Historias de deconstrucción y militancia: en La Rioja construyen el primer barrio para mujeres trans

Anuncio y bandera, el jueves cuando se confirmó la construcción de las 25 casas del Barrio LGTB+

“En La Rioja vamos a hacer historia, acuérdese lo que le digo”, con su hablar pausado, modulado, propio de los norteños, Solange Luna cuenta cómo se gestó el primer barrio LGTB+ de su provincia y de Argentina: un conjunto de 25 casas y tres salones destinados a centros de capacitación para las disidencias sexuales.

El pasado sábado 19 de junio, en el marco del Mes de la Diversidad, Solange Luna participó junto al ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, de la puesta en marcha del Programa Interministerial Habitar en Igualdad, a través del cual se construirá un proyecto integral de hábitat destinado a integrantes de la comunidad trans.

El proyecto se gestó a través de las gestiones que realizó la diputada nacional Hilda “Beba” Aguirre, que preside la Fundación Vamos a Andar: “Nosotras somos distintas a las asociaciones de Buenos Aires, acá en La Rioja el trabajo es más artesanal, más del día a día, es trabajar como podemos. Por ejemplo, yo fui a un evento en San Luis como jurado y me lo pagué yo. Nosotras nos acercamos a “Beba” y su Fundación Vamos a Andar, porque fue la única que nos escuchó y estuvo con nosotras, hace 13 años que trabajamos juntas. Hace unos años, conseguimos, por gestiones de “Beba” con el gobernador (Luis) Beder Herrera que nos incluyan en el “Plan Angelelli” y nos dieron 25 lotes para construir nuestras casas, pero no pudimos pegar ni un ladrillo. A esos lotes los mantuvimos limpios, pusimos plantas, construimos los pilares para la luz,  pero no pudimos levantar paredes. Cuando vino el ministro Ferraresi y anunció el inicio de esta obra, supimos que nuestra lucha de 15 años o más, no había sido en vano. Yo en la Fundación trabajo en el área de Equidad y Género y una de las cuestiones que le planteamos a “Beba” fue que las chicas necesitamos capacitación para salir de la ruta, pero también necesitamos una vivienda digna”, explicó Solange Luna a elDiarioAR

-¿En vez de hacer un barrio, alejado del centro, no hubieran preferido que hubieran distribuido las 25 viviendas en distintos barrios?

-Este barrio, si bien puede parecer discriminatorio, es inclusivo. Porque no son sólo casas, es un complejo de viviendas que incluye, además, tres salones de capacitación con equipamiento en los que se dictarán talleres de costura, peluquería y panificación. Es un trabajo integral. Son dos manzanas, están cerca, pero no juntas. Es un conjunto de viviendas, que llamamos barrio, pero que están dentro de un asentamiento que está siendo urbanizado. Ahí las chicas, con las que venimos luchando en las calles y en las oficinas golpeando puertas reclamando juntas por nuestros derechos, van a seguir viviendo juntas. Porque si en la lucha están juntas, también van a trabajar en comunidad y a vivir en comunidad. Yo soy modista y peluquera, además trabajo en planta permanente del Estado desde hace un año y medio. Tengo mi casa, vivo con mi mamá de 77 años y tengo un niño a cargo; pero no es la realidad de las otras compañeras. Este trabajo de integración e inclusión que hacemos con la Fundación Vamos a Andar incluye el empadronamiento y reempadronamiento de las compañeras trans en los planes de vivienda; las terapias de hormonización al alcance de todas; el acceso a la salud en los centros primarios y la posibilidad de acceder a mastectomías; además de talleres de capacitación laboral. Vivimos en el siglo 21, tenemos que mostrar que somos parte de esta sociedad, que hacemos cosas y que la lucha permite alcanzar estos logros. Este barrio para nuestro colectivo es un paso muy importante para mostrar las cosas que logramos. Lo que ahora queremos, y para eso el jueves mantuvimos una reunión con los diputados provinciales, es que en cada departamento de la provincia, se asignen cupos de viviendas para las chicas trans, y ellos se comprometieron a hacerlo.    

