interesantes investigadoras y lectoras de Borges. Se escucha <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/jorge-luis-borges_129_13298979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a> o <a href="https://open.spotify.com/episode/66qyzfBLi8yQ77pnzcoU9v?si=65bd0bf3ce5b4328" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
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        <strong>3. Apostilla.</strong> Un plan divino para quienes est&eacute;n por Buenos Aires. Desde esta semana y <strong>hasta el 25 de junio</strong> tendr&aacute; lugar en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Mart&iacute;n (Corrientes 1530, CABA) un ciclo de pel&iacute;culas denominado <em>Agn&egrave;s Varda x 3</em>, dedicado a la cineasta franco-belga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La 'madre de la Nouvelle Vague&rsquo; l<strong>lega a la Lugones con tres obras fundamentales que dan cuenta de su cine &uacute;nico</strong>, que explora formas experimentales con una mirada feminista y cr&iacute;tica sobre la sociedad. El programa est&aacute; integrado por tres largometrajes &mdash;un cl&aacute;sico y dos t&iacute;tulos poco vistos&mdash; de la vasta y rica obra de la gran realizadora&rdquo;, informaron los programadores en Instagram. Las pel&iacute;culas seleccionadas, <a href="https://complejoteatral.gob.ar/ver/Agn%C3%A8s-Varda-X-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con funciones y horarios que se pueden ver por ac&aacute;</a>, son <em>Cl&eacute;o de 5 a 7</em> (1962), Las criaturas (1966) y&nbsp;<em>Una canta, la otra no </em>(1977).
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZNOSDvFSMr/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Hace poquito toc&oacute; Pulp en Buenos Aires y vi a mucha gente contenta porque parece que estuvo incre&iacute;ble. Por supuesto que, para celebrar, sum&eacute; algunas canciones de la banda a nuestra banda sonora compartida (<a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=42774e08e6f545d4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran, como siempre, por ac&aacute;</a>). Para que no se corte el fervor, algo m&aacute;s: <strong>Mubi anunci&oacute; que en breve ofrecer&aacute; en su plataforma </strong><em><strong>PULP: &iquest;Qu&eacute; har&iacute;as por una canci&oacute;n m&aacute;s?</strong></em>, la nueva pel&iacute;cula de <strong>Garth Jennings</strong>, narrada por el mism&iacute;simo <strong>Jarvis Cocker</strong>.
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Inspirada en documentales musicales como <em>Stop Making Sense</em> y <em>The Last Waltz</em>, el director Garth Jennings crea una nueva y din&aacute;mica pel&iacute;cula de 90 minutos que <strong>narra el extraordinario viaje de Pulp desde el anonimato hasta convertirse en un referente cultural</strong>. <em>PULP: &iquest;Qu&eacute; har&iacute;as por una canci&oacute;n m&aacute;s?</em> fusiona el brillante espect&aacute;culo coreografiado del mayor concierto de Pulp en estadios &mdash;parte de la gira mundial de <em>MORE</em>, el primer &aacute;lbum de la banda en 24 a&ntilde;os&mdash; con cuatro d&eacute;cadas de material de archivo in&eacute;dito y lleno de color&rdquo;, adelantaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, y <a href="https://x.com/julicye/status/2065799031805092029?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como record&oacute; </a><a href="https://x.com/julicye/status/2065799031805092029?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Julieta Correa</strong></a><a href="https://x.com/julicye/status/2065799031805092029?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en Twitter</a>, en YouTube <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7JTSAd2tXaI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede ver</a>&nbsp;el precioso documental <em>Pulp: A Film About Life, Death &amp; Supermarkets</em>, sobre los or&iacute;genes del grupo y su ciudad de origen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Bonus track.</strong> Steven Spielberg, Steven Spielberg, Steven Spielberg. Nunca m&aacute;s pertinente la pregunta que <strong>V&iacute;ctor Hugo Morales</strong> se hizo alguna vez sobre <strong>Diego Maradona</strong>: &iquest;de qu&eacute; planeta viniste? (de paso, en pocos d&iacute;as se cumplen 40 a&ntilde;os de esa maravilla doble, el gol y el relato). Qued&eacute; sin palabras despu&eacute;s de ver <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em>. Y creo que es parte del prop&oacute;sito de la pel&iacute;cula: <strong>invitarnos, a puro cine, a escuchar en un mundo cada vez m&aacute;s estruendoso</strong>, a parar la oreja en medio del v&eacute;rtigo. Si pueden, no se la pierdan. Dejo el tr&aacute;iler a mano.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Posdata. </strong>Gracias a quienes me escribieron por el regreso de Mil lianas (casi siempre <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me encuentran ac&aacute;</a>). E<strong>n especial a Debora, Lourdes, Ale, Mar&iacute;a, Gerardo</strong>. Y todav&iacute;a m&aacute;s a Tob&iacute;as, que me mand&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/lagrimas-mafalda-series-junio_129_13295656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tira de Mafalda que les coment&eacute; la semana pasada</a>. La comparto con ustedes.
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                Una tira de Mafalda, de Quino.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fulgor-otono-libros-mes_129_13316393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 08:54:10 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las lágrimas de Mafalda, series de junio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/lagrimas-mafalda-series-junio_129_13295656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37fcea54-4048-4876-a086-d06a0c5003b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las lágrimas de Mafalda, series de junio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Una historia de maltrato, los libros de mayo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno. </strong>Un chico llora a los gritos en la calle, la madre intenta calmarlo tambi&eacute;n a los gritos. Pasa caminando muy cerquita una nena, Mafalda, que se detiene para observarlos, entre la curiosidad y la intriga. La mujer, que quiere que su hijo deje de llorar a toda costa, prueba con una treta. <em>&ldquo;Uuuuy. Mir&aacute;, la nena es como vos y no llora. Qu&eacute; verg&uuml;enza, c&oacute;mo te mira la nena. &iexcl;Va a pensar que sos un llor&oacute;n! &iquest;No es cierto, nena?&rdquo;</em>. Mafalda entonces abre la boca enorme <strong>(y Quino, para que quede clar&iacute;simo, traza una respuesta tambi&eacute;n gigante que ocupa m&aacute;s de la mitad del cuadro)</strong>: <em>&ldquo;&iexcl;No!&rdquo;</em>. En la escena siguiente, con Mafalda fuera de campo, el nene sin l&aacute;grimas &ndash;incluso esbozando una leve sonrisa&ndash;, y la madre petrificada, se lee: <em>&ldquo;Por suerte la nena tiene conciencia gremial&rdquo;</em>. Llegu&eacute; a esa imagen buscando otra tira de Mafalda por estos d&iacute;as (una que recuerdo muy al pasar y no encontr&eacute;: <strong>ella, tambi&eacute;n andante, va notando mientras camina que las calles y las veredas est&aacute;n inundadas</strong>, piensa que pas&oacute; algo extra&ntilde;o hasta que llega a la puerta de la escuela y descubre que el agua acumulada es, en realidad, una inundaci&oacute;n de l&aacute;grimas de los chicos y las chicas que no quieren entrar a clase). No hay novedad ac&aacute;: incluso antes de que la palabra <em>empat&iacute;a</em>&nbsp;con su laca de banalidad inundara, como esas l&aacute;grimas infantiles, los titulares, las redes, las conversaciones, <strong>se ha destacado en Mafalda su solidaridad, su idealismo, su atenci&oacute;n sobre los otros</strong>. Lo que me gusta, en estos dos casos al menos, es que en esas tiras se trata de un <em>ponerse en el lugar de&nbsp;</em>sin, justamente, <em>ponerse en el lugar de;</em>&nbsp;sin intentar correr al otro de su dolor, de su angustia, de sus l&aacute;grimas. <strong>Quino propone una Mafalda en tr&aacute;nsito que no busca explicaciones al llanto ajeno, ni pretende consolar.</strong> Alguien que mira con distancia, que probablemente se conmueva frente a los dem&aacute;s (quiz&aacute; evocando sus propias penas: un dolor que lleva a otro, ausencias como gatillos), y que camina con su conciencia gremial &ndash;y doliente&ndash; a cuestas.
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                Una tira de Mafalda de Quino.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> Fueron &ndash;son, porque el duelo siempre es destiempo&ndash; <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/despedida-indio-solari-fotos-emocion-respeto-homenajes-eterno-gracias_3_13283694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&iacute;as de dolor multitudinario, de l&aacute;grimas colectivas, de desconsuelo</a> desde que se conoci&oacute; la noticia de la muerte de un enorme artista y figura popular como el <strong>Indio Solari</strong>. <strong>Fueron &ndash;son, porque la vida es siempre es superposici&oacute;n&ndash; d&iacute;as de recuerdos que se empastan</strong>, de im&aacute;genes que se confunden, de despedidas, de gigantescas manifestaciones p&uacute;blicas y ruidos &iacute;ntimos (un dolor que lleva a otro, canciones &ndash;tambi&eacute;n&ndash; como gatillos). La foto del diario y el &aacute;lbum propio: en el m&iacute;o vamos camino a Quilmes con P., F., J. y Ale (siempre al volante, Ale, siempre en tr&aacute;nsito, siempre brillando por su ausencia) aplastados en un auto. <strong>Es el a&ntilde;o 2000, las computadoras no estallaron, pero el aire huele agrio, como chamuscado</strong>. Aullamos <em>&ldquo;y atrapa migajas de rock maravilla para este mundo&rdquo;</em>, somos movimiento, somos eternos.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Tres. </strong>La semana pasada se muri&oacute; el pap&aacute; de un gran amigo y, como no pude ir al velorio porque estaba de viaje, le pregunt&eacute; a otro amigo si hab&iacute;a podido acompa&ntilde;arlo y c&oacute;mo lo hab&iacute;a visto. <em><strong>&ldquo;Lo vi raro bien&rdquo;</strong></em><strong>, me respondi&oacute;</strong>. <a href="https://cenital.com/restos-diurnos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Record&eacute; este texto precioso que escribi&oacute; hace poco&nbsp;</a><a href="https://cenital.com/restos-diurnos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Alexandra Kohan</strong></a><a href="https://cenital.com/restos-diurnos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;en </a><a href="https://cenital.com/restos-diurnos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cenital</em></a>&nbsp;donde&nbsp;vuelve con sensibilidad a darle vueltas al duelo, a ese lugar com&uacute;n, a esa usina. Subray&eacute;: <em>&ldquo;Los duelos tienen una puntuaci&oacute;n rara, una acentuaci&oacute;n mal puesta (como cuando acentuamos mal una palabra extranjera), una gram&aacute;tica dislocada, una sintaxis brutal. </em><em><strong>El duelo siempre est&aacute; mal escrito. O escrito de modos desprolijos, desordenados, como un cuaderno de notas al que uno le va agregando cosas en distintos momentos</strong></em><em>, con lapiceras diferentes, en colores diversos; un cuaderno que va y viene a todos lados, que tiene manchas de caf&eacute; y hojas arrugadas de la vez que se nos cay&oacute; el vaso de agua encima. Un anotador que contiene datos &uacute;tiles de la realidad (el tel&eacute;fono del plomero que nos recomendaron) y frases inentendibles, esas que escribimos en alg&uacute;n momento y que ahora no sabemos a qu&eacute; se refieren. Una escritura en medio de la cotidianeidad m&aacute;s banal. Un duelo tambi&eacute;n es eso, un collage&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva &ndash;y m&aacute;s que nunca destartalada&ndash; edici&oacute;n de Mil lianas</a>. <strong>Nos encuentra mirando, escuchando canciones, llorando como chicas y chicos en una vereda, risue&ntilde;os por momentos, </strong><em><strong>mafaldescos</strong></em><strong>, desflecados por alg&uacute;n dolor sin nombre, desconsolados</strong>. Caminando, recordando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas.</strong> Aunque la agenda va a estar copada por los partidos del Mundial, las principales plataformas programaron para este mes algunos lanzamientos para quienes quieran permanecer, aunque sea por un rato, alejados de las im&aacute;genes de estadios imponentes y grandes figuras del f&uacute;tbol detr&aacute;s de una pelota. <strong>Es por eso que, aunque son pocos, a lo largo de todo el mes habr&aacute; lugar para el regreso de algunas series esperadas como </strong><em><strong>La casa del drag&oacute;n</strong></em><strong> o el final de </strong><em><strong>El oso</strong></em>, adem&aacute;s del estreno de documentales y producciones nacionales en formato hogare&ntilde;o.
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        Por mi parte, pienso volver a ver <em>Diego Maradona</em>, de<strong> Asif Kapadia</strong>, porque es un documental alucinante. Y tengo muchas expectativas con el regreso de <em>Sugar</em>, con <strong>Colin Farrell</strong>, una serie muy discreta y poco farolera en su planteo, que me encant&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay mucho m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-junio-maradona-grandes-peliculas-final-oso_1_13285876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; hice un repaso con los t&iacute;tulos, las fechas de estreno y los adelantos</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las principales plataformas de streaming sumarán nuevo material a sus servicios a lo largo de junio."
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                Las principales plataformas de streaming sumarán nuevo material a sus servicios a lo largo de junio.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas que llegan en junio al streaming </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-junio-maradona-grandes-peliculas-final-oso_1_13285876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Libros y charlas.</strong> Este a&ntilde;o, la editorial Caja negra lanz&oacute; <em>Zona de contacto</em>, una iniciativa que me encanta. Se trata de una serie de conversaciones entre autores y autoras del sello que se pueden ver en su canal de YouTube. El primer episodio se llama <em>Estrategias para la supervivencia: rave, lujo p&uacute;blico y mentalidad hacker</em>&nbsp;y ah&iacute; se encuentran, de manera virtual, <strong>Helen Hester y McKenzie Wark</strong>, con la moderaci&oacute;n de <strong>Feda Baeza</strong> (<a href="https://youtu.be/1SRCgPdduAM?si=685_feUj_-FX9MYv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les dejo ac&aacute; el enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En esta charla, la te&oacute;rica australiana McKenzie Wark y y la fil&oacute;sofa y activista feminista brit&aacute;nica Helen Hester reflexionan sobre la reinvenci&oacute;n del horizonte transfeminista achicando las diferencias entre cultura y naturaleza hasta difuminar por completo sus bordes. </em><em><strong>Desde la perspectiva doble que caracteriza sus largas trayectorias, tanto en el activismo transfeminista como tecnol&oacute;gico, analizan cr&iacute;ticamente el avance de las campa&ntilde;as antitrans y antimigrantes que desde hace algunos a&ntilde;os arrasan con cuerpos e identidades</strong></em><em>&rdquo;</em>, cuentan desde Caja Negra.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo episodio, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=eZHjmGSZzvM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se puede ver por ac&aacute;</a>, <strong>el sello re&uacute;ne a los escritores Michel Nieva y B. R. Yeager</strong>, en una conversaci&oacute;n que lleva como t&iacute;tulo <em>Frontera con dientes. Ficciones para descolonizar el futuro</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Las conversaciones entre autores y autoras de Caja Negra est&aacute;n disponibles </strong><a href="https://www.youtube.com/@cajanegraeditora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en su canal de YouTube</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep. </strong>Tanto en la Tierra como en el cielo. <strong>En un div&aacute;n frente a un psicoanalista, rodeado de globitos que replican sus l&iacute;neas m&aacute;s c&eacute;lebres</strong> (<em>&ldquo;&iquest;no ves que el mundo gira al rev&eacute;s?&rdquo;</em>, <em>&ldquo;lo que yo quise encontrar estaba atr&aacute;s y no aqu&iacute;&rdquo;</em>, <em>&ldquo;no tengo m&aacute;scara, no tengo disfraz ni se&ntilde;ales para guiarme&rdquo;</em>). En las tapas de los diarios. Al lado de m&uacute;sicos cl&aacute;sicos, de otros Carlos c&eacute;lebres. En el piso de un departamento de clase media, leyendo <em>Hora Cero</em>. <strong>Con pelo largu&iacute;simo. Con pelo cort&iacute;simo. Al tel&eacute;fono con Maradona. En un abrazo indeleble con Mercedes Sosa. </strong>En Nueva York, inalcanzable. Demoliendo hoteles. Imaginario, inoxidable. En los discos, convertido en escorpi&oacute;n. Inmortal, en un vuelo infinito.
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                    alt="El humorista gráfico Rep acaba de publicar &quot;Charly absoluto&quot;, un homenaje ilustrado que repasa la vida y la obra del músico."
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            <span class="title">
                El humorista gráfico Rep acaba de publicar &quot;Charly absoluto&quot;, un homenaje ilustrado que repasa la vida y la obra del músico.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Charly absoluto</em> (Sudamericana, 2026), el nuevo libro de <strong>Miguel Rep</strong>, la vida de Charly Garc&iacute;a se despliega con gracia, con trazos amables, con chispa, con mucho detalle. A partir de una investigaci&oacute;n que implic&oacute; leer una gran cantidad de textos, ver much&iacute;simas im&aacute;genes y repasar su discograf&iacute;a (es impactante el trabajo alrededor de las letras, pero tambi&eacute;n del arte de tapa de la obra de Garc&iacute;a), <strong>el humorista gr&aacute;fico compone una biograf&iacute;a ilustrada deslumbrante de uno de los mayores artistas populares de la Argentina</strong>. Rep, que ya conoce el rubro porque hizo libros alrededor de enormes figuras como <strong>Diego Maradona</strong>, <strong>Eva Per&oacute;n</strong> y <strong>Lionel Messi</strong>, ingresa ahora en el terreno art&iacute;stico, una zona que le resulta pr&oacute;xima e ideal para la celebraci&oacute;n que se propuso.
    </p><p class="article-text">
        Hace un tiempito <strong>me encontr&eacute; con Miguel Rep para hablar sobre su libro</strong>. Y tambi&eacute;n sobre la tarea de un humorista gr&aacute;fico en tiempos turbulentos. Pueden encontrar la entrevista <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/miguel-rep-charly-garcia-don-alivianar-tragedias-antena-dolor_1_13225493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace.</a>
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                &quot;Charly absoluto&quot;, de Miguel Rep, salió por Sudamericana.                            </span>
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        <em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep, sali&oacute; por Sudamericana. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/miguel-rep-charly-garcia-don-alivianar-tragedias-antena-dolor_1_13225493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Una noche en Paladium</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/otono-traduccion-mapa-bafici_129_12170235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablamos de este notable documental por ac&aacute;</a>, cuando tuvo su estreno hace un tiempo en el Bafici. Ahora, como una suerte de homenaje al Indio Solari &ndash;que toc&oacute; con los Redondos muchas veces all&iacute; y present&oacute; ni m&aacute;s ni menos que el disco <em>Oktubre</em>&ndash;<strong> el director Francisco Novick decidi&oacute; &ldquo;liberarlo&rdquo; y que quede </strong><a href="https://youtu.be/MY96hWe_JvQ?si=FGp_OK1-pXpv8M2T" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>disponible para ver de manera gratuita en YouTube</strong></a>. <em>Una noche en Paladium</em> es una pel&iacute;cula que cuenta la historia de esa discoteca porte&ntilde;a, de sus personajes y, tambi&eacute;n, de la familia del cineasta, que estuvo vinculada con la fundaci&oacute;n de aquel espacio emblem&aacute;tico de la noche porte&ntilde;a en los &lsquo;80.
    </p><p class="article-text">
        Con entrevistas a <strong>Juan Lepes</strong>, uno de sus propietarios, y a varios de los personajes que circularon por Paladium, el largometraje cruza arte de vanguardia, historia de una efervescencia particular despu&eacute;s de los a&ntilde;os de la dictadura,<strong> testimonios muy l&uacute;cidos alrededor del pasado y fragmentos de memoria visual de una Buenos Aires perdida</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El documental</strong><em><strong> Una noche en Paladium</strong></em><strong>, de Francisco Novick, </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=MY96hWe_JvQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Redondo, solista, clandestino, en vivo, en estadios, fundamentalista: son d&iacute;as de escuchar con m&aacute;s asiduidad al Indio Solari. <strong>Para esta banda sonora eleg&iacute; cinco de mis temas preferidos dentro de su obra</strong>, que se suman a nuestra lista compartida de canciones.
    </p><p class="article-text">
        En otro orden de cosas: <strong>hace poquito se cumpli&oacute; el centenario del nacimiento de Miles Davis</strong>. Estuve escuchando bastante <a href="https://open.spotify.com/playlist/4shFyT05DitsYtTNmg9P6D?si=2101276a17c04912" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta selecci&oacute;n-homenaje</a>. Tom&eacute; algo de material de all&iacute; y tambi&eacute;n lo agregu&eacute; a nuestra playlist, que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=09b47d41165b498e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encuentra siempre por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Un plan para los afortunados que est&eacute;n durante el fin de semana en Mar del Plata. El s&aacute;bado 13 y el domingo 14 de junio, con entrada gratuita, tendr&aacute; lugar <a href="https://www.instagram.com/feria.invierno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de la Feria Invierno</a>. Ser&aacute; en el Centro Provincial de las Artes, Teatro Auditorium y, adem&aacute;s de la presencia de <strong>stands con venta de libros de 140 editoriales independientes de todo el pa&iacute;s</strong>, se programaron numerosas actividades, entre lecturas, charlas, talleres y proyecciones de pel&iacute;culas con entrada libre y gratuita. <strong>Entre otros y otras, participar&aacute;n de la programaci&oacute;n Lucrecia Martel, Leo Oyola, Jorge Consiglio, Carolina Bugnone, Diego Zu&ntilde;iga, Elisa Carricajo, Patricio Rago, Josefina Tai, Benjam&iacute;n Naishtat y Alan Courtis</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pueden leer m&aacute;s detalles sobre la programaci&oacute;n, horarios y participantes <a href="https://elgranpez.com.ar/feria-invierno/programa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. <strong>La feria es organizada por la librer&iacute;a y editorial El Gran Pez, junto al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWJfdj_lCTo/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Much&iacute;simas gracias a todas las personas que me escribieron con buenos deseos para mis vacaciones, <strong>en especial a Yani, Horacio de R&iacute;o Negro, Diego, Zulma, Ada, Alfredo, Alejandra, Mati, Pato y Mar&iacute;a</strong>. Las disfrut&eacute; mucho y tambi&eacute;n me gusta estar de regreso. Como siempre, me encuentran <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n virtual</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/lagrimas-mafalda-series-junio_129_13295656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 09:24:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lágrimas de Mafalda, series de junio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Rep: “Charly García tiene el don de alivianar las tragedias, es una antena para el dolor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/miguel-rep-charly-garcia-don-alivianar-tragedias-antena-dolor_1_13225493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80998e2c-a161-4c2c-b086-696e3e6d28c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Rep: “Charly García tiene el don de alivianar las tragedias, es una antena para el dolor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El humorista gráfico acaba de lanzar “Charly absoluto”, una deslumbrante biografía ilustrada del músico, donde recorre su legado, los episodios más increíbles de su vida y las tapas de sus discos. </p></div><p class="article-text">
        Tanto en la Tierra como en el cielo. En un div&aacute;n frente a un psicoanalista, rodeado de globitos que replican sus l&iacute;neas m&aacute;s c&eacute;lebres (&ldquo;<em>&iquest;no ves que el mundo gira al rev&eacute;s?&rdquo;</em>, <em>&ldquo;lo que yo quise encontrar estaba atr&aacute;s y no aqu&iacute;&rdquo;</em>, <em>&ldquo;no tengo m&aacute;scara, no tengo disfraz ni se&ntilde;ales para guiarme&rdquo;</em>). En las tapas de los diarios. Al lado de m&uacute;sicos cl&aacute;sicos, de otros Carlos c&eacute;lebres. En el piso de un departamento de clase media, leyendo <em>Hora Cero</em>. Con pelo largu&iacute;simo. Con pelo cort&iacute;simo. Al tel&eacute;fono con <strong>Maradona</strong>. En un abrazo indeleble con <strong>Mercedes Sosa</strong>. En Nueva York, inalcanzable. Demoliendo hoteles. Imaginario, inoxidable. En los discos, convertido en escorpi&oacute;n. Inmortal, en un vuelo infinito.
    </p><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Charly absoluto </em>(Sudamericana, 2026), el nuevo libro de <strong>Miguel Rep</strong>, la vida de Charly Garc&iacute;a se despliega con gracia, con trazos amables, con chispa, con mucho detalle. A partir de una investigaci&oacute;n que implic&oacute; leer una gran cantidad de textos, ver much&iacute;simas im&aacute;genes y repasar su discograf&iacute;a (es impactante el trabajo alrededor de las letras, pero tambi&eacute;n del arte de tapa de la obra de Garc&iacute;a), <strong>el humorista gr&aacute;fico compone una biograf&iacute;a ilustrada deslumbrante de uno de los mayores artistas populares de la Argentina</strong>. Rep, que ya conoce el rubro porque hizo libros alrededor de enormes figuras <strong>como Diego Maradona, Eva Per&oacute;n y Lionel Messi</strong>, ingresa ahora en el terreno art&iacute;stico, una zona que le resulta pr&oacute;xima e ideal para la celebraci&oacute;n que se propuso.&nbsp;
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            <span class="title">
                &quot;Charly absoluto&quot;, de Miguel Rep.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Por qu&eacute; Charly esta vez? &iquest;Por qu&eacute; Charly ahora?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que nunca pens&eacute; que iba a hacer un libro de Charly pero me cay&oacute;, de golpe el a&ntilde;o pasado me cay&oacute;. Creo que el origen tiene que ver con que hace un tiempo hice unos programas de<em> Mundo Rep</em> en la TV P&uacute;blica. El ciclo era tem&aacute;tico y uno de los temas fue Charly. Entonces ah&iacute; invit&eacute; a distintos m&uacute;sicos que tocaron con &eacute;l, era un programa donde habl&aacute;bamos y a la vez yo dibujaba, le dibujaba a la gente. Ah&iacute; hice varios <em>charlies </em>y se los regalaba a los invitados.<strong> De alguna manera ah&iacute; fue que me entr&oacute; en la mano Charly, porque hasta entonces nunca me hab&iacute;a entrado, era como que siempre lo dibujaba aislado. </strong>Pero una vez que me entr&oacute; en la mano no pude parar. Como el Quijote, Charly te entra y no te abandona m&aacute;s. De todos los biografiados, digamos, que fueron Evita, Diego, Messi, creo que Charly es el que m&aacute;s f&aacute;cil me ha salido. Por supuesto que tuve que estudiarlo m&aacute;s, sobre todo para los primeros planos, para ciertos gestos. Tambi&eacute;n para ponerlo en movimiento en todo el libro. A un Charly dibujado hay que moverlo y que se crea que es Charly (risas). Es un trabajo muy pl&aacute;stico el que hay que hacer. Porque una cosa es el gui&oacute;n, estudiar toda su historia, puntear los temas y otra cosa es dibujarlo. Y que sea cre&iacute;ble en toda su metamorfosis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De alguna manera estudiaste la materia Charly&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, quise leer todo lo posible. Todas las biograf&iacute;as posibles. Tambi&eacute;n mirar todo lo posible. Y, por supuesto, escuchar todo. Es como que tiene tres patas la cosa: la l&iacute;rica, que todos reconocen y repiten. La m&uacute;sica, que es por donde nos entra tambi&eacute;n, porque Charly Garc&iacute;a no solo es la palabra. Y, por sobre todas las cosas, su performance sobre todo en los medios. <strong>&Eacute;l todo el tiempo hizo quilombo con humor. Con drama y humor. &Eacute;l tiene el don de alivianar las tragedias, es una antena para el dolor y tambi&eacute;n para el humor.</strong> Incluso hoy &eacute;l sigue saliendo con una sonrisa gentil. Cuando se ensamblaron en m&iacute; esas tres dimensiones pude hacer el libro.&nbsp;
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                    alt="Miguel Rep nació en 1961. Desde los 14 años participa como dibujante y humorista gráfico en medios gráficos de Argentina y el exterior."
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                Miguel Rep nació en 1961. Desde los 14 años participa como dibujante y humorista gráfico en medios gráficos de Argentina y el exterior.                            </span>
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        <strong>&ndash; En la introducci&oacute;n de </strong><em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, Rodrigo Fres&aacute;n recuerda que en alg&uacute;n momento le dijiste que a vos Charly te entr&oacute; por los ojos. &iquest;C&oacute;mo fue eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, a m&iacute; no me gustaba Sui Generis. No me interes&oacute; en su momento, no le di bola. Mucho despu&eacute;s, un d&iacute;a vi una tapa de un disco de La m&aacute;quina de hacer p&aacute;jaros. Ellos ya se hab&iacute;an separado y me di cuenta de que ah&iacute; hab&iacute;a un dibujo de un colega, que era Crist. Ah&iacute; me entr&oacute;, me entr&oacute; por los ojos. Dije &ldquo;&iexcl;qu&eacute; raro esto! &iquest;este no es el que hace m&uacute;sica hippona y de fog&oacute;n?&rdquo;. De todas maneras eso no hizo que yo escuchara La m&aacute;quina porque yo no era un chico de la m&uacute;sica progresiva. No me entraba. Tambi&eacute;n me salt&eacute; la primera etapa de Ser&uacute; Gir&aacute;n, el primer disco. Hasta que mi ojo percibe la tapa de <em>La grasa de las capitales</em> y su humor. A partir de ah&iacute; nunca m&aacute;s me abandonaron las ganas de escuchar a Charly, de ver qu&eacute; hac&iacute;a y empec&eacute; a reparar en sus letras. Por ejemplo, &ldquo;Alicia en el pa&iacute;s&rdquo; es muy importante para m&iacute;. Cuando sali&oacute; yo publicaba mi trabajo muy escalonadamente, no ten&iacute;a un diario ni ten&iacute;a una revista que me dijera &ldquo;ten&eacute;s una secci&oacute;n&rdquo;.<strong> Entonces me acuerdo que dibuj&eacute; toda </strong><em><strong>Alicia en el pa&iacute;s</strong></em><strong> en cartones. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os y lo hice para mi novia de entonces que era Alicia, de alguna manera la dibuj&eacute; a ella. Esos cartones nunca m&aacute;s aparecieron. No s&eacute; si se los llev&oacute; ella o qu&eacute;. </strong>Pero yo recuerdo que los dibuj&eacute; con mucho amor. Me detuve mucho en la letra y lo que me despertaba. Deb&iacute;an ser tres o cuatro cartones que nunca publiqu&eacute; y perd&iacute;. Pero ah&iacute; ya estaba Charly. Yo no era un hombre de leer poes&iacute;a y luego esa poes&iacute;a me cautiv&oacute; y despu&eacute;s Ser&uacute; Gir&aacute;n fue una m&uacute;sica que escuch&eacute;, la incorpor&eacute; a mi playlist vital, digamos. Despu&eacute;s lo segu&iacute; a &eacute;l solista, sobre todo con <em>Clics modernos</em>, porque tambi&eacute;n entr&oacute; por el ojo la tapa de ese disco.
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                    alt="Rep presentó &quot;Charly absoluto&quot; en la última edición de la Feria del Libro de Buenos Aires."
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                Rep presentó &quot;Charly absoluto&quot; en la última edición de la Feria del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;En el libro, de hecho, le hac&eacute;s un homenaje enorme a todas las tapas de los discos, a todos los artistas que estuvieron detr&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;S&iacute;, todo, son 32 tapas. Porque creo que por mi tarea tengo algo para decir sobre las tapas. Me interesaron siempre, siempre quiero ver qui&eacute;n las hizo. Desde Los Beatles para ac&aacute;. siempre me interes&oacute; desde los Beatles. Clics modernos es para m&iacute; una compa&ntilde;&iacute;a buscada y no buscada, porque en esa &eacute;poca te entraba por la radio. Charly ah&iacute; empez&oacute; a adue&ntilde;arse de la escena poco a poco. Con la m&uacute;sica y tambi&eacute;n con sus reportajes, sus andanzas. Ya est&aacute; eso, ah&iacute; termin&oacute;.<strong> Yo lo conoc&iacute; mucho despu&eacute;s, una vez que viaj&eacute; con Fito (P&aacute;ez) a R&iacute;o y me invit&oacute; a viajar a Bogot&aacute; porque tocaba con Charly. Pas&eacute; una noche ah&iacute; con ellos dos y vi lo que era Charly, un Charly absolutamente ausente y presente en su performance. </strong>Un Charly m&aacute;s <em>Say No More</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Rescat&aacute;s a Mar&iacute;a Elena Walsh como una figura muy importante para Charly. &iquest;Te interesaba pensarlo a &eacute;l, m&aacute;s all&aacute; de su familia, con un &aacute;rbol geneal&oacute;gico extendido a otras figuras de la literatura, de la m&uacute;sica?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;S&iacute;, totalmente. Pasa que, cuando pens&aacute;s la formaci&oacute;n de Charly en los a&ntilde;os 50, 60, dec&iacute;s &ldquo;claro, familia progre, clase media porte&ntilde;a&rdquo;. <strong>Y enseguida dec&iacute;s &ldquo;c&oacute;mo no le va a caer la letra y la m&uacute;sica de Mar&iacute;a Elena Walsh&rdquo;. Y eso pasa, tambi&eacute;n lo hac&iacute;a con Leda Valladares.</strong> Algo de eso tuvo que haber consumido. Y tambi&eacute;n, m&aacute;s en general, algo de las alegor&iacute;as de las letras infanto juveniles de Mar&iacute;a Elena Walsh y cierta moral tambi&eacute;n. Porque por momentos es muy moral Charly. Creo que eso tambi&eacute;n lo incorpor&eacute; porque los humoristas somos muy moralistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;S&iacute;? &iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. Yo creo que es un defecto que tenemos los humoristas y a la vez una cosa que nos hace meternos en la sociedad tambi&eacute;n. La gente necesita de la indignaci&oacute;n del humorista. Nosotros nos metemos en el humor por eso, porque no nos gusta el mundo. Es lo que pas&oacute; a Quino, por ejemplo. Qu&eacute; s&eacute; yo, a m&iacute; no me gusta mucho este mundo, es un mundo de mierda. Entonces desde tu rol de humorista, de dibujante, lo critic&aacute;s y en esa cr&iacute;tica hay mucha moral. <strong>Yo muchas veces digo que los humoristas en realidad somos </strong><em><strong>humoralistas</strong></em><strong> (risas). Y, si lo pens&aacute;s, todo Sui Generis es muy moral. Tambi&eacute;n parte de Ser&uacute; es moral, porque juzga al depredador en la playa, a Jos&eacute; Mercado. Son juicios o prejuicios de progre.</strong> Me parece que Charly reci&eacute;n empieza a liberarse con <em>Say No More</em>, cuando no juzga tanto. Pero creo que en sus discos solistas tambi&eacute;n hay resabio de esa moral. Y creo que eso viene del humorista que hay en Charly. Porque Charly es humorista.<strong> Es como (Jorge Luis) Borges, como Diego (Maradona). Trascienden a la sociedad porque tienen humor. </strong>Ellos tienen ese condimento que los humoristas gr&aacute;ficos tenemos todo el tiempo con nosotros. Lo que nosotros no tenemos es lo que ellos s&iacute;: el carisma, la forma de acaparar la escena, el don de esc&aacute;ndalo. Es importante el tema del humor en Charly, re&iacute;rse de s&iacute; mismo, re&iacute;rse de los dem&aacute;s y de una manera muy curiosa porque en &eacute;l es un humor que siempre sana, salva. No es un humor cruel&iacute;simo. <strong>Y, ah&iacute;, otra vez, aparece el v&iacute;nculo con Mar&iacute;a Elena Walsh</strong>, que es una de las referencias para su factor&iacute;a. <strong>Adem&aacute;s, Mar&iacute;a Elena Walsh como mujer. Porque Charly tambi&eacute;n es muy femenino. No s&eacute; si feminista, pero siempre le ha dado mucho valor a la mujer, nunca la denost&oacute;, creo que no vas a encontrar una letra donde la denigre, como s&iacute; puede pasar con otros autores del rock.</strong> &Eacute;l, adem&aacute;s, se rode&oacute; de mujeres creativas.<strong> Renata Schussheim, Hilda Lizarazu, Andy Cherniavsky, Mar&iacute;a Gabriela (Epumer), Nora Lezano</strong> y tantas otras.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Otra dimensi&oacute;n muy interesante que abord&aacute;s tiene que ver con fragmentos de canciones de Charly vinculadas con la religi&oacute;n, con Dios, con lo divino. &iquest;C&oacute;mo apareci&oacute; eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Mir&aacute;, investigando, leyendo, volviendo a escucharlo creo que est&aacute; incorporado en &eacute;l desde ni&ntilde;o la cuesti&oacute;n del dolor. No solo por <strong>Julieta Sandoval</strong>, que era la profesora que le dec&iacute;a que para hacer m&uacute;sica hab&iacute;a que sufrir, la que pon&iacute;a los ejemplos de los m&uacute;sicos cl&aacute;sicos. &Eacute;l creo que lo instal&oacute; en s&iacute; y por eso tambi&eacute;n se volvi&oacute; como una especie de radar del dolor en sus letras. <strong>Hay algo religoso metido en &eacute;l. No s&eacute; si necesariamente habla mucho de religi&oacute;n, no s&eacute; si por superstici&oacute;n o por necesidad de rezo interno.</strong> Pero &eacute;l es una especie de <em>auto Cristo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hasta f&iacute;sicamente hay algo ah&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, totalmente. Lo que ha hecho con su cuerpo &iquest;no? Porque Charly no solo ley&oacute; la Il&iacute;ada, no solo ley&oacute; a Homero, &eacute;l ha tenido muy presente la Biblia. O por lo menos lo que le llegaba familiarmente o en la escuela. Eso hace que despu&eacute;s se convierta en una antena del dolor, como dec&iacute;amos antes. <strong>Por eso es tan revolucionario en &eacute;l, a partir de </strong><em><strong>Clics modernos</strong></em><strong>, que nos haga bailar. Antes de eso no hac&iacute;a bailar tanto. </strong>Por ah&iacute; s&iacute; con algunos temas de Ser&uacute; por supuesto, o &ldquo;Hipercandombe&rdquo;. Pero su voluntad de hacer bailar, aparece despu&eacute;s, cuando &eacute;l en alg&uacute;n momento peg&oacute; el viraje, se dio cuenta de que a partir del &lsquo;82 necesit&aacute;bamos otra cosa, necesit&aacute;bamos la m&uacute;sica de Virus, necesit&aacute;bamos Los Twists. Y por eso les produce los discos. Esa noche que lo conoc&iacute; con Fito percib&iacute; eso, que<em> el tipo era un presente continuo, que su cuerpo no est&aacute; pensando en el futuro ni est&aacute; pensando en el pasado</em>, es <em>tum</em>, <em>tum</em>. Todo el tiempo est&aacute; funcionando y haciendo m&uacute;sica y descartando m&uacute;sica, y si puede hacer m&uacute;sica debajo de la ducha lo hace. Todo el tiempo entregado a la m&uacute;sica, no a otra cosa.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las ilustraciones que componen el libro.                            </span>
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        <strong>&ndash; Dec&iacute;as antes que los humoristas tienden a ponerse moralistas, pero en el caso de esta biograf&iacute;a no te pusiste a juzgar a Charly Garc&iacute;a a partir de sus episodios m&aacute;s controvertidos. &iquest;Pensaste el libro en el sentido de un homenaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Quise celebrarlo m&aacute;s que cuestionarlo. Por eso no lo mezcl&eacute; con Susana Gim&eacute;nez o con Carlos Sa&uacute;l. No, no me parece. S&eacute; que &eacute;l estuvo en esas cosas y tambi&eacute;n que le sirvieron a ambas partes.<strong> Pero ac&aacute; quise celebrar que &eacute;l se haya abierto camino, que a su vez &eacute;l nos haya abierto la cabeza a todos. </strong>A &eacute;l se lo perdono, a &eacute;l le perdono todo. Es un ser absolutamente luminoso y creo que la sociedad se est&aacute; dando cuenta y s&oacute;lo lo celebran. De un tiempo a esta parte lo celebran m&aacute;s y es una alegr&iacute;a que eso pase.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí no me gusta mucho este mundo, es un mundo de mierda. Entonces desde tu rol de humorista, de dibujante, lo criticás y en esa crítica hay mucha moral. Yo muchas veces digo que los humoristas en realidad somos &#039;humoralistas&#039;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una escena inevitable es la de Charly Garc&iacute;a tir&aacute;ndose desde las alturas a la pileta del hotel en Mendoza. &iquest;C&oacute;mo abordaste esa imagen? &iquest;Es dif&iacute;cil dibujarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es algo que ten&iacute;a muchas ganas de hacer. Me gusta mucho estudiar ese cuerpo, me gusta mucho ese instante que podr&iacute;a haber salido mal y que sali&oacute; bien. Me parece que es la imagen de la vida de Charly. Charly es el vuelo. El &Iacute;caro al rev&eacute;s, &iquest;entend&eacute;s? Esto de tirarse al agua tambi&eacute;n es como renacer, es como un parto al rev&eacute;s. Realmente es impresionante que haya sido filmada esa escena por una cuesti&oacute;n azarosa. Si no, nos la perd&iacute;amos. Porque &eacute;l estaba en esa habitaci&oacute;n podrido, sabiendo que no pod&iacute;a bajar porque hab&iacute;a fans, o porque estaba la polic&iacute;a. Entonces el tipo empieza a tirar cosas por la ventana. Tira un par de cosas, despu&eacute;s dos mu&ntilde;ecos, y despu&eacute;s, como experto clavadista que era, se tira &eacute;l. &iquest;C&oacute;mo iba a pensar que hay una c&aacute;mara ah&iacute; vi&eacute;ndolo? &Eacute;l no dice &ldquo;&iexcl;ah, m&iacute;renme!&rdquo;. <strong>El tipo se tir&oacute; silenciosamente y justo hab&iacute;a un camar&oacute;grafo mendocino. Creo que es un gesto hermoso y eterno. Y se volvi&oacute; una imagen inolvidable como el alunizaje, como las Torres Gemelas. </strong>Yo creo que cuando Charly se vuelva universal, que es lo pr&oacute;ximo que tenemos que procurar porque quiero que a Charly lo conozcan todo el mundo, esa imagen va a ser revelada en todas partes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rep, junto a los lectores y lectoras que se acercaron a la firma de su libro."
