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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustina Larrea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/agustina-larrea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustina Larrea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c3ca6a9-9e40-49ec-9225-4c8682d63a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De paso por Buenos Aires para presentar “Comerás flores” en la Feria Internacional del Libro, la escritora española reflexiona sobre las dificultades que todavía existen para hablar de la violencia contra las mujeres. El éxito de su novela y por qué tuvo que buscarle un psicólogo a la protagonista.</p><p class="subtitle">Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”</p></div><p class="article-text">
        Primero est&aacute;n los encuentros chispeantes, la curiosidad, las sorpresas. Poco despu&eacute;s vienen los gestos grandilocuentes, los regalos, los restaurantes fastuosos. <strong>Marina es una joven que acaba de terminar sus estudios universitarios cuando conoce a Jaime, un hombre 20 a&ntilde;os m&aacute;s grande que, despu&eacute;s del primer flechazo, le propone una vida nueva.</strong> Ella, que est&aacute; atravesando los d&iacute;as posteriores a la muerte de su padre, que transita en silencio su duelo, se deslumbra cuando se encuentra con un mont&oacute;n de posibilidades que hasta el momento desconoc&iacute;a. De un d&iacute;a para el otro, deja el departamento que compart&iacute;a con su amiga Diana, deja de salir a recitales, deja cierta soltura que la caracteriza, para compartir sus d&iacute;as con un hombre que, a priori, le ofrece sofisticaci&oacute;n, estabilidad y una vida supuestamente calma.
    </p><p class="article-text">
        En su novela <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide, 2025), l<strong>a escritora espa&ntilde;ola Luc&iacute;a Solla Sobral acompa&ntilde;a con delicadeza esas escenas id&iacute;licas de Marina y su posterior desintegraci&oacute;n</strong> para ofrecer un relato inquietante donde se cruzan la violencia psicol&oacute;gica, las preguntas sobre el deseo y el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por su frescura, por su realismo nunca machac&oacute;n, por el tono alejado de los estereotipos, <em>Comer&aacute;s flores</em> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno que tanto en Espa&ntilde;a como en varios pa&iacute;ses hispanoparlantes cosecha cada vez m&aacute;s lectores. <strong>Un libro que, adem&aacute;s, le cambi&oacute; radicalmente la vida a su autora, lleva vendidos m&aacute;s de 130 mil ejemplares y est&aacute; en v&iacute;as de ser traducido a 14 idiomas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes."
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                Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes.                            </span>
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        &ldquo;Sobre todo lo que cambi&oacute; es que a partir de <em>Comer&aacute;s flores</em> puedo dedicarme al sue&ntilde;o que de alguna manera tengo desde peque&ntilde;ita. Yo con 6, 7 a&ntilde;os escrib&iacute;a cuentos, terribles, que nunca ver&aacute;n la luz. Pero no sab&iacute;a c&oacute;mo se llegaba a ser escritora porque no ten&iacute;a referentes, sobre todo en la televisi&oacute;n, que era lo que m&aacute;s consum&iacute;a a esa edad. <strong>Yo sab&iacute;a todo sobre qui&eacute;n era Ronaldinho, o Ronaldo o Saviola, no s&eacute;. Pero no ten&iacute;a idea de c&oacute;mo era Gloria Fuertes, que por ejemplo, que era alguien que a m&iacute; me encantaba</strong>&rdquo;, cuenta Solla Sobral ante elDiarioAR entre risas, de paso por Buenos Aires para presentar su novela durante la Feria Internacional del Libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces como que yo misma hab&iacute;a desestimado ese sue&ntilde;o. Y ahora, pues, poder no solo publicar sino vivir de ello es como vivir conectada a mi prop&oacute;sito de siempre. Porque adem&aacute;s me encanta no solo la escritura, que es donde m&aacute;s soy feliz, o sea, escribiendo, sentada, buscando palabras.<strong> Tambi&eacute;n disfruto mucho acompa&ntilde;ando al libro, en las entrevistas, las presentaciones, los cursos, los encuentros con lectores</strong>. Todo eso me encanta. Entonces estoy contenta todo el rato&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Me imagino que hablando ante tanta gente sobre el libro, deb&eacute;s volver una y otra vez a sus or&iacute;genes. &iquest;Qu&eacute; fue primero? &iquest;La protagonista? &iquest;Alguna escena? &iquest;Alguna imagen en particular?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que de alg&uacute;n modo empec&eacute; por el tema. Siempre quise ser escritora, pero digamos que nunca me forc&eacute; a ello, nunca me sent&eacute; frente a una p&aacute;gina en blanco y dije &ldquo;tengo que escribir&rdquo;. Ten&iacute;a la intuici&oacute;n de que en alg&uacute;n momento surgir&iacute;a algo, si es que surg&iacute;a. Y, si no, tampoco pasaba nada. Hasta que tuve unas vacaciones. Y recalco las vacaciones porque por fin ten&iacute;a tiempo para leer, pensar, frenar. Era la primera vez en mi vida que me ped&iacute;a m&aacute;s de cinco d&iacute;as de vacaciones en el trabajo y ah&iacute; mi cerebro empez&oacute; a oxigenarse. Entre otras cosas, le&iacute;<em> En la casa de los sue&ntilde;os</em>, de <strong>Carmen Mar&iacute;a Machado</strong>, donde hab&iacute;a algo relacionado con el maltrato. <strong>Empec&eacute; a pensar mucho en ello y yo misma me cuestion&eacute; por qu&eacute; me impactaba tanto, m&aacute;s all&aacute; de que all&iacute; fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello. Entonces me revis&eacute; primero a m&iacute; misma. Me di cuenta de que hab&iacute;a pasado o callado comportamientos con ex parejas que no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber callado o normalizado.</strong> Y empec&eacute; a hablar de esto primero con mi mejor amiga y luego abrimos un poco el c&iacute;rculo a cada vez m&aacute;s amigas. Descubrimos que todas hab&iacute;amos normalizado relaciones de maltrato o comportamientos t&oacute;xicos. Entonces ah&iacute; la cosa se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n y pens&eacute; qu&eacute; mejor tema para escribir, porque s&eacute; que la escritura siempre es a largo plazo, que tiene que haber algo que me obsesione. As&iacute; que fue por ah&iacute;. Empec&eacute; escribiendo un relato porque no sab&iacute;a c&oacute;mo afrontar una novela. Y la primera imagen que me vino era la de Marina subiendo por primera vez a la casa de Jaime en esas escaleras de madera tan espectaculares. <strong>Al relato le llam&eacute; &ldquo;La casa del terror&rdquo; y se lo envi&eacute; a mis amigos y amigas. En ese momento ten&iacute;a como una newsletter privada con la que enviaba textos. Y de todas las que les envi&eacute;, ese relato fue el que m&aacute;s me comentaron.</strong> Entonces dije &ldquo;bueno ah&iacute; lo dejo aparcado&rdquo;. Un a&ntilde;o despu&eacute;s empec&eacute; a trabajar en &eacute;l. As&iacute; que primero empez&oacute; el tema y luego s&iacute; que me vino esa imagen. Porque a Marina la ten&iacute;a muy clara desde el principio, ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo quer&iacute;a que fuese ella.&nbsp;
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                    alt="Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España."
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                Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Sab&iacute;as que iba a ser alguien de tu generaci&oacute;n y parecido a vos? &iquest;Se impuso ese personaje de alg&uacute;n modo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, se impuso. Yo empec&eacute; a imaginar y visualizaba mucho a Marina porque me interesaba, sobre todo por las conversaciones que tuve con mis amigas, que ella fuese cualquiera de nosotras. <strong>Cuando en las noticias nos hablan de un asesinato siempre ponen el foco en la v&iacute;ctima, nunca en el agresor, y casi siempre nos venden como una imagen de un perfil muy determinado. Como si v&iacute;ctima no pudiese ser cualquiera. </strong>Muchas veces nos hablan de una mujer aislada, sin recursos econ&oacute;micos, por ejemplo. Y mis amigas y yo no cumpl&iacute;amos con ese perfil. Entonces para el relato me interesaba dar vuelta eso: que Marina pudi&eacute;semos ser o nosotras mismas o cualquiera de nuestras amigas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo curioso en este sentido es que Marina, entre muchas otras cosas, es una persona lectora. Atraviesa todo lo que le toca atravesar habiendo le&iacute;do sobre la violencia, teniendo, si se quiere, algunas referencias de libros y autoras que hablaron de esto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, precisamente eso buscaba. Quer&iacute;a que fuese una chica cualquiera y una chica cualquiera tiene ciertos referentes feministas aunque no se enmarque como una feminista de forma activa.&nbsp;Pues Marina tiene estudios, tiene trabajo, tiene amigas, tiene una familia estructurada m&aacute;s all&aacute; en su caso de la p&eacute;rdida del padre, y con todo eso cae igualmente en una relaci&oacute;n como esta. Y<strong> es importante pensar que lo que le pasa no es culpa de ella. Porque muchas veces vemos estas historias a partir de la pregunta de &ldquo;&iquest;por qu&eacute; te pas&oacute; esto a ti?&rdquo;. En vez de invertirlo y preguntarle al violento &ldquo;&iquest;por qu&eacute; t&uacute; haces esto?&rdquo;</strong>. Yo misma, mientras iba escribiendo la novela me di cuenta de que estaba poniendo el foco en ella en vez de en &eacute;l. Y cuando logr&eacute; hacer ese cambio me desbloque&eacute; mucho m&aacute;s en la escritura. Pero para poder escribirla sin prejuzgarla tuve que trabajar el texto con un psic&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Leí &#039;En la casa de los sueños&#039;, de Carmen María Machado, donde había algo relacionado con el maltrato. Empecé a pensar mucho en ello y yo misma me cuestioné por qué me impactaba tanto, más allá de que allí fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo fue eso? &iquest;Mandaste a an&aacute;lisis a Marina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad contrat&eacute; al psic&oacute;logo para hacerle terapia a Marina (risas). Ten&iacute;a como el borrador casi terminado pero sent&iacute;a que me faltaba algo, que fallaba mucho el principio de la relaci&oacute;n porque no lograba escribir bien los di&aacute;logos. En especial los del coqueteo del comienzo entre ellos. <strong>Con el tiempo me di cuenta de que no me sal&iacute;an porque me sent&iacute;a muy identificada con esos primeros coqueteos de una joven con un hombre, de ese v&iacute;nculo que luego sabes que no va a ir bien y aun as&iacute; una sigue.</strong> Y era eso, yo misma pensaba &iquest;c&oacute;mo pude caer ah&iacute;?, &iquest;c&oacute;mo me pudo pasar esto a m&iacute;? en lugar de pensar en por qu&eacute; un imb&eacute;cil me hizo esto. La verdad es que quedaba bloqueada, hasta que contact&eacute; al psic&oacute;logo y le dije &ldquo;mira, tengo el borrador de una novela, tendr&iacute;a que hacerle terapia a un personaje. &iquest;C&oacute;mo lo ves?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y acept&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, a &eacute;l le encant&oacute; la idea y le hicimos terapia a Marina. Luego pues, bueno ahora es mi psic&oacute;logo (risas). Pero s&iacute;, <strong>&eacute;l me hizo ver que estaba se&ntilde;al&aacute;ndola a ella como culpable en lugar de enfocarme en la persona causa esa violencia</strong>. Y ah&iacute; fue mucho m&aacute;s f&aacute;cil empezar a escribir ese principio y a revisar todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela."
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                En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;Sobre ese encuentro inicial, ella dice que percibe a Jaime como algo nuevo en el mundo de la costumbre, en ese pueblo que es el de siempre. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que se le jug&oacute; a ella en esa novedad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es el momento que ella est&aacute; viviendo. Ella cree que necesita algo nuevo y algo que le despierte del aburrimiento, de la costumbre. Marina justo est&aacute; volviendo de una relaci&oacute;n aburrida y vuelve a su pueblo, que es un lugar que no le gusta. Acaba de perder a su padre y cree que todos los problemas que tiene est&aacute;n relacionados con ese dolor y que se resuelven con amor.<strong> Porque precisamente lo que perdi&oacute; es una figura de amor. Al mismo tiempo, est&aacute; viviendo una situaci&oacute;n de precariedad, que es la m&aacute;s com&uacute;n a su edad y por desgracia hoy por hoy la de cualquiera.</strong> En el caso de ella, cuando acabas de estudiar hay como una falsa promesa de si haces todo bien, si estudias, si haces tu carrera y te metes a un m&aacute;ster, vas a tener trabajo y vas a ser independiente y vas a ser feliz. Luego descubres que no es para nada as&iacute;. Entonces ella entra a esta relaci&oacute;n que es como aspiracional casi: ella busca resolver las cosas a trav&eacute;s de &eacute;l, piensa &ldquo;todo va a ser m&aacute;s f&aacute;cil de su mano&rdquo;, &ldquo;si perd&iacute; a mi padre pues este hombre que tiene 20 a&ntilde;os m&aacute;s va a saber tambi&eacute;n c&oacute;mo cuidarme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La cuesti&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n est&aacute; muy presente a lo largo de todo el relato.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, el dinero como que nunca parece importante en muchos relatos. &iexcl;Pero es muy importante! En este caso hay un tema de g&eacute;nero por supuesto, est&aacute; la diferencia de edad pero, sobre todo, la diferencia de clase.<strong> De hecho, si &eacute;l en vez de compositor de atm&oacute;sferas y de trabajar para ricos hubiera sido un alba&ntilde;il que apenas llega fin de mes, la familia de ella no lo hubiera aceptado tan r&aacute;pido. </strong>Porque la familia omite esa diferencia de edad, su divorcio, el hecho de que tenga una hija de la edad de Marina. Y lo hace porque se trata de un hombre con la vida resuelta y con mucho capital econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes mencionaste a los &ldquo;comportamientos t&oacute;xicos&rdquo; de los v&iacute;nculos tuyos o de tus amigas. Se usa mucho &uacute;ltimamente el t&eacute;rmino &ldquo;t&oacute;xico&rdquo; para las relaciones amorosas, entiendo que es algo generacional y ocurre en varios pa&iacute;ses. A la vez, es un t&eacute;rmino problem&aacute;tico, porque en la historia de la novela y las que conocemos, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a o c&oacute;mo se manifiesta la toxicidad? &iquest;cuesta hablar directamente de violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es cierto. Yo por eso por lo general prefiero hablar de malos tratos, directamente. De maltrato. Pero es verdad que muchas veces se usa la palabra t&oacute;xico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato. Porque tambi&eacute;n pareciera que &ldquo;malos tratos&rdquo; solo puede ir de la mano de algo grave y lo grave parece que solo es lo f&iacute;sico.<strong> Lo que pasa es que estamos muy acostumbrados y acostumbradas a que nuestras referencias del maltrato sean de esa manera. Cuando en realidad se trata en todos los casos de violencia machista. Pero estamos acostumbradas a darle ese lugar solamente a lo f&iacute;sico.</strong> En las pel&iacute;culas, por ejemplo, cuando se trata el tema siempre es o palizas o asesinato. En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. De hecho creo que parte de que se viralizase tanto <em>Comer&aacute;s flores </em>tiene que ver con esto. De repente muchas lectoras, sobre todo muchas mujeres, se dieron cuenta de que lo que vivieron era violencia de g&eacute;nero y de que no estaban solas. No solo les pas&oacute; a ellas. Y por lo tanto se descargaron un poco de la culpa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste que, desde que sali&oacute; el libro, te escribieron y te siguen escribiendo muchas Marinas. Debe ser muy intenso escuchar o leer esas historias para vos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy intenso. Y doloroso. Porque no era mi intenci&oacute;n, cuando escrib&iacute;a yo no sab&iacute;a ni que se iba a publicar este libro. Por supuesto que cuando firm&eacute; el contrato con Libros del Astroide ni siquiera sab&iacute;a si lo iba a comprar alguien m&aacute;s que mi madre. Entonces los primeros mensajes de mujeres que se sintieron reconocidas por esta historia fueron muy impactantes. Al principio no sab&iacute;a muy bien, me sent&iacute;a muy responsable con las respuestas que quer&iacute;a darles. Ahora creo que lo llevo mejor porque cada d&iacute;a recibo much&iacute;simos mensajes y por suerte casi todos tienen algo as&iacute; como un final feliz. Hace como un mes una mujer me dijo que hab&iacute;a salido de la comisar&iacute;a para denunciar, que no fue capaz de hacerlo. <strong>De camino a la casa de su agresor se encontr&oacute; el libro, decidi&oacute; comprarlo y me escribi&oacute;. Yo habl&eacute; con ella, intent&eacute; darle &aacute;nimo sin forzarla tampoco, porque hay que tener mucha paciencia en estos casos.</strong> Ahora me escribi&oacute; para contarme que ya est&aacute; en una casa de acogida para mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. As&iacute; que eso lo estoy viviendo bien y cuando es as&iacute; me alegra mucho. Tambi&eacute;n aparecen muchas Dianas, como la amiga de la protagonista, que lo regalan a mujeres que atraviesan esto como para decirles &ldquo;estoy aqu&iacute;, s&eacute; lo que pasa&rdquo;. Y luego tambi&eacute;n me alegran mujeres y hombres, pero sobre todo mujeres son las lectoras, que no se sienten identificadas porque no vivieron eso, y aun as&iacute; lo leen. Porque ahora tambi&eacute;n hay mucha cosa de la lectura de identificaci&oacute;n, esto de que si tal historia no va conmigo no me interesa. <strong>Entonces que lo lean y que igualmente empaticen con Marina y que la aprecien pues me gusta mucho.</strong>&nbsp;
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                La autora ha creado y dirige desde 2022 el Club de las Letras Salvajes.                            </span>
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        <strong>&ndash; Durante el proceso de escritura, &iquest;buscaste lecturas que te acompa&ntilde;aran, referencias literarias en este terreno? &iquest;Pensaste &ldquo;si voy a escribir sobre este asunto, tengo que leer a tal autora o tal texto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, s&iacute;, le&iacute; sobre todo estudios de psic&oacute;logas y psic&oacute;logos. Tambi&eacute;n estad&iacute;sticas, sobre todo en Espa&ntilde;a, en Europa. Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estad&iacute;stica de quien asume y acepta que vivi&oacute; violencia dentro de su pareja. As&iacute; que probablemente habr&aacute; bastante m&aacute;s. Pero s&iacute;, mucho estudio psicol&oacute;gico, mucho ensayo tambi&eacute;n. Y luego intent&eacute; leer novelas y todas las referencias en cine que hubiese sobre el tema. <strong>Pas&oacute;, por ejemplo, que cuando yo estaba revisando el manuscrito sali&oacute; la serie </strong><em><strong>Querer</strong></em><strong> en Espa&ntilde;a. Es de un matrimonio en el que ella se quiere divorciar porque sufre tambi&eacute;n violencia de g&eacute;nero. </strong>As&iacute; que fui viendo todo lo que pude. Y luego, claro, tambi&eacute;n estuve detr&aacute;s de referentes no en el tema, pero s&iacute; literarios que para m&iacute; eran fundamentales. Volv&iacute; a ellos para tener siempre esa voz medio l&iacute;rica, medio na&iacute;f al principio que aparece en la novela. <strong>Volv&iacute; sobre todo (Cristina) Peri Rossi, (Idea) Vilari&ntilde;o y Alejandra Pizarnik, que para m&iacute; son mis diosas absolutas desde adolescente.</strong> El teatro de (Federico) Lorca tambi&eacute;n. Y siempre iba intentando releer todo eso para tenerlo m&aacute;s fresco en la escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste p&uacute;blicamente que parte de tu trabajo para </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong> lo hiciste en un taller literario. &iquest;Qu&eacute; te parece que ofrecen estos espacios, en especial para quienes est&aacute;n dando sus primeros pasos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En mi caso era un poco para tomarme m&aacute;s en serio esto que ten&iacute;a. No se trataba tanto de una cuesti&oacute;n te&oacute;rica. Pero s&iacute;, por ejemplo, yo present&eacute; esa primera escena que ten&iacute;a y Marta Jim&eacute;nez Serrano, que coordinaba el taller, vio claramente ah&iacute; una novela. Yo hasta entonces lo ve&iacute;a tan claro. Pero ella me dec&iacute;a &ldquo;mira, pues si me explicas c&oacute;mo se enamoran, si me explicas c&oacute;mo acaba esto, si me explicas el punto m&aacute;s alto del v&iacute;nculo&rdquo;. <strong>Entonces, el hecho de que alguien creyese que hab&iacute;a ah&iacute; una novela ya ayuda mucho. Y que cada dos semanas leyesen mis compa&ntilde;eros y ella la escena, que hubiese momentos de </strong><em><strong>feedback</strong></em><strong>, todo eso ayuda un mont&oacute;n antes de que env&iacute;es el manuscrito por primera vez. </strong>Porque escribir es un proceso muy solitario. Y yo empec&eacute; la novela y la acab&eacute; ah&iacute;, o sea que no me puedo quejar para nada. Desde luego, pues, tambi&eacute;n te pueden ayudar cosas no positivas. Recuerdo un compa&ntilde;ero que me dec&iacute;a que le parec&iacute;a poco violento lo que le&iacute;a, que le parec&iacute;a una historia donde faltaba violencia (risas). Pues eso a m&iacute; me ayud&oacute; para tener todav&iacute;a m&aacute;s claro que quer&iacute;a que hubiese solo, entre comillas, violencia psicol&oacute;gica. Sobre todo para demostrar que no es solo esto y que esto ya es lo suficientemente grave como para que te preocupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estadística de quien asume y acepta que vivió violencia dentro de su pareja. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro agot&oacute; varias ediciones y sigue cosechando lectores y lectoras por todos lados. &iquest;C&oacute;mo se sigue despu&eacute;s de un fen&oacute;meno as&iacute;? &iquest;Sent&iacute;s alg&uacute;n tipo de presi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Todav&iacute;a no pude retomar la escritura. Por suerte tengo algo que ya hab&iacute;a empezado antes de que pasase todo esto. Tengo muchas ganas de volver a hacerlo, de volver a sentarme a escribir. <strong>Creo que voy a sufrir un poco m&aacute;s en el momento en el que salga, tal vez por esto de las expectativas ajenas, el creer que se va a repetir esto que pasa con </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong>.</strong> Yo tengo claro que no. Esto, en esta medida y tan impactante, creo que no va a volver a suceder. Pero ya, &iexcl;no me lo puede quitar nadie tampoco! (risas).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Imagino que, adem&aacute;s, debe estar la expectativa de que sigas escribiendo sobre la violencia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;S&iacute;! De hecho hay lectores y lectoras que me piden que la segunda parte, que hable del personaje de Jimena ahora. Pero no, yo no quiero hablar m&aacute;s del tema. Estuvo bien con este libro, s&iacute;, pero ahora me apetece ir por otros lados. No me gusta esta idea de que te conviertan como en experta en el tema. <strong>A m&iacute; me hace muy feliz que hablemos tanto de maltrato psicol&oacute;gico, pero ahora quiero seguir con otra cosa. </strong>Tal vez s&iacute; quiero hablar de otros temas que tambi&eacute;n nos afectan a nosotras las mujeres, pero ya que no tienen que ver con el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 09:20:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una colección de tormentas, las series de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/coleccion-tormentas-series-mayo_129_13204458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfafb5c2-8ef1-49e8-b0a7-13fb5034f903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una colección de tormentas, las series de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith</p></div><p class="article-text">
        Mis o&iacute;dos me juegan la mala pasada de todos los a&ntilde;os y se me tapan aleatoriamente: el cortocircuito en el cuerpo, ese silencio que se impone, que me a&iacute;sla del mundo (&iquest;y si tal vez me salva un rato?: elijo creer). Lo cont&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/secreto-terrible-padre-silencio-medias_129_8353863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/cuerpo-cortocircuito-fassbinder-casa_129_11646971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>, y ahora, una vez m&aacute;s, no puedo ni siquiera escuchar con nitidez el estruendo de la lluvia que cae en este mismo momento, uno de los pocos ruidos que me gustan de verdad. <strong>Apelo, entonces, a la memoria, pienso en tormentas pasadas para desatormentarme</strong>, me aferro a los versos de un poema de Borges que est&aacute; en <em>El Hacedor</em> y se llama <em>La lluvia</em> (&ldquo;<em>Cae o cay&oacute;. La lluvia es una cosa/que sin duda sucede en el pasado</em>&rdquo;).
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                    alt="John Cusack, en una escena de &quot;Alta fidelidad&quot;, de Stephen Frears."
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            <span class="title">
                John Cusack, en una escena de &quot;Alta fidelidad&quot;, de Stephen Frears.                            </span>
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        Me fascinan <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/tormentas-aisladas-mercedes-sosa-nueva-york_129_11861475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias tormentas del cine</a>. Una en especial, la de la pel&iacute;cula <em>Alta fidelidad</em> dirigida por <strong>Stephen Frears</strong>. Rob/John Cusack se empapa por culpa de un chaparr&oacute;n impiadoso que lo engancha en la calle, despu&eacute;s de escaparse de un velorio. <em>&ldquo;Ahora me doy cuenta: realmente nunca me compromet&iacute; con Laura. Siempre ten&iacute;a un pie afuera y eso me hac&iacute;a dejar de lado muchas cosas, como pensar en mi futuro. Tal vez porque cre&iacute;a que ten&iacute;a m&aacute;s sentido no comprometerme con nada y mantener abiertas mis opciones. Y eso&hellip; es un suicidio en peque&ntilde;as porciones&rdquo;</em>, dice mirando a c&aacute;mara, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/periodistas-cine-cartas-amigas-imaginarias_129_10229967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como recordamos por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un retrato de la escritora y ensayista canadiense Anne Carson."
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            <span class="title">
                Un retrato de la escritora y ensayista canadiense Anne Carson.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por un rato me voy a Anne Carson y a su <em>Breve disertaci&oacute;n sobre la lluvia</em>. Transcribo <a href="https://www.zaidenwerg.com/breve-disertacion-sobre-la-lluvia-anne-carson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la traducci&oacute;n que hizo </a><a href="https://www.zaidenwerg.com/breve-disertacion-sobre-la-lluvia-anne-carson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ezequiel Zaidenwerg</strong></a>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La noche que me fui estaba m&aacute;s oscuro que una aceituna. Cuando pas&eacute; corriendo por los palacios, extra&ntilde;amente alegre, empez&oacute; a llover. &iexcl;Qu&eacute; concepto, esas formas min&uacute;sculas! Me perd&iacute;a al contarlas. &iquest;A qui&eacute;n se le ocurri&oacute;? &iquest;Y c&oacute;mo se lo habr&aacute; explicado a los dem&aacute;s? All&aacute;, en el mar, tambi&eacute;n cae la lluvia. No cae sobre nadie.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Las tormentas&quot; es un libro de relatos de Santiago Craig."
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                &quot;Las tormentas&quot; es un libro de relatos de Santiago Craig.                            </span>
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        Pienso en otra tormenta a la que me encanta volver. Una tormenta que es, en realidad, una evocaci&oacute;n de varias. Pertenece al libro <em>Las tormentas</em> (Entrop&iacute;a, 2017), de <strong>Santiago Craig</strong>, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente a un cuento que, <em>ejem</em>, lleva como t&iacute;tulo <em>Tormenta</em>. <strong>Anoto tres subrayados y dejo la invitaci&oacute;n formal para que vayan a buscar el libro, que es extraordinario:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ac&aacute; llueve ahora. La lluvia es una rima perezosa que cuelga de los sauces; la puntuaci&oacute;n de una charla entre gorriones encima de las tejas tibias. Casi nada ac&aacute; es la lluvia ahora. Casi ni agua, pero moja. Y llena el tiempo de algo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ac&aacute; el tiempo dura m&aacute;s tiempo y esperar es esperar el doble. M&aacute;s que nada si llueven, como ahora, viboritas que no terminan nunca de deslizarse en la ventana y que cuando caen, cuando explotan, no son gotas, son babas de caracol, hilos de sue&ntilde;o&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Son raras las tormentas ac&aacute;, son exabruptos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por la ventana veo que se mueven con furia las ramas de los &aacute;rboles y, aunque no logro escuchar del todo, <strong>me parece que se est&aacute; por largar otra vez</strong>. Voy a seguir pensando en tormentas conocidas, a armar con ellas una especie de colecci&oacute;n mientras mis o&iacute;dos me dejen en esta pausa irremediable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas. </strong>A lo largo de todo este mes las principales plataformas de streaming tienen previstos numerosos estrenos. Entre ellos, uno que se destaca sin dudas es <em>Nuestra tierra</em>, de <strong>Lucrecia Martel</strong>. Despu&eacute;s de circular en salas del pa&iacute;s y del mundo, <strong>este impactante documental llegar&aacute; ahora al formato hogare&ntilde;o</strong>. Si no pudieron verlo en el cine o si quieren volver a mirarlo (la verdad es que vale la pena), Netflix lo tendr&aacute; en su men&uacute; desde el 24 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Mubi, por su parte, propone esta vez dos largometrajes muy comentados y que tambi&eacute;n circularon en las salas este a&ntilde;o. Por un lado, tendr&aacute; <em>La Grazia</em>, de <strong>Paolo Sorrentino</strong>, y <em>Sir&#257;t</em>, <strong>la pel&iacute;cula espa&ntilde;ola dirigida por &Oacute;liver Laxe</strong> que pas&oacute; por Cannes y compiti&oacute; por los Oscar.
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                    alt="Las plataformas de streaming se renuevan a lo largo de mayo."
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                Las plataformas de streaming se renuevan a lo largo de mayo.                            </span>
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        Menos rutilante y para prestarle especial atenci&oacute;n si andan con ganas de ver una comedia dram&aacute;tica alrededor del amor, el matrimonio y esa convenci&oacute;n siempre patinosa que llamamos identidad: Disney+ ofrece este mes <em>&iquest;Est&aacute; funcionando esto?</em>, <strong>una pel&iacute;cula divina dirigida y producida por Bradley Cooper, con Will Arnett y Laura Dern</strong> como protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay mucho m&aacute;s, entre series, documentales y largometrajes de ficci&oacute;n. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-mayo-lucrecia-martel-cumbres-borrascosas-vida-dibu-martinez_1_13197752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer por ac&aacute; una selecci&oacute;n</a> con los t&iacute;tulos destacados, los adelantos, las plataformas y las fechas de lanzamiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas destacadas que llegan al streaming en mayo </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-mayo-lucrecia-martel-cumbres-borrascosas-vida-dibu-martinez_1_13197752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas (&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;, asegura). <strong>A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas</strong>, por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de una novela encantadora que la escritora Adriana Riva public&oacute; en 2024 y que desde entonces <strong>se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno imparable</strong>: cosecha cada vez m&aacute;s lectores en todo el pa&iacute;s, va por su novena edici&oacute;n, ser&aacute; traducida a otros idiomas y tiene, desde hace un tiempo, una versi&oacute;n teatral con gran &eacute;xito de p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Adriana Riva nació en Buenos Aires, en 1980. Es autora de dos novelas, un libro de cuentos y un poemario."
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            <span class="title">
                Adriana Riva nació en Buenos Aires, en 1980. Es autora de dos novelas, un libro de cuentos y un poemario.                            </span>
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        <em>Ruth</em> forma parte del universo de una autora que ya ven&iacute;a observando con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos est</em>o, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos por ac&aacute; hace algunos a&ntilde;os</a>). <strong>Alguien que elige la risa y que, lejos de las solemnidades, piensa a la escritura como &ldquo;una manera de arrimar el boch&iacute;n&rdquo; hacia un mundo no siempre amable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; a <strong>Adriana Riva</strong>. Hablamos de esa novela, de c&oacute;mo le impact&oacute; la repercusi&oacute;n que tuvo, de sus otros libros, de las madres siempre insoslayables en sus textos y de la escritura. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla. </strong>Recordado especialmente por pel&iacute;culas como <em>Los traidores</em>, pero con una obra notable integrada por una decena de pel&iacute;culas y cortometrajes, especialista en documentales y tambi&eacute;n periodista, <strong>Raymundo Gleyzer</strong> es uno de los cineastas m&aacute;s singulares de este pa&iacute;s. El 27 de mayo de 1976 la dictadura militar lo secuestr&oacute; en la puerta del Sindicato Cinematogr&aacute;fico Argentino (SICA) y permanece desaparecido hasta hoy. El Foro Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires lanz&oacute; por estos d&iacute;as una interesant&iacute;sima iniciativa llamada &ldquo;Sembramos a Raymundo&rdquo; que tiene como finalidad recordar su figura y seguir difundiendo su trabajo. <strong>Para eso, invitan a espacios audiovisuales e instituciones a realizar proyecciones de la obra de Gleyzer el pr&oacute;ximo 27 de mayo, que es la fecha en la que se conmemora el D&iacute;a del documentalista en su memoria</strong>. Los interesados <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdSiHJh4Z7X0G9JzMBKciZKt16L_Qqt--aewiMH3Fe1HuRHoQ/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden contactar a los organizadores de este proyecto completando sus datos en este formulario</a>. Quienes lo hagan recibir&aacute;n un enlace para descargar las pel&iacute;culas que quieran pasar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DX92JHOR00F/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;A 50 a&ntilde;os de la desaparici&oacute;n f&iacute;sica de Raymundo Gleyzer l<strong>o sembramos como semilla que se esparce</strong>. Lo sembramos en los barrios, en las ciudades, en las provincias. Lo sembramos a lo largo y ancho de nuestro pa&iacute;s como respuesta a la violencia&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el Foro. Hay tiempo para ponerse en contacto hasta el 22 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DX92JHOR00F/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Hace muy poquito, en ese ciclo de recitales m&iacute;nimos y maravillosos de Estados Unidos llamado Tiny Desk, <strong>estuvo el artista argentino Milo J</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/madres-escrito-cinco-libros-finalistas_129_12689533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablamos de &eacute;l por ac&aacute;</a> y es una linda excusa para volver a escucharlo, una y otra vez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Sum&eacute; algunas de sus canciones a nuestra banda sonora. S&iacute;, esa que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=70b987756cbf4af1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha siempre por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>El Fondo Nacional de las Artes inform&oacute; que contin&uacute;a abierta la convocatoria para participar de la categor&iacute;a Cr&oacute;nica de su tradicional Concurso de Letras. <strong>Hasta el 14 de mayo est&aacute; abierta la inscripci&oacute;n</strong>&nbsp;para la presentaci&oacute;n de obras in&eacute;ditas de entre 20.000 y 35.000 caracteres. La persona que gane se llevar&aacute; <strong>un premio de 3 millones de pesos</strong>. Las bases, los requisitos para participar y otros detalles se pueden leer <a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/concurso-de-letras-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.&nbsp;</strong>&ldquo;<em>He visto cosas que ustedes nunca hubieran podido imaginar. Naves de combate en llamas en el hombro de Ori&oacute;n. He visto rel&aacute;mpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la puerta de Tannh&auml;user. </em><em><strong>Todos esos momentos se perder&aacute;n en el tiempo, igual que l&aacute;grimas en la lluvia</strong></em><em>&rdquo;</em>. Arrancamos hablando de tormentas y mientras cerraba estas l&iacute;neas vino a mi memoria el mon&oacute;logo final de la pel&iacute;cula <em>Blade Runner </em>y esas palabras memorables para la historia del cine del replicante Roy Batty (interpretado por el actor neerland&eacute;s <strong>Rutger Hauer</strong>) ante el detective Rick Deckard (<strong>Harrison Ford</strong>). Es una escena que me conmueve cada vez que vuelvo a ella. La dejo por ac&aacute; a mano. Y un dato, por si quieren verla entera: la pel&iacute;cula est&aacute; disponible en Prime Video y HBO Max desde Argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/coleccion-tormentas-series-mayo_129_13204458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 09:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una colección de tormentas, las series de mayo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e99abfb-75ba-4928-9687-162d555c0460_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su novela “Ruth” va por la novena edición, llegó al teatro y se convirtió en un suceso entre los lectores. Sus comienzos, por qué vuelve siempre a pensar en la maternidad y el humor como herramienta vital. </p><p class="subtitle">Entrevista - Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”</p></div><p class="article-text">
        Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. <strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong> (<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas, por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de una novela encantadora que la escritora <strong>Adriana Riva</strong> public&oacute; en 2024 y que desde entonces se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno imparable: cosecha cada vez m&aacute;s lectores en todo el pa&iacute;s, va por su novena edici&oacute;n, <strong>ser&aacute; traducida a otros idiomas y tiene, desde hace un tiempo, una versi&oacute;n teatral con gran &eacute;xito de p&uacute;blico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> forma parte del universo de una autora que ya ven&iacute;a observando con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos esto</em>). Alguien que elige la risa y que, lejos de las solemnidades, piensa a la escritura como &ldquo;una manera de arrimar el boch&iacute;n&rdquo; hacia un mundo no siempre amable. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <strong>&ndash; Revisando tus libros, tanto en el de poemas </strong><em><strong>Ahora sabemos esto</strong></em><strong> como en </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, hay personajes y voces narrativas con un inter&eacute;s muy marcado por las palabras. Por sus or&iacute;genes, por sus significados. &iquest;Es un inter&eacute;s tuyo tambi&eacute;n? &iquest;Tuvo algo que ver en tu decisi&oacute;n, con el tiempo, de ponerte a escribir?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que siempre me gust&oacute; mucho leer, no tanto escribir. Incluso hasta el d&iacute;a de hoy sigue siendo as&iacute;. Porque ante todo me considero una lectora y lo digo con mucha honra porque le&iacute; y leo mucho. Y me encanta. <strong>Con la lectura me pasa como a esa gente que sale a correr un d&iacute;a y de pronto nota que el cuerpo les exige salir a correr m&aacute;s. Yo si una semana no leo, porque me pas&oacute; algo o tuve los d&iacute;as muy cargados, empiezo a percibir la necesidad de lectura.</strong> Algo me falta. Y no me pasa lo mismo con la escritura. Puedo estar meses sin escribir y no siento esa cosa. La escritura es m&aacute;s bien algo que tengo que poner en marcha y me cuesta. Es mucho m&aacute;s complejo el v&iacute;nculo. Obviamente tanto la lectura como la escritura est&aacute;n hechas de la palabra y algo siempre me atrajo ah&iacute;. Pero creo que la atenci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica en la palabra correcta y cada una de las palabras me vino hace relativamente poco. Se lo adjudico bastante al taller de <strong>Laura Wittner</strong>, al que voy desde la pandemia. Ah&iacute; se trabaja con mucha minuciosidad cada palabra. Hace poquito le&iacute; sobre esto en un ensayo de <strong>Lydia Davis </strong>donde cita a <strong>Virginia Woolf</strong>. Es una charla de 1937 sobre el oficio de escribir c&oacute;mo esto tiene que ver ni m&aacute;s ni menos que con &ldquo;encontrar las palabras correctas y ponerlas en el orden correcto&rdquo;. O sea, no es m&aacute;s que eso. &iexcl;Y es todo eso! (risas). Y, otra vez, a m&iacute; me cuesta escribir. <strong>Entonces pienso que todo es aproximativo a la hora de la escritura, hay que buscar la manera de arrimar lo mejor el boch&iacute;n. De chica yo jugaba a las bochas con mi pap&aacute; en los veranos, o al tejo ahora en la playa y pienso mucho en eso. </strong>Escribir es acercarse lo m&aacute;ximo posible a eso que uno est&aacute; tratando de comunicar al universo. La escritura nace de eso, de la fricci&oacute;n que como seres humanos tenemos con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y detectaste alg&uacute;n momento preciso en el que dijiste &ldquo;me voy a dedicar a escribir&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fui muy lectora desde muy chica, pero empec&eacute; a escribir de muy grande con la muerte de mi pap&aacute;. Nunca fui como esos chicos que tienen una iluminaci&oacute;n o esos que dicen &ldquo;siempre supe que quer&iacute;a escribir&rdquo;. A m&iacute; eso me lleg&oacute; muy muy tarde. Pero la primera vez que tuve necesidad de comunicar algo, de decir &ldquo;bueno, ahora s&eacute; que quiero escribir&rdquo;, fue a partir de la muerte de mi pap&aacute;. Eso fue en 2014, yo ten&iacute;a 34 a&ntilde;os. Ah&iacute; fue que me not&eacute; por primera vez en un taller de escritura y empec&eacute; a escribir ficci&oacute;n. <strong>Antes s&iacute; hab&iacute;a escrito: fui periodista en </strong><em><strong>La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, cubr&iacute;a noticias internacionales. Fue un trabajo que hice como diez a&ntilde;os. Pero era realmente otro mundo. No s&eacute;, Irak, Afganist&aacute;n</strong> (risas). As&iacute; que a escribir con precisi&oacute;n, a arrimar el boch&iacute;n como dec&iacute;amos, creo que empec&eacute; relativamente hace muy poco. Sobre todo a poner el ojo, a preguntarme &ldquo;&iquest;est&aacute;s diciendo lo que quer&eacute;s decir realmente?&rdquo;. Y tambi&eacute;n a hacerme esas preguntas porque no quiero que se pierda lo l&uacute;dico de la escritura. <strong>Porque yo no soy escritora, quiero decir, yo no vivo de la escritura como una especie de profesi&oacute;n, soy una persona que escribe, le cuesta y le gusta</strong>.
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                    alt="Además de escribir, Adriana Riva coordina talleres de lectura y escritura."
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            <span class="title">
                Además de escribir, Adriana Riva coordina talleres de lectura y escritura.                            </span>
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        <strong>&ndash; Ya desde los cuentos de </strong><em><strong>Angst</strong></em><strong> se puede ver que te interesa indagar en la figura de la madre, pero dir&iacute;a que en una zona m&aacute;s amplia, que es la zona familiar. En</strong><em><strong> La sal</strong></em><strong> esto se ve todav&iacute;a m&aacute;s y, por supuesto, en </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>. &iquest;Por qu&eacute; siempre est&aacute;s volviendo ah&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es cierto que de todos los v&iacute;nculos el que m&aacute;s me interesa tiene que ver con la maternidad. Pero sobre todo me interesan las relaciones humanas. As&iacute; como hay otros autores a los que les son muy propios la naturaleza o el paisaje, lo m&iacute;o es m&aacute;s bien vincular. Tiene que ver con eso, con madres, hijas, hermanos, amigos. Y me interesan esas relaciones independientemente de donde ocurran, del paisaje de fondo. Me doy cuenta de que tambi&eacute;n es lo que busco en las lecturas. <strong>Por ah&iacute; esto con el tiempo cambie, pero a m&iacute; me costar&iacute;a escribir un cuento de un perro. Y, ojo, me encantan, tengo perros y todo, pero no es lo que me convoca a la hora de escribir.</strong> Y, como te dec&iacute;a, yo empec&eacute; a escribir de grande y con la muerte de mi padre. Ah&iacute; me di cuenta de que lo conoc&iacute;a muy poco y que ya no iba a poder preguntarle cosas, ni acercarme de alguna manera, ni nada. Lo pens&eacute; con el tiempo: as&iacute; fue que empiezo a obsesionarme con mi madre, tal vez para acortar la distancia con mi padre. <strong>Creo que va un poco por ah&iacute;. Cada vez lo voy viendo m&aacute;s claro</strong>. No s&eacute; si necesariamente estaba tan fascinada con mi madre sino que fue mi madre quien qued&oacute;. Fue un poco a partir de esa desesperaci&oacute;n de decir &ldquo;ya no hay vuelta atr&aacute;s, ya no est&aacute; &eacute;l&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Así como hay otros autores a los que les son muy propios la naturaleza o el paisaje, lo mío es más bien vincular. Tiene que ver con eso, con madres, hijas, hermanos, amigos. Y me interesan esas relaciones independientemente de donde ocurran, del paisaje de fondo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tu novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> ya desde la tapa hay una referencia a tu madre. Me intrigaba saber cu&aacute;l es el punto de partida, de todos modos. &iquest;Se te impuso el personaje? &iquest;Fue una imagen? &iquest;Fue una palabra? &iquest;C&oacute;mo fue en ese caso y c&oacute;mo arranc&aacute;s por lo general?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Creo que en todos los casos es distinto. Est&aacute; esta cosa de que una, de pronto, pone el ojo en algo, en una imagen. A veces hay un disparador muy claro, o una persona.<strong> Pero no es necesariamente esa imagen o esa persona la que tracciona sino la emoci&oacute;n que te gener&oacute; esa imagen o esa persona.</strong> No es muy claro por qu&eacute; pusiste el foco en ese cuadro y no en el de al lado, pero pasa. Y, despu&eacute;s, bueno, a partir de ah&iacute; empez&aacute;s a ver c&oacute;mo hilar con otras im&aacute;genes guardadas. Abriendo cajoncitos en tu memoria para ver qu&eacute; collage armamos. Siempre hay cosas que se imponen una y otra vez. En mi caso, es algo vinculado con la figura de la madre, que vuelve y vuelve a insistir. <strong>Y me gusta, y por supuesto es un tema del que se puede escribir por siempre</strong> (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;En el caso de </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> ten&eacute;s registro de cu&aacute;l fue esa imagen o alguna escena que te llev&oacute; a construir esa voz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, justo hab&iacute;a le&iacute;do un libro de <strong>Chantal Akerman</strong> que se llama <em>Una familia en Bruselas</em> que arranca diciendo algo as&iacute; como &ldquo;veo a una mujer en patas, en camis&oacute;n, en la penumbra, en la cocina&rdquo;. Es alguien que acaba de enviudar. &iexcl;Y era exactamente la imagen de mi madre! <strong>Entonces pens&eacute; en qu&eacute; pasaba si en lugar de escribir sobre mi madre, de alguna manera intentaba ser mi madre. Ah&iacute; empec&eacute; a pensar en c&oacute;mo ficcionalizarla. Y ah&iacute; pens&eacute; que ten&iacute;a que ser en primera persona, como aparece en la novela. </strong>Porque no es que iba a haber mucha trama ni nada, sino que iba a ser una historia m&aacute;s del fluir de esa conciencia. No es que <em>Ruth</em> iba a tener un arco narrativo de tensi&oacute;n o que lo iban a leer para saber si el mayordomo es el asesino. Ahora lo veo todav&iacute;a m&aacute;s n&iacute;tido: es un libro de personaje.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Ahora sabemos esto&quot; es un libro de poemas que Adriana Riva publicó en 2022."
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                &quot;Ahora sabemos esto&quot; es un libro de poemas que Adriana Riva publicó en 2022.                            </span>
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        <strong>&ndash; A trav&eacute;s de su mirada, que es la de una mujer de ochenta y pico de a&ntilde;os en Buenos Aires, en una situaci&oacute;n acomodada econ&oacute;micamente, aunque en el crep&uacute;sculo de su vida, aparecen momentos hilarantes. &iquest;Buscaste ese tono humor&iacute;stico, ablandar un poco algo desde la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, definitivamente. Fue adrede porque, como vos dec&iacute;s, Ruth est&aacute; en el crep&uacute;sculo de la vida y la rodean un mont&oacute;n de temas muy densos, como la soledad y la muerte. Adem&aacute;s es una mujer que acaba de enviudar, o sea que ya desde el vamos es una persona que atraviesa una situaci&oacute;n bastante complicada. Yo hab&iacute;a estado leyendo varios libros de los &uacute;ltimos d&iacute;as en la vida de la gente que tienden a eso, a indagar en el cuerpo, en la demencia, en el Alzheimer. <strong>Entonces quise correrme un poco, mostrar un lado un poquitito m&aacute;s luminoso, que adem&aacute;s me permitiese abordar estos temas ineludibles de la vejez. Sab&iacute;a que no pod&iacute;a obviarlos porque son parte de esa experiencia y, sin embargo, tambi&eacute;n uno se puede re&iacute;r.</strong> Para m&iacute; la risa es muy importante, y de alguna manera lo &uacute;ltimo que tenemos como humanos. Hasta de la muerte nos podemos re&iacute;r. Porque el humor es una herramienta central para sobrellevar la vida. Yo misma me veo como una persona algo graciosa en la vida de todos los d&iacute;as, entonces me es inevitable ir por ese lado, siempre estoy haciendo chistes, es un salvoconducto. En cambio en la escritura hay momentos en los que me puedo poner solemne hasta que digo &ldquo;no, no&rdquo;. <strong>Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil escribir lo triste que lo alegre pero trato de no caer ah&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Desde que sali&oacute; en 2024, </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno. Va por la novena edici&oacute;n, se convirti&oacute; en una obra teatral con funciones agotadas de p&uacute;blico. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s viviendo esto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es lind&iacute;simo, porque la verdad es que una nunca sabe qu&eacute; recorrido va a tener lo que escribe. Me acuerdo cuando entregu&eacute; el libro a la editorial que pens&eacute; &ldquo;no s&eacute; muy bien qui&eacute;n va a leer esto, a qui&eacute;n le puede importar&rdquo; (risas). S&iacute; ten&iacute;a claro que a m&iacute; me hab&iacute;a gustado el proceso de escritura de <em>Ruth</em>, que fue acompa&ntilde;ada en el taller de <strong>Federico Falco</strong>. Pero una vez que lo termin&eacute; pens&eacute; &ldquo;no s&eacute; a qui&eacute;n le puede importar&rdquo;. Entonces fue muy sorpresivo. Con el tiempo tal vez s&iacute; pude ver que hab&iacute;a como un hueco. Son muchas las mujeres mayores s&uacute;per lectoras que compran libros, que van al teatro, que tienen m&aacute;s tiempo, que van a las confiter&iacute;as. Y muy pocas veces son protagonistas de los libros. <strong>Ahora que </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong> est&aacute; en el teatro, cuando veo el p&uacute;blico, si bien es heterog&eacute;neo hay mucha gente mayor. Y, de pronto, claro, me imagino que se sienten interpeladas. </strong>Con el libro pas&oacute;, por lo que me van escribiendo, que se dio mucho cruce generacional de madres regalando la novela a las hijas, hijas y as&iacute;. Ahora va a salir en Espa&ntilde;a y va a tener tambi&eacute;n una traducci&oacute;n al italiano. As&iacute; que estoy sorprendida y s&uacute;per agradecida.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La risa es muy importante, y de alguna manera lo último que tenemos como humanos. Hasta de la muerte nos podemos reír.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de un libro con tanta repercusi&oacute;n, &iquest;sent&iacute;s alg&uacute;n tipo de peso, de presi&oacute;n, en lo que se venga, en lo pr&oacute;ximo que escribas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No, por suerte Ruth tard&oacute; en salir y yo ya me hab&iacute;a puesto a escribir otra cosa, que sale este a&ntilde;o, en agosto. Hay madres involucradas tambi&eacute;n (risas). Pero no es una novela, es algo m&aacute;s bien l&uacute;dico. <strong>Con mi editora, Ana Ojeda, lo llamamos &ldquo;el artefacto&rdquo; porque no sabemos bien c&oacute;mo nombrarlo. Es eso, un artefacto y sale por Seix Barral. </strong>Eso me quita la presi&oacute;n, ya pas&oacute; un tiempo y de &uacute;ltima por ah&iacute; es como un mecanismo de defensa para charlar con el psic&oacute;logo (risas). Quiero decir, si a Ruth le fue bien en alg&uacute;n sentido, siento que ya escrib&iacute; mi libro. Viste que pasa eso, que hay autores de los que dec&iacute;s &ldquo;ten&eacute;s que leer tal libro&rdquo;. Bueno, por ah&iacute; el m&iacute;o es <em>Ruth</em>. Y as&iacute; puedo seguir escribiendo otros (risas).
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                    alt="Riva es cofundadora y editora de la revista literaria &quot;El gran cuaderno&quot; y creó el sello infantil Diente de León."
