Hidrovía: el Gobierno preadjudicó la concesión de la Vía Navegable Troncal a Jan de Nul - Servimagnus
El Gobierno nacional comunicó la preadjudicación del contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal y recomendó adjudicar la oferta a Jan de Nul - Servimagnus, tras la evaluación final de la licitación.
Según un comunicado, el Dictamen de Preadjudicación repasó las tres etapas del proceso y recomendó una ganadora sobre la base del sistema de puntajes establecido junto a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
El documento indicó además que la oferta de DEME NV fue desestimada, mientras que la propuesta de DTA Engenharia fue declarada inadmisible por no cumplir con el requisito de presentar la garantía de mantenimiento de oferta.
De acuerdo con la información oficial, antes de la preadjudicación se realizó una revisión integral del proceso, verificando el cumplimiento de la documentación licitatoria, la normativa argentina y recomendaciones de mejores prácticas internacionales de la ONU.
El comunicado señaló que el proceso licitatorio no recibió pedidos de impugnación por parte de las empresas participantes y que la Justicia rechazó las denuncias presentadas contra su avance.
“Ahora, tal como indica el reglamento, el Gobierno del presidente Javier Milei avanzará con orgullo hacia la adjudicación de la privatización”, indica el comunicado.
La instancia abierta tras el Dictamen de Preadjudicación contempla un plazo de siete días corridos para presentar impugnaciones formales antes de la adjudicación definitiva del contrato.
En las dos primeras etapas de análisis técnico, Jan de Nul obtuvo 66,20 puntos y DEME alcanzó 42,14 puntos. En la propuesta económica, ambas firmas registraron puntajes idénticos al ofrecer el menor precio posible, según el comunicado oficial.
El Gobierno sostuvo que la nueva concesión permitirá una baja inmediata de casi el 15% en los costos y la modernización tecnológica de la navegación, mientras que durante el proceso de evaluación usuarios privados y la ONU destacaron la participación de distintos sectores y la transparencia de cada etapa.
El informe de la auditoría
Una decisión clave
La hidrovía Paraná-Paraguay es clave para la salida de buques de cargas de cinco países suramericanos hacia el Atlántico y Argentina busca volver a entregarla a un operador privado, que obtendría un ingreso promedio de 618,6 millones de dólares anuales durante el período base de concesión de 25 años.
La belga Jan de Nul, en sociedad con la argentina ServiMagnus, compite en la licitación con la también multinacional belga Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME).
Ambas empresas belgas presentaron ofertas económicas idénticas, pero el Gobierno de Argentina otorgó una mejor calificación a la propuesta técnica de Jan de Nul.
La licitación quedó envuelta en la polémica después de que un consorcio de empresas estadounidenses que respaldan a DEME enviara una carta a la Casa Blanca y al Gobierno argentino advirtiendo de falta de transparencia en la licitación y un supuesto “sesgo” a favor de Jan de Nul.
A esto se sumó una carta que el republicano Brian Mast, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, envió en abril al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que le advirtió de supuestos vínculos de Jan de Nul con entidades estatales chinas.
Esto motivó que directivos de Jan de Nul se reunieran en mayo pasado con el embajador de los Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas.
El pasado 27 de mayo, Jan De Nul aseguró en un comunicado que, si logra la estratégica concesión de la hidrovía, no habrá participación de empresas chinas ni “injerencia estatal externa” y que incorporará “soluciones tecnológicas provistas por compañías occidentales”, dando prioridad a las provenientes de los Estados Unidos.
Este es el segundo proceso de licitación para la concesión de la hidrovía que lleva adelante el Gobierno de Milei después de que el primero, lanzado en noviembre de 2024, fuera declarado nulo en febrero de 2025 ante la presentación de una sola oferta, la de DEME, a la que el Ejecutivo acusó en ese momento de intentar sabotear el proceso, algo que la compañía negó.
Durante la primera -y fallida- licitación circularon en la opinión pública acusaciones contra el Gobierno de Milei sobre el supuesto direccionamiento del concurso en favor de Jan de Nul, algo que esta empresa y el Ejecutivo negaron.
Con información de agencias.
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