Carrère reconoce que debió ser “más prudente” en 'Yoga', la novela que enfureció a su exmujer

EFE/Fred Vargas

0

El escritor francés Emamnuel Carrére se sentó frente a la prensa con motivo del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021, que recibió este viernes de la mano del rey Felipe VI. Horas antes de recoger el galardón, tras agradecer el “inmenso honor” que significa, ha repasado una trayectoria que es crónica del tiempo y de sus propias experiencias y centrada ahora en la cobertura del juicio contra los autores de los atentados islamistas de 2015 en París.

Ese seguimiento a un proceso judicial que se prolongará durante un año se refleja en las crónicas semanales que publica en Le Nouvel Observateur y “probablemente” se convierta en libro volviendo así al origen de su éxito de crítica y ventas que arrancó con El adversario, la crónica de la vida y el pensamiento de Jean-Claude Romand, el hombre que asesinó a su esposa, sus hijos y sus padres.

En ese caso, ha recordado, lo que se planteaba detrás de esa “tremenda” historia eran las relaciones humanas y psicológicas entre personas que tenían un vínculo “fuerte e íntimo”, algo que está “en las antípodas” de lo ocurrido en la sala Bataclan dado que entre asesinos y asesinados “no había ningún vínculo, no se conocían y las víctimas fueron asesinadas de manera arbitraria”.

“Esa es casi la denominación del terrorismo y lo que es aterrador es el hecho de que uno no se puede hurtar a ello”, ha apuntado Carrère tras incidir en que “no hay ninguna razón, por pequeña que sea, que pueda explicar el crimen” cometido por un grupo de hombres “que no son figuras, que no están realmente a la altura del mal” por lo que cabe preguntarse por la banalidad de este. Un juicio como el que ahora está cubriendo constituye “una dramaturgia muy fuerte” y su seguimiento, pese a su larga duración, se convierte “incluso en adictivo”, ha indicado.

El autor de El Reino ha advertido además de que su obra se compone de “relatos” que prefiere no etiquetar y que son “un poco de todo: novela ficción, no ficción, nuevo periodismo o autoficción” y en los que, por el momento, no ha caído en la autocensura, “pero cuanto más tiempo pasa, mayor es el riesgo de tener que hacerlo”.

Tras señalar que “muchos juicios expresados por grandes escritores hoy en día se condenarían”, Carrère ha admitido que en su última publicación, la autobiográfica Yoga, aparecían aspectos en los que “a lo mejor debería haber sido más prudente” después de verse obligado a retirar algunos extractos al no obtener el consentimiento de su mujer para salir mencionada.

El contrato que entonces firmó con su exesposa “seguramente” no lo publicará nunca dado que prefiere “pasar página” de ese proceso, ha asegurado un Carrère.

El autor, que asegura sentirse indignado “como cualquier ciudadano” con la desdicha relacionada con la desigualdad y la miseria económica o política, ha asegurado sentirse tan cómodo trabajando con los personajes que desarrolla en su obra literaria como los actores en el ámbito del cine como , incluso, como en el caso de su última cinta, cuando una parte de estos no son profesionales.

“Los personajes de un libro obedecen sin rechistar, pero en el tipo de libro que yo escribo no suelen salir de la imaginación y, por tanto, surgen cuestiones bastante parecidas a cuando se dirige a actores”, ha indicado el segundo escritor en lengua francesa galardonado con el Princesa de Asturias de las Letras tras la autora de novela negra Fréderique Audoin-Rouzeau.

Con información de la agencia EFE

FV