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                Rep, junto a los lectores y lectoras que se acercaron a la firma de su libro.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;Dec&iacute;as al principio que a vos y a varios dibujantes no les gusta el mundo en el que vivimos. Trabajaste y trabaj&aacute;s en medios de comunicaci&oacute;n, donde de alguna manera te dedic&aacute;s a contar al mundo, a dibujarlo. &iquest;Qu&eacute; te lleva a seguir haci&eacute;ndolo incluso en tiempos dif&iacute;ciles o muy oscuros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, yo soy humanista. Luego soy un ser pol&iacute;tico. Absolutamente. Miro con mucha atenci&oacute;n todo y me gusta hacerlo. Incluso en alg&uacute;n momento, si me separo un poquitito de la realidad, como cuando me pongo a hacer este libro, me llama (Mart&iacute;n) Caparr&oacute;s y me dice que quiere hacer una columna en el diario <em>El Pa&iacute;s</em> y entonces me meto de nuevo en el quilombo de la <em>cacocracia</em>, es decir, el gobierno de los malos y veo c&oacute;mo contarlo. Entonces ya est&aacute;, me oblig&oacute; Mart&iacute;n. Pero ah&iacute; hay un inter&eacute;s m&iacute;o muy importante. Porque yo quiero saber qui&eacute;n es (Benjamin) Netanyahu, de d&oacute;nde viene. O qui&eacute;n es (Nahib) Bukele, de d&oacute;nde viene. Y todos estos cerdos que nos gobiernan. Por supuesto que d&iacute;a a d&iacute;a estoy informado y me angustia y me alegra cuando el enemigo sufre derrotas. <strong>No hay manera de aislarse, soy claramente un hombre del partido del reparto y no del ajuste. As&iacute; que ya el humanismo est&aacute; impl&iacute;cito en m&iacute; por humorista, por haberme formado con eso. </strong>Despu&eacute;s, claro, el periodismo ya est&aacute; instalado tambi&eacute;n en m&iacute; porque me form&eacute; en redacciones. Primero en la editorial Record, despu&eacute;s de alguna manera en la de <em>Humor</em> y todas sus revistas, en<em> P&aacute;gina/12</em> y siguen las firmas<strong>. Me la pas&eacute; en redacciones, por lo menos de visita.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Te queda lejos, entonces, esa idea del artista que se a&iacute;sla completamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, porque, adem&aacute;s, en lo que hac&eacute;s<strong> </strong>desgran&aacute;s una ideolog&iacute;a, una manera de ver el mundo. Y hay gente que se siente af&iacute;n, te acepta o te rechaza. Ahora estoy en<em> &iexcl;Fa! </em>(N. de la R: se refiere al proyecto musical y de encuentros que encabeza Mex Urtizberea). <em>&iexcl;Fa! </em>a m&iacute; me sirve para desprejuiciarme musicalmente. Incluso la gente que conozco en esos encuentros me sirve para desprejuiciarme. Creo que he vivido muy prejuicioso por un accidente del progresismo. Porque el progresismo es muy prejuicioso y eso ya estaba, por ejemplo, en Humor Registrado. Yo ahora leo <em>Humor Registrado</em> y digo &ldquo;&iexcl;qu&eacute; prejuicioso!&rdquo;. <strong>As&iacute; que ahora intento cada vez m&aacute;s entender que el mundo es mucho m&aacute;s rico si uno, en vez de prejuicios, tiene un post juicio. Y el post juicio tiene que ser a partir de una pregunta simple &iquest;esto me afea la vida o me la embellece?&ldquo;.</strong> As&iacute; que s&iacute;, estoy informado. Me interesa mucho lo que pasa. Y cada tanto me armo islas como este libro. Charly fue una isla porque lo necesitaba. Yo no soy un hombre feliz por naturaleza. O tiendo a ser m&aacute;s bien m&aacute;s <em>dark</em>. Pero entre el nacimiento de mi hija Albita y el libro Charly pude armar una celebraci&oacute;n, iluminar m&aacute;s algo de por s&iacute; luminoso. Algo tan feliz como ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/miguel-rep-charly-garcia-don-alivianar-tragedias-antena-dolor_1_13225493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 03:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Rep: “Charly García tiene el don de alivianar las tragedias, es una antena para el dolor”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Charly García,Libros,rock argentino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una historia de maltrato, los libros de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/historia-maltrato-libros-mayo_129_13222753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b04364c-c171-4387-a0f4-6b668120cd8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una historia de maltrato, los libros de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Una colección de tormentas, las series del mes</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hay que decir que cualquier persona, al igual que una poblaci&oacute;n, tiene sus sectores conservadores y sus sectores revolucionarios. Puede que los primeros ganen fuerza en un contexto dado, y entonces crezca la determinaci&oacute;n de mudarse de ciudad, de pa&iacute;s, empezar una vida nueva, cerca de la naturaleza o de sus intereses m&aacute;s nobles. &iexcl;Qu&eacute; bocanada de aire! Un corte con el r&eacute;gimen anterior, que parec&iacute;a eterno e inamovible y de pronto se percibe anquilosado y vetusto. A buscar nuevos rumbos: a tatuarse el cuerpo, a explorar la sexualidad, a renovar la cartera de amigos, a buscar deportes extremos que se practiquen en Lobos o en la playa brasile&ntilde;a. Pero tambi&eacute;n puede que la sedici&oacute;n active mecanismos contrarios, de represi&oacute;n y mano dura. Las costumbres de larga data, entonces, ser&aacute;n salvaciones aun cuando ya no diviertan: el cafecito de siempre, la an&eacute;cdota familiar, el crucigrama del domingo. Habr&aacute; que remacharlas con redoblado &iacute;mpetu. Alisar la personalidad contra el papel, aplastar tics y rasgos medios para que formen parte de una calcoman&iacute;a m&aacute;s gruesa. El volc&aacute;n que a los veinte nos herv&iacute;a en el pecho hizo erupci&oacute;n, con gran estruendo y da&ntilde;os colaterales, pero ahora los detritos se asientan y se aplacan. &iquest;C&oacute;mo estamos? Algo sucios. &iquest;Qu&eacute; somos? Un beb&eacute; cubierto de cenizas&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Todos, alguna vez, por decisión o por accidente&quot;, de Diego Materyn, salió por el sello Cúmulus Nimbus.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Subray&eacute; ese fragmento y much&iacute;simos m&aacute;s &ndash;as&iacute; de punzantes, as&iacute; de luminosos&ndash; en <em>Todos, alguna vez, por decisi&oacute;n o por accidente</em>, de <strong>Diego Materyn</strong> (<a href="https://www.instagram.com/p/DV_k3l2EQb2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo public&oacute; hace poquito la editorial C&uacute;mulus Nimbus</a>). Un libro que es, sobre todo, un tono: el de alguien que se dispone, sin hacer de eso un atisbo &eacute;pico ni muy rutilante, a pasar todo un feriado en el balc&oacute;n de su departamento. Desde ese rinc&oacute;n en apariencia apacible &ndash;qu&eacute; fruct&iacute;fero y revelador resulta el gesto &iacute;nfimo de ponerse en pausa&ndash;,<strong> el narrador recuerda, elucubra, deja escapar palabras entre la mirada p&iacute;cara, el lirismo discreto y cierta &ntilde;o&ntilde;ada magn&eacute;tica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Todos, alguna vez, por decisi&oacute;n o por accidente</em> me provoc&oacute; un encantamiento especial y quer&iacute;a compartirlo con ustedes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, lectoras y lectores cubiertos de cenizas, <strong>cargando la mochila inquietante de estos d&iacute;as</strong>, arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros de mayo. </strong>Muchos arrancaron con el impulso de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-cierra-500-edicion-supera-millon-visitantes_1_13213070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que termin&oacute; hace pocos d&iacute;as</a>, y, pese a que el sector <strong>atraviesa una crisis y una baja sostenida en las ventas</strong>, siguen apostando a nuevos t&iacute;tulos. Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s programaron para mayo <strong>una gran cantidad de lanzamientos</strong>, entre novelas, libros de cuentos, ensayos y textos h&iacute;bridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de todo el mes, llegar&aacute;n a las librer&iacute;as t&iacute;tulos de autores y autoras como<strong> Siri Hustvedt</strong> con un texto autobiogr&aacute;fico estremecedor, <strong>Juan Mattio</strong> (sali&oacute; su nueva novela, sobre su anterior y muy destacada <em>Materiales para una pesadilla</em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hablamos con &eacute;l por ac&aacute;</a>), <strong>Valeria Luiselli</strong> (una nueva novela en una nueva editorial) y una mirada muy particular del dibujante <strong>Miguel Rep</strong> sobre <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>. Tambi&eacute;n ver&aacute;n la luz una novela de <strong>Alan Pauls</strong>, una serie de ensayos de <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> sobre la ret&oacute;rica de Javier Milei, la reedici&oacute;n de <em>D&oacute;berman</em>, de Gustavo Ferreyra (hablamos con &eacute;l <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>), lo nuevo <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> (hace un tiempito tambi&eacute;n la entrevistamos, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/betina-gonzalez-epoca-quiere-convencer-perdiendo-literatura-tiempos_1_11569437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la leen por ac&aacute;</a>), un libro de cuentos de <strong>Jorge Consiglio</strong> (lo mismo, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>) y un nuevo diario de <strong>Santiago Loza</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>).
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay much&iacute;simo m&aacute;s. Encuentran una gu&iacute;a con t&iacute;tulos, sellos y autores <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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            <span class="title">
                Siri Hustvedt, Juan Mattio, Valeria Luiselli, Nora Ephron, Alan Pauls, Jorge Consiglio, Rep y Betina González, entre las novedades editoriales de mayo.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales de mayo se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-mayo-lucrecia-martel-cumbres-borrascosas-vida-dibu-martinez_1_13197752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>, los lanzamientos de series y pel&iacute;culas para ver por streaming este mes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong>, de Luc&iacute;a Solla Sobral. </strong>Primero est&aacute;n los encuentros chispeantes, la curiosidad, las sorpresas. Poco despu&eacute;s vienen los gestos grandilocuentes, los regalos, los restaurantes fastuosos. Marina es una joven que acaba de terminar sus estudios universitarios cuando conoce a Jaime, un hombre 20 a&ntilde;os m&aacute;s grande que, despu&eacute;s del primer flechazo, le propone una vida nueva. <strong>Ella, que est&aacute; atravesando los d&iacute;as posteriores a la muerte de su padre, que transita en silencio su duelo, se deslumbra cuando se encuentra con un mont&oacute;n de posibilidades que hasta el momento desconoc&iacute;a</strong>. De un d&iacute;a para el otro, deja el departamento que compart&iacute;a con su amiga Diana, deja de salir a recitales, deja cierta soltura que la caracteriza, para vivir con un hombre que, a priori, le ofrece sofisticaci&oacute;n, estabilidad y una vida supuestamente calma.
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                    alt="La escritora española Lucía Solla Sobral viajó a la Argentina para presentar su novela &quot;Comerás flores&quot; en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                La escritora española Lucía Solla Sobral viajó a la Argentina para presentar su novela &quot;Comerás flores&quot; en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        En su novela <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide, 2025), la escritora espa&ntilde;ola <strong>Luc&iacute;a Solla Sobral </strong>acompa&ntilde;a con delicadeza esas escenas id&iacute;licas de Marina y su posterior desintegraci&oacute;n para ofrecer un relato sorprendente donde se cruzan la violencia psicol&oacute;gica, las preguntas sobre el deseo y el amor rom&aacute;ntico. <strong>Una historia sobre el maltrato y sobre por qu&eacute; nunca resulta sencillo ponerle nombre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por su frescura, por su realismo nunca machac&oacute;n, por el tono alejado de los estereotipos, <em>Comer&aacute;s flores </em>se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno que tanto en Espa&ntilde;a como en varios pa&iacute;ses hispanoparlantes cosecha cada vez m&aacute;s lectores. Un libro que, adem&aacute;s, le cambi&oacute; radicalmente la vida a su autora, <strong>lleva vendidos m&aacute;s de 130 mil ejemplares y est&aacute; en v&iacute;as de ser traducido a 14 idiomas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, entrevist&eacute; a Luc&iacute;a Solla Sobral, que estuvo en Buenos Aires para participar de la Feria Internacional del Libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes."
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            <span class="title">
                Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes.                            </span>
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        <em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong>, de Luc&iacute;a Solla Sobral, sali&oacute; por Libros del Asteroide. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla.</strong> Despu&eacute;s de su paso por el BAFICI, esta semana tiene su estreno oficial el documental <em>Lo Noy</em>, <strong>con direcci&oacute;n de Mario Varela y la presencia estelar del poeta Fernando Noy.</strong> La pel&iacute;cula es un viaje por la vida del artista con su testimonio como hilo conductor. Adem&aacute;s de sus palabras, sus recuerdos y evocaciones (en el relato de Noy <strong>aparecen sus vivencias junto a Alejandra Pizarnik, Tanguito, los hippies en los &lsquo;60 o Batato Barea</strong> en espacios como Cemento, La Perla de Once o los bares de la calle Corrientes) la pel&iacute;cula muestra al propio Noy en movimiento. Lo vemos en escena, lo vemos llegando tarde a una actividad en la Biblioteca Nacional, lo vemos en el subte, lo vemos recitando y lo vemos, sobre todo, <strong>alzando su voz fundamental en una Buenos Aires cada vez m&aacute;s fantasmag&oacute;rica</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Lo Noy</strong></em><strong> tendr&aacute; funciones en el Cine Gaumont de Buenos Aires los d&iacute;as 15, 17 y 19 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=789" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong>&nbsp;Con entrada libre y gratuita, hoy presentamos en Buenos Aires junto a <strong>Florencia Angilletta</strong> <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les habl&eacute; del libro por ac&aacute; hace unas semanas</a>, y les dejo <a href="https://www.instagram.com/p/DYFTQRLjmqZ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace las coordenadas</a> por si quieren darse una vuelta. Mientras preparaba algunas preguntas para ese encuentro record&eacute; que hace poquito, para acompa&ntilde;ar justamente unas fotos y unos textos preciosos de In&eacute;s (<a href="https://historiasdesderoma.substack.com/p/7-los-hallazgos-de-ines-ulanovsky" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los encuentran por ac&aacute;</a>) arm&eacute; una playlist con canciones que tienen a la fotograf&iacute;a, a las c&aacute;maras y a los flashes como protagonistas (<a href="https://open.spotify.com/playlist/30bd1Nv22ZZfoFhOWBr0PJ?si=9456fff756894117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran por ac&aacute;</a>).
    </p><p class="article-text">
        Traje algunas de ellas a nuestra lista musical y compartida de todos los viernes. <strong>Entran a la cancha The Cure, Taylor Swift, Blondie, Arcade Fire, Tom Waits y varios m&aacute;s.</strong> Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=26ef8149da03468c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>La semana pasada <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/coleccion-tormentas-series-mayo_129_13204458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos en este espacio de lluvias y tormentas</a> y armamos con ellas una suerte de colecci&oacute;n. Apenas termin&eacute; de escribir aquellas l&iacute;neas, un poco dispersas por el problema del o&iacute;do que les cont&eacute;, me top&eacute; con el nuevo libro de poes&iacute;a de <strong>Fernanda Nicolini</strong>. Se llama <em>Un dios turquesa</em>, lo public&oacute; Caleta Olivia y comienza, justamente, con un poema lluvioso que me gust&oacute; mucho. Lo dejo por ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Como si esta lluvia de madrugada fuera algo definitivo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y nos obligara al pensamiento &uacute;nico,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a todos donde sea,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>aunque solo caiga en nuestro patio y yo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>me levante para ver desde la ventana</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>c&oacute;mo la bignonia resiste el peso</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de una gota</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y otra gota y otra gota y otra m&aacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sobre sus ramas florecidas que se recuestan</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>contra todo el resto:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>contra la salvia</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>contra la banderita espa&ntilde;ola</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>contra la santa rita,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y por qu&eacute; dej&eacute; que creciera y por qu&eacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tard&eacute; tanto en podarla.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No s&eacute; cu&aacute;ndo entramos en la estaci&oacute;n de lo incierto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El agua sigue</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>golpeando contra la chapa.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Un dios turquesa&quot;, lo nuevo de Fernanda Nicolini.                            </span>
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        <strong>Posdata. </strong>Voy con el agradecimiento habitual a quienes me escribieron por estos d&iacute;as (en especial a Mat&iacute;as B., Pato, Tob&iacute;as y Mar por sus mensajes, que por lo general leo y contesto <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n</a>). <strong>Y con un aviso: este espacio entra en pausa porque, despu&eacute;s de un a&ntilde;o vertiginoso, me voy de vacaciones</strong>. Nos reencontramos &ndash;dedos cruzados&ndash; en junio. Si alguien siente alg&uacute;n tipo de abstinencia incontenible, les recuerdo que todo el archivo de Mil lianas <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede leer por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/historia-maltrato-libros-mayo_129_13222753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 09:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una historia de maltrato, los libros de mayo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c3ca6a9-9e40-49ec-9225-4c8682d63a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De paso por Buenos Aires para presentar “Comerás flores” en la Feria Internacional del Libro, la escritora española reflexiona sobre las dificultades que todavía existen para hablar de la violencia contra las mujeres. El éxito de su novela y por qué tuvo que buscarle un psicólogo a la protagonista.</p><p class="subtitle">Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”</p></div><p class="article-text">
        Primero est&aacute;n los encuentros chispeantes, la curiosidad, las sorpresas. Poco despu&eacute;s vienen los gestos grandilocuentes, los regalos, los restaurantes fastuosos. <strong>Marina es una joven que acaba de terminar sus estudios universitarios cuando conoce a Jaime, un hombre 20 a&ntilde;os m&aacute;s grande que, despu&eacute;s del primer flechazo, le propone una vida nueva.</strong> Ella, que est&aacute; atravesando los d&iacute;as posteriores a la muerte de su padre, que transita en silencio su duelo, se deslumbra cuando se encuentra con un mont&oacute;n de posibilidades que hasta el momento desconoc&iacute;a. De un d&iacute;a para el otro, deja el departamento que compart&iacute;a con su amiga Diana, deja de salir a recitales, deja cierta soltura que la caracteriza, para compartir sus d&iacute;as con un hombre que, a priori, le ofrece sofisticaci&oacute;n, estabilidad y una vida supuestamente calma.
    </p><p class="article-text">
        En su novela <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide, 2025), l<strong>a escritora espa&ntilde;ola Luc&iacute;a Solla Sobral acompa&ntilde;a con delicadeza esas escenas id&iacute;licas de Marina y su posterior desintegraci&oacute;n</strong> para ofrecer un relato inquietante donde se cruzan la violencia psicol&oacute;gica, las preguntas sobre el deseo y el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por su frescura, por su realismo nunca machac&oacute;n, por el tono alejado de los estereotipos, <em>Comer&aacute;s flores</em> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno que tanto en Espa&ntilde;a como en varios pa&iacute;ses hispanoparlantes cosecha cada vez m&aacute;s lectores. <strong>Un libro que, adem&aacute;s, le cambi&oacute; radicalmente la vida a su autora, lleva vendidos m&aacute;s de 130 mil ejemplares y est&aacute; en v&iacute;as de ser traducido a 14 idiomas</strong>.
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                    alt="Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes."
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            <span class="title">
                Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes.                            </span>
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        &ldquo;Sobre todo lo que cambi&oacute; es que a partir de <em>Comer&aacute;s flores</em> puedo dedicarme al sue&ntilde;o que de alguna manera tengo desde peque&ntilde;ita. Yo con 6, 7 a&ntilde;os escrib&iacute;a cuentos, terribles, que nunca ver&aacute;n la luz. Pero no sab&iacute;a c&oacute;mo se llegaba a ser escritora porque no ten&iacute;a referentes, sobre todo en la televisi&oacute;n, que era lo que m&aacute;s consum&iacute;a a esa edad. <strong>Yo sab&iacute;a todo sobre qui&eacute;n era Ronaldinho, o Ronaldo o Saviola, no s&eacute;. Pero no ten&iacute;a idea de c&oacute;mo era Gloria Fuertes, que por ejemplo, que era alguien que a m&iacute; me encantaba</strong>&rdquo;, cuenta Solla Sobral ante elDiarioAR entre risas, de paso por Buenos Aires para presentar su novela durante la Feria Internacional del Libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces como que yo misma hab&iacute;a desestimado ese sue&ntilde;o. Y ahora, pues, poder no solo publicar sino vivir de ello es como vivir conectada a mi prop&oacute;sito de siempre. Porque adem&aacute;s me encanta no solo la escritura, que es donde m&aacute;s soy feliz, o sea, escribiendo, sentada, buscando palabras.<strong> Tambi&eacute;n disfruto mucho acompa&ntilde;ando al libro, en las entrevistas, las presentaciones, los cursos, los encuentros con lectores</strong>. Todo eso me encanta. Entonces estoy contenta todo el rato&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Me imagino que hablando ante tanta gente sobre el libro, deb&eacute;s volver una y otra vez a sus or&iacute;genes. &iquest;Qu&eacute; fue primero? &iquest;La protagonista? &iquest;Alguna escena? &iquest;Alguna imagen en particular?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que de alg&uacute;n modo empec&eacute; por el tema. Siempre quise ser escritora, pero digamos que nunca me forc&eacute; a ello, nunca me sent&eacute; frente a una p&aacute;gina en blanco y dije &ldquo;tengo que escribir&rdquo;. Ten&iacute;a la intuici&oacute;n de que en alg&uacute;n momento surgir&iacute;a algo, si es que surg&iacute;a. Y, si no, tampoco pasaba nada. Hasta que tuve unas vacaciones. Y recalco las vacaciones porque por fin ten&iacute;a tiempo para leer, pensar, frenar. Era la primera vez en mi vida que me ped&iacute;a m&aacute;s de cinco d&iacute;as de vacaciones en el trabajo y ah&iacute; mi cerebro empez&oacute; a oxigenarse. Entre otras cosas, le&iacute;<em> En la casa de los sue&ntilde;os</em>, de <strong>Carmen Mar&iacute;a Machado</strong>, donde hab&iacute;a algo relacionado con el maltrato. <strong>Empec&eacute; a pensar mucho en ello y yo misma me cuestion&eacute; por qu&eacute; me impactaba tanto, m&aacute;s all&aacute; de que all&iacute; fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello. Entonces me revis&eacute; primero a m&iacute; misma. Me di cuenta de que hab&iacute;a pasado o callado comportamientos con ex parejas que no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber callado o normalizado.</strong> Y empec&eacute; a hablar de esto primero con mi mejor amiga y luego abrimos un poco el c&iacute;rculo a cada vez m&aacute;s amigas. Descubrimos que todas hab&iacute;amos normalizado relaciones de maltrato o comportamientos t&oacute;xicos. Entonces ah&iacute; la cosa se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n y pens&eacute; qu&eacute; mejor tema para escribir, porque s&eacute; que la escritura siempre es a largo plazo, que tiene que haber algo que me obsesione. As&iacute; que fue por ah&iacute;. Empec&eacute; escribiendo un relato porque no sab&iacute;a c&oacute;mo afrontar una novela. Y la primera imagen que me vino era la de Marina subiendo por primera vez a la casa de Jaime en esas escaleras de madera tan espectaculares. <strong>Al relato le llam&eacute; &ldquo;La casa del terror&rdquo; y se lo envi&eacute; a mis amigos y amigas. En ese momento ten&iacute;a como una newsletter privada con la que enviaba textos. Y de todas las que les envi&eacute;, ese relato fue el que m&aacute;s me comentaron.</strong> Entonces dije &ldquo;bueno ah&iacute; lo dejo aparcado&rdquo;. Un a&ntilde;o despu&eacute;s empec&eacute; a trabajar en &eacute;l. As&iacute; que primero empez&oacute; el tema y luego s&iacute; que me vino esa imagen. Porque a Marina la ten&iacute;a muy clara desde el principio, ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo quer&iacute;a que fuese ella.&nbsp;
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                    alt="Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España."
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                Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Sab&iacute;as que iba a ser alguien de tu generaci&oacute;n y parecido a vos? &iquest;Se impuso ese personaje de alg&uacute;n modo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, se impuso. Yo empec&eacute; a imaginar y visualizaba mucho a Marina porque me interesaba, sobre todo por las conversaciones que tuve con mis amigas, que ella fuese cualquiera de nosotras. <strong>Cuando en las noticias nos hablan de un asesinato siempre ponen el foco en la v&iacute;ctima, nunca en el agresor, y casi siempre nos venden como una imagen de un perfil muy determinado. Como si v&iacute;ctima no pudiese ser cualquiera. </strong>Muchas veces nos hablan de una mujer aislada, sin recursos econ&oacute;micos, por ejemplo. Y mis amigas y yo no cumpl&iacute;amos con ese perfil. Entonces para el relato me interesaba dar vuelta eso: que Marina pudi&eacute;semos ser o nosotras mismas o cualquiera de nuestras amigas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo curioso en este sentido es que Marina, entre muchas otras cosas, es una persona lectora. Atraviesa todo lo que le toca atravesar habiendo le&iacute;do sobre la violencia, teniendo, si se quiere, algunas referencias de libros y autoras que hablaron de esto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, precisamente eso buscaba. Quer&iacute;a que fuese una chica cualquiera y una chica cualquiera tiene ciertos referentes feministas aunque no se enmarque como una feminista de forma activa.&nbsp;Pues Marina tiene estudios, tiene trabajo, tiene amigas, tiene una familia estructurada m&aacute;s all&aacute; en su caso de la p&eacute;rdida del padre, y con todo eso cae igualmente en una relaci&oacute;n como esta. Y<strong> es importante pensar que lo que le pasa no es culpa de ella. Porque muchas veces vemos estas historias a partir de la pregunta de &ldquo;&iquest;por qu&eacute; te pas&oacute; esto a ti?&rdquo;. En vez de invertirlo y preguntarle al violento &ldquo;&iquest;por qu&eacute; t&uacute; haces esto?&rdquo;</strong>. Yo misma, mientras iba escribiendo la novela me di cuenta de que estaba poniendo el foco en ella en vez de en &eacute;l. Y cuando logr&eacute; hacer ese cambio me desbloque&eacute; mucho m&aacute;s en la escritura. Pero para poder escribirla sin prejuzgarla tuve que trabajar el texto con un psic&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Leí &#039;En la casa de los sueños&#039;, de Carmen María Machado, donde había algo relacionado con el maltrato. Empecé a pensar mucho en ello y yo misma me cuestioné por qué me impactaba tanto, más allá de que allí fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo fue eso? &iquest;Mandaste a an&aacute;lisis a Marina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad contrat&eacute; al psic&oacute;logo para hacerle terapia a Marina (risas). Ten&iacute;a como el borrador casi terminado pero sent&iacute;a que me faltaba algo, que fallaba mucho el principio de la relaci&oacute;n porque no lograba escribir bien los di&aacute;logos. En especial los del coqueteo del comienzo entre ellos. <strong>Con el tiempo me di cuenta de que no me sal&iacute;an porque me sent&iacute;a muy identificada con esos primeros coqueteos de una joven con un hombre, de ese v&iacute;nculo que luego sabes que no va a ir bien y aun as&iacute; una sigue.</strong> Y era eso, yo misma pensaba &iquest;c&oacute;mo pude caer ah&iacute;?, &iquest;c&oacute;mo me pudo pasar esto a m&iacute;? en lugar de pensar en por qu&eacute; un imb&eacute;cil me hizo esto. La verdad es que quedaba bloqueada, hasta que contact&eacute; al psic&oacute;logo y le dije &ldquo;mira, tengo el borrador de una novela, tendr&iacute;a que hacerle terapia a un personaje. &iquest;C&oacute;mo lo ves?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y acept&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, a &eacute;l le encant&oacute; la idea y le hicimos terapia a Marina. Luego pues, bueno ahora es mi psic&oacute;logo (risas). Pero s&iacute;, <strong>&eacute;l me hizo ver que estaba se&ntilde;al&aacute;ndola a ella como culpable en lugar de enfocarme en la persona causa esa violencia</strong>. Y ah&iacute; fue mucho m&aacute;s f&aacute;cil empezar a escribir ese principio y a revisar todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela."