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                Riva es cofundadora y editora de la revista literaria &quot;El gran cuaderno&quot; y creó el sello infantil Diente de León.                            </span>
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        <strong>&ndash; Reivindic&aacute;s mucho los talleres de escritura, tanto los que das vos como coordinadora como aquellos a los que asist&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; encontr&aacute;s ah&iacute; y qu&eacute; te parece interesante de esos espacios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Los amo. Hago apolog&iacute;a a los talleres. Y los pienso en varios rubros, tengo amigas que hacen talleres de otras cosas, como baile o cer&aacute;mica. <strong>En los que conozco porque voy o porque los coordino, me gusta porque son espacios por lo general con grupos chicos, de mucha intimidad, de mucha comprensi&oacute;n, de escucha. </strong>Lo que m&aacute;s aprendo ah&iacute; es a escuchar. Y es incre&iacute;ble cu&aacute;nto m&aacute;s se aprende escuchando del otro y todo lo que despu&eacute;s se puede aplicar a lo propio. Muchas veces estamos ensimismados con lo propio, puede ser que por egocentrismo, o porque no le encontramos la vuelta a algo. Muchas veces ver otro texto, escuchar a otro, te ayuda a leer. Y esto lo pienso en general, no solo por los talleres: me parece inconcebible la escritura sin la lectura. <strong>No puedo creer que alguien que no lee pretenda escribir. Porque en el acto de leer hay algo del acto de escribir: uno est&aacute; escuchando c&oacute;mo escribe el otro, qu&eacute; es lo que funciona, qu&eacute; es lo que resuena. </strong>Y, cuando empez&aacute;s a escribir, incluso adrede est&aacute;s buscando replicar alguna lectura, pensar c&oacute;mo otro hizo determinado truco. Volviendo a los talleres, me interesa tambi&eacute;n la pata colectiva. Una parte se escribe en soledad, claro, pero despu&eacute;s, al menos para m&iacute;, me parece importante abrir ese proceso a otra gente en los espacios de taller. Despu&eacute;s hay otro componente, que para m&iacute; es muy hermoso y que me importa porque, como dec&iacute;a antes, me interesan los v&iacute;nculos humanos. Hay algo emocional, de sost&eacute;n, de lugar de contenci&oacute;n, de refugio en los talleres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Adem&aacute;s de escribir, ten&eacute;s un sello de libros y juegos infantiles que se llama Diente de Le&oacute;n. Creaste y sos una de las editoras de la revista literaria </strong><em><strong>El gran cuaderno</strong></em><strong>. &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que segu&iacute;s apostando a la palabra escrita, al mundo de lo tangible, como los libros y las revistas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que son una contenci&oacute;n en este mundo cada vez m&aacute;s alienado y m&aacute;s de pantalla, y m&aacute;s de inmediatez. Me gusta pensarlos a todos ellos como geograf&iacute;as. <strong>Cuando uno est&aacute; con un libro est&aacute; ah&iacute;, en ese terreno, y es un lugar seguro para m&iacute;. Son lugares tambi&eacute;n de imaginaci&oacute;n, donde te pasan muchas cosas, donde, como lector, te exigen poner algo propio</strong>. Entonces me gusta sembrar estas geograf&iacute;as ficticias para pensar c&oacute;mo habitar el mundo que no siempre es f&aacute;cil. Adem&aacute;s, a todos estos espacios una les pone el ritmo, no te lo imponen de afuera. Es algo chiquito, pero me parece que est&aacute; bueno, en este mundo cada vez m&aacute;s viralizado, seguir apostando por las cosas bellas y por las cosas tangibles. Pero no por una cuesti&oacute;n mercantilista o de hacer, hacer, hacer, de esto de la h&iacute;per productividad. Por lo menos yo todo lo que hago lo pienso con un prop&oacute;sito humano, si se quiere. No s&eacute; c&oacute;mo decirlo para no quedar cursi. Pero va por ah&iacute;, por dejar un rato de lado a las pantallas, ponernos m&aacute;s humanos siempre que podamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-riva-escritura-nace-friccion-seres-humanos-mundo_1_13171039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adriana Riva: “La escritura nace de la fricción que como seres humanos tenemos con el mundo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adriana Riva,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909dde75-a62f-4b55-80f7-988359d9ce24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro</p></div><p class="article-text">
        <em>Siempre imagin&eacute; que escribir&iacute;a un libro, aunque fuera peque&ntilde;o, que transportara a un reino imposible de medir, incluso de recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Imaginaba muchas cosas. Que brillaba. Que era buena. Que viv&iacute;a sin sombrero en la cima de una monta&ntilde;a haciendo girar una rueda que a su vez hac&iacute;a girar la Tierra, y que, invisible entre las nubes, yo ten&iacute;a alguna influencia, era de alguna utilidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Deseos curiosos que, como plumas en el aire, volv&iacute;an ligeros los miembros de una ni&ntilde;a espigada y taciturna que apenas era capaz de impedir que sus medias cortas desaparecieran dentro de sus zapatones.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todas mis medias estaban deformadas, tal vez porque a menudo las llenaba de canicas. Las cargaba de &aacute;gata y de acero, y me iba. Aquello se me daba bien, y pod&iacute;a derrotar a cualquiera que tuviera alrededor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por la noche vaciaba el bot&iacute;n encima de la cama y frotaba las canicas con una gamuza. Las ordenaba por colores, seg&uacute;n sus cualidades, y ellas solas se reordenaban de nuevo&hellip;, peque&ntilde;os planetas brillantes, cada uno con su historia, sus ansias de oro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nunca tuve la sensaci&oacute;n de que esa facilidad para ganar a las canicas viniera de m&iacute;. M&aacute;s bien pensaba que estaba en el objeto en s&iacute;. Un talism&aacute;n que cobraba vida cuando yo lo tocaba. As&iacute;, encontraba magia en todo, como si todas las cosas, toda la naturaleza llevara la impronta de un genio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hab&iacute;a que ir con cuidado, hab&iacute;a que ser sagaz. Porque los sagaces pueden capturar algo lejano y hacerlo suyo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y el viento levantaba los bordes de la tela que cubr&iacute;a mi ventana. All&iacute; hac&iacute;a yo guardia, alerta a lo peque&ntilde;o, que bajo la mirada atenta f&aacute;cilmente se volv&iacute;a monstruoso y bello.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Observaba, calculaba y, de pronto, ya no estaba all&iacute;: era un caprichoso planeador revoloteando de campo en campo, inconsciente de mis torpes brazos o de mis medias rebeldes.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me iba y no se enteraba nadie. Porque para todos yo segu&iacute;a entre ellos, en mi peque&ntilde;a cama, ensimismada en alg&uacute;n juego de ni&ntilde;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        Este relato de <strong>Patti Smith</strong> lleva como t&iacute;tulo <em>Una llamada</em> y pertenece a su libro T<em>ejiendo sue&ntilde;os</em>. El germen de esa publicaci&oacute;n, que combina textos y fotograf&iacute;as, lo cont&oacute; ella misma: a comienzos de los setenta, se fue a vivir con su esposo y sus hijos a una casa de las afueras de Detroit, rodeada de &aacute;rboles y flores. Sin embargo, en ese ambiente supuestamente id&iacute;lico la melancol&iacute;a la arras&oacute;. Entonces sinti&oacute; que pod&iacute;a recobrar algo de &aacute;nimo anotando en un cuaderno recuerdos de su infancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith fue reconocida esta semana con el premio Princesa de Asturias de las Artes 2026</a>. <strong>El jurado destac&oacute; que la artista encarna &ldquo;el esp&iacute;ritu de la contracultura con una gran potencia expresiva&rdquo;</strong>. Van estas palabras, entonces, a modo de homenaje, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nueva&nbsp;edici&oacute;n de Mil lianas</a>, donde tambi&eacute;n&nbsp;hay tejidos, sue&ntilde;os que insisten, familias y un mont&oacute;n de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani.</strong>&nbsp;&iquest;Es posible obturar de un d&iacute;a para otro todo v&iacute;nculo con los padres? &iquest;<strong>Se puede cerrar la puerta de la casa familiar para no volver nunca m&aacute;s?</strong> &iquest;C&oacute;mo se corta ese hilo y qu&eacute; pasa despu&eacute;s? El narrador de <em>El aniversario</em> (Anagrama, 2026), la reciente novela del escritor italiano <strong>Andrea Bajani</strong>, es un hombre adulto cuando decide no volver a ver nunca m&aacute;s a sus padres ni a hablar con ellos. <strong>Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, como recordatorio de ese aniversario curioso que le da t&iacute;tulo al libro, se propone revisar todo lo que pas&oacute; desde aquel d&iacute;a</strong>, tironear de su memoria y traer al presente algunos episodios que tienen como protagonistas a &eacute;l, a su hermana y a sus padres. Lo primero que salta a la vista es un patriarca terror&iacute;fico, un tipo que impone p&aacute;nico y silencio a su alrededor. Las descripciones, sin embargo, son sutiles, no tienen en absoluto la forma del ajuste de cuentas o la venganza y est&aacute;n tejidas a partir de una prosa austera y muy precisa por parte de Bajani (<strong>Emmanuel Carr&egrave;re</strong> dijo que el tono de esta novela es <em>&ldquo;escandalosamente sereno&rdquo;</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asociada a esa figura temible, el narrador se detiene en una sombra, que es la madre. Una mujer sumisa que, desde la mirada del hijo, expone un pacto silencioso con el padre, del que ella tambi&eacute;n es v&iacute;ctima y parte. Para este hijo por momentos ausente y por momentos asustado por la violencia que lo rodea, <strong>el nudo familiar se trama en &ldquo;un gran malentendido&rdquo;</strong> entre ellos, en lo que no se dice, en lo que brilla por su ausencia (<em>&ldquo;&eacute;l quer&iacute;a que ella no fuera nada para poder ser &eacute;l algo, y ella no quer&iacute;a ser nada porque ser nada al menos era algo&rdquo;</em>, dir&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Traccionado por los interrogantes sobre la identidad, los lazos filiales y la propia idea de la novela &ndash;hay varias reflexiones interesantes en este sentido, que<strong> llevan al autor a plantear cu&aacute;nto de familiar hay en toda novela y cu&aacute;nto de ficci&oacute;n hay en cada familia&ndash;</strong> Bajani ofrece un libro deslumbrante y desgarrador.
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                &quot;El aniversario&quot;, la reciente novela del escritor italiano Andrea Bajani, ganó el Premio Strega en Italia.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani, sali&oacute; por Anagrama con traducci&oacute;n de Carlos Gumpert.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto. </strong>Una pel&iacute;cula &aacute;cida, graciosa e inteligent&iacute;sima, con un protagonista que siempre est&aacute; en apuros. <em>Un poeta</em>, del cineasta colombiano <strong>Sim&oacute;n Mesa Soto</strong>, tiene en el centro del relato a<strong> &Oacute;scar Restrepo</strong>, el poeta del t&iacute;tulo. Un hombre que seg&uacute;n el mito tuvo comienzos prometedores en la literatura pero que, ahora que ronda los 50, vive con su madre, no escribe, se lo pasa tomando alcohol y obsesionado con la obra del pionero de las letras colombianas&nbsp;<strong>Jos&eacute; Asunci&oacute;n Silva</strong>, est&aacute; endeudado y con problemas serios de dinero, y tiene una relaci&oacute;n tirante con su hija. Para intentar hacer frente a tantas desventuras, &Oacute;scar acepta trabajar en un secundario dando clases de literatura y es all&iacute; donde entra en contacto con Yurlady, una joven callada, de una familia muy humilde, que lo deslumbra con una serie de poemas que ella escribe en su cuaderno.<strong> Impactado por su talento, &Oacute;scar le propone presentarse a un concurso y de alg&uacute;n modo apadrinarla</strong>. La pondr&aacute; en contacto con un grupo de poetas &ndash;un hallazgo de la pel&iacute;cula, con grandes actuaciones&ndash; que ver&aacute;n en la joven un potencial y a la vez especular&aacute;n con el r&eacute;dito que les puede dar una posible historia de superaci&oacute;n de este calibre a los ojos de fundaciones europeas siempre dispuestas a aportar fondos para supuestas buenas causas.
    </p><p class="article-text">
        Pero un traspi&eacute; har&aacute; que la noche en la que Yurlady debe recibir su premio todo se salga del carril previsto y <strong>el desventurado &Oacute;scar quedar&aacute; en la mira de todos</strong>.&nbsp;
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        Estrenada en el Festival de Cannes en 2025, rodada &iacute;ntegramente en Medell&iacute;n y en 16 mm con un elenco que combina actores profesionales con vecinos del lugar, <em>Un poeta</em> ofrece un retrato desopilante y muy elocuente de los entresijos del mundo del arte que se produce desde Am&eacute;rica latina&nbsp;<strong>con sus supuestas buenas intenciones, los anhelos genuinos de las personas, los narcisismos incontenibles, los intereses cruzados, la desesperaci&oacute;n</strong>, el deseo y las b&uacute;squedas &ndash;siempre infructuosas&ndash; de alg&uacute;n tipo de redenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una escena de la película colombiana &quot;Un poeta&quot;.                            </span>
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        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto, est&aacute; disponible en HBO Max.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong>, de Toia Bonino y Marcos Joubert.</strong> Este impactante documental argentino, que acaba de recibir el Gran Premio en la Competencia Argentina del BAFICI 2026, <strong>nace de un intercambio clandestino entre sus directores</strong>. Y ese intercambio, a veces tenso, a veces amistoso, es el motor de un di&aacute;logo que se va desplegando a lo largo de todo el relato. <strong>Es que Marcos Joubert est&aacute; preso y Toia Bonino le hace llegar un celular</strong> &ndash;un objeto en ese momento prohibido para quienes est&aacute;n privados de su libertad&ndash; con el objetivo de que grabe lo que casi nunca se puede ver, lo que ni ella ni los espectadores pueden llegar a imaginar del todo: los d&iacute;as adentro de una c&aacute;rcel. Sin blanquearlo a las autoridades pero s&iacute; entre sus compa&ntilde;eros de reclusi&oacute;n, Joubert le manda audios a Bonino en los que le cuenta c&oacute;mo vive sus d&iacute;as y con la c&aacute;mara registra ese encierro. <strong>Primero lo hace de modo intuitivo y despu&eacute;s siguiendo algunas ideas que lee en un libro en el que pareciera haber indicaciones sobre planos y asuntos t&eacute;cnicos.</strong> Lo que consigue, siempre desde su mirada y muchas veces a partir de la angustia por la situaci&oacute;n que atraviesa, es dar cuenta de una sucesi&oacute;n de rituales desesperantes, de precariedades de todo tipo, de burocracias, de ruidos estremecedores, de soledad y complicidades con otros presos, de horas que pasan en espacios m&iacute;nimos y definitivamente inhumanos.
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        El registro agudo de Joubert, que tiene apenas ese tel&eacute;fono y pocos elementos para componer las escenas, impresiona justamente porque consigue retratar diferentes situaciones con encuadres de enorme sensibilidad para exponer la intimidad de un sistema injusto y roto. <strong>Todos nacen en ese reducto m&iacute;nimo donde &eacute;l y sus compa&ntilde;eros comen</strong>, se ba&ntilde;an, juegan a las cartas, se quedan muchas veces sin electricidad, miran televisi&oacute;n en pantallas min&uacute;sculas, levantan pesas improvisadas con bidones, observan a la distancia tormentas implacables, reciben visitas espor&aacute;dicas o esperan que alguien los atienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; Nacional para la Prevenci&oacute;n de la Tortura<a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acaba de declarar a </a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plata o mierda</em></a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;de inter&eacute;s&rdquo;</a> porque deja reflejados &ldquo;los <strong>m&uacute;ltiples y cotidianos obst&aacute;culos que deben afrontar las personas detenidas</strong> en el acceso al derecho a la comunicaci&oacute;n para mantener contacto con familiares, para acceder a la justicia (en particular al contacto con la defensa para conocer c&oacute;mo siguen sus causas) y para estudiar, entre otros&rdquo;. La pel&iacute;cula &ndash;cruda, notable&ndash; <a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; al cine Gaumont de Buenos Aires</a> y podr&aacute; verse, con el correr de los d&iacute;as, en otras salas de la Argentina.
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                Una escena del documental &quot;Plata o mierda&quot;, de los realizadores argentinos Toia Bonino y Marcos Joubert.                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong> llega al cine Gaumont de Buenos Aires, con funciones diarias del 30 de abril al 6 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>La revista que publica semanalmente el <em>New York Times</em> present&oacute; esta semana un precioso especial donde recorren las trayectorias (y, en algunos casos llegan a entrevistarlos) de los que consideran <strong>los 30 mayores compositores estadounidenses vivos</strong>, que, en sus palabras, son los que en la actualidad definen <strong>&ldquo;el coraz&oacute;n palpitante de la canci&oacute;n&rdquo;</strong> de ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Presentamos a los 30 mejores compositores estadounidenses vivos, elegidos por m&aacute;s de 250 expertos de la industria musical. Analizamos m&aacute;s de 700 nominados propuestos por estos expertos, y nuestros cr&iacute;ticos pasaron semanas debatiendo qu&eacute; es lo que define la grandeza en la m&uacute;sica. Desde Taylor Swift hasta Bob Dylan, pasando por Willie Nelson y muchos m&aacute;s, su m&uacute;sica ha definido c&oacute;mo suena medio siglo de vida nacional; un sonido que ha recorrido el mundo como, quiz&aacute;s, la exportaci&oacute;n m&aacute;s potente e influyente del pa&iacute;s&rdquo;</em>, <a href="https://www.instagram.com/p/DXq9UyBlFEf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaron en sus redes</a>. <strong>En efecto, el listado va de Fiona Apple a Dolly Parton, de Stephin Merritt a Kendrick Lamar y pasa obviamente por Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre much&iacute;simos otros</strong>. <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2026/magazine/greatest-american-songwriters-alive.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leerlo por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, <a href="https://open.spotify.com/playlist/0NDKcYZAXG6eSZW18IFYSn?si=71bed6e8fede4164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tom&eacute; de esta playlist</a> algunas canciones que me gustan mucho de los artistas elegidos. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=147cbd26a20b477c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las encuentran, como todas las semanas, por ac&aacute;</a>, en nuestra banda sonora compartida.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Volvi&oacute; por estos d&iacute;as luego de su paso por la sala Cunill Cabanellas del San Mart&iacute;n y es <strong>una belleza si andan buscando obras de teatro para ver en Buenos Aires</strong>. Me refiero a <em>Un punto oscuro</em>, de <strong>Agostina Luz L&oacute;pez</strong>, que ahora puede verse los domingos en la sala Zelaya (Zelaya 3134, Abasto).<strong> Con las actuaciones de Amalia Boccazzi, Carolina Saade, Felipe Saade y Mar&iacute;a Villar</strong>, la obra propone un tejido &ndash;y esto es literal: una enorme manta hecha de hilados que alguien teje a lo largo de la funci&oacute;n cubre buena parte del escenario&ndash; de escenas familiares y lecturas. Es que tres hermanas, mientras lo evocan y de alg&uacute;n modo empiezan a transitar su duelo, le leen textos a un padre que est&aacute; muriendo. <em>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo se reconfigura la vida cuando la figura del padre se diluye? &iquest;Pueden los textos ser or&aacute;culos que nos sugieren respuestas para transitar este pasaje? En el umbral que se abre mediante los tejidos y las lecturas, los antepasados de esta familia se encuentran con los que est&aacute;n vivos. La capa que los separa es muy fina y, cuando se corre esa cortina, surgen nuevas maneras de vincularse&rdquo;</em>, propone la autora. <a href="https://www.instagram.com/p/DWXJKioidGN/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer detalles de horarios y funciones</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López"
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                Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López                            </span>
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        <strong>Bonus track II.</strong> Sigue la Feria del Libro de Buenos Aires y en su segundo tramo promete una agenda cargada. Anoto algunas que me interesan particularmente, por supuesto que hay de todo y pueden buscar toda la programaci&oacute;n <a href="https://www.feriadellibro.ar/internacional/programa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. Este viernes 1&ordm; de mayo, habr&aacute; una mesa s&uacute;per interesante del ciclo Di&aacute;logo de Escritoras y Escritores de Argentina. Se llama &ldquo;Bestiarios argentinos: monstruos de ayer y de hoy&rdquo; y participan <strong>Esther Cross</strong>, <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong>, <strong>Luciano Lamberti</strong> y <strong>Luis Sagasti</strong> (se les pas&oacute;, lo entrevist&eacute; hace poquito a prop&oacute;sito de la salida de su libro <em>La realidad absoluta, </em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lee por ac&aacute;</a>). El domingo 3 de mayo, una charla organizada por el Centro Cultural Coreano, con la participaci&oacute;n de <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> y <strong>Silvia Hopenhayn</strong>, unir&aacute; los universos literarios de <strong>Han Kang</strong> y <strong>Jorge Luis Borges</strong>. Por &uacute;ltimo, la semana pr&oacute;xima llegar&aacute;<strong> J. M. Coetzee</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes presencias internacionales de esta edici&oacute;n</a>, que participar&aacute; de actividades el 5 y el 6 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.&nbsp;</strong>Gracias por sus mensajes esta vez <strong>a Sara, Gabriel, Luciano y Pablo</strong>, que se interesaron especialmente en las palabras de <strong>John Berger</strong> y el libro <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos la semana pasada</a>. Me encuentran, como siempre, por mail y tambi&eacute;n <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Patti Smith,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9dd5417-6eda-4c75-bd48-df1d7b65fb5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La nave de Spinetta, algunos libros de abril</p></div><p class="article-text">
        Dice <strong>John Berger</strong> que lo que hace de la fotograf&iacute;a un invento extra&ntilde;o &ndash;y subraya: <em>&ldquo;con consecuencias imprevisibles&rdquo;</em>&ndash; <strong>es que sus materias primas fundamentales son la luz y el tiempo</strong>. Dice, tambi&eacute;n, que las fotograf&iacute;as tienen la capacidad privilegiada de detener el flujo del tiempo, y que, por ese gesto muchas veces azaroso &ndash;el de arrancar algunas escenas de un posible devenir&ndash;, se convierten en <em>&ldquo;objetos discontinuos&rdquo;</em>. <strong>Dice, por &uacute;ltimo, que no hay fotograf&iacute;a que no sea ambigua, justamente porque lo que ellas exponen fue capturado de una continuidad pasada</strong> (<em>&ldquo;si el suceso es un acontecimiento p&uacute;blico, esta continuidad es historia; si es personal, la continuidad, que ha sido rota, es una historia de vida&rdquo;</em>).
    </p><p class="article-text">
        Encuentros fortuitos, memorias resquebrajadas, tiempos entrecortados, hallazgos escurridizos, vidas repletas de agujeros, episodios de la historia que se escribe con may&uacute;sculas y varias fotograf&iacute;as confluyen en <em>Las fotos</em>, de la fot&oacute;grafa y escritora<strong> In&eacute;s Ulanovsky</strong>. El libro sali&oacute; originalmente en 2020 y ahora llega en su versi&oacute;n definitiva publicado por la editorial Blatt &amp; R&iacute;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las much&iacute;simas cosas que me gustan de <em>Las fotos</em> &ndash;uno de los libros que m&aacute;s le&iacute;, subray&eacute;, regal&eacute;, coment&eacute; entre gente querida y volv&iacute; a leer porque es de los m&aacute;s hermosos entre los que se publicaron en nuestro pa&iacute;s en este primer cuarto de siglo&ndash; est&aacute; la belleza con la que su autora logra exponer todas esas tensiones que describe Berger y que atraviesan a la fotograf&iacute;a. <strong>Esa condici&oacute;n inasible que la hace ser tan preciada y tan misteriosa</strong> (el vaiv&eacute;n que mencionamos varias veces y al que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fotografo-maradona-serie-perturbadora_129_12948229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos volviendo cuando pensamos en&nbsp;ellas</a>: <strong>lo que hacemos con las fotos, lo que las fotos hacen de nosotros</strong>). Porque la fotograf&iacute;a es, antes que nada o despu&eacute;s de todo, un enigma y <em>Las fotos</em> est&aacute; para venerarlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Las fotos&quot;, de Inés Ulanovsky tiene ahora su edición definitiva."
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                &quot;Las fotos&quot;, de Inés Ulanovsky tiene ahora su edición definitiva.                            </span>
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        El libro trae ahora quince textos que la autora escribe a partir de encontrarse, de chocarse, de dar con fotograf&iacute;as en circunstancias muy diversas que a la vez retratan circunstancias muy diversas (hay im&aacute;genes de su archivo personal, de v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado, de sonrisas an&oacute;nimas frente al mar, de despedidas insospechadas, de amistades entra&ntilde;ables, de ni&ntilde;as tristes, de personas muertas, de amores que atraviesan los a&ntilde;os).<strong> Las fotos, en la vida de In&eacute;s, tarde o temprano aparecen, se hacen ver. </strong>Porque ella es un im&aacute;n de im&aacute;genes y, a la vez, las im&aacute;genes funcionan como imanes para ella: las ha tomado, a lo largo de los a&ntilde;os, como fot&oacute;grafa profesional; las ha conservado por herencia familiar (su madre, <strong>Marta Merkin</strong>, fue entre muchas cosas una destacada fot&oacute;grafa en la d&eacute;cada del &lsquo;70); las ha catalogado y registrado en su trabajo en distintos archivos fotogr&aacute;ficos; las ha expuesto en muestras como curadora; las ha recolectado, y lo sigue haciendo, cuando camina por la calle y las ve tiradas en la vereda (<em>&ldquo;Siento la absurda responsabilidad de conservar esos momentos de felicidad ajena&rdquo;</em>, dice sobre unas fotos que rescat&oacute; de la basura).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s porque la propia In&eacute;s intuya que no hay &aacute;lbum de fotos que no est&eacute; incompleto &ndash;y esto tambi&eacute;n vale para la memoria y vale para cualquier vida&ndash;;&nbsp;que no se arme de un modo arbitrario, que no cargue con el peso de las ausencias,<strong> todas las fotos y todas las historias de </strong><em><strong>Las fotos</strong></em><strong> traen con ellas algo inacabado, una escena a la que le falta una pieza, la sombra de la ruptura temporal de la que habla Berger.</strong> Y, sin embargo, ah&iacute; las agrup&oacute; y ah&iacute; insisten, con toda su ambig&uuml;edad, con todo su misterio, con toda su luz, para armar un artefacto poderoso con consecuencias imprevisibles.
    </p><p class="article-text">
        Siento la absurda responsabilidad de invitarlos a leer <em>Las fotos</em>. Y de dejarlos con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Feria del Libro.</strong>&nbsp;Lleg&oacute; finalmente ese momento del a&ntilde;o: por estas horas se inaugur&oacute; la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que en esta oportunidad celebra su edici&oacute;n 50 (la primera fue en 1975; desde entonces se interrumpi&oacute; una sola vez por la pandemia). Se podr&aacute; visitar hasta el 11 de mayo en el predio de La Rural, en Palermo.
    </p><p class="article-text">
        Por el peso de su historia, por las expectativas que genera en el sinuoso mundo editorial, por la presencia de much&iacute;simos escritores y escritoras, la Feria siempre se convierte en una suerte de caja de resonancia del sector. <strong>Este a&ntilde;o, adem&aacute;s de la participaci&oacute;n de J. M. Coetzee y Mo Yan, dos ganadores del Nobel</strong>, el encuentro literario tendr&aacute; varios homenajes dedicados a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y contar&aacute; con la presencia de varios visitantes locales y del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Como pasa ante eventos de esta magnitud, siempre afloran detractores inflexibles, entusiastas alegres, personas con cr&iacute;ticas m&aacute;s que interesantes, personajes que aman odiarla e intensidades de todo tipo. <strong>Por mi parte, llevo la ventaja de que tengo muchos amigos y amigas que trabajan entre los expositores.</strong> Entonces disfruto de ir a la Feria, recorrerla en horarios con poca gente, conversar en los stands, meterme a escuchar alguna charla, aunque no tenga mucha&nbsp;idea de quienes participan. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer algunos detalles de esta edici&oacute;n por ac&aacute;</a>. En las pr&oacute;ximas semanas seguramente les ir&eacute; contando un poco m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Comenzó en La Rural la edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Comenzó en La Rural la edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>Hasta el 11 de mayo tendr&aacute; lugar la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Pensotti por dos.</strong> Una historia de cruces, de duelos, de espejos, de aquello que se representa y eso que se parece a otra cosa con desparpajo. Con voracidad. <em>Una sombra voraz</em> se llama una de las &uacute;ltimas obras teatrales de <strong>Mariano Pensotti</strong>, uno de los dramaturgos m&aacute;s destacados de la escena local, que indaga, con humor y sutileza, en los modos con los que se cuentan los episodios memorables de una vida y tambi&eacute;n sus vaivenes. <strong>Los picos y los inevitables descensos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estrenada en 2025 con gran &eacute;xito y <a href="https://www.instagram.com/p/DW1hb4YEbJz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en cartel por estos d&iacute;as</a> en la sala Dumont 4040 del barrio porte&ntilde;o de Chacarita, en <em>Una sombra voraz</em> aparecen dos hombres en escena. Uno es Juli&aacute;n Vidal, un escalador que a punto de retirarse decide lanzarse a la aventura que no pudo completar su padre. <strong>El otro es Manuel Rojas, un actor que, amesetado en su trabajo, recibe una propuesta que podr&iacute;a cambiarle la vida</strong>: interpretar a Vidal en una pel&iacute;cula sobre aquella epopeya que decidi&oacute; encarar hacia el final de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Mediante un uso inteligent&iacute;simo del espacio y <strong>con grandes actuaciones de Patricio Aramburu y Diego Vel&aacute;zquez</strong>, se arma un relato gracioso y muy profundo y los l&iacute;mites entre esa convenci&oacute;n que llamamos realidad y la otra que nombramos como ficci&oacute;n &ndash;como ocurre en buena parte del trabajo de Pensotti y de su colectivo teatral Grupo Marea desde hace dos d&eacute;cadas&ndash;, empiezan a diluirse.
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                    alt="Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti."
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            <span class="title">
                Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti.                            </span>
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        Adem&aacute;s de tener varias funciones semanales, <em>Una sombra voraz</em> lleg&oacute; tambi&eacute;n por estos d&iacute;as en formato de libro. Fue publicado por la editorial Parip&eacute; Books, junto con otro texto del grupo que lleva como t&iacute;tulo La obra y que se estrenar&aacute; a finales de junio en el Teatro Alvear de Buenos Aires. <strong>Tambi&eacute;n combinando texturas, representaciones e historias que parecen repetirse,</strong><em><strong> La obra</strong></em><strong> narra el derrotero de Simon Frank</strong>, un jud&iacute;o polaco que dice haber sobrevivido a los campos nazis y que en 1962, a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a una peque&ntilde;a localidad argentina, comienza a construir decorados que reproducen los lugares de su vida en Polonia para montar all&iacute; una obra de teatro acompa&ntilde;ado por los habitantes del lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrevist&eacute; hace unos d&iacute;as a Mariano Pensotti. <strong>Habl&oacute; sobre la cocina de estas obras, del libro y de la vitalidad del teatro</strong> en tiempos saturados de pantallas. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la entrevista por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mariano Pensotti nació en Buenos Aires, en 1973. Es uno de los dramaturgos y directores más destacados, con obras reconocidas en el país y en el exterior.                            </span>
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        <strong>El libro que re&uacute;ne los textos teatrales de Mariano Pensotti sali&oacute; por Parip&eacute; Books. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>, otros lanzamientos editoriales de abril.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla. </strong>Una linda noticia por si se lo perdieron: a partir del lunes 27 y por una semana se podr&aacute; ver gratis <a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/seleccion-lumiton-el-cine-argentino-habla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de la plataforma Lumiton</a> el documental <em>Foto Estudio Luisita</em>, d<strong>e Hugo Manso y Sol Miraglia</strong>. Se trata de un trabajo de observaci&oacute;n y de gran cercan&iacute;a con las protagonistas (Miraglia, de hecho, es la albacea de la obra de ambas) que<strong> eligi&oacute; recuperar la figura de Luisa Escarria y de su hermana Chela</strong>, dos mujeres que emigraron a la Argentina a finales de los &lsquo;50 y que montaron en su peque&ntilde;o departamento en el coraz&oacute;n de la calle Corrientes un estudio fotogr&aacute;fico que llamaron Foto Estudio Luisita (si se les pas&oacute;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/increible-historia-foto-estudio-luisita-desnudos-vedettes-figuras-revista-portena-mirada-pionera-autodidacta_1_8487052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&eacute; la historia de este lugar incre&iacute;ble por ac&aacute;</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un montaje realizado para el documental &quot;Foto Estudio Luisita&quot;, de 2018"
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                Un montaje realizado para el documental &quot;Foto Estudio Luisita&quot;, de 2018                            </span>
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        Primero enfocadas a la fotograf&iacute;a social y luego dedicadas a tomar im&aacute;genes que terminar&iacute;an en las marquesinas y en los programas de mano de las obras de teatro de la revista porte&ntilde;a, con el correr de los a&ntilde;os el lugar se convirti&oacute; en un mito. Por all&iacute; pasaron, para ser inmortalizados por la c&aacute;mara de Luisa &ndash;Chela luego se dedicaba a trabajar en el retoque manual de las im&aacute;genes&ndash; <strong>grandes &iacute;conos del espect&aacute;culo como las hermanas Ethel y Gog&oacute; Rojo y Mim&iacute; y Norma Pons; Tita Merello, N&eacute;lida Lobato, N&eacute;lida Roca, Susana Gim&eacute;nez, Moria Cas&aacute;n, los c&oacute;micos Pepe Marrone, Alberto Olmedo y Jorge Porcel, o Ren&eacute; Lavand, Atahualpa Yupanqui y Mariano Mores</strong>, entre much&iacute;simos otros.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El documental </strong><em><strong>Foto Estudio Luisita</strong></em><strong> se podr&aacute; ver online y gratis a trav&eacute;s de la plataforma Lumiton a partir del 27 de abril </strong><a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/seleccion-lumiton-el-cine-argentino-habla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong><em>&ldquo;Esta canci&oacute;n llega en una atm&oacute;sfera de caos&rdquo;</em>, se&ntilde;alaron desde Massive Attack en un comunicado en referencia al tema<em> Boots On The Ground</em>, que lanzaron hace unos d&iacute;as junto a <strong>Tom Waits</strong>. <em>&ldquo;En todo Occidente, el autoritarismo estatal y la militarizaci&oacute;n de las fuerzas policiales se est&aacute;n fusionando con la pol&iacute;tica neofascista&rdquo;</em>, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento llega acompa&ntilde;ado por un video que repasa, a trav&eacute;s de im&aacute;genes muy elocuentes, distintos episodios de violencia institucional en los Estados Unidos. Se los dejo por ac&aacute;.&nbsp;
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        Tambi&eacute;n va un recordatorio: la banda sonora de <em>Mil lianas</em> se puede escuchar, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6ad3b45a8d354f6e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Un lindo plan si andan por Buenos Aires y alrededores. En las pr&oacute;ximas semanas habr&aacute; varias funciones del documental <em>Record&aacute; esto</em>, del escritor argentino <strong>Mat&iacute;as Capelli</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/apologia-dispersion-pajaro-emmanuel_129_8526682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de &eacute;l por ac&aacute;</a>, cuando sali&oacute; su novela <em>El mar interior</em>). Se trata de una suerte de ensayo audiovisual en el que <strong>se superpone la voz de una mujer que se pregunta por el origen de los monumentos que pueblan la ciudad de Buenos Aires y una serie de im&aacute;genes magn&eacute;ticas que exhiben a esos monumentos a veces olvidados, a veces rotos, a veces incompletos</strong>. Este s&aacute;bado 25 de abril y el domingo 10 de mayo, la pel&iacute;cula se podr&aacute; ver en Arthaus (Bartolom&eacute; Mitre 434, CABA). Y, el jueves 14 de mayo, tendr&aacute; una funci&oacute;n en el cine York (Juan Bautista Alberdi 895, Olivos). M&aacute;s informaci&oacute;n sobre los horarios y las funciones, <a href="https://www.instagram.com/p/DXNEPiHFAPx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Atenci&oacute;n quienes est&eacute;n detr&aacute;s de concursos literarios para textos in&eacute;ditos. Hasta el 11 de mayo permanece abierta la convocatoria para participar del Premio Hebe Uhart de Novela 2026. Se trata de un certamen que busca &ldquo;promover la creatividad art&iacute;stica, impulsar la escritura, fomentar la producci&oacute;n de novelas, reconocer y darles una visibilidad mayor a las nuevas narrativas&rdquo;. <strong>El premio ser&aacute; de $4.000.000 y la publicaci&oacute;n de la obra bajo el sello Ediciones Bonaerenses.</strong> La obra ser&aacute; elegida por <strong>un jurado compuesto por Mar&iacute;a Moreno, Marina Yuszczuk y Eduardo Muslip</strong>. <a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/novedades/premio-hebe-uhart-novela-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer las bases y condiciones</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWgv6ePkcth/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata. </strong>Llegaron mensajes muy lindos por estos d&iacute;as. Uno muy especial, de Ignacio, que me cuenta que conect&oacute; algo que ley&oacute; hace un tiempo en <em>Mil lianas</em> con un libro que se cruz&oacute; en un viaje por San Mart&iacute;n de Los Andes. Con eso arm&oacute; un cortometraje que grab&oacute; con vecinos de Sicardi, en las afueras de La Plata. Se llama <em>Komorebi</em> y <a href="https://www.instagram.com/reel/DXaPvQHDdAG/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parece que muy pronto ver&aacute; la luz</a>. Gracias tambi&eacute;n a Facu, que escribi&oacute; desde Rosario, a Mari y a Juan. Como saben, siempre <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 09:43:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Feria del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariano-pensotti-teatro-no-competir-pantallas-volverse-estimulo-mundo-ruidoso_1_13152789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/393ab8c6-2d44-47ed-a15e-5cd1c0660388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es uno de los dramaturgos y directores teatrales más destacados de la escena local y tiene en cartel “Una sombra voraz”, una obra luminosa donde se cruzan las preguntas por la figura del padre, los legados y las historias que parecen repetirse. Un repaso por su trabajo, su mirada sobre la potencia del teatro en tiempos de crisis y el libro que acaba de publicar.</p><p class="subtitle">Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”</p></div><p class="article-text">
        Una historia de cruces, de duelos, de espejos, de aquello que se representa y eso que se parece a otra cosa con desparpajo. Con voracidad. <em>Una sombra voraz</em> se llama una de las &uacute;ltimas obras teatrales de <strong>Mariano Pensotti</strong>, uno de los dramaturgos m&aacute;s destacados de la escena local, que indaga, con humor y sutileza, <strong>en los modos con los que se cuentan los episodios memorables de una vida y tambi&eacute;n sus vaivenes</strong>. Los picos y los inevitables descensos.
    </p><p class="article-text">
        Estrenada en 2025 con gran &eacute;xito y <a href="https://www.instagram.com/p/DW1hb4YEbJz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en cartel por estos d&iacute;as en la sala Dumont 4040</a> del barrio porte&ntilde;o de Chacarita, en <em>Una sombra voraz</em> aparecen dos hombres en escena. <strong>Uno es Juli&aacute;n Vidal, un escalador que a punto de retirarse decide lanzarse a la aventura que no pudo completar su padre, un c&eacute;lebre alpinista que desapareci&oacute; intentando llegar a la cumbre de un monte del Himalaya, cuando Juli&aacute;n era muy peque&ntilde;o. </strong>El otro es Manuel Rojas, un actor que, amesetado en su trabajo, recibe una propuesta que podr&iacute;a cambiarle la vida: interpretar a Vidal en una pel&iacute;cula sobre aquella epopeya que decidi&oacute; encarar hacia el final de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Mediante un uso inteligent&iacute;simo del espacio y <strong>con grandes actuaciones de Patricio Aramburu y Diego Vel&aacute;zquez</strong>, por momentos se ve a los protagonistas en paralelo, por momentos en solitario, por momentos hablando entre s&iacute;. As&iacute;, la vivencia de uno y la representaci&oacute;n del otro arman un relato gracioso y muy profundo y los l&iacute;mites entre esa convenci&oacute;n que llamamos realidad y la otra que nombramos como ficci&oacute;n <strong>&ndash;como ocurre en buena parte del trabajo de Pensotti y de su colectivo teatral Grupo Marea desde hace dos d&eacute;cadas&ndash;</strong>, empiezan a diluirse.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de tener varias funciones semanales, <em>Una sombra voraz</em> lleg&oacute; tambi&eacute;n por estos d&iacute;as en formato de libro. Fue publicado por la editorial Parip&eacute; Books, junto con otro texto del grupo que lleva como t&iacute;tulo <em>La obra</em> y que se estrenar&aacute; a finales de junio en el Teatro Alvear de Buenos Aires. Tambi&eacute;n combinando texturas, representaciones e historias que parecen repetirse, <em><strong>La obra</strong></em><strong> narra el derrotero de Simon Frank, un jud&iacute;o polaco que dice haber sobrevivido a los campos nazis y que en 1962, a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a una peque&ntilde;a localidad argentina, comienza a construir decorados que reproducen los lugares de su vida en Polonia</strong> para montar all&iacute; una obra de teatro acompa&ntilde;ado por los habitantes del lugar. Otro director teatral, el liban&eacute;s Walid Mansour, se obsesionar&aacute; con esa historia y querr&aacute; saber m&aacute;s sobre Sim&oacute;n, sus personajes y la trastienda de aquel ambicioso proyecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti."
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                Un libro reúne dos obras teatrales del dramaturgo y director argentino Mariano Pensotti.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo nace </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong>, c&oacute;mo te metiste en este universo del monta&ntilde;ismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Fue rar&iacute;simo. Yo ven&iacute;a medio obsesionado con las noticias que le&iacute;a en los medios sobre cad&aacute;veres que hab&iacute;an empezado a aparecer en distintas monta&ntilde;as del mundo de escaladores desaparecidos. En algunos casos estaban en esos lugares hac&iacute;a d&eacute;cadas o muchos a&ntilde;os y, por el cambio clim&aacute;tico, empezaron a aparecer esos cuerpos. <strong>Esa imagen me parec&iacute;a muy fuerte, muy dram&aacute;tica y muy po&eacute;tica: era la naturaleza violentada que un poco como respuesta a la actividad humana devuelve los muertos. Y, obviamente, siendo argentino y de mi generaci&oacute;n esta idea de cuerpos desaparecidos que repentinamente reaparecen ten&iacute;a un mont&oacute;n de resonancias. </strong>De todas maneras, al principio no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; hacer con esa obsesi&oacute;n, y es algo que me pasa muchas veces. A la vez, yo ven&iacute;a laburando con el grupo de teatro con el que trabajo, que es el Grupo Marea, y ten&iacute;amos la idea de hacer algo sobre personas reales cuyas vidas hubieran generado una pel&iacute;cula u otro tipo de obra de ficci&oacute;n. En alg&uacute;n momento apareci&oacute; la posibilidad de combinar las dos cosas y surgi&oacute; la historia del escalador que quiere repetir la escalada que hizo su padre cuando desapareci&oacute;. Despu&eacute;s se filma una pel&iacute;cula sobre ese escalador y aparecen obviamente los dos en escena: el escalador real y el actor que lo interpret&oacute;. Pero lo que termin&oacute; de amalgamar esas dos l&iacute;neas fue el libro de Petrarca, <em>El ascenso al Monte Ventoso</em>. Yo no lo conoc&iacute;a para nada y me lo recomend&oacute; la directora de un festival afuera cuando est&aacute;bamos armando el proyecto.<strong> Ah&iacute; hubo algo que cerr&oacute; mucho porque adem&aacute;s de ser el primer libro que habla sobre el ascenso a una monta&ntilde;a por placer o por deporte, o sea no por necesidad, tiene esto que est&aacute; narrado como algo real, est&aacute; narrado como algo que le sucedi&oacute; a Petrarca</strong> aunque hace poco se descubri&oacute; que esto no era as&iacute;. Hab&iacute;a otra capa de realidad y ficci&oacute;n para aprovechar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Esa superposici&oacute;n de realidad y ficci&oacute;n pareciera atravesar todo tu trabajo. Pienso en </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>, pienso en </strong><em><strong>Los a&ntilde;os</strong></em><strong>, siempre hay algo m&aacute;s all&aacute; de lo que se cuenta. &iquest;Por qu&eacute; crees que siempre volv&eacute;s a esta idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Te juro que cada obra que empiezo digo &ldquo;che, esta vez no me voy a meter con la superposici&oacute;n&rdquo; y termina apareciendo (risas). Qu&eacute; s&eacute; yo, es tremendo, tremendo. Pero bueno, si lo intelectualizo un poco, puedo ver que a m&iacute; me interesa especialmente la relaci&oacute;n entre lo real y lo ficcional o c&oacute;mo se arma eso. Sobre todo en estos tiempos donde est&aacute; tan cuestionado qu&eacute; es lo real o qu&eacute; es el relato. Bueno, sin ir m&aacute;s lejos, tenemos la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. Pero si nos paramos un poco antes, me interesa ver algo de c&oacute;mo todos volvemos ficci&oacute;n nuestras vidas al exponerlas en las redes sociales. No creo ser muy original ac&aacute;, pero de verdad que a m&iacute; me obsesionan dos cosas desde hace bastante tiempo. Por un lado, c&oacute;mo nosotros creamos ficciones permanentemente, c&oacute;mo transformamos nuestra vida al narrarla. Porque para m&iacute; el punto cero de la creaci&oacute;n y, por ende, de la ficci&oacute;n, est&aacute; en c&oacute;mo modificamos nuestro pasado cada vez que lo recordamos. Por otro lado, me gusta pensar c&oacute;mo todos estamos creados por ficciones. O sea, c&oacute;mo todos repetimos en nuestras vidas cosas que hemos ido viendo en pel&iacute;culas, libros, series. C&oacute;mo nuestra experiencia est&aacute; signada por determinados tipos espec&iacute;ficos de ficciones. Y despu&eacute;s, claro, hay algo en el sentido de esta combinaci&oacute;n de lo teatral y lo cinematogr&aacute;fico que para m&iacute; tiene que ver un poco con lo ef&iacute;mero y lo duradero. Las pel&iacute;culas, el cine, la fotograf&iacute;a, inclusive, tienen la pretensi&oacute;n de apresar el tiempo, de preservar la experiencia. Mientras que el teatro, como la vida, es un hecho absolutamente ef&iacute;mero que solo queda en el relato, en la reficcionalizaci&oacute;n que los espectadores pueden hacer de lo que recuerdan que vieron. Entonces hay algo de esas capas que termina yendo y viniendo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Diego Velazquez y Patricio Aramburu, los actores de &quot;Una sombra voraz&quot;, de Mariano Pensotti."