La deconstrucción

Hilda “Beba” Aguirre es una psicóloga social discípula del asesinado monseñor Enrique Angelelli, que hizo un camino de deconstrucción que la llevó a abrazar al feminismo y las disidencias. En 2019 fue electa diputada nacional por el Frente de Todos de La Rioja, cargo que ya había ocupado entre 2007 y 2011, mientras que desde ese año y hasta 2017 fue senadora nacional: “Las chicas, las mujeres cis y las trans me enseñaron el camino de la deconstrucción. Yo soy católica, muy católica. Si le digo que estoy viva de milagro, créamelo. Yo era militante social en la Parroquia de la Virgen de Fátima de barrio Mataderos, con las Hermanas de la Asunción, unas europeas muy progresistas; y con el obispo Enrique Angelelli. Cuando asesinaron a monseñor, yo fui la adolescente que escribió y leyó un texto de despedida frente a su ataúd. Las monjas me escondieron, por eso estoy viva. En 2010, siendo diputada, voté contra la Ley de Matrimonio Igualitario. Y voté así, porque yo estaba en mis cosas, no miraba mucho más allá. Voté llena de ignorancia. Una vez, mientras acompañaba a un compañero en una campaña por el interior, una mujer de unos 60 años, me agarró y me dijo “Señora Beba, ayúdeme para que no me peguen más, no quiero que me maten”. No existía el Movimiento Ni Una Menos. Entonces yo fui con esa mujer y la ayudé. Y ahí paré la pelota y comencé a abrir los ojos hacia otras realidades. La conocí a Nelly Borquez que venía haciendo un trabajo muy interesante en La Matanza y ahí, con las compañeras, fui empapándome de feminismo. Y tomé las banderas del feminismo, que es un camino de ida. Y más o menos en esa época nos encontramos con las compañeras trans, y acá estamos, dándole forma al primer barrio para la diversidad sexual de Argentina”. 

Ese camino de deconstrucción llevó a la diputada Aguirre a votar a favor de la Ley de Identidad de Género, la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y la Ley de Muerte Digna: “En La Rioja somos tres senadores y cinco diputados nacionales, fui la única de los ocho que votó a favor de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Porque como decía monseñor Angelelli, hay que tener un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”, cuenta orgullosa.

“La promotora de este barrio y quién encabezó siempre esta lucha fue Solange Luna. Cuando Solange se suma a nuestro trabajo en la Fundación, empezamos con capacitaciones o programas de Nación y así fui conociendo a la comunidad. Conociendo la realidad tan difícil y dura en la que se ven obligadas a vivir”, señaló la diputada riojana a elDiarioAR.

-La ampliación de derechos, como la flamante Ley de Cupo Laboral Travesti-Trans o la asignación de viviendas sociales a integrantes del colectivo LGTB+ es auspiciosa Pero, ¿no se corre el riesgo de que una acción como la construcción de un barrio para personas trans, pueda ser malinterpretada como la construcción de un gueto o que se transforme en una zona roja?

-Eso mismo me dijo el ministro Jorge Ferraresi: “No es conveniente que todas las viviendas estén juntas, pueden tomarlo como un gueto. Nos van a tomar mal, van a decir que es discriminatorio”. Yo conocí al ministro Ferraresi gracias a María Higonet, que trabaja en el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Territorial. Con María compartimos la bancada en el Senado, ella por La Pampa y yo por La Rioja. Le comenté que las chicas del colectivo trans tenían lotes otorgados por la Provincia, pero que no habían podido levantar sus viviendas. Nuestro plan era muy humilde. Le comenté la situación a Ferraresi, tuvimos charlas por zoom, presenciales, idas, vueltas, propuestas. Y un día, me dijo que en el Ministerio tenían contemplada la situación de sectores vulnerados, como los mayores de 60 años o el colectivo travesti-trans; y que viendo nuestro trabajo y nuestra organización, se decidió que la provincia de La Rioja fuera la pionera en adherir al Programa Interministerial Habitar en Igualdad, por la que se construirá este proyecto integral de hábitat destinado a integrantes de la comunidad trans. Les dije a las chicas que trabajan con nosotras en la Fundación Vamos a Andar lo que me había dicho Ferraresi sobre la discriminación y el gueto, y las chicas me respondieron que si estamos juntas en la calle reclamando por nuestros derechos; si estamos juntas cuando una chica cae enferma o no tiene qué comer, ¿por qué no vamos a estar juntas en el barrio? Y me dijeron que le diga al ministro que si se podía, que se hiciera el barrio: “Acá vamos a jugar de locales, nadie nos va a discriminar”. Y eso le dije a Ferraresi. Le dije al ministro que teníamos 25 lotes, le presentamos un proyecto bastante humilde, y desde el Ministerio de Hábitat nos presentaron un proyecto mucho más grande que incluía dos manzanas, una plaza, salones para capacitación. En el Ministerio tenían presente la experiencia de las monjas de Neuquén y el complejo que hicieron para mujeres trans, por eso le dieron para adelante con nuestro proyecto. Si Dios quiere, en unos diez meses o a más tardar en un año, se inaugurará el primer barrio LGBT de Argentina. En La Rioja tenemos una población de unas 800 trans en toda la provincia, por lo que les pedimos a los diputados provinciales en una reunión que mantuvimos el jueves pasado, que hagan un relevamiento en sus departamentos, para comenzar a incorporar compañeras a los planes de vivienda provinciales.