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                En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;Sobre ese encuentro inicial, ella dice que percibe a Jaime como algo nuevo en el mundo de la costumbre, en ese pueblo que es el de siempre. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que se le jug&oacute; a ella en esa novedad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es el momento que ella est&aacute; viviendo. Ella cree que necesita algo nuevo y algo que le despierte del aburrimiento, de la costumbre. Marina justo est&aacute; volviendo de una relaci&oacute;n aburrida y vuelve a su pueblo, que es un lugar que no le gusta. Acaba de perder a su padre y cree que todos los problemas que tiene est&aacute;n relacionados con ese dolor y que se resuelven con amor.<strong> Porque precisamente lo que perdi&oacute; es una figura de amor. Al mismo tiempo, est&aacute; viviendo una situaci&oacute;n de precariedad, que es la m&aacute;s com&uacute;n a su edad y por desgracia hoy por hoy la de cualquiera.</strong> En el caso de ella, cuando acabas de estudiar hay como una falsa promesa de si haces todo bien, si estudias, si haces tu carrera y te metes a un m&aacute;ster, vas a tener trabajo y vas a ser independiente y vas a ser feliz. Luego descubres que no es para nada as&iacute;. Entonces ella entra a esta relaci&oacute;n que es como aspiracional casi: ella busca resolver las cosas a trav&eacute;s de &eacute;l, piensa &ldquo;todo va a ser m&aacute;s f&aacute;cil de su mano&rdquo;, &ldquo;si perd&iacute; a mi padre pues este hombre que tiene 20 a&ntilde;os m&aacute;s va a saber tambi&eacute;n c&oacute;mo cuidarme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La cuesti&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n est&aacute; muy presente a lo largo de todo el relato.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, el dinero como que nunca parece importante en muchos relatos. &iexcl;Pero es muy importante! En este caso hay un tema de g&eacute;nero por supuesto, est&aacute; la diferencia de edad pero, sobre todo, la diferencia de clase.<strong> De hecho, si &eacute;l en vez de compositor de atm&oacute;sferas y de trabajar para ricos hubiera sido un alba&ntilde;il que apenas llega fin de mes, la familia de ella no lo hubiera aceptado tan r&aacute;pido. </strong>Porque la familia omite esa diferencia de edad, su divorcio, el hecho de que tenga una hija de la edad de Marina. Y lo hace porque se trata de un hombre con la vida resuelta y con mucho capital econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes mencionaste a los &ldquo;comportamientos t&oacute;xicos&rdquo; de los v&iacute;nculos tuyos o de tus amigas. Se usa mucho &uacute;ltimamente el t&eacute;rmino &ldquo;t&oacute;xico&rdquo; para las relaciones amorosas, entiendo que es algo generacional y ocurre en varios pa&iacute;ses. A la vez, es un t&eacute;rmino problem&aacute;tico, porque en la historia de la novela y las que conocemos, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a o c&oacute;mo se manifiesta la toxicidad? &iquest;cuesta hablar directamente de violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es cierto. Yo por eso por lo general prefiero hablar de malos tratos, directamente. De maltrato. Pero es verdad que muchas veces se usa la palabra t&oacute;xico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato. Porque tambi&eacute;n pareciera que &ldquo;malos tratos&rdquo; solo puede ir de la mano de algo grave y lo grave parece que solo es lo f&iacute;sico.<strong> Lo que pasa es que estamos muy acostumbrados y acostumbradas a que nuestras referencias del maltrato sean de esa manera. Cuando en realidad se trata en todos los casos de violencia machista. Pero estamos acostumbradas a darle ese lugar solamente a lo f&iacute;sico.</strong> En las pel&iacute;culas, por ejemplo, cuando se trata el tema siempre es o palizas o asesinato. En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. De hecho creo que parte de que se viralizase tanto <em>Comer&aacute;s flores </em>tiene que ver con esto. De repente muchas lectoras, sobre todo muchas mujeres, se dieron cuenta de que lo que vivieron era violencia de g&eacute;nero y de que no estaban solas. No solo les pas&oacute; a ellas. Y por lo tanto se descargaron un poco de la culpa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste que, desde que sali&oacute; el libro, te escribieron y te siguen escribiendo muchas Marinas. Debe ser muy intenso escuchar o leer esas historias para vos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy intenso. Y doloroso. Porque no era mi intenci&oacute;n, cuando escrib&iacute;a yo no sab&iacute;a ni que se iba a publicar este libro. Por supuesto que cuando firm&eacute; el contrato con Libros del Astroide ni siquiera sab&iacute;a si lo iba a comprar alguien m&aacute;s que mi madre. Entonces los primeros mensajes de mujeres que se sintieron reconocidas por esta historia fueron muy impactantes. Al principio no sab&iacute;a muy bien, me sent&iacute;a muy responsable con las respuestas que quer&iacute;a darles. Ahora creo que lo llevo mejor porque cada d&iacute;a recibo much&iacute;simos mensajes y por suerte casi todos tienen algo as&iacute; como un final feliz. Hace como un mes una mujer me dijo que hab&iacute;a salido de la comisar&iacute;a para denunciar, que no fue capaz de hacerlo. <strong>De camino a la casa de su agresor se encontr&oacute; el libro, decidi&oacute; comprarlo y me escribi&oacute;. Yo habl&eacute; con ella, intent&eacute; darle &aacute;nimo sin forzarla tampoco, porque hay que tener mucha paciencia en estos casos.</strong> Ahora me escribi&oacute; para contarme que ya est&aacute; en una casa de acogida para mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. As&iacute; que eso lo estoy viviendo bien y cuando es as&iacute; me alegra mucho. Tambi&eacute;n aparecen muchas Dianas, como la amiga de la protagonista, que lo regalan a mujeres que atraviesan esto como para decirles &ldquo;estoy aqu&iacute;, s&eacute; lo que pasa&rdquo;. Y luego tambi&eacute;n me alegran mujeres y hombres, pero sobre todo mujeres son las lectoras, que no se sienten identificadas porque no vivieron eso, y aun as&iacute; lo leen. Porque ahora tambi&eacute;n hay mucha cosa de la lectura de identificaci&oacute;n, esto de que si tal historia no va conmigo no me interesa. <strong>Entonces que lo lean y que igualmente empaticen con Marina y que la aprecien pues me gusta mucho.</strong>&nbsp;
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            <span class="title">
                La autora ha creado y dirige desde 2022 el Club de las Letras Salvajes.                            </span>
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        <strong>&ndash; Durante el proceso de escritura, &iquest;buscaste lecturas que te acompa&ntilde;aran, referencias literarias en este terreno? &iquest;Pensaste &ldquo;si voy a escribir sobre este asunto, tengo que leer a tal autora o tal texto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, s&iacute;, le&iacute; sobre todo estudios de psic&oacute;logas y psic&oacute;logos. Tambi&eacute;n estad&iacute;sticas, sobre todo en Espa&ntilde;a, en Europa. Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estad&iacute;stica de quien asume y acepta que vivi&oacute; violencia dentro de su pareja. As&iacute; que probablemente habr&aacute; bastante m&aacute;s. Pero s&iacute;, mucho estudio psicol&oacute;gico, mucho ensayo tambi&eacute;n. Y luego intent&eacute; leer novelas y todas las referencias en cine que hubiese sobre el tema. <strong>Pas&oacute;, por ejemplo, que cuando yo estaba revisando el manuscrito sali&oacute; la serie </strong><em><strong>Querer</strong></em><strong> en Espa&ntilde;a. Es de un matrimonio en el que ella se quiere divorciar porque sufre tambi&eacute;n violencia de g&eacute;nero. </strong>As&iacute; que fui viendo todo lo que pude. Y luego, claro, tambi&eacute;n estuve detr&aacute;s de referentes no en el tema, pero s&iacute; literarios que para m&iacute; eran fundamentales. Volv&iacute; a ellos para tener siempre esa voz medio l&iacute;rica, medio na&iacute;f al principio que aparece en la novela. <strong>Volv&iacute; sobre todo (Cristina) Peri Rossi, (Idea) Vilari&ntilde;o y Alejandra Pizarnik, que para m&iacute; son mis diosas absolutas desde adolescente.</strong> El teatro de (Federico) Lorca tambi&eacute;n. Y siempre iba intentando releer todo eso para tenerlo m&aacute;s fresco en la escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste p&uacute;blicamente que parte de tu trabajo para </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong> lo hiciste en un taller literario. &iquest;Qu&eacute; te parece que ofrecen estos espacios, en especial para quienes est&aacute;n dando sus primeros pasos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En mi caso era un poco para tomarme m&aacute;s en serio esto que ten&iacute;a. No se trataba tanto de una cuesti&oacute;n te&oacute;rica. Pero s&iacute;, por ejemplo, yo present&eacute; esa primera escena que ten&iacute;a y Marta Jim&eacute;nez Serrano, que coordinaba el taller, vio claramente ah&iacute; una novela. Yo hasta entonces lo ve&iacute;a tan claro. Pero ella me dec&iacute;a &ldquo;mira, pues si me explicas c&oacute;mo se enamoran, si me explicas c&oacute;mo acaba esto, si me explicas el punto m&aacute;s alto del v&iacute;nculo&rdquo;. <strong>Entonces, el hecho de que alguien creyese que hab&iacute;a ah&iacute; una novela ya ayuda mucho. Y que cada dos semanas leyesen mis compa&ntilde;eros y ella la escena, que hubiese momentos de </strong><em><strong>feedback</strong></em><strong>, todo eso ayuda un mont&oacute;n antes de que env&iacute;es el manuscrito por primera vez. </strong>Porque escribir es un proceso muy solitario. Y yo empec&eacute; la novela y la acab&eacute; ah&iacute;, o sea que no me puedo quejar para nada. Desde luego, pues, tambi&eacute;n te pueden ayudar cosas no positivas. Recuerdo un compa&ntilde;ero que me dec&iacute;a que le parec&iacute;a poco violento lo que le&iacute;a, que le parec&iacute;a una historia donde faltaba violencia (risas). Pues eso a m&iacute; me ayud&oacute; para tener todav&iacute;a m&aacute;s claro que quer&iacute;a que hubiese solo, entre comillas, violencia psicol&oacute;gica. Sobre todo para demostrar que no es solo esto y que esto ya es lo suficientemente grave como para que te preocupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estadística de quien asume y acepta que vivió violencia dentro de su pareja. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro agot&oacute; varias ediciones y sigue cosechando lectores y lectoras por todos lados. &iquest;C&oacute;mo se sigue despu&eacute;s de un fen&oacute;meno as&iacute;? &iquest;Sent&iacute;s alg&uacute;n tipo de presi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Todav&iacute;a no pude retomar la escritura. Por suerte tengo algo que ya hab&iacute;a empezado antes de que pasase todo esto. Tengo muchas ganas de volver a hacerlo, de volver a sentarme a escribir. <strong>Creo que voy a sufrir un poco m&aacute;s en el momento en el que salga, tal vez por esto de las expectativas ajenas, el creer que se va a repetir esto que pasa con </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong>.</strong> Yo tengo claro que no. Esto, en esta medida y tan impactante, creo que no va a volver a suceder. Pero ya, &iexcl;no me lo puede quitar nadie tampoco! (risas).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Imagino que, adem&aacute;s, debe estar la expectativa de que sigas escribiendo sobre la violencia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;S&iacute;! De hecho hay lectores y lectoras que me piden que la segunda parte, que hable del personaje de Jimena ahora. Pero no, yo no quiero hablar m&aacute;s del tema. Estuvo bien con este libro, s&iacute;, pero ahora me apetece ir por otros lados. No me gusta esta idea de que te conviertan como en experta en el tema. <strong>A m&iacute; me hace muy feliz que hablemos tanto de maltrato psicol&oacute;gico, pero ahora quiero seguir con otra cosa. </strong>Tal vez s&iacute; quiero hablar de otros temas que tambi&eacute;n nos afectan a nosotras las mujeres, pero ya que no tienen que ver con el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 09:20:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una colección de tormentas, las series de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/coleccion-tormentas-series-mayo_129_13204458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfafb5c2-8ef1-49e8-b0a7-13fb5034f903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una colección de tormentas, las series de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith</p></div><p class="article-text">
        Mis o&iacute;dos me juegan la mala pasada de todos los a&ntilde;os y se me tapan aleatoriamente: el cortocircuito en el cuerpo, ese silencio que se impone, que me a&iacute;sla del mundo (&iquest;y si tal vez me salva un rato?: elijo creer). Lo cont&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/secreto-terrible-padre-silencio-medias_129_8353863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/cuerpo-cortocircuito-fassbinder-casa_129_11646971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>, y ahora, una vez m&aacute;s, no puedo ni siquiera escuchar con nitidez el estruendo de la lluvia que cae en este mismo momento, uno de los pocos ruidos que me gustan de verdad. <strong>Apelo, entonces, a la memoria, pienso en tormentas pasadas para desatormentarme</strong>, me aferro a los versos de un poema de Borges que est&aacute; en <em>El Hacedor</em> y se llama <em>La lluvia</em> (&ldquo;<em>Cae o cay&oacute;. La lluvia es una cosa/que sin duda sucede en el pasado</em>&rdquo;).
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                    alt="John Cusack, en una escena de &quot;Alta fidelidad&quot;, de Stephen Frears."
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                John Cusack, en una escena de &quot;Alta fidelidad&quot;, de Stephen Frears.                            </span>
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        Me fascinan <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/tormentas-aisladas-mercedes-sosa-nueva-york_129_11861475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias tormentas del cine</a>. Una en especial, la de la pel&iacute;cula <em>Alta fidelidad</em> dirigida por <strong>Stephen Frears</strong>. Rob/John Cusack se empapa por culpa de un chaparr&oacute;n impiadoso que lo engancha en la calle, despu&eacute;s de escaparse de un velorio. <em>&ldquo;Ahora me doy cuenta: realmente nunca me compromet&iacute; con Laura. Siempre ten&iacute;a un pie afuera y eso me hac&iacute;a dejar de lado muchas cosas, como pensar en mi futuro. Tal vez porque cre&iacute;a que ten&iacute;a m&aacute;s sentido no comprometerme con nada y mantener abiertas mis opciones. Y eso&hellip; es un suicidio en peque&ntilde;as porciones&rdquo;</em>, dice mirando a c&aacute;mara, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/periodistas-cine-cartas-amigas-imaginarias_129_10229967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como recordamos por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un retrato de la escritora y ensayista canadiense Anne Carson."
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                Un retrato de la escritora y ensayista canadiense Anne Carson.                            </span>
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        Por un rato me voy a Anne Carson y a su <em>Breve disertaci&oacute;n sobre la lluvia</em>. Transcribo <a href="https://www.zaidenwerg.com/breve-disertacion-sobre-la-lluvia-anne-carson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la traducci&oacute;n que hizo </a><a href="https://www.zaidenwerg.com/breve-disertacion-sobre-la-lluvia-anne-carson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ezequiel Zaidenwerg</strong></a>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La noche que me fui estaba m&aacute;s oscuro que una aceituna. Cuando pas&eacute; corriendo por los palacios, extra&ntilde;amente alegre, empez&oacute; a llover. &iexcl;Qu&eacute; concepto, esas formas min&uacute;sculas! Me perd&iacute;a al contarlas. &iquest;A qui&eacute;n se le ocurri&oacute;? &iquest;Y c&oacute;mo se lo habr&aacute; explicado a los dem&aacute;s? All&aacute;, en el mar, tambi&eacute;n cae la lluvia. No cae sobre nadie.&nbsp;</em>
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                    alt="&quot;Las tormentas&quot; es un libro de relatos de Santiago Craig."
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                &quot;Las tormentas&quot; es un libro de relatos de Santiago Craig.                            </span>
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        Pienso en otra tormenta a la que me encanta volver. Una tormenta que es, en realidad, una evocaci&oacute;n de varias. Pertenece al libro <em>Las tormentas</em> (Entrop&iacute;a, 2017), de <strong>Santiago Craig</strong>, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente a un cuento que, <em>ejem</em>, lleva como t&iacute;tulo <em>Tormenta</em>. <strong>Anoto tres subrayados y dejo la invitaci&oacute;n formal para que vayan a buscar el libro, que es extraordinario:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ac&aacute; llueve ahora. La lluvia es una rima perezosa que cuelga de los sauces; la puntuaci&oacute;n de una charla entre gorriones encima de las tejas tibias. Casi nada ac&aacute; es la lluvia ahora. Casi ni agua, pero moja. Y llena el tiempo de algo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ac&aacute; el tiempo dura m&aacute;s tiempo y esperar es esperar el doble. M&aacute;s que nada si llueven, como ahora, viboritas que no terminan nunca de deslizarse en la ventana y que cuando caen, cuando explotan, no son gotas, son babas de caracol, hilos de sue&ntilde;o&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Son raras las tormentas ac&aacute;, son exabruptos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por la ventana veo que se mueven con furia las ramas de los &aacute;rboles y, aunque no logro escuchar del todo, <strong>me parece que se est&aacute; por largar otra vez</strong>. Voy a seguir pensando en tormentas conocidas, a armar con ellas una especie de colecci&oacute;n mientras mis o&iacute;dos me dejen en esta pausa irremediable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas. </strong>A lo largo de todo este mes las principales plataformas de streaming tienen previstos numerosos estrenos. Entre ellos, uno que se destaca sin dudas es <em>Nuestra tierra</em>, de <strong>Lucrecia Martel</strong>. Despu&eacute;s de circular en salas del pa&iacute;s y del mundo, <strong>este impactante documental llegar&aacute; ahora al formato hogare&ntilde;o</strong>. Si no pudieron verlo en el cine o si quieren volver a mirarlo (la verdad es que vale la pena), Netflix lo tendr&aacute; en su men&uacute; desde el 24 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Mubi, por su parte, propone esta vez dos largometrajes muy comentados y que tambi&eacute;n circularon en las salas este a&ntilde;o. Por un lado, tendr&aacute; <em>La Grazia</em>, de <strong>Paolo Sorrentino</strong>, y <em>Sir&#257;t</em>, <strong>la pel&iacute;cula espa&ntilde;ola dirigida por &Oacute;liver Laxe</strong> que pas&oacute; por Cannes y compiti&oacute; por los Oscar.
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                Las plataformas de streaming se renuevan a lo largo de mayo.                            </span>
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        Menos rutilante y para prestarle especial atenci&oacute;n si andan con ganas de ver una comedia dram&aacute;tica alrededor del amor, el matrimonio y esa convenci&oacute;n siempre patinosa que llamamos identidad: Disney+ ofrece este mes <em>&iquest;Est&aacute; funcionando esto?</em>, <strong>una pel&iacute;cula divina dirigida y producida por Bradley Cooper, con Will Arnett y Laura Dern</strong> como protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay mucho m&aacute;s, entre series, documentales y largometrajes de ficci&oacute;n. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-mayo-lucrecia-martel-cumbres-borrascosas-vida-dibu-martinez_1_13197752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer por ac&aacute; una selecci&oacute;n</a> con los t&iacute;tulos destacados, los adelantos, las plataformas y las fechas de lanzamiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas destacadas que llegan al streaming en mayo </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-mayo-lucrecia-martel-cumbres-borrascosas-vida-dibu-martinez_1_13197752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas (&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;, asegura). <strong>A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas</strong>, por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de una novela encantadora que la escritora Adriana Riva public&oacute; en 2024 y que desde entonces <strong>se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno imparable</strong>: cosecha cada vez m&aacute;s lectores en todo el pa&iacute;s, va por su novena edici&oacute;n, ser&aacute; traducida a otros idiomas y tiene, desde hace un tiempo, una versi&oacute;n teatral con gran &eacute;xito de p&uacute;blico.
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                    alt="Adriana Riva nació en Buenos Aires, en 1980. Es autora de dos novelas, un libro de cuentos y un poemario."
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            <span class="title">
                Adriana Riva nació en Buenos Aires, en 1980. Es autora de dos novelas, un libro de cuentos y un poemario.                            </span>
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        <em>Ruth</em> forma parte del universo de una autora que ya ven&iacute;a observando con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos est</em>o, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos por ac&aacute; hace algunos a&ntilde;os</a>). <strong>Alguien que elige la risa y que, lejos de las solemnidades, piensa a la escritura como &ldquo;una manera de arrimar el boch&iacute;n&rdquo; hacia un mundo no siempre amable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; a <strong>Adriana Riva</strong>. Hablamos de esa novela, de c&oacute;mo le impact&oacute; la repercusi&oacute;n que tuvo, de sus otros libros, de las madres siempre insoslayables en sus textos y de la escritura. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota por ac&aacute;</a>.
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            <span class="title">
                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla. </strong>Recordado especialmente por pel&iacute;culas como <em>Los traidores</em>, pero con una obra notable integrada por una decena de pel&iacute;culas y cortometrajes, especialista en documentales y tambi&eacute;n periodista, <strong>Raymundo Gleyzer</strong> es uno de los cineastas m&aacute;s singulares de este pa&iacute;s. El 27 de mayo de 1976 la dictadura militar lo secuestr&oacute; en la puerta del Sindicato Cinematogr&aacute;fico Argentino (SICA) y permanece desaparecido hasta hoy. El Foro Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires lanz&oacute; por estos d&iacute;as una interesant&iacute;sima iniciativa llamada &ldquo;Sembramos a Raymundo&rdquo; que tiene como finalidad recordar su figura y seguir difundiendo su trabajo. <strong>Para eso, invitan a espacios audiovisuales e instituciones a realizar proyecciones de la obra de Gleyzer el pr&oacute;ximo 27 de mayo, que es la fecha en la que se conmemora el D&iacute;a del documentalista en su memoria</strong>. Los interesados <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdSiHJh4Z7X0G9JzMBKciZKt16L_Qqt--aewiMH3Fe1HuRHoQ/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden contactar a los organizadores de este proyecto completando sus datos en este formulario</a>. Quienes lo hagan recibir&aacute;n un enlace para descargar las pel&iacute;culas que quieran pasar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DX92JHOR00F/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;A 50 a&ntilde;os de la desaparici&oacute;n f&iacute;sica de Raymundo Gleyzer l<strong>o sembramos como semilla que se esparce</strong>. Lo sembramos en los barrios, en las ciudades, en las provincias. Lo sembramos a lo largo y ancho de nuestro pa&iacute;s como respuesta a la violencia&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el Foro. Hay tiempo para ponerse en contacto hasta el 22 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DX92JHOR00F/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Hace muy poquito, en ese ciclo de recitales m&iacute;nimos y maravillosos de Estados Unidos llamado Tiny Desk, <strong>estuvo el artista argentino Milo J</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/madres-escrito-cinco-libros-finalistas_129_12689533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablamos de &eacute;l por ac&aacute;</a> y es una linda excusa para volver a escucharlo, una y otra vez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Sum&eacute; algunas de sus canciones a nuestra banda sonora. S&iacute;, esa que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=70b987756cbf4af1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha siempre por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>El Fondo Nacional de las Artes inform&oacute; que contin&uacute;a abierta la convocatoria para participar de la categor&iacute;a Cr&oacute;nica de su tradicional Concurso de Letras. <strong>Hasta el 14 de mayo est&aacute; abierta la inscripci&oacute;n</strong>&nbsp;para la presentaci&oacute;n de obras in&eacute;ditas de entre 20.000 y 35.000 caracteres. La persona que gane se llevar&aacute; <strong>un premio de 3 millones de pesos</strong>. Las bases, los requisitos para participar y otros detalles se pueden leer <a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/concurso-de-letras-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.&nbsp;</strong>&ldquo;<em>He visto cosas que ustedes nunca hubieran podido imaginar. Naves de combate en llamas en el hombro de Ori&oacute;n. He visto rel&aacute;mpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la puerta de Tannh&auml;user. </em><em><strong>Todos esos momentos se perder&aacute;n en el tiempo, igual que l&aacute;grimas en la lluvia</strong></em><em>&rdquo;</em>. Arrancamos hablando de tormentas y mientras cerraba estas l&iacute;neas vino a mi memoria el mon&oacute;logo final de la pel&iacute;cula <em>Blade Runner </em>y esas palabras memorables para la historia del cine del replicante Roy Batty (interpretado por el actor neerland&eacute;s <strong>Rutger Hauer</strong>) ante el detective Rick Deckard (<strong>Harrison Ford</strong>). Es una escena que me conmueve cada vez que vuelvo a ella. La dejo por ac&aacute; a mano. Y un dato, por si quieren verla entera: la pel&iacute;cula est&aacute; disponible en Prime Video y HBO Max desde Argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/coleccion-tormentas-series-mayo_129_13204458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 09:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una colección de tormentas, las series de mayo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e99abfb-75ba-4928-9687-162d555c0460_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su novela “Ruth” va por la novena edición, llegó al teatro y se convirtió en un suceso entre los lectores. Sus comienzos, por qué vuelve siempre a pensar en la maternidad y el humor como herramienta vital. </p><p class="subtitle">Entrevista - Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”</p></div><p class="article-text">
        Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. <strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong> (<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas, por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de una novela encantadora que la escritora <strong>Adriana Riva</strong> public&oacute; en 2024 y que desde entonces se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno imparable: cosecha cada vez m&aacute;s lectores en todo el pa&iacute;s, va por su novena edici&oacute;n, <strong>ser&aacute; traducida a otros idiomas y tiene, desde hace un tiempo, una versi&oacute;n teatral con gran &eacute;xito de p&uacute;blico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> forma parte del universo de una autora que ya ven&iacute;a observando con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos esto</em>). Alguien que elige la risa y que, lejos de las solemnidades, piensa a la escritura como &ldquo;una manera de arrimar el boch&iacute;n&rdquo; hacia un mundo no siempre amable. 
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                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <strong>&ndash; Revisando tus libros, tanto en el de poemas </strong><em><strong>Ahora sabemos esto</strong></em><strong> como en </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, hay personajes y voces narrativas con un inter&eacute;s muy marcado por las palabras. Por sus or&iacute;genes, por sus significados. &iquest;Es un inter&eacute;s tuyo tambi&eacute;n? &iquest;Tuvo algo que ver en tu decisi&oacute;n, con el tiempo, de ponerte a escribir?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que siempre me gust&oacute; mucho leer, no tanto escribir. Incluso hasta el d&iacute;a de hoy sigue siendo as&iacute;. Porque ante todo me considero una lectora y lo digo con mucha honra porque le&iacute; y leo mucho. Y me encanta. <strong>Con la lectura me pasa como a esa gente que sale a correr un d&iacute;a y de pronto nota que el cuerpo les exige salir a correr m&aacute;s. Yo si una semana no leo, porque me pas&oacute; algo o tuve los d&iacute;as muy cargados, empiezo a percibir la necesidad de lectura.</strong> Algo me falta. Y no me pasa lo mismo con la escritura. Puedo estar meses sin escribir y no siento esa cosa. La escritura es m&aacute;s bien algo que tengo que poner en marcha y me cuesta. Es mucho m&aacute;s complejo el v&iacute;nculo. Obviamente tanto la lectura como la escritura est&aacute;n hechas de la palabra y algo siempre me atrajo ah&iacute;. Pero creo que la atenci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica en la palabra correcta y cada una de las palabras me vino hace relativamente poco. Se lo adjudico bastante al taller de <strong>Laura Wittner</strong>, al que voy desde la pandemia. Ah&iacute; se trabaja con mucha minuciosidad cada palabra. Hace poquito le&iacute; sobre esto en un ensayo de <strong>Lydia Davis </strong>donde cita a <strong>Virginia Woolf</strong>. Es una charla de 1937 sobre el oficio de escribir c&oacute;mo esto tiene que ver ni m&aacute;s ni menos que con &ldquo;encontrar las palabras correctas y ponerlas en el orden correcto&rdquo;. O sea, no es m&aacute;s que eso. &iexcl;Y es todo eso! (risas). Y, otra vez, a m&iacute; me cuesta escribir. <strong>Entonces pienso que todo es aproximativo a la hora de la escritura, hay que buscar la manera de arrimar lo mejor el boch&iacute;n. De chica yo jugaba a las bochas con mi pap&aacute; en los veranos, o al tejo ahora en la playa y pienso mucho en eso. </strong>Escribir es acercarse lo m&aacute;ximo posible a eso que uno est&aacute; tratando de comunicar al universo. La escritura nace de eso, de la fricci&oacute;n que como seres humanos tenemos con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y detectaste alg&uacute;n momento preciso en el que dijiste &ldquo;me voy a dedicar a escribir&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fui muy lectora desde muy chica, pero empec&eacute; a escribir de muy grande con la muerte de mi pap&aacute;. Nunca fui como esos chicos que tienen una iluminaci&oacute;n o esos que dicen &ldquo;siempre supe que quer&iacute;a escribir&rdquo;. A m&iacute; eso me lleg&oacute; muy muy tarde. Pero la primera vez que tuve necesidad de comunicar algo, de decir &ldquo;bueno, ahora s&eacute; que quiero escribir&rdquo;, fue a partir de la muerte de mi pap&aacute;. Eso fue en 2014, yo ten&iacute;a 34 a&ntilde;os. Ah&iacute; fue que me not&eacute; por primera vez en un taller de escritura y empec&eacute; a escribir ficci&oacute;n. <strong>Antes s&iacute; hab&iacute;a escrito: fui periodista en </strong><em><strong>La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, cubr&iacute;a noticias internacionales. Fue un trabajo que hice como diez a&ntilde;os. Pero era realmente otro mundo. No s&eacute;, Irak, Afganist&aacute;n</strong> (risas). As&iacute; que a escribir con precisi&oacute;n, a arrimar el boch&iacute;n como dec&iacute;amos, creo que empec&eacute; relativamente hace muy poco. Sobre todo a poner el ojo, a preguntarme &ldquo;&iquest;est&aacute;s diciendo lo que quer&eacute;s decir realmente?&rdquo;. Y tambi&eacute;n a hacerme esas preguntas porque no quiero que se pierda lo l&uacute;dico de la escritura. <strong>Porque yo no soy escritora, quiero decir, yo no vivo de la escritura como una especie de profesi&oacute;n, soy una persona que escribe, le cuesta y le gusta</strong>.
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                    alt="Además de escribir, Adriana Riva coordina talleres de lectura y escritura."
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                Además de escribir, Adriana Riva coordina talleres de lectura y escritura.                            </span>
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        <strong>&ndash; Ya desde los cuentos de </strong><em><strong>Angst</strong></em><strong> se puede ver que te interesa indagar en la figura de la madre, pero dir&iacute;a que en una zona m&aacute;s amplia, que es la zona familiar. En</strong><em><strong> La sal</strong></em><strong> esto se ve todav&iacute;a m&aacute;s y, por supuesto, en </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>. &iquest;Por qu&eacute; siempre est&aacute;s volviendo ah&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es cierto que de todos los v&iacute;nculos el que m&aacute;s me interesa tiene que ver con la maternidad. Pero sobre todo me interesan las relaciones humanas. As&iacute; como hay otros autores a los que les son muy propios la naturaleza o el paisaje, lo m&iacute;o es m&aacute;s bien vincular. Tiene que ver con eso, con madres, hijas, hermanos, amigos. Y me interesan esas relaciones independientemente de donde ocurran, del paisaje de fondo. Me doy cuenta de que tambi&eacute;n es lo que busco en las lecturas. <strong>Por ah&iacute; esto con el tiempo cambie, pero a m&iacute; me costar&iacute;a escribir un cuento de un perro. Y, ojo, me encantan, tengo perros y todo, pero no es lo que me convoca a la hora de escribir.</strong> Y, como te dec&iacute;a, yo empec&eacute; a escribir de grande y con la muerte de mi padre. Ah&iacute; me di cuenta de que lo conoc&iacute;a muy poco y que ya no iba a poder preguntarle cosas, ni acercarme de alguna manera, ni nada. Lo pens&eacute; con el tiempo: as&iacute; fue que empiezo a obsesionarme con mi madre, tal vez para acortar la distancia con mi padre. <strong>Creo que va un poco por ah&iacute;. Cada vez lo voy viendo m&aacute;s claro</strong>. No s&eacute; si necesariamente estaba tan fascinada con mi madre sino que fue mi madre quien qued&oacute;. Fue un poco a partir de esa desesperaci&oacute;n de decir &ldquo;ya no hay vuelta atr&aacute;s, ya no est&aacute; &eacute;l&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Así como hay otros autores a los que les son muy propios la naturaleza o el paisaje, lo mío es más bien vincular. Tiene que ver con eso, con madres, hijas, hermanos, amigos. Y me interesan esas relaciones independientemente de donde ocurran, del paisaje de fondo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tu novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> ya desde la tapa hay una referencia a tu madre. Me intrigaba saber cu&aacute;l es el punto de partida, de todos modos. &iquest;Se te impuso el personaje? &iquest;Fue una imagen? &iquest;Fue una palabra? &iquest;C&oacute;mo fue en ese caso y c&oacute;mo arranc&aacute;s por lo general?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Creo que en todos los casos es distinto. Est&aacute; esta cosa de que una, de pronto, pone el ojo en algo, en una imagen. A veces hay un disparador muy claro, o una persona.<strong> Pero no es necesariamente esa imagen o esa persona la que tracciona sino la emoci&oacute;n que te gener&oacute; esa imagen o esa persona.</strong> No es muy claro por qu&eacute; pusiste el foco en ese cuadro y no en el de al lado, pero pasa. Y, despu&eacute;s, bueno, a partir de ah&iacute; empez&aacute;s a ver c&oacute;mo hilar con otras im&aacute;genes guardadas. Abriendo cajoncitos en tu memoria para ver qu&eacute; collage armamos. Siempre hay cosas que se imponen una y otra vez. En mi caso, es algo vinculado con la figura de la madre, que vuelve y vuelve a insistir. <strong>Y me gusta, y por supuesto es un tema del que se puede escribir por siempre</strong> (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;En el caso de </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> ten&eacute;s registro de cu&aacute;l fue esa imagen o alguna escena que te llev&oacute; a construir esa voz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, justo hab&iacute;a le&iacute;do un libro de <strong>Chantal Akerman</strong> que se llama <em>Una familia en Bruselas</em> que arranca diciendo algo as&iacute; como &ldquo;veo a una mujer en patas, en camis&oacute;n, en la penumbra, en la cocina&rdquo;. Es alguien que acaba de enviudar. &iexcl;Y era exactamente la imagen de mi madre! <strong>Entonces pens&eacute; en qu&eacute; pasaba si en lugar de escribir sobre mi madre, de alguna manera intentaba ser mi madre. Ah&iacute; empec&eacute; a pensar en c&oacute;mo ficcionalizarla. Y ah&iacute; pens&eacute; que ten&iacute;a que ser en primera persona, como aparece en la novela. </strong>Porque no es que iba a haber mucha trama ni nada, sino que iba a ser una historia m&aacute;s del fluir de esa conciencia. No es que <em>Ruth</em> iba a tener un arco narrativo de tensi&oacute;n o que lo iban a leer para saber si el mayordomo es el asesino. Ahora lo veo todav&iacute;a m&aacute;s n&iacute;tido: es un libro de personaje.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Ahora sabemos esto&quot; es un libro de poemas que Adriana Riva publicó en 2022."
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                &quot;Ahora sabemos esto&quot; es un libro de poemas que Adriana Riva publicó en 2022.                            </span>
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        <strong>&ndash; A trav&eacute;s de su mirada, que es la de una mujer de ochenta y pico de a&ntilde;os en Buenos Aires, en una situaci&oacute;n acomodada econ&oacute;micamente, aunque en el crep&uacute;sculo de su vida, aparecen momentos hilarantes. &iquest;Buscaste ese tono humor&iacute;stico, ablandar un poco algo desde la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, definitivamente. Fue adrede porque, como vos dec&iacute;s, Ruth est&aacute; en el crep&uacute;sculo de la vida y la rodean un mont&oacute;n de temas muy densos, como la soledad y la muerte. Adem&aacute;s es una mujer que acaba de enviudar, o sea que ya desde el vamos es una persona que atraviesa una situaci&oacute;n bastante complicada. Yo hab&iacute;a estado leyendo varios libros de los &uacute;ltimos d&iacute;as en la vida de la gente que tienden a eso, a indagar en el cuerpo, en la demencia, en el Alzheimer. <strong>Entonces quise correrme un poco, mostrar un lado un poquitito m&aacute;s luminoso, que adem&aacute;s me permitiese abordar estos temas ineludibles de la vejez. Sab&iacute;a que no pod&iacute;a obviarlos porque son parte de esa experiencia y, sin embargo, tambi&eacute;n uno se puede re&iacute;r.</strong> Para m&iacute; la risa es muy importante, y de alguna manera lo &uacute;ltimo que tenemos como humanos. Hasta de la muerte nos podemos re&iacute;r. Porque el humor es una herramienta central para sobrellevar la vida. Yo misma me veo como una persona algo graciosa en la vida de todos los d&iacute;as, entonces me es inevitable ir por ese lado, siempre estoy haciendo chistes, es un salvoconducto. En cambio en la escritura hay momentos en los que me puedo poner solemne hasta que digo &ldquo;no, no&rdquo;. <strong>Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil escribir lo triste que lo alegre pero trato de no caer ah&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Desde que sali&oacute; en 2024, </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno. Va por la novena edici&oacute;n, se convirti&oacute; en una obra teatral con funciones agotadas de p&uacute;blico. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s viviendo esto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es lind&iacute;simo, porque la verdad es que una nunca sabe qu&eacute; recorrido va a tener lo que escribe. Me acuerdo cuando entregu&eacute; el libro a la editorial que pens&eacute; &ldquo;no s&eacute; muy bien qui&eacute;n va a leer esto, a qui&eacute;n le puede importar&rdquo; (risas). S&iacute; ten&iacute;a claro que a m&iacute; me hab&iacute;a gustado el proceso de escritura de <em>Ruth</em>, que fue acompa&ntilde;ada en el taller de <strong>Federico Falco</strong>. Pero una vez que lo termin&eacute; pens&eacute; &ldquo;no s&eacute; a qui&eacute;n le puede importar&rdquo;. Entonces fue muy sorpresivo. Con el tiempo tal vez s&iacute; pude ver que hab&iacute;a como un hueco. Son muchas las mujeres mayores s&uacute;per lectoras que compran libros, que van al teatro, que tienen m&aacute;s tiempo, que van a las confiter&iacute;as. Y muy pocas veces son protagonistas de los libros. <strong>Ahora que </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> est&aacute; en el teatro, cuando veo el p&uacute;blico, si bien es heterog&eacute;neo hay mucha gente mayor. Y, de pronto, claro, me imagino que se sienten interpeladas. </strong>Con el libro pas&oacute;, por lo que me van escribiendo, que se dio mucho cruce generacional de madres regalando la novela a las hijas, hijas y as&iacute;. Ahora va a salir en Espa&ntilde;a y va a tener tambi&eacute;n una traducci&oacute;n al italiano. As&iacute; que estoy sorprendida y s&uacute;per agradecida.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La risa es muy importante, y de alguna manera lo último que tenemos como humanos. Hasta de la muerte nos podemos reír.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de un libro con tanta repercusi&oacute;n, &iquest;sent&iacute;s alg&uacute;n tipo de peso, de presi&oacute;n, en lo que se venga, en lo pr&oacute;ximo que escribas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No, por suerte Ruth tard&oacute; en salir y yo ya me hab&iacute;a puesto a escribir otra cosa, que sale este a&ntilde;o, en agosto. Hay madres involucradas tambi&eacute;n (risas). Pero no es una novela, es algo m&aacute;s bien l&uacute;dico. <strong>Con mi editora, Ana Ojeda, lo llamamos &ldquo;el artefacto&rdquo; porque no sabemos bien c&oacute;mo nombrarlo. Es eso, un artefacto y sale por Seix Barral. </strong>Eso me quita la presi&oacute;n, ya pas&oacute; un tiempo y de &uacute;ltima por ah&iacute; es como un mecanismo de defensa para charlar con el psic&oacute;logo (risas). Quiero decir, si a Ruth le fue bien en alg&uacute;n sentido, siento que ya escrib&iacute; mi libro. Viste que pasa eso, que hay autores de los que dec&iacute;s &ldquo;ten&eacute;s que leer tal libro&rdquo;. Bueno, por ah&iacute; el m&iacute;o es <em>Ruth</em>. Y as&iacute; puedo seguir escribiendo otros (risas).
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                    alt="Riva es cofundadora y editora de la revista literaria &quot;El gran cuaderno&quot; y creó el sello infantil Diente de León."