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            <span class="title">
                Diego Velazquez y Patricio Aramburu, los actores de &quot;Una sombra voraz&quot;, de Mariano Pensotti.                            </span>
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        <strong>&ndash; Buena parte de tus obras parecieran condensar muchos a&ntilde;os o proponer una especie de recapitulaci&oacute;n a lo largo del tiempo. Pienso en </strong><em><strong>Los a&ntilde;os</strong></em><strong>, con sus idas y vueltas temporales, en </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> o en </strong><em><strong>El pasado es un animal grotesco</strong></em><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que el teatro, por su materialidad ef&iacute;mera, es justamente un medio muy interesante y muy particular para hablar sobre el paso del tiempo. A m&iacute; me fascina, me obsesiona m&aacute;s que me fascina, el paso del tiempo as&iacute; como la realidad de las ficciones. <strong>El paso del tiempo es otro de los grandes t&oacute;picos que vuelven aunque quiera patearlos lejos. Cuando empec&eacute; a hacer obras aparec&iacute;a mucho esto, por ah&iacute; en la relaci&oacute;n con mis padres, ahora aparece m&aacute;s en mi posici&oacute;n de padre de mis hijas.</strong> Pero claramente tiene que ver mucho con la idea del paso del tiempo. Esto creo que se asocia dram&aacute;ticamente a algo que me interesa mucho y es la transformaci&oacute;n de los personajes y las personas. Me gusta ver en qu&eacute; nos convertimos a lo largo del tiempo, c&oacute;mo todos nos volvemos reflejos distorsionados de lo que imagin&aacute;bamos que ser&iacute;amos. O c&oacute;mo todos nos volvimos algo muy distinto a lo que alguna vez imaginamos. Esta idea de que en muchos casos nos transformamos en una especie de mala fotocopia de la ficci&oacute;n que nosotros mismos nos armamos en el pasado me parece muy atractiva ficcionalmente. <strong>Me gustan los personajes que sufren transformaciones. En ese sentido, si bien muchas veces nosotros utilizamos estructuras poco cl&aacute;sicas o procedimientos formales no muy tradicionales, mi desarrollo de las historias y mi escritura son extremadamente cl&aacute;sicas: hay personajes centrales a los que les pasan cosas y eso genera algo</strong>. Si te fijas inclusive en la obra est&aacute; escrita en tres actos. El car&aacute;cter ef&iacute;mero del teatro lo vuelve un medio muy apto para hablar del paso del tiempo, de lo finito, de las capas de memoria que componen la experiencia humana. Borges dec&iacute;a esto de que escribimos mientras somos escritos a lo largo del tiempo. Puede sonar un poco solemne, pero a m&iacute; me interesa mucho como concepto para desarrollar ficci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Remarc&aacute;s este car&aacute;cter ef&iacute;mero de la experiencia teatral, mientras que por estos d&iacute;as sale publicado el libro que recopila los textos de </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>. &iquest;Cu&aacute;l cre&eacute;s que puede ser el efecto sobre alguien que no va a ver las obras a una sala, que prefiere ir a la palabra escrita?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que tuve ciertas dudas de si hacerlo o no. De hecho hac&iacute;a much&iacute;simo que no se publicaba un texto m&iacute;o. Por un lado, porque nosotros somos un grupo bastante ca&oacute;tico, siempre estamos corriendo atr&aacute;s de la siguiente obra m&aacute;s que trabajando sobre nuestro propio archivo. Es curioso porque en muchas de nuestras obras aparece el archivo, la c&aacute;psula del tiempo como objeto que atraviesa a los personajes y dem&aacute;s. Sin embargo nosotros somos un desastre, no hacemos nunca una buena documentaci&oacute;n de nuestro trabajo (risas). <strong>Charlando con los editores Patricio Binaghi y Andr&eacute;s Gallina vimos que </strong><em><strong>Una sombra voraz</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> son quiz&aacute;s los textos m&aacute;s literarios, entre comillas, de los que he escrito</strong>. Porque en general en nuestras obras siempre est&aacute;n muy entremezcladas el desarrollo de lo dramat&uacute;rgico y la puesta en escena. O muchas veces el desarrollo dramat&uacute;rgico o de la escritura va cambiando en funci&oacute;n de ciertas premisas esc&eacute;nicas. Con el libro me imagin&eacute; juntar textos que fueran legibles, que pudieran tener una vida propia por fuera de lo esc&eacute;nico. Y justo, sin planificarlo y un poco por casualidad, unimos estas dos que son medio nouvelles o cuentitos largos. <strong>Tengo la sensaci&oacute;n de que son legibles en s&iacute; mismas y que pueden tener una vida propia independientemente de lo esc&eacute;nico, que pueden ser tomadas como un material literario posible</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me obsesionan dos cosas desde hace bastante tiempo. Por un lado, cómo nosotros creamos ficciones permanentemente, cómo transformamos nuestra vida al narrarla. Porque para mí el punto cero de la creación y, por ende, de la ficción, está en cómo modificamos nuestro pasado cada vez que lo recordamos. Por otro lado, me gusta pensar cómo todos estamos creados por ficciones.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Aunque transcurren en &aacute;mbitos y &eacute;pocas muy distintas, a las dos obras las atraviesa la idea de la herencia. Hay dos padres que desaparecen. En </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong> hay un personaje que dice que las herencias llegan de maneras inesperadas. &iquest;Por qu&eacute; te interesa puntualmente darle vueltas a la idea de la herencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es algo que me interesa mucho, sobre todo la herencia simb&oacute;lica. Me parece que tiene que ver con mi experiencia de venir de una generaci&oacute;n particular: somos los hijos y las hijas de la generaci&oacute;n del 70.<strong> Mientras nosotros crec&iacute;amos en los &lsquo;90 o atraves&aacute;bamos nuestra primera juventud, hab&iacute;a una sensaci&oacute;n un poco colectiva de ser una generaci&oacute;n muy fallida teniendo sobre nuestras espaldas una herencia muy pesada.</strong> Muchas veces lo he charlado con gente de mi generaci&oacute;n: &eacute;ramos los hijos de una generaci&oacute;n que hab&iacute;a intentado cambiar el mundo, una generaci&oacute;n muy comprometida pol&iacute;ticamente, mientras nosotros est&aacute;bamos en los &lsquo;90 tratando de sobrevivir a una situaci&oacute;n horriblemente precarizada y por ah&iacute; deseosos de poder comprarnos tel&eacute;fono celular, con un horizonte m&aacute;s corto. Entonces, en contraste, hab&iacute;a algo de sentirnos muy fallidos frente a esa herencia. Con el paso del tiempo todo se va matizando. De hecho, ahora que estamos viviendo una especie de horrible <em>revival</em> de los &lsquo;90, uno puede ver que hay algo de estos ciclos un poco circulares que tambi&eacute;n explican esto de tener que lidiar con herencias muy particulares. <strong>Me da la sensaci&oacute;n de que, m&aacute;s all&aacute; de lo personal y sin ponerme demasiado solemne, la Argentina es un pa&iacute;s que permanentemente juega a justificarse con las herencias.</strong> Esto es algo que tal vez muchas&nbsp;sociedades o pa&iacute;ses lo hacen, pero quiz&aacute;s la Argentina un poquito m&aacute;s. Me pregunto por estos pasados m&iacute;ticos que permanentemente se reinventan, por esa Argentina potencia de hace 100 a&ntilde;os que jam&aacute;s existi&oacute;. <strong>Creo que cada generaci&oacute;n ha vivido pensando qu&eacute; hacer con la herencia de un tiempo m&iacute;tico que sucedi&oacute; siempre 20 a&ntilde;os atr&aacute;s. &iexcl;Es como si siempre estuvi&eacute;ramos llegando 20 a&ntilde;os tarde!</strong> (risas).&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La pieza teatral &quot;La obra&quot; fue estrenada en Europa y a finales de junio llegará al Teatro Alvear de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                La pieza teatral &quot;La obra&quot; fue estrenada en Europa y a finales de junio llegará al Teatro Alvear de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hablabas de un </strong><em><strong>revival</strong></em><strong> de los &lsquo;90 y por estos d&iacute;as, sobre todo en Buenos Aires, se puede observar un fen&oacute;meno particular alrededor del teatro. El p&uacute;blico llena las salas peque&ntilde;as o independientes, y tambi&eacute;n buena parte de los circuitos comerciales, mientras que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de ingresos empeora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En el &uacute;ltimo tiempo estoy redescubriendo ciertas cosas que yo escuchaba en otros momentos bastante horribles de nuestra historia. Sobre todo esto del teatro como refugio o como lugar de resistencia. <strong>No abiertamente desde lo pol&iacute;tico porque, de hecho, creo que en el teatro nos falta much&iacute;sima articulaci&oacute;n o una l&iacute;nea m&aacute;s n&iacute;tida como colectivo para tener una posici&oacute;n pol&iacute;tica puntual. </strong>Pero s&iacute; est&aacute; claro que para la gente el teatro funciona como un lugar donde pod&eacute;s ir y encontrarte con un otro. Un espacio donde existe un nosotros, donde existe algo de un proyecto colectivo que no est&aacute; guiado por el mercado. Y que eso sigue siendo muy valorado. <strong>En lo personal empec&eacute; a pensar que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, lo m&aacute;s notable del teatro argentino para m&iacute; es el p&uacute;blico. Nos la pasamos hablando de lo brillantes que son los actores y actrices argentinos, o los autores, o los directores. Pero creo que a veces se piensa poco lo alucinante que es el p&uacute;blico argentino que va a ver mucho teatro, que tiene un v&iacute;nculo muy personal con el teatro. </strong>Esto a veces se da por factores tan simples como que mucha gente tiene un contacto directo con el teatro: hay teatro en muchas escuelas, te mandan a estudiar teatro porque sos t&iacute;mido de chico, o lo que sea. Eso no sucede en otros lugares y crea un v&iacute;nculo muy particular. El teatro ha sido hist&oacute;ricamente un lugar de resistencia social y pol&iacute;tica en Argentina, aun en medio de las peores dictaduras. Creo que habr&iacute;a que celebrar m&aacute;s al p&uacute;blico argentino que va a ver unas cosas rar&iacute;simas a unos lugares todav&iacute;a m&aacute;s rar&iacute;simos. Es algo muy singular de ac&aacute;. <strong>Y es lo que me da tambi&eacute;n esperanza en medio de un momento de mierda como el que estamos viviendo desde lo econ&oacute;mico, desde lo social y desde lo pol&iacute;tico</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gusta ver en qué nos convertimos a lo largo del tiempo, cómo todos nos volvemos reflejos distorsionados de lo que imaginábamos que seríamos. O cómo todos nos volvimos algo muy distinto a lo que alguna vez imaginamos. Esta idea de que en muchos casos nos transformamos en una especie de mala fotocopia de la ficción que nosotros mismos nos armamos en el pasado me parece muy atractiva ficcionalmente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En muchos de tus trabajos aparecen preguntas alrededor de la verdad. En </strong><em><strong>La obra</strong></em><strong>, que tiene en el centro a un personaje que supuestamente viene al pa&iacute;s despu&eacute;s de sobrevivir al Holocausto est&aacute; la idea de verdad hist&oacute;rica. Pero tambi&eacute;n en las otras, no tanto en el sentido de lo ver&iacute;dico sino de lo verdadero.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. En ese sentido es notable c&oacute;mo eso se ha ido exacerbando a lo largo del tiempo. O dir&iacute;a en paralelo a nuestras pr&aacute;cticas teatrales. Cuando nosotros empezamos hace 20 a&ntilde;os atr&aacute;s con el Grupo Marea no exist&iacute;an las redes sociales, no exist&iacute;an los celulares. Y, sin embargo, ya ah&iacute; nos interesaba algo de la realidad y la ficci&oacute;n, o qu&eacute; pasa con la verdad cuando algo la realidad est&aacute; tan mediatizada por capas y capas de relatos. Ni en nuestros sue&ntilde;os m&aacute;s salvajes nos podr&iacute;amos haber imaginado que eso iba a devenir en lo que est&aacute; pasando ahora. Pero eso tambi&eacute;n nos lleva a cuestionarnos c&oacute;mo lo enfocamos ahora, porque un mont&oacute;n de cosas que quiz&aacute;s eran relevantes hace 20 a&ntilde;os ya no tienen ning&uacute;n sentido. <strong>La pregunta de c&oacute;mo hac&eacute;s ficci&oacute;n en estos tiempos se va transformando permanente. Para m&iacute; no es la misma forma en la que hac&eacute;s ficci&oacute;n ahora que cinco a&ntilde;os atr&aacute;s. Porque cinco a&ntilde;os atr&aacute;s no ten&iacute;as al presidente que hablaba con perros imaginarios. </strong>Tampoco lo ten&iacute;as a Donald Trump siendo guiado por no s&eacute; qu&eacute; fuerzas para destruir el mundo. O con gente disfrazada de b&uacute;falo tomando el Congreso en los Estados Unidos. Si algo de eso no te cambia la forma de hacer ficci&oacute;n o no te afecta como creador, m&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo te afecta en lo cotidiano en tu vida privada, hay un problema.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Una sombra voraz&quot; tiene varias funciones semanales en la sala Dumont 4040, del barrio porteño de Chacarita."
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                &quot;Una sombra voraz&quot; tiene varias funciones semanales en la sala Dumont 4040, del barrio porteño de Chacarita.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Y del otro lado? &iquest;Qu&eacute; pasa con el p&uacute;blico, atravesado cada vez m&aacute;s por las pantallas, por la atenci&oacute;n dispersa? &iquest;Cambia el modo de acercarse a la ficci&oacute;n teatral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, totalmente. Y es muy problem&aacute;tico esto. Problem&aacute;tico en el sentido de que hay un problema sobre el que hay que pensar y operar. Me parece que el teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un est&iacute;mulo m&aacute;s en un mundo tan ruidoso. No tiene que decir &ldquo;bueno, hagamos obritas de 14 minutos porque es lo que se banca la gente&rdquo;. No, no, no, en el teatro hay un nivel de demanda de atenci&oacute;n muy grande. Es una experiencia donde no pod&eacute;s ni rebobinar ni volver a ver algo que te perdiste. Donde, adem&aacute;s, tu tiempo es el mismo tiempo del de la obra que est&aacute;s viendo, a diferencia del cine, de la literatura o de cualquier otra disciplina. El tiempo del espectador es el tiempo de la escena. <strong>M&aacute;s all&aacute; de esto anecd&oacute;tico de que a alguno le suena el celular o que ves en la sala gente chequeando mensajes en medio de la obra y ten&eacute;s ganas de reventarlos, me parece muy interesante que aun as&iacute; la gente siga teniendo esa necesidad del hecho vivo, del tiempo compartido.</strong> Me parece que como creadores es un momento para cuestionarse y ver qu&eacute; pasa. A m&iacute;, por ejemplo, me est&aacute;n dando ganas de hacer obras que vayan muy en contra de lo fragmentario, del vide&iacute;to. &iexcl;Obras de seis horas donde pase muy poco! (risas). Despu&eacute;s, claro, se tienen que ocurrir ideas relevantes para ese formato. Pero hoy en d&iacute;a me dan ganas de hacer algo en plan anti TikTok y no sumarme a esa ansiedad o a esa imposici&oacute;n supuesta de la &eacute;poca. &iquest;Qu&eacute; puede pasar si vamos por otro lado?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Entrevista,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nave de Spinetta, algunos libros de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/nave-spinetta-libros-abril_129_13148606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5fd1811-b54c-4b19-8d3c-326869f7cc76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nave de Spinetta, algunos libros de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Los días chinos, las series de abril</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Desde la infancia veo en la oscuridad total de un cuarto, cuando estoy por dormirme, una suerte de raudo ej&eacute;rcito azul y colorado que avanza en direcci&oacute;n a m&iacute; hasta que se pierde y vuelvo a recuperarlo en otro &aacute;ngulo de la oscuridad, donde aparece para hacer la misma trayectoria. Me dir&aacute;n que ese ej&eacute;rcito podr&iacute;a ser un campo sembrado de jacintos, los hay rojos y los hay azules. Podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el tablero de un juego con fichas vistosas, pero nunca se me ocurri&oacute; que pudiera ser otra cosa que un ej&eacute;rcito de soldaditos vestidos de azul y de colorado que avanzan unidos como un solo soldado. Ese ej&eacute;rcito fue siempre para m&iacute; el ej&eacute;rcito de la noche. </em><em><strong>No s&oacute;lo en la noche hay oscuridad, ya lo s&eacute;, pero de todos modos en el sitio en que lo vi con m&aacute;s frecuencia fue en la noche, que para m&iacute; es un sitio, el m&aacute;s importante del mundo. </strong></em><em>En el momento en que aparece el ej&eacute;rcito de la noche pienso, recuerdo, elucubro ideas e im&aacute;genes que no reconozco durante el d&iacute;a. Y ese ej&eacute;rcito de peque&ntilde;&iacute;simas ideas, de recuerdos, de im&aacute;genes de mi mente pugna por vivir y trata de matarme porque sus divisiones son a veces mansas como corderos o dulces como la miel, pero otras veces silban o gritan o manejan cuchillos y venenos, se agazapan en los infinitos laberintos inexplorados donde las pierdo de vista para volverlas a encontrar en el sitio donde las espero de nuevo: la oscuridad&rdquo;.</em>
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                    alt="&quot;Ejércitos de la oscuridad&quot;, de Silvina Ocampo."
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                &quot;Ejércitos de la oscuridad&quot;, de Silvina Ocampo.                            </span>
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        El texto pertenece a <em>Ej&eacute;rcitos de la oscuridad</em>, de <strong>Silvina Ocampo</strong>, rescatado por la editorial Lumen en 2023. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/horas-interferencias-series-agosto_129_10428020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les cont&eacute; hace un tiempo</a>, <strong>es un libro fragmentario y poderoso, al que siempre vuelvo</strong>. En especial en d&iacute;as como estos, marcados por otros regresos: el del sue&ntilde;o entrecortado, el de los desvelos, el de los ej&eacute;rcitos nocturnos que marchan a mi alrededor en las horas oscuras.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros de abril. </strong>Con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como norte (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atenci&oacute;n que arranca en pocos d&iacute;as</a>),<strong> las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus publicaciones en el pa&iacute;s anunciaron para este mes la llegada de una gran cantidad de lanzamientos</strong>. Entre ellos, se destacan novelas, cuentos, biograf&iacute;as y ensayos.&nbsp;Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes aterrizar&aacute;n en las librer&iacute;as &ndash;y espero que tambi&eacute;n ocurra en las bibliotecas p&uacute;blicas&ndash; t&iacute;tulos de autores y autoras como <strong>Jorge Luis Borges</strong>, <strong>Sylvia Molloy</strong>, <strong>Emmanuel Carr&egrave;re</strong>, <strong>Margaret Atwood</strong>, <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong> y <strong>Santiago Craig</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, arranqu&eacute; con <em>Kolj&oacute;s</em>, de Carr&egrave;re y ya estoy enganchad&iacute;sima con ese modo &uacute;nico que tiene para combinar varios entuertos familiares, la historia europea del siglo XX, el chisme, sus peque&ntilde;as y grandes rabietas y sus observaciones agud&iacute;simas. Tambi&eacute;n estoy con la edici&oacute;n definitiva de <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>, un libro precioso que ahora lleg&oacute; a trav&eacute;s del sello Blatt &amp; R&iacute;os, con material nuevo. Por supuesto que hay mucho m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; una especie de croquis</a>&nbsp;con t&iacute;tulos, tapas, autores y editoriales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Emmanuel Carrère, Sylvia Molloy, Jorge Luis Borges, Margaret Atwood y Santiago Craig, entre las novedades editoriales destacadas de abril."
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                Emmanuel Carrère, Sylvia Molloy, Jorge Luis Borges, Margaret Atwood y Santiago Craig, entre las novedades editoriales destacadas de abril.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales de abril </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-borges-carrere-historia-cultural-gato-textos-ineditos-sylvia-molloy_1_13122594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer ac&aacute;</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>, un repaso por pel&iacute;culas y series para ver por streaming este mes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Festivales. </strong>Atravesamos los primeros d&iacute;as del oto&ntilde;o &ndash;por ahora sin fr&iacute;o&ndash; y con ellos se empiezan a asomar algunos encuentros y festivales literarios interesantes que se alejan de los circuitos tradicionales. Organizada por la librer&iacute;a Los Confines de Villa Ballester, <strong>este s&aacute;bado 18 de abril, a partir de las 15, tendr&aacute; lugar en el Centro Cultural La Bemba una nueva edici&oacute;n de la Feria de Editoriales Artesanales</strong> (o, como dicen quienes suelen frecuentarla: la FEA m&aacute;s linda). Habr&aacute; stands con libros de 20 proyectos gr&aacute;ficos independientes y artesanales, ofertas, charlas y presentaciones de libros.
    </p><p class="article-text">
        Algo que me pone contenta: voy a moderar all&iacute; una conversaci&oacute;n entre las escritoras <strong>Agustina Bazterrica</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/agustina-bazterrica-patriarcado-no-sostiene-unicamente-varones-machistas-hay-mujeres-complices_1_10518187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&eacute; con ella hace un tiempito, cuando sali&oacute; su novela </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/agustina-bazterrica-patriarcado-no-sostiene-unicamente-varones-machistas-hay-mujeres-complices_1_10518187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las indignas</em></a>) y <strong>Pamela Terlizzi Prina</strong>. El asunto de la charla ser&aacute; el cuerpo. Si tienen ganas de darse una vuelta, <a href="https://www.instagram.com/fealaferia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; encuentran los detalles</a> y <a href="https://www.instagram.com/p/CrD7_jHOpT1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; una gu&iacute;a muy simple</a> para llegar desde Buenos Aires y otros puntos.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWkN3Q4keAc/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra linda iniciativa para salir por un rato de la ciudad: tambi&eacute;n el s&aacute;bado, desde las 10 y hasta las 21, <strong>se llevar&aacute; adelante Raizal, un festival &ldquo;de naturaleza y arte&rdquo;</strong>, seg&uacute;n cuentan sus organizadores. Con entrada gratuita y co-producido por las mismas personas que est&aacute;n detr&aacute;s del Filba, ser&aacute; en Chacra Las Delicias, Exaltaci&oacute;n de la Cruz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre las m&aacute;s de 25 propuestas de actividades habr&aacute; <strong>una entrevista abierta con la escritora Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong>, a cargo de <strong>Dami&aacute;n Huergo</strong>, as&iacute; como la conversaci&oacute;n <em>El llamado urgente de la naturaleza</em>, en la que participar&aacute;n <strong>Patricio Lo Greco</strong>, <strong>Guillermo Folguera</strong> y <strong>Natalia Mazzei</strong>. Tambi&eacute;n tendremos un taller de haikus y una lectura de tankas coordinados por <strong>Alejandra Kamiya</strong>. La jornada incluir&aacute; adem&aacute;s, una propuesta de meditaci&oacute;n y escritura en vivo de <strong>Iosi Havilio</strong>, con acompa&ntilde;amiento musical de <strong>Josefina Tai</strong>, una cata de libros a cargo de <strong>Francisco Gonz&aacute;lez T&aacute;boas </strong>y un concierto &iacute;ntimo de <strong>Loli Molina</strong>, que despedir&aacute; el festival&rdquo;, adelantaron desde Raizal. <a href="https://www.instagram.com/p/DV9IlXlkfV7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s informaci&oacute;n</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV9IlXlkfV7/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>3. BAFICI.&nbsp;</strong>Esta semana <a href="https://bafici.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenz&oacute; el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires</a>, m&aacute;s conocido por todo el mundo como el BAFICI, que se llevar&aacute; adelante en distintas sedes porte&ntilde;as <strong>hasta el 26 de abril</strong>. Para quienes necesiten una gu&iacute;a sobre esta edici&oacute;n, los invitados, los homenajes y las pel&iacute;culas destacadas comparto algunas lecturas. <a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/bafici-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esta nota de </a><a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/bafici-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiempo Argentino</em></a> pueden leer un panorama interesante que arm&oacute; <strong>Diego Lerer</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;n buscando rese&ntilde;as de pel&iacute;culas puntuales, <a href="https://www.otroscines.com/post/bafici-2026-todas-las-peliculas-y-nuestras-criticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; dejo el enlace a la selecci&oacute;n que hizo </a><a href="https://www.otroscines.com/post/bafici-2026-todas-las-peliculas-y-nuestras-criticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Diego Batlle</strong></a> en su sitio especializado <em>Otros cines</em>. A lo largo del festival se ir&aacute;n actualizando, pero ya hay varias para leer y para escuchar en formato de podcast.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, para quienes tengan ganas de buscar especialmente documentales, en la &uacute;ltima edici&oacute;n del newsletter<em> L&iacute;nea documental</em> de <strong>Juan Pablo Mansilla</strong> <a href="https://lineadocumental.com/3-documentales-argentinos-para-ver-en-bafici-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden encontrarse con una buena selecci&oacute;n de material</a> argentino y tambi&eacute;n <a href="https://letterboxd.com/juanpmansilla/list/bafici-2026-lo-que-quiero-ver/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su cuenta de Letterboxd</a>. Entre lo que pude pispear&nbsp;me dieron muchas ganas de ver <em>Xul</em>, de <strong>Cristi&aacute;n Costantini</strong>, una pel&iacute;cula que recorre la vida y la obra de Xul Solar, y <em>Annemarie</em>, de <strong>Mariana Sanguinetti</strong>, un &ldquo;retrato del v&iacute;nculo entre una bisnieta cineasta y su bisabuela, la fot&oacute;grafa Annemarie Heinrich&rdquo;, seg&uacute;n le&iacute; en el cat&aacute;logo del BAFICI. Les dejo el tr&aacute;iler, pinta muy bien.
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        <strong>4. </strong><em><strong>El cuerpo de Per&oacute;n</strong></em><strong>, de Facundo Pastor. </strong>Un ep&iacute;grafe siempre es una se&ntilde;al, un moj&oacute;n que traza una direcci&oacute;n en la lectura. <em>&ldquo;Es un cuerpo demasiado grande, m&aacute;s grande que el pa&iacute;s. Est&aacute; demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo&rdquo;</em>. Con ese ep&iacute;grafe que pertenece a <em>Santa Evita</em>, de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, abre <em>El cuerpo de Per&oacute;n</em> (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista <strong>Facundo Pastor</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras pol&iacute;ticas del siglo XX en Argentina concentr&aacute;ndose en su cuerpo, <strong>comienza con los d&iacute;as finales de Per&oacute;n rodeado de m&eacute;dicos y enfermeras en la Quinta de Olivos</strong>, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura, repasa el ins&oacute;lito episodio del robo de las manos del l&iacute;der justicialista en los &lsquo;80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.
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            <span class="title">
                &quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor.                            </span>
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        Vali&eacute;ndose de testimonios directos, de documentaci&oacute;n exclusiva, <strong>de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;</strong>, Pastor ofrece una reconstrucci&oacute;n v&iacute;vida, llena de detalles y de peque&ntilde;as escenas que intentan recrear un mundo de tensiones, de internas y de intrigas pol&iacute;ticas que persisten hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Para hablar de este libro y tambi&eacute;n de periodismo, <strong>entrevist&eacute; a Facundo Pastor hace unos d&iacute;as</strong>. Pueden leer la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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                    alt="Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor."
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                Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.                            </span>
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        <em><strong>El cuerpo de Per&oacute;n</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por la editorial Aguilar. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> <em>&ldquo;Hay una plaza de Chivilcoy en la que Luis Alberto Spinetta canta al comienzo de cada hora. Una idea que tuvo Diego Manusovich y de la que se contagiaron Agust&iacute;n Valenciano y Guillermo S&oacute;limo&rdquo;</em>, informa <strong>Alejo Santander</strong>, uno de los mejores periodistas de este pa&iacute;s. A Alejo, con quien tuve la alegr&iacute;a de trabajar hace un tiempo, le pasa algo similar a lo me pasa a m&iacute; y que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/regreso-chivilcoy-series-septiembre_129_11632117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les cont&eacute; alguna vez en este espacio</a>: siempre est&aacute; d&aacute;ndole vueltas a Chivilcoy, la tierra familiar, la ciudad del mito de origen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En uno de esos regresos, Alejo encontr&oacute; esa instalaci&oacute;n musical que los vecinos dieron en llamar <em>La nave de Spinetta</em> y <strong>decidi&oacute; contar c&oacute;mo surgi&oacute; la idea y c&oacute;mo la llevaron adelante</strong>. Lo hizo <a href="https://www.youtube.com/@historiasdelpolosur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su canal de YouTube que se llama Historias desde el Polo Sur</a> y es divino. <a href="https://youtu.be/UYhs9gjBxpo?si=x7mrtcHdzDbx91UF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo pueden ver por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que despu&eacute;s de conocer esta nave y su historia, <strong>me qued&eacute; escuchando varias canciones de Spinetta</strong>. Las sum&eacute;, claro, a nuestra lista compartida que, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=f04d55fbfbf14052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentran en este enlace</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Fueron varios los mensajitos que recib&iacute; en mis redes (ya saben, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estoy en esta esquina</a>). <strong>Y tambi&eacute;n muy lindos los correos que me escribieron Marisa, Debora, Pau y Santiago.</strong> &iexcl;Muchas gracias a todos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Coda.</strong>&nbsp;Mencion&eacute; antes a&nbsp;<strong>Pamela Terlizzi Prina</strong>. Me despido con uno de sus poemas. Lleva como t&iacute;tulo <em>Sobredosis</em>, lo encuentran en su libro <em>No cuentes pesadillas en ayunas</em> (lo public&oacute; Santos Locos Poes&iacute;a y es una maravilla).
    </p><p class="article-text">
        <em>Atragantarse. Con lo que no sale, con lo que se oye,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>con lo que se lee. Atragantarse y dejarse morir un poco,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pero milim&eacute;tricamente, casi imperceptible. De un minuto</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a otro, apenas apenitas un poquito m&aacute;s muerto y vos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ni noticias y yo ni noticias. Porque qu&eacute; son los titulares</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sino m&aacute;s muertes. Propias y de otros m&aacute;s o menos l&uacute;cidos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que siguen trabajando y pariendo y poniendo la mesa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a las nueve, vamos, a dormir temprano, que ma&ntilde;ana</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se madruga.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pamela Terlizzi Prina es autora de &quot;No cuentes pesadillas en ayunas&quot;.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/nave-spinetta-libros-abril_129_13148606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:10:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nave de Spinetta, algunos libros de abril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Luis Alberto Spinetta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dbcf40c-3198-4505-a114-69a0a2e3c2fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista acaba de publicar “El cuerpo de Perón”, un libro donde reconstruye las últimas horas de vida del líder justicialista, su muerte y el periplo de sus restos después de sus funerales multitudinarios. El robo de las manos, los rumores sobre la cripta en Olivos y uno de los mayores enigmas de la historia política argentina.</p><p class="subtitle">Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura</p></div><p class="article-text">
        Un ep&iacute;grafe siempre es una se&ntilde;al, <strong>un moj&oacute;n que traza una direcci&oacute;n en la lectura</strong>.<em> &ldquo;Es un cuerpo demasiado grande, m&aacute;s grande que el pa&iacute;s. Est&aacute; demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo&rdquo;</em>. Con ese ep&iacute;grafe que pertenece a <em>Santa Evita</em>, de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, abre <em>El cuerpo de Per&oacute;n</em> (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista <strong>Facundo Pastor</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras pol&iacute;ticas del siglo XX en Argentina concentr&aacute;ndose en su cuerpo, <strong>comienza con los d&iacute;as finales de Per&oacute;n rodeado de m&eacute;dicos y enfermeras en la Quinta de Olivos, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura</strong>, repasa el ins&oacute;lito episodio del robo de las manos del l&iacute;der justicialista en los &lsquo;80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.
    </p><p class="article-text">
        Vali&eacute;ndose de testimonios directos, de documentaci&oacute;n exclusiva, de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, <strong>Pastor ofrece una reconstrucci&oacute;n v&iacute;vida, llena de detalles y de peque&ntilde;as escenas que intentan recrear un mundo de tensiones</strong>, de internas y de intrigas pol&iacute;ticas que persisten hasta la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor."
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                &quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Ven&iacute;as trabajando en tus libros anteriores, </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Emboscada</strong></em><strong>, en zonas que tienen que ver con el peronismo y los a&ntilde;os &lsquo;70, en un sentido amplio. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; ahora a investigar y escribir sobre el cuerpo de Juan Domingo Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo ven&iacute;a rodeando esa zona, primero con <em>Emboscada</em> y la ca&iacute;da de <strong>Rodolfo Walsh </strong>y despu&eacute;s con <em>Isabel</em>. Justamente cuando termin&eacute; <em>Isabel</em> entre otros amigos que leyeron el libro estuvo <strong>Pacho O&rsquo;Donnell</strong>. &Eacute;l me hace una devoluci&oacute;n con mucha generosidad y entre otras cosas me dice que cre&iacute;a que <em>Isabel</em> era un libro sobre el silencio. Ah&iacute; de alguna manera me di cuenta de que s&iacute;: yo hab&iacute;a pasado un tiempo tratando de indagar sobre el silencio y que eso siempre me interes&oacute;. Ya con el libro publicado segu&iacute; pensando en qu&eacute; hab&iacute;a detr&aacute;s de algunos silencios de Isabel. Una de las cosas que me hab&iacute;a cautivado eran unas escenas que hab&iacute;an sucedido despu&eacute;s del robo de las manos de Per&oacute;n, que no hab&iacute;an entrado en el libro. <strong>Primero era Isabel enter&aacute;ndose de la profanaci&oacute;n de la tumba y el robo y despu&eacute;s ella decidiendo venir a la Argentina porque ten&iacute;a muy buen di&aacute;logo con (Ra&uacute;l) Alfons&iacute;n. </strong>Isabel viene a la Argentina y abre una causa aqu&iacute;. A los veintipico de d&iacute;as, decide regresar a Espa&ntilde;a y estando en Ezeiza el avi&oacute;n tiene una amenaza de bomba. Finalmente llega a Espa&ntilde;a. Y ah&iacute; se entera de que, mientras ella estuvo en Argentina, hab&iacute;an entrado a Puerta de Hierro a robar. A robar, a profanar, o a desordenar, a dejar un mensaje ah&iacute;. Todo eso termina con Isabel junto a una colega y a un fot&oacute;grafo del diario <em>El Pa&iacute;s </em>recorriendo la residencia y un poco posando para la c&aacute;mara, con todo el desastre de las cajas desordenadas alrededor. Una mucama la llama y le dice que en la cocina hab&iacute;a algo que quer&iacute;a que viera. <strong>Se acerca y ve que, sobre una mesa redonda, hab&iacute;a una estatuilla del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, que ya estaba en la casa, con las manos cortadas. </strong>Ella ve eso y por supuesto que se altera. Un colaborador le dice &ldquo;se&ntilde;ora, &iquest;qu&eacute; es esto? &iquest;qui&eacute;nes son?&rdquo;. Y ella dice una frase que bien podr&iacute;a ser el t&iacute;tulo de una novela: &ldquo;Son los mismos de siempre&rdquo;. Intent&eacute; profundizar con el entorno de Isabel desde entonces y todo el tiempo recib&iacute;a la misma respuesta: que ella nunca pudo superar todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n. Entonces yo dec&iacute;a &ldquo;&iquest;las manos?&rdquo;. &ldquo;No, no, todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n&rdquo;, me respond&iacute;an. Eso por un lado. Despu&eacute;s, yo soy de juntar cosas viejas. Hace tiempo que ven&iacute;a buscando un ejemplar original del diario <em>Noticias</em> del 2 de julio del &lsquo;74. <strong>En esa tapa, que escribe Walsh y que consigo finalmente, hay una frase que me parec&iacute;a incre&iacute;ble sobre la muerte de Per&oacute;n: &ldquo;la noticia tardar&aacute; en volverse tolerable&rdquo;. </strong>Con todo eso en un momento pens&eacute; que hab&iacute;a que seguir d&aacute;ndole vueltas algo al cuerpo de Per&oacute;n, a su muerte de Per&oacute;n, al silencio de Isabel. Sobre si el pa&iacute;s lo toler&oacute;. No lo toler&oacute;. Lo super&oacute;, no lo super&oacute;. Y empec&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En ese camino, decidiste que este, como los dos anteriores, iba a ser una novela de no ficci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo describir&iacute;as a este g&eacute;nero?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&eacute; que hay un amplio mundo de opiniones respecto al periodismo narrativo y todas sus derivaciones. Justo ven&iacute;a escuchando un podcast donde habla <strong>Leila Guerriero</strong>. Ella lo llama &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, pero la entrevistadora le dice &ldquo;periodismo corp&oacute;reo&rdquo;, &ldquo;periodismo de sentidos&rdquo;, incluso habla del &ldquo;uso de recursos narrativos&rdquo;. No lo tengo tan claro o no s&eacute; bien c&oacute;mo se arman esas fronteras.<strong> En todo caso creo que son maneras de contar. S&iacute; pienso mucho, cuando escribo, en el pacto de lectura con el lector. Y ah&iacute; trato de ponerme generoso con la extensi&oacute;n de los cap&iacute;tulos, con la extensi&oacute;n de las escenas.</strong> Por otra parte, nunca parto de un hecho que no exista. Siempre parto de un hecho que existi&oacute;, que fue un hecho real. No uso la palabra &ldquo;verdad&rdquo; porque tambi&eacute;n en estos d&iacute;as estoy pensando un poco sobre qu&eacute; es la verdad. Y no te digo esto en relaci&oacute;n a lo que hoy se llama <em>posverdad</em>, m&aacute;s bien porque me interesa pensar en la verdad en un libro en el sentido de lo que pasa ah&iacute; dentro, en lo que el lector cree que sucede. Por eso creo que esta es una novela de no ficci&oacute;n, una novela hist&oacute;rica de no ficci&oacute;n. A la vez, trato de poner mucho ritmo en lo que escribo. A veces pienso que influye mucho mi laburo hist&oacute;rico en la calle con c&aacute;maras, con recorrido, con territorio. Y con el hecho de mirar, &iquest;no? <strong>Walsh dec&iacute;a esto de que escribir es escuchar. Y me parece que tambi&eacute;n escribir es mirar y encontrar ah&iacute; un punto para poder contar.</strong>&nbsp;
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                    alt="En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red."
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                En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red.                            </span>
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        <strong>&ndash; El libro empieza con un relato de las &uacute;ltimas horas de Per&oacute;n, en un &aacute;mbito muy cerrado como la Residencia de Olivos. &iquest;C&oacute;mo reconstruiste eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, a m&iacute; siempre me interesa la contracara de lo que en general se cree que pas&oacute; o que fue. Si se quiere, Per&oacute;n es uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s encumbrados de nuestro siglo XX, y quise pensar c&oacute;mo alguien s&uacute;per poderoso c&oacute;mo &eacute;l transita su vulnerabilidad. Ah&iacute; tom&eacute; el riesgo de escribir ese primer cap&iacute;tulo, en el que la verdad dud&eacute; mucho, desde los ojos de &eacute;l. Con &eacute;l viendo su muerte y c&oacute;mo se va apagando su vida. Despu&eacute;s, lo que se cuenta, sucedi&oacute; as&iacute;. <strong>&Eacute;l pas&oacute; varios d&iacute;as encerrado en esa habitaci&oacute;n de Olivos. Incluso varios d&iacute;as sin Isabel y sin (Jos&eacute;) L&oacute;pez Rega porque estaban en una gira por Europa. </strong>Y estaba solo. Per&oacute;n muere un poco en esa soledad, si bien es un presidente que muere en el centro del poder como es la Quinta de Olivos, muere en esa soledad. Despu&eacute;s, a la hora de escribir, no fue tan dif&iacute;cil acceder a esos &uacute;ltimos minutos b&aacute;sicamente porque Per&oacute;n muere rodeado de siete m&eacute;dicos muy j&oacute;venes entonces, que eran m&eacute;dicos del Hospital Italiano. Cuando digo jovencitos digo personas de 23, 24, 26 a&ntilde;os. Pude entrevistarlos a tres de ellos que viven. <strong>Tambi&eacute;n habl&eacute; con dos de las enfermeras y habl&eacute; con otra fuente pol&iacute;tica, que me pidi&oacute; no identificarla.</strong> As&iacute; que,&nbsp;a 52 a&ntilde;os de la muerte de Per&oacute;n, hay todav&iacute;a mucha gente viva que vio el final.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cont&aacute;s en el libro que en esa habitaci&oacute;n hab&iacute;a cables y un sistema para escuchar lo que pasaba. No s&eacute; si quedaron esas grabaciones o qu&eacute; pas&oacute; con el material.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ese es un dato espectacular. Hay un cable desclasificado de la CIA que lo menciona. Y a eso la CIA llega a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n que le dan fuentes del entorno de Per&oacute;n. Porque s&iacute;, dentro del entorno de Per&oacute;n hab&iacute;a personas que hablaban con la CIA. Esto tiene que ver con L&oacute;pez Rega. <strong>Tanto en Puerta de Hierro como en Olivos &eacute;l hab&iacute;a decidido poner un sistema de micr&oacute;fono de alta sensibilidad, ubicado entre las pertenencias que Per&oacute;n sol&iacute;a tener en su mesita de luz. </strong>Ese micr&oacute;fono, seg&uacute;n varias fuentes me confirman, replicaba lo que pasaba en esa habitaci&oacute;n y lo conectaba con una suerte de parlante que ten&iacute;a L&oacute;pez Rega en su cuarto. Algunos creen que era un sistema similar a lo que hoy conocemos como <em>baby call</em> para los beb&eacute;s. L&oacute;pez Rega estaba muy obsesionado con que los m&eacute;dicos supieran escuchar la manera en que Per&oacute;n respiraba, &iexcl;como si los m&eacute;dicos no supieran darse cuenta si en esa respiraci&oacute;n podr&iacute;a haber alguna afecci&oacute;n pulmonar! As&iacute; que ese sistema existi&oacute;. <strong>Lo que nadie me pudo confirmar es si quedaron en alg&uacute;n lugar grabaciones de esos audios</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de esa intimidad, vienen los funerales que, a diferencia de lo anterior, se dan en p&uacute;blico, con multitudes yendo a despedirse. Ah&iacute; reconstru&iacute;s los preparativos, los tironeos y la decisi&oacute;n que tienen que tomar cuando van pasando las horas y el cuerpo empieza a descomponerse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, despu&eacute;s de la muerte de Per&oacute;n empieza una disputa, un tironeo por ese cuerpo. Quiz&aacute;s el primer tironeo simb&oacute;lico lo tiene el pueblo. <strong>Es decir, el pueblo con su presencia en las calles logra que ese velatorio popular se estire y por la cantidad de gente que hab&iacute;a adentro no hab&iacute;a manera de cerrar el velatorio</strong>. Entonces Casa Militar les pide a los m&eacute;dicos que hicieran algo con el cad&aacute;ver. Quien estaba justo en ese momento era el doctor (Alberto) Tamashiro, que hoy est&aacute; jubilado y con los a&ntilde;os termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un hemodinamista muy prestigioso, &Eacute;l es el que intervino: pidi&oacute; que le fueran a buscar algunos elementos al Hospital Italiano. El velatorio se cerr&oacute; por unas tres horas, y es ah&iacute; cuando a Per&oacute;n le inyectan una soluci&oacute;n qu&iacute;mica de formol con agua destilada.<strong> Esto involuntariamente hace que el cuerpo se convirtiera en una figura de piedra. Lo momificaron, de alguna manera. No lo embalsamaron, que es otro proceso muy distinto. A partir de ese momento empieza a aparecer la disputa del cuerpo. </strong>Ese velatorio fue multitudinario, se hizo en el Sal&oacute;n Azul del Congreso. Ah&iacute; pasaba el pueblo a mirar y ah&iacute; estaba Isabel, que cada dos por tres que iba a secarle un poco el rostro. Tambi&eacute;n estaba L&oacute;pez Rega. Por ah&iacute; pasaban los ministros. Por ah&iacute; pasaba la pol&iacute;tica. Pero b&aacute;sicamente en ese momento el cuerpo era del pueblo. Algo que me interesaba en este libro, con el laburo en la hemeroteca y por ah&iacute; para amargarme por c&oacute;mo laburamos hoy en d&iacute;a, fue rescatar c&oacute;mo cubrieron los cronistas de la &eacute;poca todo esto. <strong>Ah&iacute; est&aacute; Walsh con esa tapa de </strong><em><strong>Noticias</strong></em><strong>. Ah&iacute; est&aacute; Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez, en </strong><em><strong>La Opini&oacute;n</strong></em><strong>, con una reconstrucci&oacute;n incre&iacute;ble de lo que fue el velatorio. </strong>Y ah&iacute; hay una figura de un periodista que se llamaba <strong>Heriberto Kahn</strong>, un tipo que ten&iacute;a muy buenos v&iacute;nculos con la Marina, que es el tipo que despu&eacute;s se lleva puesto a L&oacute;pez Rega con un par de investigaciones para el diario <em>La Opini&oacute;n</em>. Despu&eacute;s no qued&oacute;, pero en un momento el libro ten&iacute;a di&aacute;logos entre Walsh y Tom&aacute;s Eloy. A m&iacute; me interesa mucho el v&iacute;nculo entre ellos porque creo que representaban ideas distintas, pero con una rigurosidad muy parecida. Y bueno, Tom&aacute;s trae mucho a Walsh en <em>Santa Evita</em>. De hecho lo culpa de haberlo contagiado con la obsesi&oacute;n de la b&uacute;squeda del cad&aacute;ver de Evita a partir del cuento <em>Esa mujer</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">López Rega estaba muy obsesionado con que los médicos que lo trataban supieran escuchar la manera en que Perón respiraba</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Siguiendo el relato, despu&eacute;s plante&aacute;s otra etapa, que es la de la cripta en la Quinta de Olivos, donde tambi&eacute;n van a llevar los restos de Evita. Ah&iacute;, tambi&eacute;n, empiezan estos comentarios o rumores sobre que se escuchan ruidos extra&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, a fines del &lsquo;74 Isabel, L&oacute;pez Rega y todo el gobierno empezaba a mostrar lo que finalmente fue, un gobierno con mucha falencia de gesti&oacute;n. En paralelo hab&iacute;a mucha violencia pol&iacute;tica en la Argentina, mucho quilombo econ&oacute;mico. Entonces sienten que tienen que dar un golpe de efecto. Y ese golpe de efecto, m&aacute;s el sentimiento de un Per&oacute;n solo en Olivos, los lleva a tramar una operaci&oacute;n s&uacute;per secreta para ir a Puerta de Hierro a buscar los restos de Evita que hab&iacute;an quedado ah&iacute; en un altillo, tras la devoluci&oacute;n que los militares hab&iacute;an hecho en el &lsquo;71. <strong>Dijeron &ldquo;Traigamos el cad&aacute;ver de Evita y que est&eacute;n juntos&rdquo;. Para eso se arma una operaci&oacute;n de inteligencia para llevar adelante ese viaje, se miente con el destino del avi&oacute;n que se usa.</strong> Isabel misma rosquea con sus amigos del franquismo porque un avi&oacute;n con L&oacute;pez Rega y treinta tipos sacando un cuerpo de Espa&ntilde;a iba a levantar sospechas. Finalmente traen el cuerpo y contratan a un tipo que se llama Domingo Isaac Tellechea, un escultor que completa el trabajo que hab&iacute;a hecho Pedro Ara con el cuerpo de Evita. Ah&iacute; quedan entonces los dos en la cripta. Sobre los ruidos, son comentarios que surgen primero entre los miembros de Casa Militar que cuidaban la cripta y algunos trabajadores de la Quinta y, despu&eacute;s del golpe, de parte de los soldaditos del Ej&eacute;rcito que pusieron a custodiar tambi&eacute;n. <strong>&iquest;Eran ruidos extra&ntilde;os? &iquest;Eran grillos? &iquest;Era el viento? &iquest;Era la imaginaci&oacute;n de ellos? La verdad es que no se sabe, pero es lo que le sirve a la esposa de Videla para pedir que los retiren de ah&iacute;.</strong> Lo que pasa es que con esto se abre la pregunta, es el ruido de la &eacute;poca tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo es la negociaci&oacute;n entre la dictadura de Videla y las familias de Per&oacute;n y Eva para sacarlos de Olivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Videla nombra a un tipo de absoluta confianza, de apellido Cerd&aacute;, que era como un auditor general del gobierno militar, y la persona que intelectualmente les serv&iacute;a como de cierto soporte normativo de algunas decisiones. &Eacute;l es el que arma como un grupo de tareas con las dos misiones para no levantar polvareda y sacar esos dos cuerpos de ah&iacute;. Se hace en dos operativos. <strong>Por un lado, hab&iacute;a mucho miedo sobre si llevarla a Evita a la b&oacute;veda familiar en Recoleta porque eso iba a demandar agudizar la seguridad del cementerio. Lo mismo con Per&oacute;n en Chacarita, fue todo en la clandestinidad, sin hacer mucho revuelo. </strong>De hecho revis&eacute; y en algunos diarios de la &eacute;poca reci&eacute;n publican algo de informaci&oacute;n veinte d&iacute;as despu&eacute;s. Creo que el tema tambi&eacute;n se diluy&oacute; en el miedo de la dictadura, &iquest;qui&eacute;n iba a ir con un bombo al cementerio, a Chacarita o a Recoleta?&nbsp;
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                    alt="Este año salió la edición española del libro &quot;Emboscada&quot; de Facundo Pastor, publicado por el sello Paripé Books."
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                Este año salió la edición española del libro &quot;Emboscada&quot; de Facundo Pastor, publicado por el sello Paripé Books.                            </span>
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        <strong>&ndash; Cambiando brutalmente de d&eacute;cada y yendo a los 80 se registra el robo de las manos de Per&oacute;n. En el libro hac&eacute;s un repaso detallado sobre c&oacute;mo era esa tumba familiar, c&oacute;mo fue la profanaci&oacute;n. Es un episodio realmente muy extra&ntilde;o.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy extra&ntilde;o. <strong>El otro d&iacute;a una colega me dec&iacute;a que hay cierto inveros&iacute;mil en la historia argentina. Pero el hecho concreto sucedi&oacute;. No est&aacute; n&iacute;tido cu&aacute;ndo, de qu&eacute; manera exacta, ni qui&eacute;nes fueron. </strong>S&iacute; est&aacute; n&iacute;tido que sucedi&oacute;. Podr&iacute;an haber sido esos &ldquo;mismos de siempre&rdquo; que menciona Isabel, pero ni siquiera es n&iacute;tido si viene por el lado de la derecha o de la izquierda. S&iacute; ocurre, con el paso del tiempo, que empiezan a aparecer algunas cuestiones en la causa judicial que vinculan al episodio con sectores de inteligencia militar, especialmente del Batall&oacute;n de Inteligencia 601 que tuvo un desempe&ntilde;o muy fuerte durante la dictadura. De lo que se pudo reconstruir judicialmente se sabe que cerca del 29 o 30 de junio del 87, alguien se mete en la b&oacute;veda de la familia Per&oacute;n y se mete con uno de los famosos juegos de 12 llaves. Logran sacar el cuerpo, sin abrir mucho el caj&oacute;n, aunque hacen un agujero y rompen la madera de cedro. Tambi&eacute;n rompen un cobertor met&aacute;lico que ten&iacute;a y amputan o cortan las manos de Per&oacute;n. Eso sucede. Tambi&eacute;n se comprueba que roban un poema que le hab&iacute;a escrito Isabel y estaba en la tumba y que ese poema reaparece cortado en tres partes cuando los profanadores vuelven a manifestarse tiempo despu&eacute;s. <strong>Por eso, con el Batall&oacute;n 601 activo, aunque con un funcionamiento distinto del que ten&iacute;an en la dictadura, hay varios episodios opacos. </strong>Por eso digo que el robo de las manos de Per&oacute;n para m&iacute; es uno de los enigmas m&aacute;s sustanciales de la historia argentina hasta el d&iacute;a de hoy. Es un tema abierto. Y est&aacute; relacionado con algo que ya hab&iacute;a ocurrido con las desapariciones durante la dictadura. Es que en este pa&iacute;s hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesi&oacute;n por los cuerpos peronistas. Con apropiarse de ellos. Como si la apropiaci&oacute;n de los cuerpos peronistas deviniera en la apropiaci&oacute;n del poder. <strong>Cuando roban el cad&aacute;ver de Evita es el Servicio de Inteligencia del Ej&eacute;rcito y ese coronel que Walsh bien describe en </strong><em><strong>Esa mujer</strong></em><strong> el que se encarga de la misi&oacute;n con la que despu&eacute;s enloquece. Cuando le devuelven a Per&oacute;n 18 a&ntilde;os despu&eacute;s el cuerpo de Evita es el coronel Cabanillas el que le toca la puerta, que tambi&eacute;n era de Inteligencia. </strong>Cuando tienen que sacar los cuerpos de Eva y Per&oacute;n de Olivos porque la esposa de Videla dijo &ldquo;yo no voy a convivir con esos mugrientos&rdquo;, el propio Videla le encarga la misi&oacute;n a un integrante del Ej&eacute;rcito con muy buenos v&iacute;nculos con la inteligencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El robo de las manos de Perón para mí es uno de los enigmas más sustanciales de la historia argentina hasta el día de hoy. Es un tema abierto. Y está relacionado con algo que ya había ocurrido con las desapariciones durante la dictadura.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final del libro cont&aacute;s el traslado de los restos de Per&oacute;n a la quinta de San Vicente en 2006 y los disturbios posteriores. Son hechos m&aacute;s cercanos en el tiempo, &iquest;te toc&oacute; cubrir eso como periodista? &iquest;C&oacute;mo lo analizaste veinte a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me toc&oacute; transmitirlo en vivo todo, incluso cuando apareci&oacute; Madona Quiroz. El libro abre con el pueblo disputando ese cuerpo para poder venerarlo y cierra con los trabajadores, una vez m&aacute;s, disput&aacute;ndose la cercan&iacute;a a Per&oacute;n. <strong>Tal vez, la tristeza del &lsquo;74 y algo del silencio de entonces deviene en ese bullicio de San Vicente.</strong> En esos tiros medio devaluados tambi&eacute;n, porque si lo pensamos como una reedici&oacute;n de Ezeiza, ac&aacute; apenas vemos a un sindicalista que custodiaba a Pablo Moyano que saca un rev&oacute;lver y dispara contra otra persona de la UOCRA. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n sea una especie de reflejo o una grieta dentro del peronismo que posiblemente desde ese tiro hasta ac&aacute; se haya ensanchado tanto que hoy lo lleva a tener que disputar nuevamente sus liderazgos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor."