En el acto del sábado 19 de junio, donde participaron la activista trans Solange Luna, la diputada Hilda “Beba” Aguirre y el ministro Jorge Ferraresi; el secretario de Hábitat de la Nación, Santiago Maggiotti, le otorgó el certificado de No Objeción Técnica al Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) para iniciar cuanto antes la construcción  del barrio. La inversión será de más de $ 122 millones en un predio ubicado en 44 lotes sobre la Ruta Nacional 38, en el extremo sur de la Capital riojana.    

La diputada Aguirre señaló que “la construcción del barrio es quizá la etapa más alta del trabajo que venimos haciendo con la Fundación para la inclusión y ampliación de derechos del colectivo travesti-trans. Pero no es lo único: los diputados provinciales nos anunciaron el jueves, el mismo día de la sanción de la Ley de Cupo Laboral, que seis compañeras trans iban a ser recibidas en conmemoración por el aniversario de Stonewall, en un acto que encabezará el gobernador Ricardo Quintela a las 20, quién las nombrará en planta permanente del Estado riojano. Cinco de las compañeras ya tienen una relación de prestación de servicios con la Provincia, mientras que la sexta, actualmente es una trabajadora sexual que por primera vez va a tener un empleo digno. Vamos a ser la primera provincia que haga cumplir la flamante Ley de Cupo Laboral Travesti-Trans Diana Sacayán-Lohana Berkins”.  

Aguirre aclaró que “el barrio aún no tiene nombre, queda dentro de otro barrio y seguramente el nombre lo van a decidir las compañeras cuando estén más avanzadas las obras”. En las obras van a participar mujeres inscriptas en el programa de capacitación “Constructoras”.

El condominio neuquino

En agosto del año pasado, Mónica Astorga Cremona, conocida en Neuquén como “la monja de las trans” fue noticia mundial cuando anunció la creación de un condominio de 12 departamentos construidos por el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) en terrenos cedidos por el Estado neuquino a la Orden de Carmelitas Descalzas para que allí se alojen trans de entre 40 y 70 años de edad en situación de vulnerabilidad.

El complejo “Condominio Social Tutelado para mujeres trans” se construyó en barrio Confluencia de la ciudad de Neuquén, cuenta con un edificio de dos plantas con seis departamentos de 40 metros cuadrados en cada nivel, un salón de usos múltiples y un parque de 120 metros cuadrados para ser destinado a huerta, recreación y estacionamiento; con una inversión de $ 27,6 millones. Los departamentos monoambiente cuentan con cocina y baño completo, habitación, calefacción y termotanque; además de un balcón individual o un pequeño patio interno.

La hermana Astorga Cremona le dijo a la agencia Télam que “no es un refugio ni un hogar trans”; sino casas que se otorgan en comodato, “como si fuera un alquiler, pero sin pagar nada y sin plazos”; a la vez explicó que “si cumplen con el reglamento propio de cualquier alquiler, se quedan de por vida, pero a la que no lo respete, se le da un aviso y al tercer aviso se la saca”. Las viviendas fueron otorgadas en formato de comodato y serán transferidas a otras compañeras trans en caso de fallecimiento.

Cuatro de las 12 beneficiarias se mudaron al “Condominio Social Tutelado para mujeres trans” con sus parejas; y en caso de muerte, sus convivientes deben abandonar el departamento, porque “la idea es que siempre esté asignado a una trans”. Además, las beneficiarias reciben un bolsón alimentario y una pensión no contributiva.

Consultada sobre el barrio LGTB de La Rioja, la periodista Alba Piotto, coautora del libro Cuerpxs equivocadxs. Hacia la comprensión de la diversidad sexual le dijo a elDiarioAR: “Celebro la ampliación de derechos. Y el acceso a la vivienda es un derecho fundamental para cualquier ciudadana y ciudadano. Por supuesto que en este caso tiene un valor adicional para el colectivo LGTBIQ+. Y no quiero dejar de mencionar  la sanción de la ley de cupo de inclusión laboral trans travesti; hemos dado un paso gigante para una sociedad y una Argentina más justa e inclusiva para todos y todas”.