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                Riva es cofundadora y editora de la revista literaria &quot;El gran cuaderno&quot; y creó el sello infantil Diente de León.                            </span>
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        <strong>&ndash; Reivindic&aacute;s mucho los talleres de escritura, tanto los que das vos como coordinadora como aquellos a los que asist&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; encontr&aacute;s ah&iacute; y qu&eacute; te parece interesante de esos espacios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Los amo. Hago apolog&iacute;a a los talleres. Y los pienso en varios rubros, tengo amigas que hacen talleres de otras cosas, como baile o cer&aacute;mica. <strong>En los que conozco porque voy o porque los coordino, me gusta porque son espacios por lo general con grupos chicos, de mucha intimidad, de mucha comprensi&oacute;n, de escucha. </strong>Lo que m&aacute;s aprendo ah&iacute; es a escuchar. Y es incre&iacute;ble cu&aacute;nto m&aacute;s se aprende escuchando del otro y todo lo que despu&eacute;s se puede aplicar a lo propio. Muchas veces estamos ensimismados con lo propio, puede ser que por egocentrismo, o porque no le encontramos la vuelta a algo. Muchas veces ver otro texto, escuchar a otro, te ayuda a leer. Y esto lo pienso en general, no solo por los talleres: me parece inconcebible la escritura sin la lectura. <strong>No puedo creer que alguien que no lee pretenda escribir. Porque en el acto de leer hay algo del acto de escribir: uno est&aacute; escuchando c&oacute;mo escribe el otro, qu&eacute; es lo que funciona, qu&eacute; es lo que resuena. </strong>Y, cuando empez&aacute;s a escribir, incluso adrede est&aacute;s buscando replicar alguna lectura, pensar c&oacute;mo otro hizo determinado truco. Volviendo a los talleres, me interesa tambi&eacute;n la pata colectiva. Una parte se escribe en soledad, claro, pero despu&eacute;s, al menos para m&iacute;, me parece importante abrir ese proceso a otra gente en los espacios de taller. Despu&eacute;s hay otro componente, que para m&iacute; es muy hermoso y que me importa porque, como dec&iacute;a antes, me interesan los v&iacute;nculos humanos. Hay algo emocional, de sost&eacute;n, de lugar de contenci&oacute;n, de refugio en los talleres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Adem&aacute;s de escribir, ten&eacute;s un sello de libros y juegos infantiles que se llama Diente de Le&oacute;n. Creaste y sos una de las editoras de la revista literaria </strong><em><strong>El gran cuaderno</strong></em><strong>. &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que segu&iacute;s apostando a la palabra escrita, al mundo de lo tangible, como los libros y las revistas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que son una contenci&oacute;n en este mundo cada vez m&aacute;s alienado y m&aacute;s de pantalla, y m&aacute;s de inmediatez. Me gusta pensarlos a todos ellos como geograf&iacute;as. <strong>Cuando uno est&aacute; con un libro est&aacute; ah&iacute;, en ese terreno, y es un lugar seguro para m&iacute;. Son lugares tambi&eacute;n de imaginaci&oacute;n, donde te pasan muchas cosas, donde, como lector, te exigen poner algo propio</strong>. Entonces me gusta sembrar estas geograf&iacute;as ficticias para pensar c&oacute;mo habitar el mundo que no siempre es f&aacute;cil. Adem&aacute;s, a todos estos espacios una les pone el ritmo, no te lo imponen de afuera. Es algo chiquito, pero me parece que est&aacute; bueno, en este mundo cada vez m&aacute;s viralizado, seguir apostando por las cosas bellas y por las cosas tangibles. Pero no por una cuesti&oacute;n mercantilista o de hacer, hacer, hacer, de esto de la h&iacute;per productividad. Por lo menos yo todo lo que hago lo pienso con un prop&oacute;sito humano, si se quiere. No s&eacute; c&oacute;mo decirlo para no quedar cursi. Pero va por ah&iacute;, por dejar un rato de lado a las pantallas, ponernos m&aacute;s humanos siempre que podamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adriana Riva,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909dde75-a62f-4b55-80f7-988359d9ce24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro</p></div><p class="article-text">
        <em>Siempre imagin&eacute; que escribir&iacute;a un libro, aunque fuera peque&ntilde;o, que transportara a un reino imposible de medir, incluso de recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Imaginaba muchas cosas. Que brillaba. Que era buena. Que viv&iacute;a sin sombrero en la cima de una monta&ntilde;a haciendo girar una rueda que a su vez hac&iacute;a girar la Tierra, y que, invisible entre las nubes, yo ten&iacute;a alguna influencia, era de alguna utilidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Deseos curiosos que, como plumas en el aire, volv&iacute;an ligeros los miembros de una ni&ntilde;a espigada y taciturna que apenas era capaz de impedir que sus medias cortas desaparecieran dentro de sus zapatones.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todas mis medias estaban deformadas, tal vez porque a menudo las llenaba de canicas. Las cargaba de &aacute;gata y de acero, y me iba. Aquello se me daba bien, y pod&iacute;a derrotar a cualquiera que tuviera alrededor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por la noche vaciaba el bot&iacute;n encima de la cama y frotaba las canicas con una gamuza. Las ordenaba por colores, seg&uacute;n sus cualidades, y ellas solas se reordenaban de nuevo&hellip;, peque&ntilde;os planetas brillantes, cada uno con su historia, sus ansias de oro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nunca tuve la sensaci&oacute;n de que esa facilidad para ganar a las canicas viniera de m&iacute;. M&aacute;s bien pensaba que estaba en el objeto en s&iacute;. Un talism&aacute;n que cobraba vida cuando yo lo tocaba. As&iacute;, encontraba magia en todo, como si todas las cosas, toda la naturaleza llevara la impronta de un genio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hab&iacute;a que ir con cuidado, hab&iacute;a que ser sagaz. Porque los sagaces pueden capturar algo lejano y hacerlo suyo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y el viento levantaba los bordes de la tela que cubr&iacute;a mi ventana. All&iacute; hac&iacute;a yo guardia, alerta a lo peque&ntilde;o, que bajo la mirada atenta f&aacute;cilmente se volv&iacute;a monstruoso y bello.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Observaba, calculaba y, de pronto, ya no estaba all&iacute;: era un caprichoso planeador revoloteando de campo en campo, inconsciente de mis torpes brazos o de mis medias rebeldes.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me iba y no se enteraba nadie. Porque para todos yo segu&iacute;a entre ellos, en mi peque&ntilde;a cama, ensimismada en alg&uacute;n juego de ni&ntilde;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        Este relato de <strong>Patti Smith</strong> lleva como t&iacute;tulo <em>Una llamada</em> y pertenece a su libro T<em>ejiendo sue&ntilde;os</em>. El germen de esa publicaci&oacute;n, que combina textos y fotograf&iacute;as, lo cont&oacute; ella misma: a comienzos de los setenta, se fue a vivir con su esposo y sus hijos a una casa de las afueras de Detroit, rodeada de &aacute;rboles y flores. Sin embargo, en ese ambiente supuestamente id&iacute;lico la melancol&iacute;a la arras&oacute;. Entonces sinti&oacute; que pod&iacute;a recobrar algo de &aacute;nimo anotando en un cuaderno recuerdos de su infancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith fue reconocida esta semana con el premio Princesa de Asturias de las Artes 2026</a>. <strong>El jurado destac&oacute; que la artista encarna &ldquo;el esp&iacute;ritu de la contracultura con una gran potencia expresiva&rdquo;</strong>. Van estas palabras, entonces, a modo de homenaje, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nueva&nbsp;edici&oacute;n de Mil lianas</a>, donde tambi&eacute;n&nbsp;hay tejidos, sue&ntilde;os que insisten, familias y un mont&oacute;n de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani.</strong>&nbsp;&iquest;Es posible obturar de un d&iacute;a para otro todo v&iacute;nculo con los padres? &iquest;<strong>Se puede cerrar la puerta de la casa familiar para no volver nunca m&aacute;s?</strong> &iquest;C&oacute;mo se corta ese hilo y qu&eacute; pasa despu&eacute;s? El narrador de <em>El aniversario</em> (Anagrama, 2026), la reciente novela del escritor italiano <strong>Andrea Bajani</strong>, es un hombre adulto cuando decide no volver a ver nunca m&aacute;s a sus padres ni a hablar con ellos. <strong>Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, como recordatorio de ese aniversario curioso que le da t&iacute;tulo al libro, se propone revisar todo lo que pas&oacute; desde aquel d&iacute;a</strong>, tironear de su memoria y traer al presente algunos episodios que tienen como protagonistas a &eacute;l, a su hermana y a sus padres. Lo primero que salta a la vista es un patriarca terror&iacute;fico, un tipo que impone p&aacute;nico y silencio a su alrededor. Las descripciones, sin embargo, son sutiles, no tienen en absoluto la forma del ajuste de cuentas o la venganza y est&aacute;n tejidas a partir de una prosa austera y muy precisa por parte de Bajani (<strong>Emmanuel Carr&egrave;re</strong> dijo que el tono de esta novela es <em>&ldquo;escandalosamente sereno&rdquo;</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asociada a esa figura temible, el narrador se detiene en una sombra, que es la madre. Una mujer sumisa que, desde la mirada del hijo, expone un pacto silencioso con el padre, del que ella tambi&eacute;n es v&iacute;ctima y parte. Para este hijo por momentos ausente y por momentos asustado por la violencia que lo rodea, <strong>el nudo familiar se trama en &ldquo;un gran malentendido&rdquo;</strong> entre ellos, en lo que no se dice, en lo que brilla por su ausencia (<em>&ldquo;&eacute;l quer&iacute;a que ella no fuera nada para poder ser &eacute;l algo, y ella no quer&iacute;a ser nada porque ser nada al menos era algo&rdquo;</em>, dir&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Traccionado por los interrogantes sobre la identidad, los lazos filiales y la propia idea de la novela &ndash;hay varias reflexiones interesantes en este sentido, que<strong> llevan al autor a plantear cu&aacute;nto de familiar hay en toda novela y cu&aacute;nto de ficci&oacute;n hay en cada familia&ndash;</strong> Bajani ofrece un libro deslumbrante y desgarrador.
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                &quot;El aniversario&quot;, la reciente novela del escritor italiano Andrea Bajani, ganó el Premio Strega en Italia.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani, sali&oacute; por Anagrama con traducci&oacute;n de Carlos Gumpert.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto. </strong>Una pel&iacute;cula &aacute;cida, graciosa e inteligent&iacute;sima, con un protagonista que siempre est&aacute; en apuros. <em>Un poeta</em>, del cineasta colombiano <strong>Sim&oacute;n Mesa Soto</strong>, tiene en el centro del relato a<strong> &Oacute;scar Restrepo</strong>, el poeta del t&iacute;tulo. Un hombre que seg&uacute;n el mito tuvo comienzos prometedores en la literatura pero que, ahora que ronda los 50, vive con su madre, no escribe, se lo pasa tomando alcohol y obsesionado con la obra del pionero de las letras colombianas&nbsp;<strong>Jos&eacute; Asunci&oacute;n Silva</strong>, est&aacute; endeudado y con problemas serios de dinero, y tiene una relaci&oacute;n tirante con su hija. Para intentar hacer frente a tantas desventuras, &Oacute;scar acepta trabajar en un secundario dando clases de literatura y es all&iacute; donde entra en contacto con Yurlady, una joven callada, de una familia muy humilde, que lo deslumbra con una serie de poemas que ella escribe en su cuaderno.<strong> Impactado por su talento, &Oacute;scar le propone presentarse a un concurso y de alg&uacute;n modo apadrinarla</strong>. La pondr&aacute; en contacto con un grupo de poetas &ndash;un hallazgo de la pel&iacute;cula, con grandes actuaciones&ndash; que ver&aacute;n en la joven un potencial y a la vez especular&aacute;n con el r&eacute;dito que les puede dar una posible historia de superaci&oacute;n de este calibre a los ojos de fundaciones europeas siempre dispuestas a aportar fondos para supuestas buenas causas.
    </p><p class="article-text">
        Pero un traspi&eacute; har&aacute; que la noche en la que Yurlady debe recibir su premio todo se salga del carril previsto y <strong>el desventurado &Oacute;scar quedar&aacute; en la mira de todos</strong>.&nbsp;
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        Estrenada en el Festival de Cannes en 2025, rodada &iacute;ntegramente en Medell&iacute;n y en 16 mm con un elenco que combina actores profesionales con vecinos del lugar, <em>Un poeta</em> ofrece un retrato desopilante y muy elocuente de los entresijos del mundo del arte que se produce desde Am&eacute;rica latina&nbsp;<strong>con sus supuestas buenas intenciones, los anhelos genuinos de las personas, los narcisismos incontenibles, los intereses cruzados, la desesperaci&oacute;n</strong>, el deseo y las b&uacute;squedas &ndash;siempre infructuosas&ndash; de alg&uacute;n tipo de redenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una escena de la película colombiana &quot;Un poeta&quot;.                            </span>
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        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto, est&aacute; disponible en HBO Max.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong>, de Toia Bonino y Marcos Joubert.</strong> Este impactante documental argentino, que acaba de recibir el Gran Premio en la Competencia Argentina del BAFICI 2026, <strong>nace de un intercambio clandestino entre sus directores</strong>. Y ese intercambio, a veces tenso, a veces amistoso, es el motor de un di&aacute;logo que se va desplegando a lo largo de todo el relato. <strong>Es que Marcos Joubert est&aacute; preso y Toia Bonino le hace llegar un celular</strong> &ndash;un objeto en ese momento prohibido para quienes est&aacute;n privados de su libertad&ndash; con el objetivo de que grabe lo que casi nunca se puede ver, lo que ni ella ni los espectadores pueden llegar a imaginar del todo: los d&iacute;as adentro de una c&aacute;rcel. Sin blanquearlo a las autoridades pero s&iacute; entre sus compa&ntilde;eros de reclusi&oacute;n, Joubert le manda audios a Bonino en los que le cuenta c&oacute;mo vive sus d&iacute;as y con la c&aacute;mara registra ese encierro. <strong>Primero lo hace de modo intuitivo y despu&eacute;s siguiendo algunas ideas que lee en un libro en el que pareciera haber indicaciones sobre planos y asuntos t&eacute;cnicos.</strong> Lo que consigue, siempre desde su mirada y muchas veces a partir de la angustia por la situaci&oacute;n que atraviesa, es dar cuenta de una sucesi&oacute;n de rituales desesperantes, de precariedades de todo tipo, de burocracias, de ruidos estremecedores, de soledad y complicidades con otros presos, de horas que pasan en espacios m&iacute;nimos y definitivamente inhumanos.
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        El registro agudo de Joubert, que tiene apenas ese tel&eacute;fono y pocos elementos para componer las escenas, impresiona justamente porque consigue retratar diferentes situaciones con encuadres de enorme sensibilidad para exponer la intimidad de un sistema injusto y roto. <strong>Todos nacen en ese reducto m&iacute;nimo donde &eacute;l y sus compa&ntilde;eros comen</strong>, se ba&ntilde;an, juegan a las cartas, se quedan muchas veces sin electricidad, miran televisi&oacute;n en pantallas min&uacute;sculas, levantan pesas improvisadas con bidones, observan a la distancia tormentas implacables, reciben visitas espor&aacute;dicas o esperan que alguien los atienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; Nacional para la Prevenci&oacute;n de la Tortura<a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acaba de declarar a </a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plata o mierda</em></a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;de inter&eacute;s&rdquo;</a> porque deja reflejados &ldquo;los <strong>m&uacute;ltiples y cotidianos obst&aacute;culos que deben afrontar las personas detenidas</strong> en el acceso al derecho a la comunicaci&oacute;n para mantener contacto con familiares, para acceder a la justicia (en particular al contacto con la defensa para conocer c&oacute;mo siguen sus causas) y para estudiar, entre otros&rdquo;. La pel&iacute;cula &ndash;cruda, notable&ndash; <a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; al cine Gaumont de Buenos Aires</a> y podr&aacute; verse, con el correr de los d&iacute;as, en otras salas de la Argentina.
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                Una escena del documental &quot;Plata o mierda&quot;, de los realizadores argentinos Toia Bonino y Marcos Joubert.                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong> llega al cine Gaumont de Buenos Aires, con funciones diarias del 30 de abril al 6 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>La revista que publica semanalmente el <em>New York Times</em> present&oacute; esta semana un precioso especial donde recorren las trayectorias (y, en algunos casos llegan a entrevistarlos) de los que consideran <strong>los 30 mayores compositores estadounidenses vivos</strong>, que, en sus palabras, son los que en la actualidad definen <strong>&ldquo;el coraz&oacute;n palpitante de la canci&oacute;n&rdquo;</strong> de ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Presentamos a los 30 mejores compositores estadounidenses vivos, elegidos por m&aacute;s de 250 expertos de la industria musical. Analizamos m&aacute;s de 700 nominados propuestos por estos expertos, y nuestros cr&iacute;ticos pasaron semanas debatiendo qu&eacute; es lo que define la grandeza en la m&uacute;sica. Desde Taylor Swift hasta Bob Dylan, pasando por Willie Nelson y muchos m&aacute;s, su m&uacute;sica ha definido c&oacute;mo suena medio siglo de vida nacional; un sonido que ha recorrido el mundo como, quiz&aacute;s, la exportaci&oacute;n m&aacute;s potente e influyente del pa&iacute;s&rdquo;</em>, <a href="https://www.instagram.com/p/DXq9UyBlFEf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaron en sus redes</a>. <strong>En efecto, el listado va de Fiona Apple a Dolly Parton, de Stephin Merritt a Kendrick Lamar y pasa obviamente por Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre much&iacute;simos otros</strong>. <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2026/magazine/greatest-american-songwriters-alive.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leerlo por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, <a href="https://open.spotify.com/playlist/0NDKcYZAXG6eSZW18IFYSn?si=71bed6e8fede4164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tom&eacute; de esta playlist</a> algunas canciones que me gustan mucho de los artistas elegidos. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=147cbd26a20b477c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las encuentran, como todas las semanas, por ac&aacute;</a>, en nuestra banda sonora compartida.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Volvi&oacute; por estos d&iacute;as luego de su paso por la sala Cunill Cabanellas del San Mart&iacute;n y es <strong>una belleza si andan buscando obras de teatro para ver en Buenos Aires</strong>. Me refiero a <em>Un punto oscuro</em>, de <strong>Agostina Luz L&oacute;pez</strong>, que ahora puede verse los domingos en la sala Zelaya (Zelaya 3134, Abasto).<strong> Con las actuaciones de Amalia Boccazzi, Carolina Saade, Felipe Saade y Mar&iacute;a Villar</strong>, la obra propone un tejido &ndash;y esto es literal: una enorme manta hecha de hilados que alguien teje a lo largo de la funci&oacute;n cubre buena parte del escenario&ndash; de escenas familiares y lecturas. Es que tres hermanas, mientras lo evocan y de alg&uacute;n modo empiezan a transitar su duelo, le leen textos a un padre que est&aacute; muriendo. <em>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo se reconfigura la vida cuando la figura del padre se diluye? &iquest;Pueden los textos ser or&aacute;culos que nos sugieren respuestas para transitar este pasaje? En el umbral que se abre mediante los tejidos y las lecturas, los antepasados de esta familia se encuentran con los que est&aacute;n vivos. La capa que los separa es muy fina y, cuando se corre esa cortina, surgen nuevas maneras de vincularse&rdquo;</em>, propone la autora. <a href="https://www.instagram.com/p/DWXJKioidGN/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer detalles de horarios y funciones</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López"
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                Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López                            </span>
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        <strong>Bonus track II.</strong> Sigue la Feria del Libro de Buenos Aires y en su segundo tramo promete una agenda cargada. Anoto algunas que me interesan particularmente, por supuesto que hay de todo y pueden buscar toda la programaci&oacute;n <a href="https://www.feriadellibro.ar/internacional/programa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. Este viernes 1&ordm; de mayo, habr&aacute; una mesa s&uacute;per interesante del ciclo Di&aacute;logo de Escritoras y Escritores de Argentina. Se llama &ldquo;Bestiarios argentinos: monstruos de ayer y de hoy&rdquo; y participan <strong>Esther Cross</strong>, <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong>, <strong>Luciano Lamberti</strong> y <strong>Luis Sagasti</strong> (se les pas&oacute;, lo entrevist&eacute; hace poquito a prop&oacute;sito de la salida de su libro <em>La realidad absoluta, </em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lee por ac&aacute;</a>). El domingo 3 de mayo, una charla organizada por el Centro Cultural Coreano, con la participaci&oacute;n de <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> y <strong>Silvia Hopenhayn</strong>, unir&aacute; los universos literarios de <strong>Han Kang</strong> y <strong>Jorge Luis Borges</strong>. Por &uacute;ltimo, la semana pr&oacute;xima llegar&aacute;<strong> J. M. Coetzee</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes presencias internacionales de esta edici&oacute;n</a>, que participar&aacute; de actividades el 5 y el 6 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.&nbsp;</strong>Gracias por sus mensajes esta vez <strong>a Sara, Gabriel, Luciano y Pablo</strong>, que se interesaron especialmente en las palabras de <strong>John Berger</strong> y el libro <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos la semana pasada</a>. Me encuentran, como siempre, por mail y tambi&eacute;n <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Patti Smith,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9dd5417-6eda-4c75-bd48-df1d7b65fb5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La nave de Spinetta, algunos libros de abril</p></div><p class="article-text">
        Dice <strong>John Berger</strong> que lo que hace de la fotograf&iacute;a un invento extra&ntilde;o &ndash;y subraya: <em>&ldquo;con consecuencias imprevisibles&rdquo;</em>&ndash; <strong>es que sus materias primas fundamentales son la luz y el tiempo</strong>. Dice, tambi&eacute;n, que las fotograf&iacute;as tienen la capacidad privilegiada de detener el flujo del tiempo, y que, por ese gesto muchas veces azaroso &ndash;el de arrancar algunas escenas de un posible devenir&ndash;, se convierten en <em>&ldquo;objetos discontinuos&rdquo;</em>. <strong>Dice, por &uacute;ltimo, que no hay fotograf&iacute;a que no sea ambigua, justamente porque lo que ellas exponen fue capturado de una continuidad pasada</strong> (<em>&ldquo;si el suceso es un acontecimiento p&uacute;blico, esta continuidad es historia; si es personal, la continuidad, que ha sido rota, es una historia de vida&rdquo;</em>).
    </p><p class="article-text">
        Encuentros fortuitos, memorias resquebrajadas, tiempos entrecortados, hallazgos escurridizos, vidas repletas de agujeros, episodios de la historia que se escribe con may&uacute;sculas y varias fotograf&iacute;as confluyen en <em>Las fotos</em>, de la fot&oacute;grafa y escritora<strong> In&eacute;s Ulanovsky</strong>. El libro sali&oacute; originalmente en 2020 y ahora llega en su versi&oacute;n definitiva publicado por la editorial Blatt &amp; R&iacute;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las much&iacute;simas cosas que me gustan de <em>Las fotos</em> &ndash;uno de los libros que m&aacute;s le&iacute;, subray&eacute;, regal&eacute;, coment&eacute; entre gente querida y volv&iacute; a leer porque es de los m&aacute;s hermosos entre los que se publicaron en nuestro pa&iacute;s en este primer cuarto de siglo&ndash; est&aacute; la belleza con la que su autora logra exponer todas esas tensiones que describe Berger y que atraviesan a la fotograf&iacute;a. <strong>Esa condici&oacute;n inasible que la hace ser tan preciada y tan misteriosa</strong> (el vaiv&eacute;n que mencionamos varias veces y al que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fotografo-maradona-serie-perturbadora_129_12948229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos volviendo cuando pensamos en&nbsp;ellas</a>: <strong>lo que hacemos con las fotos, lo que las fotos hacen de nosotros</strong>). Porque la fotograf&iacute;a es, antes que nada o despu&eacute;s de todo, un enigma y <em>Las fotos</em> est&aacute; para venerarlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Las fotos&quot;, de Inés Ulanovsky tiene ahora su edición definitiva."
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                &quot;Las fotos&quot;, de Inés Ulanovsky tiene ahora su edición definitiva.                            </span>
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        El libro trae ahora quince textos que la autora escribe a partir de encontrarse, de chocarse, de dar con fotograf&iacute;as en circunstancias muy diversas que a la vez retratan circunstancias muy diversas (hay im&aacute;genes de su archivo personal, de v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado, de sonrisas an&oacute;nimas frente al mar, de despedidas insospechadas, de amistades entra&ntilde;ables, de ni&ntilde;as tristes, de personas muertas, de amores que atraviesan los a&ntilde;os).<strong> Las fotos, en la vida de In&eacute;s, tarde o temprano aparecen, se hacen ver. </strong>Porque ella es un im&aacute;n de im&aacute;genes y, a la vez, las im&aacute;genes funcionan como imanes para ella: las ha tomado, a lo largo de los a&ntilde;os, como fot&oacute;grafa profesional; las ha conservado por herencia familiar (su madre, <strong>Marta Merkin</strong>, fue entre muchas cosas una destacada fot&oacute;grafa en la d&eacute;cada del &lsquo;70); las ha catalogado y registrado en su trabajo en distintos archivos fotogr&aacute;ficos; las ha expuesto en muestras como curadora; las ha recolectado, y lo sigue haciendo, cuando camina por la calle y las ve tiradas en la vereda (<em>&ldquo;Siento la absurda responsabilidad de conservar esos momentos de felicidad ajena&rdquo;</em>, dice sobre unas fotos que rescat&oacute; de la basura).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s porque la propia In&eacute;s intuya que no hay &aacute;lbum de fotos que no est&eacute; incompleto &ndash;y esto tambi&eacute;n vale para la memoria y vale para cualquier vida&ndash;;&nbsp;que no se arme de un modo arbitrario, que no cargue con el peso de las ausencias,<strong> todas las fotos y todas las historias de </strong><em><strong>Las fotos</strong></em><strong> traen con ellas algo inacabado, una escena a la que le falta una pieza, la sombra de la ruptura temporal de la que habla Berger.</strong> Y, sin embargo, ah&iacute; las agrup&oacute; y ah&iacute; insisten, con toda su ambig&uuml;edad, con todo su misterio, con toda su luz, para armar un artefacto poderoso con consecuencias imprevisibles.
    </p><p class="article-text">
        Siento la absurda responsabilidad de invitarlos a leer <em>Las fotos</em>. Y de dejarlos con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Feria del Libro.</strong>&nbsp;Lleg&oacute; finalmente ese momento del a&ntilde;o: por estas horas se inaugur&oacute; la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que en esta oportunidad celebra su edici&oacute;n 50 (la primera fue en 1975; desde entonces se interrumpi&oacute; una sola vez por la pandemia). Se podr&aacute; visitar hasta el 11 de mayo en el predio de La Rural, en Palermo.
    </p><p class="article-text">
        Por el peso de su historia, por las expectativas que genera en el sinuoso mundo editorial, por la presencia de much&iacute;simos escritores y escritoras, la Feria siempre se convierte en una suerte de caja de resonancia del sector. <strong>Este a&ntilde;o, adem&aacute;s de la participaci&oacute;n de J. M. Coetzee y Mo Yan, dos ganadores del Nobel</strong>, el encuentro literario tendr&aacute; varios homenajes dedicados a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y contar&aacute; con la presencia de varios visitantes locales y del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Como pasa ante eventos de esta magnitud, siempre afloran detractores inflexibles, entusiastas alegres, personas con cr&iacute;ticas m&aacute;s que interesantes, personajes que aman odiarla e intensidades de todo tipo. <strong>Por mi parte, llevo la ventaja de que tengo muchos amigos y amigas que trabajan entre los expositores.</strong> Entonces disfruto de ir a la Feria, recorrerla en horarios con poca gente, conversar en los stands, meterme a escuchar alguna charla, aunque no tenga mucha&nbsp;idea de quienes participan. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer algunos detalles de esta edici&oacute;n por ac&aacute;</a>. En las pr&oacute;ximas semanas seguramente les ir&eacute; contando un poco m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Comenzó en La Rural la edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Comenzó en La Rural la edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>Hasta el 11 de mayo tendr&aacute; lugar la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Pensotti por dos.</strong> Una historia de cruces, de duelos, de espejos, de aquello que se representa y eso que se parece a otra cosa con desparpajo. Con voracidad. <em>Una sombra voraz</em> se llama una de las &uacute;ltimas obras teatrales de <strong>Mariano Pensotti</strong>, uno de los dramaturgos m&aacute;s destacados de la escena local, que indaga, con humor y sutileza, en los modos con los que se cuentan los episodios memorables de una vida y tambi&eacute;n sus vaivenes. <strong>Los picos y los inevitables descensos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estrenada en 2025 con gran &eacute;xito y <a href="https://www.instagram.com/p/DW1hb4YEbJz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en cartel por estos d&iacute;as</a> en la sala Dumont 4040 del barrio porte&ntilde;o de Chacarita, en <em>Una sombra voraz</em> aparecen dos hombres en escena. Uno es Juli&aacute;n Vidal, un escalador que a punto de retirarse decide lanzarse a la aventura que no pudo completar su padre. <strong>El otro es Manuel Rojas, un actor que, amesetado en su trabajo, recibe una propuesta que podr&iacute;a cambiarle la vida</strong>: interpretar a Vidal en una pel&iacute;cula sobre aquella epopeya que decidi&oacute; encarar hacia el final de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Mediante un uso inteligent&iacute;simo del espacio y <strong>con grandes actuaciones de Patricio Aramburu y Diego Vel&aacute;zquez</strong>, se arma un relato gracioso y muy profundo y los l&iacute;mites entre esa convenci&oacute;n que llamamos realidad y la otra que nombramos como ficci&oacute;n &ndash;como ocurre en buena parte del trabajo de Pensotti y de su colectivo teatral Grupo Marea desde hace dos d&eacute;cadas&ndash;, empiezan a diluirse.
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                    alt="Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti."
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            <span class="title">
                Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti.                            </span>
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        Adem&aacute;s de tener varias funciones semanales, <em>Una sombra voraz</em> lleg&oacute; tambi&eacute;n por estos d&iacute;as en formato de libro. Fue publicado por la editorial Parip&eacute; Books, junto con otro texto del grupo que lleva como t&iacute;tulo La obra y que se estrenar&aacute; a finales de junio en el Teatro Alvear de Buenos Aires. <strong>Tambi&eacute;n combinando texturas, representaciones e historias que parecen repetirse,</strong><em><strong> La obra</strong></em><strong> narra el derrotero de Simon Frank</strong>, un jud&iacute;o polaco que dice haber sobrevivido a los campos nazis y que en 1962, a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a una peque&ntilde;a localidad argentina, comienza a construir decorados que reproducen los lugares de su vida en Polonia para montar all&iacute; una obra de teatro acompa&ntilde;ado por los habitantes del lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrevist&eacute; hace unos d&iacute;as a Mariano Pensotti. <strong>Habl&oacute; sobre la cocina de estas obras, del libro y de la vitalidad del teatro</strong> en tiempos saturados de pantallas. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la entrevista por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mariano Pensotti nació en Buenos Aires, en 1973. Es uno de los dramaturgos y directores más destacados, con obras reconocidas en el país y en el exterior.                            </span>
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        <strong>El libro que re&uacute;ne los textos teatrales de Mariano Pensotti sali&oacute; por Parip&eacute; Books. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>, otros lanzamientos editoriales de abril.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla. </strong>Una linda noticia por si se lo perdieron: a partir del lunes 27 y por una semana se podr&aacute; ver gratis <a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/seleccion-lumiton-el-cine-argentino-habla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de la plataforma Lumiton</a> el documental <em>Foto Estudio Luisita</em>, d<strong>e Hugo Manso y Sol Miraglia</strong>. Se trata de un trabajo de observaci&oacute;n y de gran cercan&iacute;a con las protagonistas (Miraglia, de hecho, es la albacea de la obra de ambas) que<strong> eligi&oacute; recuperar la figura de Luisa Escarria y de su hermana Chela</strong>, dos mujeres que emigraron a la Argentina a finales de los &lsquo;50 y que montaron en su peque&ntilde;o departamento en el coraz&oacute;n de la calle Corrientes un estudio fotogr&aacute;fico que llamaron Foto Estudio Luisita (si se les pas&oacute;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/increible-historia-foto-estudio-luisita-desnudos-vedettes-figuras-revista-portena-mirada-pionera-autodidacta_1_8487052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&eacute; la historia de este lugar incre&iacute;ble por ac&aacute;</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un montaje realizado para el documental &quot;Foto Estudio Luisita&quot;, de 2018"
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                Un montaje realizado para el documental &quot;Foto Estudio Luisita&quot;, de 2018                            </span>
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        Primero enfocadas a la fotograf&iacute;a social y luego dedicadas a tomar im&aacute;genes que terminar&iacute;an en las marquesinas y en los programas de mano de las obras de teatro de la revista porte&ntilde;a, con el correr de los a&ntilde;os el lugar se convirti&oacute; en un mito. Por all&iacute; pasaron, para ser inmortalizados por la c&aacute;mara de Luisa &ndash;Chela luego se dedicaba a trabajar en el retoque manual de las im&aacute;genes&ndash; <strong>grandes &iacute;conos del espect&aacute;culo como las hermanas Ethel y Gog&oacute; Rojo y Mim&iacute; y Norma Pons; Tita Merello, N&eacute;lida Lobato, N&eacute;lida Roca, Susana Gim&eacute;nez, Moria Cas&aacute;n, los c&oacute;micos Pepe Marrone, Alberto Olmedo y Jorge Porcel, o Ren&eacute; Lavand, Atahualpa Yupanqui y Mariano Mores</strong>, entre much&iacute;simos otros.
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Foto Estudio Luisita</strong></em><strong> se podr&aacute; ver online y gratis a trav&eacute;s de la plataforma Lumiton a partir del 27 de abril </strong><a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/seleccion-lumiton-el-cine-argentino-habla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong><em>&ldquo;Esta canci&oacute;n llega en una atm&oacute;sfera de caos&rdquo;</em>, se&ntilde;alaron desde Massive Attack en un comunicado en referencia al tema<em> Boots On The Ground</em>, que lanzaron hace unos d&iacute;as junto a <strong>Tom Waits</strong>. <em>&ldquo;En todo Occidente, el autoritarismo estatal y la militarizaci&oacute;n de las fuerzas policiales se est&aacute;n fusionando con la pol&iacute;tica neofascista&rdquo;</em>, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento llega acompa&ntilde;ado por un video que repasa, a trav&eacute;s de im&aacute;genes muy elocuentes, distintos episodios de violencia institucional en los Estados Unidos. Se los dejo por ac&aacute;.&nbsp;
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        Tambi&eacute;n va un recordatorio: la banda sonora de <em>Mil lianas</em> se puede escuchar, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6ad3b45a8d354f6e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Un lindo plan si andan por Buenos Aires y alrededores. En las pr&oacute;ximas semanas habr&aacute; varias funciones del documental <em>Record&aacute; esto</em>, del escritor argentino <strong>Mat&iacute;as Capelli</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/apologia-dispersion-pajaro-emmanuel_129_8526682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de &eacute;l por ac&aacute;</a>, cuando sali&oacute; su novela <em>El mar interior</em>). Se trata de una suerte de ensayo audiovisual en el que <strong>se superpone la voz de una mujer que se pregunta por el origen de los monumentos que pueblan la ciudad de Buenos Aires y una serie de im&aacute;genes magn&eacute;ticas que exhiben a esos monumentos a veces olvidados, a veces rotos, a veces incompletos</strong>. Este s&aacute;bado 25 de abril y el domingo 10 de mayo, la pel&iacute;cula se podr&aacute; ver en Arthaus (Bartolom&eacute; Mitre 434, CABA). Y, el jueves 14 de mayo, tendr&aacute; una funci&oacute;n en el cine York (Juan Bautista Alberdi 895, Olivos). M&aacute;s informaci&oacute;n sobre los horarios y las funciones, <a href="https://www.instagram.com/p/DXNEPiHFAPx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Atenci&oacute;n quienes est&eacute;n detr&aacute;s de concursos literarios para textos in&eacute;ditos. Hasta el 11 de mayo permanece abierta la convocatoria para participar del Premio Hebe Uhart de Novela 2026. Se trata de un certamen que busca &ldquo;promover la creatividad art&iacute;stica, impulsar la escritura, fomentar la producci&oacute;n de novelas, reconocer y darles una visibilidad mayor a las nuevas narrativas&rdquo;. <strong>El premio ser&aacute; de $4.000.000 y la publicaci&oacute;n de la obra bajo el sello Ediciones Bonaerenses.</strong> La obra ser&aacute; elegida por <strong>un jurado compuesto por Mar&iacute;a Moreno, Marina Yuszczuk y Eduardo Muslip</strong>. <a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/novedades/premio-hebe-uhart-novela-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer las bases y condiciones</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWgv6ePkcth/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata. </strong>Llegaron mensajes muy lindos por estos d&iacute;as. Uno muy especial, de Ignacio, que me cuenta que conect&oacute; algo que ley&oacute; hace un tiempo en <em>Mil lianas</em> con un libro que se cruz&oacute; en un viaje por San Mart&iacute;n de Los Andes. Con eso arm&oacute; un cortometraje que grab&oacute; con vecinos de Sicardi, en las afueras de La Plata. Se llama <em>Komorebi</em> y <a href="https://www.instagram.com/reel/DXaPvQHDdAG/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parece que muy pronto ver&aacute; la luz</a>. Gracias tambi&eacute;n a Facu, que escribi&oacute; desde Rosario, a Mari y a Juan. Como saben, siempre <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 09:43:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Feria del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/393ab8c6-2d44-47ed-a15e-5cd1c0660388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es uno de los dramaturgos y directores teatrales más destacados de la escena local y tiene en cartel “Una sombra voraz”, una obra luminosa donde se cruzan las preguntas por la figura del padre, los legados y las historias que parecen repetirse. Un repaso por su trabajo, su mirada sobre la potencia del teatro en tiempos de crisis y el libro que acaba de publicar.</p><p class="subtitle">Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”</p></div><p class="article-text">
        Una historia de cruces, de duelos, de espejos, de aquello que se representa y eso que se parece a otra cosa con desparpajo. Con voracidad. <em>Una sombra voraz</em> se llama una de las &uacute;ltimas obras teatrales de <strong>Mariano Pensotti</strong>, uno de los dramaturgos m&aacute;s destacados de la escena local, que indaga, con humor y sutileza, <strong>en los modos con los que se cuentan los episodios memorables de una vida y tambi&eacute;n sus vaivenes</strong>. Los picos y los inevitables descensos.
    </p><p class="article-text">
        Estrenada en 2025 con gran &eacute;xito y <a href="https://www.instagram.com/p/DW1hb4YEbJz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en cartel por estos d&iacute;as en la sala Dumont 4040</a> del barrio porte&ntilde;o de Chacarita, en <em>Una sombra voraz</em> aparecen dos hombres en escena. <strong>Uno es Juli&aacute;n Vidal, un escalador que a punto de retirarse decide lanzarse a la aventura que no pudo completar su padre, un c&eacute;lebre alpinista que desapareci&oacute; intentando llegar a la cumbre de un monte del Himalaya, cuando Juli&aacute;n era muy peque&ntilde;o. </strong>El otro es Manuel Rojas, un actor que, amesetado en su trabajo, recibe una propuesta que podr&iacute;a cambiarle la vida: interpretar a Vidal en una pel&iacute;cula sobre aquella epopeya que decidi&oacute; encarar hacia el final de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Mediante un uso inteligent&iacute;simo del espacio y <strong>con grandes actuaciones de Patricio Aramburu y Diego Vel&aacute;zquez</strong>, por momentos se ve a los protagonistas en paralelo, por momentos en solitario, por momentos hablando entre s&iacute;. As&iacute;, la vivencia de uno y la representaci&oacute;n del otro arman un relato gracioso y muy profundo y los l&iacute;mites entre esa convenci&oacute;n que llamamos realidad y la otra que nombramos como ficci&oacute;n <strong>&ndash;como ocurre en buena parte del trabajo de Pensotti y de su colectivo teatral Grupo Marea desde hace dos d&eacute;cadas&ndash;</strong>, empiezan a diluirse.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de tener varias funciones semanales, <em>Una sombra voraz</em> lleg&oacute; tambi&eacute;n por estos d&iacute;as en formato de libro. Fue publicado por la editorial Parip&eacute; Books, junto con otro texto del grupo que lleva como t&iacute;tulo <em>La obra</em> y que se estrenar&aacute; a finales de junio en el Teatro Alvear de Buenos Aires. Tambi&eacute;n combinando texturas, representaciones e historias que parecen repetirse, <em><strong>La obra</strong></em><strong> narra el derrotero de Simon Frank, un jud&iacute;o polaco que dice haber sobrevivido a los campos nazis y que en 1962, a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a una peque&ntilde;a localidad argentina, comienza a construir decorados que reproducen los lugares de su vida en Polonia</strong> para montar all&iacute; una obra de teatro acompa&ntilde;ado por los habitantes del lugar. Otro director teatral, el liban&eacute;s Walid Mansour, se obsesionar&aacute; con esa historia y querr&aacute; saber m&aacute;s sobre Sim&oacute;n, sus personajes y la trastienda de aquel ambicioso proyecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti."