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                Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Sos joven pero, por tu trayectoria en los medios, viviste una etapa bastante anal&oacute;gica. De hecho contabas que te gustan los archivos, juntar papeles, indagar en hemerotecas. &iquest;C&oacute;mo atraves&aacute;s este tiempo que es digital, que te lleva a mostrar en poco tiempo en un reel tu trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que me quedo mil veces m&aacute;s con el mundo anal&oacute;gico. <strong>El mundo digital me angustia sobremanera. Sin caer en lugares comunes de cosas que escuchamos todo el tiempo, siento que lo digital es una nueva forma de la esclavitud y no tengo claro bien a d&oacute;nde va.</strong> S&iacute; tengo claro que atenta contra algo que es sumamente valioso, que es la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n. Y con esto no me refiero solamente a lo laboral, me preocupa esta especie de invasi&oacute;n que tenemos que me lleva a preguntarme c&oacute;mo se constru&iacute;an los v&iacute;nculos humanos hace 50 a&ntilde;os y c&oacute;mo los construimos ahora, en base a qu&eacute; calidad de tiempo y de disposici&oacute;n y de entrega. Y creo que eso replicado en el tiempo va a dar error y va a llevarnos algo que es feo. <strong>A todo esto, cuando eso estaba empezando a angustiarme, llega la inteligencia artificial. </strong>Pero bueno, intento convencerme de que la inteligencia artificial es una oportunidad para volver a depositar esperanza en el ser humano, que creo que se hab&iacute;a perdido un poco. Las herramientas tecnol&oacute;gicas son bienvenidas porque no es que soy un necio, obviamente. Cuando lleg&oacute; internet, tambi&eacute;n hab&iacute;a miedo y preocupaci&oacute;n y con el tiempo se incorpor&oacute;. Pero, ahora, no s&eacute;, creo que a las m&aacute;quinas las tenemos que manejar los humanos y no ellas a nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por estas horas, varias noticias involucraron a periodistas. </strong><a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/javier-milei-difundio-casi-1000-mensajes-contra-el-periodismo-en-sus-redes-sociales-durante-las-nid06042026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Le&iacute;a hace un rato una nota de Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez Yebra, en La Naci&oacute;n</strong></a><strong>, que da cuenta de unos mil insultos o cuestionamientos al periodismo&nbsp;por parte del presidente el fin de semana de Pascua en Twitter. Acaban de anunciar que dieron de baja algunas acreditaciones de periodistas con acceso a la Casa Rosada. &iquest;C&oacute;mo analiz&aacute;s este oficio en este contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es muy dif&iacute;cil. Por un lado, creo que desde hace un tiempo el periodismo est&aacute; como en un permanente ultim&aacute;tum. Y esto pasa no solo por el ataque sistem&aacute;tico de quien hoy detenta el poder.<strong> Creo que tambi&eacute;n est&aacute; en un ultim&aacute;tum por la precarizaci&oacute;n laboral que hay, por el pluriempleo. </strong>Volvemos a lo de antes: si hay algo que ten&iacute;a el periodismo en otros tiempos era su deber de pensar, de interpretar, de acercarle algo a la gente. Si esa actividad est&aacute; agobiada por el pluriempleo y por el bullicio permanente que viene del poder, lo que atravesamos es una doble amenaza. Por eso me parece que no es solamente un presidente que, en vez de trabajar, pasa gran parte de las horas del d&iacute;a retuiteando insultos, sino que tambi&eacute;n estamos afectados por la precarizaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n del salario de los periodistas. <strong>Son cosas que van de la mano y atentan directamente contra la libertad de expresi&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Juan Domingo Perón,Isabel Perón,Peronismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los días chinos, las series de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-chinos-series-abril_129_13131910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b250157-3407-42df-b75d-247a84a198b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los días chinos, las series de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Aunque retorne como fragmentos incomprensibles, si es intenso, un recuerdo es un destino&rdquo;</em>. <strong>Beatriz Sarlo, </strong><em><strong>No entender</strong></em><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;Me interesa la memoria como algo medio roto y exagerado. Porque lo que nos queda, en realidad, son las esquirlas de la memoria. La memoria siempre moldea las impresiones que tenemos y a partir de eso trabajamos sobre esas heridas que nos han dejado, sobre esas marcas para una reconstrucci&oacute;n que siempre tiene algo exagerado&rdquo;</em>, me dijo hace un tiempo el escritor y cineasta&nbsp;<strong>Santiago Loza </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a>. Volv&iacute; a leerla despu&eacute;s de mirar su bell&iacute;sima pel&iacute;cula <em>Los d&iacute;as chinos</em> (se puede ver en el Malba, <a href="https://malba.org.ar/evento/los-dias-chinos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; las funciones y los horarios</a>) donde Loza justamente recuerda un viaje a China y trata de reconstruirlo a partir de los fragmentos que se trajo de all&aacute;: tomas que grab&oacute; con una c&aacute;mara (se propuso hacer una por d&iacute;a) y textos que escribi&oacute; en una suerte de diario (se propuso, tambi&eacute;n, anotar alguna cosa por d&iacute;a).&nbsp;
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        <strong>Dos.</strong> Lleg&oacute; hace unas semanas, me dispongo a leerlo ahora. <em>&ldquo;Libro de mis vidas&rdquo;</em> y <em>&ldquo;Como unas memorias&rdquo;</em> son la bajada y el t&iacute;tulo que eligi&oacute; la escritora&nbsp;<strong>Margaret Atwood</strong> para su reciente autobiograf&iacute;a. <strong>Aunque, en realidad, los dos elementos parecen intercambiables: una u otra cosa podr&iacute;a funcionar como t&iacute;tulo principal o al rev&eacute;s.</strong> En un mundo que pide catalogaci&oacute;n permanente, me gustan varios gestos ac&aacute;, que se pueden percibir ya desde la tapa: que no se tome tan en serio y que hable de &ldquo;como&rdquo; unas memorias; que prefiera el plural para esas memorias y para referirse a sus &ldquo;vidas&rdquo;; y, claro, ese viceversa entre &ldquo;vidas&rdquo; y &ldquo;memorias&rdquo;. <em>&ldquo;Todo escritor es al menos dos personas: la que vive y la que escribe (...). La que se dedica a escribir tiene acceso a todo cuanto hay en la unidad de almacenamiento de memoria. </em><em><strong>La que se dedica a vivir puede tener cierta idea de lo que su yo escritora se trae entre manos, pero menos de lo que podr&iacute;a pensarse.</strong></em><em> Conforme escribes, no te observas a ti misma escribiendo, porque si te pones a analizar tu, por as&iacute; llamarlo, proceso mientras te encuentras en pleno vuelo, te quedar&iacute;as de piedra. &iquest;Es la escritura entonces un estado de trance, como podr&iacute;a indicar el relato de Coleridge sobre su escritura de Kubla Khan? No exactamente (...). Aun as&iacute;, no puede pasarse por alto la sensaci&oacute;n de que hay otra cosa que toma el mando; demasiados escritores han dado fe de ello&rdquo;</em>, dice Atwood en la introducci&oacute;n.&nbsp;
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                Libro de mis vidas, de Margaret Atwood.                            </span>
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        <strong>Tres. </strong>Tambi&eacute;n por estas semanas recib&iacute; y leo a cuentagotas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autobiograf&iacute;a de la escritora&nbsp;</a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Agatha Christie</strong></a>. Ella, como <strong>Margaret Atwood</strong>, al principio sinti&oacute; una especie de reticencia ante la tarea de escribir sus memorias (de hecho arranc&oacute; en 1950 y entreg&oacute; el texto quince a&ntilde;os m&aacute;s tarde). Pero en alg&uacute;n momento, como un desv&iacute;o, aparecieron algo as&iacute; como las ganas. <em>&ldquo;Deber&iacute;a crear una novela policial, pero, con la urgencia natural que tiene todo escritor de escribir lo que no se debe, siento deseos inesperados de redactar mi autobiograf&iacute;a&rdquo;</em>, cuenta en un tramo del libro y m&aacute;s adelante sigue: &ldquo;<em><strong>Pens&aacute;ndolo bien, &lsquo;autobiograf&iacute;a&rsquo; es una palabra demasiado solemne, que sugiere un estudio de la propia vida</strong></em><em> (...). Puesto que se conoce tan poco de ella, somos como el actor que no tiene m&aacute;s que unas pocas palabras en el primer acto; se las dan por escrito con algunas anotaciones e ignora el resto (...). Participar de algo que no se entiende en absoluto es una de las cosas m&aacute;s intrigantes de la vida&rdquo;</em>.
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                Autobiografía, de Agatha Christie.                            </span>
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        <strong>Cuatro.</strong> En <em>Los d&iacute;as chinos</em>, Santiago Loza parece entrar en trance para cruzar vida &ndash;o su expresi&oacute;n m&iacute;nima, d&iacute;as: esos que pas&oacute; en China para hacer una residencia de escritura&ndash; y memoria. <strong>En apenas una hora, la pel&iacute;cula intercala las palabras &ndash;muchas veces rotas de Loza, que adem&aacute;s hace la voz en off&ndash; con las im&aacute;genes fascinantes que captur&oacute;.</strong> Lo que me gust&oacute; especialmente fue que se alejara de las estridencias que podr&iacute;an aparecer en cualquier narraci&oacute;n sobre China &ndash;con su idioma tan distante del nuestro, con sus templos colosales, con sus millones de habitantes&ndash; para detenerse en lo exiguo, en lo inasible. Loza no es un turista, le escapa a &ldquo;la obligaci&oacute;n de asombrarse&rdquo;, como dice, se desv&iacute;a. Loza es un escritor que se mueve; <strong>que vive, en sus propias palabras, huyendo</strong>. La China enorme, el gigante asi&aacute;tico, a trav&eacute;s de su sensibilidad para mirar &ndash;y para recordar&ndash; se asoma entonces a partir de escenas min&uacute;sculas (hay tomas de perfiles de edificios que asumimos que deben ser impactantes, de tiendas de venta de reptiles, de jardines preciosos, de rincones ins&oacute;litos). No se trata, de ning&uacute;n modo, de un gesto de subestimaci&oacute;n o indiferencia; por el contrario, lo que se expone es una suerte de quiebre, de parte de por el todo: c<strong>omo si a partir de mostrar esas vi&ntilde;etas de lo que hizo en China, Loza se preguntara por lo que China hizo de &eacute;l</strong>. Loza es como el actor de las primeras escenas de la obra que no tiene c&oacute;mo saber lo que pasa despu&eacute;s. Los d&iacute;as chinos, entonces, son d&iacute;as de transitar, de registrar, de escaparse, de no entender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as incomprensibles (d&iacute;as tambi&eacute;n que, con el tiempo, insistir&aacute;n en volverse recuerdo) empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas de abril.</strong> Las principales plataformas de streaming tienen previstos diversos estrenos que llegar&aacute;n a sus servicios a lo largo de todo el mes. Entre otros, se anunci&oacute; la vuelta de algunas series esperadas como <em>Euphoria</em>,<strong> el estreno de largometrajes de gran repercusi&oacute;n internacional como </strong><em><strong>El agente secreto</strong></em> y el desembarco de grandes producciones al formato hogare&ntilde;o con la versi&oacute;n audiovisual de la novela <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, de Isabel Allende.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, espero con mucha expectativa el regreso de <em>Hacks</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasmas-brasil-vuelta-risa_129_13102155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como les cont&eacute; por ac&aacute;</a> y, dado que mencionamos arriba a <strong>Margaret Atwood</strong> y es una autora que me encanta, voy a buscarme un rato para ver <em>Los testamentos</em>, la versi&oacute;n audiovisual de su novela que lanza Disney+.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n que por estos d&iacute;as tambi&eacute;n volvi&oacute; <em>Amigos y vecinos</em> a Apple TV+ (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/guardaespaldas-casa-series-ligeras_129_12229366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de esa serie por ac&aacute;</a>). Y por supuesto que hay mucho m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; un repaso con las fechas, las plataformas y los avances</a>.
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                    alt="Las plataformas de streaming se renuevan con series y películas durante abril."
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                Las plataformas de streaming se renuevan con series y películas durante abril.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas que llegan a lo largo de abril al streaming </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-agente-secreto-novela-margaret-atwood-regresos-esperados_1_13113505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire. </strong><em>&ldquo;No estoy loca. Solo escribo lo que pienso. Y me sale como me sale. Si estuve dos d&iacute;as enteros reflexionando acerca de la muerte, es porque me pareci&oacute; necesario hacerlo. Tengo setenta a&ntilde;os de edad, exactamente veinte menos de lo que ten&iacute;a mam&aacute;. &iquest;Cu&aacute;nto me queda? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo me queda antes de que los problemas o las enfermedades me hagan la vida invivible? No s&eacute;. Es lindo vivir&rdquo;</em>. En <em>Bali</em> (Entrop&iacute;a, 2026), la reciente novela de <strong>Federico Jeanmaire</strong>, una maestra jubilada y viuda escribe textos as&iacute;. Son correos electr&oacute;nicos que tienen como destinatario a su hermano, un hombre que se fue a vivir a otro pa&iacute;s y pareciera ignorarla, i<strong>ncluso cuando ella le cuenta que acaba de morir la madre de ambos despu&eacute;s de a&ntilde;os de vivir con Alzheimer</strong>.
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                Bali, de Federico Jeanmaire.                            </span>
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        Es a partir de la escritura de estos mensajes que la mujer comienza a reconstruir su vida antes y despu&eacute;s de esa p&eacute;rdida, los d&iacute;as en los que tuvo que cuidar a su madre y seguirla en los vaivenes de esa enfermedad con los recursos que encontr&oacute; a mano, el duelo que atraviesa y las infinitas posibilidades que se abren a partir de esa ausencia. Con escenas muy graciosas y muy crudas a la vez, <strong>Jeanmaire teje un encantador relato sobre el cuidado que, siguiendo los recovecos de la enfermedad, oscila entre lo luminoso y la insoslayable penumbra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; al escritor para hablar de este libro. Pueden encontrar la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Autor de más de 20 novelas, Federico Jeanmaire es uno de los escritores más talentosos de la literatura argentina."
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                Autor de más de 20 novelas, Federico Jeanmaire es uno de los escritores más talentosos de la literatura argentina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire, fue publicada por Entrop&iacute;a. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.&nbsp;</strong><em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli.</strong> Una de las mejores pel&iacute;culas argentinas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que tuvo su estreno local y estuvo varios meses en cartel en el auditorio del Malba, llega ahora al streaming. Se trata de <em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli</strong>, que se podr&aacute; ver en la plataforma HBO Max desde el 10 de abril.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/encanto-clandestino-tres-libros-rescatados_129_12008211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les coment&eacute; por ac&aacute;</a>, el largometraje transcurre en un terreno opaco, encantadoramente turbio. All&iacute; se mueve Maribel Felpeto, la narradora de la historia. Tambi&eacute;n su madre Alejandra y un grupo de personas que trabaja para ellas o se dedica al mismo rubro: <strong>el negocio de la quiniela clandestina en el sur del conurbano bonaerense</strong>. Los d&iacute;as parecen calcados, con mecanismos m&aacute;s o menos repetidos (hay personas encargadas de &ldquo;levantar&rdquo; las apuestas por el barrio, otras de trasladar dinero, otras de cargar los datos a un sistema digital bastante r&uacute;stico, la mayor&iacute;a, hacia el final de la jornada, de fijarse los n&uacute;meros que salieron sorteados y saber si se gan&oacute; o se perdi&oacute; dinero), pero algo en el &uacute;ltimo tiempo parece estar modific&aacute;ndose. <strong>Es que se habla de posibles allanamientos, de cambios en la estructura policial, de nuevos interesados en entrar en una actividad ilegal y vertiginosa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El gran hallazgo de la pel&iacute;cula es la singular manera que encontr&oacute; el director para contar una historia que oscila entre lo policial y lo familiar mediante una combinaci&oacute;n extraordinaria de registros. Por un lado, decidi&oacute; usar im&aacute;genes reales de un archivo incre&iacute;ble (una serie de videos caseros que le sirven para reponer el contexto &iacute;ntimo de las protagonistas: las dos mujeres y Hugo, el patriarca, que muri&oacute; misteriosamente y les leg&oacute; el negocio). <strong>En esa zona de la pel&iacute;cula, que se aproxima al cine documental, hay im&aacute;genes ochentosas magn&eacute;ticas de fiestas, de fulgores pasados, de viajes. </strong>Pero tambi&eacute;n est&aacute; la otra, la del presente de la historia, con el registro ficcional que muestra el d&iacute;a a d&iacute;a de las apuestas y ese ambiente que se va volviendo cada vez m&aacute;s inquietante. All&iacute; se suman capas de texturas: las c&aacute;maras de seguridad donde se mueven las Felpeto, el hiperrealismo, el seguimiento palmo a palmo de los movimientos de todos.
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Algo viejo, algo nuevo, algo prestado</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Rosselli, se puede ver por HBO Max. M&aacute;s sobre la pel&iacute;cula, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/encanto-clandestino-tres-libros-rescatados_129_12008211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Apostilla.</strong> Llega ese momento del a&ntilde;o que es un poco &ldquo;te amo, te odio, dame m&aacute;s&rdquo;, como dijimos en ediciones anteriores. En apenas un pu&ntilde;ado de semanas se abrir&aacute;n las puertas de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que esta vez se prepara para celebrar su edici&oacute;n 50 con varias novedades. El encuentro literario, uno de los m&aacute;s importantes del mundo en idioma espa&ntilde;ol del rubro, <strong>se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo</strong> y promete, seg&uacute;n adelantaron sus autoridades, la presencia de dos ganadores del Premio Nobel (el sudafricano <strong>J.M. Coetzee y el chino Mo Yan</strong>), numerosas muestras especiales para celebrar el aniversario redondo, homenajes a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y actividades que contar&aacute;n con la presencia de destacados autores locales e internacionales con Per&uacute; como pa&iacute;s invitado de honor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer algunos detalles m&aacute;s en esta nota que arm&eacute;</a>, con los nombres de los invitados, algunas actividades destacadas, las expectativas (moderadas) de los expositores. Seguramente nos crucemos por La Rural.
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                En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Por estas horas lleg&oacute; a las salas de cine de Argentina <em>Padre madre hermana hermano</em>, de <strong>Jim Jarmusch</strong>. La pel&iacute;cula est&aacute; planteada en un tr&iacute;ptico y es una rareza, un experimento minimalista que explora distintos v&iacute;nculos familiares (<a href="https://www.micropsiacine.com/2026/04/estrenos-critica-de-padre-madre-hermana-hermano-father-mother-sister-brother-de-jim-jarmusch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta cr&iacute;tica</a> que hizo <strong>Diego Lerer</strong> en su sitio <em>Micropsia</em> pueden leer m&aacute;s).&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Como todav&iacute;a no tengo muy claro qu&eacute; pienso de la pel&iacute;cula, <strong>en este espacio prefer&iacute; enfocarme en la m&uacute;sica de este y de otros largometrajes de Jarmusch</strong>. <a href="https://open.spotify.com/playlist/251rca0FYq5fPRTyIIUkLy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden escuchar una lista que re&uacute;ne buena parte de las canciones que suenan en sus obras m&aacute;s conocidas</a>. Tom&eacute; de ah&iacute; varias y tambi&eacute;n de la banda sonora de <em>Padre madre hermana hermano</em> y las sum&eacute; a nuestra lista compartida. Como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=985eb92653984f97" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Este fin de semana parece ser el fin de semana de las ferias literarias y aleda&ntilde;os. Anoto algunas, por si andan con ganas de darse una vuelta (la mayor&iacute;a tiene entrada gratuita). En C&oacute;rdoba capital, este s&aacute;bado y este domingo tendr&aacute; lugar la feria <em>Tilde</em>, <strong>con 120 editoriales de todo el pa&iacute;s y la presencia de escritoras como Alejandra Kamiya, Mar&iacute;a Gainza, Esther Cross</strong>.&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/tildeferiaeditoriales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires, dejo la informaci&oacute;n de tres. Tambi&eacute;n s&aacute;bado y domingo, llega una nueva edici&oacute;n de la feria <em>Migra</em>, dedicada como siempre al arte impreso. <a href="https://www.instagram.com/p/DVV85sYgPsq/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El encuentro ser&aacute; en LABA</a> (Fraga 648, CABA), de 14 a 21. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVV85sYgPsq/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El s&aacute;bado, en paralelo, se llevar&aacute; adelante la Feria Nido, que se organiza en la asociaci&oacute;n Aves Argentinas (Matheu 1248, CABA) y <strong>donde habr&aacute; a la venta libros, arte, ilustraciones y objetos artesanales vinculados con el arte y la naturaleza</strong>. M&aacute;s, <a href="https://www.instagram.com/p/DWfDJa0kVgU/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, en Palermo (Cabrera 4358) se podr&aacute; visitar FLIPA. Adem&aacute;s de una serie de charlas (entre otros y otras <strong>estar&aacute;n presentes Mart&iacute;n Kohan y Dolores Reyes</strong>), participar&aacute;n varias editoriales independientes que pondr&aacute;n a la venta sus t&iacute;tulos. &ldquo;<em>Con tu entrada a la FLIPA ($10.000) te llev&aacute;s 3 cheques de $4.000 para descuentos en libros de los stands&rdquo;</em>, explicaron los organizadores. Toda la informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DV9n8glESrC/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWfDJa0kVgU/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-chinos-series-abril_129_13131910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 09:00:36 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed784903-292d-4f15-8253-89a3be36f518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Bali”, una novela con una protagonista que, entre la ternura, la fantasía y la crudeza, recuerda sus días cuidando a su madre con Alzheimer. La particular mirada del escritor sobre la convivencia con la enfermedad, el humor en la literatura y su interés por los cementerios.</p><p class="subtitle">50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No estoy loca. Solo escribo lo que pienso. Y me sale como me sale. Si estuve dos d&iacute;as enteros reflexionando acerca de la muerte, es porque me pareci&oacute; necesario hacerlo. Tengo setenta a&ntilde;os de edad, exactamente veinte menos de lo que ten&iacute;a mam&aacute;. &iquest;Cu&aacute;nto me queda? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo me queda antes de que los problemas o las enfermedades me hagan la vida invivible? No s&eacute;. Es lindo vivir&rdquo;</em>. En <em>Bali</em> (Entrop&iacute;a, 2026), la reciente novela de <strong>Federico Jeanmaire</strong>, una maestra jubilada y viuda escribe textos as&iacute;. <strong>Son correos electr&oacute;nicos que tienen como destinatario a su hermano, un hombre que se fue a vivir a otro pa&iacute;s y pareciera ignorarla</strong>, incluso cuando ella le cuenta que acaba de morir la madre de ambos despu&eacute;s de a&ntilde;os de vivir con Alzheimer.
    </p><p class="article-text">
        Es a partir de la escritura de estos mensajes que<strong> la mujer comienza a reconstruir su vida antes y despu&eacute;s de esa p&eacute;rdida</strong>, los d&iacute;as en los que tuvo que cuidar a su madre y seguirla en los vaivenes de esa enfermedad con los recursos que encontr&oacute; a mano, el duelo que atraviesa y las infinitas posibilidades que se abren a partir de esa ausencia. Con escenas muy graciosas y muy crudas a la vez, Jeanmaire teje un encantador relato sobre el cuidado que, siguiendo los recovecos de la enfermedad, oscila entre lo luminoso y la insoslayable penumbra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Bali&quot;, de Federico Jeanmaire, salió por la editorial Entropía.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo naci&oacute; este libro?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, yo tengo a mi madre enferma con Alzheimer. Este a&ntilde;o cumple 94, est&aacute; en mi pueblo, Baradero. <strong>Hasta el a&ntilde;o pasado yo iba semana por medio y me quedaba con ella dos o tres d&iacute;as mientras las dos chicas que la cuidaban se tomaban su descanso</strong>. Cualquiera que haya vivido la situaci&oacute;n lo sabe: es algo tremendamente duro. Cada vez que volv&iacute;a, pensaba si pod&iacute;a escribir una novela sobre esa situaci&oacute;n. Pero claro, estaba muy triste y al pensar en escribirla casi desde lo personal, protagoniz&aacute;ndola mi madre y yo, de alguna manera sent&iacute;a que no me iba de Baradero, que quedaba atrapado en algo. Intent&eacute; cuatro, cinco, seis veces y no pude. Hasta que en un momento dado me acord&eacute; de otra mujer que hab&iacute;a tenido la misma enfermedad: la abuela de Gabriela, la madre de mi hijo. <strong>Esta mujer, La Gringa, era una persona s&uacute;per divertida y cuando empez&oacute; con la enfermedad era m&aacute;s divertida todav&iacute;a. No sab&eacute;s las cosas que inventaba y c&oacute;mo se re&iacute;a</strong>. Nosotros &iacute;bamos con ganas a verla, a escucharla porque nos divert&iacute;amos mucho. As&iacute; fue que de alguna manera empec&eacute;, aunque claro que mi madre est&aacute; metida en todo el libro. Y est&aacute; muy metida por algo que hizo ella y que para m&iacute; fue fundamental, y para muchos de mi generaci&oacute;n: comprarnos en cuotas los tomos de la enciclopedia <em>Lo s&eacute; todo</em>. Eran doce vol&uacute;menes de colores, que se vend&iacute;an casa por casa en los &lsquo;60. A mi pueblo iba el vendedor una vez por mes, llevaba el volumen, le pagabas la cuota y al otro mes te tra&iacute;a el siguiente. Mi mam&aacute; fue la que hizo el esfuerzo para que los tuvi&eacute;ramos en casa. Cuando descubr&iacute; que quer&iacute;a escribir esta novela volv&iacute; a leerlos todos. En esta relectura, entend&iacute; c&oacute;mo me hab&iacute;a influido teniendo 6 o 7 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Es hermoso el t&iacute;tulo, la idea de lo completo, de saberlo todo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro. Es que de alg&uacute;n modo era lo que vos sent&iacute;as. El volumen por ah&iacute; tra&iacute;a un cap&iacute;tulo con la historia de Roma. Al lado ten&eacute;s un cap&iacute;tulo sobre qu&eacute; hay dentro de una gota de agua que cae en la lluvia. <strong>&iexcl;Y al lado c&oacute;mo es la vida de los gusanos! </strong>Entonces, ese chico que era yo a los 6 lo le&iacute;a, lo terminaba y dec&iacute;a &ldquo;lo s&eacute; todo&rdquo;. O sea, fin del misterio para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La novela es una novela epistolar, est&aacute; armada con mails que la narradora le escribe a su hermano. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; esa forma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo nunca s&eacute; muy bien explicar c&oacute;mo es que se me ocurren las formas (risas). Lo que s&iacute; s&eacute; es que, al contrario de otros escritores, a m&iacute; la forma se me impone. No es que yo la pienso de antemano y digo &ldquo;esto lo tengo que escribir de esta manera&rdquo;. Qu&eacute; s&eacute; yo, por ah&iacute; los mismos narradores son los que me van dictando qu&eacute; es lo que puedo hacer. En este caso que sea una narradora en primera persona es bastante l&oacute;gico porque la primera persona te acerca m&aacute;s al dolor y tambi&eacute;n a la diversi&oacute;n, o a lo que sea. La primera persona siempre est&aacute; m&aacute;s cerca de eso. &iquest;C&oacute;mo se me ocurri&oacute; que hubiera un supuesto hermano en otro sitio y que ella le escribiera? La verdad es que no tengo el recuerdo de c&oacute;mo fue. <strong>Pero s&iacute;, finalmente me parece que es un recurso que me permiti&oacute; ir contando la vida del presente de la narradora, la vida del pasado de la narradora, la relaci&oacute;n con la madre y con el hermano. Relaciones de familia que estas enfermedades tambi&eacute;n complican y mucho.</strong> Porque, en el fondo, el Alzheimer es una enfermedad que de alg&uacute;n modo implica demencia senil para la v&iacute;ctima y tambi&eacute;n, a otra escala, implica un mont&oacute;n de demencias para los que tenemos que cuidar en alg&uacute;n momento a esa persona. Porque te juro que vos no sal&iacute;s igual de cualquiera de esas historias. En mi caso particular, soy una persona que podr&iacute;amos definir como un poco hipocondr&iacute;aco. O mucho (risas). Desde que le pasa esto a mi madre y yo conviv&iacute; de esta manera con ella, yo me olvido mucho m&aacute;s las cosas y en alg&uacute;n momento lo empec&eacute; a atribuir a que ya estoy enfermo de lo mismo. Y en realidad no s&eacute; si es as&iacute;, no tengo ni idea. Pero ojal&aacute; que no sea verdad (risas).
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                Jeanmaire nació en la localidad bonaerense de Baradero, en 1957.                            </span>
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        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, la narradora, a partir de la enfermedad de su madre, percibe algo parecido y tambi&eacute;n reflexiona alrededor de c&oacute;mo pensamos, c&oacute;mo recordamos y c&oacute;mo escribimos. De hecho est&aacute; todo el tiempo hablando del orden y el desorden como organizadores de varios aspectos de su vida. &iquest;Qu&eacute; le pasa con eso a esta mujer?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Bueno, supongo que tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n que tiene que ver con esa enfermedad. Esa enfermedad es muy rara porque implica un desorden absoluto en la vida de alguien y en la vida de los que lo rodean. En el libro cuento apenas un par de cosas pero te podr&iacute;a contar miles. Porque vos, cuidando a alguien con esa enfermedad, ten&eacute;s que estar al mismo tiempo controlando absolutamente las cosas que hace esa persona y al mismo tiempo participando del descontrol. <strong>Por ejemplo, qu&eacute; s&eacute; yo, la semana pasada yo estuve con mi mam&aacute; y durante todo un d&iacute;a fui un sobrino para ella. El d&iacute;a anterior que hab&iacute;a ido yo era su primo el cura. Y no te queda otra que jugar ese papel: estuve contando cosas que ignoro por completo acerca de lo que piensa un cura sobre varios temas.</strong> Pero como cuidador necesit&aacute;s vivir en el desorden para poder ordenar, estar alerta. Al mismo tiempo vos no pod&eacute;s contradecir porque contradecir lo &uacute;nico que logra es un malestar en las personas que puede provocar en ellas momentos jodidos o violentos. Muchas de estas cosas hablan del orden y del desorden. Y sobre todo el orden y el desorden mental que le pasa a estas personas, pero tambi&eacute;n te pasa a vos como cuidador. A esta narradora de la novela yo intent&eacute; escribirla tambi&eacute;n contando un poco el desorden mental de quien cuida. Porque quien cuida no queda a salvo de la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este escenario tan crudo, fuiste por el lado del humor. &iquest;Qu&eacute; te pasa a vos con el humor, con escribir desde el humor?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Supongo que, como en casi todo en lo que tiene que ver con un escritor, hay que vincular los libros que te gustan, tu biblioteca y tu forma de ser. Qu&eacute; s&eacute; yo, yo por un lado soy cervantino, o sea que no podr&iacute;a no gustarme el humor. El grotesco no me gusta, por ejemplo, pero s&iacute; me gusta la iron&iacute;a, me gustan un mont&oacute;n de clases de humor. Y me parece que cuentan al mundo de una manera inteligente, no s&eacute;, que ayuda a entenderlo o que ayuda a hacerle preguntas, digamos. No s&eacute; c&oacute;mo explicarlo. Despu&eacute;s, no s&eacute;, trato de re&iacute;rme de casi todo, incluso de las peores cosas que me pasan. <strong>Por ejemplo, si vuelvo de ser todo un d&iacute;a el primo cura frente a mi madre, llego y lo cuento de una manera divertida aunque en el momento quiz&aacute;s no lo haya sido. </strong>Por ah&iacute; lo que intento en el libro tambi&eacute;n con el humor es decir algo que tiene necesariamente que pasarle a alguien que cuida a alguien con Alzheimer: cada tanto te tom&aacute;s algo livianamente y te re&iacute;s de eso que pasa o es imposible hacerlo. Es muy duro. Muy duro. Porque vos ten&eacute;s ah&iacute; un cuerpo que es igual al de tu madre, pero lo que est&aacute; adentro no es tu madre, es un hueco lleno de cosas que no entend&eacute;s. Muchas veces ella se pone a hablar, aunque ahora cada vez habla menos, y no entend&eacute;s de lo que te est&aacute; hablando. Entonces ten&eacute;s que seguirla en un juego que es muy raro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Dijiste reci&eacute;n &ldquo;yo soy un cervantino&rdquo;. Es inevitable trazar la l&iacute;nea en esta novela con una protagonista que a partir de leer una enorme cantidad de enciclopedias </strong><em><strong>Lo s&eacute; todo</strong></em><strong> y Salvat empieza a desvariar, a armarse sus ficciones, o a viajar en su cabeza con su madre al lado. &iquest;Trazaste vos tambi&eacute;n esa l&iacute;nea? &iquest;Pensaste quijotescamente cuando escrib&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, pienso que estuvo presente en todo momento El Quijote. De alg&uacute;n modo ac&aacute; la locura entre comillas de la protagonista es una locura buscada: ella va a buscar los libros a partir de algo circunstancial que sucede y eso la lleva a un primer viaje. En ese sentido no es como en El Quijote, donde al protagonista son los libros los que lo llevan a hacer las locuras que hace. Pero s&iacute;, obviamente yo lo tuve presente en todo momento y es algo que me interesa mucho. <strong>No s&eacute;, vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas. Nadie est&aacute; lejos de eso, todos nos creamos cierta locura para transitar los d&iacute;as.</strong> Llevar eso al nivel de los libros me pareci&oacute; una forma literaria de pensar c&oacute;mo cada uno se inventa esa locura para soportar determinadas circunstancias de la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por fuera del Alzheimer, en este libro volv&eacute;s a pensar en la vejez, porque la narradora tambi&eacute;n lo hace. Y aparece, una vez m&aacute;s, el cementerio como escenario por momentos muy gracioso, un espacio que ya trabajaste desde el ensayo en un libro anterior. &iquest;Por qu&eacute; volviste a los cementerios? &iquest;Qu&eacute; pasa ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Bueno, quiz&aacute;s porque estoy m&aacute;s cerca (risas). A m&iacute; me pas&oacute; una cosa, que supongo que le debe pasar a mucha gente: hasta determinada edad yo no pasaba ni cerca de los cementerios. Pero bueno, a partir de algunas cosas que tuve que atravesar, como la muerte de mi padre o de mi abuela a la que amaba, o de mi t&iacute;a, empec&eacute; a ir muy a cuentagotas al cementerio a visitarlos. Despu&eacute;s pas&oacute; una cosa que yo cuento en <em>Lo que resta de la vida</em>: mi hijo se va a vivir a Chacarita y tomamos la costumbre de los s&aacute;bados ir a caminar por el Cementerio Brit&aacute;nico o el Cementerio Alem&aacute;n. No s&eacute; por qu&eacute; lo hicimos, pero nos resultaba curioso inventarse historias con los apellidos, los nombres de los muertos y un mont&oacute;n de cosas. Despu&eacute;s, a m&iacute; me pasa que si yo voy al cementerio de mi pueblo, en el cual est&aacute;n mi padre, mi abuela y mi t&iacute;a, cuando los voy a ver me doy cuenta de que entablo un di&aacute;logo con ellos. <strong>Con el tiempo he descubierto que casi toda la gente que va a los cementerios lo hace. Y por ah&iacute; gente que no va a los cementerios lo hace igual, habla con sus muertos en su casa o cuando est&aacute; en la playa tirado al sol, en los momentos que lo necesita. Digamos que la comunicaci&oacute;n sigue abierta con personas que no est&aacute;n. </strong>Y entonces el cementerio, despu&eacute;s de visitar varios, me parece ahora un lugar si se quiere extra&ntilde;o pero tambi&eacute;n tremendamente humano. El cementerio tambi&eacute;n es un espacio que replica los miedos y no s&eacute; si un poco tambi&eacute;n las esperanzas de una sociedad. Los miedos seguro. El miedo a la muerte es algo que te habita no s&eacute; si durante toda la vida, pero a partir de cierta edad seguro. Y eso se focaliza en un lugar espec&iacute;fico que es el cementerio. La palabra <em>cementerio</em> viene de dormitorio, es donde duermen los muertos. Pero eso quiere decir tambi&eacute;n que uno imagina que est&aacute;n durmiendo. Por eso es que uno va y a veces habla con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de visitar varios, el cementerio me parece ahora un lugar si se quiere extraño pero también tremendamente humano. El cementerio también es un espacio que replica los miedos y no sé si un poco también las esperanzas de una sociedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Bali</strong></em><strong>, la protagonista arma como una especie de escenario muy teatral para hacerlo. Se lleva la sillita, tiene di&aacute;logos tremendos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo supongo que eso tambi&eacute;n tiene que ver con el Quijote seguro y con mi pueblo. Los pueblos son lugares muy locos. Por ah&iacute; pasan las mismas cosas que en cualquier gran ciudad, pero ah&iacute; te enter&aacute;s. Y lo de los di&aacute;logos me interesa tambi&eacute;n por c&oacute;mo son en mi pueblo. Creo que la manera de dialogar se me meti&oacute; a m&iacute; en mi literatura absolutamente porque la gente no pregunta las cosas frontalmente. A veces hay algo que ya sabe porque le lleg&oacute; un chisme de alguien,&nbsp;entonces te maneja la conversaci&oacute;n de una manera como para que si vos ten&eacute;s ganas le cuentes. Esa forma de dialogar tan el&iacute;ptica, tan rara, a m&iacute; me atrae, me apasiona porque es la historia m&iacute;a. Es la manera en la cual me cri&eacute; comunic&aacute;ndome. Es decir, cuid&aacute;ndome de c&oacute;mo contestaba las cosas y cuid&aacute;ndome de c&oacute;mo preguntaba las cosas. <strong>Entonces la forma de dialogar en un pueblo es muy divertida pero es muy compleja y uno tiene que estar muy atento a c&oacute;mo se comunica. </strong>Vos la ten&eacute;s que aprender de muy chico para no equivocarte, para no errarle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Pensando en esto de c&oacute;mo se dicen las cosas, la narradora de la novela en alg&uacute;n momento vuelve sobre sus palabras, da vueltas, confiesa que algo que dijo en realidad no fue tan as&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; decidiste exponer esas fracturas del propio relato, contar esa parte tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ah&iacute; hay una cuesti&oacute;n que creo que est&aacute; en much&iacute;simos de mis libros. A m&iacute; me gusta exhibir que lo que estoy escribiendo es ficci&oacute;n y lo que est&aacute;s leyendo es ficci&oacute;n. Y exhibirlo tambi&eacute;n provoca una cierta cosa tanto en la escritura como en la lectura, algo que tiene que ver con la verdad. <em>Veros&iacute;mil</em> me parece una palabra antigua ya. <strong>Yo creo que la literatura, en todo caso, apunta a una verdad que es distinta de la verdad de la no escritura. Y bueno, ah&iacute; hay un punto.</strong> En la exhibici&oacute;n se produce un encuentro entre escritura y lectura que creo que es sano, que est&aacute; bueno, que es decir &ldquo;bueno, estoy leyendo esto, es una historia, me la estoy creyendo, no me la estoy creyendo&rdquo;. Por eso apunto a que el sentido lo d&eacute; finalmente la lectura y que vos hagas lo que puedas con todo eso que yo garabate&eacute;, que yo escrib&iacute;, que yo ambicion&eacute;. El que tiene que poner todo de s&iacute;, el que tiene que terminar eso es el lector.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí me gusta exhibir que lo que estoy escribiendo es ficción y lo que estás leyendo es ficción. Y exhibirlo también provoca una cierta cosa tanto en la escritura como en la lectura, algo que tiene que ver con la verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Te voy a citar. En </strong><em><strong>La vida, la novela y el amor</strong></em><strong>, tu libro anterior, habl&aacute;s de escribir novelas &ldquo;para poner entre par&eacute;ntesis el mundo, el verdadero, para lanzarnos al encuentro de otro mundo, el imaginado&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo te est&aacute;s llevando con ese par&eacute;ntesis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; me pas&oacute; que, al principio de este momento tan raro de la Argentina, hace dos a&ntilde;os y tres meses, me costaba mucho escribir porque me costaba mucho no estar todo el tiempo inform&aacute;ndome y pensando por qu&eacute; llegamos hasta ac&aacute;, c&oacute;mo llegamos hasta ac&aacute;, qu&eacute; es lo que nos pas&oacute;, d&oacute;nde quedaron todas nuestras ilusiones. Con el tiempo yo no creo que te vayas acostumbrando pero te das cuenta de que hay que seguir viviendo. En otro sentido, me hacer acordar a algunas cosas que trabaj&eacute; en un libro que se llama <em>W&euml;rra</em>. Ah&iacute; el tema, justamente, era c&oacute;mo vive la gente la guerra. Me acuerdo de haber le&iacute;do un libro que contaba en Francia, por ejemplo, gente que iba a refugios que por lo general eran s&oacute;tanos de bares o qu&eacute; s&eacute; yo, y todos los amores que nacieron en esos s&oacute;tanos. Porque la vida contin&uacute;a. <strong>Lo vemos ahora:&nbsp;a un tipo se le ocurre empezar a tirar bombas sobre una ciudad y matar a un mont&oacute;n de gente nada m&aacute;s que porque el lugar est&aacute; lleno de petr&oacute;leo. Est&aacute; claro que hay d&iacute;as en los cuales tu vida no puede desenfocarse de ah&iacute;. </strong>Pero por suerte la vida tiene eso de que tiene que continuar. Entonces uno se sobrepone y hace lo que lo hace feliz, que en mi caso escribir. As&iacute; que, s&iacute;, yo sigo escribiendo. Lo que no quita que haya d&iacute;as en los cuales no lo pueda hacer porque pas&oacute; algo que fue demasiado fuerte y entonces tengo que estar todo el d&iacute;a pendiente de eso, viendo qu&eacute; puedo hacer, hablando con amigos, leyendo, escuchando la radio. Es un poco eso. Pero la vida sigue y las guerras terminan, los gobiernos cambian.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/federico-jeanmaire-vivir-instalarse-locura-inventamos-soportar-cosas_1_13115847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Federico Jeanmaire: “Vivir es instalarse en una cierta locura que nos inventamos para soportar algunas cosas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Alzheimer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1453a86-a2cd-4acc-8334-04186a3074b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación El Libro confirmó la presencia de J. M. Coetzee y Mo Yan, además de numerosas actividades con autores locales y visitantes internacionales del 23 de abril al 11 de mayo. El precio de las entradas, la programación especial y las expectativas moderadas de los expositores por la baja en las ventas que atraviesa sector.</p></div><p class="article-text">
        A poco menos de un mes de su apertura, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se prepara para celebrar su edici&oacute;n 50 con varias novedades. El encuentro literario, uno de los m&aacute;s importantes del mundo en idioma espa&ntilde;ol del rubro, se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo y <strong>promete, seg&uacute;n adelantaron sus autoridades, la presencia de dos ganadores del Premio Nobel (el sudafricano J.M. Coetzee y el chino Mo Yan)</strong>, numerosas muestras especiales para celebrar el aniversario redondo, homenajes a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y actividades que contar&aacute;n con la presencia de destacados autores locales e internacionales con Per&uacute; como pa&iacute;s invitado de honor.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que varios expositores consultados por este medio oscilan entre el entusiasmo y las expectativas moderadas ante la nueva edici&oacute;n de la Feria porte&ntilde;a por la complejidad de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y la baja del consumo en general &ndash;que en el rubro de los libros se acent&uacute;a todav&iacute;a m&aacute;s&ndash;, <strong>desde la Fundaci&oacute;n El Libro, organizadora del evento, se proponen celebrar el medio siglo de vida con un despliegue mayor al de las ediciones anteriores</strong>.
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                    alt="El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga."
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            <span class="title">
                El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga.                            </span>
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        En una presentaci&oacute;n a la prensa que ofrecieron las autoridades esta semana, <strong>Christian Rainone</strong>, presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro, afirm&oacute; que para este especial aniversario, la Feria cuenta con el apoyo de numerosas instituciones p&uacute;blicas y privadas. Entre otros, destac&oacute; <strong>la &ldquo;fuerte presencia&rdquo; de China y el acompa&ntilde;amiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-presento-innovacion-celebrar-50-ediciones-2026_1_12680290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hizo &eacute;nfasis en la idea de &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo; y destac&oacute; el relanzamiento de la p&aacute;gina web y el nuevo logo de la Feria para la edici&oacute;n 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        Rainone celebr&oacute;, adem&aacute;s, que en esta fecha especial <strong>&ldquo;la venta de los espacios fue un &eacute;xito&rdquo;</strong> y que los expositores ser&aacute;n alrededor de 450, unos 30 m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWPOQm-mTE2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/feria-libro-le-respondio-milei-cancelacion-ve-han-evaluado-no-les-conviene_1_11335011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pol&eacute;micas suscitadas entre la entidad y el gobierno de Javier Milei desde la llegada de los libertarios a la Casa Rosada</a>, <strong>desde la Fundaci&oacute;n informaron que nuevamente, salvo la Biblioteca Nacional, las entidades culturales que dependen del Ejecutivo nacional no tendr&aacute;n un stand en la Feria</strong>, pero s&iacute; que ofrecer&aacute;n actividades durante una noche particular en la pista central del predio, adem&aacute;s de la presencia de la Comisi&oacute;n Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), que har&aacute; sus tradicionales compras de libros.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la asistencia de las autoridades durante la inauguraci&oacute;n, Rainone asegur&oacute; que las invitaciones a los representantes del Poder Ejecutivo nacional han sido enviadas <strong>aunque todav&iacute;a no pudo confirmar si el secretario de Cultura de la Naci&oacute;n, Leonardo Cifelli, estar&aacute; presente para dar el tradicional discurso protocolar</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025."
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            <span class="title">
                Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025.                            </span>
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        Durante su intervenci&oacute;n el a&ntilde;o pasado, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/abucheos-autoridades-nacionales-provocacion-cifelli-discurso-juan-sasturain-abrio-feria-libro-2025_1_12246353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con palabras que tuvieron un tono provocativo para los escritores y representantes del sector cultural presentes en la sala</a>, Cifelli le dedic&oacute; un ins&oacute;lito agradecimiento especial a <strong>Karina Milei</strong> &ldquo;por su apoyo constante&rdquo; a su gesti&oacute;n, lo que provoc&oacute; un encendido repudio del p&uacute;blico, que lo abuche&oacute; y cant&oacute; contra las pol&iacute;ticas del gobierno nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ustedes sacaron el cepo o lo sac&oacute; Milei?, pregunt&oacute; desde el estrado y en tono de chicana el funcionario libertario, que <strong>poco despu&eacute;s se retir&oacute; acompa&ntilde;ado por un peque&ntilde;o grupo que aplaudi&oacute; levemente su discurso</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Libros prohibidos, programaci&oacute;n destacada</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre es una alegr&iacute;a compartir con la prensa las novedades de cada edici&oacute;n. Pero en esta oportunidad en que celebramos el 50&deg; aniversario de la Feria del Libro de Buenos Aires, esa felicidad se multiplica. <strong>Organizar la programaci&oacute;n es un esfuerzo enorme, pero tener la certeza de que ese esfuerzo va a ser disfrutado por cientos de miles de visitantes le da sentido a todo lo que hacemos</strong>. Ojal&aacute; que este a&ntilde;o, una vez m&aacute;s, cada libro encuentre a ese lector que lo est&aacute; esperando&rdquo;, expres&oacute; por su parte el director de la Feria, <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de confirmar la presencia de los ganadores del Nobel, Mart&iacute;nez adelant&oacute; que, entre muchos otros, <strong>llegar&aacute;n este a&ntilde;o autores como Leonardo Padura, Arturo P&eacute;rez Reverte, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Beno&icirc;t Coquil, Kim Ho-yeon, Frank B&aacute;ez, Nona Fern&aacute;ndez, Adriana Calcanhotto, Kiran Desai y Andrea Bajani </strong>para participar de mesas, encuentros y debates. A ellos se sumar&aacute;n los autores y autoras que formar&aacute;n parte de la delegaci&oacute;n de Per&uacute;, el pa&iacute;s invitado de honor, que eligi&oacute; como lema &ldquo;Caminos que nos unen&rdquo; para dar cuenta del v&iacute;nculo entre esa naci&oacute;n y la Argentina.
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                    alt="Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        De los nombres locales, <strong>confirm&oacute; los de Dolores Reyes, Mart&iacute;n Kohan, Eduardo Sacheri, Claudia Pi&ntilde;eiro y Laura Ramos</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        El director de la Feria tambi&eacute;n inform&oacute; que la inauguraci&oacute;n <strong>estar&aacute; a cargo de las escritoras Selva Almada, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara y Leila Guerriero</strong> y que la charla, moderada por la periodista <strong>Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell</strong> el 23 de abril a partir de las 18, se llevar&aacute; a cabo en la pista central de La Rural. Ese nuevo espacio, con capacidad para m&aacute;s de 1200 personas, en esta oportunidad ofrecer&aacute; numerosas actividades a lo largo de las casi tres semanas de exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre la programaci&oacute;n destacada por el aniversario 50, tambi&eacute;n adelant&oacute; una serie de muestras e instalaciones que se podr&aacute;n visitar dentro del predio. <strong>Una estar&aacute; dedicada a homenajear a libros y autores censurados durante la &uacute;ltima dictadura militar, con la curadur&iacute;a de Judith Gociol</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPwI7ZbjbGD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En su intervenci&oacute;n, Mart&iacute;nez record&oacute; que durante los a&ntilde;os del gobierno de facto en la Feria &ndash;que abri&oacute; por primera vez sus puertas en 1975 y solamente se suspendi&oacute; un a&ntilde;o por la pandemia de Covid-19&ndash; <strong>hubo libros que no se pod&iacute;an exhibir &ldquo;y autores que no se pod&iacute;an nombrar&rdquo;</strong> y que con esta iniciativa buscan reivindicarlos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el Pabell&oacute;n 8 habr&aacute; un espacio llamado &ldquo;50 Ferias Dibujadas&rdquo; con historietistas y dibujantes invitados a ilustrar en vivo y una exposici&oacute;n con firmas, fotos y vi&ntilde;etas que le regalaron a la entidad visitantes ilustres que pasaron por Buenos Aires a lo largo de las &uacute;ltimas cinco d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A 40 a&ntilde;os de su muerte, <strong>Jorge Luis Borges</strong> tendr&aacute; varios homenajes. Los visitantes que ingresen por la entrada ubicada en la avenida Santa Fe se encontrar&aacute;n, en el Pabell&oacute;n Ocre, con un inmenso laberinto interactivo &ldquo;que invita a los lectores a perderse entre sus pasillos mientras se oye la voz de Borges&rdquo;, detallaron. La instalaci&oacute;n, pensada entre la Feria y la editorial Penguin Random House, <strong>busca conmemorar la vigencia de la obra del autor en coincidencia con la publicaci&oacute;n, por primera vez en un solo volumen, de sus </strong><em><strong>Ensayos completos</strong></em><strong>, adem&aacute;s de las nuevas ediciones de sus </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong> y un tomo con su </strong><em><strong>Poes&iacute;a completa</strong></em>. En el predio tambi&eacute;n se podr&aacute; ver la muestra <em>Borges nacional y universal</em>, donde se expondr&aacute;n m&aacute;s de 50 revistas que tuvieron como protagonista al autor de <em>El Aleph</em>, adem&aacute;s de ediciones internacionales de sus libros en idiomas como el coreano, el japon&eacute;s y el bengal&iacute;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, <strong>no faltar&aacute;n los cl&aacute;sicos inoxidables de la Feria</strong>. La programaci&oacute;n incluye, una vez m&aacute;s, la tradicional Marat&oacute;n de Lectura, el Festival Internacional de Poes&iacute;a y la iniciativa La palabra ind&iacute;gena.
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                Jorge Luis Borges, entre los grandes homenajeados a 40 años de su muerte.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Celebraci&oacute;n e inquietud</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las editoriales, distribuidoras y distintas entidades que formar&aacute;n parte de la exposici&oacute;n <strong>por un lado aparece la alegr&iacute;a ante la celebraci&oacute;n del n&uacute;mero redondo y, por el otro, la incertidumbre</strong> por el momento que atraviesa el sector.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que una feria tan importante como la Feria del Libro de Buenos Aires se sostenga desde hace 50 ediciones de forma casi ininterrumpida en un pa&iacute;s marcado por tantos vaivenes como el nuestro es de por s&iacute; motivo de celebraci&oacute;n. No puedo evitar pensar en que este a&ntilde;o se cumplieron tambi&eacute;n 50 a&ntilde;os de otro aniversario, el del inicio de la &uacute;ltima dictadura en Argentina. <strong>Estoy convencida de que los libros son una de las tantas formas que tenemos de defender nuestra democracia</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a este medio <strong>Adriana Hidalgo Sol&aacute;</strong>, directora general de Adriana Hidalgo Editora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra editorial naci&oacute; con la idea de promover la libre circulaci&oacute;n de ideas. <strong>En estos 27 a&ntilde;os publicamos obras de autores de distintas corrientes de pensamiento que creemos merecen ser le&iacute;das. </strong>Ver c&oacute;mo editoriales tan diversas convivimos en armon&iacute;a durante la feria, y que a pesar de los contratiempos podemos seguir editando lo que queremos, me sigue conmoviendo como la primera vez&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria."
