Las lágrimas de Mafalda, series de junio
Uno. Un chico llora a los gritos en la calle, la madre intenta calmarlo también a los gritos. Pasa caminando muy cerquita una nena, Mafalda, que se detiene para observarlos, entre la curiosidad y la intriga. La mujer, que quiere que su hijo deje de llorar a toda costa, prueba con una treta. “Uuuuy. Mirá, la nena es como vos y no llora. Qué vergüenza, cómo te mira la nena. ¡Va a pensar que sos un llorón! ¿No es cierto, nena?”. Mafalda entonces abre la boca enorme (y Quino, para que quede clarísimo, traza una respuesta también gigante que ocupa más de la mitad del cuadro): “¡No!”. En la escena siguiente, con Mafalda fuera de campo, el nene sin lágrimas –incluso esbozando una leve sonrisa–, y la madre petrificada, se lee: “Por suerte la nena tiene conciencia gremial”. Llegué a esa imagen buscando otra tira de Mafalda por estos días (una que recuerdo muy al pasar y no encontré: ella, también andante, va notando mientras camina que las calles y las veredas están inundadas, piensa que pasó algo extraño hasta que llega a la puerta de la escuela y descubre que el agua acumulada es, en realidad, una inundación de lágrimas de los chicos y las chicas que no quieren entrar a clase). No hay novedad acá: incluso antes de que la palabra empatía con su laca de banalidad inundara, como esas lágrimas infantiles, los titulares, las redes, las conversaciones, se ha destacado en Mafalda su solidaridad, su idealismo, su atención sobre los otros. Lo que me gusta, en estos dos casos al menos, es que en esas tiras se trata de un ponerse en el lugar de sin, justamente, ponerse en el lugar de; sin intentar correr al otro de su dolor, de su angustia, de sus lágrimas. Quino propone una Mafalda en tránsito que no busca explicaciones al llanto ajeno, ni pretende consolar. Alguien que mira con distancia, que probablemente se conmueva frente a los demás (quizá evocando sus propias penas: un dolor que lleva a otro, ausencias como gatillos), y que camina con su conciencia gremial –y doliente– a cuestas.
Dos. Fueron –son, porque el duelo siempre es destiempo– días de dolor multitudinario, de lágrimas colectivas, de desconsuelo desde que se conoció la noticia de la muerte de un enorme artista y figura popular como el Indio Solari. Fueron –son, porque la vida es siempre es superposición– días de recuerdos que se empastan, de imágenes que se confunden, de despedidas, de gigantescas manifestaciones públicas y ruidos íntimos (un dolor que lleva a otro, canciones –también– como gatillos). La foto del diario y el álbum propio: en el mío vamos camino a Quilmes con P., F., J. y Ale (siempre al volante, Ale, siempre en tránsito, siempre brillando por su ausencia) aplastados en un auto. Es el año 2000, las computadoras no estallaron, pero el aire huele agrio, como chamuscado. Aullamos “y atrapa migajas de rock maravilla para este mundo”, somos movimiento, somos eternos.
Tres. La semana pasada se murió el papá de un gran amigo y, como no pude ir al velorio porque estaba de viaje, le pregunté a otro amigo si había podido acompañarlo y cómo lo había visto. “Lo vi raro bien”, me respondió. Recordé este texto precioso que escribió hace poco Alexandra Kohan en Cenital donde vuelve con sensibilidad a darle vueltas al duelo, a ese lugar común, a esa usina. Subrayé: “Los duelos tienen una puntuación rara, una acentuación mal puesta (como cuando acentuamos mal una palabra extranjera), una gramática dislocada, una sintaxis brutal. El duelo siempre está mal escrito. O escrito de modos desprolijos, desordenados, como un cuaderno de notas al que uno le va agregando cosas en distintos momentos, con lapiceras diferentes, en colores diversos; un cuaderno que va y viene a todos lados, que tiene manchas de café y hojas arrugadas de la vez que se nos cayó el vaso de agua encima. Un anotador que contiene datos útiles de la realidad (el teléfono del plomero que nos recomendaron) y frases inentendibles, esas que escribimos en algún momento y que ahora no sabemos a qué se refieren. Una escritura en medio de la cotidianeidad más banal. Un duelo también es eso, un collage”.