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                Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo nace </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong>, c&oacute;mo te metiste en este universo del monta&ntilde;ismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Fue rar&iacute;simo. Yo ven&iacute;a medio obsesionado con las noticias que le&iacute;a en los medios sobre cad&aacute;veres que hab&iacute;an empezado a aparecer en distintas monta&ntilde;as del mundo de escaladores desaparecidos. En algunos casos estaban en esos lugares hac&iacute;a d&eacute;cadas o muchos a&ntilde;os y, por el cambio clim&aacute;tico, empezaron a aparecer esos cuerpos. <strong>Esa imagen me parec&iacute;a muy fuerte, muy dram&aacute;tica y muy po&eacute;tica: era la naturaleza violentada que un poco como respuesta a la actividad humana devuelve los muertos. Y, obviamente, siendo argentino y de mi generaci&oacute;n esta idea de cuerpos desaparecidos que repentinamente reaparecen ten&iacute;a un mont&oacute;n de resonancias. </strong>De todas maneras, al principio no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; hacer con esa obsesi&oacute;n, y es algo que me pasa muchas veces. A la vez, yo ven&iacute;a laburando con el grupo de teatro con el que trabajo, que es el Grupo Marea, y ten&iacute;amos la idea de hacer algo sobre personas reales cuyas vidas hubieran generado una pel&iacute;cula u otro tipo de obra de ficci&oacute;n. En alg&uacute;n momento apareci&oacute; la posibilidad de combinar las dos cosas y surgi&oacute; la historia del escalador que quiere repetir la escalada que hizo su padre cuando desapareci&oacute;. Despu&eacute;s se filma una pel&iacute;cula sobre ese escalador y aparecen obviamente los dos en escena: el escalador real y el actor que lo interpret&oacute;. Pero lo que termin&oacute; de amalgamar esas dos l&iacute;neas fue el libro de Petrarca, <em>El ascenso al Monte Ventoso</em>. Yo no lo conoc&iacute;a para nada y me lo recomend&oacute; la directora de un festival afuera cuando est&aacute;bamos armando el proyecto.<strong> Ah&iacute; hubo algo que cerr&oacute; mucho porque adem&aacute;s de ser el primer libro que habla sobre el ascenso a una monta&ntilde;a por placer o por deporte, o sea no por necesidad, tiene esto que est&aacute; narrado como algo real, est&aacute; narrado como algo que le sucedi&oacute; a Petrarca</strong> aunque hace poco se descubri&oacute; que esto no era as&iacute;. Hab&iacute;a otra capa de realidad y ficci&oacute;n para aprovechar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Esa superposici&oacute;n de realidad y ficci&oacute;n pareciera atravesar todo tu trabajo. Pienso en </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>, pienso en </strong><em><strong>Los a&ntilde;os</strong></em><strong>, siempre hay algo m&aacute;s all&aacute; de lo que se cuenta. &iquest;Por qu&eacute; crees que siempre volv&eacute;s a esta idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Te juro que cada obra que empiezo digo &ldquo;che, esta vez no me voy a meter con la superposici&oacute;n&rdquo; y termina apareciendo (risas). Qu&eacute; s&eacute; yo, es tremendo, tremendo. Pero bueno, si lo intelectualizo un poco, puedo ver que a m&iacute; me interesa especialmente la relaci&oacute;n entre lo real y lo ficcional o c&oacute;mo se arma eso. Sobre todo en estos tiempos donde est&aacute; tan cuestionado qu&eacute; es lo real o qu&eacute; es el relato. Bueno, sin ir m&aacute;s lejos, tenemos la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. Pero si nos paramos un poco antes, me interesa ver algo de c&oacute;mo todos volvemos ficci&oacute;n nuestras vidas al exponerlas en las redes sociales. No creo ser muy original ac&aacute;, pero de verdad que a m&iacute; me obsesionan dos cosas desde hace bastante tiempo. Por un lado, c&oacute;mo nosotros creamos ficciones permanentemente, c&oacute;mo transformamos nuestra vida al narrarla. Porque para m&iacute; el punto cero de la creaci&oacute;n y, por ende, de la ficci&oacute;n, est&aacute; en c&oacute;mo modificamos nuestro pasado cada vez que lo recordamos. Por otro lado, me gusta pensar c&oacute;mo todos estamos creados por ficciones. O sea, c&oacute;mo todos repetimos en nuestras vidas cosas que hemos ido viendo en pel&iacute;culas, libros, series. C&oacute;mo nuestra experiencia est&aacute; signada por determinados tipos espec&iacute;ficos de ficciones. Y despu&eacute;s, claro, hay algo en el sentido de esta combinaci&oacute;n de lo teatral y lo cinematogr&aacute;fico que para m&iacute; tiene que ver un poco con lo ef&iacute;mero y lo duradero. Las pel&iacute;culas, el cine, la fotograf&iacute;a, inclusive, tienen la pretensi&oacute;n de apresar el tiempo, de preservar la experiencia. Mientras que el teatro, como la vida, es un hecho absolutamente ef&iacute;mero que solo queda en el relato, en la reficcionalizaci&oacute;n que los espectadores pueden hacer de lo que recuerdan que vieron. Entonces hay algo de esas capas que termina yendo y viniendo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Diego Velazquez y Patricio Aramburu, los actores de &quot;Una sombra voraz&quot;, de Mariano Pensotti."
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            <span class="title">
                Diego Velazquez y Patricio Aramburu, los actores de &quot;Una sombra voraz&quot;, de Mariano Pensotti.                            </span>
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        <strong>&ndash; Buena parte de tus obras parecieran condensar muchos a&ntilde;os o proponer una especie de recapitulaci&oacute;n a lo largo del tiempo. Pienso en </strong><em><strong>Los a&ntilde;os</strong></em><strong>, con sus idas y vueltas temporales, en </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> o en </strong><em><strong>El pasado es un animal grotesco</strong></em><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que el teatro, por su materialidad ef&iacute;mera, es justamente un medio muy interesante y muy particular para hablar sobre el paso del tiempo. A m&iacute; me fascina, me obsesiona m&aacute;s que me fascina, el paso del tiempo as&iacute; como la realidad de las ficciones. <strong>El paso del tiempo es otro de los grandes t&oacute;picos que vuelven aunque quiera patearlos lejos. Cuando empec&eacute; a hacer obras aparec&iacute;a mucho esto, por ah&iacute; en la relaci&oacute;n con mis padres, ahora aparece m&aacute;s en mi posici&oacute;n de padre de mis hijas.</strong> Pero claramente tiene que ver mucho con la idea del paso del tiempo. Esto creo que se asocia dram&aacute;ticamente a algo que me interesa mucho y es la transformaci&oacute;n de los personajes y las personas. Me gusta ver en qu&eacute; nos convertimos a lo largo del tiempo, c&oacute;mo todos nos volvemos reflejos distorsionados de lo que imagin&aacute;bamos que ser&iacute;amos. O c&oacute;mo todos nos volvimos algo muy distinto a lo que alguna vez imaginamos. Esta idea de que en muchos casos nos transformamos en una especie de mala fotocopia de la ficci&oacute;n que nosotros mismos nos armamos en el pasado me parece muy atractiva ficcionalmente. <strong>Me gustan los personajes que sufren transformaciones. En ese sentido, si bien muchas veces nosotros utilizamos estructuras poco cl&aacute;sicas o procedimientos formales no muy tradicionales, mi desarrollo de las historias y mi escritura son extremadamente cl&aacute;sicas: hay personajes centrales a los que les pasan cosas y eso genera algo</strong>. Si te fijas inclusive en la obra est&aacute; escrita en tres actos. El car&aacute;cter ef&iacute;mero del teatro lo vuelve un medio muy apto para hablar del paso del tiempo, de lo finito, de las capas de memoria que componen la experiencia humana. Borges dec&iacute;a esto de que escribimos mientras somos escritos a lo largo del tiempo. Puede sonar un poco solemne, pero a m&iacute; me interesa mucho como concepto para desarrollar ficci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Remarc&aacute;s este car&aacute;cter ef&iacute;mero de la experiencia teatral, mientras que por estos d&iacute;as sale publicado el libro que recopila los textos de </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>. &iquest;Cu&aacute;l cre&eacute;s que puede ser el efecto sobre alguien que no va a ver las obras a una sala, que prefiere ir a la palabra escrita?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que tuve ciertas dudas de si hacerlo o no. De hecho hac&iacute;a much&iacute;simo que no se publicaba un texto m&iacute;o. Por un lado, porque nosotros somos un grupo bastante ca&oacute;tico, siempre estamos corriendo atr&aacute;s de la siguiente obra m&aacute;s que trabajando sobre nuestro propio archivo. Es curioso porque en muchas de nuestras obras aparece el archivo, la c&aacute;psula del tiempo como objeto que atraviesa a los personajes y dem&aacute;s. Sin embargo nosotros somos un desastre, no hacemos nunca una buena documentaci&oacute;n de nuestro trabajo (risas). <strong>Charlando con los editores Patricio Binaghi y Andr&eacute;s Gallina vimos que </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> son quiz&aacute;s los textos m&aacute;s literarios, entre comillas, de los que he escrito</strong>. Porque en general en nuestras obras siempre est&aacute;n muy entremezcladas el desarrollo de lo dramat&uacute;rgico y la puesta en escena. O muchas veces el desarrollo dramat&uacute;rgico o de la escritura va cambiando en funci&oacute;n de ciertas premisas esc&eacute;nicas. Con el libro me imagin&eacute; juntar textos que fueran legibles, que pudieran tener una vida propia por fuera de lo esc&eacute;nico. Y justo, sin planificarlo y un poco por casualidad, unimos estas dos que son medio nouvelles o cuentitos largos. <strong>Tengo la sensaci&oacute;n de que son legibles en s&iacute; mismas y que pueden tener una vida propia independientemente de lo esc&eacute;nico, que pueden ser tomadas como un material literario posible</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me obsesionan dos cosas desde hace bastante tiempo. Por un lado, cómo nosotros creamos ficciones permanentemente, cómo transformamos nuestra vida al narrarla. Porque para mí el punto cero de la creación y, por ende, de la ficción, está en cómo modificamos nuestro pasado cada vez que lo recordamos. Por otro lado, me gusta pensar cómo todos estamos creados por ficciones.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Aunque transcurren en &aacute;mbitos y &eacute;pocas muy distintas, a las dos obras las atraviesa la idea de la herencia. Hay dos padres que desaparecen. En </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> hay un personaje que dice que las herencias llegan de maneras inesperadas. &iquest;Por qu&eacute; te interesa puntualmente darle vueltas a la idea de la herencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es algo que me interesa mucho, sobre todo la herencia simb&oacute;lica. Me parece que tiene que ver con mi experiencia de venir de una generaci&oacute;n particular: somos los hijos y las hijas de la generaci&oacute;n del 70.<strong> Mientras nosotros crec&iacute;amos en los &lsquo;90 o atraves&aacute;bamos nuestra primera juventud, hab&iacute;a una sensaci&oacute;n un poco colectiva de ser una generaci&oacute;n muy fallida teniendo sobre nuestras espaldas una herencia muy pesada.</strong> Muchas veces lo he charlado con gente de mi generaci&oacute;n: &eacute;ramos los hijos de una generaci&oacute;n que hab&iacute;a intentado cambiar el mundo, una generaci&oacute;n muy comprometida pol&iacute;ticamente, mientras nosotros est&aacute;bamos en los &lsquo;90 tratando de sobrevivir a una situaci&oacute;n horriblemente precarizada y por ah&iacute; deseosos de poder comprarnos tel&eacute;fono celular, con un horizonte m&aacute;s corto. Entonces, en contraste, hab&iacute;a algo de sentirnos muy fallidos frente a esa herencia. Con el paso del tiempo todo se va matizando. De hecho, ahora que estamos viviendo una especie de horrible <em>revival</em> de los &lsquo;90, uno puede ver que hay algo de estos ciclos un poco circulares que tambi&eacute;n explican esto de tener que lidiar con herencias muy particulares. <strong>Me da la sensaci&oacute;n de que, m&aacute;s all&aacute; de lo personal y sin ponerme demasiado solemne, la Argentina es un pa&iacute;s que permanentemente juega a justificarse con las herencias.</strong> Esto es algo que tal vez muchas&nbsp;sociedades o pa&iacute;ses lo hacen, pero quiz&aacute;s la Argentina un poquito m&aacute;s. Me pregunto por estos pasados m&iacute;ticos que permanentemente se reinventan, por esa Argentina potencia de hace 100 a&ntilde;os que jam&aacute;s existi&oacute;. <strong>Creo que cada generaci&oacute;n ha vivido pensando qu&eacute; hacer con la herencia de un tiempo m&iacute;tico que sucedi&oacute; siempre 20 a&ntilde;os atr&aacute;s. &iexcl;Es como si siempre estuvi&eacute;ramos llegando 20 a&ntilde;os tarde!</strong> (risas).&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La pieza teatral &quot;La obra&quot; fue estrenada en Europa y a finales de junio llegará al Teatro Alvear de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                La pieza teatral &quot;La obra&quot; fue estrenada en Europa y a finales de junio llegará al Teatro Alvear de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hablabas de un </strong><em><strong>revival</strong></em><strong> de los &lsquo;90 y por estos d&iacute;as, sobre todo en Buenos Aires, se puede observar un fen&oacute;meno particular alrededor del teatro. El p&uacute;blico llena las salas peque&ntilde;as o independientes, y tambi&eacute;n buena parte de los circuitos comerciales, mientras que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de ingresos empeora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En el &uacute;ltimo tiempo estoy redescubriendo ciertas cosas que yo escuchaba en otros momentos bastante horribles de nuestra historia. Sobre todo esto del teatro como refugio o como lugar de resistencia. <strong>No abiertamente desde lo pol&iacute;tico porque, de hecho, creo que en el teatro nos falta much&iacute;sima articulaci&oacute;n o una l&iacute;nea m&aacute;s n&iacute;tida como colectivo para tener una posici&oacute;n pol&iacute;tica puntual. </strong>Pero s&iacute; est&aacute; claro que para la gente el teatro funciona como un lugar donde pod&eacute;s ir y encontrarte con un otro. Un espacio donde existe un nosotros, donde existe algo de un proyecto colectivo que no est&aacute; guiado por el mercado. Y que eso sigue siendo muy valorado. <strong>En lo personal empec&eacute; a pensar que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, lo m&aacute;s notable del teatro argentino para m&iacute; es el p&uacute;blico. Nos la pasamos hablando de lo brillantes que son los actores y actrices argentinos, o los autores, o los directores. Pero creo que a veces se piensa poco lo alucinante que es el p&uacute;blico argentino que va a ver mucho teatro, que tiene un v&iacute;nculo muy personal con el teatro. </strong>Esto a veces se da por factores tan simples como que mucha gente tiene un contacto directo con el teatro: hay teatro en muchas escuelas, te mandan a estudiar teatro porque sos t&iacute;mido de chico, o lo que sea. Eso no sucede en otros lugares y crea un v&iacute;nculo muy particular. El teatro ha sido hist&oacute;ricamente un lugar de resistencia social y pol&iacute;tica en Argentina, aun en medio de las peores dictaduras. Creo que habr&iacute;a que celebrar m&aacute;s al p&uacute;blico argentino que va a ver unas cosas rar&iacute;simas a unos lugares todav&iacute;a m&aacute;s rar&iacute;simos. Es algo muy singular de ac&aacute;. <strong>Y es lo que me da tambi&eacute;n esperanza en medio de un momento de mierda como el que estamos viviendo desde lo econ&oacute;mico, desde lo social y desde lo pol&iacute;tico</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gusta ver en qué nos convertimos a lo largo del tiempo, cómo todos nos volvemos reflejos distorsionados de lo que imaginábamos que seríamos. O cómo todos nos volvimos algo muy distinto a lo que alguna vez imaginamos. Esta idea de que en muchos casos nos transformamos en una especie de mala fotocopia de la ficción que nosotros mismos nos armamos en el pasado me parece muy atractiva ficcionalmente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En muchos de tus trabajos aparecen preguntas alrededor de la verdad. En </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>, que tiene en el centro a un personaje que supuestamente viene al pa&iacute;s despu&eacute;s de sobrevivir al Holocausto est&aacute; la idea de verdad hist&oacute;rica. Pero tambi&eacute;n en las otras, no tanto en el sentido de lo ver&iacute;dico sino de lo verdadero.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. En ese sentido es notable c&oacute;mo eso se ha ido exacerbando a lo largo del tiempo. O dir&iacute;a en paralelo a nuestras pr&aacute;cticas teatrales. Cuando nosotros empezamos hace 20 a&ntilde;os atr&aacute;s con el Grupo Marea no exist&iacute;an las redes sociales, no exist&iacute;an los celulares. Y, sin embargo, ya ah&iacute; nos interesaba algo de la realidad y la ficci&oacute;n, o qu&eacute; pasa con la verdad cuando algo la realidad est&aacute; tan mediatizada por capas y capas de relatos. Ni en nuestros sue&ntilde;os m&aacute;s salvajes nos podr&iacute;amos haber imaginado que eso iba a devenir en lo que est&aacute; pasando ahora. Pero eso tambi&eacute;n nos lleva a cuestionarnos c&oacute;mo lo enfocamos ahora, porque un mont&oacute;n de cosas que quiz&aacute;s eran relevantes hace 20 a&ntilde;os ya no tienen ning&uacute;n sentido. <strong>La pregunta de c&oacute;mo hac&eacute;s ficci&oacute;n en estos tiempos se va transformando permanente. Para m&iacute; no es la misma forma en la que hac&eacute;s ficci&oacute;n ahora que cinco a&ntilde;os atr&aacute;s. Porque cinco a&ntilde;os atr&aacute;s no ten&iacute;as al presidente que hablaba con perros imaginarios. </strong>Tampoco lo ten&iacute;as a Donald Trump siendo guiado por no s&eacute; qu&eacute; fuerzas para destruir el mundo. O con gente disfrazada de b&uacute;falo tomando el Congreso en los Estados Unidos. Si algo de eso no te cambia la forma de hacer ficci&oacute;n o no te afecta como creador, m&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo te afecta en lo cotidiano en tu vida privada, hay un problema.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Una sombra voraz&quot; tiene varias funciones semanales en la sala Dumont 4040, del barrio porteño de Chacarita."
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                &quot;Una sombra voraz&quot; tiene varias funciones semanales en la sala Dumont 4040, del barrio porteño de Chacarita.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Y del otro lado? &iquest;Qu&eacute; pasa con el p&uacute;blico, atravesado cada vez m&aacute;s por las pantallas, por la atenci&oacute;n dispersa? &iquest;Cambia el modo de acercarse a la ficci&oacute;n teatral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, totalmente. Y es muy problem&aacute;tico esto. Problem&aacute;tico en el sentido de que hay un problema sobre el que hay que pensar y operar. Me parece que el teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un est&iacute;mulo m&aacute;s en un mundo tan ruidoso. No tiene que decir &ldquo;bueno, hagamos obritas de 14 minutos porque es lo que se banca la gente&rdquo;. No, no, no, en el teatro hay un nivel de demanda de atenci&oacute;n muy grande. Es una experiencia donde no pod&eacute;s ni rebobinar ni volver a ver algo que te perdiste. Donde, adem&aacute;s, tu tiempo es el mismo tiempo del de la obra que est&aacute;s viendo, a diferencia del cine, de la literatura o de cualquier otra disciplina. El tiempo del espectador es el tiempo de la escena. <strong>M&aacute;s all&aacute; de esto anecd&oacute;tico de que a alguno le suena el celular o que ves en la sala gente chequeando mensajes en medio de la obra y ten&eacute;s ganas de reventarlos, me parece muy interesante que aun as&iacute; la gente siga teniendo esa necesidad del hecho vivo, del tiempo compartido.</strong> Me parece que como creadores es un momento para cuestionarse y ver qu&eacute; pasa. A m&iacute;, por ejemplo, me est&aacute;n dando ganas de hacer obras que vayan muy en contra de lo fragmentario, del vide&iacute;to. &iexcl;Obras de seis horas donde pase muy poco! (risas). Despu&eacute;s, claro, se tienen que ocurrir ideas relevantes para ese formato. Pero hoy en d&iacute;a me dan ganas de hacer algo en plan anti TikTok y no sumarme a esa ansiedad o a esa imposici&oacute;n supuesta de la &eacute;poca. &iquest;Qu&eacute; puede pasar si vamos por otro lado?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Entrevista,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nave de Spinetta, algunos libros de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/nave-spinetta-libros-abril_129_13148606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5fd1811-b54c-4b19-8d3c-326869f7cc76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nave de Spinetta, algunos libros de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Los días chinos, las series de abril</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Desde la infancia veo en la oscuridad total de un cuarto, cuando estoy por dormirme, una suerte de raudo ej&eacute;rcito azul y colorado que avanza en direcci&oacute;n a m&iacute; hasta que se pierde y vuelvo a recuperarlo en otro &aacute;ngulo de la oscuridad, donde aparece para hacer la misma trayectoria. Me dir&aacute;n que ese ej&eacute;rcito podr&iacute;a ser un campo sembrado de jacintos, los hay rojos y los hay azules. Podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el tablero de un juego con fichas vistosas, pero nunca se me ocurri&oacute; que pudiera ser otra cosa que un ej&eacute;rcito de soldaditos vestidos de azul y de colorado que avanzan unidos como un solo soldado. Ese ej&eacute;rcito fue siempre para m&iacute; el ej&eacute;rcito de la noche. </em><em><strong>No s&oacute;lo en la noche hay oscuridad, ya lo s&eacute;, pero de todos modos en el sitio en que lo vi con m&aacute;s frecuencia fue en la noche, que para m&iacute; es un sitio, el m&aacute;s importante del mundo. </strong></em><em>En el momento en que aparece el ej&eacute;rcito de la noche pienso, recuerdo, elucubro ideas e im&aacute;genes que no reconozco durante el d&iacute;a. Y ese ej&eacute;rcito de peque&ntilde;&iacute;simas ideas, de recuerdos, de im&aacute;genes de mi mente pugna por vivir y trata de matarme porque sus divisiones son a veces mansas como corderos o dulces como la miel, pero otras veces silban o gritan o manejan cuchillos y venenos, se agazapan en los infinitos laberintos inexplorados donde las pierdo de vista para volverlas a encontrar en el sitio donde las espero de nuevo: la oscuridad&rdquo;.</em>
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                    alt="&quot;Ejércitos de la oscuridad&quot;, de Silvina Ocampo."
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                &quot;Ejércitos de la oscuridad&quot;, de Silvina Ocampo.                            </span>
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        El texto pertenece a <em>Ej&eacute;rcitos de la oscuridad</em>, de <strong>Silvina Ocampo</strong>, rescatado por la editorial Lumen en 2023. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/horas-interferencias-series-agosto_129_10428020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les cont&eacute; hace un tiempo</a>, <strong>es un libro fragmentario y poderoso, al que siempre vuelvo</strong>. En especial en d&iacute;as como estos, marcados por otros regresos: el del sue&ntilde;o entrecortado, el de los desvelos, el de los ej&eacute;rcitos nocturnos que marchan a mi alrededor en las horas oscuras.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros de abril. </strong>Con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como norte (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atenci&oacute;n que arranca en pocos d&iacute;as</a>),<strong> las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus publicaciones en el pa&iacute;s anunciaron para este mes la llegada de una gran cantidad de lanzamientos</strong>. Entre ellos, se destacan novelas, cuentos, biograf&iacute;as y ensayos.&nbsp;Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes aterrizar&aacute;n en las librer&iacute;as &ndash;y espero que tambi&eacute;n ocurra en las bibliotecas p&uacute;blicas&ndash; t&iacute;tulos de autores y autoras como <strong>Jorge Luis Borges</strong>, <strong>Sylvia Molloy</strong>, <strong>Emmanuel Carr&egrave;re</strong>, <strong>Margaret Atwood</strong>, <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong> y <strong>Santiago Craig</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, arranqu&eacute; con <em>Kolj&oacute;s</em>, de Carr&egrave;re y ya estoy enganchad&iacute;sima con ese modo &uacute;nico que tiene para combinar varios entuertos familiares, la historia europea del siglo XX, el chisme, sus peque&ntilde;as y grandes rabietas y sus observaciones agud&iacute;simas. Tambi&eacute;n estoy con la edici&oacute;n definitiva de <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>, un libro precioso que ahora lleg&oacute; a trav&eacute;s del sello Blatt &amp; R&iacute;os, con material nuevo. Por supuesto que hay mucho m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; una especie de croquis</a>&nbsp;con t&iacute;tulos, tapas, autores y editoriales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Emmanuel Carrère, Sylvia Molloy, Jorge Luis Borges, Margaret Atwood y Santiago Craig, entre las novedades editoriales destacadas de abril."
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                Emmanuel Carrère, Sylvia Molloy, Jorge Luis Borges, Margaret Atwood y Santiago Craig, entre las novedades editoriales destacadas de abril.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales de abril </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer ac&aacute;</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>, un repaso por pel&iacute;culas y series para ver por streaming este mes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Festivales. </strong>Atravesamos los primeros d&iacute;as del oto&ntilde;o &ndash;por ahora sin fr&iacute;o&ndash; y con ellos se empiezan a asomar algunos encuentros y festivales literarios interesantes que se alejan de los circuitos tradicionales. Organizada por la librer&iacute;a Los Confines de Villa Ballester, <strong>este s&aacute;bado 18 de abril, a partir de las 15, tendr&aacute; lugar en el Centro Cultural La Bemba una nueva edici&oacute;n de la Feria de Editoriales Artesanales</strong> (o, como dicen quienes suelen frecuentarla: la FEA m&aacute;s linda). Habr&aacute; stands con libros de 20 proyectos gr&aacute;ficos independientes y artesanales, ofertas, charlas y presentaciones de libros.
    </p><p class="article-text">
        Algo que me pone contenta: voy a moderar all&iacute; una conversaci&oacute;n entre las escritoras <strong>Agustina Bazterrica</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/agustina-bazterrica-patriarcado-no-sostiene-unicamente-varones-machistas-hay-mujeres-complices_1_10518187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&eacute; con ella hace un tiempito, cuando sali&oacute; su novela </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/agustina-bazterrica-patriarcado-no-sostiene-unicamente-varones-machistas-hay-mujeres-complices_1_10518187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las indignas</em></a>) y <strong>Pamela Terlizzi Prina</strong>. El asunto de la charla ser&aacute; el cuerpo. Si tienen ganas de darse una vuelta, <a href="https://www.instagram.com/fealaferia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; encuentran los detalles</a> y <a href="https://www.instagram.com/p/CrD7_jHOpT1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; una gu&iacute;a muy simple</a> para llegar desde Buenos Aires y otros puntos.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWkN3Q4keAc/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra linda iniciativa para salir por un rato de la ciudad: tambi&eacute;n el s&aacute;bado, desde las 10 y hasta las 21, <strong>se llevar&aacute; adelante Raizal, un festival &ldquo;de naturaleza y arte&rdquo;</strong>, seg&uacute;n cuentan sus organizadores. Con entrada gratuita y co-producido por las mismas personas que est&aacute;n detr&aacute;s del Filba, ser&aacute; en Chacra Las Delicias, Exaltaci&oacute;n de la Cruz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre las m&aacute;s de 25 propuestas de actividades habr&aacute; <strong>una entrevista abierta con la escritora Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong>, a cargo de <strong>Dami&aacute;n Huergo</strong>, as&iacute; como la conversaci&oacute;n <em>El llamado urgente de la naturaleza</em>, en la que participar&aacute;n <strong>Patricio Lo Greco</strong>, <strong>Guillermo Folguera</strong> y <strong>Natalia Mazzei</strong>. Tambi&eacute;n tendremos un taller de haikus y una lectura de tankas coordinados por <strong>Alejandra Kamiya</strong>. La jornada incluir&aacute; adem&aacute;s, una propuesta de meditaci&oacute;n y escritura en vivo de <strong>Iosi Havilio</strong>, con acompa&ntilde;amiento musical de <strong>Josefina Tai</strong>, una cata de libros a cargo de <strong>Francisco Gonz&aacute;lez T&aacute;boas </strong>y un concierto &iacute;ntimo de <strong>Loli Molina</strong>, que despedir&aacute; el festival&rdquo;, adelantaron desde Raizal. <a href="https://www.instagram.com/p/DV9IlXlkfV7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s informaci&oacute;n</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV9IlXlkfV7/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>3. BAFICI.&nbsp;</strong>Esta semana <a href="https://bafici.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenz&oacute; el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires</a>, m&aacute;s conocido por todo el mundo como el BAFICI, que se llevar&aacute; adelante en distintas sedes porte&ntilde;as <strong>hasta el 26 de abril</strong>. Para quienes necesiten una gu&iacute;a sobre esta edici&oacute;n, los invitados, los homenajes y las pel&iacute;culas destacadas comparto algunas lecturas. <a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/bafici-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esta nota de </a><a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/bafici-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiempo Argentino</em></a> pueden leer un panorama interesante que arm&oacute; <strong>Diego Lerer</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;n buscando rese&ntilde;as de pel&iacute;culas puntuales, <a href="https://www.otroscines.com/post/bafici-2026-todas-las-peliculas-y-nuestras-criticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; dejo el enlace a la selecci&oacute;n que hizo </a><a href="https://www.otroscines.com/post/bafici-2026-todas-las-peliculas-y-nuestras-criticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Diego Batlle</strong></a> en su sitio especializado <em>Otros cines</em>. A lo largo del festival se ir&aacute;n actualizando, pero ya hay varias para leer y para escuchar en formato de podcast.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, para quienes tengan ganas de buscar especialmente documentales, en la &uacute;ltima edici&oacute;n del newsletter<em> L&iacute;nea documental</em> de <strong>Juan Pablo Mansilla</strong> <a href="https://lineadocumental.com/3-documentales-argentinos-para-ver-en-bafici-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden encontrarse con una buena selecci&oacute;n de material</a> argentino y tambi&eacute;n <a href="https://letterboxd.com/juanpmansilla/list/bafici-2026-lo-que-quiero-ver/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su cuenta de Letterboxd</a>. Entre lo que pude pispear&nbsp;me dieron muchas ganas de ver <em>Xul</em>, de <strong>Cristi&aacute;n Costantini</strong>, una pel&iacute;cula que recorre la vida y la obra de Xul Solar, y <em>Annemarie</em>, de <strong>Mariana Sanguinetti</strong>, un &ldquo;retrato del v&iacute;nculo entre una bisnieta cineasta y su bisabuela, la fot&oacute;grafa Annemarie Heinrich&rdquo;, seg&uacute;n le&iacute; en el cat&aacute;logo del BAFICI. Les dejo el tr&aacute;iler, pinta muy bien.
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        <strong>4. </strong><em><strong>El cuerpo de Per&oacute;n</strong></em><strong>, de Facundo Pastor. </strong>Un ep&iacute;grafe siempre es una se&ntilde;al, un moj&oacute;n que traza una direcci&oacute;n en la lectura. <em>&ldquo;Es un cuerpo demasiado grande, m&aacute;s grande que el pa&iacute;s. Est&aacute; demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo&rdquo;</em>. Con ese ep&iacute;grafe que pertenece a <em>Santa Evita</em>, de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, abre <em>El cuerpo de Per&oacute;n</em> (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista <strong>Facundo Pastor</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras pol&iacute;ticas del siglo XX en Argentina concentr&aacute;ndose en su cuerpo, <strong>comienza con los d&iacute;as finales de Per&oacute;n rodeado de m&eacute;dicos y enfermeras en la Quinta de Olivos</strong>, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura, repasa el ins&oacute;lito episodio del robo de las manos del l&iacute;der justicialista en los &lsquo;80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.
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            <span class="title">
                &quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor.                            </span>
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        Vali&eacute;ndose de testimonios directos, de documentaci&oacute;n exclusiva, <strong>de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;</strong>, Pastor ofrece una reconstrucci&oacute;n v&iacute;vida, llena de detalles y de peque&ntilde;as escenas que intentan recrear un mundo de tensiones, de internas y de intrigas pol&iacute;ticas que persisten hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Para hablar de este libro y tambi&eacute;n de periodismo, <strong>entrevist&eacute; a Facundo Pastor hace unos d&iacute;as</strong>. Pueden leer la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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                    alt="Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor."
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                Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.                            </span>
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        <em><strong>El cuerpo de Per&oacute;n</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por la editorial Aguilar. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> <em>&ldquo;Hay una plaza de Chivilcoy en la que Luis Alberto Spinetta canta al comienzo de cada hora. Una idea que tuvo Diego Manusovich y de la que se contagiaron Agust&iacute;n Valenciano y Guillermo S&oacute;limo&rdquo;</em>, informa <strong>Alejo Santander</strong>, uno de los mejores periodistas de este pa&iacute;s. A Alejo, con quien tuve la alegr&iacute;a de trabajar hace un tiempo, le pasa algo similar a lo me pasa a m&iacute; y que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/regreso-chivilcoy-series-septiembre_129_11632117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les cont&eacute; alguna vez en este espacio</a>: siempre est&aacute; d&aacute;ndole vueltas a Chivilcoy, la tierra familiar, la ciudad del mito de origen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En uno de esos regresos, Alejo encontr&oacute; esa instalaci&oacute;n musical que los vecinos dieron en llamar <em>La nave de Spinetta</em> y <strong>decidi&oacute; contar c&oacute;mo surgi&oacute; la idea y c&oacute;mo la llevaron adelante</strong>. Lo hizo <a href="https://www.youtube.com/@historiasdelpolosur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su canal de YouTube que se llama Historias desde el Polo Sur</a> y es divino. <a href="https://youtu.be/UYhs9gjBxpo?si=x7mrtcHdzDbx91UF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo pueden ver por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que despu&eacute;s de conocer esta nave y su historia, <strong>me qued&eacute; escuchando varias canciones de Spinetta</strong>. Las sum&eacute;, claro, a nuestra lista compartida que, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=f04d55fbfbf14052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentran en este enlace</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Fueron varios los mensajitos que recib&iacute; en mis redes (ya saben, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estoy en esta esquina</a>). <strong>Y tambi&eacute;n muy lindos los correos que me escribieron Marisa, Debora, Pau y Santiago.</strong> &iexcl;Muchas gracias a todos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Coda.</strong>&nbsp;Mencion&eacute; antes a&nbsp;<strong>Pamela Terlizzi Prina</strong>. Me despido con uno de sus poemas. Lleva como t&iacute;tulo <em>Sobredosis</em>, lo encuentran en su libro <em>No cuentes pesadillas en ayunas</em> (lo public&oacute; Santos Locos Poes&iacute;a y es una maravilla).
    </p><p class="article-text">
        <em>Atragantarse. Con lo que no sale, con lo que se oye,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>con lo que se lee. Atragantarse y dejarse morir un poco,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pero milim&eacute;tricamente, casi imperceptible. De un minuto</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a otro, apenas apenitas un poquito m&aacute;s muerto y vos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ni noticias y yo ni noticias. Porque qu&eacute; son los titulares</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sino m&aacute;s muertes. Propias y de otros m&aacute;s o menos l&uacute;cidos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que siguen trabajando y pariendo y poniendo la mesa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a las nueve, vamos, a dormir temprano, que ma&ntilde;ana</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se madruga.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pamela Terlizzi Prina es autora de &quot;No cuentes pesadillas en ayunas&quot;.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/nave-spinetta-libros-abril_129_13148606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:10:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nave de Spinetta, algunos libros de abril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Luis Alberto Spinetta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dbcf40c-3198-4505-a114-69a0a2e3c2fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista acaba de publicar “El cuerpo de Perón”, un libro donde reconstruye las últimas horas de vida del líder justicialista, su muerte y el periplo de sus restos después de sus funerales multitudinarios. El robo de las manos, los rumores sobre la cripta en Olivos y uno de los mayores enigmas de la historia política argentina.</p><p class="subtitle">Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura</p></div><p class="article-text">
        Un ep&iacute;grafe siempre es una se&ntilde;al, <strong>un moj&oacute;n que traza una direcci&oacute;n en la lectura</strong>.<em> &ldquo;Es un cuerpo demasiado grande, m&aacute;s grande que el pa&iacute;s. Est&aacute; demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo&rdquo;</em>. Con ese ep&iacute;grafe que pertenece a <em>Santa Evita</em>, de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, abre <em>El cuerpo de Per&oacute;n</em> (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista <strong>Facundo Pastor</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras pol&iacute;ticas del siglo XX en Argentina concentr&aacute;ndose en su cuerpo, <strong>comienza con los d&iacute;as finales de Per&oacute;n rodeado de m&eacute;dicos y enfermeras en la Quinta de Olivos, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura</strong>, repasa el ins&oacute;lito episodio del robo de las manos del l&iacute;der justicialista en los &lsquo;80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.
    </p><p class="article-text">
        Vali&eacute;ndose de testimonios directos, de documentaci&oacute;n exclusiva, de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, <strong>Pastor ofrece una reconstrucci&oacute;n v&iacute;vida, llena de detalles y de peque&ntilde;as escenas que intentan recrear un mundo de tensiones</strong>, de internas y de intrigas pol&iacute;ticas que persisten hasta la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor."