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            <span class="title">
                El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria.                            </span>
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        En el mismo sentido se manifest&oacute; ante la consulta realizada por <em>elDiarioAR</em> <strong>Leonora Djament</strong>, responsable de Eterna Cadencia Editora: &ldquo;Nos preparamos con mucho entusiasmo para la nueva edici&oacute;n de la feria del libro tanto por las novedades que publicamos en los &uacute;ltimos meses y que queremos compartir (<em>Hong</em> de Gonzalo Maier, <em>La realidad absoluta</em> de Luis Sagasti, <em>Amigos</em> de Sylvia Molloy), como por volver a juntarnos con colegas en el stand Los siete logos, espacio que compartimos hace tantos a&ntilde;os con editoriales amigas. A la vez, nos enfrentamos a esta feria con tanta incertidumbre como los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os: <strong>por un lado, la baja del consumo general y de los libros en particular es cada vez m&aacute;s alarmante y, por otro lado, los libros argentinos siguen estando caros en d&oacute;lares para los libreros y distribuidores del exterior</strong>. El panorama es realmente muy complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maxi Papandrea</strong>, director de la editorial Sigilo, tambi&eacute;n reflexion&oacute; sobre el contexto en el que se lleva adelante el encuentro literario: &ldquo;Estamos muy contentos de participar otra vez de la FIL de Buenos Aires, sobre todo este a&ntilde;o tan especial, en su 50 aniversario. <strong>En tiempos de crisis econ&oacute;mica y cultural, todo espacio de encuentro donde se hable de libros se vuelve indispensable</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos dos noticias importantes para esta feria. La primera es que anunciaremos al ganador de la segunda edici&oacute;n del Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas que organizamos doce editoriales independientes de Latinoam&eacute;rica y Espa&ntilde;a junto con la Feria Internacional de Nueva York. <strong>Se trata de un premio internacional que intenta poner de relieve la literatura original e innovadora que se est&aacute; produciendo en lengua hispana y cuyo ganador es publicado simult&aacute;neamente en doce pa&iacute;ses. </strong>La otra noticia es que iniciaremos la reedici&oacute;n de parte de la obra de <strong>Marcelo Cohen</strong> con el lanzamiento de <em>Donde yo no estaba</em>, a veinte a&ntilde;os de su primera y &uacute;nica edici&oacute;n. Esta novela, considerada la m&aacute;s importante en su obra extraordinaria, se convirti&oacute; en un objeto de culto porque hace mucho tiempo que no se consigue y por su extensi&oacute;n, de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas&rdquo;, agreg&oacute; Papandrea a este medio sobre los planes especiales del sello para esta Feria.
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                    alt="En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior."
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            <span class="title">
                En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior.                            </span>
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        Por su parte <strong>Federico Gori</strong>, responsable de la distribuidora Big Sur, que re&uacute;ne en su stand numerosos sellos independientes locales y extranjeros, sostuvo: &ldquo;Nos estamos preparando con much&iacute;simo trabajo y compromiso. <strong>Sabemos que es un contexto complejo para toda la cadena del libro, y eso nos exige ser a&uacute;n m&aacute;s creativos, cuidadosos y estrat&eacute;gicos en cada decisi&oacute;n</strong>. Al mismo tiempo, hay algo de la feria que siempre renueva el sentido de lo que hacemos: el encuentro directo entre los libros y sus lectores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese momento en que un cat&aacute;logo cobra vida en las manos de alguien, cuando una recomendaci&oacute;n se transforma en descubrimiento, es lo que nos impulsa. Estamos trabajando con esfuerzo, pero tambi&eacute;n con entusiasmo y alegr&iacute;a, apostando a que la feria vuelva a ser ese espacio vibrante donde circulan historias, ideas y conversaciones. <strong>Creemos profundamente en el libro como lugar de encuentro, y es desde ah&iacute; que encaramos esta nueva edici&oacute;n</strong>&rdquo;, concluy&oacute; Gori.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n El Libro confirmaron que de lunes a jueves, <strong>la entrada general costar&aacute; 8 mil pesos, mientras que de viernes a domingos &ndash;y tambi&eacute;n el feriado del 1&deg; de mayo&ndash;, el precio ser&aacute; de 12 mil</strong>.&nbsp;Siguen vigentes, como siempre, los d&iacute;as y horarios de acceso libre para estudiantes, docentes y jubilados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor."
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            <span class="title">
                Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor.                            </span>
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        <strong>Christian Rainone</strong> afirm&oacute; que por estos d&iacute;as est&aacute;n cerrando un acuerdo con el Banco Provincia para ofrecer descuentos en la venta de libros a sus clientes <strong>que rondar&iacute;an entre el 20 y el 25%, adem&aacute;s de la posibilidad de pagar las compras en cuotas</strong>. Tambi&eacute;n inform&oacute; que se encuentran &ldquo;negociando&rdquo; con el Banco Naci&oacute;n para ofrecer tambi&eacute;n a trav&eacute;s de esa entidad alg&uacute;n tipo de promoci&oacute;n o descuento.
    </p><p class="article-text">
        Un sondeo realizado por la Fundaci&oacute;n El Libro sobre las ventas en la edici&oacute;n 2025 de la Feria revel&oacute; que <strong>se vendieron 1.405.493 ejemplares de libros</strong> seg&uacute;n informaron los expositores que estuvieron presentes con sus stands, mientras que el volumen de venta total fue de <strong>21.353 millones de pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hecho a partir de una encuesta a los visitantes que estuvieron en el predio de La Rural en conjunto con expertos de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA), el estudio revel&oacute; entre otras cosas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que en esa oportunidad </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>solamente el 50% de los asistentes compr&oacute; libros</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tendr&aacute; lugar en el predio de La Rural, del barrio porte&ntilde;o de Palermo, del 23 de abril al 11 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre la programaci&oacute;n y las actividades, </em><a href="https://www.feriadellibro.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>en este enlace</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 03:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Libros,Selva Almada,Leila Guerriero,Fundación El Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b3d7427-979f-4dfc-ad14-c7de3e2b4f2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 50 años del golpe militar, llegaron a las librerías novelas, publicaciones ilustradas y textos de no ficción destinados a las infancias y los adolescentes. Las herramientas elegidas, los desafíos que enfrentaron autores y editores y por qué consideran crucial volver a recuperar el interés de los más chicos por la memoria colectiva y la historia reciente.</p></div><p class="article-text">
        Con preguntas precisas y punzantes (&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en la Argentina entre 1976 y 1983? &iquest;Qu&eacute; fue el terrorismo de Estado? &iquest;Por qu&eacute; desaparecieron personas? &iquest;Qu&eacute; cambios econ&oacute;micos se produjeron? &iquest;C&oacute;mo sali&oacute; nuestro pa&iacute;s de esa experiencia?&rdquo;, se lee en la contratapa de uno de ellos). Con relatos de ficci&oacute;n que incluyen el uso de la inteligencia artificial para hacer un trabajo sobre el golpe militar. Con trazos delicados e historias de exilios. Con escenas imaginarias y tambi&eacute;n con informaci&oacute;n.<strong> Distintos sellos editoriales decidieron publicar, en coincidencia con la conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe militar, libros pensados para el p&uacute;blico infantil y juvenil que abordan los episodios ocurridos en aquellos d&iacute;as</strong> de desapariciones forzadas, tortura, robos de beb&eacute;s, silencio y horror.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los principales retos a la hora de pensar un libro de no ficci&oacute;n, y de historia en particular, para el p&uacute;blico infantil y juvenil, est&aacute; ver c&oacute;mo se puede generar inter&eacute;s y valor sobre la necesidad de contar una vez m&aacute;s esta historia. <strong>Es decir, poder pensar y ayudarlos a pensar y a hacerse preguntas sobre por qu&eacute; tenemos que seguir hablando de la dictadura</strong>. Porque un desaf&iacute;os que se abre es la sensaci&oacute;n, en muchos sectores, de saturaci&oacute;n sobre el tema. A la vez, por otro lado, en otros sectores, hay mucho desconocimiento sobre la historia de la dictadura y qu&eacute; fue o cu&aacute;l es su importancia. Y, en tercer lugar, en otros espacios directamente aparecen posiciones mucho m&aacute;s cr&iacute;ticas y disruptivas, y m&aacute;s cercanas a la negaci&oacute;n o la justificaci&oacute;n de lo que fue el terrorismo de Estado&rdquo;, se&ntilde;ala ante <em>elDiarioAR</em> la historiadora, docente e investigadora <strong>Marina Franco</strong>, autora de <em>La &uacute;ltima dictadura</em>. <em>Argentina 1976-1983 </em>(Peque&ntilde;o Editor, 2026). Con ilustraciones de<strong> Pablo Lobato</strong>, la publicaci&oacute;n ofrece respuestas claras ante preguntas muy puntuales. Con una prosa n&iacute;tida, colores amables y un tono informativo pero no machac&oacute;n, por las p&aacute;ginas del libro, que est&aacute; recomendado para lectores a partir de los 10 a&ntilde;os, se brindan detalles sobre la ubicaci&oacute;n de los centros clandestinos de detenci&oacute;n, sobre la desaparici&oacute;n forzada, sobre el plan econ&oacute;mico de la dictadura. <strong>Tambi&eacute;n se da cuenta del contexto de episodios como el Mundial 1978 y el nacimiento de los principales organismos de derechos humanos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;La última dictadura&quot;, de la reconocida historiadora, investigadora y docente Marina Franco.                            </span>
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        Otra de las editoriales que decidi&oacute; conmemorar el aniversario del golpe con publicaciones dedicadas al p&uacute;blico infantil y juvenil es Siglo para Chicos, <strong>el sello dedicado a las infancias y a los adolescentes de Siglo XXI Editores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo experiencia en la edici&oacute;n de libros que abordan el tema de la memoria y los derechos: creo que es un t&oacute;pico que, en nuestro pa&iacute;s, una editorial dedicada a las infancias no puede soslayar&rdquo;, apunta <strong>Laura Leibiker</strong>, cabeza del sello y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-leibiker-editora-hay-volverles-explicar-chicos-son-riesgos-no-vivir-democracia_1_10897550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editora especializada en Literatura Infantil y Juvenil</a>, y agrega: &ldquo;Despu&eacute;s, cada editor y <strong>cada editorial tiene un posicionamiento y propone diferentes caminos para hablar del pasado: creo que siempre hay que pensar en el posible destinatario y en el contexto en el que ocurrir&aacute; la lectura</strong>; en el acompa&ntilde;amiento (de la escuela, de la familia) para contener y dar respuesta a las preguntas que queden pendientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada sobre la dificultad a la hora de abordar episodios de violencia y crudeza y el impacto que podr&iacute;an generar en lectores chicos o muy j&oacute;venes, la editora reflexiona: &ldquo;Por supuesto que hay que adecuarse a la edad del posible lector. Pero los que para m&iacute; son <strong>los mejores libros disponibles para hablar de nuestra historia utilizan un tono po&eacute;tico, met&aacute;foras e im&aacute;genes potentes que son, creo, el mejor veh&iacute;culo para contar y hacer relevante esa historia</strong> para cualquier lector que se acerque. Y no son &ntilde;o&ntilde;os ni le temen a las emociones que surjan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el p&uacute;blico infantil y en el rubro de la no ficci&oacute;n, Siglo para Chicos viene desarrollando desde su nacimiento la colecci&oacute;n Entender y Participar. &ldquo;Creemos que es un aporte muy interesante a la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, a dar respuesta a las preguntas naturales de los chicos. <strong>Seguro que, por el movimiento que habr&aacute; este a&ntilde;o en conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os, habr&aacute; m&aacute;s y m&aacute;s preguntas para responder sobre democracia, derechos humanos, justicia, violencia, institucionalidad.</strong> Y nuestros libros son una buena herramienta para abrir y profundizar esos di&aacute;logos, a veces sorprendentes, a veces inc&oacute;modos para los grandes, que se dan en casa y en la escuela&rdquo;, se&ntilde;ala Leibiker.
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                    alt="&quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes."
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                &quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes.                            </span>
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        Adem&aacute;s, pensando en el p&uacute;blico que atraviesa los primeros a&ntilde;os de la adolescencia, la editorial lanz&oacute; en febrero <em>Avisale a mi mam&aacute; </em>(<em>&ldquo;Una novela alucinada sobre la dictadura&rdquo;</em>, se lee en la bajada del libro) escrito por <strong>Monica Zwaig</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia es muy simple: Teo, el protagonista, tiene que hacer un trabajo para la secundaria sobre la dictadura y usa la IA para eso hasta que empiezan a aparecer mensajes raros. Surgi&oacute; primero con la observaci&oacute;n de que muchos adolescentes est&aacute;n usando la IA para su vida cotidiana y para los trabajos del colegio. <strong>Me dieron ganas de trabajar con eso para dialogar con el presente de los j&oacute;venes y tratar ah&iacute; de generar alg&uacute;n inter&eacute;s en leer la novela.</strong> Despu&eacute;s, me parec&iacute;a muy &uacute;til en la narrativa usar esta cuesti&oacute;n de la IA porque me permit&iacute;a traer preguntas a la historia, distintas voces y tambi&eacute;n agregar di&aacute;logos un poco absurdos a veces que para m&iacute; son una v&iacute;a de escape para alivianar el tema de la novela&rdquo;, explica ante este medio la escritora Monica Zwaig.
    </p><p class="article-text">
        Zwaig naci&oacute; en Francia porque sus padres debieron exiliarse durante la dictadura y es autora, entre otras, de la novela <em>Una familia bajo la nieve</em> donde desde la ficci&oacute;n recupera algunas escenas familiares de aquellos tiempos. Consultada sobre las diferencias a la hora de escribir aquellos textos para adultos y pensar ahora en la dictadura para cont&aacute;rsela a un p&uacute;blico joven, reflexiona: &ldquo;En mis otras novelas, especialmente en <em>Una familia bajo la nieve</em>, no quer&iacute;a hablar de la dictadura<strong>. S&eacute; que esa novela es le&iacute;da en esa clave pero yo tom&eacute; a la dictadura como un ruido de fondo nom&aacute;s, quer&iacute;a escribir sobre las relaciones de madre e hija, sobre lo dif&iacute;cil que es hablar, sobre el destierro.</strong> Cuando tocaba el tema de la dictadura lo tocaba por el costado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Monica Zwaig nació en Francia, en 1981.                            </span>
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        &ldquo;Con <em>Avisale a mi mam&aacute;</em> fue diferente porque ten&iacute;a que escribir sobre el tema de la dictadura como tema principal. Eso y el hecho de que sea para adolescentes me llev&oacute; a escribir desde un lugar de mucha humildad. Primero porque respeto mucho a los adolescentes, pienso que nos pasan el trapo y que no hay que subestimarlos para nada. <strong>Y segundo, como el tema de la dictadura es totalmente inabarcable, decid&iacute; trabajar con eso desde preguntas y desde la ficci&oacute;n, pens&aacute;ndolo siempre como un punto de partida para habilitar preguntas</strong>. Con ese esp&iacute;ritu intent&eacute; acercarme a ellos y pensando que esta novela sirva para dialogar, no para imponer respuestas&rdquo;, agrega la escritora sobre este libro que sali&oacute; publicado en colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). 
    </p><p class="article-text">
        Ese organismo, con una larga trayectoria buscando tejer puentes entre generaciones, <a href="https://cels.org.ar/sabesquefue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanz&oacute; el micrositio Sab&eacute;s qu&eacute; fue</a>, para acompa&ntilde;ar el lanzamiento de la novela y ofrecer material did&aacute;ctico a partir de preguntas sobre la dictadura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Exilio a los 8 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Con otro &aacute;ngulo, y pensado como uno de sus cl&aacute;sicos libros ilustrados, la editorial Limonero lanz&oacute; recientemente <em>Cosas peque&ntilde;as y extraordinarias</em>, <strong>escrito por Daniela Arroio y Micaela Gramajo</strong> e ilustrado con delicadeza por <strong>Nono Pautasso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me dijeron que era peligroso quedarse. Que mi t&iacute;o no aparec&iacute;a por ning&uacute;n lado y que ten&iacute;amos que irnos a otro pa&iacute;s. No pude llevarme casi nada&rdquo;</em>, cuenta Ema, la narradora de 8 a&ntilde;os de esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La historia, seg&uacute;n informaron desde Limonero, nace de la experiencia personal de las autoras, quienes, al igual que su protagonista, tienen familias divididas entre Argentina, Brasil y M&eacute;xico, el pa&iacute;s donde crecieron. <strong>Gramajo y Arroio Sandoval, las dos con formaci&oacute;n teatral, crearon inicialmente una obra de teatro con la misma tem&aacute;tica que recorri&oacute; diversos escenarios internacionales</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero."
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            <span class="title">
                &quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Memoria colectiva</strong></h2><p class="article-text">
        Varios editores consultados coinciden en se&ntilde;alar que<strong> el escenario pol&iacute;tico y social actual invita a seguir pensando en estrategias para insistir sobre la importancia de la memoria colectiva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde Peque&ntilde;o Editor, subrayan la importancia de tomar <strong>&ldquo;una posici&oacute;n &eacute;tica frente al pasado&rdquo;</strong>. &ldquo;La &uacute;ltima dictadura aplic&oacute; una violencia masiva y extrema, es decir, ejerci&oacute; un terrorismo de Estado. Adem&aacute;s, la dictadura no fue solo violencia militar, fue un proyecto para transformar la econom&iacute;a y disciplinar a la sociedad&rdquo;, apuntaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La historiadora e investigadora Marina Franco.                            </span>
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        Por su parte, la historiadora <strong>Marina Franco</strong> describe &ldquo;Dados los actuales contextos que<strong> ya no estamos en el escenario ni pol&iacute;tico ni social de hace diez a&ntilde;os</strong>, el desaf&iacute;o es construir una explicaci&oacute;n hist&oacute;rica que fuera interesante y capaz de construir puentes de acercamiento a aquellos que no est&aacute;n convencidos, o que no tienen mucha informaci&oacute;n o que son indiferentes o incluso reactivos a contar y a seguir hablando del tema&rdquo;. En su mirada, se hace necesario ampliar la mirada. Por eso, un libro como el que acaba de publicar <strong>&ldquo;no est&aacute; pensado para un p&uacute;blico convencido, sino para establecer puentes para el di&aacute;logo entre las generaciones de p&uacute;blicos m&aacute;s diversos&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto supone contar una historia con todas las dimensiones &aacute;cidas, inc&oacute;modas y complejas que tiene el pasado argentino. S<strong>upone contar una historia donde los hechos pueden ir mostrando la gravedad de lo sucedido sin necesidad de consignas, sin necesidad de etiquetas, sin necesidad de decirle al lector lo que tiene que pensar</strong>&rdquo;, concluye la historiadora.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Libros,Terrorismo de Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07db81dd-b116-462c-b424-161f6b915050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Las palabras de Anne Carson, series de marzo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno. </strong><em>&ldquo;Dicen que cuando envejecemos, a menudo recuperamos recuerdos olvidados de la infancia. Al mismo tiempo, perdemos la capacidad de recordar los a&ntilde;os intermedios. A m&iacute; todav&iacute;a no me ha ocurrido, pero puedo imaginar c&oacute;mo avanzar&aacute; a medida que se vaya consolidando la senectud. Nuestro espacio mental quedar&iacute;a ocupado de v&iacute;vidas escenas tempranas, seguidas de un largo espacio en blanco, y luego un plausible y f&uacute;til presente en el que los d&iacute;as repetitivos y las confusiones reiteradas se ir&iacute;an enturbiando. Nuestras vidas, en otras palabras, se reducir&iacute;an a una historia con un gran agujero en el centro&rdquo;</em>, apunta el escritor brit&aacute;nico <strong>Julian Barnes </strong>en <em>Despedidas</em>, su &uacute;ltimo libro. Y digo &uacute;ltimo, no en el sentido de reciente; digo &uacute;ltimo porque &eacute;l asegura que despu&eacute;s de esta publicaci&oacute;n no habr&aacute; otras nuevas de su parte. <strong>Lo escribe en los a&ntilde;os previos a cumplir 80 a&ntilde;os, como escabull&eacute;ndose del lugar com&uacute;n del n&uacute;mero redondo o para pensar si existen de verdad los puntos de partida n&iacute;tidos </strong>(en el idioma original, de hecho, el t&iacute;tulo es <em>Departure(s)</em>, con ese juego un poco en broma del plural entre par&eacute;ntesis). Como si se parara en un umbral &ndash;no hay partida sin antesala&ndash;, como si se asomara a ver desde ah&iacute; de qu&eacute; est&aacute; hecho todo eso a lo que le dice adi&oacute;s (&iquest;le dice adi&oacute;s?): los libros, la memoria, la identidad, los amores, los olvidos, las palabras.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Despedidas&quot;, del escritor británico Julian Barnes.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;Obra con permiso otorgado por el GCBA&rdquo;</em> deben ser las palabras m&aacute;s repetidas del paisaje urbano para quienes vivimos en Buenos Aires. <strong>Caminar por la ciudad es cruzarse en cada cuadra con enormes huecos tapiados, es perderse entre huellas, es verse forzados a decirle adi&oacute;s a formas conocidas.</strong> Ah&iacute; donde hab&iacute;a una casa, un garage, una construcci&oacute;n baja, ahora hay carteles que preanuncian lo que va a venir y tapias que intentan cubrir los restos de eso que fue: a los costados, las cuadr&iacute;culas que separaban los ambientes preexistentes; en el centro, un agujero insoslayable. En muchos casos, los trabajos para construir los edificios nuevos tardan en comenzar y esos lugares &ndash;que no terminan de partir, que no terminan de pasar a ser otra cosa&ndash; se convierten entonces en bald&iacute;os transitorios durante varias semanas, incluso meses. Como el tiempo pasa, el pasto crece, las plantas hacen fuerza por seguir en pie y&nbsp;las molduras, los azulejos o las cuadr&iacute;culas persisten como una fractura expuesta. Una confesi&oacute;n: me gusta pararme adelante de esos espacios y mirar un buen rato a trav&eacute;s de los orificios que, con el correr de los d&iacute;as, se hacen en los vallados met&aacute;licos que los recubren. <strong>Algunas de esas hendiduras, incluso, parecen hechas a prop&oacute;sito y permiten espiar ese vac&iacute;o que no est&aacute; tan vac&iacute;o.</strong> Un umbral un poquito cruel, a su modo, pero&nbsp;tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n a ver por &uacute;ltima vez, a pensar de qu&eacute; estuvo hecha esa ciudad que conocimos, eso que habitamos, eso que supimos construir. Eso que no termina de irse y ya empezamos a recordar.
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                &quot;Obra con permiso otorgado por el GCBA&quot;, el cartel recurrente en Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> De antesalas y umbrales habla <a href="https://revistasupernova.com/nota/a-favor-de-los-cuarenta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nota preciosa</a> <strong>Florencia Angilletta</strong> en <em>Revista Supernova </em>que lleva como t&iacute;tulo &ldquo;A favor de los cuarenta&rdquo;. Parte &ndash;aunque ya mencionamos la trampa de los puntos de partida&ndash; de una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica reveladora que tuvo con un amigo el d&iacute;a en que ella cumpli&oacute; 39 a&ntilde;os y por all&iacute; apunta: <em>&ldquo;No era lo que ven&iacute;a, era lo que ya hab&iacute;a pasado. El ruido, la incomodidad, la incertidumbre ante el cambio de d&eacute;cada pod&iacute;an quedar pegoteados en el 39. En ese umbral. Estoy siendo entusiasta, y hasta optimista. Lo s&eacute;. Pero para escribir a favor hay que estarlo. </em><em><strong>Toda ficci&oacute;n tiene su cuento de origen</strong></em><em>&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> Leo por estas horas <em>La separaci&oacute;n</em>, de <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong>. La novela arranca con una escena de partida/despedida en la terminal de Retiro. Fernando se despide ah&iacute; de su novia para irse a un pueblo de Traslasierra a visitar a su hermano. <strong>&Eacute;l arriba del micro, ella que lo mira desde la plataforma</strong>. Subrayo: <em>&ldquo;Ese umbral de partida, ese tiempo de espera, esos minutos escasos y eternos, resultan siempre raros, inc&oacute;modos, imposibles; no sabemos bien qu&eacute; hacer en ese rato, y acaso no haya nada que hacer. Ya nos hemos despedido, y sin embargo todav&iacute;a no nos vamos; ya nos hemos despedido y separado, y sin embargo est&aacute; ese tiempo que se estanca y dura, y que pertenece a la despedida tambi&eacute;n. Uno se queda mirando y haciendo muecas, sin nada que decir, ensayando el </em>demasiado lejos<em> del viaje que va a comenzar&rdquo;</em>.
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                &quot;La separación&quot;, la nueva novela de Martín Kohan.                            </span>
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        <strong>Cinco.</strong> Ese ensayo de un viaje incierto que est&aacute; por comenzar, esa escena previa a la distancia y esa potencialidad rescata la escritora <strong>Natalia Romero</strong> <a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando lee por ac&aacute; el poema </a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El umbral</em></a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de </a><a href="https://eternacadencia.com.ar/blog/el-umbral?srsltid=AfmBOooaHuqTrzmWpjRMIG_8CKZF6xihx8w57hH_yaKQcodXd07v1ptV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Louise Gl&uuml;ck</strong></a>. <em>&ldquo;En </em>El umbral <em>hay un tiempo antes de todo, antes de la vida incluso. Quien se detiene puede encontrar algo, un tesoro. La poes&iacute;a es eso, detenimiento. Un tiempo de fascinaci&oacute;n&rdquo;, </em>se&ntilde;ala Romero. Traducido por <strong>Mar&iacute;a Negroni</strong>, el poema de Gl&uuml;ck comienza as&iacute;: &ldquo;<em>Yo quer&iacute;a quedarme como estaba,/quieta, a diferencia del mundo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Empieza una nueva edici&oacute;n de <em>Mil lianas</em>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>, en el umbral del oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Una casa sola</strong></em><strong>, de Selva Almada. </strong><em>&ldquo;A m&iacute; no me levant&oacute; ning&uacute;n patr&oacute;n. Por eso yo los desconozco&rdquo;</em>, se lee al comienzo de uno de los cap&iacute;tulos. <em>&ldquo;No me gusta que nadie me ponga el lazo, pero Lucero, y despu&eacute;s su familia, han hecho de m&iacute; una casa. Aunque yo ya tuviera tant&iacute;simos a&ntilde;os como ten&iacute;a, aunque ya tuviera mis puertas y ventanas y alero y un catre donde hab&iacute;an dormido tantos hombres a lo largo y lo ancho del tiempo, no era yo realmente una casa. Segu&iacute;a siendo un refugio, un reparo, un techo debajo del cual se dorm&iacute;a. No m&aacute;s que eso&rdquo;</em>, aparece en otro tramo del libro. En <em>Una casa sola</em> (Random House, 2026), la flamante novela de la escritora <strong>Selva Almada</strong>, la narradora principal es una casa. O mejor: <strong>una casa en mutaci&oacute;n constante, una casa que es parte de un monte, una casa que no fue siempre una casa</strong> y que, a solas desde que sus &uacute;ltimos habitantes se fueron de ella sin dejar rastros, se dedica a revisar su historia.
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                La escritora argentina Selva Almada acaba de publicar la novela &quot;Una casa sola&quot;.                            </span>
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        En un relato inquietante donde se cruzan escenas de la muerte de <strong>Justo Jos&eacute; de Urquiza</strong> con los di&aacute;logos disparatados de un grupo de gauchos espectrales, donde aparece un particular veterano de la guerra de Malvinas y desaparece una familia de trabajadores rurales que solo una mujer busca; donde los animales deambulan y las plantas crecen en ese agujero inexplicable que deja la desaparici&oacute;n, la escritora prefiri&oacute; contar un relato de resquicios. Y es gracias a que lo hizo desde ese punto de vista peculiar &ndash;reparar en lo que falta, el hueco que nadie mira pero que insiste&ndash;, que <strong>Almada consigue con talento y una prosa encantadora indagar sobre la historia argentina, las voces que no son escuchadas y la violencia</strong> siempre latente alrededor de la propiedad y la explotaci&oacute;n de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; a Selva Almada para hablar sobre este libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota en este enlace</a>.
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                Una casa sola, la nueva novela de Selva Almada.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Una casa sola</strong></em><strong>, de Selva Almada, sali&oacute; por Random House. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora. M&aacute;s novedades editoriales de marzo, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-selva-almada-martin-kohan-julian-barnes-nuevas-miradas-dictadura_1_13053712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Dos concursos. </strong>Por estos d&iacute;as se anunciaron las convocatorias a concursos literarios interesantes para quienes tengan ganas de poner en circulaci&oacute;n cuentos, novelas, cr&oacute;nicas, poes&iacute;a, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el Fondo Nacional de las Artes abri&oacute; la inscripci&oacute;n para su tradicional Concurso de Letras dirigido a escritores argentinos y a extranjeros con residencia legal en el pa&iacute;s, <strong>con premios de hasta 3 millones de pesos</strong>. &ldquo;<em>Hasta el 14 de abril se podr&aacute;n presentar obras en las categor&iacute;as Novela, Poes&iacute;a, Cuento y Ensayo/No Ficci&oacute;n. En tanto que la nueva categor&iacute;a Cr&oacute;nica contar&aacute; con plazo de inscripci&oacute;n hasta el 14 de mayo. En todos los casos, las obras deber&aacute;n ser in&eacute;ditas</em>&rdquo;, informaron desde el organismo. M&aacute;s informaci&oacute;n y las bases completas, <a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-fondo-nacional-de-las-artes-abre-el-concurso-de-letras-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV_WazoAA8u/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En paralelo, por estas horas la <strong>Feria de Editores de Buenos Aires abri&oacute; una convocatoria para quienes quieran participar como autores</strong> del libro que cada a&ntilde;o se entrega a los visitantes de la FED.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Estamos buscando 10 textos de 15.000 caracteres con espacios (m&iacute;nimo 14.000) que hablen de una forma u otra sobre el TRABAJO. Pueden ser textos de ficci&oacute;n o no ficci&oacute;n (en cualquiera de sus g&eacute;neros: ensayo, cuento, cr&oacute;nica, poes&iacute;a, etc.). </em><em><strong>Los 10 ganadores obtendr&aacute;n un premio de $200.000 cada uno y su texto ser&aacute; publicado en el libro que se entrega de forma gratuita en la FED con una tirada de 6000 ejemplares</strong></em><em>. Ten&eacute;s tiempo hasta el 17/05&rdquo;</em>, informaron desde la FED. <a href="https://www.instagram.com/p/DWB0PPYFL5t/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s detalles, por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWB0PPYFL5t/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Una mirada honesta</strong></em><strong>, de Roberto Persano y Santiago Nacif.</strong> En pocos d&iacute;as se conmemoran los 50 a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe militar en la Argentina. El fot&oacute;grafo argentino <strong>Eduardo Longoni</strong> es uno de los pocos que, con su mirada puesta en escenas, en personajes y gestos, capt&oacute; con agudeza a trav&eacute;s de su c&aacute;mara el horror de aquellos tiempos. Por estos d&iacute;as, que son tambi&eacute;n d&iacute;as de memoria, los realizadores <strong>Roberto Persano </strong>y<strong> Santiago Nacif</strong> pusieron a disposici&oacute;n para ver de manera gratuita <em>Una mirada honesta</em>, un documental que recorre la vida y las fotos de Longoni (<a href="https://vimeo.com/755304837" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enlace, aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabra-ano-mano-dios-reves_129_9774404.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coment&eacute; por ac&aacute;</a> la pel&iacute;cula cuando se estren&oacute; en 2022. Transcribo aquellas palabras por si alguno se lo perdi&oacute; o tiene&nbsp;ganas de verla ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no est&aacute;s lo suficientemente cerca&rdquo;</em>, dice el ep&iacute;grafe. <strong>El documental empieza con esas palabras que alguna vez pronunci&oacute; Robert Capa, uno de los fot&oacute;grafos que marcaron el pulso visual del siglo XX</strong> con las coberturas m&aacute;s impactantes en momentos cruciales (la Guerra Civil Espa&ntilde;ola al &ldquo;D&iacute;a D&rdquo;, la liberaci&oacute;n de Par&iacute;s y sus figuras rutilantes: un mundo capturado y vuelto a visitar cada vez que se repasan esos acontecimientos que hacen crujir todo). Un hombre que estuvo ah&iacute;, c&aacute;mara en mano.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina tambi&eacute;n tiene a su fot&oacute;grafo de trinchera, de calle, de manifestaci&oacute;n, de retrato que inmortaliza: el fot&oacute;grafo <strong>Eduardo Longoni</strong>, autor de numerosas im&aacute;genes emblem&aacute;ticas para la historia nacional. Otro hombre que estuvo ah&iacute;, c&aacute;mara en mano. De las primeras rondas de las Madres de Plaza de Mayo en la dictadura con los caballos que les tiran encima, hasta los retratos de los militares en pleno ejercicio del poder de facto. Del Juicio a las Juntas en 1985 (<em>&ldquo;la primera cobertura que hice con l&aacute;grimas en los ojos&rdquo;</em>, cuenta), hasta el documento que sirvi&oacute; para demostrar que hubo desapariciones forzadas de personas durante el copamiento del cuartel militar de La Tablada, en el gobierno democr&aacute;tico de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. <strong>Del abrazo entra&ntilde;able de Charly Garc&iacute;a cigarrillo en mano y una Mercedes Sosa apichonada, hasta la Mano de Dios</strong> &ndash;o de <strong>Diego Maradona</strong>&ndash; y todo el Mundial &lsquo;86, entre much&iacute;simas otras. El documental <em>Una mirada honesta</em> repasa la carrera y la vida de Longoni. Y lo hace como si quisiera meterse del otro lado de las fotograf&iacute;as, como si se pudiera volver a pisar el lugar donde estaban esos ojos que vieron antes que nadie tantas im&aacute;genes que se volvieron &iacute;conos.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula tiene testimonios del propio Longoni y tambi&eacute;n varias escenas en las que se lo muestra en acci&oacute;n. El fot&oacute;grafo adem&aacute;s habla con su madre (la primera persona a la que vio sacar fotos), con el artista pl&aacute;stico <strong>Eduardo Stup&iacute;a</strong> (el di&aacute;logo en el que Stup&iacute;a destaca que su arte viene de la mano de un &ldquo;alfabeto inventado&rdquo; y que lo mueve la pulsi&oacute;n <em>&ldquo;por leer algo que es ilegible&rdquo;</em> es precioso) y con un mec&aacute;nico que lo ayudar&aacute; a poner a punto un Falcon verde que acompa&ntilde;ar&aacute; una exposici&oacute;n con sus fotograf&iacute;as m&aacute;s destacadas. Con un planteo sencillo &ndash;por momentos muy emotivo&ndash; y una apuesta por ver al protagonista en movimiento, <strong>el documental se posa ah&iacute;, en la mirada de un hombre que recuerda y, a partir de su propio relato, indaga en la memoria colectiva</strong>.
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                    alt="Una foto emblemática de Eduardo Longoni en plena dictadura, durante las primeras marchas de Madres de Plaza de Mayo"
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                Una foto emblemática de Eduardo Longoni en plena dictadura, durante las primeras marchas de Madres de Plaza de Mayo                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Una mirada honesta</strong></em><strong>, de Roberto Persano y Santiago Nacif, se puede ver </strong><a href="https://vimeo.com/755304837" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apostilla.</strong> La escritora argentina <strong>Camila Mermet</strong> tuvo una idea preciosa. &ldquo;<em>Del 1 al 24 de marzo voy a estar enviando por mail un poema o texto por d&iacute;a de escritores desaparecidos y desaparecidas en la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar porque a 50 a&ntilde;os decimos e insistimos: nunca m&aacute;s&rdquo;</em>, <a href="https://x.com/pidoelsilencio/status/2027220270709129312?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuso en sus redes</a>. <a href="https://pidoelsilencio.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden suscribirse en este enlace</a> para recibir de manera gratuita los textos. All&iacute;, tambi&eacute;n, pueden leer los que ya fueron saliendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong><em>&ldquo;En 2024, cumpl&iacute; sesenta a&ntilde;os, y treinta en Madrid, y eso fue un boom. Impresiona mucho. De plantearse qui&eacute;n quiero ser, me compro un vi&ntilde;edo y me dedico a la gastronom&iacute;a y a disfrutar de todo lo que gener&eacute; con mi familia, tranquilo; o me pongo a trabajar con un productor de trap uruguayo de 21 a&ntilde;os, y otros dos puertorrique&ntilde;os que hacen trap y reggaet&oacute;n, y los pongo a hacer un disco de candombe, les doy autoridad sobre canciones que he escrito con todo mi cari&ntilde;o con gente que tiene muy poca experiencia, pero un talento que me atrae&rdquo;</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jorge-drexler-creer-has-aprendido-nadie-ensenarte-peligroso_1_13067758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice en esta entrevista</a> <strong>Jorge Drexler</strong> sobre las ra&iacute;ces de su flamante disco <em>Tarac&aacute;</em>, sin dudas nacido de ese umbral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sum&eacute; algunas de sus canciones, que son magn&eacute;ticas, a nuestra banda sonora compartida. Se escucha <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en este enlace</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Un gran plan para quienes est&eacute;n el fin de semana por Buenos Aires. Hasta el 22 de marzo se llevar&aacute; adelante la Bienal de historieta, con una gran cantidad de actividades gratuitas e invitados nacionales e internacionales. Habr&aacute; mesas, talleres, exposiciones, debates y una muestra principal dedicada a <strong>Jos&eacute; Mu&ntilde;oz</strong>, uno de los historietistas argentinos de mayor relevancia a nivel mundial. <strong>Toda la programaci&oacute;n, que arranc&oacute; el 19 y se extiende hasta el domingo, tendr&aacute; lugar en la Casa de la Cultura</strong> (Av. de Mayo 575, CABA). Hay de todo y muy atractivo. <a href="https://bienaldehistorietaba.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer m&aacute;s, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las palabras de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Anne Carson</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que rescat&eacute; para este espacio la semana pasada</a> se volvieron un eco estimulante para varios de ustedes que me escribieron mensajes divinos. Gracias especiales a Melisa (&iexcl;muy conmovedoras tus palabras!), Azul, Noem&iacute;, Alejandra, Mar&iacute;a, Debora, Mat&iacute;as, Mariela, Emanuel, Gabriel, Yani y Alex. Tambi&eacute;n a Lula desde Puerto Madryn, que ley&oacute; el poema con su voz incre&iacute;ble <a href="https://www.instagram.com/p/DV2QMUMkZln/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lo comparti&oacute; por ac&aacute;</a>.&nbsp;&nbsp;Ya saben, pero por las dudas, les recuerdo que me encuentran casi siempre <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este umbral</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 09:32:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La despedida de Julian Barnes, fotos de la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Selva Almada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Selva Almada: “Empezamos a naturalizar que la gente viva en la calle y se convierta en parte del paisaje cotidiano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1917d8b2-6f53-4504-824f-91b94cfcdbaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138669.jpg" width="7131" height="4011" alt="Selva Almada: “Empezamos a naturalizar que la gente viva en la calle y se convierta en parte del paisaje cotidiano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora acaba de publicar “Una casa sola”, una novela con una construcción que muta a lo largo del tiempo en el monte entrerriano para contar la historia de sus habitantes y de quienes la rodean. Los desaparecidos en democracia, la crisis habitacional y el campo como territorio de explotación laboral en la mirada de una autora singular.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A m&iacute; no me levant&oacute; ning&uacute;n patr&oacute;n. Por eso yo los desconozco&rdquo;</em>, se lee al comienzo de uno de los cap&iacute;tulos. <em>&ldquo;No me gusta que nadie me ponga el lazo, pero Lucero, y despu&eacute;s su familia, han hecho de m&iacute; una casa. Aunque yo ya tuviera tant&iacute;simos a&ntilde;os como ten&iacute;a, aunque ya tuviera mis puertas y ventanas y alero y un catre donde hab&iacute;an dormido tantos hombres a lo largo y lo ancho del tiempo, no era yo realmente una casa. Segu&iacute;a siendo un refugio, un reparo, un techo debajo del cual se dorm&iacute;a. No m&aacute;s que eso&rdquo;</em>, aparece en otro tramo del libro. En <em>Una casa sola </em>(Random House), la flamante novela de la escritora <strong>Selva Almada</strong>, la narradora principal es una casa. <strong>O mejor: una casa en mutaci&oacute;n constante, una casa que es parte de un monte, una casa que no fue siempre una casa</strong> y que, a solas desde que sus &uacute;ltimos habitantes se fueron de ella sin dejar rastros, se dedica a revisar su historia.
    </p><p class="article-text">
        En un relato inquietante donde se cruzan escenas de la muerte de <strong>Justo Jos&eacute; de Urquiza</strong> con los di&aacute;logos disparatados de un grupo de gauchos espectrales, donde aparece un particular veterano de la guerra de Malvinas y desaparece una familia de trabajadores rurales que solo una mujer busca; donde los animales deambulan y las plantas crecen en ese agujero inexplicable que deja la desaparici&oacute;n, la escritora prefiri&oacute; contar un relato de resquicios. Y es gracias a que lo hizo desde ese punto de vista peculiar &ndash;reparar en lo que falta, el hueco que nadie mira pero que insiste&ndash;, que <strong>Almada consigue con talento y una prosa encantadora indagar sobre la historia argentina</strong>, las voces que no son escuchadas y la violencia siempre latente alrededor de la propiedad y la explotaci&oacute;n de la tierra.
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                    alt="Una casa sola, la nueva novela de Selva Almada, fue publicada por Random House."
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                Una casa sola, la nueva novela de Selva Almada, fue publicada por Random House.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; fue primero, la casa, el tono, el paisaje, el espacio? &iquest;Qu&eacute; te acord&aacute;s de los comienzos de este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Sin dudas fue la casa. Fue la casa en el sentido de preguntarme qu&eacute; le pasa a un espacio, a un espacio tan fuerte simb&oacute;licamente como es una casa, cuando se vac&iacute;a. Porque en ese lugar viv&iacute;a una familia que ya no est&aacute;. Por supuesto que est&aacute; tambi&eacute;n abierta la pregunta de si se fueron, si hay algo siniestro en esa gente, si es una desaparici&oacute;n forzada o qu&eacute;. Pero bueno, en vez de seguir el rastro de una especie de investigaci&oacute;n sobre qu&eacute; es lo que pas&oacute; con esa familia, me qued&eacute; pensando en qu&eacute; le pasa a la casa y qu&eacute; le pasa a ese lugar que sigue esperando. <strong>Un espacio quieto en esa espera y a la vez que empieza a volverse del lugar de donde vino, que es el monte. Que la casa fuera una casa narradora, de todas formas, no estuvo desde el comienzo.</strong> Yo hab&iacute;a pensado en un narrador omnisciente, muy pegado a la casa. Pero, cuando empec&eacute; a escribir, empez&oacute; a aparecer cada vez m&aacute;s una voz que pod&iacute;a ser la de la casa. Empez&oacute; a confundirse un poco la voz del narrador en tercera con la subjetiva de la casa. Y ah&iacute; dije &ldquo;a ver c&oacute;mo sonar&iacute;a si realmente es la casa la que cuenta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Es un gesto audaz.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, para m&iacute; fue audaz porque, qu&eacute; s&eacute; yo, nunca lo hab&iacute;a hecho. Cuando tir&eacute; de la idea de que la casa narrara tambi&eacute;n pens&eacute; &ldquo;ay, esto puede salir muy mal&rdquo; (risas). Puede ser o sonar un poco rid&iacute;culo. Pero sent&iacute; que ya hab&iacute;a un tono con el que me daban ganas de seguir. Quiz&aacute;s si me hubiese planteado de entrada &ldquo;va a hablar una casa&rdquo; tal vez hubiera fracasado. Despu&eacute;s, ya pensando que la casa era la que narraba, quise evitar los lugares comunes, o no pensar a la casa como piensa una persona. Fue pensar alrededor de la pregunta de c&oacute;mo puede contar un espacio f&iacute;sico y c&oacute;mo puede contar alguien que se siente parte de un territorio y parte de una historia que la excede. Porque esta casa particular sale del monte, es parte de esa tierra. <strong>Como mis novelas por lo general suelen ser breves tambi&eacute;n en alg&uacute;n momento llegu&eacute; a plantearme &ldquo;&iquest;no ser&aacute; muy pesado solamente estar escuchando el runr&uacute;n de la casa durante todo el trayecto?&rdquo;. </strong>As&iacute; tambi&eacute;n apareci&oacute; esto de que el monte estuviera tan presente con esa segunda voz que es la del monte, o la de un narrador muy ligado al monte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho en tus libros el espacio de la naturaleza o del monte siempre est&aacute;, pero ac&aacute; queda la impresi&oacute;n de que hubo de tu parte una suerte de torsi&oacute;n muy fuerte, de mucha investigaci&oacute;n. Desde la gran cantidad de nombres de &aacute;rboles que aparece hasta esas voces gauchescas, digamos, que son como de espectros.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, lo de traer estos personajes que viven en el monte sale de algo que hab&iacute;a quedado fuera de un gui&oacute;n que escribimos con Maximiliano Schonfeld para la pel&iacute;cula <em>Jes&uacute;s L&oacute;pez</em>. Ah&iacute; hab&iacute;amos armado este grupo de gauchos medio zombis y medio espectrales. Despu&eacute;s eso qued&oacute; afuera de la pel&iacute;cula y vino la idea de traerlos y ponerlos en este monte de la novela. Son personajes que se mueven en el monte como en una especie de limbo, de lugar suspendido, sin tiempo, donde conviven con otros espectros de distintas &eacute;pocas. De hecho los traigo a la primera escena de la novela, con ellos arranca el libro. Despu&eacute;s van apareciendo en distintos cap&iacute;tulos casi como un coro de voces, ellos hablan pero no sab&eacute;s bien qui&eacute;n es qui&eacute;n.<strong> Ah&iacute; aparece el episodio de la muerte de Urquiza porque un sector de su ej&eacute;rcito era de gauchos. En ese caso, s&iacute;, me puse a leer bastante porque la verdad es que no me acordaba mucho de la historia de Entre R&iacute;os que me ense&ntilde;aron en la escuela ni del d&iacute;a que asesinaron a Urquiza. </strong>Buscando en internet llegu&eacute; a un paper de la Facultad de Agronom&iacute;a donde hablaban de todos los &aacute;rboles, de las plantas ex&oacute;ticas que &eacute;l hab&iacute;a tra&iacute;do. Contaban ah&iacute; que Urquiza era aficionado a la bot&aacute;nica, un enamorado de las plantas, cosa que yo no sab&iacute;a. La parte de los &aacute;rboles, toda esa enumeraci&oacute;n que hay de cuando lo matan y cuando se describe un poco el palacio est&aacute; sacado de ah&iacute;. Por supuesto que tambi&eacute;n hay mucho que conozco de la zona porque viv&iacute; buena parte de mi vida por ah&iacute;. Pero despu&eacute;s me puse a buscar c&oacute;mo combinan, c&oacute;mo suenan los nombres de los &aacute;rboles cuando aparecen estas enumeraciones, c&oacute;mo rebotan los nombres entre s&iacute;, para que armen alg&uacute;n tipo de m&uacute;sica. La sonoridad es una cosa a la que siempre me gusta darle mucha importancia en la escritura.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="La escritora Selva Almada es una de las discípulas de Alberto Laiseca. Con otros cuatro colegas publicó el año pasado una biografía coral del autor de &quot;Los Sorias&quot;."