Esteban Paulón, director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGBT+, una ONG con trabajo en Argentina y Paraguay, opinó: “Sin lugar a dudas, uno de los problemas fundamentales que tiene nuestro colectivo es el del acceso a la vivienda, un problema que trasciende al colectivo LGBTIQ+ pero que se da con especial gravedad en la población trans, que muchas veces, fruto de no poder acceder al empleo registrado ni siquiera tiene la posibilidad de tener una garantía para alquilar. También se puede dar en personas que han sido excluidas de sus hogares o que tienen otro tipo de dificultades en relación a sus ingresos. Por eso, cualquier política que tenga que ver con garantizar derechos y brindar oportunidades, en este caso, de acceso a la vivienda al colectivo LGBTIQ+ es para celebrar”.

Entre 2010 y 2015, Paulón fue presidente de la Federación Argentina LGBT y vicepresidente del mismo organismo hasta 2019, y entre 2015 y 2019 fue subsecretario de Políticas de Diversidad Sexual de la Provincia de Santa Fe. 

Mientras que Lorlin Montivero, empleada del área de Género y Diversidad de la Municipalidad de La Rioja y presidenta de la biblioteca popular Nueva Generación aplaudió la construcción de viviendas para el colectivo trans, pero puso algunos reparos: “Es un paso más en la ampliación de nuestros derechos; pero se corre el riesgo de etiquetar al barrio, no se puede celebrar que se lo nombre como el barrio LGBT, podría haber sido mejor que se lo nombre barrio Lohana Berkins. También, me parece mejor que en vez de que todas las casas estén juntas, hubiera habido una distribución de viviendas en distintos barrios de la Capital”.

Esta joven trans le dijo a elDiarioAR que “en el otorgamiento de estas viviendas hay un manejo clientelar. Fueron las mismas beneficiarias que hace unos años recibieron unos lotes del Gobierno de la Provincia. No es que democratizan la inscripción y el acceso a la vivienda”. Lorlin Montivero agregó que “en la Capital hay unas 350 trans, hubiera sido mejor que las viviendas las hubieran adjudicado a otras chicas, no a las mismas que les dieron los lotes”. Además, aseguró que el barrio donde se construirá el complejo de las 25 casas y los salones de capacitación “queda en una zona alejada del centro, donde no hay transporte público y está pegado a la Ruta 38; corrés el riesgo de que en vez de que sea incluyente, se nos invisibilice”. 

Desde la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de La Rioja coincidieron con Lorlin Montivero: “El barrio está en medio de un asentamiento, un barrio muy precario, el “Arturo Illia”, que fue reconocido hace pocos meses catastralmente. No tiene transporte público, la gente del lugar no tiene cómo llegar al centro, salvo que tenga movilidad propia; no tiene red de gas domiciliaria ni cloacas; está a unos siete kilómetros del centro, al sur de la ciudad y a sólo 60 metros de la Ruta 38. Se corre el riesgo que una idea bien intencionada termine siendo un gueto o una zona roja”, confió una alta fuente del municipio capitalino.

Mientras que Sabrina Aventuroso, una trans sub 40 que milita en el colectivo Chicas Trans Autoconvocadas e integra la Fundación Vamos a Andar que dirige la diputada nacional Aguirre, aplaudió la construcción del barrio: “Beba es la única que nunca nos dejó. Lo de ella no fue una moda, de venir a sacarse una foto y después dejarnos solas. Imaginate lo que es para una trans tener acceso a una casa en una provincia pobre, como son las provincias del norte. Esta es una lucha colectiva que la empezaron “las viejas”, las de la dictadura, que resistían e iban presas; después vinieron las de los ’90; y ahora están las de la tercera generación de chicas. No empezó ayer, el camino es largo, y estas casas son el fruto de esa lucha, de ese camino”.

Para llegar a fin de mes, Sabrina todavía ejerce el trabajo sexual; por lo que “la casa propia no es un sueño, es un derecho que tiene cada familia, cada persona”. A principios del siglo 21, cuando Angel Maza gobernaba La Rioja, Sabrina y un grupo de trans armó una carpa en la plaza 25 de Mayo, la principal de la ciudad capital, para reclamar por derechos para el colectivo: “Yo dormí en la plaza con las compañeras, reclamábamos por derechos elementales como acceso a la salud y trabajo y vivienda. Maza nos desalojó con la Gendarmería. Por eso, haber logrado más de diez años después, conseguir estas casas, es un logro grandísimo”.

 GM

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