Empieza una nueva –y más que nunca destartalada– edición de Mil lianas. Nos encuentra mirando, escuchando canciones, llorando como chicas y chicos en una vereda, risueños por momentos, mafaldescos, desflecados por algún dolor sin nombre, desconsolados. Caminando, recordando.
1. Series y películas. Aunque la agenda va a estar copada por los partidos del Mundial, las principales plataformas programaron para este mes algunos lanzamientos para quienes quieran permanecer, aunque sea por un rato, alejados de las imágenes de estadios imponentes y grandes figuras del fútbol detrás de una pelota. Es por eso que, aunque son pocos, a lo largo de todo el mes habrá lugar para el regreso de algunas series esperadas como La casa del dragón o el final de El oso, además del estreno de documentales y producciones nacionales en formato hogareño.
Por mi parte, pienso volver a ver Diego Maradona, de Asif Kapadia, porque es un documental alucinante. Y tengo muchas expectativas con el regreso de Sugar, con Colin Farrell, una serie muy discreta y poco farolera en su planteo, que me encantó.
Por supuesto que hay mucho más. Por acá hice un repaso con los títulos, las fechas de estreno y los adelantos.
La guía con las series y películas que llegan en junio al streaming se puede leer en este enlace.
2. Libros y charlas. Este año, la editorial Caja negra lanzó Zona de contacto, una iniciativa que me encanta. Se trata de una serie de conversaciones entre autores y autoras del sello que se pueden ver en su canal de YouTube. El primer episodio se llama Estrategias para la supervivencia: rave, lujo público y mentalidad hacker y ahí se encuentran, de manera virtual, Helen Hester y McKenzie Wark, con la moderación de Feda Baeza (les dejo acá el enlace).
“En esta charla, la teórica australiana McKenzie Wark y y la filósofa y activista feminista británica Helen Hester reflexionan sobre la reinvención del horizonte transfeminista achicando las diferencias entre cultura y naturaleza hasta difuminar por completo sus bordes. Desde la perspectiva doble que caracteriza sus largas trayectorias, tanto en el activismo transfeminista como tecnológico, analizan críticamente el avance de las campañas antitrans y antimigrantes que desde hace algunos años arrasan con cuerpos e identidades”, cuentan desde Caja Negra.
En el segundo episodio, que se puede ver por acá, el sello reúne a los escritores Michel Nieva y B. R. Yeager, en una conversación que lleva como título Frontera con dientes. Ficciones para descolonizar el futuro.
Las conversaciones entre autores y autoras de Caja Negra están disponibles en su canal de YouTube.
3. Charly absoluto, de Miguel Rep. Tanto en la Tierra como en el cielo. En un diván frente a un psicoanalista, rodeado de globitos que replican sus líneas más célebres (“¿no ves que el mundo gira al revés?”, “lo que yo quise encontrar estaba atrás y no aquí”, “no tengo máscara, no tengo disfraz ni señales para guiarme”). En las tapas de los diarios. Al lado de músicos clásicos, de otros Carlos célebres. En el piso de un departamento de clase media, leyendo Hora Cero. Con pelo larguísimo. Con pelo cortísimo. Al teléfono con Maradona. En un abrazo indeleble con Mercedes Sosa. En Nueva York, inalcanzable. Demoliendo hoteles. Imaginario, inoxidable. En los discos, convertido en escorpión. Inmortal, en un vuelo infinito.