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                La escritora Selva Almada es una de las discípulas de Alberto Laiseca. Con otros cuatro colegas publicó el año pasado una biografía coral del autor de &quot;Los Sorias&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash; Aparecen combates de otro siglo, de la &eacute;poca de la Confederaci&oacute;n, aparece tambi&eacute;n un personaje vinculado con Malvinas. &iquest;Por qu&eacute; te interesaba indagar en estos episodios hist&oacute;ricos concretos, en esos combates?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que empez&oacute; d&aacute;ndole vueltas a esos gauchos matreros. Hay una cosa ah&iacute; de tipos que ponen el lomo para la guerra o que ponen el lomo para el trabajo, en el caso de los personajes de la novela que trabajan en el campo. Todos son, en el fondo, cuerpos subvalorados para la autoridad o para el poder. As&iacute; como est&aacute;n los de estas guerras del siglo XIX, tambi&eacute;n tuvimos la del siglo XX, que fue la guerra de Malvinas. <strong>Yo iba a la escuela primaria en ese momento, fui de la generaci&oacute;n que escribi&oacute; cartas para los soldados.</strong> Y siempre percib&iacute; que, sobre todo lo de los veteranos, fue un tema bastante silenciado. Como si nos avergonzaran los veteranos, tenemos muy negado el rol de aquellos que fueron y que sobrevivieron. Incluso sabemos de la enorme cantidad de suicidios que hubo entre los que pudieron volver, un n&uacute;mero que no s&eacute; si no fue superior a la cantidad de personas que murieron en la guerra en el campo de batalla. Hay una cosa rara alrededor de Malvinas en este sentido. Por un lado est&aacute; la afirmaci&oacute;n de que s&iacute;, claro que son argentinas. Pero, por otro lado, se le da la espalda a aquellos que fueron a la guerra y se convirtieron en carne de ca&ntilde;&oacute;n. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de los chicos que fueron, porque encima eran pibitos, ven&iacute;an de la zona de Corrientes, del Chaco, de Formosa. O sea, gente por la que nadie iba a reclamar. As&iacute; que, bueno, un poco esa fue la idea tambi&eacute;n a la hora de traer a uno de los personajes, que en la novela es El Cortito y estuvo en Malvinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hablabas de &ldquo;carne de ca&ntilde;&oacute;n&rdquo; y en esta novela est&aacute; muy presente tu mirada sobre el mundo laboral, que ya aparec&iacute;a, por ejemplo, en tu novela Ladrilleros. Est&aacute;n las escenas del campo, con personas que empiezan a trabajar siendo ni&ntilde;as, por ejemplo. &iquest;Por qu&eacute; te pareci&oacute; importante volver a poner la mirada ah&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Cuando empec&eacute; a pensar por d&oacute;nde iba a ir la trama de la novela, r&aacute;pidamente ubiqu&eacute; que esta casa no es una casa de ricos en el campo, es la casa de unos puesteros, la casa que el patr&oacute;n le presta a los que trabajan en su campo. Esta gente que desaparece es una familia de peones. Ah&iacute; estaba un poco trazado el horizonte que iba a seguir el relato, con estos personajes que se mueven en el mundo del trabajo f&iacute;sico, en un tipo de trabajo muy mal pago tambi&eacute;n.<strong> Por lo general cuando nos hablan del campo, estamos escuchando hablar a los patrones, a los socios de la Sociedad Rural. Poco sabemos o poco nos cuentan, en cambio, de las condiciones de vida, de explotaci&oacute;n de la gente que trabaja la tierra para el patr&oacute;n.</strong> Mi abuelo fue pe&oacute;n de campo y desde chica en la familia escuch&eacute; relatos de la dureza de la vida en estos lugares y en este tipo de tareas. Me interesaba contar ese lado de la historia: el de quienes no poseen la tierra pero la trabajan. En el camino se me aparec&iacute;an muchas cosas del cancionero folcl&oacute;rico, con Zitarrosa, Viglietti y un mont&oacute;n de cantautores de los &lsquo;60 y los &lsquo;70, donde el tema laboral estaba un poco m&aacute;s presente. Dir&iacute;a que desde el inicio sent&iacute; que este relato iba a estar atravesado por una clase social y que era esa clase social generalmente olvidada o silenciada en los grandes relatos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una cosa rara alrededor de Malvinas. Por un lado está la afirmación de que sí, claro que son argentinas. Pero, por otro lado, se le da la espalda a aquellos que fueron a la guerra y se convirtieron en carne de cañón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Resulta por lo menos curioso que estas inquietudes que te mov&iacute;an cuando escrib&iacute;as salen a la luz ahora con este libro, con la aprobaci&oacute;n de la Reforma Laboral, incluso con el reciente estreno de </strong><em><strong>Nuestra tierra</strong></em><strong>, de Lucrecia Martel, donde la pregunta sobre la propiedad de las tierras y de las cosas est&aacute; tambi&eacute;n en primer plano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, lamentablemente lo de la Reforma Laboral es un tema que parece que siempre est&aacute; volviendo. Y con <em>Nuestra tierra</em> me pas&oacute; que la vi en estos d&iacute;as. No la hab&iacute;a visto antes, aunque s&iacute; sab&iacute;a m&aacute;s o menos que era sobre el asesinato de Chocobar. Y, claro, dije &ldquo;wow&rdquo;, hay muchos preguntas en com&uacute;n que tienen que ver con la propiedad de la tierra. &iquest;De qui&eacute;n es? &iquest;del que la habita? &iquest;del que la trabaja? &iquest;del que la cuida? Pasa lo mismo con la casa, &iquest;no? A m&iacute; me gustan estas coincidencias, que salgan pel&iacute;culas, libros o discos que ronden los mismos universos. Porque a nadie se le ocurren las cosas en soledad. <strong>No es que una diga &ldquo;ay qu&eacute; genia que estoy pensando en esto&rdquo;, para nada. Al contrario, me parece que hay un runr&uacute;n de &eacute;poca que est&aacute; ah&iacute; sobrevolando. Y despu&eacute;s cada una lo agarra como puede y lo exprime como puede o lo lleva a cabo como puede. </strong>En cualquier caso, no me resulta para nada casual que salga <em>Nuestra tierra</em> y cerca salga este libro. Y seguramente vamos a ir viendo otras cosas que vayan saliendo con estas preguntas rondando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Sobre todo en estos tiempos de crisis habitacional, de imposibilidad de llegar a tener una casa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; eso es algo que me horroriza. <strong>Empezamos a naturalizar que la gente viva en la calle y se convierta en parte del paisaje cotidiano. Me parece un horror.</strong> O sea, que lo naturalice el Estado, pero que tambi&eacute;n las personas empecemos a naturalizarlo. Que sea normal pasar al lado de alguien que arm&oacute; su cama ah&iacute;, por donde caminamos todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Selva Almada nació en Entre Ríos, en 1973.                            </span>
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        <strong>&ndash; M&aacute;s all&aacute; de los vaivenes en el tiempo, la novela est&aacute; traccionada por la desaparici&oacute;n de una familia. No decidiste ir por el lado del policial cl&aacute;sico, pero s&iacute; est&aacute;n los investigadores que no investigan y un personaje como el de la Tata, que es una mujer que pese a todo los sigue buscando.</strong> <strong>Sobre todo</strong> <strong>para los lectores y lectoras de Argentina, esas mujeres que buscan a sus familiares resuenan de manera particular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es que creo que toda esa parte de la trama dialoga decididamente con la historia del pa&iacute;s. Por otra parte quer&iacute;a que esta desaparici&oacute;n ocurriera en democracia. Realmente me asombra cuando empez&aacute;s a mirar la gran cantidad de gente que ha desaparecido despu&eacute;s del &lsquo;83 y de los que no se sabe nada. Desde ni&ntilde;os y mujeres, que podemos suponer que son v&iacute;ctimas de redes de trata de personas, hasta hombres grandes. Los vemos todo el tiempo, por ejemplo, en las pantallas que hay en los aeropuertos. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; esta gente? &iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Por qu&eacute; no los encuentran? La pregunta que me surg&iacute;a es por qu&eacute; a esa gente nadie la busca excepto su familia y sus amigos. Y creo que la mayor&iacute;a de las veces es porque se trata de gente con muy pocos recursos econ&oacute;micos. En ese contexto me interesaba la voz de la Tata, como la madre que se sobrepone a todo y sale a exigir respuestas. <strong>En nuestra historia reciente tenemos a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las madres de la trata, las mujeres detr&aacute;s de much&iacute;simas b&uacute;squedas. Mujeres que aun no teniendo recursos ni teniendo herramientas se las inventan y se las ingenian para reclamar por los suyos.</strong> Yo no tengo hijos pero me imagino que para una mujer que s&iacute; los tiene lo peor que le puede pasar es que le desaparezcan o que maten a su hijo. Entonces me imagino que si te sucede lo m&aacute;s extremo que le puede suceder a una madre, en un punto no te importa nada, no te importa el poder, no te importa cu&aacute;n poderoso sea el otro que est&aacute; enfrente. Al menos en el personaje de la Tata est&aacute; reflejado esto: ella empieza a volverse gigante con sus pocos recursos y aunque tampoco llega a encontrar respuestas nunca deja de buscar.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lo general cuando nos hablan del campo, estamos escuchando hablar a los patrones, a los socios de la Sociedad Rural. Poco sabemos o poco nos cuentan, en cambio, de las condiciones de vida, de explotación de la gente que trabaja la tierra para el patrón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes te refer&iacute;as a tu abuelo que fue pe&oacute;n de campo. &iquest;Cu&aacute;nto pescaste de tu infancia para armar la voz de la casa? &iquest;Y cu&aacute;nto sali&oacute; de los libros? Porque hay voces de la gauchesca marcadamente literaria.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, hay cosas que est&aacute;n en la voz de la casa que vienen de mi experiencia personal, de cosas que escuch&eacute; y que registr&eacute; desde que era chica. Y la parte donde hablan los espectros la fui a buscar a la gauchesca. <strong>Fui a releer el </strong><em><strong>Fausto </strong></em><strong>de Estanislao del Campo, a (Hilario) Ascasubi.</strong> Claro, ah&iacute; fue un trabajo de buscar y anotar cosas sueltas y despu&eacute;s ver tambi&eacute;n c&oacute;mo se pod&iacute;a armar. As&iacute; que es una mezcla, digamos, entre la oralidad de cosas que yo le escuchaba decir a mi abuelo o a la gente de campo, que se combina con un lenguaje literario de esas ficciones que imaginan c&oacute;mo hablaba el gaucho, pero que no dejan de ser construcciones ficcionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Escrib&iacute;s escenas muy v&iacute;vidas sobre esos espacios de tu infancia en Entre R&iacute;os pero para hacerlo te viniste a vivir a Buenos Aires. &iquest;C&oacute;mo funciona para vos ese ir y venir en la memoria?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que tiene que ver m&aacute;s que nada con la evocaci&oacute;n. Que muchas veces tambi&eacute;n son ficciones de esos paisajes que una arma. Son construcciones literarias, quiero decir. <strong>Quiz&aacute;s alguien que vive en el monte lee el libro y no se siente muy identificado con ese mundo. Aunque voy frecuentemente porque mi familia sigue viviendo en Entre R&iacute;os, lo que escribo tiene mucho de memoria, de los primeros a&ntilde;os de vida, de la infancia. </strong>La m&iacute;a fue una infancia muy cercana a la naturaleza, la casa de mis abuelos estaba en las afueras del pueblo, casi donde el pueblo ya hab&iacute;a terminado. Adem&aacute;s eran los a&ntilde;os &lsquo;80, y todav&iacute;a hab&iacute;a espacios con esa naturaleza un poco as&iacute; agreste o salvaje. Entonces s&iacute;, yo siento que cada vez que me pongo a escribir todo el tiempo estoy como volviendo a esos primeros a&ntilde;os de vida, a esos calores y a esos veranos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Almada también es autora de los libros &quot;Chicas muertas&quot;, &quot;El viento que arrasa&quot; y &quot;Ladrilleros&quot;."
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                Almada también es autora de los libros &quot;Chicas muertas&quot;, &quot;El viento que arrasa&quot; y &quot;Ladrilleros&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Sos de compartir tu material o de preguntar a colegas y amigos si te aparecen dudas en el proceso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, yo trabaj&eacute; esta novela con <strong>Sonia Scarabelli</strong>, que es una poeta rosarina y ella me ayud&oacute; en las lecturas para abordar algunas im&aacute;genes de esa zona. Y en general s&iacute;, comparto en la previa, porque estoy acostumbrada a hacerlo. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-laiseca-escritor-ilimitado-capacidad-creacion-dificil-encasillar_1_12036876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Estuve en el taller de Laiseca 15 a&ntilde;os, pr&aacute;cticamente todo lo que escrib&iacute; siempre estaba compartido en aquel grupo.</strong></a><strong> As&iacute; que siempre me pareci&oacute; muy natural estar compartiendo el proceso de escritura con alguien</strong>, que alguien leyera y yo trabajara a partir de sus comentarios. Est&aacute; esa frase hecha que dice que la escritura es un oficio solitario. Hace unos a&ntilde;os, justamente, la escuch&eacute; a <strong>Cristina Rivera Garza</strong> en un festival. Ella dec&iacute;a que esa frase es una mentira, que nunca escribimos solas, siempre escribimos con todo lo que le&iacute;mos, con toda la gente con la que conversamos, con nuestros muertos, &iquest;no? As&iacute; que incluso pensar que una inventa la p&oacute;lvora porque escribe sin ir a un taller o sin consultarle a un editor tambi&eacute;n es un enga&ntilde;o. Porque obviamente la escritura siempre es colectiva aunque est&eacute;s vos sola entre cuatro paredes escribiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Pienso ahora que ni una escritura sola, ni una casa sola entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; (risas) No, por eso me gusta que sea bastante enga&ntilde;oso el t&iacute;tulo del libro. Porque, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a lo solo o lo solitario, no? <strong>Por un lado, es una casa sola en el sentido de que no hay gente que la habite ya, pero es una casa que al mismo tiempo est&aacute; llena de presencias, de animales, de cosas que le van creciendo.</strong> Y adem&aacute;s, como muchas personas, sigue ah&iacute; en comuni&oacute;n con todo eso que la rodea, con ese monte, con esos &aacute;rboles. As&iacute; que no, &iexcl;de sola no tiene nada!
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/selva-almada-empezamos-naturalizar-gente-viva-calle-convierta-parte-paisaje-cotidiano_1_13067356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 03:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Selva Almada: “Empezamos a naturalizar que la gente viva en la calle y se convierta en parte del paisaje cotidiano”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selva Almada,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las palabras de Anne Carson, series de marzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dd8ba9a-4d63-404a-9b17-086adf8f784a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las palabras de Anne Carson, series de marzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Confusiones radiantes, una serie a destiempo</p></div><p class="article-text">
        A veces se arma algo as&iacute; como una sucesi&oacute;n de susurros, un rumor sigiloso pero tenaz en medio del desconcierto; <strong>una cadena de palabras que insisten y que a la vez est&aacute; hecha de las ganas de aferrarse a otras palabras, de encontrar algo as&iacute; como una respuesta, una voz que nos hable al o&iacute;do</strong> (de las canciones de cuna hasta esos ecos que adultas y adultos creemos detectar en religiones, en libros, en gur&uacute;es de todo tipo; ese anhelo profundamente humano: dar manotazos de ahogado para no terminar de hundirnos, prender velas, cruzar dedos). No es n&iacute;tido siempre, por eso es un <em>algo as&iacute; como</em>, un murmullo al principio difuso. Y a veces nace de un gesto profundamente humano &ndash;tambi&eacute;n&ndash; de alguien que tiene la generosidad de pasarnos algo as&iacute; como una antorcha, de marcarnos un camino posible. <em>&ldquo;Si estas palabras te pudieran dar fe&rdquo;</em>, como nos ofrend&oacute; <em>Charly Garc&iacute;a</em>. Una forma del amparo transitoria y al mismo tiempo estimulante. El <em>abracadabra</em> insuperable: &ldquo;che, fijate esto&rdquo; o mejor todav&iacute;a: &ldquo;lo le&iacute; y pens&eacute; en vos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez fue un poema en prosa de <strong>Anne Carson</strong> que resulta que un amigo le manda a otro amigo, que esa persona le env&iacute;a a una amiga m&iacute;a y que finalmente da vueltas hasta que me llega a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Se llama <em>Could 1</em> en el original (<em>Podr&iacute;as 1</em>, <a href="https://circulodepoesia.com/2012/10/patente-de-corso-anne-carson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la traducci&oacute;n al castellano que m&aacute;s circula</a> y que hizo el poeta venezolano<strong> Luis Moreno Villamediana</strong>). Se public&oacute; por primera vez <a href="https://bombmagazine.org/articles/2011/07/01/candor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://bombmagazine.org/articles/2011/07/01/candor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bomb</em></a> como parte de una serie de poemas que lleva como t&iacute;tulo <em>Candor</em> y <a href="https://www.penguinrandomhouse.ca/books/532529/float-by-anne-carson/9780771018435" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luego aparece en el libro </a><a href="https://www.penguinrandomhouse.ca/books/532529/float-by-anne-carson/9780771018435" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Float</em></a>, que la poeta y ensayista canadiense public&oacute; en 2016.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para sumar un eslab&oacute;n m&aacute;s, para que no se corte, para que caigan bajo su hechizo, lo transcribo por ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Podr&iacute;as 1</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello. Contar c&oacute;mo te va con todo. La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre, tiene que desenrollarse en alg&uacute;n lado. Podr&iacute;as susurrar de cara a un pozo. Podr&iacute;as escribir una carta y mantenerla guardada en la gaveta. Podr&iacute;as escribir una maldici&oacute;n en una cinta de plomo y enterrarla para que nadie la lea por mil a&ntilde;os. No se trata de encontrar un lector, se trata de contar. Piensa en una persona de pie, sola en un cuarto. La casa est&aacute; en silencio. La persona lee un pedazo de papel. No existe nada m&aacute;s. Todas sus venas se pasan al papel. Toma la pluma y escribe en &eacute;l unos signos que nadie m&aacute;s va a ver, le confiere as&iacute; como una plusval&iacute;a, y todo lo remata con un gesto tan privado y preciso como su propio nombre.</em>
    </p><p class="article-text">
        Arranca <strong>una edici&oacute;n </strong><em><strong>extra large</strong></em><strong> de </strong><em><strong>Mil lianas</strong></em>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>, algo as&iacute; como una botella al mar cada viernes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros de marzo.</strong> Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para marzo la llegada de una gran cantidad de lanzamientos. Entre ellos, se destacan novelas, cuentos, biograf&iacute;as, libros de no ficci&oacute;n y ensayos de la mano de autores y autoras de Argentina como <strong>Selva Almada</strong> (atenci&oacute;n que pronto la entrevisto para hablar de su nuevo libro, <em>Una casa sola</em>), <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> (que despu&eacute;s de su notable&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-kohan-identidad-argentina-identidad-transcurre-crisis-levanta-cae_1_12841994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Argentinos, &iexcl;a las cosas!</em></a>&nbsp;llega este mes con una novela nueva y una serie de ensayos sobre Borges), <strong>Albertina Carri</strong>, <strong>Federico Jeanmaire</strong>, entre much&iacute;simos m&aacute;s. Del plano internacional, se desmarca por lejos <em>Despedidas</em>, el nuevo y, seg&uacute;n &eacute;l mismo, &uacute;ltimo libro de <strong>Julian Barnes</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/cancion-amor-jeff-bezos-cuatro-paredes_129_8002387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un favorito total de esta casa virtual</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-selva-almada-martin-kohan-julian-barnes-nuevas-miradas-dictadura_1_13053712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer por ac&aacute; m&aacute;s</a> sobre todos ellos y sobre otras publicaciones destacadas que llegan este mes a las librer&iacute;as locales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Selva Almada, Martin Kohan, Ray Bradbury, Gisèle Pelicot y Julian Barnes, entre las novedades editoriales de marzo."
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            <span class="title">
                Selva Almada, Martin Kohan, Ray Bradbury, Gisèle Pelicot y Julian Barnes, entre las novedades editoriales de marzo.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con los lanzamientos editoriales destacados de marzo se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-selva-almada-martin-kohan-julian-barnes-nuevas-miradas-dictadura_1_13053712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Series y pel&iacute;culas. </strong>Marzo arranc&oacute; con una buena cantidad de lanzamientos de pel&iacute;culas y series para ver en formato hogare&ntilde;o. Hay nombres rutilantes (Netflix, por ejemplo, propone una nueva entrega de <em>Peaky Blinders </em>en versi&oacute;n largometraje), pel&iacute;culas que circularon con &eacute;xito por festivales y salas de cine (la grandiosa <em>Fue solo un accidente</em>, por ejemplo, del iran&iacute; <strong>Jafar Panahi</strong>) y anuncios prometedores (<em>El joven Sherlock</em>, de la mano de <strong>Guy Ritchie</strong>).
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay mucho m&aacute;s.&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-marzo-campanella-cine-irani-peaky-blinders-grandes-regresos_1_13034505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; una especie de gu&iacute;a con las series y pel&iacute;culas</a>&nbsp;que llegan a lo largo de todo el mes a las principales plataformas de streaming. <strong>Est&aacute;n tambi&eacute;n las fechas de estreno, el tr&aacute;iler de cada una y las plataformas donde pueden verse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte ya arranqu&eacute; con <em>DTF St. Louis</em> por HBO Max, una miniserie de siete cap&iacute;tulos protagonizada por <strong>Jason Bateman</strong>, <strong>David Harbour</strong> y <strong>Linda Cardellini</strong>. En unos d&iacute;as seguro les cuento m&aacute;s.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a con series y pel&iacute;culas que llegan al streaming a lo largo de marzo </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-marzo-campanella-cine-irani-peaky-blinders-grandes-regresos_1_13034505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong>, de Alicia Genovese.</strong> De la mirada puesta en lo movedizo de la poes&iacute;a, a la pausa que implica para cualquier escritor llevar apuntes en un diario. <strong>De los vaivenes que ofrece la errancia (algo, en sus palabras, &ldquo;inherente a la tarea de escribir, un viaje sin rumbo fijo guiado por el impulso, el deseo de la palabra y la capacidad de b&uacute;squeda&rdquo;) a la quietud del registro.</strong> En <em>Poes&iacute;a y errancia</em> (Entrop&iacute;a, 2025) su &uacute;ltimo libro, <strong>Alicia Genovese</strong> propone un di&aacute;logo luminoso que se mueve entre el ensayo sobre la poes&iacute;a y el diario de escritura. Una conversaci&oacute;n que, como describe la escritora <strong>Gloria Peirano</strong> en la contratapa de la publicaci&oacute;n, ubica a los dos terrenos &ldquo;en tanto espejos de un mismo tr&aacute;nsito: la confianza en el desplazamiento y en el abandono de lo desconocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escritora, docente, ensayista, referente insoslayable de la poes&iacute;a argentina, Genovese ofrece una vez m&aacute;s ideas deslumbrantes alrededor del poema y su construcci&oacute;n. Y lo hace a partir de sus lecturas (<strong>en las p&aacute;ginas de </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong> se cruzan Ricardo Zelaray&aacute;n, Olga Orozco, Clarice Lispector, Fernando Pessoa o H&eacute;ctor Viel Temperley)</strong> y tambi&eacute;n de su propia deriva, cuando escribi&oacute; libros de poemas como <em>La contingencia </em>y <em>La invenci&oacute;n del equilibrio</em>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alicia Genovese es escritora, docente y ensayista.                            </span>
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        Lejos del desenfreno o del v&eacute;rtigo desbocado, l<strong>a escritora prefiere detenerse en las piedras en el camino, en el musgo, en el hallazgo inesperado que alimenta a la poes&iacute;a. </strong>Un tipo de exploraci&oacute;n que solamente puede conjugarse en infinitivo, a partir de acciones vitales como &ldquo;errar&rdquo;, &ldquo;habitar&rdquo;, &ldquo;improvisar&rdquo;, &ldquo;ejercitar&rdquo;, &ldquo;respirar&rdquo;, que le dan nombre a los cap&iacute;tulos del texto y que lo enhebran.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/oda-errancia-series-noviembre_129_12747550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les cont&eacute; por ac&aacute;</a>, <em>Poes&iacute;a y errancia</em> fue uno de los libros que m&aacute;s me gust&oacute; entre los que le&iacute; el a&ntilde;o pasado. Por estos d&iacute;as pude entrevistar a<strong> Alicia Genovese</strong> para hablar de ese ensayo y de varios asuntos m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alicia-genovese-poesia-enorme-aparato-sensible-percibir-espiritu-epoca_1_13028003.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota en este enlace</a>.
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                Poesía y errancia, de Alicia Genovese.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong>, de Alicia Genovese, sali&oacute; por Entrop&iacute;a. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alicia-genovese-poesia-enorme-aparato-sensible-percibir-espiritu-epoca_1_13028003.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Cine online. </strong>Volvi&oacute; despu&eacute;s de un receso veraniego la programaci&oacute;n a la plataforma gratuita de pel&iacute;culas online Lumiton. Y lo hizo con algunos cambios.&nbsp;<em>&ldquo;El cine online de Lumiton.ar vuelve con una nueva modalidad: Selecci&oacute;n Lumiton. Cada semana </em><em><strong>se podr&aacute; acceder gratuitamente a un film acompa&ntilde;ado de una entrevista sobre su realizaci&oacute;n y contexto</strong></em><em>. En marzo, Selecci&oacute;n Lumiton propone como ejercicio repensar los 50 a&ntilde;os de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar a trav&eacute;s de nuestro cine&rdquo;</em>, informaron en un comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las cuatro pel&iacute;culas que integran la programaci&oacute;n se encuentra <em>El juicio</em>, de <strong>Ulises de la Orden</strong>, que estar&aacute; disponible por siete d&iacute;as, a partir del 16 de marzo (<a href="https://lumiton.ar/cine-online/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;, el enlace para verlo</a>). <strong>Se trata de un documental armado exclusivamente a partir de las 530 horas de registros que se tienen del Juicio a las Juntas</strong>, el proceso judicial que en 1985 se llev&oacute; adelante en la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal e investig&oacute; las responsabilidades de los integrantes de las tres primeras Juntas Militares por los cr&iacute;menes cometidos durante la &uacute;ltima dictadura. Pueden leer m&aacute;s sobre c&oacute;mo se hizo esa obra monumental y tambi&eacute;n estremecedora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/impactante-documental-juicio-juntas-armado-partir-530-horas-grabacion-audiencias_1_10096225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nota que escrib&iacute; cuando se estren&oacute;</a>.
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        <strong>El documental </strong><em><strong>El juicio</strong></em><strong>, de Ulises de la Orden, estar&aacute; disponible para ver online y gratis desde Argentina </strong><a href="https://lumiton.ar/cine-online/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a trav&eacute;s de Lumiton</strong></a><strong>. M&aacute;s sobre la pel&iacute;cula, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/impactante-documental-juicio-juntas-armado-partir-530-horas-grabacion-audiencias_1_10096225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Apostilla.</strong> &ldquo;En un aislado pueblo de monta&ntilde;a, un joven apodado <em>El Oso</em> es apresado y llevado a la comisar&iacute;a. Lo denunci&oacute; alguien que no era de all&iacute;, alguien que al pasar por el lugar descubre que ese extra&ntilde;o hombre vive con una ni&ntilde;a. &iquest;Qui&eacute;n es esa ni&ntilde;a?, &iquest;qu&eacute; hace all&iacute; con &eacute;l? Entonces, se desencadena la tragedia. <strong>Doce personas deben dar testimonio, contar lo que saben sobre el hecho y sobre los protagonistas. Mientras desde afuera llega la furia del joven tras las rejas, en el recinto uno a uno los testigos exponen sus puntos de vista, a veces con una mirada humana, a veces como bestias</strong> (...). Cuando le&iacute;mos la novela <em>Como bestias</em>, vivimos la conmoci&oacute;n que provoca estar frente a una obra que atraviesa el cuerpo. Y nos urgi&oacute; la necesidad de llevarla a escena para compartir esa sensaci&oacute;n. As&iacute; llegamos a la primera adaptaci&oacute;n para teatro de este maravilloso texto de <strong>Violaine B&eacute;rot</strong>, que tiene su estreno mundial aqu&iacute;, en la Argentina&rdquo;, apuntan&nbsp;<strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> y <strong>Marcelo Moncarz</strong>, encargados de la dramaturgia de esta obra que lleg&oacute; por estos d&iacute;as a la sala de Hasta Trilce (Maza 177, CABA) con direcci&oacute;n del propio Moncarz y un elenco enorme. <strong>El texto teatral est&aacute; basado en la delicada e impactante novela de B&eacute;rot, publicada en espa&ntilde;ol a trav&eacute;s del sello Las afueras.</strong> <a href="https://www.alternativateatral.com/obra99419-como-bestias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n sobre funciones y entradas, por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUjS22TkWhB/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Una alegr&iacute;a total, para quienes quieran ir agendando. La cantante y compositora brasile&ntilde;a <strong>Adriana Calcanhotto</strong> (de ella, de sus hip&eacute;rboles y de esa maravilla que es la canci&oacute;n <em>Fico Assim Sem Voc&ecirc;</em> en su voz <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/amor-distancia-cadaveres-jardin_129_8587277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les habl&eacute; por ac&aacute;</a>) viene en abril a tocar a Buenos Aires. Seg&uacute;n anticiparon los organizadores del show, ser&aacute; un &uacute;nico concierto de guitarra y voz el s&aacute;bado 25 de abril, desde las 20, en el espacio Deseo (Av. Chorroar&iacute;n 1040, CABA).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s de m&aacute;s de sesenta conciertos en los que present&oacute; su &uacute;ltimo &aacute;lbum Errante y de otra gira con Adriana Partimpim, su proyecto de m&uacute;sica infantil ganador de un Latin Grammy, la reconocida compositora vuelve a Buenos Aires </em><em><strong>para reencontrarse con su querido p&uacute;blico argentino en un &uacute;nico concierto de formato intimista con la simplicidad y grandeza de su voz y su guitarra</strong></em><em>&rdquo;</em>, informaron en un comunicado. <a href="https://www.enigmatickets.com/event/b7284483-588e-4224-b298-15a1893a7c0b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n sobre las entradas, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s: el domingo 26 de abril la artista tambi&eacute;n va a participar de una serie de actividades de la Feria del Libro de Buenos Aires,<strong> donde va a leer una selecci&oacute;n de poemas propios y tambi&eacute;n va a pasar por el stand de Brasil para conversar con el p&uacute;blico y firmar aut&oacute;grafos</strong>. Para quienes quieran ir poni&eacute;ndose a tono, eleg&iacute; varias de sus canciones (en especial de su disco <em>Errante</em>, para estar en sinton&iacute;a con el libro de Alicia Genovese que coment&eacute; arriba). Se escucha, como siempre, en <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=33c1504dbb094f46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra banda sonora compartida que encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Como les coment&eacute; cuando se estren&oacute; el a&ntilde;o pasado, <em>El trabajo</em>, de <strong>Federico Le&oacute;n</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/correr-libros-julio_129_12472854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue una de las obras de teatro m&aacute;s deslumbrantes que vi en mucho tiempo</a>. Por suerte, este mes volvi&oacute; con funciones en el espacio teatral Zelaya en el Abasto (Zelaya 3134, CABA). Las funciones son los viernes y los s&aacute;bados a las 20. <a href="https://publico.alternativateatral.com/entradas95423-el-trabajo?o=14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n, por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVJQmbpjo5x/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Gracias esta vez a lectoras y lectores que me escribieron en estas semanas (estuve unos d&iacute;as lejos porque <a href="https://www.instagram.com/p/DVhSKJGj8dx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me toc&oacute; ir a despedirme de mi querida abuela Olga</a> y varios de ustedes me mandaron mensajes muy conmovedores). <strong>En especial a Santi, Carlos, Isa, Paz, Mat&iacute;as, Mijal, Pato y Mar&iacute;a. </strong>Ya lo saben pero por si se distrajeron lo repito: me encuentran, casi siempre, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta vereda</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabras-anne-carson-series-marzo_129_13063237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 09:03:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las palabras de Anne Carson, series de marzo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alicia Genovese: “La poesía es un enorme aparato sensible que puede percibir un espíritu de época”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/alicia-genovese-poesia-enorme-aparato-sensible-percibir-espiritu-epoca_1_13028003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b58c91e8-f2e8-4d54-ab3d-20b4c898d5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alicia Genovese: “La poesía es un enorme aparato sensible que puede percibir un espíritu de época”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escritora, docente y ensayista, es una referente insoslayable de la poesía argentina. Sus inicios, la literatura "a los tropezones" y la errancia como motor para su tarea.</p><p class="subtitle">Entrevista - Patricio Rago: “La literatura y el juego son formas de enfrentarse al individualismo horrible que propone el neoliberalismo”</p></div><p class="article-text">
        De la mirada puesta en lo movedizo de la poes&iacute;a, a la pausa que implica para cualquier escritor llevar apuntes en un diario. De los vaivenes que ofrece la errancia (algo, en sus palabras, &ldquo;inherente a la tarea de escribir, un viaje sin rumbo fijo guiado por el impulso, el deseo de la palabra y la capacidad de b&uacute;squeda&rdquo;) a la quietud del registro. <strong>En </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong> (Entrop&iacute;a, 2025) su &uacute;ltimo libro, Alicia Genovese propone un di&aacute;logo luminoso que se mueve entre el ensayo sobre la poes&iacute;a y el diario de escritura.</strong> Una conversaci&oacute;n que, como describe la escritora <strong>Gloria Peirano</strong> en la contratapa de la publicaci&oacute;n, ubica a los dos terrenos &ldquo;en tanto espejos de un mismo tr&aacute;nsito: la confianza en el desplazamiento y en el abandono de lo desconocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escritora, docente, ensayista, referente insoslayable de la poes&iacute;a argentina, Genovese ofrece una vez m&aacute;s ideas deslumbrantes alrededor del poema y su construcci&oacute;n. Y lo hace a partir de sus lecturas <strong>(en las p&aacute;ginas de </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong> se cruzan Ricardo Zelaray&aacute;n, Olga Orozco, Clarice Lispector, Fernando Pessoa o H&eacute;ctor Viel Temperley)</strong> y tambi&eacute;n de su propia deriva, cuando escribi&oacute; libros de poemas como <em>La contingencia</em> y <em>La invenci&oacute;n del equilibrio</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos del desenfreno o del v&eacute;rtigo desbocado, la escritora prefiere detenerse en las piedras en el camino, en el musgo, en el hallazgo inesperado que alimenta a la poes&iacute;a. <strong>Un tipo de exploraci&oacute;n que solamente puede conjugarse en infinitivo, a partir de acciones vitales como &ldquo;errar&rdquo;, &ldquo;habitar&rdquo;, &ldquo;improvisar&rdquo;, &ldquo;ejercitar&rdquo;, &ldquo;respirar&rdquo;</strong>, que le dan nombre a los cap&iacute;tulos del texto y que lo enhebran. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Poesía y errancia, de Alicia Genovese.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;De qu&eacute; manera lleg&aacute;s a la literatura? &iquest;Fue un hallazgo, alguna lectura que te moviliz&oacute;, algo que se te impuso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es un camino muy raro porque yo vengo de una casa muy humilde donde no hab&iacute;a libros. Entonces, mi primer contacto con la literatura fue reci&eacute;n en la escuela secundaria. Fui a una buena escuela normal de la zona sur, en Banfield. Viv&iacute;a en Llavallol, as&iacute; que ten&iacute;a que viajar much&iacute;simo. Y fue ah&iacute;, en el colegio, con los profesores, que de alguna manera me enganch&eacute; primero con la lectura. Los estudiantes no eran muy apegados a la literatura, tampoco mis amigas. <strong>Pero con los profesores enseguida establec&iacute; algo as&iacute; como un di&aacute;logo. Tambi&eacute;n iba mucho a la biblioteca de la escuela. En esa &eacute;poca nos compr&aacute;bamos unas antolog&iacute;as con textos que eran espectaculares.</strong> Como yo ten&iacute;a ese viaje enorme de mi casa al colegio las llevaba conmigo todos los d&iacute;as. Y ah&iacute; le&iacute;a poes&iacute;a, sobre todo los cl&aacute;sicos. Eso me cambi&oacute; la vida. As&iacute; que mi entrada a la literatura es eso. Despu&eacute;s, claro, me puse a escribir, De alguna manera empec&eacute; como a parafrasear, a ensayar garabatos, sin tener nada. O con la nada misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hasta que llega el momento en que decid&iacute;s ir a la universidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, ah&iacute; dije en casa que iba a seguir Letras, ante lo cual mis padres me preguntaron qu&eacute; era eso. Lo m&iacute;o fue siempre a los tropezones. De hecho incorporarme a la universidad para m&iacute; fue como un shock, me result&oacute; muy dif&iacute;cil: me cost&oacute; mucho entender ese clima, ese ambiente. <strong>Estudiaba mucho, sab&iacute;a un mont&oacute;n e iba a dar el examen final y me sacaba 6. Eso, para m&iacute;, que estaba acostumbrada al cuadro de honor en la secundaria, era como una deshonra.</strong> Despu&eacute;s hay otro momento de ingreso m&iacute;o, si quer&eacute;s m&aacute;s en serio, a la literatura, se da cuando ya estando en la carrera entro a un taller donde conozco a <strong>Irene Gruss</strong>, <strong>(Jorge) Aulicino</strong>, <strong>Marcelo Cohen</strong>. Hab&iacute;a muchas personas m&aacute;s, claro, eran todos muy j&oacute;venes y sab&iacute;an m&aacute;s que yo. Alguno incluso ya ten&iacute;a alg&uacute;n libro publicado. Ah&iacute; fue el momento en el que empec&eacute; a escribir cosas y recib&iacute;a unas devoluciones un poco crueles (risas). En esa &eacute;poca la correcci&oacute;n no exist&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; a&ntilde;o era?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Eso ser&iacute;a en el 73, 74, 75. Si yo me tengo que mirar ahora en ese espejo dir&iacute;a que me veo como una especie de provinciana de la escritura. Pero esas devoluciones fueron muy buenas y sobre todo, esos intercambios me trajeron tambi&eacute;n una apertura a lecturas a las que de otro modo nunca hubiera llegado. <strong>En el taller ellos hablaban de (Cesare) Pavese, yo nunca lo hab&iacute;a escuchado. Aparecen, as&iacute;, cosas que terminaron siendo fundamentales</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alicia Genovese es escritora, docente y ensayista.                            </span>
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        <strong>&ndash; Para citar el t&iacute;tulo de tu &uacute;ltimo libro: </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, tal cual. <strong>Creo que ese libro, de hecho, resume un poco mi predisposici&oacute;n personal</strong>. Una&nbsp;predisposici&oacute;n a irse de la casa, a decirle a los padres &ldquo;esto no es lo que vos ten&eacute;s preparado para m&iacute;&rdquo;. Mis padres hab&iacute;an llegado a discutir si ten&iacute;a sentido que yo siguiera la secundaria o no, porque implicaba toda una movida econ&oacute;mica para ellos. As&iacute; que todo lo que vino despu&eacute;s tuvo algo de aventura, algo de &eacute;pica. Uno de los primeros libros que escrib&iacute;, que es como una prosa un poco autobiogr&aacute;fica, empieza con la palabra &ldquo;irme&rdquo;. Y yo quer&iacute;a irme. No es que estaba mal, pero de chica present&iacute;a que hab&iacute;a otras cosas que eran mejores para m&iacute;. <strong>Yo coleccionaba historietas, revistas mexicanas, cualquier cosa. &iexcl;Yo le&iacute;a hasta la gu&iacute;a de tel&eacute;fono! </strong>Y en ese tipo de lecturas escuchaba que hab&iacute;a un mundo que era para m&iacute;, pero que para eso ten&iacute;a que irme de ah&iacute;, un poco por lo menos. La errancia de alguna manera sigui&oacute;. Tampoco es que soy una aventurera alocada, pero s&iacute; con las cosas en las que creo, las que me gustan, las que necesito. Bueno, as&iacute; funciona un poco el deseo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Ya desde los comienzos transitaste por la poes&iacute;a y la academia. &iquest;C&oacute;mo se daba en vos esa convivencia entre estos dos mundos que parecer&iacute;an ser muy distintos</strong>?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que de entrada fue una convivencia muy conflictiva. Yo ten&iacute;a en claro que quer&iacute;a escribir ya cuando estaba en la facultad, no es que me interesara estrictamente hacer una carrera acad&eacute;mica. Lo que pasa es que en la facultad ten&iacute;a acceso a una informaci&oacute;n a la que no pod&iacute;a acceder de otra manera. Entonces eso me fascinaba. Yo ten&iacute;a compa&ntilde;eras de la facultad que por ah&iacute; conoc&iacute;an autores o lecturas porque iban a la casa o hablaban con Fulanito. Una red de accesos, de contactos muy distinta. <strong>Yo no circulaba de esa manera, mi formaci&oacute;n siempre estuvo en la educaci&oacute;n p&uacute;blica</strong>. Por momentos iba y ven&iacute;a de la facultad, porque ten&iacute;a que trabajar. Primero haciendo un trabajo administrativo, despu&eacute;s en periodismo. En ese momento estaba en una agencia relacionada con la militancia pol&iacute;tica de izquierda que yo ten&iacute;a por entonces y dej&eacute; la facultad. Segu&iacute;a en la errancia (risas), por &eacute;pocas volv&iacute;a a cursar. Finalmente conoc&iacute; al que fue despu&eacute;s mi marido y &eacute;l obtuvo una beca para ir a Estados Unidos. &Eacute;l ah&iacute; me dijo que me esperaba un a&ntilde;o, que terminara la carrera as&iacute; en Estados Unidos pod&iacute;a hacer algo y no morirme de angustia. Entonces logr&eacute; el t&iacute;tulo y nos fuimos. All&aacute; tuve mucha suerte, primero en Boston y despu&eacute;s en Florida, donde hab&iacute;a un centro de estudios y un muy buen departamento de espa&ntilde;ol en la universidad. Y me fue bien.<strong> Pero siempre tuve en claro que lo m&iacute;o era escribir, no era el mundo de la academia. En todo caso la universidad era siempre un complemento, una manera de tener alg&uacute;n trabajo digno.</strong> O algo para responder cuando te preguntan qu&eacute; hac&eacute;s. Dec&iacute;s &ldquo;soy profesora&rdquo; y de alguna manera se aquietan las aguas. Si dec&iacute;s &ldquo;soy escritora&rdquo; o &ldquo;soy poeta&rdquo; en alg&uacute;n momento eso parec&iacute;a un descr&eacute;dito incre&iacute;ble.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mis padres habían llegado a discutir si tenía sentido que yo siguiera la secundaria o no, porque implicaba toda una movida económica para ellos. Así que todo lo que vino después tuvo algo de aventura, algo de épica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que en algunos espacios se ve&iacute;a o tal vez se sigue viendo a la poes&iacute;a como una etapa en la vida, como algo que se hace en la juventud para despu&eacute;s pasar a otra cosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; De jard&iacute;n de infantes dir&iacute;a yo, ni siquiera de la juventud (risas). Por un lado me parece que ah&iacute; hay algo muy argentino. Por eso a m&iacute; me sirvi&oacute; mucho la experiencia de Estados Unidos para ver que hab&iacute;a otra cosa. Despu&eacute;s tambi&eacute;n me vino bien haber viajado a dar clases a otros pa&iacute;ses. Viaj&eacute; bastante a Chile para dar clases sobre poes&iacute;a. Y tambi&eacute;n vi ah&iacute; que all&aacute; hab&iacute;a otra cosa en este sentido. <strong>Yo pertenezco a una generaci&oacute;n que viene de la Universidad de Buenos Aires y m&aacute;s espec&iacute;ficamente de la carrera de Letras donde muchos narradores que salieron de all&iacute; dec&iacute;an que nunca hab&iacute;an le&iacute;do poes&iacute;a. O que no les interesaba en absoluto. Estaba flotando eso, como una expresi&oacute;n de una subvaloraci&oacute;n incre&iacute;ble</strong>. Eso existe o exist&iacute;a. Pero lo que me parece m&aacute;s importante ahora es lo que viene pasando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por un lado porque hay nuevas generaciones de narradores que s&iacute; est&aacute;n interesados en la poes&iacute;a poes&iacute;a. Me ha pasado de estar leyendo a <strong>Federico Falco</strong> y ver que citaba un poema m&iacute;o. <strong>O saber del inter&eacute;s que tienen en la poes&iacute;a autoras y autores como Gloria Peirano o Sebasti&aacute;n Mart&iacute;nez Daniell.</strong> As&iacute; que lo que m&aacute;s me gusta de este momento es todo lo que est&aacute; cambiando. Yo doy clases en la Universidad Nacional de las Artes, en la carrera de Artes de la escritura. Esa carrera, ya desde el principio, comenz&oacute; con un programa en el que la poes&iacute;a ten&iacute;a un lugar important&iacute;simo. As&iacute; que ya hay circulando cada vez m&aacute;s gente egresada que vivi&oacute; todos esos a&ntilde;os con la poes&iacute;a y que carece de prejuicios. Creo que ese movimiento tambi&eacute;n ha hecho algo hacia afuera que tiene que ver con horadar el prejuicio, cosa que me encanta. Me encanta ser parte de eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Voy a citar el t&iacute;tulo de uno de tus libros recientes, que es </strong><em><strong>Abrir el mundo desde el ojo del poema</strong></em><strong>.</strong><em><strong> </strong></em><strong>Si ten&eacute;s que decir hacia d&oacute;nde apunta ese ojo, &iquest;qu&eacute; es lo que dir&iacute;as?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Mir&aacute;, la poes&iacute;a para m&iacute; es como un <em>sensorium</em>. De alg&uacute;n modo es un enorme aparato sensible que puede percibir un esp&iacute;ritu de &eacute;poca. Por eso a veces dicen eso de que la poes&iacute;a &ldquo;sab&iacute;a desde antes&rdquo; tal o cual acontecimiento. Creo que es eso: una captaci&oacute;n sensible de la poes&iacute;a que puede m&aacute;s que cualquier tem&aacute;tica que se imponga, ya sea pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica, personal. Por otro lado, tambi&eacute;n pienso que la poes&iacute;a es un discurso. Es un discurso y como tal es muy importante en este momento en el que estamos carentes de un discurso que nos contenga. <strong>El discurso que est&aacute; circulando es un discurso horrible, ni hablar del discurso oficial. El discurso oficial de hoy es un discurso que distorsiona el lenguaje, que distorsiona la idea misma de discurso, que est&aacute; hecho de falsedades. Sin ir m&aacute;s lejos, el discurso de nuestro presidente es el discurso de la hip&eacute;rbole. </strong>Y sabemos que no hay discursividad posible en la constante hip&eacute;rbole. No se puede. La hip&eacute;rbole no puede ser constante porque enseguida toca l&iacute;mites. Y, en este caso, el l&iacute;mite es la injuria, es la puteada, el descr&eacute;dito a trav&eacute;s de palabras e im&aacute;genes horrorosas. Es un bochorno todo lo que dice. Y el discurso de la poes&iacute;a es todo lo contrario, es un discurso que puede contener. Eso no quiere decir que la poes&iacute;a pretenda un tono edulcorado, para nada. <strong>La poes&iacute;a envuelve siempre una emoci&oacute;n perturbadora que tiene que ver con el da&ntilde;o, con la herida, con el deseo, con lo prohibido, con lo negado. </strong>Con lo afectivo en el sentido de <em>afectus. </em>Y eso creo que en este momento es impresionantemente necesario.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Genovese es autora de más de quince libros de poemas y de numerosos ensayos dedicados a la lectura de poesía.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Hay un lugar posible para el discurso de la poes&iacute;a en este mundo actual de las pantallas, del v&eacute;rtigo, de los tiempos acelerados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo creo que s&iacute; porque hay un momento en que las pantallas se silencian. Ah&iacute; empieza todo. Es verdad que todos estamos pendientes del tel&eacute;fono, de las pantallas. No podemos decir &ldquo;no, yo no&rdquo;. Yo tambi&eacute;n estoy conectada. Pero cada tanto busco alg&uacute;n paisaje. Me pasa en el Delta, que es donde de alguna manera aparece el paisaje del silencio. <strong>A m&iacute; me parece que tambi&eacute;n hay un aprendizaje en la poes&iacute;a en este sentido: la poes&iacute;a un poco impulsa que hagamos un silencio</strong>.<strong> Y que notemos que no pasa nada, que apenas es un silencio. </strong>Para que nos pase lo m&aacute;s genuino necesitamos esos huecos. Por eso no es que reniegue de las posibilidades tecnol&oacute;gicas, pero creo que la poes&iacute;a tiene que conectar con otra cosa, con un v&iacute;nculo, con el cuerpo. Estamos en una &eacute;poca que va a contrapelo de eso, lamentablemente, pero me parece que la poes&iacute;a puede contribuir a establecer un v&iacute;nculo m&aacute;s cercano con el afuera. Y cuando digo afuera, no creo que eso deba ser &uacute;nicamente el medio natural. Cuando viv&iacute;a en Llavallol y me mud&eacute; al centro, a m&iacute; la ciudad me impact&oacute;. La ciudad te da un mont&oacute;n de est&iacute;mulos tambi&eacute;n. As&iacute; que el afuera es esa cosa enorme y cada cual se disuelve en ella. Creo que en este momento m&aacute;s que las pantallas, el gran peligro es toda la informaci&oacute;n basura que circula, todo el ruido. La infoesfera de la que habla <strong>Byung-Chul Han</strong>. Bueno, me parece que si la poes&iacute;a es un discurso muy importante en este momento es porque no puede moverla m&aacute;s que una voluntad de verdad. <strong>Entonces la poes&iacute;a aparece realmente cuando vos te conect&aacute;s con algo tuyo que no pudiste obviar. Si ten&eacute;s voluntad de entrar ah&iacute;, ten&eacute;s una voluntad de verdad</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El discurso oficial de hoy es un discurso que distorsiona el lenguaje, que distorsiona la idea misma de discurso, que está hecho de falsedades. Sin ir más lejos, el discurso de nuestro presidente es el discurso de la hipérbole. Y sabemos que no hay discursividad posible en la constante hipérbole. No se puede. La hipérbole no puede ser constante porque enseguida toca límites</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo fue que empezaste a pensar en la idea de &ldquo;errancia&rdquo;, que es central en tu &uacute;ltimo libro, para pensar en la poes&iacute;a y en lo que vos escrib&iacute;s en particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, <em>Poes&iacute;a y errancia</em> es un ensayo que empez&oacute; por algunas ideas que me aparecieron en una entrevista p&uacute;blica, una especie de clase magistral, que hicimos hace un tiempo en el CCK en Poes&iacute;a ya, un ciclo muy hermoso. Yo sent&iacute; que ten&iacute;a que preparar algunas cosas para decir porque iba a haber mucho p&uacute;blico y me daba miedo que me agarrara el vac&iacute;o y no tuviera de d&oacute;nde agarrarme. Y no s&eacute; bien c&oacute;mo empez&oacute; pero en el di&aacute;logo aparecieron dos ideas important&iacute;simas. Ivana Romero ah&iacute; me pregunt&oacute; qu&eacute; es necesario para escribir poes&iacute;a y yo dije <strong>&ldquo;para escribir poes&iacute;a hay que tener una capacidad enorme de errancia&rdquo;</strong> (risas). Esa fue mi respuesta. Y despu&eacute;s vino la pregunta que siempre te hacen: qu&eacute; es poes&iacute;a. En ese momento yo lo que dije es que la poes&iacute;a es respirar con el lenguaje hasta encontrar un h&aacute;bitat. Esa misma definici&oacute;n es la que hoy est&aacute; casi al final del ensayo. Cuando me fui de ah&iacute;, anot&eacute; esas ideas. <strong>Poco despu&eacute;s, mirando Instagram, descubr&iacute; que hab&iacute;a mucha gente joven que hab&iacute;a estado en la charla y citaba eso. Con fotos, con todas las pavadas de Instagram</strong> (risas). Entonces pens&eacute; &ldquo;c&oacute;mo pegaron estas ideas&rdquo;. Y dije &ldquo;errancia, qu&eacute; hermosa palabra&rdquo;. As&iacute; arranqu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Lejos del lugar com&uacute;n de la contemplaci&oacute;n o de la quietud, ubic&aacute;s a la poes&iacute;a en el movimiento.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, no s&eacute; si tengo muy claro eso. Me parece que la b&uacute;squeda es un poco independiente del movimiento.<strong> La caminata claro que me resulta particularmente reveladora. O el agua. Quiero decir: meterme al agua y nadar un rato. Pero tambi&eacute;n hacer la plancha. O la ducha. O las plantas.</strong> Hay espacios que una necesita para bajar un cambio y ah&iacute; aparecen las mejores ideas. As&iacute; que me parece que la errancia tiene que ver con el movimiento, pero no con el traqueteo. <strong>El traqueteo a veces es nocivo porque pas&aacute;s de una cosa a otra sin poder detenerte en nada.</strong> Y la poes&iacute;a, si hay algo que necesita, justamente, es detenerse. As&iacute; que pienso en la errancia m&aacute;s que nada como una forma de la deriva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/alicia-genovese-poesia-enorme-aparato-sensible-percibir-espiritu-epoca_1_13028003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 03:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alicia Genovese: “La poesía es un enorme aparato sensible que puede percibir un espíritu de época”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confusiones radiantes, una serie a destiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/confusiones-radiantes-serie-destiempo_129_13024701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f39084ca-a130-4185-8760-9ea16a4f0bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confusiones radiantes, una serie a destiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Formas de despertar, el cine de Rosario Bléfari</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&lsquo;Vivimos tiempos de&hellip;&rsquo;: compl&eacute;tese la frase con cualquier exabrupto, con el ap&oacute;strofe m&aacute;s ins&oacute;lito o la acusaci&oacute;n m&aacute;s dr&aacute;stica, d&eacute;sele un remate absurdo o consternado, y ya se estar&aacute; participando exitosamente en el festival de diagn&oacute;sticos, balances e imprecaciones en que se ha convertido nuestro presente (...). Reiniciamos entonces, quitamos comillas, y ensayamos: Vivimos tiempos mutantes. No de transici&oacute;n, sino en trance. Perdimos el reaseguro de la transici&oacute;n, que promet&iacute;a llevarnos de un lugar conocido a un lugar anticipado, a trav&eacute;s del razonable par&eacute;ntesis de una confusi&oacute;n metab&oacute;lica. </em><em><strong>La velocidad ha amarrado la experiencia de la transformaci&oacute;n a su centro de exasperante quietud. Cuanto m&aacute;s r&aacute;pido vamos, menos nos movemos. El par&eacute;ntesis se invierte y nos deja suspendidos en un afuera sin orillas. </strong></em><em>A fuerza de aceleraci&oacute;n ha cambiado nuestra idea de cambio. No hay transici&oacute;n sino v&eacute;rtigo. Y en el v&eacute;rtigo las ideas de lo viejo y de lo nuevo, mojones que alineaban el tiempo, se disuelven en la materia oscura de un ahora brillante y violento. &iquest;Surgen los monstruos? Claro, todo ha devenido monstruoso. La pregunta es qu&eacute; tipo de monstruos nos proponemos ser.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>O tambi&eacute;n: tiempos de confusi&oacute;n radiante. Crujen los marcos de la comprensi&oacute;n, y las palabras ingresan, desorientadas, al acelerador de part&iacute;culas en que se ha convertido el presente. Giran en falso en la superficie ingr&aacute;vida de gram&aacute;ticas suspendidas. Una suerte de apag&oacute;n alfab&eacute;tico las devuelve al estadio del grito y del grafismo, a la espera de las marcas hist&oacute;ricas en que modular&aacute;n sus nuevos rostros, y, en ellos, sus nuevas vidas pasadas. Mientras tanto, las palabras son el ruido y la furia de un presente desatado a su propia convulsi&oacute;n, a su voluntario salto al vac&iacute;o. </em><em><strong>Por supuesto, siempre fueron eso, pero hoy lo son m&aacute;s que nunca. </strong></em><em>Y adem&aacute;s lo saben. El agujero del sentido se abre en cada una de ellas. Nos asomamos y lo vemos: la verdad y el delirio se abrazan en la misma ca&iacute;da libre&ldquo;.</em>
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                Fascismo cosplay. Crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino, de Luis Ignacio García.                            </span>
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        Tom&eacute; esas palabras de&nbsp;<em>Fascismo cosplay. Cr&oacute;nicas del desconcierto argentino</em>, de <strong>Luis Ignacio Garc&iacute;a</strong>. Lo public&oacute; este mes la editorial Caja Negra y es uno de los libros que m&aacute;s subray&eacute; por estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una edici&oacute;n de Mil lianas</a> plagada de escenas de confusi&oacute;n radiante y delirio en ca&iacute;da libre. Empecemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti.</strong> <em>&ldquo;En la oscuridad de la selva yace la realidad absoluta, sin metaf&iacute;sica ni amparo. Se trata de una realidad a tiro de piedra, la que ciertamente constituye el mundo y que nos reduce a la pura animalidad, es decir al presente crudo. El problema es que nuestra condici&oacute;n no nos permite alojarnos mucho tiempo all&iacute; sin comenzar a perder cordura&rdquo;</em> se lee en <em>La realidad absoluta</em> (Eterna Cadencia Editora, 2026), el reciente libro del escritor argentino <strong>Luis Sagasti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adentrarse en esta publicaci&oacute;n ciertamente magn&eacute;tica, a la que el propio escritor ubica dentro de los libros de relatos aunque desconf&iacute;e de los g&eacute;neros literarios o se dedique siempre a tironear de ellos, es como ingresar a esa selva bastante presente en las p&aacute;ginas de La realidad absoluta. Porque la literatura de Sagasti es un territorio lleno de sorpresas que ofrece im&aacute;genes al parecer conocidas &ndash;o mejor, resonantes: <strong>en el universo de Sagasti las cosas siempre se parecen a otras cosas; las caras, los gestos, los cuadros transmigran</strong>&ndash; y al mismo tiempo reveladoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Luis Sagasti acaba de publicar el libro &quot;La realidad absoluta&quot;.                            </span>
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        Una vez m&aacute;s, el autor de <em>Bellas artes</em>, <em>Maelstrom</em> y <em>Leyden Ltd.</em>, entre much&iacute;simos otros, <strong>pone en funcionamiento su encantador modo de encontrar nexos insospechados y a la vez fascinantes en escenarios muy diversos</strong>. Tramados a partir de la figura de la esquirla &ndash;en <em>La realidad absoluta </em>se suceden tiempos, texturas, leyendas, escenarios, mientras persisten la inquietud alrededor de la infancia, las heridas que dej&oacute; de la &uacute;ltima dictadura militar en Argentina, la memoria, la p&eacute;rdida, el desquicio&ndash; en los textos se cruzan la pintura del franc&eacute;s <strong>Antoine Watteau</strong>, las fotos de <strong>Eduardo Longoni</strong> que exhiben una represi&oacute;n policial a las Madres de Plaza de Mayo, los proyectos desmesurados de <strong>Aby Warburg</strong>, la teor&iacute;a sobre la timidez de los &aacute;rboles, el cine de <strong>Werner Herzog</strong>, las novias en viaje de <strong>Pippa Bacca </strong>o las andanzas de un escritor fantasma.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as &ndash;&eacute;l desde Bah&iacute;a Blanca, yo desde Buenos Aires&ndash; pude conversar con Luis Sagasti para hablar de <em>La realidad absoluta</em> y de otros asuntos. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer la entrevista</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La realidad absoluta, de Luis Sagasti.                            </span>
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        <em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Los suicidas del fin del mundo</strong></em><strong>, de Leila Guerriero. </strong><em>&ldquo;Un programa del Fondo Nacional de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destinado a concientizar a los m&aacute;s j&oacute;venes acerca de que toda situaci&oacute;n &lsquo;es negociable en la vida&rsquo; se aplic&oacute; por primera vez en el interior del pa&iacute;s, en Las Heras, provincia de Santa Cruz, ante el suicidio de quince adolescentes y la sospecha de esa causa de muerte en otros siete casos&rdquo;</em>, ley&oacute; <strong>Leila Guerriero</strong> a finales de 2001, en una comunicaci&oacute;n que envi&oacute; a los medios de entonces la ONG Poder Ciudadano. M&aacute;s adelante, el texto inclu&iacute;a las palabras de un funcionario local que hablaba de desocupaci&oacute;n, de falta de expectativas, de ausencia de contenci&oacute;n social. <strong>Algo todav&iacute;a incierto pero potente, dice Guerriero m&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, ley&oacute; en ese texto que la llev&oacute; a ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado en aquel pueblo petrolero ubicado en pleno desierto patag&oacute;nico</strong> a finales de los a&ntilde;os &lsquo;90 y comienzos de los 2000.
