Rubiales, Jenni Hermoso y un beso que indigna

Cientos de personas se manifiestan en Madrid contra las violencias machistas al grito de “se acabó”

Cristina F. Pereda

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No les hizo falta conocer la trayectoria de la selección femenina de fútbol en España ni conocer las reivindicaciones de las 15 jugadoras que arriesgaron su puesto en el equipo del Mundial para sentirse convocadas este lunes en la plaza de Callao de la capital. Había quien no veía un partido de fútbol desde que la selección masculina ganó el Mundial, en 2010. Pero todos habían reaccionado igual al ver el beso no consentido de Luis Rubiales a Jenni Hermoso: “Sentí asco”

El movimiento que desde hace más de una semana ha manifestado el rechazo contra los comportamientos machistas y agresiones como el beso no consentido del presidente de la Real Federación Española de Fútbol a la jugadora Jenni Hermoso, ha dado un paso más este lunes por la tarde con una manifestación en Madrid. Allí, convocadas por la asociación Movimiento Feminista de Madrid, centenares de personas se han concentrado para pedir un deporte “libre de violencias machistas”.

“La gente se ha despertado”, explica Rebeca, una joven seguidora de la selección femenina que decidió acudir a la concentración en cuanto se enteró. Se muestra escéptica ante los cambios reales que puedan surgir de la reacción de la sociedad al gesto machista de Rubiales, pero se emociona al decir que tiene la esperanza de que sí, que algo cambie. “Creo que la gente ha despertado, todo el mundo se ha echado las manos a la cabeza, y de aquí vamos a dar un paso hacia algo bueno”.

“Esto no debería estar pasando”, añade Ainhoa, otra joven que ha acudido a la manifestación nada más salir del trabajo. Vio la escena de Rubiales en directo y asegura que le parece peor según avanzan los días. “Espero que todo acabe como debería ser, que al final consigamos algo, aunque sea luchando mucho, pero la realidad es que estamos acostumbradas y que lamentablemente tenemos que hacer frente a situaciones así. Esto no debería de estar pasando”.

“No es un pico, es una agresión”

Conforme se llenaba la plaza de Callao, también se animaban los cánticos en apoyo a Jenni Hermoso ‒“Aquí está tu manada”‒, contra los machistas ‒“Nos quieren calladas y estamos organizadas”‒ o, por si Rubiales todavía duda: “No es un pico, es una agresión”. El volumen subió con otros lemas presentes en anteriores convocatorias feministas, desde el “si tocan a una, nos tocan a todas”, al “se llama patriarcado, no es un caso aislado” para corear finalmente el “solo sí es sí”, la normativa que ha puesto el consentimiento en el centro de la legislación y que podría aplicarse a Rubiales si el caso llega a la justicia. 

“Me pareció totalmente repugnante y fuera de lugar”, recuerda Hernán García, de aquel momento en que vio el beso no consentido de Rubiales. “No me parece bien que se les haya quitado protagonismo y además de esta manera”. García es uno de los desencantados del fútbol que desconectó del deporte al conocer los casos de corrupción de Neymar Jr. o las deudas de Lionel Messi con la Hacienda española. “Eso te lleva a no querer participar en este deporte prestando tu atención”, añade. Ha acudido a la concentración con Jesús, de 54 años, quien le interrumpe: “Yo espero que le echen”, en referencia a Rubiales. “Que le echen y le condenen”. 

Por detrás de ellos aparece Pepa, de 71 años, junto a su hija y su nieto. “Somos fáciles de convocar”, dice. Asegura que ha practicado deporte desde siempre y ha recibido críticas por ello. “Yo era de las que llamaban ‘marimachos’”, dice entre risas, “ahora es la manada de 'rubiales' la que está horrorizada por lo que han conseguido: que exista este señor”. 

“Ese tiempo pasó”

La concentración de este lunes ha contado con la presencia de la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, quien ha acudido acompañada de la Ministra de Educación en funciones, Pilar Alegría. Maroto ha acusado al alcalde de la capital José Luis Martínez-Almeida, de ser “cómplice por no haberse pronunciado ante unos hechos que ha sufrido una jugadora madrileña”, en referencia a Hermoso, que creció en Carabanchel y ha competido tanto en el Rayo como en el Atlético de Madrid. Maroto ha recordado que hace una semana la capital recibía a “estas heroínas” y que ahora la ciudad “sale a la calle para decir no al machismo y sí a seguir avanzando en la igualdad”.

La vicepresidenta segunda en funciones, Yolanda Díaz, también ha defendido durante la concentración que si el pasado viernes “vimos lo peor del machismo estructural de nuestro país” en referencia a la rueda de prensa de Rubiales, “pero también lo mejor con todas las jugadoras dando un ejemplo de solidaridad diciendo que no vamos a permitir nunca más los comportamientos que sufren a diario”.

Las organizadoras de la manifestación, la Comisión 8M del Movimiento Feminista de Madrid, han subrayado que la acción colectiva ha sido clave para apoyar a la futbolista: “Primero por el apoyo rotundo de sus compañeras”, explican. “Y segundo pero no menos importante, por acudir a su sindicato para defender sus intereses y demostrar que ninguna mujer está sola ante una agresión sexual. Ese tiempo pasó”.

Son las voces que han acudido a la concentración convocada para “mostrar el apoyo de Madrid a las campeonas del mundo y reivindicar un deporte y una vida libre de violencias machistas”. Empezaron gritando, entre pancartas de solidaridad con Jenni Hermoso, “machistas y señores, los deportes son de todes”. Pero alzaron la voz al unísono, como si acabara de terminar la final, para cantar “campeonas, campeonas”. Por ganar el Mundial y por gritar “Se acabó”.