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                &quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Ven&iacute;as trabajando en tus libros anteriores, </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Emboscada</strong></em><strong>, en zonas que tienen que ver con el peronismo y los a&ntilde;os &lsquo;70, en un sentido amplio. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; ahora a investigar y escribir sobre el cuerpo de Juan Domingo Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo ven&iacute;a rodeando esa zona, primero con <em>Emboscada</em> y la ca&iacute;da de <strong>Rodolfo Walsh </strong>y despu&eacute;s con <em>Isabel</em>. Justamente cuando termin&eacute; <em>Isabel</em> entre otros amigos que leyeron el libro estuvo <strong>Pacho O&rsquo;Donnell</strong>. &Eacute;l me hace una devoluci&oacute;n con mucha generosidad y entre otras cosas me dice que cre&iacute;a que <em>Isabel</em> era un libro sobre el silencio. Ah&iacute; de alguna manera me di cuenta de que s&iacute;: yo hab&iacute;a pasado un tiempo tratando de indagar sobre el silencio y que eso siempre me interes&oacute;. Ya con el libro publicado segu&iacute; pensando en qu&eacute; hab&iacute;a detr&aacute;s de algunos silencios de Isabel. Una de las cosas que me hab&iacute;a cautivado eran unas escenas que hab&iacute;an sucedido despu&eacute;s del robo de las manos de Per&oacute;n, que no hab&iacute;an entrado en el libro. <strong>Primero era Isabel enter&aacute;ndose de la profanaci&oacute;n de la tumba y el robo y despu&eacute;s ella decidiendo venir a la Argentina porque ten&iacute;a muy buen di&aacute;logo con (Ra&uacute;l) Alfons&iacute;n. </strong>Isabel viene a la Argentina y abre una causa aqu&iacute;. A los veintipico de d&iacute;as, decide regresar a Espa&ntilde;a y estando en Ezeiza el avi&oacute;n tiene una amenaza de bomba. Finalmente llega a Espa&ntilde;a. Y ah&iacute; se entera de que, mientras ella estuvo en Argentina, hab&iacute;an entrado a Puerta de Hierro a robar. A robar, a profanar, o a desordenar, a dejar un mensaje ah&iacute;. Todo eso termina con Isabel junto a una colega y a un fot&oacute;grafo del diario <em>El Pa&iacute;s </em>recorriendo la residencia y un poco posando para la c&aacute;mara, con todo el desastre de las cajas desordenadas alrededor. Una mucama la llama y le dice que en la cocina hab&iacute;a algo que quer&iacute;a que viera. <strong>Se acerca y ve que, sobre una mesa redonda, hab&iacute;a una estatuilla del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, que ya estaba en la casa, con las manos cortadas. </strong>Ella ve eso y por supuesto que se altera. Un colaborador le dice &ldquo;se&ntilde;ora, &iquest;qu&eacute; es esto? &iquest;qui&eacute;nes son?&rdquo;. Y ella dice una frase que bien podr&iacute;a ser el t&iacute;tulo de una novela: &ldquo;Son los mismos de siempre&rdquo;. Intent&eacute; profundizar con el entorno de Isabel desde entonces y todo el tiempo recib&iacute;a la misma respuesta: que ella nunca pudo superar todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n. Entonces yo dec&iacute;a &ldquo;&iquest;las manos?&rdquo;. &ldquo;No, no, todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n&rdquo;, me respond&iacute;an. Eso por un lado. Despu&eacute;s, yo soy de juntar cosas viejas. Hace tiempo que ven&iacute;a buscando un ejemplar original del diario <em>Noticias</em> del 2 de julio del &lsquo;74. <strong>En esa tapa, que escribe Walsh y que consigo finalmente, hay una frase que me parec&iacute;a incre&iacute;ble sobre la muerte de Per&oacute;n: &ldquo;la noticia tardar&aacute; en volverse tolerable&rdquo;. </strong>Con todo eso en un momento pens&eacute; que hab&iacute;a que seguir d&aacute;ndole vueltas algo al cuerpo de Per&oacute;n, a su muerte de Per&oacute;n, al silencio de Isabel. Sobre si el pa&iacute;s lo toler&oacute;. No lo toler&oacute;. Lo super&oacute;, no lo super&oacute;. Y empec&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En ese camino, decidiste que este, como los dos anteriores, iba a ser una novela de no ficci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo describir&iacute;as a este g&eacute;nero?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&eacute; que hay un amplio mundo de opiniones respecto al periodismo narrativo y todas sus derivaciones. Justo ven&iacute;a escuchando un podcast donde habla <strong>Leila Guerriero</strong>. Ella lo llama &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, pero la entrevistadora le dice &ldquo;periodismo corp&oacute;reo&rdquo;, &ldquo;periodismo de sentidos&rdquo;, incluso habla del &ldquo;uso de recursos narrativos&rdquo;. No lo tengo tan claro o no s&eacute; bien c&oacute;mo se arman esas fronteras.<strong> En todo caso creo que son maneras de contar. S&iacute; pienso mucho, cuando escribo, en el pacto de lectura con el lector. Y ah&iacute; trato de ponerme generoso con la extensi&oacute;n de los cap&iacute;tulos, con la extensi&oacute;n de las escenas.</strong> Por otra parte, nunca parto de un hecho que no exista. Siempre parto de un hecho que existi&oacute;, que fue un hecho real. No uso la palabra &ldquo;verdad&rdquo; porque tambi&eacute;n en estos d&iacute;as estoy pensando un poco sobre qu&eacute; es la verdad. Y no te digo esto en relaci&oacute;n a lo que hoy se llama <em>posverdad</em>, m&aacute;s bien porque me interesa pensar en la verdad en un libro en el sentido de lo que pasa ah&iacute; dentro, en lo que el lector cree que sucede. Por eso creo que esta es una novela de no ficci&oacute;n, una novela hist&oacute;rica de no ficci&oacute;n. A la vez, trato de poner mucho ritmo en lo que escribo. A veces pienso que influye mucho mi laburo hist&oacute;rico en la calle con c&aacute;maras, con recorrido, con territorio. Y con el hecho de mirar, &iquest;no? <strong>Walsh dec&iacute;a esto de que escribir es escuchar. Y me parece que tambi&eacute;n escribir es mirar y encontrar ah&iacute; un punto para poder contar.</strong>&nbsp;
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                    alt="En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red."
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                En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red.                            </span>
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        <strong>&ndash; El libro empieza con un relato de las &uacute;ltimas horas de Per&oacute;n, en un &aacute;mbito muy cerrado como la Residencia de Olivos. &iquest;C&oacute;mo reconstruiste eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, a m&iacute; siempre me interesa la contracara de lo que en general se cree que pas&oacute; o que fue. Si se quiere, Per&oacute;n es uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s encumbrados de nuestro siglo XX, y quise pensar c&oacute;mo alguien s&uacute;per poderoso c&oacute;mo &eacute;l transita su vulnerabilidad. Ah&iacute; tom&eacute; el riesgo de escribir ese primer cap&iacute;tulo, en el que la verdad dud&eacute; mucho, desde los ojos de &eacute;l. Con &eacute;l viendo su muerte y c&oacute;mo se va apagando su vida. Despu&eacute;s, lo que se cuenta, sucedi&oacute; as&iacute;. <strong>&Eacute;l pas&oacute; varios d&iacute;as encerrado en esa habitaci&oacute;n de Olivos. Incluso varios d&iacute;as sin Isabel y sin (Jos&eacute;) L&oacute;pez Rega porque estaban en una gira por Europa. </strong>Y estaba solo. Per&oacute;n muere un poco en esa soledad, si bien es un presidente que muere en el centro del poder como es la Quinta de Olivos, muere en esa soledad. Despu&eacute;s, a la hora de escribir, no fue tan dif&iacute;cil acceder a esos &uacute;ltimos minutos b&aacute;sicamente porque Per&oacute;n muere rodeado de siete m&eacute;dicos muy j&oacute;venes entonces, que eran m&eacute;dicos del Hospital Italiano. Cuando digo jovencitos digo personas de 23, 24, 26 a&ntilde;os. Pude entrevistarlos a tres de ellos que viven. <strong>Tambi&eacute;n habl&eacute; con dos de las enfermeras y habl&eacute; con otra fuente pol&iacute;tica, que me pidi&oacute; no identificarla.</strong> As&iacute; que,&nbsp;a 52 a&ntilde;os de la muerte de Per&oacute;n, hay todav&iacute;a mucha gente viva que vio el final.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cont&aacute;s en el libro que en esa habitaci&oacute;n hab&iacute;a cables y un sistema para escuchar lo que pasaba. No s&eacute; si quedaron esas grabaciones o qu&eacute; pas&oacute; con el material.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ese es un dato espectacular. Hay un cable desclasificado de la CIA que lo menciona. Y a eso la CIA llega a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n que le dan fuentes del entorno de Per&oacute;n. Porque s&iacute;, dentro del entorno de Per&oacute;n hab&iacute;a personas que hablaban con la CIA. Esto tiene que ver con L&oacute;pez Rega. <strong>Tanto en Puerta de Hierro como en Olivos &eacute;l hab&iacute;a decidido poner un sistema de micr&oacute;fono de alta sensibilidad, ubicado entre las pertenencias que Per&oacute;n sol&iacute;a tener en su mesita de luz. </strong>Ese micr&oacute;fono, seg&uacute;n varias fuentes me confirman, replicaba lo que pasaba en esa habitaci&oacute;n y lo conectaba con una suerte de parlante que ten&iacute;a L&oacute;pez Rega en su cuarto. Algunos creen que era un sistema similar a lo que hoy conocemos como <em>baby call</em> para los beb&eacute;s. L&oacute;pez Rega estaba muy obsesionado con que los m&eacute;dicos supieran escuchar la manera en que Per&oacute;n respiraba, &iexcl;como si los m&eacute;dicos no supieran darse cuenta si en esa respiraci&oacute;n podr&iacute;a haber alguna afecci&oacute;n pulmonar! As&iacute; que ese sistema existi&oacute;. <strong>Lo que nadie me pudo confirmar es si quedaron en alg&uacute;n lugar grabaciones de esos audios</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de esa intimidad, vienen los funerales que, a diferencia de lo anterior, se dan en p&uacute;blico, con multitudes yendo a despedirse. Ah&iacute; reconstru&iacute;s los preparativos, los tironeos y la decisi&oacute;n que tienen que tomar cuando van pasando las horas y el cuerpo empieza a descomponerse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, despu&eacute;s de la muerte de Per&oacute;n empieza una disputa, un tironeo por ese cuerpo. Quiz&aacute;s el primer tironeo simb&oacute;lico lo tiene el pueblo. <strong>Es decir, el pueblo con su presencia en las calles logra que ese velatorio popular se estire y por la cantidad de gente que hab&iacute;a adentro no hab&iacute;a manera de cerrar el velatorio</strong>. Entonces Casa Militar les pide a los m&eacute;dicos que hicieran algo con el cad&aacute;ver. Quien estaba justo en ese momento era el doctor (Alberto) Tamashiro, que hoy est&aacute; jubilado y con los a&ntilde;os termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un hemodinamista muy prestigioso, &Eacute;l es el que intervino: pidi&oacute; que le fueran a buscar algunos elementos al Hospital Italiano. El velatorio se cerr&oacute; por unas tres horas, y es ah&iacute; cuando a Per&oacute;n le inyectan una soluci&oacute;n qu&iacute;mica de formol con agua destilada.<strong> Esto involuntariamente hace que el cuerpo se convirtiera en una figura de piedra. Lo momificaron, de alguna manera. No lo embalsamaron, que es otro proceso muy distinto. A partir de ese momento empieza a aparecer la disputa del cuerpo. </strong>Ese velatorio fue multitudinario, se hizo en el Sal&oacute;n Azul del Congreso. Ah&iacute; pasaba el pueblo a mirar y ah&iacute; estaba Isabel, que cada dos por tres que iba a secarle un poco el rostro. Tambi&eacute;n estaba L&oacute;pez Rega. Por ah&iacute; pasaban los ministros. Por ah&iacute; pasaba la pol&iacute;tica. Pero b&aacute;sicamente en ese momento el cuerpo era del pueblo. Algo que me interesaba en este libro, con el laburo en la hemeroteca y por ah&iacute; para amargarme por c&oacute;mo laburamos hoy en d&iacute;a, fue rescatar c&oacute;mo cubrieron los cronistas de la &eacute;poca todo esto. <strong>Ah&iacute; est&aacute; Walsh con esa tapa de </strong><em><strong>Noticias</strong></em><strong>. Ah&iacute; est&aacute; Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez, en </strong><em><strong>La Opini&oacute;n</strong></em><strong>, con una reconstrucci&oacute;n incre&iacute;ble de lo que fue el velatorio. </strong>Y ah&iacute; hay una figura de un periodista que se llamaba <strong>Heriberto Kahn</strong>, un tipo que ten&iacute;a muy buenos v&iacute;nculos con la Marina, que es el tipo que despu&eacute;s se lleva puesto a L&oacute;pez Rega con un par de investigaciones para el diario <em>La Opini&oacute;n</em>. Despu&eacute;s no qued&oacute;, pero en un momento el libro ten&iacute;a di&aacute;logos entre Walsh y Tom&aacute;s Eloy. A m&iacute; me interesa mucho el v&iacute;nculo entre ellos porque creo que representaban ideas distintas, pero con una rigurosidad muy parecida. Y bueno, Tom&aacute;s trae mucho a Walsh en <em>Santa Evita</em>. De hecho lo culpa de haberlo contagiado con la obsesi&oacute;n de la b&uacute;squeda del cad&aacute;ver de Evita a partir del cuento <em>Esa mujer</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">López Rega estaba muy obsesionado con que los médicos que lo trataban supieran escuchar la manera en que Perón respiraba</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Siguiendo el relato, despu&eacute;s plante&aacute;s otra etapa, que es la de la cripta en la Quinta de Olivos, donde tambi&eacute;n van a llevar los restos de Evita. Ah&iacute;, tambi&eacute;n, empiezan estos comentarios o rumores sobre que se escuchan ruidos extra&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, a fines del &lsquo;74 Isabel, L&oacute;pez Rega y todo el gobierno empezaba a mostrar lo que finalmente fue, un gobierno con mucha falencia de gesti&oacute;n. En paralelo hab&iacute;a mucha violencia pol&iacute;tica en la Argentina, mucho quilombo econ&oacute;mico. Entonces sienten que tienen que dar un golpe de efecto. Y ese golpe de efecto, m&aacute;s el sentimiento de un Per&oacute;n solo en Olivos, los lleva a tramar una operaci&oacute;n s&uacute;per secreta para ir a Puerta de Hierro a buscar los restos de Evita que hab&iacute;an quedado ah&iacute; en un altillo, tras la devoluci&oacute;n que los militares hab&iacute;an hecho en el &lsquo;71. <strong>Dijeron &ldquo;Traigamos el cad&aacute;ver de Evita y que est&eacute;n juntos&rdquo;. Para eso se arma una operaci&oacute;n de inteligencia para llevar adelante ese viaje, se miente con el destino del avi&oacute;n que se usa.</strong> Isabel misma rosquea con sus amigos del franquismo porque un avi&oacute;n con L&oacute;pez Rega y treinta tipos sacando un cuerpo de Espa&ntilde;a iba a levantar sospechas. Finalmente traen el cuerpo y contratan a un tipo que se llama Domingo Isaac Tellechea, un escultor que completa el trabajo que hab&iacute;a hecho Pedro Ara con el cuerpo de Evita. Ah&iacute; quedan entonces los dos en la cripta. Sobre los ruidos, son comentarios que surgen primero entre los miembros de Casa Militar que cuidaban la cripta y algunos trabajadores de la Quinta y, despu&eacute;s del golpe, de parte de los soldaditos del Ej&eacute;rcito que pusieron a custodiar tambi&eacute;n. <strong>&iquest;Eran ruidos extra&ntilde;os? &iquest;Eran grillos? &iquest;Era el viento? &iquest;Era la imaginaci&oacute;n de ellos? La verdad es que no se sabe, pero es lo que le sirve a la esposa de Videla para pedir que los retiren de ah&iacute;.</strong> Lo que pasa es que con esto se abre la pregunta, es el ruido de la &eacute;poca tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo es la negociaci&oacute;n entre la dictadura de Videla y las familias de Per&oacute;n y Eva para sacarlos de Olivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Videla nombra a un tipo de absoluta confianza, de apellido Cerd&aacute;, que era como un auditor general del gobierno militar, y la persona que intelectualmente les serv&iacute;a como de cierto soporte normativo de algunas decisiones. &Eacute;l es el que arma como un grupo de tareas con las dos misiones para no levantar polvareda y sacar esos dos cuerpos de ah&iacute;. Se hace en dos operativos. <strong>Por un lado, hab&iacute;a mucho miedo sobre si llevarla a Evita a la b&oacute;veda familiar en Recoleta porque eso iba a demandar agudizar la seguridad del cementerio. Lo mismo con Per&oacute;n en Chacarita, fue todo en la clandestinidad, sin hacer mucho revuelo. </strong>De hecho revis&eacute; y en algunos diarios de la &eacute;poca reci&eacute;n publican algo de informaci&oacute;n veinte d&iacute;as despu&eacute;s. Creo que el tema tambi&eacute;n se diluy&oacute; en el miedo de la dictadura, &iquest;qui&eacute;n iba a ir con un bombo al cementerio, a Chacarita o a Recoleta?&nbsp;
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                    alt="Este año salió la edición española del libro &quot;Emboscada&quot; de Facundo Pastor, publicado por el sello Paripé Books."
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                Este año salió la edición española del libro &quot;Emboscada&quot; de Facundo Pastor, publicado por el sello Paripé Books.                            </span>
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        <strong>&ndash; Cambiando brutalmente de d&eacute;cada y yendo a los 80 se registra el robo de las manos de Per&oacute;n. En el libro hac&eacute;s un repaso detallado sobre c&oacute;mo era esa tumba familiar, c&oacute;mo fue la profanaci&oacute;n. Es un episodio realmente muy extra&ntilde;o.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy extra&ntilde;o. <strong>El otro d&iacute;a una colega me dec&iacute;a que hay cierto inveros&iacute;mil en la historia argentina. Pero el hecho concreto sucedi&oacute;. No est&aacute; n&iacute;tido cu&aacute;ndo, de qu&eacute; manera exacta, ni qui&eacute;nes fueron. </strong>S&iacute; est&aacute; n&iacute;tido que sucedi&oacute;. Podr&iacute;an haber sido esos &ldquo;mismos de siempre&rdquo; que menciona Isabel, pero ni siquiera es n&iacute;tido si viene por el lado de la derecha o de la izquierda. S&iacute; ocurre, con el paso del tiempo, que empiezan a aparecer algunas cuestiones en la causa judicial que vinculan al episodio con sectores de inteligencia militar, especialmente del Batall&oacute;n de Inteligencia 601 que tuvo un desempe&ntilde;o muy fuerte durante la dictadura. De lo que se pudo reconstruir judicialmente se sabe que cerca del 29 o 30 de junio del 87, alguien se mete en la b&oacute;veda de la familia Per&oacute;n y se mete con uno de los famosos juegos de 12 llaves. Logran sacar el cuerpo, sin abrir mucho el caj&oacute;n, aunque hacen un agujero y rompen la madera de cedro. Tambi&eacute;n rompen un cobertor met&aacute;lico que ten&iacute;a y amputan o cortan las manos de Per&oacute;n. Eso sucede. Tambi&eacute;n se comprueba que roban un poema que le hab&iacute;a escrito Isabel y estaba en la tumba y que ese poema reaparece cortado en tres partes cuando los profanadores vuelven a manifestarse tiempo despu&eacute;s. <strong>Por eso, con el Batall&oacute;n 601 activo, aunque con un funcionamiento distinto del que ten&iacute;an en la dictadura, hay varios episodios opacos. </strong>Por eso digo que el robo de las manos de Per&oacute;n para m&iacute; es uno de los enigmas m&aacute;s sustanciales de la historia argentina hasta el d&iacute;a de hoy. Es un tema abierto. Y est&aacute; relacionado con algo que ya hab&iacute;a ocurrido con las desapariciones durante la dictadura. Es que en este pa&iacute;s hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesi&oacute;n por los cuerpos peronistas. Con apropiarse de ellos. Como si la apropiaci&oacute;n de los cuerpos peronistas deviniera en la apropiaci&oacute;n del poder. <strong>Cuando roban el cad&aacute;ver de Evita es el Servicio de Inteligencia del Ej&eacute;rcito y ese coronel que Walsh bien describe en </strong><em><strong>Esa mujer</strong></em><strong> el que se encarga de la misi&oacute;n con la que despu&eacute;s enloquece. Cuando le devuelven a Per&oacute;n 18 a&ntilde;os despu&eacute;s el cuerpo de Evita es el coronel Cabanillas el que le toca la puerta, que tambi&eacute;n era de Inteligencia. </strong>Cuando tienen que sacar los cuerpos de Eva y Per&oacute;n de Olivos porque la esposa de Videla dijo &ldquo;yo no voy a convivir con esos mugrientos&rdquo;, el propio Videla le encarga la misi&oacute;n a un integrante del Ej&eacute;rcito con muy buenos v&iacute;nculos con la inteligencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El robo de las manos de Perón para mí es uno de los enigmas más sustanciales de la historia argentina hasta el día de hoy. Es un tema abierto. Y está relacionado con algo que ya había ocurrido con las desapariciones durante la dictadura.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final del libro cont&aacute;s el traslado de los restos de Per&oacute;n a la quinta de San Vicente en 2006 y los disturbios posteriores. Son hechos m&aacute;s cercanos en el tiempo, &iquest;te toc&oacute; cubrir eso como periodista? &iquest;C&oacute;mo lo analizaste veinte a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me toc&oacute; transmitirlo en vivo todo, incluso cuando apareci&oacute; Madona Quiroz. El libro abre con el pueblo disputando ese cuerpo para poder venerarlo y cierra con los trabajadores, una vez m&aacute;s, disput&aacute;ndose la cercan&iacute;a a Per&oacute;n. <strong>Tal vez, la tristeza del &lsquo;74 y algo del silencio de entonces deviene en ese bullicio de San Vicente.</strong> En esos tiros medio devaluados tambi&eacute;n, porque si lo pensamos como una reedici&oacute;n de Ezeiza, ac&aacute; apenas vemos a un sindicalista que custodiaba a Pablo Moyano que saca un rev&oacute;lver y dispara contra otra persona de la UOCRA. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n sea una especie de reflejo o una grieta dentro del peronismo que posiblemente desde ese tiro hasta ac&aacute; se haya ensanchado tanto que hoy lo lleva a tener que disputar nuevamente sus liderazgos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor."
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                Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Sos joven pero, por tu trayectoria en los medios, viviste una etapa bastante anal&oacute;gica. De hecho contabas que te gustan los archivos, juntar papeles, indagar en hemerotecas. &iquest;C&oacute;mo atraves&aacute;s este tiempo que es digital, que te lleva a mostrar en poco tiempo en un reel tu trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que me quedo mil veces m&aacute;s con el mundo anal&oacute;gico. <strong>El mundo digital me angustia sobremanera. Sin caer en lugares comunes de cosas que escuchamos todo el tiempo, siento que lo digital es una nueva forma de la esclavitud y no tengo claro bien a d&oacute;nde va.</strong> S&iacute; tengo claro que atenta contra algo que es sumamente valioso, que es la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n. Y con esto no me refiero solamente a lo laboral, me preocupa esta especie de invasi&oacute;n que tenemos que me lleva a preguntarme c&oacute;mo se constru&iacute;an los v&iacute;nculos humanos hace 50 a&ntilde;os y c&oacute;mo los construimos ahora, en base a qu&eacute; calidad de tiempo y de disposici&oacute;n y de entrega. Y creo que eso replicado en el tiempo va a dar error y va a llevarnos algo que es feo. <strong>A todo esto, cuando eso estaba empezando a angustiarme, llega la inteligencia artificial. </strong>Pero bueno, intento convencerme de que la inteligencia artificial es una oportunidad para volver a depositar esperanza en el ser humano, que creo que se hab&iacute;a perdido un poco. Las herramientas tecnol&oacute;gicas son bienvenidas porque no es que soy un necio, obviamente. Cuando lleg&oacute; internet, tambi&eacute;n hab&iacute;a miedo y preocupaci&oacute;n y con el tiempo se incorpor&oacute;. Pero, ahora, no s&eacute;, creo que a las m&aacute;quinas las tenemos que manejar los humanos y no ellas a nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por estas horas, varias noticias involucraron a periodistas. </strong><a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/javier-milei-difundio-casi-1000-mensajes-contra-el-periodismo-en-sus-redes-sociales-durante-las-nid06042026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Le&iacute;a hace un rato una nota de Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez Yebra, en La Naci&oacute;n</strong></a><strong>, que da cuenta de unos mil insultos o cuestionamientos al periodismo&nbsp;por parte del presidente el fin de semana de Pascua en Twitter. Acaban de anunciar que dieron de baja algunas acreditaciones de periodistas con acceso a la Casa Rosada. &iquest;C&oacute;mo analiz&aacute;s este oficio en este contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es muy dif&iacute;cil. Por un lado, creo que desde hace un tiempo el periodismo est&aacute; como en un permanente ultim&aacute;tum. Y esto pasa no solo por el ataque sistem&aacute;tico de quien hoy detenta el poder.<strong> Creo que tambi&eacute;n est&aacute; en un ultim&aacute;tum por la precarizaci&oacute;n laboral que hay, por el pluriempleo. </strong>Volvemos a lo de antes: si hay algo que ten&iacute;a el periodismo en otros tiempos era su deber de pensar, de interpretar, de acercarle algo a la gente. Si esa actividad est&aacute; agobiada por el pluriempleo y por el bullicio permanente que viene del poder, lo que atravesamos es una doble amenaza. Por eso me parece que no es solamente un presidente que, en vez de trabajar, pasa gran parte de las horas del d&iacute;a retuiteando insultos, sino que tambi&eacute;n estamos afectados por la precarizaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n del salario de los periodistas. <strong>Son cosas que van de la mano y atentan directamente contra la libertad de expresi&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Juan Domingo Perón,Isabel Perón,Peronismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los días chinos, las series de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-chinos-series-abril_129_13131910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b250157-3407-42df-b75d-247a84a198b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los días chinos, las series de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Aunque retorne como fragmentos incomprensibles, si es intenso, un recuerdo es un destino&rdquo;</em>. <strong>Beatriz Sarlo, </strong><em><strong>No entender</strong></em><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;Me interesa la memoria como algo medio roto y exagerado. Porque lo que nos queda, en realidad, son las esquirlas de la memoria. La memoria siempre moldea las impresiones que tenemos y a partir de eso trabajamos sobre esas heridas que nos han dejado, sobre esas marcas para una reconstrucci&oacute;n que siempre tiene algo exagerado&rdquo;</em>, me dijo hace un tiempo el escritor y cineasta&nbsp;<strong>Santiago Loza </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a>. Volv&iacute; a leerla despu&eacute;s de mirar su bell&iacute;sima pel&iacute;cula <em>Los d&iacute;as chinos</em> (se puede ver en el Malba, <a href="https://malba.org.ar/evento/los-dias-chinos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; las funciones y los horarios</a>) donde Loza justamente recuerda un viaje a China y trata de reconstruirlo a partir de los fragmentos que se trajo de all&aacute;: tomas que grab&oacute; con una c&aacute;mara (se propuso hacer una por d&iacute;a) y textos que escribi&oacute; en una suerte de diario (se propuso, tambi&eacute;n, anotar alguna cosa por d&iacute;a).&nbsp;
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        <strong>Dos.</strong> Lleg&oacute; hace unas semanas, me dispongo a leerlo ahora. <em>&ldquo;Libro de mis vidas&rdquo;</em> y <em>&ldquo;Como unas memorias&rdquo;</em> son la bajada y el t&iacute;tulo que eligi&oacute; la escritora&nbsp;<strong>Margaret Atwood</strong> para su reciente autobiograf&iacute;a. <strong>Aunque, en realidad, los dos elementos parecen intercambiables: una u otra cosa podr&iacute;a funcionar como t&iacute;tulo principal o al rev&eacute;s.</strong> En un mundo que pide catalogaci&oacute;n permanente, me gustan varios gestos ac&aacute;, que se pueden percibir ya desde la tapa: que no se tome tan en serio y que hable de &ldquo;como&rdquo; unas memorias; que prefiera el plural para esas memorias y para referirse a sus &ldquo;vidas&rdquo;; y, claro, ese viceversa entre &ldquo;vidas&rdquo; y &ldquo;memorias&rdquo;. <em>&ldquo;Todo escritor es al menos dos personas: la que vive y la que escribe (...). La que se dedica a escribir tiene acceso a todo cuanto hay en la unidad de almacenamiento de memoria. </em><em><strong>La que se dedica a vivir puede tener cierta idea de lo que su yo escritora se trae entre manos, pero menos de lo que podr&iacute;a pensarse.</strong></em><em> Conforme escribes, no te observas a ti misma escribiendo, porque si te pones a analizar tu, por as&iacute; llamarlo, proceso mientras te encuentras en pleno vuelo, te quedar&iacute;as de piedra. &iquest;Es la escritura entonces un estado de trance, como podr&iacute;a indicar el relato de Coleridge sobre su escritura de Kubla Khan? No exactamente (...). Aun as&iacute;, no puede pasarse por alto la sensaci&oacute;n de que hay otra cosa que toma el mando; demasiados escritores han dado fe de ello&rdquo;</em>, dice Atwood en la introducci&oacute;n.&nbsp;
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                Libro de mis vidas, de Margaret Atwood.                            </span>
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        <strong>Tres. </strong>Tambi&eacute;n por estas semanas recib&iacute; y leo a cuentagotas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autobiograf&iacute;a de la escritora&nbsp;</a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Agatha Christie</strong></a>. Ella, como <strong>Margaret Atwood</strong>, al principio sinti&oacute; una especie de reticencia ante la tarea de escribir sus memorias (de hecho arranc&oacute; en 1950 y entreg&oacute; el texto quince a&ntilde;os m&aacute;s tarde). Pero en alg&uacute;n momento, como un desv&iacute;o, aparecieron algo as&iacute; como las ganas. <em>&ldquo;Deber&iacute;a crear una novela policial, pero, con la urgencia natural que tiene todo escritor de escribir lo que no se debe, siento deseos inesperados de redactar mi autobiograf&iacute;a&rdquo;</em>, cuenta en un tramo del libro y m&aacute;s adelante sigue: &ldquo;<em><strong>Pens&aacute;ndolo bien, &lsquo;autobiograf&iacute;a&rsquo; es una palabra demasiado solemne, que sugiere un estudio de la propia vida</strong></em><em> (...). Puesto que se conoce tan poco de ella, somos como el actor que no tiene m&aacute;s que unas pocas palabras en el primer acto; se las dan por escrito con algunas anotaciones e ignora el resto (...). Participar de algo que no se entiende en absoluto es una de las cosas m&aacute;s intrigantes de la vida&rdquo;</em>.
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                Autobiografía, de Agatha Christie.                            </span>
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        <strong>Cuatro.</strong> En <em>Los d&iacute;as chinos</em>, Santiago Loza parece entrar en trance para cruzar vida &ndash;o su expresi&oacute;n m&iacute;nima, d&iacute;as: esos que pas&oacute; en China para hacer una residencia de escritura&ndash; y memoria. <strong>En apenas una hora, la pel&iacute;cula intercala las palabras &ndash;muchas veces rotas de Loza, que adem&aacute;s hace la voz en off&ndash; con las im&aacute;genes fascinantes que captur&oacute;.</strong> Lo que me gust&oacute; especialmente fue que se alejara de las estridencias que podr&iacute;an aparecer en cualquier narraci&oacute;n sobre China &ndash;con su idioma tan distante del nuestro, con sus templos colosales, con sus millones de habitantes&ndash; para detenerse en lo exiguo, en lo inasible. Loza no es un turista, le escapa a &ldquo;la obligaci&oacute;n de asombrarse&rdquo;, como dice, se desv&iacute;a. Loza es un escritor que se mueve; <strong>que vive, en sus propias palabras, huyendo</strong>. La China enorme, el gigante asi&aacute;tico, a trav&eacute;s de su sensibilidad para mirar &ndash;y para recordar&ndash; se asoma entonces a partir de escenas min&uacute;sculas (hay tomas de perfiles de edificios que asumimos que deben ser impactantes, de tiendas de venta de reptiles, de jardines preciosos, de rincones ins&oacute;litos). No se trata, de ning&uacute;n modo, de un gesto de subestimaci&oacute;n o indiferencia; por el contrario, lo que se expone es una suerte de quiebre, de parte de por el todo: c<strong>omo si a partir de mostrar esas vi&ntilde;etas de lo que hizo en China, Loza se preguntara por lo que China hizo de &eacute;l</strong>. Loza es como el actor de las primeras escenas de la obra que no tiene c&oacute;mo saber lo que pasa despu&eacute;s. Los d&iacute;as chinos, entonces, son d&iacute;as de transitar, de registrar, de escaparse, de no entender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as incomprensibles (d&iacute;as tambi&eacute;n que, con el tiempo, insistir&aacute;n en volverse recuerdo) empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas de abril.</strong> Las principales plataformas de streaming tienen previstos diversos estrenos que llegar&aacute;n a sus servicios a lo largo de todo el mes. Entre otros, se anunci&oacute; la vuelta de algunas series esperadas como <em>Euphoria</em>,<strong> el estreno de largometrajes de gran repercusi&oacute;n internacional como </strong><em><strong>El agente secreto</strong></em> y el desembarco de grandes producciones al formato hogare&ntilde;o con la versi&oacute;n audiovisual de la novela <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, de Isabel Allende.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, espero con mucha expectativa el regreso de <em>Hacks</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasmas-brasil-vuelta-risa_129_13102155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como les cont&eacute; por ac&aacute;</a> y, dado que mencionamos arriba a <strong>Margaret Atwood</strong> y es una autora que me encanta, voy a buscarme un rato para ver <em>Los testamentos</em>, la versi&oacute;n audiovisual de su novela que lanza Disney+.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n que por estos d&iacute;as tambi&eacute;n volvi&oacute; <em>Amigos y vecinos</em> a Apple TV+ (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/guardaespaldas-casa-series-ligeras_129_12229366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de esa serie por ac&aacute;</a>). Y por supuesto que hay mucho m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; un repaso con las fechas, las plataformas y los avances</a>.
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                    alt="Las plataformas de streaming se renuevan con series y películas durante abril."
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                Las plataformas de streaming se renuevan con series y películas durante abril.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas que llegan a lo largo de abril al streaming </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire. </strong><em>&ldquo;No estoy loca. Solo escribo lo que pienso. Y me sale como me sale. Si estuve dos d&iacute;as enteros reflexionando acerca de la muerte, es porque me pareci&oacute; necesario hacerlo. Tengo setenta a&ntilde;os de edad, exactamente veinte menos de lo que ten&iacute;a mam&aacute;. &iquest;Cu&aacute;nto me queda? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo me queda antes de que los problemas o las enfermedades me hagan la vida invivible? No s&eacute;. Es lindo vivir&rdquo;</em>. En <em>Bali</em> (Entrop&iacute;a, 2026), la reciente novela de <strong>Federico Jeanmaire</strong>, una maestra jubilada y viuda escribe textos as&iacute;. Son correos electr&oacute;nicos que tienen como destinatario a su hermano, un hombre que se fue a vivir a otro pa&iacute;s y pareciera ignorarla, i<strong>ncluso cuando ella le cuenta que acaba de morir la madre de ambos despu&eacute;s de a&ntilde;os de vivir con Alzheimer</strong>.
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                Bali, de Federico Jeanmaire.                            </span>
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        Es a partir de la escritura de estos mensajes que la mujer comienza a reconstruir su vida antes y despu&eacute;s de esa p&eacute;rdida, los d&iacute;as en los que tuvo que cuidar a su madre y seguirla en los vaivenes de esa enfermedad con los recursos que encontr&oacute; a mano, el duelo que atraviesa y las infinitas posibilidades que se abren a partir de esa ausencia. Con escenas muy graciosas y muy crudas a la vez, <strong>Jeanmaire teje un encantador relato sobre el cuidado que, siguiendo los recovecos de la enfermedad, oscila entre lo luminoso y la insoslayable penumbra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; al escritor para hablar de este libro. Pueden encontrar la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Autor de más de 20 novelas, Federico Jeanmaire es uno de los escritores más talentosos de la literatura argentina."
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                Autor de más de 20 novelas, Federico Jeanmaire es uno de los escritores más talentosos de la literatura argentina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire, fue publicada por Entrop&iacute;a. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.&nbsp;</strong><em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli.</strong> Una de las mejores pel&iacute;culas argentinas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que tuvo su estreno local y estuvo varios meses en cartel en el auditorio del Malba, llega ahora al streaming. Se trata de <em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli</strong>, que se podr&aacute; ver en la plataforma HBO Max desde el 10 de abril.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/encanto-clandestino-tres-libros-rescatados_129_12008211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les coment&eacute; por ac&aacute;</a>, el largometraje transcurre en un terreno opaco, encantadoramente turbio. All&iacute; se mueve Maribel Felpeto, la narradora de la historia. Tambi&eacute;n su madre Alejandra y un grupo de personas que trabaja para ellas o se dedica al mismo rubro: <strong>el negocio de la quiniela clandestina en el sur del conurbano bonaerense</strong>. Los d&iacute;as parecen calcados, con mecanismos m&aacute;s o menos repetidos (hay personas encargadas de &ldquo;levantar&rdquo; las apuestas por el barrio, otras de trasladar dinero, otras de cargar los datos a un sistema digital bastante r&uacute;stico, la mayor&iacute;a, hacia el final de la jornada, de fijarse los n&uacute;meros que salieron sorteados y saber si se gan&oacute; o se perdi&oacute; dinero), pero algo en el &uacute;ltimo tiempo parece estar modific&aacute;ndose. <strong>Es que se habla de posibles allanamientos, de cambios en la estructura policial, de nuevos interesados en entrar en una actividad ilegal y vertiginosa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El gran hallazgo de la pel&iacute;cula es la singular manera que encontr&oacute; el director para contar una historia que oscila entre lo policial y lo familiar mediante una combinaci&oacute;n extraordinaria de registros. Por un lado, decidi&oacute; usar im&aacute;genes reales de un archivo incre&iacute;ble (una serie de videos caseros que le sirven para reponer el contexto &iacute;ntimo de las protagonistas: las dos mujeres y Hugo, el patriarca, que muri&oacute; misteriosamente y les leg&oacute; el negocio). <strong>En esa zona de la pel&iacute;cula, que se aproxima al cine documental, hay im&aacute;genes ochentosas magn&eacute;ticas de fiestas, de fulgores pasados, de viajes. </strong>Pero tambi&eacute;n est&aacute; la otra, la del presente de la historia, con el registro ficcional que muestra el d&iacute;a a d&iacute;a de las apuestas y ese ambiente que se va volviendo cada vez m&aacute;s inquietante. All&iacute; se suman capas de texturas: las c&aacute;maras de seguridad donde se mueven las Felpeto, el hiperrealismo, el seguimiento palmo a palmo de los movimientos de todos.