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                    alt="Acaban de reeditarse &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot; y &quot;Frutos extraños&quot;, dos libros imprescindibles en la obra de Leila Guerriero."
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            <span class="title">
                Acaban de reeditarse &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot; y &quot;Frutos extraños&quot;, dos libros imprescindibles en la obra de Leila Guerriero.                            </span>
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        Entonces, aquello que empez&oacute; como una inquietud por parte de la escritora y periodista argentina se convirti&oacute;, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os, varias entrevistas y varios viajes a Las Heras, en <em>Los suicidas del fin del mundo</em>, su primer libro, que sali&oacute; publicado en 2005 y que ahora vuelve reeditado por Anagrama para buena parte de los pa&iacute;ses hispanoparlantes. Una cr&oacute;nica que combina las historias de aquellos j&oacute;venes que decidieron quitarse la vida, los testimonios de sus familiares y amigos que entre el dolor y el asombro esbozan posibles hip&oacute;tesis sobre lo ocurrido, el trasfondo de una crisis social y econ&oacute;mica devastadora y <strong>el estilo sensible de una cronista que se detiene en los detalles, en las palabras ajenas, en la escucha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para hablar sobre este libro, sobre la edici&oacute;n definitiva de <em>Frutos extra&ntilde;os</em> &ndash;otra de sus publicaciones emblem&aacute;ticas&ndash; y sobre su trabajo en general, entrevist&eacute; hace poquito a <strong>Leila Guerriero</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les dejo la nota en este enlace</a>.
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                    alt="Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero."
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                Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <em><strong>Los suicidas del fin del mundo</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, fue reeditado por Anagrama. La edici&oacute;n definitiva de </strong><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em><strong> sali&oacute; por Alfaguara. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Dubito</strong></em><strong>.</strong> Un plan para quienes est&eacute;n en Buenos Aires la semana que viene. El jueves 5 de marzo, de 16 a 22, llega la primera edici&oacute;n de un encuentro que promete mucho. Se llama <em>Dubito</em> y se propone &ldquo;pensar el mundo que viene: hacerse preguntas, dudar y movilizar ideas&rdquo;. Entre las actividades previstas &ndash;todas gratuitas, <a href="https://www.passline.com/eventos/dubito-el-futuro-desde-la-periferia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para asistir hay que anotarse previamente en este enlace</a>&ndash; habr&aacute; una entrevista p&uacute;blica a <strong>Adri&aacute;n Paenza</strong>, y <strong>seis charlas a cargo de Ezequiel Gatto, Carla Lois, Carlos Regazzoni, Rita Segato, Walter Sosa Escudero y Juan Tokatlian.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>En el origen del pensamiento est&aacute; la duda. Dubito &mdash;del lat&iacute;n: dudar o vacilar&mdash; es un espacio de encuentro y reflexi&oacute;n para interrogarnos acerca del futuro. </em><em><strong>Contar&aacute; con seis charlas de 30 minutos y con momentos reservados para conversar con los ponentes, sentarse, pensar y debatir. Habr&aacute; DJ en vivo, una librer&iacute;a y una cafeter&iacute;a. </strong></em><em>En las charlas se hablar&aacute; sobre qu&eacute; significa pensar en la era de la Inteligencia artificial (IA) y cu&aacute;les son los debates urgentes que surgen cuando las m&aacute;quinas transforman saberes y pr&aacute;cticas; el desorden mundial y lo que implica para Argentina abandonar la neutralidad; transitar las incertidumbres con mapas cient&iacute;ficos y art&iacute;sticos de todos los tiempos; el futuro como incertidumbre: &iquest;c&oacute;mo habitamos y transformamos lo que a&uacute;n no existe?; qu&eacute; puede y qu&eacute; no puede hacer la IA con el futuro y c&oacute;mo repensar los feminismos&rdquo;</em>, adelantaron los organizadores sobre la programaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUYR8gbEs-Y/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>El encuentro </strong><em><strong>Dubito. El futuro desde la periferia</strong></em><strong> tendr&aacute; lugar el 5 de marzo en C Art Media (Corrientes 6271, CABA) con entrada gratuita e inscripci&oacute;n previa </strong><a href="https://www.passline.com/eventos/dubito-el-futuro-desde-la-periferia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://dubito.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Apostilla.</strong> Lo s&eacute; porque me lo cuentan cuando me los cruzo en alguna presentaci&oacute;n, alguna feria o alg&uacute;n lugar medio insospechado: son varios los escritores y escritoras que leen <em>Mil lianas</em>. As&iacute; que va este aviso, por si alguno se quiere presentar.<strong> Hasta el&nbsp;13 de abril est&aacute; abierto el per&iacute;odo de postulaci&oacute;n para el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba</strong> que reconoce a las novelas argentinas publicadas en el a&ntilde;o anterior (en este caso, las que salieron entre enero y diciembre de 2025).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&aacute;n postular al Premio las primeras ediciones de novelas escritas originalmente en castellano de autores/as vivos/as argentinos/as publicadas por editoriales de cualquier lugar del mundo. Las editoriales y autores/as podr&aacute;n postular todos los t&iacute;tulos publicados durante el 2025 que cumplan con las bases&rdquo;, explican los organizadores (<a href="https://www.fundacionmedife.com.ar/Actividades/PremioFMF26?utm_source=Filba&amp;utm_campaign=17472b548d-EMAIL_CAMPAIGN_2024_01_08_08_40_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-db5ef9cb8c-611514278" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s detalles</a>). <strong>El jurado esta vez est&aacute; compuesto por Leila Guerriero, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara y Alan Pauls</strong> y el autor o autora de la novela elegida <strong>se llevar&aacute; 6 millones de pesos</strong>.
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                Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Alan Pauls integran el jurado del Premio Fundación Medifé Filba 2026.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Son tiempos delirantes, como dec&iacute;amos arriba. Y entre esos delirios est&aacute; <strong>la enorme cantidad de artistas internacionales que vinieron y seguir&aacute;n viniendo </strong>este a&ntilde;o a dar shows en nuestro pa&iacute;s (de AC/DC hasta Echo &amp; the Bunnymen, de Pulp a Rosal&iacute;a y a <strong>Robbie Williams</strong>: un listado interminable y ecl&eacute;ctico que <a href="https://indiehoy.com/recitales-internacionales-en-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede pispear por ac&aacute;</a>). Uno de ellos es mi adorad&iacute;simo <strong>Nacho Vegas</strong>, que <a href="https://www.instagram.com/p/DU86SPfiS-X/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va a tocar en el teatro Vorterix de Buenos Aires el 1 de mayo</a> para presentar V<em>idas semipreciosas</em>, su trabajo m&aacute;s reciente. 
    </p><p class="article-text">
        Como una suerte de precalentamiento, sum&eacute; varias de las canciones de ese disco a nuestra banda sonora compartida. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=4eaa0b60102c456b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se escucha por ac&aacute;</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track I.</strong> A lo largo de todo febrero las plataformas de streaming se renovaron con lanzamientos muy diversos (si se les pas&oacute;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-febrero-barro-paul-mccartney-regresos_1_12959225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ver un resumen con lo m&aacute;s destacado por ac&aacute;</a>). Y, por suerte, las &uacute;ltimas semanas del mes trajeron dos de los m&aacute;s interesantes. Por un lado, Disney+ lanz&oacute; la segunda temporada de la serie <em>Paradise</em>, una producci&oacute;n inquietante que, desde la primera temporada, propone <strong>una suerte de destiempo sospechoso, de mundo trastocado, de para&iacute;so opaco</strong>. La plataforma subi&oacute; los tres primeros episodios y de ahora en m&aacute;s ir&aacute; estrenando uno nuevo cada lunes.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, desde ayer, Mubi ofrece en su servicio los diez primeros episodios de la serie <em>Blossoms Shanghai</em>. &ldquo;Luego de casi una d&eacute;cada de inactividad, el aclamado director <strong>Wong Kar Wai</strong> regresa al ojo p&uacute;blico para entregar su primera serie, <em>Blossoms Shanghai</em>. Un drama hist&oacute;rico que sigue la vida y ascenso de Ah Bao en la &eacute;lite corporativa y mercantil shanghainesa de los a&ntilde;os 90. Basada en la novela <em>Blossoms</em> (2013) de <strong>Jin Yucheng</strong>, esta trama dividida en 30 cap&iacute;tulos es un deslumbrante espiral de poder, honor y amor&rdquo;, informaron. Les dejo a mano el tr&aacute;iler.
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        <strong>Bonus track II. </strong>Dos apuntes si est&aacute;n buscando obras de teatro para ver en Buenos Aires. En este caso, dos unipersonales maravillosos que vuelven a los escenarios en marzo. <strong>Uno es </strong><em><strong>Mona</strong></em><strong>, de Luc&iacute;a Maciel y Paula Grinszpan, con la actuaci&oacute;n deslumbrante de Gog&oacute; Maldino</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/series-julio-mar-destiempo_129_12455501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les coment&eacute; el a&ntilde;o pasado</a>, es una obra que cruza humor, m&uacute;sica y sensibilidad a partir de una mujer joven que trabaja en un call center, entre la precariedad laboral y el hostigamiento de sus jefes. <a href="https://www.instagram.com/p/DU_tynTEXC0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden chequear en este enlace los horarios de las funciones</a> que arrancan a partir del 13 de marzo en el Centro Cultural Mor&aacute;n (Pedro Mor&aacute;n 2147, CABA).
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DU_tynTEXC0/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra obra alucinante que vuelve es <em>Viento blanco</em>. Se trata de un texto de <strong>Santiago Loza</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos con &eacute;l por ac&aacute;</a>), protagonizado por el extraordinario <strong>Mariano Saborido</strong>, con direcci&oacute;n de <strong>Valeria Lois</strong> y <strong>Juanse Rausch</strong>. Las funciones ser&aacute;n en la sala Dumont 4040 (Santos Dumont 4040, CABA), todos los mi&eacute;rcoles y domingos del mes. M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DTysmyvDC6n/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTysmyvDC6n/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Gracias especiales a todas las personas que me escribieron o que me comentaron algo sobre la entrega de <em>Mil lianas</em> que le dediqu&eacute; a los bucles temporales, al D&iacute;a de la Marmota y a esa sensaci&oacute;n de repetici&oacute;n y de tiempo dislocado (si no la llegaron a ver, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-despertar-cine-rosario-blefari_129_12987148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;</a>). <strong>En especial, gracias a Gabo, Ana G. Ana L., Ana C. (s&iacute;, tres Anas) y Mat&iacute;as</strong>. Me encuentran, casi siempre, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este escondite</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/confusiones-radiantes-serie-destiempo_129_13024701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 10:51:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9b89545-3a36-4060-943a-d2d6c32eb8ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se acaba de reeditar “Los suicidas del fin del mundo”, un libro donde reconstruye la vida en un pueblo patagónico atravesado por la crisis económica, la tragedia y la precariedad a finales de los ‘90 y después del estallido de 2001. Su mirada sobre la vigencia de la crónica como género, las dificultades que enfrentó y por qué se le piden explicaciones al periodismo.</p><p class="subtitle">Entrevista - Hernán Ronsino: “La lectura ofrece otro vínculo con el tiempo, en un mundo donde parece que está prohibido aburrirse”</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Un programa del Fondo Nacional de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destinado a concientizar a los m&aacute;s j&oacute;venes acerca de que toda situaci&oacute;n &lsquo;es negociable en la vida&rsquo; se aplic&oacute; por primera vez en el interior del pa&iacute;s, en Las Heras, provincia de Santa Cruz, ante el suicidio de quince adolescentes y la sospecha de esa causa de muerte en otros siete casos</em>&rdquo;, ley&oacute; <strong>Leila Guerriero</strong> a finales de 2001, en una comunicaci&oacute;n que envi&oacute; a los medios de entonces la ONG Poder Ciudadano. <strong>M&aacute;s adelante, el texto inclu&iacute;a las palabras de un funcionario local que hablaba de desocupaci&oacute;n, de falta de expectativas, de ausencia de contenci&oacute;n social. </strong>Algo todav&iacute;a incierto pero potente, dice Guerriero m&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, ley&oacute; en ese texto que la llev&oacute; a ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado en aquel pueblo  petrolero ubicado en pleno desierto patag&oacute;nico a finales de los a&ntilde;os &lsquo;90 y comienzos de los 2000.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, aquello que empez&oacute; como una inquietud por parte de la escritora y periodista argentina se convirti&oacute;, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os, varias entrevistas y varios viajes a Las Heras, en <em>Los suicidas del fin del mundo</em>, su primer libro, que sali&oacute; publicado en 2005 y que ahora vuelve reeditado por Anagrama para buena parte de los pa&iacute;ses hispanoparlantes. <strong>Una cr&oacute;nica que combina las historias de aquellos j&oacute;venes que decidieron quitarse la vida</strong>, los testimonios de sus familiares y amigos que entre el dolor y el asombro esbozan posibles hip&oacute;tesis sobre lo ocurrido, el trasfondo de una crisis social y econ&oacute;mica devastadora y el estilo sensible de una cronista que se detiene en los detalles, en las palabras ajenas, en la escucha.
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                    alt="Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero."
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                Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <strong>&ndash; Por lo general, cuando un periodista va a cubrir un determinado asunto, y eso implica hacer un viaje, te env&iacute;an a partir de una noticia determinada. Hoy mismo podr&iacute;a ser ir a la puerta de Fate por el cierre de la f&aacute;brica. Pero en el caso de lo que cont&aacute;s en </strong><em><strong>Los suicidas del fin del mundo </strong></em><strong>pareciera que, en principio, no hab&iacute;a algo tan n&iacute;tido como una noticia. Queda la impresi&oacute;n de que en todo caso fuiste a ver cu&aacute;l era o a unir unos puntos en el terreno. &iquest;Record&aacute;s c&oacute;mo fue el punto de partida que te impuls&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En ese momento trabajaba en la redacci&oacute;n de la revista de <em>La Naci&oacute;n</em> y colaboraba en <em>Rolling Stone</em> que era del mismo grupo de revistas. Siempre colabor&eacute; en muchos lugares y <em>Rolling Stone</em> era una revista a la que yo mandaba por lo menos dos notas grandes por a&ntilde;o. Un d&iacute;a, como dice el libro, me llega ese comunicado de Poder Ciudadano y creo que de pronto vi algo as&iacute; como un tema. <strong>Vi una cantidad de cosas en pocas l&iacute;neas: se hablaba de embarazo adolescente, de desempleo, de precariedad, de alcoholismo, de la privatizaci&oacute;n de YPF.</strong> Era 2001, en pleno final del gobierno de (Fernando) De la R&uacute;a. Las cosas estaban yendo muy en picada, sal&iacute;amos de la convertibilidad y en ese comunicado me pareci&oacute; ver, dir&iacute;a, el resumen de la herencia de los a&ntilde;os menemistas. Era como una pintura, en chico, de la fragmentaci&oacute;n. Era como una peque&ntilde;a c&eacute;lula de la fragmentaci&oacute;n en la que hab&iacute;a quedado el pa&iacute;s. Dije &ldquo;bueno, puede ser una nota interesante para la<em> Rolling Stone</em>&rdquo;. Lo habl&eacute; con el editor en ese momento y me dijo &ldquo;s&iacute;, s&iacute;, por supuesto&rdquo;. Todo eso ocurri&oacute;, ponele, en noviembre de 2001. Estaba todo listo para emitir los pasajes, viajar, reservar el hotel hasta que llega diciembre de 2001 y estalla la crisis total. Y creo que, no s&eacute;, dos minutos despu&eacute;s de que vi&eacute;ramos todos esas noticias, me llega un mail del editor dici&eacute;ndome &ldquo;Leila, lamentablemente no se pueden pagar vi&aacute;ticos a nada que no sea tomarte el colectivo 19&rdquo;. <strong>Le agradec&iacute; y le dije que de todas maneras lo iba a hacer por las m&iacute;as. Y en marzo del 2002 hice el primer viaje a Las Heras. </strong>Era el peor momento para invertir tus ahorros en pasajes, en el hotel. Hab&iacute;a que ir a Comodoro Rivadavia a tomar el avi&oacute;n y la Patagonia estaba muy cara en ese momento. Digo, era todo un gasto de guita muy importante, pero yo estaba convencida de que la historia val&iacute;a la pena. De todas maneras, cuando llegu&eacute; a Las Heras, llegu&eacute; con la idea de hacer un art&iacute;culo para la revista. Hasta que despu&eacute;s, cuando termin&eacute; de reportear, tuve una conversaci&oacute;n con <strong>Elvio Gandolfo</strong>, que me dijo m&aacute;s o menos esto &ldquo;por menos de eso Truman Capote hizo<em> A sangre fr&iacute;a</em>&rdquo;. Por ah&iacute; me vio muy envalentonada y pens&oacute; que ten&iacute;a un libro. <strong>A m&iacute; lo que me llev&oacute;, como dec&iacute;s vos,&nbsp;era esto de armar el mapa en el territorio. Porque yo me fui de Buenos Aires con un par de contactos nom&aacute;s: un periodista local, el profesor de ingl&eacute;s y el hermano de la chica que fue la primera que se suicid&oacute;</strong>. Primero hice un viaje muy corto para explorar las posibilidades de que hubiera otras personas que quisieran hablar conmigo. Yo supon&iacute;a que no todo el mundo iba a estar dispuesto. Y fue lo que pas&oacute;: no todos quisieron hablar.&nbsp;
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        <strong>&ndash; Fuiste varias veces, &iquest;c&oacute;mo eran esos viajes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me costaba ir. Recuerdo irme cada vez con una sensaci&oacute;n como de mucha zozobra. <strong>El lugar es un lugar bastante hostil. Dir&iacute;a que en alg&uacute;n punto te hac&iacute;a sentir mal. Y si bien yo me iba de ac&aacute; con muchas entrevistas ya pre agendadas, las cosas pod&iacute;an fallar, la gente pod&iacute;a arrepentirse, todo pod&iacute;a salir mal. </strong>Al mismo tiempo, en cada viaje yo me dec&iacute;a a m&iacute; misma &ldquo;c&oacute;mo puede ser que este tema no lo haya cubierto nadie m&aacute;s&rdquo;. Pensaba que iba a llegar all&aacute; y que iban a estar los m&oacute;viles de Cr&oacute;nica TV. Pero nada, no hab&iacute;a nada de eso. En medio de esa zozobra, iba teniendo la certeza de que ve&iacute;a que en cada viaje la historia se iba armando:&nbsp;cuando ves a la gente varias veces como hago yo, vas cultivando una relaci&oacute;n de confianza. Los detalles van apareciendo. Cosas que por ah&iacute; al principio no te dicen, por pudor o por dolor, te las dicen despu&eacute;s de dos semanas. Pero recuerdo que cada viaje me costaba mucho. <strong>Cre&iacute;a mucho en la historia, pero me implicaba un esfuerzo f&iacute;sico. </strong>Trabajaba desde muy temprano hasta muy tarde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Bueno, ah&iacute; cont&aacute;s de cuando fuiste a la bailanta, a uno de los prost&iacute;bulos del pueblo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, el otro d&iacute;a pensaba en el prost&iacute;bulo. Eran &eacute;pocas sin tel&eacute;fono celular, nadie sab&iacute;a que yo estaba ah&iacute;. Y pensaba &ldquo;qu&eacute; loco porque yo no s&eacute; si ahora me meter&iacute;a de esa manera a un lugar as&iacute;&rdquo;. La se&ntilde;ora del prost&iacute;bulo fue s&uacute;per amable igual, no pas&oacute; nada.<strong> Pero, no s&eacute;, son esas cosas que tienen que ver con cierta confianza. Y creo que la confianza de alg&uacute;n modo te blinda, es eso, te da una especie de blindaje. </strong>Supongo que esa ausencia de temor se huele tambi&eacute;n: la gente percibe que no ten&eacute;s prejuicio, que no ten&eacute;s temor, que est&aacute;s ah&iacute; para charlar un rato, que no la est&aacute;s juzgando.&nbsp;
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        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Los suicidas...</strong></em><strong> aparecen varias escenas en las que, a pesar de las reticencias l&oacute;gicas del dolor por lo que se est&aacute; contando, hay gente que habla con vos porque parece que nunca ha sido escuchada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es curioso, &iquest;viste? Sobre todo esa idea de &ldquo;quiero ser alguien&rdquo;. Me lo dijeron muchos &ldquo;quiero ser alguien en la vida&rdquo;. Me acuerdo de una chica que era la novia de uno de los chicos que se suicid&oacute;, una chica inteligent&iacute;sima. <strong>Pero lo que pasa es que, cuando est&aacute;s ah&iacute;, tu mirada no tiene que ser una mirada de conmiseraci&oacute;n, tiene que ser una mirada de tratar de escuchar bien lo que te dicen</strong>. Porque si est&aacute;s tapada de piedad, no escuch&aacute;s nada. Es como si tuvieras tapones en los o&iacute;dos. Pero s&iacute;, esta muchacha que era muy brillante y varios mencionaban esto de &ldquo;quiero ser alguien&rdquo; o &ldquo;ac&aacute; si no sos alguien&rdquo;. Aparec&iacute;an en los relatos esas divisiones sociales. Para m&iacute; no era algo nuevo del todo porque tengo una lectura acostumbrada a eso. <strong>Yo nac&iacute; en Jun&iacute;n y me cri&eacute; ah&iacute; hasta los 17. Si bien no es tan chiquito como Las Heras, en aquel momento ten&iacute;a 23 mil habitantes. Una ciudad completamente distinta, muy pr&oacute;spera, en la pampa h&uacute;meda, con mucho dinero. Pero tambi&eacute;n estaba esta cosa de la mirada del otro. Del prejuicio. </strong>De que no eras nadie si no hac&iacute;as determinada cosa en la Capital. Que si hac&iacute;as un profesorado, un terciario en Jun&iacute;n medio que te quedabas. Para m&iacute; eso es como un patrimonio que tengo. Cuando vas a hacer el tipo de investigaci&oacute;n en territorio que yo hago, es como un patrimonio ser alguien del interior tambi&eacute;n. Entend&eacute;s cabalmente algunas ideas, ciertos prejuicios. Pero no dejaba de ser muy fuerte esta idea de la falta de perspectiva, de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En varios tramos del libro aparecen observaciones profundas alrededor de la idea de la explicaci&oacute;n. Cito una: &ldquo;Los datos dicen pero no explican&rdquo;. Despu&eacute;s, &ldquo;las cosas se empecinaron en no tener respuesta&rdquo;. Al final tambi&eacute;n aparece una especie de enumeraci&oacute;n de motivos que circulaban en Las Heras para buscarle una explicaci&oacute;n a los suicidios. &iquest;Por qu&eacute; crees que se le piden explicaciones al periodismo y a un asunto tan particular como el suicidio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, las primeras entrevistas que di en mi vida fueron las que di cuando sali&oacute; este libro. Me acuerdo del asombro, del azoramiento que sent&iacute; cuando algunos colegas aparec&iacute;an con una pregunta que yo no me hab&iacute;a hecho jam&aacute;s en el libro. Y era &ldquo;por qu&eacute; se suicidan&rdquo;. Era la primera pregunta que me hac&iacute;an. <strong>En ese momento me sorprendieron las dos cosas: que apareciera esa pregunta y que yo jam&aacute;s me hubiera hecho esa pregunta. </strong>Por eso est&aacute;n enumerados esos intentos de explicaci&oacute;n en el libro, pero son casi desestimaciones de la idea de que se puede encontrar una respuesta un&iacute;voca. Despu&eacute;s, qu&eacute; s&eacute; yo, yo creo que al periodismo m&aacute;s tradicional se le piden explicaciones o se le piden respuestas claras, concretas. Y&nbsp;a cierto g&eacute;nero period&iacute;stico s&iacute; le corresponde dar alg&uacute;n tipo de respuesta asertiva. Si vos hac&eacute;s un libro de periodismo de investigaci&oacute;n para traer a la luz algo que est&aacute; hecho para ser oculto, para ser una cosa secreta y corrupta, quiz&aacute; s&iacute; ten&eacute;s que dar explicaciones. Le ten&eacute;s que decir al lector &ldquo;mire, en realidad este se&ntilde;or vendi&oacute; secretamente las armas a este pa&iacute;s&rdquo;. Ah&iacute; hay cosas que no pod&eacute;s dejar flotando.<strong> Lo que pasa es que a un g&eacute;nero como este tipo de cr&oacute;nicas no le pod&eacute;s trasladar ese tipo de preguntas. Porque la cr&oacute;nica, como la naturaleza humana, siempre est&aacute; atravesada por la incertidumbre y el sinsentido de estar en este mundo. </strong>A m&iacute;, por lo menos, como alguien que escribe, no me gustan los libros que leo y que tienen respuestas clar&iacute;simas para esta clase de historias. Entonces, supongo que cuando escribo no tengo esa mirada. Te habr&aacute; pasado a vos que labur&aacute;s en esto hace veintipico de a&ntilde;os: cuando una hace preguntas muy concretas acerca del comportamiento de la gente, lo que obtiene son respuestas un poco zozobrantes y en el fondo falsas. Nadie te puede decir una &uacute;nica cosa si vos le pregunt&aacute;s &ldquo;por qu&eacute; te enamoraste de Fulana&rdquo;. O &ldquo;por qu&eacute; decidiste ser fil&oacute;sofa&rdquo;. Por m&aacute;s que alguien te responda &ldquo;porque mi pap&aacute; era fil&oacute;sofo&rdquo;, siempre va a haber detr&aacute;s otra cantidad de cosas. Entonces creo que, por un lado, est&aacute; bien que le exijamos al periodismo alg&uacute;n tipo de respuesta en alg&uacute;n punto. <strong>Pero no creo que un libro como este sea un libro para dar respuestas sino al contrario, para crear incomodidad y traer m&aacute;s dudas o m&aacute;s preguntas.</strong> La pregunta que yo me har&iacute;a, en todo caso, es c&oacute;mo puede ser.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí, por lo menos, como alguien que escribe, no me gustan los libros que leo y que tienen respuestas clarísimas para esta clase de historias. Entonces, supongo que cuando escribo no tengo esa mirada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Dec&iacute;as antes que aparece el desempleo, la precariedad absoluta, la violencia, los abusos intrafamiliares. Pero vos encontr&aacute;s una manera oblicua de contar todo esto. &iquest;Para vos la cr&oacute;nica debe ser as&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Cu&aacute;ndo dec&iacute;s &ldquo;oblicua&rdquo; a qu&eacute; te refer&iacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; A que no segu&iacute;s los pasos de una nota informativa m&aacute;s tradicional, sino que vas contando la historia a partir de las personas o alg&uacute;n detalle. Como si te acercaras, pero de costado, para despu&eacute;s entrar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, no s&eacute; si tiene que ser as&iacute; siempre. Pero, al menos para m&iacute;, la cr&oacute;nica es de alguna manera como encarnar en la gente existente, real, aunque sea gente muerta, una historia. Por eso busco mucho el detalle y soy bastante exhaustiva. Hasta donde pueda, hasta donde la realidad me deje tambi&eacute;n. Mir&aacute;, ahora mismo estoy trabajando un tema largo y s&eacute; que hay personas que no van a querer ser entrevistadas. &iquest;Qu&eacute; se puede hacer con eso? Nada. Pero trato de agotar todo lo que yo creo que puede entrar en un mapa de reporteo. Muchas de esas cosas a veces quedan afuera porque finalmente no eran relevantes. <strong>Pero yo creo que la cr&oacute;nica de alguna manera es eso: un texto que est&aacute; muy vivo. Que es h&iacute;per realista digamos, en las descripciones, en el detalle, en las fechas, en el dato. Un texto que leas y puedas sentir que est&aacute;s viendo un documental. Lo que a m&iacute; no me gusta es que ese h&iacute;per realismo sea previsible. </strong>Quiero decir: que sea expl&iacute;cito o muy obvio. Como vos dec&iacute;s, ese entrar de costado yo lo veo expresado en varias cosas. Primero incluso en lo m&aacute;s evidente que es la escritura. Me pasa cuando empiezo a pensar en el arranque de un texto: se me ocurren algunas ideas y lo primero que digo es &ldquo;&iquest;no es demasiado obvio empezar por ah&iacute;?&rdquo; o &ldquo;&iquest;No es demasiado ir al punto?&rdquo;. &ldquo;&iquest;No es demasiado ya te cont&eacute; todo?&rdquo;. Esto creo que tambi&eacute;n tiene que ver con la manera en la que miro y la manera en la que escucho a la gente que entrevisto. No es que llego a ver a una persona y le prendo el grabador y le digo en este caso por ejemplo, &ldquo;h&aacute;bleme de su hijo que se muri&oacute;&rdquo;. Empiezo a preguntar por la vida de esa persona que tengo enfrente, que son vidas que me interesan porque de alguna manera, si hubiera alguna explicaci&oacute;n posible, la explicaci&oacute;n posible est&aacute; guardada en esa cabeza o en el alma o en su esp&iacute;ritu. As&iacute; que s&iacute;, me gusta ir rodeando, no ir al punto de entrada. Por eso la cr&oacute;nica es un g&eacute;nero que necesita de tiempo. La prisa es completamente enemiga de estas acciones que te describo. Me detengo en la escucha, en la paciencia.<strong> Yo en mi vida cotidiana soy una persona sumamente impaciente. Pienso que es porque toda la paciencia me la gasto con los entrevistados</strong> (risas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Así es la tapa de la edición definitiva de Frutos extraños, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <strong>&ndash; No te imaginaba impaciente, sino m&aacute;s bien una persona muy concentrada (risas). Dir&iacute;a imperturbable, hiperconcentrada. </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, s&uacute;per. S&uacute;per h&iacute;per recontra concentrada (risas). Pero por eso soy impaciente en el sentido de que no me gusta la impotencia. Por ejemplo, no dir&iacute;a &ldquo;habr&iacute;a que arreglar esa ventana&rdquo;. No, yo voy a la ferreter&iacute;a, compro tornillos y al rato estoy llamando a la persona que me arregla la ventana. Entonces, s&iacute; en esa clase de cosas, soy impaciente. Despu&eacute;s, s&iacute;, claro, soy s&uacute;per organizad&iacute;sima. Muy concentrada. Hay trabajos en particular que lo requieren. La escritura ni hablar, pero tambi&eacute;n la edici&oacute;n. Entonces s&iacute;, s&iacute;, en mi vida en general soy una persona h&iacute;per consciente de lo que hago. No soy para nada despistada ni descontrolada. No delego en otros cosas que s&eacute; que tengo que hacer yo. <strong>Pero s&iacute; soy impaciente conmigo: si tengo que hacer diez cosas en un d&iacute;a quiero hacerlas en la serie o en el orden que yo dije que las iba a hacer. No voy saltando aleatoriamente de una cosa a la otra porque no es ansiedad, es impaciencia.</strong> Es impaciencia en el sentido de que incluso cuando algo no depende de m&iacute; y veo que est&aacute; en manos de alguien que es ineficiente, la situaci&oacute;n me saca un poco de quicio y prefiero hacerlo yo, &iquest;viste?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí, la crónica es de alguna manera como encarnar en la gente existente, real, aunque sea gente muerta, una historia. Por eso busco mucho el detalle y soy bastante exhaustiva. Hasta donde pueda, hasta donde la realidad me deje también</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Esta salida de la nueva edici&oacute;n de</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> Los suicidas del fin del mundo</strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> en Anagrama coincide estos d&iacute;as con el lanzamiento de la edici&oacute;n definitiva de </strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>, por Alfaguara</strong></a><strong>, con textos que no estaban en ediciones anteriores. &iquest;Te interesa cambiar cosas, correg&iacute;s los libros cuando se reeditan?</strong> <strong>&iquest;Cambiaste algo en </strong><em><strong>Los suicidas&hellip;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No, nada. Cero. No le cambi&eacute; absolutamente nada. Siempre hago eso con los libros. Cada tanto la editorial te dice &ldquo;buena noticia, reeditamos tal libro, &iquest;quer&eacute;s cambiarle algo?&rdquo;. Y yo digo, &ldquo;no por favor&rdquo;. No s&eacute;, tal vez alguna falta de ortograf&iacute;a que alguien haya detectado. Pero en general no toco nada porque no se me ocurre nada m&aacute;s desgastante que leerse a una misma. A <em>Los suicidas del fin del mundo</em> lo tuve que releer hace muy poco tiempo porque se tradujo al franc&eacute;s y en esa edici&oacute;n sali&oacute; con un pr&oacute;logo m&iacute;o, una especie de nota introductoria bastante larga. Y la verdad es que no lo ten&iacute;a muy recordado, entonces lo rele&iacute; todo. <strong>Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n darme cuenta en ese momento que es el &uacute;nico libro que yo escrib&iacute; con cap&iacute;tulos. Yo nunca volv&iacute; a escribir con cap&iacute;tulos. </strong>Pero en general no vuelvo a revisar el trabajo. Primero que nada, porque respeto a esa persona que fui, que soy y que hizo. Entonces no me siento con ganas de ir a enmendarle nada. En el caso de <em>Frutos extra&ntilde;os</em> son los textos tal cual se publicaron en los medios de comunicaci&oacute;n. &iquest;Sab&eacute;s qu&eacute;? Yo le pongo mucho laburo a los textos. Como hac&eacute;s vos, como hacemos todos. Y, no s&eacute; si te pasa, pero llega un momento en el que aparece como una sensaci&oacute;n de hartazgo. Ya cuando llega al libro impreso y digo &ldquo;chau, buena suerte&rdquo;. No lo quiero ver m&aacute;s. <strong>Tampoco tengo una relaci&oacute;n fetichista con el objeto libro, cuando te mandan ejemplares justificativos con nuevas ediciones</strong>. Quiz&aacute;s deber&iacute;a tenerla, &iexcl;pero mira si me arrepiento de algo! (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Viaj&aacute;s mucho por trabajo, te encontr&aacute;s con colegas de otros pa&iacute;ses o con lectores. Sospecho que debe llegar el momento inevitable en el que alguno te pregunta &ldquo;qu&eacute; onda Milei&rdquo; o &ldquo;qu&eacute; pasa con Milei&rdquo;. Habl&aacute;bamos antes de las explicaciones que se le piden al periodismo. &iquest;Qu&eacute; respuestas esboz&aacute;s en estos casos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que s&iacute;, siempre preguntan.<strong> Es un poco raro tambi&eacute;n ese gesto, que vengan los colegas y que pregunten as&iacute;. Porque no es una pregunta que yo les haga.</strong> No es que llego a Espa&ntilde;a y pregunto &ldquo;qu&eacute; tal Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Me desconcierta un poco esa pregunta. Pero bueno,&nbsp;siempre digo m&aacute;s o menos lo mismo, que, es tan expl&iacute;cito lo que pasa, que todo que lo que lean es lo que sucede. Obviamente, uno siempre puede mirar un canal o leer un diario o leer el otro. Lo que trato de decir es un poco eso, que es como muy expl&iacute;cita la situaci&oacute;n: la hostilidad, las agresiones, las medidas econ&oacute;micas son tan tremendas que no hay sutilezas para explicar. Lo que ves es un poco lo que hay, digamos. <strong>Lo que s&iacute; creo es que yo prefiero pensar en qu&eacute; hacemos con eso. Y creo que todav&iacute;a estamos buscando. Yo, por lo menos, estoy buscando una manera inteligente de decir las cosas sin caer en la indignaci&oacute;n, en el desprecio, en el insulto. No es mi manera en general y, me parece que, al contrario, si hiciera eso ser&iacute;a como sumar confusi&oacute;n a la confusi&oacute;n, fuego al fuego, si quer&eacute;s.</strong> Pero s&iacute;, la pregunta es un poco inevitable. Preferir&iacute;a que me preguntaran de otras cosas (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cre&eacute;s que es por la rareza, por la particularidad o la sorpresa con que se ha mostrado a Milei en algunos lugares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo creo que es por la particularidad. S&iacute;. No creo que la gente est&eacute; realmente interesada por nuestro porvenir de manera solidaria. <strong>No creo que se fueran a preocupar demasiado si nos va mal o si se fueran a alegrar demasiado si nos va bien. Me parece que es un fen&oacute;meno muy extra&ntilde;o en el panorama de la pol&iacute;tica.</strong> Es una figura que llama mucho la atenci&oacute;n. Y es de un pa&iacute;s que no es un pa&iacute;s central, justamente. Entonces se junta que &eacute;l es un poco extravagante y por esta extravagancia de pronto est&aacute; todo el mundo hablando de &eacute;l. Creo que los impresiona un poco su manera de expresarse y muchas de las cosas que dice.&nbsp;
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                    alt="Guerriero también es autora de libros como Una historia sencilla, Plano americano, Opus Gelber, La otra guerra, Zona de obras y La llamada."
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            <span class="title">
                Guerriero también es autora de libros como Una historia sencilla, Plano americano, Opus Gelber, La otra guerra, Zona de obras y La llamada.                            </span>
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        <strong>&ndash; S&eacute; que no est&aacute;s en las redes sociales, pero ha ocurrido recientemente que algunas de las columnas breves que escrib&iacute;s para </strong><em><strong>El Pa&iacute;s</strong></em><strong> provocan all&iacute; alg&uacute;n que otro revuelo. Pas&oacute; en las &uacute;ltimas semanas </strong><a href="https://x.com/lhermoso_/status/2015364814512501133?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>con una que se llamaba &ldquo;Amor y desamor&rdquo;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;&iquest;En serio? No ten&iacute;a ni idea. No, no tengo redes sociales. <strong>No tengo ninguna red social. No tengo perfil falso tampoco. Pero s&iacute; tengo la clave de una cuenta porque durante un tiempo lider&eacute; un movimiento ac&aacute; en mi barrio de vecinos autoconvocados para morigerar el impacto del Movistar Arena. </strong>Ah&iacute; se armaron unas redes y ah&iacute; aprend&iacute; un poco a manejarlas y tengo las claves. A veces miro algunas cosas, qu&eacute; s&eacute; yo, el Instagram de<strong> Mat&iacute;as Rivas</strong>, mi editor de Ediciones Universidad Diego Portales, que me encanta. O el del <em>Paris Review of Books</em> que cita frases de autores hablando de la escritura. <strong>Despu&eacute;s con Twitter s&iacute;, ponele, desde ah&iacute; leo a Mart&iacute;n Caparr&oacute;s. Tampoco s&eacute; c&oacute;mo manejarlo. Yo entro ah&iacute; y miro y si encuentro que me interesa. </strong>Me he&nbsp;metido en cuentas espor&aacute;dicamente por alg&uacute;n perfil.<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Por ejemplo, Silvia Labayru, la protagonista de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La llamada</em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, tiene Facebook. En ese momento a m&iacute; me sirvi&oacute;. Incluso tom&eacute; frases del Facebook de Silvia para poner en el libro</a>. Ah&iacute; eso me interesa verlo porque obviamente tambi&eacute;n es una vida. Es como rescatar cuando uno sue&ntilde;a. Bueno, los sue&ntilde;os son parte de la vida. Pero no, no tengo idea, ni me meto a ver esos comentarios que me dec&iacute;s. No s&eacute; nada. La gente que escriba lo que quiera. Antes hablabas de que soy concentrada. Y s&iacute;, soy, pero es algo que siempre cuesta. Cuesta much&iacute;simo lograr ese alt&iacute;simo grado de concentraci&oacute;n. Siento que la red social te puede sacar de eso cada treinta segundos. <strong>Te digo, no soy una persona que est&eacute; ajena al ego, ni al narcisismo, ni a todas esas cosas. Si usara una red social y pusiera la gran frase que se me acaba de ocurrir o diciendo &ldquo;miren lo que publiqu&eacute; en tal lugar&rdquo;, &iexcl;a los tres minutos estar&iacute;a mirando qu&eacute; piensa la gente de eso!</strong> (risas). Hay personas que a eso lo manejan bien. Yo siento que no lo podr&iacute;a manejar bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Repasando la nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em><strong>, que recorre m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de tu trabajo, resulta apabullante la cantidad de cosas que escribiste y tambi&eacute;n la variedad de lugares donde lo hiciste. Hoy hay muchos medios de esos que ya no existen o se achicaron o no tienen tanto espacio y, al mismo tiempo, las condiciones econ&oacute;micas que ofrecen algunos son cada vez peores. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s de esto? &iquest;C&oacute;mo ves este panorama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, con cierta cautela. Por un lado, es verdad lo que vos dec&iacute;s, pero cuando empec&eacute; a trabajar en esto casi no hab&iacute;a ning&uacute;n lugar donde pudiera publicar. Yo empec&eacute; a laburar en <em>P&aacute;gina 30</em> que era la revista de <em>P&aacute;gina 12</em>. <strong>En ese momento, si quer&iacute;as conseguir un libro de cr&oacute;nicas ac&aacute; en el pa&iacute;s no sab&iacute;as ni d&oacute;nde buscarlo. </strong>De hecho, <em>Larga distancia</em>, de Caparr&oacute;s yo lo ten&iacute;a fotocopiado. Y con los a&ntilde;os lo consegu&iacute; en uno de los viajes de regreso de Las Heras a Comodoro Rivadavia en una librer&iacute;a de por ah&iacute;. Era inconseguible. O sea, no hab&iacute;a lugares donde publicar. Con el tiempo, bueno, empezaron a aparecer revistas como <em>Soho</em>, <em>El Malpensante</em>, <em>Gatopardo</em>,<em> Etiqueta negra</em>. Hubo como una especie de despertar de medios. Despu&eacute;s, es cierto, algunos desaparecieron. Pero todav&iacute;a hay lugares que siguen. En <em>El Pa&iacute;s Semanal</em>, ponele, se publican cr&oacute;nicas muy largas, aunque obviamente lo largo no es siempre sin&oacute;nimo de calidad. Pero bueno, por un lado s&iacute; veo como una dificultad encontrar lugares de publicaci&oacute;n. Antes te hablaba de la <em>Rolling Stone</em>: ah&iacute; yo publicaba notas de 16 p&aacute;ginas, trabajaba meses en eso. No s&eacute; si ahora siguen as&iacute;. Pero me parece que el panorama es m&aacute;s desalentador si lo mir&aacute;s solo en un pa&iacute;s. <strong>Si ves el panorama de la cr&oacute;nica a nivel panamericano, que creo que es como hay que verlo, realmente es un panorama interesante. Porque la cr&oacute;nica es un bicho sin fronteras, digamos. Pod&eacute;s leer en Espa&ntilde;a una cr&oacute;nica sobre el tipo que fue a investigar la historia de una mina en Bolivia y pod&eacute;s leer en Per&uacute; la historia de un tipo que fue a investigar un asesinato en Uruguay. </strong>El panorama no es tan desalentador. Hay sitios, hay redes de periodistas. Hay periodistas que han montado revistas web. Y, por otra parte, est&aacute; tambi&eacute;n el panorama muy saludable y alentador de la publicaci&oacute;n de libros. Hace diez a&ntilde;os mi biblioteca de libros de cr&oacute;nicas eran dos estantecitos y la mayor parte era de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s y (Ryszard) Kapu&#347;ci&#324;ski. Hoy en d&iacute;a ya no me entran m&aacute;s libros en los estantes. Las editoriales est&aacute;n publicando cada vez m&aacute;s cr&oacute;nicas. Random, por ejemplo, que empez&oacute; a traducir y a publicar a <strong>Joan Didion </strong>con su parte de no ficci&oacute;n. Anagrama con su colecci&oacute;n de cr&oacute;nicas, con su premio de cr&oacute;nica. Tambi&eacute;n la editorial C&iacute;rculo de Tiza. Incluso hay cada vez m&aacute;s editoriales dedicadas espec&iacute;ficamente a la no ficci&oacute;n. <strong>Entonces s&iacute; podemos decir que quiz&aacute;s es m&aacute;s dif&iacute;cil hoy en d&iacute;a que una revista te d&eacute; veintitr&eacute;s o veinticuatro p&aacute;ginas para publicar un texto. Pero, a lo mejor, ese texto puede ser un peque&ntilde;o libro en vez de un art&iacute;culo.</strong> Si elegiste bien el tema, si el tema viaja a un tiempo, si viaja a un espacio. No s&eacute;, yo no soy tan pesimista en ese sentido.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llega un momento en el que aparece como una sensación de hartazgo. Ya cuando llega al libro impreso y digo “chau, buena suerte”. No lo quiero ver más. Tampoco tengo tampoco una relación fetichista con el objeto libro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y en cuanto a lo econ&oacute;mico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;En este sentido lo que s&iacute; me parece es que las redes de la compensaci&oacute;n nunca fueron tan evidentes. Hoy puede venir el periodismo gringo, no s&eacute;, te contrata <em>New Yorker</em> y te paga miles de d&oacute;lares para que te dediques seis meses a hacer equis cosa en Kazajist&aacute;n. <strong>Ac&aacute; en Am&eacute;rica Latina estamos m&aacute;s habituados a hacer much&iacute;simas cosas al mismo tiempo para poder solventar una investigaci&oacute;n de fondo m&aacute;s larga.</strong> De esas que dec&iacute;s &ldquo;bueno, lo que me pagan por este art&iacute;culo no compensa que pas&eacute; siete meses investigando&rdquo;. Pero durante todos esos siete meses tambi&eacute;n hiciste otras cosas, diste talleres, hiciste conferencias, escribiste art&iacute;culos m&aacute;s cortos. <strong>No deber&iacute;a ser as&iacute;, hay que hacer una especie de esfuerzo un poco extra. Es injusto. Pero bueno, con el tiempo y una vez que arm&aacute;s toda esa din&aacute;mica, te das cuenta de que tiene recompensa como dec&iacute;a la canci&oacute;n, que hay recompensa.</strong> Recompensa en el sentido de que tambi&eacute;n eso que vas haciendo, si lo hac&eacute;s bien y honestamente, genera una vuelta de toda clase. En todo sentido. En el hecho de que, de golpe, la gente conoce m&aacute;s tu trabajo entonces una persona que por ah&iacute; no est&aacute; dispuesta a hablar con la prensa s&iacute; est&aacute; dispuesta a hablar con vos porque te ley&oacute;. Y eso hace que tu laburo tenga m&aacute;s relevancia. Digo, es un sistema como de descompensaci&oacute;n y compensaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Para cerrar, no te voy a preguntar qu&eacute; est&aacute;s escribiendo porque me parece de mal gusto, pero s&iacute; quiero saber qu&eacute; est&aacute;s leyendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo nunca le cuento a nadie en lo que estoy trabajando excepto a mi pareja y a mi psicoanalista (risas). Estoy releyendo <em>Libertad</em> de <strong>Jonathan Franzen</strong> que es un libro que me ha encantado siempre. Franzen es una cosa muy extra&ntilde;a, &iquest;viste? De golpe sale con algo como <em>Encrucijadas</em>, que es uno de los mejores libros. Es maravilloso.<strong> Me compr&eacute; ayer el libro sobre Eve Babitz y Joan Didion y estoy con ese.</strong> Y tambi&eacute;n estoy leyendo, muy de a poco, porque quiero que me dure, a <strong>Kurt Vonnegut</strong>. Es un amor encontrado, &iquest;sab&eacute;s? Obviamente s&eacute; de su existencia desde siempre, pero era un autor que yo no pod&iacute;a leer. <strong>Pero de pronto, desde el a&ntilde;o pasado, fue un choque, un meteorito en mi vida. </strong>Ahora me voy de viaje y me voy a llevar <em>Madre noche</em>, una novela de &eacute;l que todav&iacute;a no le&iacute;. Cada libro que leo digo &ldquo;ay no, no queda tanto, que no se termine&rdquo; (risas).
