¿Vuelve el IFE?

Tras la derrota electoral en las PASO, el Gobierno anunciará el jueves medidas para alentar el consumo

El Gobierno prepara medidas para alentar el consumo que anunciará este jueves, según confirmaron una alta fuente de la Casa Rosada y uno de los principales candidatos del oficialismo para las próximas elecciones legislativas del 14 de noviembre. Será la primera reacción económica del Ejecutivo tras la derrota del pasado domingo en las primarias.

Una de las medidas consistiría en la cuarta edición del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que se repartió tres veces el año pasado para ayudar a los trabajadores informales y monotribustas de las categorías más bajas que no podían salir por la cuarentena. Aquella vez incluyó a 9 millones de personas. Esta vez se especula con sólo 2 millones porque apuntaría a los que no reciben otros beneficios como la asignación universal por hijo (AUH), sobre todo las personas de entre 50 y 65 años, franja etaria previa a la jubilación en la que escasea el empleo. Dos fuentes del Frente de Todos, una de los movimientos sociales y otra del gobierno bonaerense, confirmaron que el cuarto IFE está en estudio y que serviría para ayudar a las personas que aún no han recuperado el trabajo o el nivel salarial, pero en la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que conduce Fernanda Raverta, lo desmintieron. También dudan en la Jefatura de Gabinete, que lidera Santiago Cafiero. A fines de 2020, el ministro de Economía, Martín Guzmán, lo había descartado porque la economía comenzaba a reactivarse tras la cuarentena y por temor a que un mayor gasto público financiado con emisión monetaria elevara las tensiones con el dólar blue. Claro que ahora prima la urgencia electoral. Este lunes mismo el Gobierno concedió un aumento salarial del 47% a los docentes universitarios.

En el Frente de Todos explican que no harán nada muy distinto a lo que ya venían haciendo: “Antes de las primarias, ya venían madurando las paritarias para ganarle a la inflación y se reactivaba la obra pública, con licitaciones, con proyectos que arrancan. No es que veníamos ajustando y ahora necesitamos política más expansiva. Ya no estábamos ajustando como a principios de año. Eso cambió en marzo. No hay un timonazo sino acelerar el impulso a la demanda, con controles de precios, seguir bajando la inflación, más obras, más viviendas, replicar algo del IFE, reforzar la AUH, las jubilaciones, las paritarias”.

En uno de los principales bancos privados con operaciones en la Argentina analizan las alternativas de reacción del Gobierno ante la derrota: “Son fuertes las voces del Frente de Todos que piden un shock de gasto, incrementar los salarios reales (ajustados por inflación), generar un bienestar, aunque sea transitorio. Pero hay límites para financiarlo. Esto no es 2019 o 2020, cuando el Banco Central podía emitir pesos sin límite, ahora estás cerca del límite legal de asistencia del Central al Tesoro y es difícil conseguir más financiamiento en el mercado. Quizás focalizan el gasto en lo que les pueda traer más rápido retorno en el voto, no un aumento generalizado del gasto. Por ejemplo, incremento de jubilaciones, un nuevo IFE, poner billetes en el bolsillo de la gente, pero hay que ver cómo eso impacta en la inflación y el tipo de cambio paralelo. No por nada la victoria opositora hizo subir las acciones y los bonos pero por un día y el tipo de cambio paralelo casi no se movió, porque se espera una fuerte emisión de pesos y eso no permitiría un descenso de los valores de la inflación y te mantendría un tipo de cambio paralelo alto”. Expectativas sobre lo que después será la realidad.

AR