En las páginas de Charly absoluto (Sudamericana, 2026), el nuevo libro de Miguel Rep, la vida de Charly García se despliega con gracia, con trazos amables, con chispa, con mucho detalle. A partir de una investigación que implicó leer una gran cantidad de textos, ver muchísimas imágenes y repasar su discografía (es impactante el trabajo alrededor de las letras, pero también del arte de tapa de la obra de García), el humorista gráfico compone una biografía ilustrada deslumbrante de uno de los mayores artistas populares de la Argentina. Rep, que ya conoce el rubro porque hizo libros alrededor de enormes figuras como Diego Maradona, Eva Perón y Lionel Messi, ingresa ahora en el terreno artístico, una zona que le resulta próxima e ideal para la celebración que se propuso.
Hace un tiempito me encontré con Miguel Rep para hablar sobre su libro. Y también sobre la tarea de un humorista gráfico en tiempos turbulentos. Pueden encontrar la entrevista en este enlace.
Charly absoluto, de Miguel Rep, salió por Sudamericana. Más sobre el libro, en esta entrevista con el autor.
4. Una noche en Paladium. Hablamos de este notable documental por acá, cuando tuvo su estreno hace un tiempo en el Bafici. Ahora, como una suerte de homenaje al Indio Solari –que tocó con los Redondos muchas veces allí y presentó ni más ni menos que el disco Oktubre– el director Francisco Novick decidió “liberarlo” y que quede disponible para ver de manera gratuita en YouTube. Una noche en Paladium es una película que cuenta la historia de esa discoteca porteña, de sus personajes y, también, de la familia del cineasta, que estuvo vinculada con la fundación de aquel espacio emblemático de la noche porteña en los ‘80.
Con entrevistas a Juan Lepes, uno de sus propietarios, y a varios de los personajes que circularon por Paladium, el largometraje cruza arte de vanguardia, historia de una efervescencia particular después de los años de la dictadura, testimonios muy lúcidos alrededor del pasado y fragmentos de memoria visual de una Buenos Aires perdida.
El documental Una noche en Paladium, de Francisco Novick, se puede ver por acá.
Banda sonora. Redondo, solista, clandestino, en vivo, en estadios, fundamentalista: son días de escuchar con más asiduidad al Indio Solari. Para esta banda sonora elegí cinco de mis temas preferidos dentro de su obra, que se suman a nuestra lista compartida de canciones.
En otro orden de cosas: hace poquito se cumplió el centenario del nacimiento de Miles Davis. Estuve escuchando bastante esta selección-homenaje. Tomé algo de material de allí y también lo agregué a nuestra playlist, que se encuentra siempre por acá.
Bonus track. Un plan para los afortunados que estén durante el fin de semana en Mar del Plata. El sábado 13 y el domingo 14 de junio, con entrada gratuita, tendrá lugar una nueva edición de la Feria Invierno. Será en el Centro Provincial de las Artes, Teatro Auditorium y, además de la presencia de stands con venta de libros de 140 editoriales independientes de todo el país, se programaron numerosas actividades, entre lecturas, charlas, talleres y proyecciones de películas con entrada libre y gratuita. Entre otros y otras, participarán de la programación Lucrecia Martel, Leo Oyola, Jorge Consiglio, Carolina Bugnone, Diego Zuñiga, Elisa Carricajo, Patricio Rago, Josefina Tai, Benjamín Naishtat y Alan Courtis.
Pueden leer más detalles sobre la programación, horarios y participantes en este enlace. La feria es organizada por la librería y editorial El Gran Pez, junto al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
Posdata. Muchísimas gracias a todas las personas que me escribieron con buenos deseos para mis vacaciones, en especial a Yani, Horacio de Río Negro, Diego, Zulma, Ada, Alfredo, Alejandra, Mati, Pato y María. Las disfruté mucho y también me gusta estar de regreso. Como siempre, me encuentran en este rincón virtual.
¡Hasta la próxima!
Mil lianas es un newsletter que se envía todos los viernes por correo electrónico. Para recibirlo, pueden suscribirse por acá.
0