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leila Guerriero,Libros,crónicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Sagasti: “La mirada poética se opone a la lógica de los algoritmos que nos digitan la vida para que seamos meros consumidores”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b47185ef-7999-4350-aec4-a986324b43ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Sagasti: “La mirada poética se opone a la lógica de los algoritmos que nos digitan la vida para que seamos meros consumidores”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor acaba de publicar “La realidad absoluta”, una serie de narraciones hipnóticas donde se cruzan el arte plástico, la fotografía, el cine y su encantador modo de encontrar nexos insospechados entre imágenes muy diversas. Su mirada sobre las redes sociales, los géneros de sus libros y la idea de autor en la literatura.</p><p class="subtitle">Entrevista - Martín Kohan: “La identidad argentina, como toda identidad, transcurre en crisis, entre lo que se levanta y se cae”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>En la oscuridad de la selva yace la realidad absoluta, sin metaf&iacute;sica ni amparo. Se trata de una realidad a tiro de piedra, la que ciertamente constituye el mundo y que nos reduce a la pura animalidad, es decir al presente crudo. El problema es que nuestra condici&oacute;n no nos permite alojarnos mucho tiempo all&iacute; sin comenzar a perder cordura&rdquo;</em> se lee en <em>La realidad absoluta </em>(Eterna Cadencia Editora, 2026), el reciente libro del escritor argentino <strong>Luis Sagasti</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adentrarse en esta publicaci&oacute;n ciertamente magn&eacute;tica, <strong>a la que el propio escritor ubica dentro de los libros de relatos aunque desconf&iacute;e de los g&eacute;neros literarios o se dedique siempre a tironear de ellos</strong>, es como ingresar a esa selva bastante presente en las p&aacute;ginas de <em>La realidad absoluta.</em> Porque la literatura de Sagasti es un territorio lleno de sorpresas que ofrece im&aacute;genes al parecer conocidas &ndash;o mejor, resonantes: en el universo de Sagasti las cosas siempre se parecen a otras cosas; las caras, los gestos, los cuadros transmigran&ndash; y al mismo tiempo reveladoras.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el autor de <em>Bellas artes</em>, <em>Maelstrom</em> y <em>Leyden Ltd</em>., entre much&iacute;simos otros, pone en funcionamiento <strong>su encantador modo de encontrar nexos insospechados y a la vez fascinantes en escenarios muy diversos</strong>. Tramados a partir de la figura de la esquirla &ndash;en <em>La realidad absoluta</em> se suceden tiempos, texturas, leyendas, escenarios, mientras persisten la inquietud alrededor de la infancia, las heridas que dej&oacute; de la &uacute;ltima dictadura militar en Argentina, la memoria, la p&eacute;rdida, el desquicio&ndash; en los textos se cruzan la pintura del franc&eacute;s <strong>Antoine Watteau</strong>, las fotos de <strong>Eduardo Longoni </strong>que exhiben una represi&oacute;n policial a las Madres de Plaza de Mayo, los proyectos desmesurados de <strong>Aby Warburg</strong>, la teor&iacute;a sobre la timidez de los &aacute;rboles, el cine de <strong>Werner Herzog</strong>, las novias en viaje de <strong>Pippa Bacca </strong>o las andanzas de un escritor fantasma.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La realidad absoluta, de Luis Sagasti.                            </span>
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        <strong>&ndash; En las p&aacute;ginas del libro se lee lo siguiente: &ldquo;El arte de cierta literatura consiste en lograr siempre una constelaci&oacute;n nueva usando las mismas estrellas&rdquo;. Quer&iacute;a arrancar por esto, por preguntarte en qu&eacute; constelaci&oacute;n pensabas cuando escrib&iacute;as </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, si es que pensabas en una puntual o si fue apareciendo a medida que escrib&iacute;as.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Todas las preguntas van a ser as&iacute; de dif&iacute;ciles? (risas). Lo que pienso es una pregunta sobre esto de la historia a contar. &iquest;Es lo que le sucede a una persona? &iquest;Lo que le pasa a un grupo? Pensado as&iacute; suena como algo muy acotado. Es como el famoso camino del h&eacute;roe. Me suena como a un esquema, a una estructura. Pero yo creo que con el tiempo, con la edad, uno ya no busca tramas. Salvo, ponele, en alg&uacute;n policial, cuando uno lee quiere ver c&oacute;mo resuelve el que lo escribi&oacute; determinado problema. <strong>Pero salvo en algo muy puntual, las tramas ya importan poco, me parece, por lo menos para mi gusto. Creo que la sorpresa en general viene por otro lado. </strong>Creo, tambi&eacute;n, que a uno le gusta sorprenderse en cualquier &aacute;mbito, sorprenderse para bien. Con las historias no ocurre muy a menudo, pero cada tanto alguien combina de manera distinta lo que siempre se cuenta y eso para m&iacute; es un gran motivo de felicidad. <strong>Entonces por ah&iacute; s&iacute;, encontrar una manera distinta de formar, de contar una historia, a m&iacute; me parece maravilloso. Si lo logro en lo que yo mismo cuento me llena de satisfacci&oacute;n</strong>. Hasta que alguien viene y me dice &ldquo;che, eso eso de la ballena blanca ya lo escribi&oacute; Melville&rdquo; (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Ya est&aacute; usado, ya est&aacute; tomado (risas). Entonces podemos decir que esa constelaci&oacute;n la vas encontrando en el hacer, no es que vos te propon&eacute;s una a priori.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No, claro, yo creo que las cosas siempre surgen haciendo. El otro d&iacute;a estaba mirando un documental sobre<strong> Gerhard Richter</strong>, el pintor alem&aacute;n abstracto. El tipo empieza como al azar a pintar la tela, pero ese azar lo va obligando a hacer cosas. Sin pretender compararnos con Richter, yo creo que nos puede suceder algo parecido. Vos ten&eacute;s una primera idea, te sale algo y a medida que vas escribiendo se va acotando el repertorio de posibilidades narrativas. Ah&iacute; vas formando, si se quiere, una historia o una peque&ntilde;a narraci&oacute;n. <strong>Pero nunca se me ocurri&oacute; a m&iacute; de entrada &ldquo;voy a escribir esto&rdquo;. Estas cosas nunca vienen en paquete.</strong> Por otro lado, a m&iacute; y creo que a muchos no pasa, las ideas primero se me presentan como algo nuboso. Como una niebla espesa que va bajando a tierra, para usar una imagen ya bastante usada. Es como algo plat&oacute;nico: yo vislumbro algo que no s&eacute; bien qu&eacute; es. Una serie de emociones o de, qu&eacute; s&eacute; yo, cosas que se contraponen. Ah&iacute; nada est&aacute; muy claro. Pero algunas de ellas a m&iacute; se me van clarificando a medida que voy escribiendo. <strong>Lo cual hace que el &eacute;xito de la faena sea bastante relativo</strong> (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo parecido le pasa al profesor de filosof&iacute;a que aparece en varios tramos de La realidad absoluta, esto de ir detr&aacute;s de algo un poco inasible pero no dejar de hacerlo. En el caso de &eacute;l, algo as&iacute; como una totalidad, un ser superior.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, en alg&uacute;n momento mientras escrib&iacute;a me empez&oacute; a aparecer el viejo. Y s&iacute;, una de las lecturas que se puede hacer de esos textos puede ir por el lado de ir tras un imposible, como el Quijote, &iquest;no? <strong>La faena que se propone es bastante rid&iacute;cula pero tambi&eacute;n es de las que valen la pena. O sea, construir o restaurar totalidades.</strong> Pero, por supuesto, el fracaso es el &uacute;nico destino. A m&iacute; esa historia me gusta mucho. Me gusta mucho porque es muy l&uacute;dica, por un lado. Un poco absurda, tambi&eacute;n. Pero la idea era esa, <strong>decir &ldquo;bueno, tratemos de restaurar algo que ya se ha perdido&rdquo;</strong>. Y tiene que ser obviamente un viejo ante la indolencia de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; S&iacute;, es un viejo pero tiene algo medio ani&ntilde;ado. En alg&uacute;n momento, de hecho, lo acompa&ntilde;a un ni&ntilde;o y est&aacute; al cuidado de una mujer que tambi&eacute;n podr&iacute;a verse como una especie de ni&ntilde;era aunque sea un tipo grande. Da la impresi&oacute;n de que siempre est&aacute;s volviendo a la infancia, a pensarla, a narrarla. Pasaba ya en tu libro </strong><em><strong>Bellas artes</strong></em><strong> y en este tambi&eacute;n hay varias escenas alrededor de la infancia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo creo que la infancia tiene que ser nuestro destino, pero sin la inocencia. No podemos regresar limpios a ella. Pero s&iacute; lo que me atrae de ella es la plenitud, el abandono de uno como ni&ntilde;o ante las cosas que est&aacute; haciendo. <strong>Mar&iacute;a Negroni dec&iacute;a que la poes&iacute;a era la continuaci&oacute;n de la infancia por otros medios, lo cual es muy cierto. En lo personal yo tuve una infancia maravillosa. Tal vez todo el mundo vivi&oacute; una infancia as&iacute;, pero yo recuerdo la intensidad con que hac&iacute;a las cosas, con que dibujaba.</strong> Tambi&eacute;n el entusiasmo que yo pon&iacute;a que me dur&oacute; bastante. &iexcl;Me dur&oacute; toda la infancia! (risas). No es que despu&eacute;s se apaga sino que sencillamente adquiere otros matices. En la adultez todo es un poco distinto, ya uno entra en el plano de lo tr&aacute;gico. Pero mi infancia fue una infancia muy linda. No la extra&ntilde;o en absoluto, pero me gusta la idea de repente de recuperar precisamente la intensidad con que uno viv&iacute;a, con que uno aprehend&iacute;a el mundo. Y m&aacute;s hoy, en estos tiempos, en donde sencillamente y no descubro nada con esto, somos pura mercanc&iacute;a. Hoy nuestros deseos est&aacute;n de alguna forma suscriptos a un algoritmo. <strong>Tampoco quiero decir que la infancia de un chico de hoy no tenga la intensidad que tuvo la m&iacute;a, para nada. Pero creo que algunas cosas transcurren actualmente de manera espantosa, porque toda esta vida algor&iacute;tmica te quita creatividad. </strong>Por eso pienso en esa infancia donde el tiempo no pasa, donde todo es posible, hay que hacer un intento absurdo por recuperarla. Y la literatura a m&iacute; me sirve para eso, o al menos intento que me sirva para eso. Pero yo creo que aparece tanto el tema de la infancia en lo que escribo. Pero sin un atisbo de nostalgia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La infancia tiene que ser nuestro destino, pero sin la inocencia. No podemos regresar limpios a ella. Pero sí lo que me atrae de ella es la plenitud, el abandono de uno como niño ante las cosas que está haciendo. María Negroni decía que la poesía era la continuación de la infancia por otros medios, lo cual es muy cierto.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Como ocurr&iacute;a en tus libros anteriores, ac&aacute; recuper&aacute;s escenas, im&aacute;genes, personajes, historias de distintas procedencias. De la pel&iacute;cula </strong><em><strong>Apocalipsis Now</strong></em><strong> al origen de los cien metros llanos, las fotos de Eduardo Longoni o las novias en viaje de Pippa Bacca. &iquest;Vas acopiando esas im&aacute;genes? &iquest;Las vas registrando de alguna manera hasta unirlas y que eso arme un relato?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Para la mayor&iacute;a de las cosas que escribo, la informaci&oacute;n no es algo que yo saque de internet. En internet b&aacute;sicamente corroboro cosas, pero no es que las saque de ah&iacute;. Eso por un lado. En segundo lugar, tengo una extraordinaria memoria para la estupidez absoluta (risas). Por ah&iacute; no recuerdo cosas importantes como, no s&eacute;, c&oacute;mo se hacen los cambios del auto, pero s&iacute; recuerdo cosas est&uacute;pidas porque tengo mucha memoria visual. De nuevo, por ah&iacute; esto le pasa a todo el mundo, pero a m&iacute; adem&aacute;s se me suma que tengo un gran poder de asociar cosas. Toda la vida tuve esto de empezar a vincular una cosa con otra. <strong>Me sale naturalmente. Por supuesto que esos v&iacute;nculos no necesariamente tienen valor literario y a veces los intento y veo que estoy forzando el asunto o que es demasiado metaf&oacute;rico o lo que fuera. Pero me nace eso.</strong> Algunas cosas resuenan f&aacute;ciles como esta pel&iacute;cula,<em> Apocalipsis Now </em>o <em>Aguirre, la ira de Dios</em>, o <em>Fitzcarraldo</em>, los elementos de contacto est&aacute;n ah&iacute;. Supongo que incluso alguien ya ha escrito sobre eso. Pero encontrar estas cosas como encuentro entre algo de Rodolfo Walsh con <em>El nadador</em> de John Cheever, no s&eacute; bien, me sale. Las asociaciones me vienen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong> de hecho hac&eacute;s referencia a esta suerte de transmigraci&oacute;n de im&aacute;genes, de im&aacute;genes que vienen de otras previas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. Vos sab&eacute;s que yo tengo un archivo con im&aacute;genes que se parecen unas a otras. M&aacute;s all&aacute; de cierta memoria visual que evidentemente tengo, <strong>yo fui educado con estos libros que se llaman </strong><em><strong>Pinoteca de los genios</strong></em><strong>, la tengo siempre a mano</strong>. Se compraba en los kioscos, creo que una vez por semana, mi viejo la compraba. Desde chico la miraba todo el tiempo, a m&iacute; me fascinaba la pintura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Es curioso eso tambi&eacute;n, del artefacto literario que arm&aacute;s: todo el imaginario viene de fuentes concretas, de im&aacute;genes de pel&iacute;culas existentes, de obras de arte concretas de otros, de artistas o te&oacute;ricos reales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, no hay ficci&oacute;n. O, mejor dicho, la ficci&oacute;n yo la puedo poner en una circunstancia, en una peque&ntilde;a historia, o en la escenograf&iacute;a de lo que cuento. Puedo poner nieve, qu&eacute; s&eacute; yo, para que cierre la historia mientras est&aacute; nevando por ejemplo. Pero la historia es cierta. Por ejemplo, cada locura de <strong>Aby Warburg </strong>es real, el tipo estaba chiflado en serio. Parece que es una joda m&iacute;a, pero no.
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                Luis Sagasti nació y vive en Bahía Blanca, donde además de escribir trabaja como docente.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo que me daba curiosidad es c&oacute;mo nombr&aacute;s a este libro. Est&aacute; claro que si se recorre tu obra una podr&iacute;a decir que de alguna manera se va perdiendo el sentido de g&eacute;nero. Al principio podr&iacute;amos marcar que tal cosa es una novela y tal otra un ensayo, pero despu&eacute;s no parece tan n&iacute;tida esa divisi&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Dir&iacute;a que es narrativa contempor&aacute;nea. <strong>Son m&aacute;s relatos que otra cosa. Todos est&aacute;n unidos, pero no tienen tanta cohesi&oacute;n, si se quiere, como</strong><em><strong> Lenguas vivas </strong></em>y los anteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te dej&oacute; de importar pensar en t&eacute;rminos de g&eacute;nero literario? &iquest;Qu&eacute; te pasa con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Bueno, varias cosas pueden pasar. Por un lado, no hay nada, es puro invento, es puro fluir. Creo que deber&iacute;amos escribir as&iacute; tambi&eacute;n. <strong>&iquest;Por qu&eacute; conservar con plenitud los g&eacute;neros? Me parece que lo que sale es lo que hay. A m&iacute; no me sale algo as&iacute; como un g&eacute;nero determinado. Tal vez s&iacute; en mis primeras novelas. Pero luego, digamos, lo que va saliendo es lo que yo respiro. </strong>Y esa respiraci&oacute;n tambi&eacute;n se manifiesta en mi forma de dar clases. Eso a veces sorprende a los alumnos. Pero, <strong>en cualquier caso, esto tambi&eacute;n es una forma de ser contempor&aacute;neos. No es que lo hago a prop&oacute;sito o que me lo propongo y tampoco soy el &uacute;nico.</strong>&nbsp;El otro d&iacute;a hablaba con (Benjamin) Labatut y me dec&iacute;a &ldquo;no s&eacute; si te pasa, yo no puedo leer m&aacute;s novelas, una novela de 400 p&aacute;ginas&rdquo;. Algo de eso hay. Tiene que ser una genialidad. O puedo leer un cl&aacute;sico, por supuesto. Pero algo nuevo, en esa extensi&oacute;n y en ese g&eacute;nero, me cuesta. Puedo leer 300 p&aacute;ginas, 400 p&aacute;ginas de la trilog&iacute;a de <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong>, porque yo a veces agarro ese tipo de libros de cualquier lado. Leo 30 p&aacute;ginas, los cierro y agarro otras 30 p&aacute;ginas en otro lado. Adem&aacute;s hay otra cosa, uno de alg&uacute;n modo transcurre fragmentariamente. Est&aacute;s viendo una serie en Netflix que te gusta, pero por alg&uacute;n motivo la dej&aacute;s de ver y despu&eacute;s no la retom&aacute;s, agarr&aacute;s otra. A m&iacute; me pasa eso, cuando una serie o una novela que estoy leyendo me dio lo que creo que me ten&iacute;a que dar, la dejo. Y antes era &ldquo;no, c&oacute;mo no voy a terminar <em>Guerra y paz</em>&rdquo;. Pero en lo que yo hago no es un plan adrede. No, sale as&iacute;. <strong>A veces se me ocurren ideas para novelas pero las termino desdibujando en estos textos. Me gustar&iacute;a a veces d&aacute;rselas a alguien</strong> (risas).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Por qué conservar con plenitud los géneros? Me parece que lo que sale es lo que hay. A mí no me sale algo así como un género determinado. Tal vez sí en mis primeras novelas. Pero luego, digamos, lo que va saliendo es lo que yo respiro.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Bueno, en uno de los textos aparece la figura del escritor fantasma y tambi&eacute;n se pone en cuesti&oacute;n este asunto de las ideas y de qui&eacute;nes son o qu&eacute; es un autor. &iquest;Quer&iacute;as problematizar esto de alg&uacute;n modo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, igual dejame pensar un poco. Por un lado, algunos dicen &ldquo;ideas tenemos todos, lo verdaderamente dif&iacute;cil es llevarlas a cabo&rdquo;. Tambi&eacute;n puede ser al rev&eacute;s, alguien que tiene grandes ideas pero no tiene c&oacute;mo llevarlas a cabo. Y a veces llevar a cabo una gran idea es bastante simple. El clavo. O la aguja, todos esos dispositivos que no pueden mejorarse, que nacen &iacute;ntegros. <strong>No muchas cosas nacen &iacute;ntegras, &iquest;no? Entonces s&iacute;, vos ten&eacute;s una idea, se te ocurre algo que ya es pr&iacute;stino de entrada, eso sucede muy pocas veces. Entonces, como pasa muy poco, s&iacute; tiene mucho valor.</strong> Por otro lado, una idea puede ser banal, por ejemplo la de ese relato: un escritor fantasma le roba a un escritor una determinada idea. Bueno, s&iacute;. &iquest;Pero qu&eacute; hacemos con eso? Se puede hacer una estupidez, como hice yo. O se puede hacer una cosa seria. O, bueno, se puede pensar en un capit&aacute;n que se volvi&oacute; loco y quiere cazar una ballena blanca. Despu&eacute;s ten&eacute;s que escribirlo. Igual es un tema en el que me quedo pensando en el tema de la autor&iacute;a. Ah&iacute; se juega otra cosa. Yo he le&iacute;do a algunos cuyo fin es desaparecer como autores. Es decir, escribir de tal forma que lo que hicieron sea an&oacute;nimo. Esta idea de que lo que importa es lo que se est&aacute; diciendo, que no se vea ning&uacute;n rasgo de estilo. Es muy complejo hacer eso, pero no est&aacute; mal eso de desaparecer un rato (risas). <strong>Por otro lado, tambi&eacute;n me parece que todos queremos tener una voz. No una voz en el sentido de que le&eacute;s dos renglones y sab&eacute;s qui&eacute;n es, eso pasa con muy poca gente. Borges. </strong>En cualquier caso, creo que uno debe proponerse no ser el autor, sino ser sincero con lo que tiene que decir, con las formas, con los materiales que tiene a su disposici&oacute;n. Solamente eso es lo que vale. Vos ah&iacute; constru&iacute;s de alguna forma una suerte de verdad. Luego, si tu voz desaparece en la lengua, si tu voz se alza como algo claro y distinto respecto del resto es algo que no te tiene que importar. <strong>De alguna forma, me parece que hay algo medio zen al respecto. Como pasa con las personas simp&aacute;ticas: nunca saben que lo son. Entonces obran con simpat&iacute;a y son maravillosos.</strong> El ejemplo claro es un nene de tres a&ntilde;os naturalmente simp&aacute;tico, de esos que ante cada cosa que hacen todos lo aplaudimos. El hermano de cinco, de seis, celoso, lo imita. Y por una cuesti&oacute;n de piedad tambi&eacute;n aplaudimos, pero es un salame. Entonces ocurre eso: si vos quer&eacute;s ser enf&aacute;ticamente un autor termin&aacute;s siendo como ese nene de cinco a&ntilde;os que imita al de tres. Yo creo que uno deber&iacute;a ser lo m&aacute;s espont&aacute;neo dentro de lo que puede. Ah&iacute; vas a atraer las palabras que ten&eacute;s que atraer y despu&eacute;s vendr&aacute;n las otras, las historias, las pinturas, los sonidos. <strong>Pero yo creo que, a diferencia de otras artes, en la literatura esos desarrollos aparecen de m&aacute;s grande. Salvo alg&uacute;n Rimbaud y alg&uacute;n otro, no hay grandes genios de 18 a&ntilde;os en la literatura.</strong> La experiencia vital te da cierta sabidur&iacute;a y tambi&eacute;n muchas lecturas. Y leer demora, formarte como escritor demora. Entonces la genialidad es dif&iacute;cil que aparezca de muy joven. Pero, ya a cierta edad, si lo &uacute;nico que te plante&aacute;s es &ldquo;soy esta voz&rdquo;, sos un papa frita. Eso tiene que surgir espont&aacute;neamente. Y si no surge, no surge.&nbsp;
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                Bellas artes, otro de los libros inclasificables y magnéticos de Sagasti.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; </strong><em><strong>&ldquo;En nuestro ADN confluyen ambas energ&iacute;as, poes&iacute;a y capitalismo, pero siempre una predomina sobre la otra&rdquo;</strong></em><strong>, se lee en uno de los textos de La realidad absoluta. &iquest;Por qu&eacute; quisiste exponer esta suerte de convivencia?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Primero porque creo que es as&iacute;. Y, en segundo lugar, por la situaci&oacute;n que est&aacute; viviendo el planeta, <strong>y en particular la Argentina, que est&aacute; gobernada por una manga de frikis que parecen personajes sacados de </strong><em><strong>Titanes en el ring</strong></em>. O sea, no puede ser cierto todo esto (risas). Estamos en una situaci&oacute;n en donde los algoritmos nos digitan los deseos, las b&uacute;squedas. De alguna forma tambi&eacute;n terminan delineando los confines de parte de nuestra personalidad. B&aacute;sicamente estamos programados para ser objetos consumidores y de consumo. Frente a eso, frente a una mirada que solamente busca la utilidad de las cosas, se opone la mirada po&eacute;tica, la mirada po&eacute;tica que aprecia la cosa en s&iacute;. La mirada po&eacute;tica se opone a la l&oacute;gica de los algoritmos que nos digitan la vida para que seamos meros consumidores porque se detiene o es captada por la potencia de la singularidad de las cosas. La poes&iacute;a es la que te instala en un presente, que es el presente de los ni&ntilde;os. Por ejemplo, vos pod&eacute;s mirar una casa y verla como la casa en s&iacute;, como arquitectura. Apreciar la arquitectura. O mirar el terreno. Decir &ldquo;el terreno tiene 10x40, lo tiramos a la mierda, hacemos un edificio&rdquo;. Para m&iacute; la actitud po&eacute;tica es aquella que te permite la apreciaci&oacute;n de la cosa en s&iacute;. <strong>No digo que uno tiene que vivir de esa forma todo el tiempo porque es invivible. </strong>Pero hay que estar la mayor cantidad de veces posible frente a lo real. Uno sabe que vive en una sociedad capitalista y hace cosas. Pero estar&iacute;a bueno que prevalezca m&aacute;s esa mirada que en el plano humano te lleva a mirar a la persona como pr&oacute;jimo, para decirlo en t&eacute;rminos cristianos. El pr&oacute;ximo es el pr&oacute;jimo. Es decir, que vale en s&iacute; mismo. Y no que valga porque pertenece a un colectivo mayor. No digo que mirar as&iacute; va a salvar el mundo, pero por ah&iacute; puede hacer de esto un lugar un poquito m&aacute;s habitable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong> aparece una referencia a las redes sociales, donde se dice que proponen algo as&iacute; como una correcci&oacute;n pol&iacute;tica asfixiante que recuerda al hex&aacute;gono de los panales. &iquest;Te interesan las redes? &iquest;Circul&aacute;s por ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Un poco, sobre todo en Facebook, aunque los pibes te dicen que eso es de viejo choto (risas). Pero es un espacio para gente que escribe mucho, para gente con la que pod&eacute;s debatir. <strong>Es como un caf&eacute;. Es un caf&eacute;, ni malo ni bueno. En un caf&eacute;, tambi&eacute;n, depende con qui&eacute;n te encontr&aacute;s. En mi experiencia, la gente con la que yo interact&uacute;o en Facebook es muy interesante</strong>. Obviamente tambi&eacute;n ten&eacute;s gente que pone cosas banales, todos podemos caer en eso tambi&eacute;n. A Instagram lo uso un poco menos. Deber&iacute;a aprender a usarlo mejor para, nada, divulgar lo que uno hace, pero me cuesta m&aacute;s. Y X, o Twitter, no tengo. Me parece un lugar, hasta donde s&eacute;, de mucha violencia, mucha estupidez. No me interesa en lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Adem&aacute;s es muy limitado en los caracteres. Salvo que seas versado en haiku, &iexcl;dejame de joder! (risas).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos programados para ser objetos consumidores y de consumo. Frente a eso, frente a una mirada que solamente busca la utilidad de las cosas, se opone la mirada poética.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El tema es que para muchas personas el universo virtual se ha convertido, para citar el t&iacute;tulo de tu libro, en la realidad absoluta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Es que s&iacute;, es la realidad. Por eso yo creo que u<strong>n visionario de todo esto es Borges</strong>. Es una realidad de un dios ficticio que inventa este magnate yanqui y termina colonizando el mundo. Todo porque a unos nerds de Harvard quieren conectarse con no s&eacute; qu&eacute; y terminan modificando la vida real tuya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y esto te asusta? &iquest;Te interesa para narrarlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me interesa narrativamente pero yo creo que ya est&aacute;, ya hay dos cuentos que hablan de eso. Por algo Borges le publica <em>Casa tomada</em> a (Julio) Cort&aacute;zar. Si uno se pone a pensar, <em>Casa tomada</em>, de Cort&aacute;zar y <em>Tl&ouml;n</em>, <em>Uqbar, Orbis Tertius</em>, de Borges, plantean cosas parecidas, una realidad que va ocupando el mundo, va ocupando una casa hasta que los tipos se tienen que ir. Una realidad que es virtual en <em>Casa tomada </em>porque nunca ves nada. En el otro, Borges termina encerrado tambi&eacute;n, en un hotel, &eacute;l traduciendo no s&eacute; a qui&eacute;n. <strong>Creo que esos dos cuentos, no digo que agotan el tema pero son met&aacute;foras extraordinarias.</strong> Habr&iacute;a que esmerarse much&iacute;simo para hacer una nueva constelaci&oacute;n con esas estrellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes hablabas del gobierno de Javier Milei. En estos tiempos dif&iacute;ciles, de crisis econ&oacute;mica y noticias siempre abrumadoras, &iquest;est&aacute;s pudiendo escribir? &iquest;Te cuesta m&aacute;s? &iquest;C&oacute;mo transit&aacute;s estos d&iacute;as? </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; me estimula. Y ojo que no es que yo escribo sobre la realidad circundante. Pero, por ejemplo, en lo que estuve haciendo ahora aparece esto de los grados del capitalismo y la poes&iacute;a y ahora sigo m&aacute;s o menos por ese lado.<strong> Es una modest&iacute;sima respuesta interior frente a una realidad que se torna absolutamente incomprensible. Incomprensible, no en el sentido te&oacute;rico, si no, dir&iacute;a, en un sentido emocional.</strong> Uno puede entender te&oacute;ricamente por qu&eacute; ocurren estas cosas, lo pod&eacute;s explicar. Ahora, emocionalmente me parece inconcebible que un tipo como Milei sea nuestro presidente. No porque sea liberal, para nada. Pero que un tipo con estos serios problemas mentales gobierne nuestro pa&iacute;s, m&aacute;s all&aacute; de incre&iacute;ble, es absolutamente vergonzoso. <strong>Basta ver cuando se encuentra con (Donald) Trump. La cara de Milei es la cara de un fan, no es la cara de un presidente. Eso a m&iacute; me da verg&uuml;enza como argentino.</strong> Un presidente es un presidente y habla de igual a igual aunque seas el presidente de Dock Sud. Todo esto por un lado me enoja, me entristece, me preocupa b&aacute;sicamente porque tengo dos hijos. Pero no me impide trabajar, al contrario, me estimula mucho. Puedo decir &ldquo;pero la puta madre&rdquo; cuando veo las noticias, pero igual escribo. <strong>Qu&eacute; s&eacute; yo, hay gente que ha escrito libros en un campo de concentraci&oacute;n. A la vez veo a este mu&ntilde;eco, la hermana, Adorni, Benegas Lynch y pienso &ldquo;&iexcl;un tipo que habla con el perro muerto!, no puede ser!&rdquo;</strong>. Es una mala novela de Aira. B&aacute;sicamente si alguien escribe esto en un libro dec&iacute;s &ldquo;che, no, baj&aacute; un poco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 03:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Formas de despertar, el cine de Rosario Bléfari]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-despertar-cine-rosario-blefari_129_12987148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c58bfba-c3c0-431b-8e93-a883832078fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Formas de despertar, el cine de Rosario Bléfari"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Las series de febrero, zombies en Uruguay</p></div><p class="article-text">
        <em>Ya despi&eacute;rtate nena, sube al rayo al fin/Y as&iacute; ver&aacute;s lo bueno y dulce que es amar.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        <em>Ya despi&eacute;rtate rayo, sube a la nena/Y as&iacute; ver&aacute;s lo triste y dulce que es vivir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Despi&eacute;rtate nena</em> - <strong>Pescado Rabioso</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;He contado los d&iacute;as. Hoy es mi dieciocho de noviembre #122. Me he alejado mucho del diecisiete y no s&eacute; si alguna vez ver&eacute; el diecinueve. Sin embargo, el dieciocho vuelve una y otra vez&rdquo;</em>. La que escribe es Tara Selter, protagonista de <em>El volumen del tiempo</em> (Anagrama, 2025),&nbsp;una saga de libros que me acompa&ntilde;a en estos d&iacute;as (me atormenta, en realidad, me atrapa y me abisma a la vez; desesperante).<strong> Tara y su marido Thomas son libreros anticuarios. Ella est&aacute; de viaje por trabajo, lejos de su casa y de su esposo.</strong> Despu&eacute;s de una jornada habitual de recorrida por librer&iacute;as y locales de antig&uuml;edades se instala en una habitaci&oacute;n del hotel en el que suele hospedarse cada vez que hace este tipo de viajes. Habla con Thomas por tel&eacute;fono, hacen el <em>racconto</em> t&iacute;pico de sus jornadas (&iquest;qu&eacute; vino primero: las rutinas o el impulso por revisarlas y narrarlas? <strong>&iquest;no es ese repaso &ndash;esa conversaci&oacute;n entre minucias y escenas previsibles&ndash; lo que cimenta el pulso vital de varias parejas, entre un pu&ntilde;ado de ritos?</strong> &iquest;convivir no se parece mucho a relatar, a vivir para contarle al otro?). Lo que pasa es que Tara se va a dormir y al despertar, lejos de amanecer en un nuevo d&iacute;a, se tropieza con el mismo 18 de noviembre que cre&iacute;a haber dejado atr&aacute;s. Ese bucle temporal que solo Tara nota <strong>&ndash;m&aacute;s que una pausa, lo que percibe es una dislocaci&oacute;n del tiempo, una realidad cada vez m&aacute;s enrarecida&ndash;</strong> es el nudo de una serie alucinante de novelas (son siete en total) de la escritora danesa <strong>Solvej Balle</strong>. Pero no hay grandilocuencias, ni explicaciones estruendosas, ni teor&iacute;as conspirativas en la escritura y en la historia de Balle. Lo que aparece &ndash;y lo que la hace singular, perturbadora, magn&eacute;tica&ndash; es una forma susurrada que eligi&oacute; para poner en palabras el transcurrir de una vida que, como todas, en alg&uacute;n momento se vuelve extra&ntilde;a. <strong>Ah&iacute; donde otros hubieran desplegado parafernalia un poco chillona, Balle ofrece una escucha</strong> (de hecho los libros est&aacute;n plagados de descripciones de sonidos muy acertadas), una percepci&oacute;n del volumen del tiempo: lo que &eacute;l hace de nosotros, lo que hacemos nosotros con &eacute;l. Un gesto simple: narrando lo que hace la protagonista una y otra vez con ese 18 de noviembre (a veces Tara decide irse a dormir a escondidas al cuarto de invitados de su casa para no alterar la rutina de Thomas, a veces prefiere aparecer y revelarle este bucle temporal a su marido hasta que vuelve a amanecer y &eacute;l, claro, despierta una vez m&aacute;s, vuelve a ser 18 de noviembre y no tiene registro de lo que le cont&oacute; su esposa; a veces ella duerme en otra casa o en otra ciudad o en el mismo hotel de siempre), la autora pareciera preguntarse de qu&eacute; est&aacute;n hechos los d&iacute;as, las vidas, los amores. <strong>Cu&aacute;nto de ese vaiv&eacute;n entre la repetici&oacute;n y lo extraordinario nos constituye, nos inhibe, nos enciende o nos enrarece cada vez que nos despertamos</strong>.
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                    alt="La novela &quot;El volumen del tiempo&quot;, de la escritora danesa Solvej Balle."
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                La novela &quot;El volumen del tiempo&quot;, de la escritora danesa Solvej Balle.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> En casa seguimos el ritual de cada verano: cuando el d&iacute;a se va apagando, en lugar de las noticias o alguna novedad de las plataformas, hacemos una pausa temporal y miramos pel&iacute;culas que tienen varios a&ntilde;os. El 2 de febrero toc&oacute;, para hacerle honor a la fecha y porque es una de mis favoritas de todos los tiempos, <em>Groundhog Day</em>, <em>El d&iacute;a de la marmota</em> o &ndash;en la traducci&oacute;n que m&aacute;s me gusta&ndash; <em>Hechizo del tiempo</em>. <strong>Ah&iacute; el que se despierta una y otra vez en un d&iacute;a que no para de volver es el meteor&oacute;logo Phil Connors (un Bill Murray espl&eacute;ndido). </strong>Ah&iacute; el &uacute;nico que nota la dislocaci&oacute;n es este hombre sulf&uacute;rico, engre&iacute;do, gru&ntilde;&oacute;n. Un tipo que mientras intenta dilucidar qu&eacute; pasa, por qu&eacute; se despierta una y otra vez en esa habitaci&oacute;n de hotel y en ese pueblo ins&oacute;lito que desprecia, <strong>empieza a notar que se siente cada vez m&aacute;s atra&iacute;do por Rita, su compa&ntilde;era de trabajo (una Andie MacDowell radiante)</strong>. Como Solvej Balle en <em>El volumen del tiempo</em>, lo que me fascina de <strong>Harold Remis</strong> &ndash;que dirige y es coautor de la pel&iacute;cula&ndash; es que tambi&eacute;n elige posarse en los d&iacute;as recurrentes de Phil, en su repetici&oacute;n y tambi&eacute;n en su singularidad. En todo eso que &eacute;l se propone hacer para ganar el coraz&oacute;n de Rita y de lo que ella no tiene registro porque vuelve a despertar una y otra vez en el d&iacute;a de la marmota sin consciencia del bucle temporal (de paso: vale para Tara de <em>El volumen del tiempo</em> cuando observa a Thomas y sabe que est&aacute; cerca y a la vez en otra coordenada temporal, vale para los protagonistas de <em>Hechizo del tiempo</em>, vale para todos los mortales: <strong>no hay sincron&iacute;a posible para los enamorados; no hay amor sin destiempo</strong>). D&oacute;nde est&aacute; la rareza, entonces, parecer&iacute;a plantearnos la pel&iacute;cula de Remis. &iquest;En ese d&iacute;a extraordinario que vuelve una y otra vez? <strong>&iquest;En la posibilidad ins&oacute;lita de enamorarnos de alguien o de que alguien se enamore de nosotros?</strong> &iquest;En la manera siempre arrasadora que encuentra el amor para hacernos despertar?
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        <strong>Tres.</strong> <em>&ldquo;Despertar: Modos diversos bajo los cuales el sujeto amoroso se vuelve a encontrar, al despertar, situado por la inquietud de su pasi&oacute;n&rdquo;</em>, anota <strong>Roland Barthes</strong> entre sus <strong>Fragmentos de un discurso amoroso</strong>. Y unas p&aacute;ginas despu&eacute;s, apunta: &ldquo;<em>A veces, en el instante de un rel&aacute;mpago, me despierto y revierto mi ca&iacute;da. A fuerza de esperar con angustia en la habitaci&oacute;n de un hotel desconocido, en el extranjeros, lejos de todo mi peque&ntilde;o mundo habitual, de repente brota en m&iacute; una frase potente: &rdquo;</em>Pero &iquest;qu&eacute; demonios hago all&iacute;?<em> Es el amor lo que parece entonces </em>desreal<em>&ldquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> Sigo firme con <em>El volumen del tiempo</em>, como todas las ma&ntilde;anas bien temprano; de a poco empiezo a sentir que la repetici&oacute;n en los d&iacute;as de Tara se parece un poco a la m&iacute;a. Subrayo: <em>&ldquo;Ahora me resulta chocante que alguien pueda inquietarse tanto ante lo inveros&iacute;mil, cuando sabemos que toda nuestra existencia descansa sobre hechos extraordinarios e improbables coincidencias. Que si estamos aqu&iacute; se debe &uacute;nicamente a dichas rarezas: que haya seres humanos en este que llamamos nuestro planeta, que podamos movernos por una esfera que gira en el espacio sideral (...). Llevamos en nosotros lo impensable todo el tiempo. Ya ha sucedido: somos inveros&iacute;miles, procedemos de una nube de incre&iacute;bles coincidencias&rdquo;</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Cinco.</strong> Vemos en casa otra pel&iacute;cula de tiempo dislocado en otro atardecer de este verano tambi&eacute;n enrarecido. <strong>Medio desflecada, pero eficaz en esta idea de detener un poco el frenes&iacute; de los d&iacute;as. </strong>Se llama <em>Cuesti&oacute;n de tiempo</em> (<em>About Time </em>en el original, la dirige el brit&aacute;nico <strong>Richard Curtis</strong>, guionista de <em>Notting Hill</em>, <em>Cuatro bodas y un funeral</em> y <em>The Boat That Rocked</em>) y la subieron hace poquito a HBO en una selecci&oacute;n de pel&iacute;culas por el D&iacute;a de los enamorados que se celebra esta semana. <strong>El protagonista es Tim, un veintea&ntilde;ero que se despierta una ma&ntilde;ana despu&eacute;s de la fiesta de a&ntilde;o nuevo con resaca. </strong>Su padre quiere hablar con &eacute;l para revelarle un secreto: algunos miembros de su familia tienen el superpoder de detener el tiempo, viajar hacia atr&aacute;s y modificar alg&uacute;n episodio de sus vidas que no les gust&oacute; o que no sali&oacute; como esperaban. <strong>Tim decide que lo va a usar exclusivamente &ldquo;para el amor&rdquo;.</strong> Su vida amorosa, entonces, tendr&aacute; esa ventaja deportiva: podr&aacute; frenar si mete la pata ante una chica que le gusta, volver a empezar o revivir alguna situaci&oacute;n haciendo las cosas supuestamente mejor. Sin embargo, aunque en alg&uacute;n momento haya pensado que su habilidad le iba a dar alg&uacute;n tipo de calma, la vida se encargar&aacute; de mostrarle que el amor sucede &ndash;o no&ndash; m&aacute;s all&aacute; de cualquier superpoder y que en el terreno amoroso no hay serenidad posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seis. </strong>Me levanto, sigo mi recorrido de todas las ma&ntilde;anas. Los mismos sonidos de ayer, los de una ciudad que apenas se despereza: la persiana de los vecinos de enfrente que cruje cuando la levantan; el perro de al lado que insiste en ladrar cuando faltan pocos minutos para las 6, el <em>tum tum</em> del ascensor del edificio. <strong>Una vez m&aacute;s me reencuentro con el 18 de noviembre de Tara, con el volumen de su tiempo</strong>. Leo: <em>&ldquo;Ignoro lo que ocurre. Si el tiempo se extingue por la noche, el pasado y el futuro desaparecen durante el sue&ntilde;o y no vuelven a ser convocados hasta el despertar. O si las palabras se suprimen y entonces las cosas solo poseen contornos. Quiz&aacute; sea el lenguaje el que se clausura, de modo que nos despertamos sin palabras, o &uacute;nicamente con aquellas referidas a lo m&aacute;s pr&oacute;ximo: ma&ntilde;ana, ahora, aqu&iacute;, despierto, luz. A lo mejor despertamos sin frases. O con las frases m&aacute;s sencillas que se puedan formar mientras estamos despertando. Es por la ma&ntilde;ana. Esto es un d&iacute;a. Me he despertado&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un nuevo despertar, con sus repeticiones y sus ritos, en un d&iacute;a <em>nuevo-no-tan-nuevo</em> y tambi&eacute;n extraordinario, llega <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros del mes. </strong>Despu&eacute;s de un enero de pausa en el mundo del libro, las editoriales volvieron con varios t&iacute;tulos nuevos y tambi&eacute;n con reediciones de algunos textos que en su momento circularon con gran potencia. <strong>Algunos de estos libros vienen de la mano de autores y autoras como Leila Guerriero, Luis Sagasti, Osvaldo Bayer, Agatha Christie, Ricardo Strafacce, Cynthia Rimsky y Fernanda Tr&iacute;as, entre muchos otros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/series-febrero-zombies-uruguay_129_12966872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya les cont&eacute; la semana pasada</a>  que arranqu&eacute; con <em>La realidad absoluta</em> de<strong> Luis Sagasti</strong> y que me tuvo alucinada varios d&iacute;as (en breve les cuento m&aacute;s sobre &eacute;l y sobre el libro porque lo entrevist&eacute; hace unas horas). <strong>Ahora voy, de a poco, siguiendo los pasos de Agatha Christie mientras leo su autobiograf&iacute;a</strong> y me anot&eacute; para seguir con <em>Ret&oacute;rica</em>, del acad&eacute;mico noruego&nbsp;<strong>B&aring;rd Borch Michalsen</strong> publicado por Godot. De &eacute;l le&iacute; hace algunos a&ntilde;os el interesant&iacute;simo ensayo<em> Signos de civilizaci&oacute;n. C&oacute;mo la puntuaci&oacute;n cambi&oacute; la historia</em> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/signos-puntuacion-cambiaron-historia-humanidad_1_8719835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s, por ac&aacute;</a>) y pude entrevistarlo en 2022, cuando visit&oacute; Buenos Aires (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=DQbKrQFm_5I" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s, por ac&aacute;</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luis Sagasti, Leila Guerriero, Cynthia Rimsky, Agatha Christie y Osvaldo Bayer, entre las novedades editoriales destacadas de febrero.                            </span>
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        Anoto algo importante: despu&eacute;s de estar agotado mucho tiempo, este mes vuelve a las librer&iacute;as locales de la mano del sello Blatt &amp; R&iacute;os la novela&nbsp;<em>La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires</em>, de <strong>Ricardo Strafacce</strong>. Es uno de los libros que m&aacute;s me hizo re&iacute;r en la vida y en estos d&iacute;as dif&iacute;ciles, con pocos motivos para la risa, creo que voy a volver a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay mucho m&aacute;s, <strong>de la mano de autores y autoras como Cynthia Rimsky, Leila Guerriero, Fernanda Tr&iacute;as, Brian Eno, Liliana Villanueva y Osvaldo Bayer</strong>, entre much&iacute;simos otros, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pueden ver por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Salió una nueva edición de &quot;La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires&quot;, de Ricardo Strafacce"
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                Salió una nueva edición de &quot;La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires&quot;, de Ricardo Strafacce                            </span>
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        <strong>El repaso con los libros destacados de febrero </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer ac&aacute;</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-febrero-barro-paul-mccartney-regresos_1_12959225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>, un recorrido por las series y pel&iacute;culas que llegan al streaming a lo largo de todo el mes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ciclo Rosario Bl&eacute;fari. </strong>Algo lindo si van a andar por Buenos Aires durante la segunda mitad de febrero: <strong>desde esta semana y hasta fin de mes el Centro Cultural Borges llevar&aacute; adelante un ciclo de cine gratuito que lleva como t&iacute;tulo </strong><em><strong>La favorita, Rosario Bl&eacute;fari </strong></em><strong>con cinco pel&iacute;culas que tuvieron a la cantante y actriz como protagonista</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Forman parte de la programaci&oacute;n los largometrajes <em>Verano</em>, de <strong>Jos&eacute; Luis Torres Leiva</strong>; <em>La idea de un lago</em>, de <strong>Milagros Mumenthaler</strong>; <em>Planta permanente</em>, de <strong>Ezequiel Radusky</strong>; <em>Los due&ntilde;os</em>, tambi&eacute;n de Radusky <strong>en dupla con Agust&iacute;n Toscano</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/parasite-tucuman-series-agosto_129_11566068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de esas y de otras gemas del cine tucumano por ac&aacute;</a>); y <em>Un mundo misterioso</em>, de <strong>Rodrigo Moreno</strong>. <a href="https://www.instagram.com/p/DUb_RxdjpN5/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace pueden encontrar los horarios y los d&iacute;as de las funciones de cada pel&iacute;cula</a>. Las entradas son gratuitas y <strong>se accede directamente un rato antes de cada funci&oacute;n</strong> en la sala Alberto Williams del centro cultural.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El ciclo de cine</strong><em><strong> La favorita, Rosario Bl&eacute;fari</strong></em><strong> tendr&aacute; lugar hasta fin de mes en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n sobre horarios y funciones, </strong><a href="https://www.instagram.com/p/DUb_RxdjpN5/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostilla.</strong> &ldquo;Mi novela <em>Faster</em> <strong>acaba de obtener el premio Roger Caillois, que se entrega anualmente a un escritor latinoamericano publicado en Francia</strong>. Impresionado de estar en la lista de ganadores junto a Bioy Casares, Jos&eacute; Donoso, Carlos Fuentes, Vargas Llosa, Ricardo Piglia, C&eacute;sar Aira, Alberto Manguel, Roberto Bola&ntilde;o, Rodrigo Fres&aacute;n, Chico Buarque, Alan Pauls, Milton Hatoum, Samanta Schweblin, Eduardo Halfon y tantos m&aacute;s&rdquo;, anunci&oacute; en su cuenta de Facebook el escritor argentino <strong>Eduardo Berti</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se les pas&oacute; y tienen ganas de leer una historia preciosa, voy con un recordatorio: coment&eacute; con mucho entusiasmo ese libro &ndash;ahora premiado&ndash; cuando sali&oacute; en 2024 a trav&eacute;s del sello local H&iacute;brida (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/canciones-amistad-ultimas-mujeres-mar_129_11762576.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasen por ac&aacute; y van a ver que no exagero</a>). <em>Faster</em> es una suerte de homenaje a la amistad, entre la cr&oacute;nica, una novela de <em>coming of age</em> y el ejercicio en plan <em>Me acuerdo</em>, de <strong>Georges Perec</strong>. En el centro est&aacute; el encuentro de dos adolescentes a finales de los &lsquo;70 en la Argentina unidos por el amor a los Beatles, algunas obsesiones lectoras y cierta sensibilidad hacia la palabra escrita. <strong>A medida que el relato avanza, ir&aacute;n apareciendo varias im&aacute;genes inici&aacute;ticas y situaciones que se despliegan para agrandar el mito de esa amistad incandescente.</strong> Entre ellas, el encuentro de los protagonistas con el piloto <strong>Juan Manuel Fangio</strong>, a quien un d&iacute;a los dos j&oacute;venes, fundadores precoces de una revista deportiva casera, deciden ir a entrevistar.
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                &quot;Faster&quot;, de Eduardo Berti, salió por el sello Híbrida.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Esta vez el espacio musical de <em>Mil lianas</em> viene con un combo de cosas que les mencion&eacute; a lo largo de toda esta edici&oacute;n. Por un lado, como ya hab&iacute;a much&iacute;simas de ella y sus bandas, <strong>sum&eacute; algunas canciones de Rosario Bl&eacute;fari pero eleg&iacute; en particular las de su proyecto musical Los mundos posibles</strong>. Tambi&eacute;n agregu&eacute; algunos temas de las bandas sonoras de <em>Hechizo del tiempo</em> y <strong>Cuesti&oacute;n de tiempo</strong> y, por &uacute;ltimo, <strong>una selecci&oacute;n de canciones de George Harrison y de Pescado Rabioso</strong>. Se escucha todo, como todas las semanas, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=8205fc14dbc24dd7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Arriba habl&aacute;bamos de las novedades editoriales de febrero y entre ellas se encuentra el libro <em>Homo ludens</em>, publicado por Emec&eacute;. <strong>Lo escribi&oacute; el librero y ex jugador de hockey profesional Patricio Rago, un personaje muy singular que adem&aacute;s organiza fiestas multitudinarias y gratuitas en la puerta de su librer&iacute;a de usados y que cre&oacute; la FLU, un encuentro anual donde convergen librer&iacute;as de segunda mano</strong>. Hace unos d&iacute;as convers&eacute; con &eacute;l sobre su novela, donde rescata escenas deportivas protagonizadas por un grupo de amigos y se cruzan el hedonismo, las preguntas por los v&iacute;nculos y la apuesta por lo colectivo. Tambi&eacute;n charlamos sobre la escritura, los v&iacute;nculos que &eacute;l traza entre el juego y la literatura y la crisis que atraviesa su sector. Pueden leer la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/patricio-rago-literatura-juego-son-formas-enfrentarse-individualismo-horrible-propone-neoliberalismo_1_12970722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Patricio Rago es librero y ex jugador de hockey. Acaba de publicar el libro &quot;Homo ludens&quot;."
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                Patricio Rago es librero y ex jugador de hockey. Acaba de publicar el libro &quot;Homo ludens&quot;.                            </span>
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        <strong>Posdata.</strong> Gracias especiales por sus mensajes esta vez a Juan P., Laura, Leandro, Paul y Melisa. Ya saben, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me encuentran en esta vereda</a>. Como Phil Connors, m&aacute;s o menos siempre en el mismo lugar.
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-despertar-cine-rosario-blefari_129_12987148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 09:21:57 +0000]]></pubDate>
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