Día Mundial del Guardaparque: ¿por qué se celebra cada 31 de julio?
El 31 de julio se celebra el Día Mundial de los Guardas Forestales, para homenajear la labor de los guardas forestales o guardaparques, comprometidos con el cuidado de los bosques, aréas protegidas, parques nacionales y estatales.
También son conocidos en varios países como rangers, guardafaunas, agentes forestales, guardabosques, entre otras denominaciones.
Fue declarado por la Federación Internacional de Guardaparques (IRF) en 1992 para reconocer la labor de estos profesionales y rendir homenaje a quienes han perdido la vida en el cumplimiento de su deber.
¿Cuál es la labor de un guardaparques?
Un guardaparques tiene como rol principal contribuir a la protección y conservación de áreas naturales (bosques, parques nacionales y estadales) y la preservación de la flora y fauna.
Dependiendo de la legislación de cada país, los guardaparques están conformados en cuerpos especializados y disciplinados para el resguardo de áreas verdes protegidas, bosques y parques nacionales.
Algunas de las actividades y funciones que desempeñan son las siguientes:
- Fungir como administradores de parques nacionales y estatales.
- Prevención y extinción de incendios forestales.
- Capacidad de respuesta ante emergencias.
- Orientación y asistencia a los visitantes de parques nacionales, organizando visitas y excursiones guiadas.
- Patrullajes y recorridos por la zona, así como la instalación y supervisión de puestos fijos y móviles.
- Dar charlas educativas a escuelas, comunidades y campamentos.
¿Quién puede ser guarda forestal?
Pero no cualquiera puede ejercer esta dedicada labor. Para ser un guarda forestal o guardabosque debe cumplir con las siguientes habilidades, siendo un requisito fundamental tener disposición y vocación de servicio:
- Conocer la extensión del área protegida, bosque o parque nacional.
- Estar en excelente condición física.
- Saber conducir, nadar, montar a caballo y bucear.
- Conocer las políticas, normas y legislación vinculada al área protegida, bosque o parque nacional.
- Sólidos conocimientos sobre manejo de incendios, primeros auxilios.
- Conocer e identificar las especies de flora y fauna de la zona, así como las especies en peligro de extinción.
- Manejo cartográfico del área protegida, bosque o parque nacional.
La Federación Internacional de Guardaparques (FIG) es una organización mundial sin fines de lucro y basada en membresía, creada para desarrollar, avanzar y promover la profesión de guardaparques. La FIG reconoce guardaparques y trabajadores de áreas protegidas y conservadas, ya sean estatales, regionales, comunales, indígenas o privados, como profesionales esenciales de la salud planetaria en el terreno, responsables de salvaguardar la naturaleza y el patrimonio cultural e histórico, y proteger los derechos y el bienestar de las generaciones presentes y futuras. La FIG es la abanderada de la profesión de guardaparques a nivel mundial y la voz de las asociaciones de guardaparques y de guardaparques en todas partes.
Su misión es desarrollar, avanzar y promover en toda la comunidad mundial, la profesión de guardaparques y su papel fundamental en la conservación de los recursos naturales y culturales.
El plan para 2030
La Federación Internacional de Guardaparques (FIG) visualiza para 2030, un mundo donde las y los guardaparques sean reconocidos, valorados, respetados y apoyados como guardianes clave del patrimonio natural y cultural de nuestro planeta.
“A través de nuestro compromiso compartido y acción colectiva, buscamos construir un futuro en el que la diversa fuerza laboral de guardaparques tenga las condiciones, la capacidad y los recursos para llevar a cabo su trabajo vital en un entorno seguro y propicio. Nuestra visión es la de un mundo donde guardaparques como profesionales, trabajen en estrecha colaboración con gobiernos, comunidades locales, pueblos indígenas y otras partes interesadas de manera responsable, para salvaguardar nuestro patrimonio para la sociedad y las generaciones futuras”.
Guardaparques en la Argentina, con día propio
Además del Día Mundial, en la Argentina los guardaparques celebran su propia fiesta cada 9 de octubre, fecha establecida mediante la Ley N°12.103 en 1934, en la que se recuerda y homenajea a aquellos que, con dedicación y valentía, protegen los recursos naturales del país.
Los guardaparques son los custodios de la biodiversidad, cuidando ecosistemas que van desde los frondosos bosques patagónicos hasta las áridas regiones del norte, pasando por las aguas del Atlántico y llegando incluso a la Antártida. Su misión es esencial para preservar el patrimonio natural y cultural, no solo para las generaciones actuales, sino también para las futuras.
El origen del Cuerpo de Guardaparques Nacionales se remonta a 1928, cuando se designaron los primeros siete guardaparques en el Parque Nacional del Sur. Desde entonces, su labor ha evolucionado, y hoy en día son profesionales especializados en la conservación de áreas protegidas. Estos trabajadores no sólo resguardan la flora y fauna autóctonas, sino que también velan por la seguridad de quienes visitan los parques y áreas naturales de todo el país. Además, cumplen un rol clave en la educación ambiental y en la promoción de un turismo responsable.
La primera escuela de guardaparques se fundó en 1938, en la Isla Victoria. En 1967 se creó la Escuela de Guardaparques, la primera de América Latina, que en 1969 pasó a denominarse Centro de Instrucción de Guardaparques “Guardaparque Bernabé Méndez” en honor a Bernabé Méndez, quien perdió la vida en 1968 en la defensa del Parque Nacional Iguazú.
Actualmente, la formación de los guardaparques se realiza en el Centro de Formación y Capacitación en Áreas Protegidas, ubicado en Embalse, Córdoba, donde reciben instrucción para enfrentar los desafíos que implica la protección de los ecosistemas en constante cambio.
Los guardaparques nacionales no solo protegen las áreas continentales. Desde 1990, y a través de un convenio con la Dirección Nacional del Antártico, guardaparques argentinos participan en campañas de verano e invernada en las Bases Antárticas Orcadas, Carlini y Esperanza. Argentina es el único país del mundo que ha enviado sistemáticamente guardaparques a esta área de conservación internacional, reafirmando su compromiso con la preservación de la biodiversidad en todos los rincones del planeta.
La función de los guardaparques va más allá de la simple vigilancia. Estos profesionales patrullan, controlan actividades de los visitantes, y tienen la responsabilidad de informar y concientizar sobre la importancia de respetar las normas de cuidado ambiental, como la prevención de incendios y la correcta disposición de residuos. A través de su presencia constante en los parques, fomentan una relación más consciente y respetuosa entre las personas y la naturaleza.
El trabajo de los guardaparques es vital para la continuidad de la obra iniciada por visionarios como Francisco P. Moreno, Exequiel Bustillo y Carlos Thays, quienes impulsaron la creación de parques nacionales en Argentina. Su legado sigue vivo gracias a los guardaparques que, día a día, resguardan la riqueza natural del país, garantizando su disfrute para las futuras generaciones.
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