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli, se puede ver por HBO Max. M&aacute;s sobre la pel&iacute;cula, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/encanto-clandestino-tres-libros-rescatados_129_12008211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Apostilla.</strong> Llega ese momento del a&ntilde;o que es un poco &ldquo;te amo, te odio, dame m&aacute;s&rdquo;, como dijimos en ediciones anteriores. En apenas un pu&ntilde;ado de semanas se abrir&aacute;n las puertas de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que esta vez se prepara para celebrar su edici&oacute;n 50 con varias novedades. El encuentro literario, uno de los m&aacute;s importantes del mundo en idioma espa&ntilde;ol del rubro, <strong>se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo</strong> y promete, seg&uacute;n adelantaron sus autoridades, la presencia de dos ganadores del Premio Nobel (el sudafricano <strong>J.M. Coetzee y el chino Mo Yan</strong>), numerosas muestras especiales para celebrar el aniversario redondo, homenajes a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y actividades que contar&aacute;n con la presencia de destacados autores locales e internacionales con Per&uacute; como pa&iacute;s invitado de honor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer algunos detalles m&aacute;s en esta nota que arm&eacute;</a>, con los nombres de los invitados, algunas actividades destacadas, las expectativas (moderadas) de los expositores. Seguramente nos crucemos por La Rural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior."
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                En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Por estas horas lleg&oacute; a las salas de cine de Argentina <em>Padre madre hermana hermano</em>, de <strong>Jim Jarmusch</strong>. La pel&iacute;cula est&aacute; planteada en un tr&iacute;ptico y es una rareza, un experimento minimalista que explora distintos v&iacute;nculos familiares (<a href="https://www.micropsiacine.com/2026/04/estrenos-critica-de-padre-madre-hermana-hermano-father-mother-sister-brother-de-jim-jarmusch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta cr&iacute;tica</a> que hizo <strong>Diego Lerer</strong> en su sitio <em>Micropsia</em> pueden leer m&aacute;s).&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Como todav&iacute;a no tengo muy claro qu&eacute; pienso de la pel&iacute;cula, <strong>en este espacio prefer&iacute; enfocarme en la m&uacute;sica de este y de otros largometrajes de Jarmusch</strong>. <a href="https://open.spotify.com/playlist/251rca0FYq5fPRTyIIUkLy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden escuchar una lista que re&uacute;ne buena parte de las canciones que suenan en sus obras m&aacute;s conocidas</a>. Tom&eacute; de ah&iacute; varias y tambi&eacute;n de la banda sonora de <em>Padre madre hermana hermano</em> y las sum&eacute; a nuestra lista compartida. Como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=985eb92653984f97" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Este fin de semana parece ser el fin de semana de las ferias literarias y aleda&ntilde;os. Anoto algunas, por si andan con ganas de darse una vuelta (la mayor&iacute;a tiene entrada gratuita). En C&oacute;rdoba capital, este s&aacute;bado y este domingo tendr&aacute; lugar la feria <em>Tilde</em>, <strong>con 120 editoriales de todo el pa&iacute;s y la presencia de escritoras como Alejandra Kamiya, Mar&iacute;a Gainza, Esther Cross</strong>.&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/tildeferiaeditoriales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires, dejo la informaci&oacute;n de tres. Tambi&eacute;n s&aacute;bado y domingo, llega una nueva edici&oacute;n de la feria <em>Migra</em>, dedicada como siempre al arte impreso. <a href="https://www.instagram.com/p/DVV85sYgPsq/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El encuentro ser&aacute; en LABA</a> (Fraga 648, CABA), de 14 a 21. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVV85sYgPsq/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El s&aacute;bado, en paralelo, se llevar&aacute; adelante la Feria Nido, que se organiza en la asociaci&oacute;n Aves Argentinas (Matheu 1248, CABA) y <strong>donde habr&aacute; a la venta libros, arte, ilustraciones y objetos artesanales vinculados con el arte y la naturaleza</strong>. M&aacute;s, <a href="https://www.instagram.com/p/DWfDJa0kVgU/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, en Palermo (Cabrera 4358) se podr&aacute; visitar FLIPA. Adem&aacute;s de una serie de charlas (entre otros y otras <strong>estar&aacute;n presentes Mart&iacute;n Kohan y Dolores Reyes</strong>), participar&aacute;n varias editoriales independientes que pondr&aacute;n a la venta sus t&iacute;tulos. &ldquo;<em>Con tu entrada a la FLIPA ($10.000) te llev&aacute;s 3 cheques de $4.000 para descuentos en libros de los stands&rdquo;</em>, explicaron los organizadores. Toda la informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DV9n8glESrC/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWfDJa0kVgU/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-chinos-series-abril_129_13131910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 09:00:36 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed784903-292d-4f15-8253-89a3be36f518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Bali”, una novela con una protagonista que, entre la ternura, la fantasía y la crudeza, recuerda sus días cuidando a su madre con Alzheimer. La particular mirada del escritor sobre la convivencia con la enfermedad, el humor en la literatura y su interés por los cementerios.</p><p class="subtitle">50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No estoy loca. Solo escribo lo que pienso. Y me sale como me sale. Si estuve dos d&iacute;as enteros reflexionando acerca de la muerte, es porque me pareci&oacute; necesario hacerlo. Tengo setenta a&ntilde;os de edad, exactamente veinte menos de lo que ten&iacute;a mam&aacute;. &iquest;Cu&aacute;nto me queda? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo me queda antes de que los problemas o las enfermedades me hagan la vida invivible? No s&eacute;. Es lindo vivir&rdquo;</em>. En <em>Bali</em> (Entrop&iacute;a, 2026), la reciente novela de <strong>Federico Jeanmaire</strong>, una maestra jubilada y viuda escribe textos as&iacute;. <strong>Son correos electr&oacute;nicos que tienen como destinatario a su hermano, un hombre que se fue a vivir a otro pa&iacute;s y pareciera ignorarla</strong>, incluso cuando ella le cuenta que acaba de morir la madre de ambos despu&eacute;s de a&ntilde;os de vivir con Alzheimer.
    </p><p class="article-text">
        Es a partir de la escritura de estos mensajes que<strong> la mujer comienza a reconstruir su vida antes y despu&eacute;s de esa p&eacute;rdida</strong>, los d&iacute;as en los que tuvo que cuidar a su madre y seguirla en los vaivenes de esa enfermedad con los recursos que encontr&oacute; a mano, el duelo que atraviesa y las infinitas posibilidades que se abren a partir de esa ausencia. Con escenas muy graciosas y muy crudas a la vez, Jeanmaire teje un encantador relato sobre el cuidado que, siguiendo los recovecos de la enfermedad, oscila entre lo luminoso y la insoslayable penumbra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Bali&quot;, de Federico Jeanmaire, salió por la editorial Entropía.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo naci&oacute; este libro?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, yo tengo a mi madre enferma con Alzheimer. Este a&ntilde;o cumple 94, est&aacute; en mi pueblo, Baradero. <strong>Hasta el a&ntilde;o pasado yo iba semana por medio y me quedaba con ella dos o tres d&iacute;as mientras las dos chicas que la cuidaban se tomaban su descanso</strong>. Cualquiera que haya vivido la situaci&oacute;n lo sabe: es algo tremendamente duro. Cada vez que volv&iacute;a, pensaba si pod&iacute;a escribir una novela sobre esa situaci&oacute;n. Pero claro, estaba muy triste y al pensar en escribirla casi desde lo personal, protagoniz&aacute;ndola mi madre y yo, de alguna manera sent&iacute;a que no me iba de Baradero, que quedaba atrapado en algo. Intent&eacute; cuatro, cinco, seis veces y no pude. Hasta que en un momento dado me acord&eacute; de otra mujer que hab&iacute;a tenido la misma enfermedad: la abuela de Gabriela, la madre de mi hijo. <strong>Esta mujer, La Gringa, era una persona s&uacute;per divertida y cuando empez&oacute; con la enfermedad era m&aacute;s divertida todav&iacute;a. No sab&eacute;s las cosas que inventaba y c&oacute;mo se re&iacute;a</strong>. Nosotros &iacute;bamos con ganas a verla, a escucharla porque nos divert&iacute;amos mucho. As&iacute; fue que de alguna manera empec&eacute;, aunque claro que mi madre est&aacute; metida en todo el libro. Y est&aacute; muy metida por algo que hizo ella y que para m&iacute; fue fundamental, y para muchos de mi generaci&oacute;n: comprarnos en cuotas los tomos de la enciclopedia <em>Lo s&eacute; todo</em>. Eran doce vol&uacute;menes de colores, que se vend&iacute;an casa por casa en los &lsquo;60. A mi pueblo iba el vendedor una vez por mes, llevaba el volumen, le pagabas la cuota y al otro mes te tra&iacute;a el siguiente. Mi mam&aacute; fue la que hizo el esfuerzo para que los tuvi&eacute;ramos en casa. Cuando descubr&iacute; que quer&iacute;a escribir esta novela volv&iacute; a leerlos todos. En esta relectura, entend&iacute; c&oacute;mo me hab&iacute;a influido teniendo 6 o 7 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Es hermoso el t&iacute;tulo, la idea de lo completo, de saberlo todo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro. Es que de alg&uacute;n modo era lo que vos sent&iacute;as. El volumen por ah&iacute; tra&iacute;a un cap&iacute;tulo con la historia de Roma. Al lado ten&eacute;s un cap&iacute;tulo sobre qu&eacute; hay dentro de una gota de agua que cae en la lluvia. <strong>&iexcl;Y al lado c&oacute;mo es la vida de los gusanos! </strong>Entonces, ese chico que era yo a los 6 lo le&iacute;a, lo terminaba y dec&iacute;a &ldquo;lo s&eacute; todo&rdquo;. O sea, fin del misterio para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La novela es una novela epistolar, est&aacute; armada con mails que la narradora le escribe a su hermano. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; esa forma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo nunca s&eacute; muy bien explicar c&oacute;mo es que se me ocurren las formas (risas). Lo que s&iacute; s&eacute; es que, al contrario de otros escritores, a m&iacute; la forma se me impone. No es que yo la pienso de antemano y digo &ldquo;esto lo tengo que escribir de esta manera&rdquo;. Qu&eacute; s&eacute; yo, por ah&iacute; los mismos narradores son los que me van dictando qu&eacute; es lo que puedo hacer. En este caso que sea una narradora en primera persona es bastante l&oacute;gico porque la primera persona te acerca m&aacute;s al dolor y tambi&eacute;n a la diversi&oacute;n, o a lo que sea. La primera persona siempre est&aacute; m&aacute;s cerca de eso. &iquest;C&oacute;mo se me ocurri&oacute; que hubiera un supuesto hermano en otro sitio y que ella le escribiera? La verdad es que no tengo el recuerdo de c&oacute;mo fue. <strong>Pero s&iacute;, finalmente me parece que es un recurso que me permiti&oacute; ir contando la vida del presente de la narradora, la vida del pasado de la narradora, la relaci&oacute;n con la madre y con el hermano. Relaciones de familia que estas enfermedades tambi&eacute;n complican y mucho.</strong> Porque, en el fondo, el Alzheimer es una enfermedad que de alg&uacute;n modo implica demencia senil para la v&iacute;ctima y tambi&eacute;n, a otra escala, implica un mont&oacute;n de demencias para los que tenemos que cuidar en alg&uacute;n momento a esa persona. Porque te juro que vos no sal&iacute;s igual de cualquiera de esas historias. En mi caso particular, soy una persona que podr&iacute;amos definir como un poco hipocondr&iacute;aco. O mucho (risas). Desde que le pasa esto a mi madre y yo conviv&iacute; de esta manera con ella, yo me olvido mucho m&aacute;s las cosas y en alg&uacute;n momento lo empec&eacute; a atribuir a que ya estoy enfermo de lo mismo. Y en realidad no s&eacute; si es as&iacute;, no tengo ni idea. Pero ojal&aacute; que no sea verdad (risas).
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                Jeanmaire nació en la localidad bonaerense de Baradero, en 1957.                            </span>
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        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, la narradora, a partir de la enfermedad de su madre, percibe algo parecido y tambi&eacute;n reflexiona alrededor de c&oacute;mo pensamos, c&oacute;mo recordamos y c&oacute;mo escribimos. De hecho est&aacute; todo el tiempo hablando del orden y el desorden como organizadores de varios aspectos de su vida. &iquest;Qu&eacute; le pasa con eso a esta mujer?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Bueno, supongo que tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n que tiene que ver con esa enfermedad. Esa enfermedad es muy rara porque implica un desorden absoluto en la vida de alguien y en la vida de los que lo rodean. En el libro cuento apenas un par de cosas pero te podr&iacute;a contar miles. Porque vos, cuidando a alguien con esa enfermedad, ten&eacute;s que estar al mismo tiempo controlando absolutamente las cosas que hace esa persona y al mismo tiempo participando del descontrol. <strong>Por ejemplo, qu&eacute; s&eacute; yo, la semana pasada yo estuve con mi mam&aacute; y durante todo un d&iacute;a fui un sobrino para ella. El d&iacute;a anterior que hab&iacute;a ido yo era su primo el cura. Y no te queda otra que jugar ese papel: estuve contando cosas que ignoro por completo acerca de lo que piensa un cura sobre varios temas.</strong> Pero como cuidador necesit&aacute;s vivir en el desorden para poder ordenar, estar alerta. Al mismo tiempo vos no pod&eacute;s contradecir porque contradecir lo &uacute;nico que logra es un malestar en las personas que puede provocar en ellas momentos jodidos o violentos. Muchas de estas cosas hablan del orden y del desorden. Y sobre todo el orden y el desorden mental que le pasa a estas personas, pero tambi&eacute;n te pasa a vos como cuidador. A esta narradora de la novela yo intent&eacute; escribirla tambi&eacute;n contando un poco el desorden mental de quien cuida. Porque quien cuida no queda a salvo de la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este escenario tan crudo, fuiste por el lado del humor. &iquest;Qu&eacute; te pasa a vos con el humor, con escribir desde el humor?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Supongo que, como en casi todo en lo que tiene que ver con un escritor, hay que vincular los libros que te gustan, tu biblioteca y tu forma de ser. Qu&eacute; s&eacute; yo, yo por un lado soy cervantino, o sea que no podr&iacute;a no gustarme el humor. El grotesco no me gusta, por ejemplo, pero s&iacute; me gusta la iron&iacute;a, me gustan un mont&oacute;n de clases de humor. Y me parece que cuentan al mundo de una manera inteligente, no s&eacute;, que ayuda a entenderlo o que ayuda a hacerle preguntas, digamos. No s&eacute; c&oacute;mo explicarlo. Despu&eacute;s, no s&eacute;, trato de re&iacute;rme de casi todo, incluso de las peores cosas que me pasan. <strong>Por ejemplo, si vuelvo de ser todo un d&iacute;a el primo cura frente a mi madre, llego y lo cuento de una manera divertida aunque en el momento quiz&aacute;s no lo haya sido. </strong>Por ah&iacute; lo que intento en el libro tambi&eacute;n con el humor es decir algo que tiene necesariamente que pasarle a alguien que cuida a alguien con Alzheimer: cada tanto te tom&aacute;s algo livianamente y te re&iacute;s de eso que pasa o es imposible hacerlo. Es muy duro. Muy duro. Porque vos ten&eacute;s ah&iacute; un cuerpo que es igual al de tu madre, pero lo que est&aacute; adentro no es tu madre, es un hueco lleno de cosas que no entend&eacute;s. Muchas veces ella se pone a hablar, aunque ahora cada vez habla menos, y no entend&eacute;s de lo que te est&aacute; hablando. Entonces ten&eacute;s que seguirla en un juego que es muy raro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Dijiste reci&eacute;n &ldquo;yo soy un cervantino&rdquo;. Es inevitable trazar la l&iacute;nea en esta novela con una protagonista que a partir de leer una enorme cantidad de enciclopedias </strong><em><strong>Lo s&eacute; todo</strong></em><strong> y Salvat empieza a desvariar, a armarse sus ficciones, o a viajar en su cabeza con su madre al lado. &iquest;Trazaste vos tambi&eacute;n esa l&iacute;nea? &iquest;Pensaste quijotescamente cuando escrib&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, pienso que estuvo presente en todo momento El Quijote. De alg&uacute;n modo ac&aacute; la locura entre comillas de la protagonista es una locura buscada: ella va a buscar los libros a partir de algo circunstancial que sucede y eso la lleva a un primer viaje. En ese sentido no es como en El Quijote, donde al protagonista son los libros los que lo llevan a hacer las locuras que hace. Pero s&iacute;, obviamente yo lo tuve presente en todo momento y es algo que me interesa mucho. <strong>No s&eacute;, vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas. Nadie est&aacute; lejos de eso, todos nos creamos cierta locura para transitar los d&iacute;as.</strong> Llevar eso al nivel de los libros me pareci&oacute; una forma literaria de pensar c&oacute;mo cada uno se inventa esa locura para soportar determinadas circunstancias de la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por fuera del Alzheimer, en este libro volv&eacute;s a pensar en la vejez, porque la narradora tambi&eacute;n lo hace. Y aparece, una vez m&aacute;s, el cementerio como escenario por momentos muy gracioso, un espacio que ya trabajaste desde el ensayo en un libro anterior. &iquest;Por qu&eacute; volviste a los cementerios? &iquest;Qu&eacute; pasa ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Bueno, quiz&aacute;s porque estoy m&aacute;s cerca (risas). A m&iacute; me pas&oacute; una cosa, que supongo que le debe pasar a mucha gente: hasta determinada edad yo no pasaba ni cerca de los cementerios. Pero bueno, a partir de algunas cosas que tuve que atravesar, como la muerte de mi padre o de mi abuela a la que amaba, o de mi t&iacute;a, empec&eacute; a ir muy a cuentagotas al cementerio a visitarlos. Despu&eacute;s pas&oacute; una cosa que yo cuento en <em>Lo que resta de la vida</em>: mi hijo se va a vivir a Chacarita y tomamos la costumbre de los s&aacute;bados ir a caminar por el Cementerio Brit&aacute;nico o el Cementerio Alem&aacute;n. No s&eacute; por qu&eacute; lo hicimos, pero nos resultaba curioso inventarse historias con los apellidos, los nombres de los muertos y un mont&oacute;n de cosas. Despu&eacute;s, a m&iacute; me pasa que si yo voy al cementerio de mi pueblo, en el cual est&aacute;n mi padre, mi abuela y mi t&iacute;a, cuando los voy a ver me doy cuenta de que entablo un di&aacute;logo con ellos. <strong>Con el tiempo he descubierto que casi toda la gente que va a los cementerios lo hace. Y por ah&iacute; gente que no va a los cementerios lo hace igual, habla con sus muertos en su casa o cuando est&aacute; en la playa tirado al sol, en los momentos que lo necesita. Digamos que la comunicaci&oacute;n sigue abierta con personas que no est&aacute;n. </strong>Y entonces el cementerio, despu&eacute;s de visitar varios, me parece ahora un lugar si se quiere extra&ntilde;o pero tambi&eacute;n tremendamente humano. El cementerio tambi&eacute;n es un espacio que replica los miedos y no s&eacute; si un poco tambi&eacute;n las esperanzas de una sociedad. Los miedos seguro. El miedo a la muerte es algo que te habita no s&eacute; si durante toda la vida, pero a partir de cierta edad seguro. Y eso se focaliza en un lugar espec&iacute;fico que es el cementerio. La palabra <em>cementerio</em> viene de dormitorio, es donde duermen los muertos. Pero eso quiere decir tambi&eacute;n que uno imagina que est&aacute;n durmiendo. Por eso es que uno va y a veces habla con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de visitar varios, el cementerio me parece ahora un lugar si se quiere extraño pero también tremendamente humano. El cementerio también es un espacio que replica los miedos y no sé si un poco también las esperanzas de una sociedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, la protagonista arma como una especie de escenario muy teatral para hacerlo. Se lleva la sillita, tiene di&aacute;logos tremendos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo supongo que eso tambi&eacute;n tiene que ver con el Quijote seguro y con mi pueblo. Los pueblos son lugares muy locos. Por ah&iacute; pasan las mismas cosas que en cualquier gran ciudad, pero ah&iacute; te enter&aacute;s. Y lo de los di&aacute;logos me interesa tambi&eacute;n por c&oacute;mo son en mi pueblo. Creo que la manera de dialogar se me meti&oacute; a m&iacute; en mi literatura absolutamente porque la gente no pregunta las cosas frontalmente. A veces hay algo que ya sabe porque le lleg&oacute; un chisme de alguien,&nbsp;entonces te maneja la conversaci&oacute;n de una manera como para que si vos ten&eacute;s ganas le cuentes. Esa forma de dialogar tan el&iacute;ptica, tan rara, a m&iacute; me atrae, me apasiona porque es la historia m&iacute;a. Es la manera en la cual me cri&eacute; comunic&aacute;ndome. Es decir, cuid&aacute;ndome de c&oacute;mo contestaba las cosas y cuid&aacute;ndome de c&oacute;mo preguntaba las cosas. <strong>Entonces la forma de dialogar en un pueblo es muy divertida pero es muy compleja y uno tiene que estar muy atento a c&oacute;mo se comunica. </strong>Vos la ten&eacute;s que aprender de muy chico para no equivocarte, para no errarle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Pensando en esto de c&oacute;mo se dicen las cosas, la narradora de la novela en alg&uacute;n momento vuelve sobre sus palabras, da vueltas, confiesa que algo que dijo en realidad no fue tan as&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; decidiste exponer esas fracturas del propio relato, contar esa parte tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ah&iacute; hay una cuesti&oacute;n que creo que est&aacute; en much&iacute;simos de mis libros. A m&iacute; me gusta exhibir que lo que estoy escribiendo es ficci&oacute;n y lo que est&aacute;s leyendo es ficci&oacute;n. Y exhibirlo tambi&eacute;n provoca una cierta cosa tanto en la escritura como en la lectura, algo que tiene que ver con la verdad. <em>Veros&iacute;mil</em> me parece una palabra antigua ya. <strong>Yo creo que la literatura, en todo caso, apunta a una verdad que es distinta de la verdad de la no escritura. Y bueno, ah&iacute; hay un punto.</strong> En la exhibici&oacute;n se produce un encuentro entre escritura y lectura que creo que es sano, que est&aacute; bueno, que es decir &ldquo;bueno, estoy leyendo esto, es una historia, me la estoy creyendo, no me la estoy creyendo&rdquo;. Por eso apunto a que el sentido lo d&eacute; finalmente la lectura y que vos hagas lo que puedas con todo eso que yo garabate&eacute;, que yo escrib&iacute;, que yo ambicion&eacute;. El que tiene que poner todo de s&iacute;, el que tiene que terminar eso es el lector.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí me gusta exhibir que lo que estoy escribiendo es ficción y lo que estás leyendo es ficción. Y exhibirlo también provoca una cierta cosa tanto en la escritura como en la lectura, algo que tiene que ver con la verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Te voy a citar. En </strong><em><strong>La vida, la novela y el amor</strong></em><strong>, tu libro anterior, habl&aacute;s de escribir novelas &ldquo;para poner entre par&eacute;ntesis el mundo, el verdadero, para lanzarnos al encuentro de otro mundo, el imaginado&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo te est&aacute;s llevando con ese par&eacute;ntesis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; me pas&oacute; que, al principio de este momento tan raro de la Argentina, hace dos a&ntilde;os y tres meses, me costaba mucho escribir porque me costaba mucho no estar todo el tiempo inform&aacute;ndome y pensando por qu&eacute; llegamos hasta ac&aacute;, c&oacute;mo llegamos hasta ac&aacute;, qu&eacute; es lo que nos pas&oacute;, d&oacute;nde quedaron todas nuestras ilusiones. Con el tiempo yo no creo que te vayas acostumbrando pero te das cuenta de que hay que seguir viviendo. En otro sentido, me hacer acordar a algunas cosas que trabaj&eacute; en un libro que se llama <em>W&euml;rra</em>. Ah&iacute; el tema, justamente, era c&oacute;mo vive la gente la guerra. Me acuerdo de haber le&iacute;do un libro que contaba en Francia, por ejemplo, gente que iba a refugios que por lo general eran s&oacute;tanos de bares o qu&eacute; s&eacute; yo, y todos los amores que nacieron en esos s&oacute;tanos. Porque la vida contin&uacute;a. <strong>Lo vemos ahora:&nbsp;a un tipo se le ocurre empezar a tirar bombas sobre una ciudad y matar a un mont&oacute;n de gente nada m&aacute;s que porque el lugar est&aacute; lleno de petr&oacute;leo. Est&aacute; claro que hay d&iacute;as en los cuales tu vida no puede desenfocarse de ah&iacute;. </strong>Pero por suerte la vida tiene eso de que tiene que continuar. Entonces uno se sobrepone y hace lo que lo hace feliz, que en mi caso escribir. As&iacute; que, s&iacute;, yo sigo escribiendo. Lo que no quita que haya d&iacute;as en los cuales no lo pueda hacer porque pas&oacute; algo que fue demasiado fuerte y entonces tengo que estar todo el d&iacute;a pendiente de eso, viendo qu&eacute; puedo hacer, hablando con amigos, leyendo, escuchando la radio. Es un poco eso. Pero la vida sigue y las guerras terminan, los gobiernos cambian.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Alzheimer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1453a86-a2cd-4acc-8334-04186a3074b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación El Libro confirmó la presencia de J. M. Coetzee y Mo Yan, además de numerosas actividades con autores locales y visitantes internacionales del 23 de abril al 11 de mayo. El precio de las entradas, la programación especial y las expectativas moderadas de los expositores por la baja en las ventas que atraviesa sector.</p></div><p class="article-text">
        A poco menos de un mes de su apertura, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se prepara para celebrar su edici&oacute;n 50 con varias novedades. El encuentro literario, uno de los m&aacute;s importantes del mundo en idioma espa&ntilde;ol del rubro, se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo y <strong>promete, seg&uacute;n adelantaron sus autoridades, la presencia de dos ganadores del Premio Nobel (el sudafricano J.M. Coetzee y el chino Mo Yan)</strong>, numerosas muestras especiales para celebrar el aniversario redondo, homenajes a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y actividades que contar&aacute;n con la presencia de destacados autores locales e internacionales con Per&uacute; como pa&iacute;s invitado de honor.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que varios expositores consultados por este medio oscilan entre el entusiasmo y las expectativas moderadas ante la nueva edici&oacute;n de la Feria porte&ntilde;a por la complejidad de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y la baja del consumo en general &ndash;que en el rubro de los libros se acent&uacute;a todav&iacute;a m&aacute;s&ndash;, <strong>desde la Fundaci&oacute;n El Libro, organizadora del evento, se proponen celebrar el medio siglo de vida con un despliegue mayor al de las ediciones anteriores</strong>.
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                    alt="El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga."
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            <span class="title">
                El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga.                            </span>
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        En una presentaci&oacute;n a la prensa que ofrecieron las autoridades esta semana, <strong>Christian Rainone</strong>, presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro, afirm&oacute; que para este especial aniversario, la Feria cuenta con el apoyo de numerosas instituciones p&uacute;blicas y privadas. Entre otros, destac&oacute; <strong>la &ldquo;fuerte presencia&rdquo; de China y el acompa&ntilde;amiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-presento-innovacion-celebrar-50-ediciones-2026_1_12680290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hizo &eacute;nfasis en la idea de &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo; y destac&oacute; el relanzamiento de la p&aacute;gina web y el nuevo logo de la Feria para la edici&oacute;n 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        Rainone celebr&oacute;, adem&aacute;s, que en esta fecha especial <strong>&ldquo;la venta de los espacios fue un &eacute;xito&rdquo;</strong> y que los expositores ser&aacute;n alrededor de 450, unos 30 m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWPOQm-mTE2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/feria-libro-le-respondio-milei-cancelacion-ve-han-evaluado-no-les-conviene_1_11335011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pol&eacute;micas suscitadas entre la entidad y el gobierno de Javier Milei desde la llegada de los libertarios a la Casa Rosada</a>, <strong>desde la Fundaci&oacute;n informaron que nuevamente, salvo la Biblioteca Nacional, las entidades culturales que dependen del Ejecutivo nacional no tendr&aacute;n un stand en la Feria</strong>, pero s&iacute; que ofrecer&aacute;n actividades durante una noche particular en la pista central del predio, adem&aacute;s de la presencia de la Comisi&oacute;n Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), que har&aacute; sus tradicionales compras de libros.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la asistencia de las autoridades durante la inauguraci&oacute;n, Rainone asegur&oacute; que las invitaciones a los representantes del Poder Ejecutivo nacional han sido enviadas <strong>aunque todav&iacute;a no pudo confirmar si el secretario de Cultura de la Naci&oacute;n, Leonardo Cifelli, estar&aacute; presente para dar el tradicional discurso protocolar</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025."
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            <span class="title">
                Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025.                            </span>
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        Durante su intervenci&oacute;n el a&ntilde;o pasado, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/abucheos-autoridades-nacionales-provocacion-cifelli-discurso-juan-sasturain-abrio-feria-libro-2025_1_12246353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con palabras que tuvieron un tono provocativo para los escritores y representantes del sector cultural presentes en la sala</a>, Cifelli le dedic&oacute; un ins&oacute;lito agradecimiento especial a <strong>Karina Milei</strong> &ldquo;por su apoyo constante&rdquo; a su gesti&oacute;n, lo que provoc&oacute; un encendido repudio del p&uacute;blico, que lo abuche&oacute; y cant&oacute; contra las pol&iacute;ticas del gobierno nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ustedes sacaron el cepo o lo sac&oacute; Milei?, pregunt&oacute; desde el estrado y en tono de chicana el funcionario libertario, que <strong>poco despu&eacute;s se retir&oacute; acompa&ntilde;ado por un peque&ntilde;o grupo que aplaudi&oacute; levemente su discurso</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Libros prohibidos, programaci&oacute;n destacada</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre es una alegr&iacute;a compartir con la prensa las novedades de cada edici&oacute;n. Pero en esta oportunidad en que celebramos el 50&deg; aniversario de la Feria del Libro de Buenos Aires, esa felicidad se multiplica. <strong>Organizar la programaci&oacute;n es un esfuerzo enorme, pero tener la certeza de que ese esfuerzo va a ser disfrutado por cientos de miles de visitantes le da sentido a todo lo que hacemos</strong>. Ojal&aacute; que este a&ntilde;o, una vez m&aacute;s, cada libro encuentre a ese lector que lo est&aacute; esperando&rdquo;, expres&oacute; por su parte el director de la Feria, <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de confirmar la presencia de los ganadores del Nobel, Mart&iacute;nez adelant&oacute; que, entre muchos otros, <strong>llegar&aacute;n este a&ntilde;o autores como Leonardo Padura, Arturo P&eacute;rez Reverte, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Beno&icirc;t Coquil, Kim Ho-yeon, Frank B&aacute;ez, Nona Fern&aacute;ndez, Adriana Calcanhotto, Kiran Desai y Andrea Bajani </strong>para participar de mesas, encuentros y debates. A ellos se sumar&aacute;n los autores y autoras que formar&aacute;n parte de la delegaci&oacute;n de Per&uacute;, el pa&iacute;s invitado de honor, que eligi&oacute; como lema &ldquo;Caminos que nos unen&rdquo; para dar cuenta del v&iacute;nculo entre esa naci&oacute;n y la Argentina.
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                    alt="Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        De los nombres locales, <strong>confirm&oacute; los de Dolores Reyes, Mart&iacute;n Kohan, Eduardo Sacheri, Claudia Pi&ntilde;eiro y Laura Ramos</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        El director de la Feria tambi&eacute;n inform&oacute; que la inauguraci&oacute;n <strong>estar&aacute; a cargo de las escritoras Selva Almada, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara y Leila Guerriero</strong> y que la charla, moderada por la periodista <strong>Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell</strong> el 23 de abril a partir de las 18, se llevar&aacute; a cabo en la pista central de La Rural. Ese nuevo espacio, con capacidad para m&aacute;s de 1200 personas, en esta oportunidad ofrecer&aacute; numerosas actividades a lo largo de las casi tres semanas de exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre la programaci&oacute;n destacada por el aniversario 50, tambi&eacute;n adelant&oacute; una serie de muestras e instalaciones que se podr&aacute;n visitar dentro del predio. <strong>Una estar&aacute; dedicada a homenajear a libros y autores censurados durante la &uacute;ltima dictadura militar, con la curadur&iacute;a de Judith Gociol</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPwI7ZbjbGD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En su intervenci&oacute;n, Mart&iacute;nez record&oacute; que durante los a&ntilde;os del gobierno de facto en la Feria &ndash;que abri&oacute; por primera vez sus puertas en 1975 y solamente se suspendi&oacute; un a&ntilde;o por la pandemia de Covid-19&ndash; <strong>hubo libros que no se pod&iacute;an exhibir &ldquo;y autores que no se pod&iacute;an nombrar&rdquo;</strong> y que con esta iniciativa buscan reivindicarlos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el Pabell&oacute;n 8 habr&aacute; un espacio llamado &ldquo;50 Ferias Dibujadas&rdquo; con historietistas y dibujantes invitados a ilustrar en vivo y una exposici&oacute;n con firmas, fotos y vi&ntilde;etas que le regalaron a la entidad visitantes ilustres que pasaron por Buenos Aires a lo largo de las &uacute;ltimas cinco d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A 40 a&ntilde;os de su muerte, <strong>Jorge Luis Borges</strong> tendr&aacute; varios homenajes. Los visitantes que ingresen por la entrada ubicada en la avenida Santa Fe se encontrar&aacute;n, en el Pabell&oacute;n Ocre, con un inmenso laberinto interactivo &ldquo;que invita a los lectores a perderse entre sus pasillos mientras se oye la voz de Borges&rdquo;, detallaron. La instalaci&oacute;n, pensada entre la Feria y la editorial Penguin Random House, <strong>busca conmemorar la vigencia de la obra del autor en coincidencia con la publicaci&oacute;n, por primera vez en un solo volumen, de sus </strong><em><strong>Ensayos completos</strong></em><strong>, adem&aacute;s de las nuevas ediciones de sus </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong> y un tomo con su </strong><em><strong>Poes&iacute;a completa</strong></em>. En el predio tambi&eacute;n se podr&aacute; ver la muestra <em>Borges nacional y universal</em>, donde se expondr&aacute;n m&aacute;s de 50 revistas que tuvieron como protagonista al autor de <em>El Aleph</em>, adem&aacute;s de ediciones internacionales de sus libros en idiomas como el coreano, el japon&eacute;s y el bengal&iacute;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, <strong>no faltar&aacute;n los cl&aacute;sicos inoxidables de la Feria</strong>. La programaci&oacute;n incluye, una vez m&aacute;s, la tradicional Marat&oacute;n de Lectura, el Festival Internacional de Poes&iacute;a y la iniciativa La palabra ind&iacute;gena.
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                Jorge Luis Borges, entre los grandes homenajeados a 40 años de su muerte.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Celebraci&oacute;n e inquietud</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las editoriales, distribuidoras y distintas entidades que formar&aacute;n parte de la exposici&oacute;n <strong>por un lado aparece la alegr&iacute;a ante la celebraci&oacute;n del n&uacute;mero redondo y, por el otro, la incertidumbre</strong> por el momento que atraviesa el sector.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que una feria tan importante como la Feria del Libro de Buenos Aires se sostenga desde hace 50 ediciones de forma casi ininterrumpida en un pa&iacute;s marcado por tantos vaivenes como el nuestro es de por s&iacute; motivo de celebraci&oacute;n. No puedo evitar pensar en que este a&ntilde;o se cumplieron tambi&eacute;n 50 a&ntilde;os de otro aniversario, el del inicio de la &uacute;ltima dictadura en Argentina. <strong>Estoy convencida de que los libros son una de las tantas formas que tenemos de defender nuestra democracia</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a este medio <strong>Adriana Hidalgo Sol&aacute;</strong>, directora general de Adriana Hidalgo Editora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra editorial naci&oacute; con la idea de promover la libre circulaci&oacute;n de ideas. <strong>En estos 27 a&ntilde;os publicamos obras de autores de distintas corrientes de pensamiento que creemos merecen ser le&iacute;das. </strong>Ver c&oacute;mo editoriales tan diversas convivimos en armon&iacute;a durante la feria, y que a pesar de los contratiempos podemos seguir editando lo que queremos, me sigue conmoviendo como la primera vez&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria."
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            <span class="title">
                El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria.                            </span>
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        En el mismo sentido se manifest&oacute; ante la consulta realizada por <em>elDiarioAR</em> <strong>Leonora Djament</strong>, responsable de Eterna Cadencia Editora: &ldquo;Nos preparamos con mucho entusiasmo para la nueva edici&oacute;n de la feria del libro tanto por las novedades que publicamos en los &uacute;ltimos meses y que queremos compartir (<em>Hong</em> de Gonzalo Maier, <em>La realidad absoluta</em> de Luis Sagasti, <em>Amigos</em> de Sylvia Molloy), como por volver a juntarnos con colegas en el stand Los siete logos, espacio que compartimos hace tantos a&ntilde;os con editoriales amigas. A la vez, nos enfrentamos a esta feria con tanta incertidumbre como los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os: <strong>por un lado, la baja del consumo general y de los libros en particular es cada vez m&aacute;s alarmante y, por otro lado, los libros argentinos siguen estando caros en d&oacute;lares para los libreros y distribuidores del exterior</strong>. El panorama es realmente muy complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maxi Papandrea</strong>, director de la editorial Sigilo, tambi&eacute;n reflexion&oacute; sobre el contexto en el que se lleva adelante el encuentro literario: &ldquo;Estamos muy contentos de participar otra vez de la FIL de Buenos Aires, sobre todo este a&ntilde;o tan especial, en su 50 aniversario. <strong>En tiempos de crisis econ&oacute;mica y cultural, todo espacio de encuentro donde se hable de libros se vuelve indispensable</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos dos noticias importantes para esta feria. La primera es que anunciaremos al ganador de la segunda edici&oacute;n del Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas que organizamos doce editoriales independientes de Latinoam&eacute;rica y Espa&ntilde;a junto con la Feria Internacional de Nueva York. <strong>Se trata de un premio internacional que intenta poner de relieve la literatura original e innovadora que se est&aacute; produciendo en lengua hispana y cuyo ganador es publicado simult&aacute;neamente en doce pa&iacute;ses. </strong>La otra noticia es que iniciaremos la reedici&oacute;n de parte de la obra de <strong>Marcelo Cohen</strong> con el lanzamiento de <em>Donde yo no estaba</em>, a veinte a&ntilde;os de su primera y &uacute;nica edici&oacute;n. Esta novela, considerada la m&aacute;s importante en su obra extraordinaria, se convirti&oacute; en un objeto de culto porque hace mucho tiempo que no se consigue y por su extensi&oacute;n, de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas&rdquo;, agreg&oacute; Papandrea a este medio sobre los planes especiales del sello para esta Feria.
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                    alt="En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior."
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            <span class="title">
                En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior.                            </span>
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        Por su parte <strong>Federico Gori</strong>, responsable de la distribuidora Big Sur, que re&uacute;ne en su stand numerosos sellos independientes locales y extranjeros, sostuvo: &ldquo;Nos estamos preparando con much&iacute;simo trabajo y compromiso. <strong>Sabemos que es un contexto complejo para toda la cadena del libro, y eso nos exige ser a&uacute;n m&aacute;s creativos, cuidadosos y estrat&eacute;gicos en cada decisi&oacute;n</strong>. Al mismo tiempo, hay algo de la feria que siempre renueva el sentido de lo que hacemos: el encuentro directo entre los libros y sus lectores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese momento en que un cat&aacute;logo cobra vida en las manos de alguien, cuando una recomendaci&oacute;n se transforma en descubrimiento, es lo que nos impulsa. Estamos trabajando con esfuerzo, pero tambi&eacute;n con entusiasmo y alegr&iacute;a, apostando a que la feria vuelva a ser ese espacio vibrante donde circulan historias, ideas y conversaciones. <strong>Creemos profundamente en el libro como lugar de encuentro, y es desde ah&iacute; que encaramos esta nueva edici&oacute;n</strong>&rdquo;, concluy&oacute; Gori.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n El Libro confirmaron que de lunes a jueves, <strong>la entrada general costar&aacute; 8 mil pesos, mientras que de viernes a domingos &ndash;y tambi&eacute;n el feriado del 1&deg; de mayo&ndash;, el precio ser&aacute; de 12 mil</strong>.&nbsp;Siguen vigentes, como siempre, los d&iacute;as y horarios de acceso libre para estudiantes, docentes y jubilados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor."
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            <span class="title">
                Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor.                            </span>
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        <strong>Christian Rainone</strong> afirm&oacute; que por estos d&iacute;as est&aacute;n cerrando un acuerdo con el Banco Provincia para ofrecer descuentos en la venta de libros a sus clientes <strong>que rondar&iacute;an entre el 20 y el 25%, adem&aacute;s de la posibilidad de pagar las compras en cuotas</strong>. Tambi&eacute;n inform&oacute; que se encuentran &ldquo;negociando&rdquo; con el Banco Naci&oacute;n para ofrecer tambi&eacute;n a trav&eacute;s de esa entidad alg&uacute;n tipo de promoci&oacute;n o descuento.
    </p><p class="article-text">
        Un sondeo realizado por la Fundaci&oacute;n El Libro sobre las ventas en la edici&oacute;n 2025 de la Feria revel&oacute; que <strong>se vendieron 1.405.493 ejemplares de libros</strong> seg&uacute;n informaron los expositores que estuvieron presentes con sus stands, mientras que el volumen de venta total fue de <strong>21.353 millones de pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hecho a partir de una encuesta a los visitantes que estuvieron en el predio de La Rural en conjunto con expertos de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA), el estudio revel&oacute; entre otras cosas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que en esa oportunidad </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>solamente el 50% de los asistentes compr&oacute; libros</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tendr&aacute; lugar en el predio de La Rural, del barrio porte&ntilde;o de Palermo, del 23 de abril al 11 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre la programaci&oacute;n y las actividades, </em><a href="https://www.feriadellibro.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>en este enlace</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 03:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Libros,Selva Almada,Leila Guerriero,Fundación El Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b3d7427-979f-4dfc-ad14-c7de3e2b4f2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 50 años del golpe militar, llegaron a las librerías novelas, publicaciones ilustradas y textos de no ficción destinados a las infancias y los adolescentes. Las herramientas elegidas, los desafíos que enfrentaron autores y editores y por qué consideran crucial volver a recuperar el interés de los más chicos por la memoria colectiva y la historia reciente.</p></div><p class="article-text">
        Con preguntas precisas y punzantes (&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en la Argentina entre 1976 y 1983? &iquest;Qu&eacute; fue el terrorismo de Estado? &iquest;Por qu&eacute; desaparecieron personas? &iquest;Qu&eacute; cambios econ&oacute;micos se produjeron? &iquest;C&oacute;mo sali&oacute; nuestro pa&iacute;s de esa experiencia?&rdquo;, se lee en la contratapa de uno de ellos). Con relatos de ficci&oacute;n que incluyen el uso de la inteligencia artificial para hacer un trabajo sobre el golpe militar. Con trazos delicados e historias de exilios. Con escenas imaginarias y tambi&eacute;n con informaci&oacute;n.<strong> Distintos sellos editoriales decidieron publicar, en coincidencia con la conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe militar, libros pensados para el p&uacute;blico infantil y juvenil que abordan los episodios ocurridos en aquellos d&iacute;as</strong> de desapariciones forzadas, tortura, robos de beb&eacute;s, silencio y horror.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los principales retos a la hora de pensar un libro de no ficci&oacute;n, y de historia en particular, para el p&uacute;blico infantil y juvenil, est&aacute; ver c&oacute;mo se puede generar inter&eacute;s y valor sobre la necesidad de contar una vez m&aacute;s esta historia. <strong>Es decir, poder pensar y ayudarlos a pensar y a hacerse preguntas sobre por qu&eacute; tenemos que seguir hablando de la dictadura</strong>. Porque un desaf&iacute;os que se abre es la sensaci&oacute;n, en muchos sectores, de saturaci&oacute;n sobre el tema. A la vez, por otro lado, en otros sectores, hay mucho desconocimiento sobre la historia de la dictadura y qu&eacute; fue o cu&aacute;l es su importancia. Y, en tercer lugar, en otros espacios directamente aparecen posiciones mucho m&aacute;s cr&iacute;ticas y disruptivas, y m&aacute;s cercanas a la negaci&oacute;n o la justificaci&oacute;n de lo que fue el terrorismo de Estado&rdquo;, se&ntilde;ala ante <em>elDiarioAR</em> la historiadora, docente e investigadora <strong>Marina Franco</strong>, autora de <em>La &uacute;ltima dictadura</em>. <em>Argentina 1976-1983 </em>(Peque&ntilde;o Editor, 2026). Con ilustraciones de<strong> Pablo Lobato</strong>, la publicaci&oacute;n ofrece respuestas claras ante preguntas muy puntuales. Con una prosa n&iacute;tida, colores amables y un tono informativo pero no machac&oacute;n, por las p&aacute;ginas del libro, que est&aacute; recomendado para lectores a partir de los 10 a&ntilde;os, se brindan detalles sobre la ubicaci&oacute;n de los centros clandestinos de detenci&oacute;n, sobre la desaparici&oacute;n forzada, sobre el plan econ&oacute;mico de la dictadura. <strong>Tambi&eacute;n se da cuenta del contexto de episodios como el Mundial 1978 y el nacimiento de los principales organismos de derechos humanos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;La última dictadura&quot;, de la reconocida historiadora, investigadora y docente Marina Franco.                            </span>
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        Otra de las editoriales que decidi&oacute; conmemorar el aniversario del golpe con publicaciones dedicadas al p&uacute;blico infantil y juvenil es Siglo para Chicos, <strong>el sello dedicado a las infancias y a los adolescentes de Siglo XXI Editores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo experiencia en la edici&oacute;n de libros que abordan el tema de la memoria y los derechos: creo que es un t&oacute;pico que, en nuestro pa&iacute;s, una editorial dedicada a las infancias no puede soslayar&rdquo;, apunta <strong>Laura Leibiker</strong>, cabeza del sello y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-leibiker-editora-hay-volverles-explicar-chicos-son-riesgos-no-vivir-democracia_1_10897550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editora especializada en Literatura Infantil y Juvenil</a>, y agrega: &ldquo;Despu&eacute;s, cada editor y <strong>cada editorial tiene un posicionamiento y propone diferentes caminos para hablar del pasado: creo que siempre hay que pensar en el posible destinatario y en el contexto en el que ocurrir&aacute; la lectura</strong>; en el acompa&ntilde;amiento (de la escuela, de la familia) para contener y dar respuesta a las preguntas que queden pendientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada sobre la dificultad a la hora de abordar episodios de violencia y crudeza y el impacto que podr&iacute;an generar en lectores chicos o muy j&oacute;venes, la editora reflexiona: &ldquo;Por supuesto que hay que adecuarse a la edad del posible lector. Pero los que para m&iacute; son <strong>los mejores libros disponibles para hablar de nuestra historia utilizan un tono po&eacute;tico, met&aacute;foras e im&aacute;genes potentes que son, creo, el mejor veh&iacute;culo para contar y hacer relevante esa historia</strong> para cualquier lector que se acerque. Y no son &ntilde;o&ntilde;os ni le temen a las emociones que surjan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el p&uacute;blico infantil y en el rubro de la no ficci&oacute;n, Siglo para Chicos viene desarrollando desde su nacimiento la colecci&oacute;n Entender y Participar. &ldquo;Creemos que es un aporte muy interesante a la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, a dar respuesta a las preguntas naturales de los chicos. <strong>Seguro que, por el movimiento que habr&aacute; este a&ntilde;o en conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os, habr&aacute; m&aacute;s y m&aacute;s preguntas para responder sobre democracia, derechos humanos, justicia, violencia, institucionalidad.</strong> Y nuestros libros son una buena herramienta para abrir y profundizar esos di&aacute;logos, a veces sorprendentes, a veces inc&oacute;modos para los grandes, que se dan en casa y en la escuela&rdquo;, se&ntilde;ala Leibiker.
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                    alt="&quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes."
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                &quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes.                            </span>
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        Adem&aacute;s, pensando en el p&uacute;blico que atraviesa los primeros a&ntilde;os de la adolescencia, la editorial lanz&oacute; en febrero <em>Avisale a mi mam&aacute; </em>(<em>&ldquo;Una novela alucinada sobre la dictadura&rdquo;</em>, se lee en la bajada del libro) escrito por <strong>Monica Zwaig</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia es muy simple: Teo, el protagonista, tiene que hacer un trabajo para la secundaria sobre la dictadura y usa la IA para eso hasta que empiezan a aparecer mensajes raros. Surgi&oacute; primero con la observaci&oacute;n de que muchos adolescentes est&aacute;n usando la IA para su vida cotidiana y para los trabajos del colegio. <strong>Me dieron ganas de trabajar con eso para dialogar con el presente de los j&oacute;venes y tratar ah&iacute; de generar alg&uacute;n inter&eacute;s en leer la novela.</strong> Despu&eacute;s, me parec&iacute;a muy &uacute;til en la narrativa usar esta cuesti&oacute;n de la IA porque me permit&iacute;a traer preguntas a la historia, distintas voces y tambi&eacute;n agregar di&aacute;logos un poco absurdos a veces que para m&iacute; son una v&iacute;a de escape para alivianar el tema de la novela&rdquo;, explica ante este medio la escritora Monica Zwaig.
    </p><p class="article-text">
        Zwaig naci&oacute; en Francia porque sus padres debieron exiliarse durante la dictadura y es autora, entre otras, de la novela <em>Una familia bajo la nieve</em> donde desde la ficci&oacute;n recupera algunas escenas familiares de aquellos tiempos. Consultada sobre las diferencias a la hora de escribir aquellos textos para adultos y pensar ahora en la dictadura para cont&aacute;rsela a un p&uacute;blico joven, reflexiona: &ldquo;En mis otras novelas, especialmente en <em>Una familia bajo la nieve</em>, no quer&iacute;a hablar de la dictadura<strong>. S&eacute; que esa novela es le&iacute;da en esa clave pero yo tom&eacute; a la dictadura como un ruido de fondo nom&aacute;s, quer&iacute;a escribir sobre las relaciones de madre e hija, sobre lo dif&iacute;cil que es hablar, sobre el destierro.</strong> Cuando tocaba el tema de la dictadura lo tocaba por el costado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Monica Zwaig nació en Francia, en 1981.                            </span>
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        &ldquo;Con <em>Avisale a mi mam&aacute;</em> fue diferente porque ten&iacute;a que escribir sobre el tema de la dictadura como tema principal. Eso y el hecho de que sea para adolescentes me llev&oacute; a escribir desde un lugar de mucha humildad. Primero porque respeto mucho a los adolescentes, pienso que nos pasan el trapo y que no hay que subestimarlos para nada. <strong>Y segundo, como el tema de la dictadura es totalmente inabarcable, decid&iacute; trabajar con eso desde preguntas y desde la ficci&oacute;n, pens&aacute;ndolo siempre como un punto de partida para habilitar preguntas</strong>. Con ese esp&iacute;ritu intent&eacute; acercarme a ellos y pensando que esta novela sirva para dialogar, no para imponer respuestas&rdquo;, agrega la escritora sobre este libro que sali&oacute; publicado en colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). 
    </p><p class="article-text">
        Ese organismo, con una larga trayectoria buscando tejer puentes entre generaciones, <a href="https://cels.org.ar/sabesquefue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanz&oacute; el micrositio Sab&eacute;s qu&eacute; fue</a>, para acompa&ntilde;ar el lanzamiento de la novela y ofrecer material did&aacute;ctico a partir de preguntas sobre la dictadura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Exilio a los 8 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Con otro &aacute;ngulo, y pensado como uno de sus cl&aacute;sicos libros ilustrados, la editorial Limonero lanz&oacute; recientemente <em>Cosas peque&ntilde;as y extraordinarias</em>, <strong>escrito por Daniela Arroio y Micaela Gramajo</strong> e ilustrado con delicadeza por <strong>Nono Pautasso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me dijeron que era peligroso quedarse. Que mi t&iacute;o no aparec&iacute;a por ning&uacute;n lado y que ten&iacute;amos que irnos a otro pa&iacute;s. No pude llevarme casi nada&rdquo;</em>, cuenta Ema, la narradora de 8 a&ntilde;os de esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La historia, seg&uacute;n informaron desde Limonero, nace de la experiencia personal de las autoras, quienes, al igual que su protagonista, tienen familias divididas entre Argentina, Brasil y M&eacute;xico, el pa&iacute;s donde crecieron. <strong>Gramajo y Arroio Sandoval, las dos con formaci&oacute;n teatral, crearon inicialmente una obra de teatro con la misma tem&aacute;tica que recorri&oacute; diversos escenarios internacionales</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero."
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            <span class="title">
                &quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Memoria colectiva</strong></h2><p class="article-text">
        Varios editores consultados coinciden en se&ntilde;alar que<strong> el escenario pol&iacute;tico y social actual invita a seguir pensando en estrategias para insistir sobre la importancia de la memoria colectiva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde Peque&ntilde;o Editor, subrayan la importancia de tomar <strong>&ldquo;una posici&oacute;n &eacute;tica frente al pasado&rdquo;</strong>. &ldquo;La &uacute;ltima dictadura aplic&oacute; una violencia masiva y extrema, es decir, ejerci&oacute; un terrorismo de Estado. Adem&aacute;s, la dictadura no fue solo violencia militar, fue un proyecto para transformar la econom&iacute;a y disciplinar a la sociedad&rdquo;, apuntaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La historiadora e investigadora Marina Franco.                            </span>
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        Por su parte, la historiadora <strong>Marina Franco</strong> describe &ldquo;Dados los actuales contextos que<strong> ya no estamos en el escenario ni pol&iacute;tico ni social de hace diez a&ntilde;os</strong>, el desaf&iacute;o es construir una explicaci&oacute;n hist&oacute;rica que fuera interesante y capaz de construir puentes de acercamiento a aquellos que no est&aacute;n convencidos, o que no tienen mucha informaci&oacute;n o que son indiferentes o incluso reactivos a contar y a seguir hablando del tema&rdquo;. En su mirada, se hace necesario ampliar la mirada. Por eso, un libro como el que acaba de publicar <strong>&ldquo;no est&aacute; pensado para un p&uacute;blico convencido, sino para establecer puentes para el di&aacute;logo entre las generaciones de p&uacute;blicos m&aacute;s diversos&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto supone contar una historia con todas las dimensiones &aacute;cidas, inc&oacute;modas y complejas que tiene el pasado argentino. S<strong>upone contar una historia donde los hechos pueden ir mostrando la gravedad de lo sucedido sin necesidad de consignas, sin necesidad de etiquetas, sin necesidad de decirle al lector lo que tiene que pensar</strong>&rdquo;, concluye la historiadora.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Libros,Terrorismo de Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07db81dd-b116-462c-b424-161f6b915050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Las palabras de Anne Carson, series de marzo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno. </strong><em>&ldquo;Dicen que cuando envejecemos, a menudo recuperamos recuerdos olvidados de la infancia. Al mismo tiempo, perdemos la capacidad de recordar los a&ntilde;os intermedios. A m&iacute; todav&iacute;a no me ha ocurrido, pero puedo imaginar c&oacute;mo avanzar&aacute; a medida que se vaya consolidando la senectud. Nuestro espacio mental quedar&iacute;a ocupado de v&iacute;vidas escenas tempranas, seguidas de un largo espacio en blanco, y luego un plausible y f&uacute;til presente en el que los d&iacute;as repetitivos y las confusiones reiteradas se ir&iacute;an enturbiando. Nuestras vidas, en otras palabras, se reducir&iacute;an a una historia con un gran agujero en el centro&rdquo;</em>, apunta el escritor brit&aacute;nico <strong>Julian Barnes </strong>en <em>Despedidas</em>, su &uacute;ltimo libro. Y digo &uacute;ltimo, no en el sentido de reciente; digo &uacute;ltimo porque &eacute;l asegura que despu&eacute;s de esta publicaci&oacute;n no habr&aacute; otras nuevas de su parte. <strong>Lo escribe en los a&ntilde;os previos a cumplir 80 a&ntilde;os, como escabull&eacute;ndose del lugar com&uacute;n del n&uacute;mero redondo o para pensar si existen de verdad los puntos de partida n&iacute;tidos </strong>(en el idioma original, de hecho, el t&iacute;tulo es <em>Departure(s)</em>, con ese juego un poco en broma del plural entre par&eacute;ntesis). Como si se parara en un umbral &ndash;no hay partida sin antesala&ndash;, como si se asomara a ver desde ah&iacute; de qu&eacute; est&aacute; hecho todo eso a lo que le dice adi&oacute;s (&iquest;le dice adi&oacute;s?): los libros, la memoria, la identidad, los amores, los olvidos, las palabras.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Despedidas&quot;, del escritor británico Julian Barnes.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;Obra con permiso otorgado por el GCBA&rdquo;</em> deben ser las palabras m&aacute;s repetidas del paisaje urbano para quienes vivimos en Buenos Aires. <strong>Caminar por la ciudad es cruzarse en cada cuadra con enormes huecos tapiados, es perderse entre huellas, es verse forzados a decirle adi&oacute;s a formas conocidas.</strong> Ah&iacute; donde hab&iacute;a una casa, un garage, una construcci&oacute;n baja, ahora hay carteles que preanuncian lo que va a venir y tapias que intentan cubrir los restos de eso que fue: a los costados, las cuadr&iacute;culas que separaban los ambientes preexistentes; en el centro, un agujero insoslayable. En muchos casos, los trabajos para construir los edificios nuevos tardan en comenzar y esos lugares &ndash;que no terminan de partir, que no terminan de pasar a ser otra cosa&ndash; se convierten entonces en bald&iacute;os transitorios durante varias semanas, incluso meses. Como el tiempo pasa, el pasto crece, las plantas hacen fuerza por seguir en pie y&nbsp;las molduras, los azulejos o las cuadr&iacute;culas persisten como una fractura expuesta. Una confesi&oacute;n: me gusta pararme adelante de esos espacios y mirar un buen rato a trav&eacute;s de los orificios que, con el correr de los d&iacute;as, se hacen en los vallados met&aacute;licos que los recubren. <strong>Algunas de esas hendiduras, incluso, parecen hechas a prop&oacute;sito y permiten espiar ese vac&iacute;o que no est&aacute; tan vac&iacute;o.</strong> Un umbral un poquito cruel, a su modo, pero&nbsp;tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n a ver por &uacute;ltima vez, a pensar de qu&eacute; estuvo hecha esa ciudad que conocimos, eso que habitamos, eso que supimos construir. Eso que no termina de irse y ya empezamos a recordar.
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                &quot;Obra con permiso otorgado por el GCBA&quot;, el cartel recurrente en Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> De antesalas y umbrales habla <a href="https://revistasupernova.com/nota/a-favor-de-los-cuarenta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nota preciosa</a> <strong>Florencia Angilletta</strong> en <em>Revista Supernova </em>que lleva como t&iacute;tulo &ldquo;A favor de los cuarenta&rdquo;. Parte &ndash;aunque ya mencionamos la trampa de los puntos de partida&ndash; de una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica reveladora que tuvo con un amigo el d&iacute;a en que ella cumpli&oacute; 39 a&ntilde;os y por all&iacute; apunta: <em>&ldquo;No era lo que ven&iacute;a, era lo que ya hab&iacute;a pasado. El ruido, la incomodidad, la incertidumbre ante el cambio de d&eacute;cada pod&iacute;an quedar pegoteados en el 39. En ese umbral. Estoy siendo entusiasta, y hasta optimista. Lo s&eacute;. Pero para escribir a favor hay que estarlo. </em><em><strong>Toda ficci&oacute;n tiene su cuento de origen</strong></em><em>&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> Leo por estas horas <em>La separaci&oacute;n</em>, de <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong>. La novela arranca con una escena de partida/despedida en la terminal de Retiro. Fernando se despide ah&iacute; de su novia para irse a un pueblo de Traslasierra a visitar a su hermano. <strong>&Eacute;l arriba del micro, ella que lo mira desde la plataforma</strong>. Subrayo: <em>&ldquo;Ese umbral de partida, ese tiempo de espera, esos minutos escasos y eternos, resultan siempre raros, inc&oacute;modos, imposibles; no sabemos bien qu&eacute; hacer en ese rato, y acaso no haya nada que hacer. Ya nos hemos despedido, y sin embargo todav&iacute;a no nos vamos; ya nos hemos despedido y separado, y sin embargo est&aacute; ese tiempo que se estanca y dura, y que pertenece a la despedida tambi&eacute;n. Uno se queda mirando y haciendo muecas, sin nada que decir, ensayando el </em>demasiado lejos<em> del viaje que va a comenzar&rdquo;</em>.
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                &quot;La separación&quot;, la nueva novela de Martín Kohan.                            </span>
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        <strong>Cinco.</strong> Ese ensayo de un viaje incierto que est&aacute; por comenzar, esa escena previa a la distancia y esa potencialidad rescata la escritora <strong>Natalia Romero</strong> <a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando lee por ac&aacute; el poema </a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El umbral</em></a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de </a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Louise Gl&uuml;ck</strong></a>. <em>&ldquo;En </em>El umbral <em>hay un tiempo antes de todo, antes de la vida incluso. Quien se detiene puede encontrar algo, un tesoro. La poes&iacute;a es eso, detenimiento. Un tiempo de fascinaci&oacute;n&rdquo;, </em>se&ntilde;ala Romero. Traducido por <strong>Mar&iacute;a Negroni</strong>, el poema de Gl&uuml;ck comienza as&iacute;: &ldquo;<em>Yo quer&iacute;a quedarme como estaba,/quieta, a diferencia del mundo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Empieza una nueva edici&oacute;n de <em>Mil lianas</em>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>, en el umbral del oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Una casa sola</strong></em><strong>, de Selva Almada. </strong><em>&ldquo;A m&iacute; no me levant&oacute; ning&uacute;n patr&oacute;n. Por eso yo los desconozco&rdquo;</em>, se lee al comienzo de uno de los cap&iacute;tulos. <em>&ldquo;No me gusta que nadie me ponga el lazo, pero Lucero, y despu&eacute;s su familia, han hecho de m&iacute; una casa. Aunque yo ya tuviera tant&iacute;simos a&ntilde;os como ten&iacute;a, aunque ya tuviera mis puertas y ventanas y alero y un catre donde hab&iacute;an dormido tantos hombres a lo largo y lo ancho del tiempo, no era yo realmente una casa. Segu&iacute;a siendo un refugio, un reparo, un techo debajo del cual se dorm&iacute;a. No m&aacute;s que eso&rdquo;</em>, aparece en otro tramo del libro. En <em>Una casa sola</em> (Random House, 2026), la flamante novela de la escritora <strong>Selva Almada</strong>, la narradora principal es una casa. O mejor: <strong>una casa en mutaci&oacute;n constante, una casa que es parte de un monte, una casa que no fue siempre una casa</strong> y que, a solas desde que sus &uacute;ltimos habitantes se fueron de ella sin dejar rastros, se dedica a revisar su historia.
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                La escritora argentina Selva Almada acaba de publicar la novela &quot;Una casa sola&quot;.                            </span>
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        En un relato inquietante donde se cruzan escenas de la muerte de <strong>Justo Jos&eacute; de Urquiza</strong> con los di&aacute;logos disparatados de un grupo de gauchos espectrales, donde aparece un particular veterano de la guerra de Malvinas y desaparece una familia de trabajadores rurales que solo una mujer busca; donde los animales deambulan y las plantas crecen en ese agujero inexplicable que deja la desaparici&oacute;n, la escritora prefiri&oacute; contar un relato de resquicios. Y es gracias a que lo hizo desde ese punto de vista peculiar &ndash;reparar en lo que falta, el hueco que nadie mira pero que insiste&ndash;, que <strong>Almada consigue con talento y una prosa encantadora indagar sobre la historia argentina, las voces que no son escuchadas y la violencia</strong> siempre latente alrededor de la propiedad y la explotaci&oacute;n de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; a Selva Almada para hablar sobre este libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota en este enlace</a>.
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                Una casa sola, la nueva novela de Selva Almada.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Una casa sola</strong></em><strong>, de Selva Almada, sali&oacute; por Random House. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora. M&aacute;s novedades editoriales de marzo, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-selva-almada-martin-kohan-julian-barnes-nuevas-miradas-dictadura_1_13053712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Dos concursos. </strong>Por estos d&iacute;as se anunciaron las convocatorias a concursos literarios interesantes para quienes tengan ganas de poner en circulaci&oacute;n cuentos, novelas, cr&oacute;nicas, poes&iacute;a, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el Fondo Nacional de las Artes abri&oacute; la inscripci&oacute;n para su tradicional Concurso de Letras dirigido a escritores argentinos y a extranjeros con residencia legal en el pa&iacute;s, <strong>con premios de hasta 3 millones de pesos</strong>. &ldquo;<em>Hasta el 14 de abril se podr&aacute;n presentar obras en las categor&iacute;as Novela, Poes&iacute;a, Cuento y Ensayo/No Ficci&oacute;n. En tanto que la nueva categor&iacute;a Cr&oacute;nica contar&aacute; con plazo de inscripci&oacute;n hasta el 14 de mayo. En todos los casos, las obras deber&aacute;n ser in&eacute;ditas</em>&rdquo;, informaron desde el organismo. M&aacute;s informaci&oacute;n y las bases completas, <a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-fondo-nacional-de-las-artes-abre-el-concurso-de-letras-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV_WazoAA8u/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En paralelo, por estas horas la <strong>Feria de Editores de Buenos Aires abri&oacute; una convocatoria para quienes quieran participar como autores</strong> del libro que cada a&ntilde;o se entrega a los visitantes de la FED.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Estamos buscando 10 textos de 15.000 caracteres con espacios (m&iacute;nimo 14.000) que hablen de una forma u otra sobre el TRABAJO. Pueden ser textos de ficci&oacute;n o no ficci&oacute;n (en cualquiera de sus g&eacute;neros: ensayo, cuento, cr&oacute;nica, poes&iacute;a, etc.). </em><em><strong>Los 10 ganadores obtendr&aacute;n un premio de $200.000 cada uno y su texto ser&aacute; publicado en el libro que se entrega de forma gratuita en la FED con una tirada de 6000 ejemplares</strong></em><em>. Ten&eacute;s tiempo hasta el 17/05&rdquo;</em>, informaron desde la FED. <a href="https://www.instagram.com/p/DWB0PPYFL5t/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s detalles, por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWB0PPYFL5t/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Una mirada honesta</strong></em><strong>, de Roberto Persano y Santiago Nacif.</strong> En pocos d&iacute;as se conmemoran los 50 a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe militar en la Argentina. El fot&oacute;grafo argentino <strong>Eduardo Longoni</strong> es uno de los pocos que, con su mirada puesta en escenas, en personajes y gestos, capt&oacute; con agudeza a trav&eacute;s de su c&aacute;mara el horror de aquellos tiempos. Por estos d&iacute;as, que son tambi&eacute;n d&iacute;as de memoria, los realizadores <strong>Roberto Persano </strong>y<strong> Santiago Nacif</strong> pusieron a disposici&oacute;n para ver de manera gratuita <em>Una mirada honesta</em>, un documental que recorre la vida y las fotos de Longoni (<a href="https://vimeo.com/755304837" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enlace, aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabra-ano-mano-dios-reves_129_9774404.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coment&eacute; por ac&aacute;</a> la pel&iacute;cula cuando se estren&oacute; en 2022. Transcribo aquellas palabras por si alguno se lo perdi&oacute; o tiene&nbsp;ganas de verla ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no est&aacute;s lo suficientemente cerca&rdquo;</em>, dice el ep&iacute;grafe. <strong>El documental empieza con esas palabras que alguna vez pronunci&oacute; Robert Capa, uno de los fot&oacute;grafos que marcaron el pulso visual del siglo XX</strong> con las coberturas m&aacute;s impactantes en momentos cruciales (la Guerra Civil Espa&ntilde;ola al &ldquo;D&iacute;a D&rdquo;, la liberaci&oacute;n de Par&iacute;s y sus figuras rutilantes: un mundo capturado y vuelto a visitar cada vez que se repasan esos acontecimientos que hacen crujir todo). Un hombre que estuvo ah&iacute;, c&aacute;mara en mano.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina tambi&eacute;n tiene a su fot&oacute;grafo de trinchera, de calle, de manifestaci&oacute;n, de retrato que inmortaliza: el fot&oacute;grafo <strong>Eduardo Longoni</strong>, autor de numerosas im&aacute;genes emblem&aacute;ticas para la historia nacional. Otro hombre que estuvo ah&iacute;, c&aacute;mara en mano. De las primeras rondas de las Madres de Plaza de Mayo en la dictadura con los caballos que les tiran encima, hasta los retratos de los militares en pleno ejercicio del poder de facto. Del Juicio a las Juntas en 1985 (<em>&ldquo;la primera cobertura que hice con l&aacute;grimas en los ojos&rdquo;</em>, cuenta), hasta el documento que sirvi&oacute; para demostrar que hubo desapariciones forzadas de personas durante el copamiento del cuartel militar de La Tablada, en el gobierno democr&aacute;tico de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. <strong>Del abrazo entra&ntilde;able de Charly Garc&iacute;a cigarrillo en mano y una Mercedes Sosa apichonada, hasta la Mano de Dios</strong> &ndash;o de <strong>Diego Maradona</strong>&ndash; y todo el Mundial &lsquo;86, entre much&iacute;simas otras. El documental <em>Una mirada honesta</em> repasa la carrera y la vida de Longoni. Y lo hace como si quisiera meterse del otro lado de las fotograf&iacute;as, como si se pudiera volver a pisar el lugar donde estaban esos ojos que vieron antes que nadie tantas im&aacute;genes que se volvieron &iacute;conos.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula tiene testimonios del propio Longoni y tambi&eacute;n varias escenas en las que se lo muestra en acci&oacute;n. El fot&oacute;grafo adem&aacute;s habla con su madre (la primera persona a la que vio sacar fotos), con el artista pl&aacute;stico <strong>Eduardo Stup&iacute;a</strong> (el di&aacute;logo en el que Stup&iacute;a destaca que su arte viene de la mano de un &ldquo;alfabeto inventado&rdquo; y que lo mueve la pulsi&oacute;n <em>&ldquo;por leer algo que es ilegible&rdquo;</em> es precioso) y con un mec&aacute;nico que lo ayudar&aacute; a poner a punto un Falcon verde que acompa&ntilde;ar&aacute; una exposici&oacute;n con sus fotograf&iacute;as m&aacute;s destacadas. Con un planteo sencillo &ndash;por momentos muy emotivo&ndash; y una apuesta por ver al protagonista en movimiento, <strong>el documental se posa ah&iacute;, en la mirada de un hombre que recuerda y, a partir de su propio relato, indaga en la memoria colectiva</strong>.
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                Una foto emblemática de Eduardo Longoni en plena dictadura, durante las primeras marchas de Madres de Plaza de Mayo                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Una mirada honesta</strong></em><strong>, de Roberto Persano y Santiago Nacif, se puede ver </strong><a href="https://vimeo.com/755304837" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apostilla.</strong> La escritora argentina <strong>Camila Mermet</strong> tuvo una idea preciosa. &ldquo;<em>Del 1 al 24 de marzo voy a estar enviando por mail un poema o texto por d&iacute;a de escritores desaparecidos y desaparecidas en la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar porque a 50 a&ntilde;os decimos e insistimos: nunca m&aacute;s&rdquo;</em>, <a href="https://x.com/pidoelsilencio/status/2027220270709129312?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuso en sus redes</a>. <a href="https://pidoelsilencio.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden suscribirse en este enlace</a> para recibir de manera gratuita los textos. All&iacute;, tambi&eacute;n, pueden leer los que ya fueron saliendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong><em>&ldquo;En 2024, cumpl&iacute; sesenta a&ntilde;os, y treinta en Madrid, y eso fue un boom. Impresiona mucho. De plantearse qui&eacute;n quiero ser, me compro un vi&ntilde;edo y me dedico a la gastronom&iacute;a y a disfrutar de todo lo que gener&eacute; con mi familia, tranquilo; o me pongo a trabajar con un productor de trap uruguayo de 21 a&ntilde;os, y otros dos puertorrique&ntilde;os que hacen trap y reggaet&oacute;n, y los pongo a hacer un disco de candombe, les doy autoridad sobre canciones que he escrito con todo mi cari&ntilde;o con gente que tiene muy poca experiencia, pero un talento que me atrae&rdquo;</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jorge-drexler-creer-has-aprendido-nadie-ensenarte-peligroso_1_13067758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice en esta entrevista</a> <strong>Jorge Drexler</strong> sobre las ra&iacute;ces de su flamante disco <em>Tarac&aacute;</em>, sin dudas nacido de ese umbral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sum&eacute; algunas de sus canciones, que son magn&eacute;ticas, a nuestra banda sonora compartida. Se escucha <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en este enlace</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Un gran plan para quienes est&eacute;n el fin de semana por Buenos Aires. Hasta el 22 de marzo se llevar&aacute; adelante la Bienal de historieta, con una gran cantidad de actividades gratuitas e invitados nacionales e internacionales. Habr&aacute; mesas, talleres, exposiciones, debates y una muestra principal dedicada a <strong>Jos&eacute; Mu&ntilde;oz</strong>, uno de los historietistas argentinos de mayor relevancia a nivel mundial. <strong>Toda la programaci&oacute;n, que arranc&oacute; el 19 y se extiende hasta el domingo, tendr&aacute; lugar en la Casa de la Cultura</strong> (Av. de Mayo 575, CABA). Hay de todo y muy atractivo. <a href="https://bienaldehistorietaba.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer m&aacute;s, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las palabras de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Anne Carson</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que rescat&eacute; para este espacio la semana pasada</a> se volvieron un eco estimulante para varios de ustedes que me escribieron mensajes divinos. Gracias especiales a Melisa (&iexcl;muy conmovedoras tus palabras!), Azul, Noem&iacute;, Alejandra, Mar&iacute;a, Debora, Mat&iacute;as, Mariela, Emanuel, Gabriel, Yani y Alex. Tambi&eacute;n a Lula desde Puerto Madryn, que ley&oacute; el poema con su voz incre&iacute;ble <a href="https://www.instagram.com/p/DV2QMUMkZln/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lo comparti&oacute; por ac&aacute;</a>.&nbsp;&nbsp;Ya saben, pero por las dudas, les recuerdo que me encuentran casi siempre <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este umbral</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 09:32:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria]]></media:title>
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