Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
QUÉ VER

“In the Cut”, el muy zarpado film de Jane Campion que casi demolió la exitosa carrera de Meg Ryan, en una plataforma

El detective Malloy histeriquea con la profe Franny (In the Cut)

Moira Soto

0

A veces, la crítica se equivoca. Y si el público le hace caso, puede perderse films valiosos, precursores, dignos de ser vistos. En ocasiones, pasa el tiempo y ciertas injusticias se reparan, cosa que está sucediendo en estos días con la sobresaliente película In the Cut, de Jane Campion.

Incomprendida, burlada, rechazada en 2003 en los Estados Unidos, hubo países donde directamente la mandaron a video y DVD (en la Argentina, salió por LK-Tel, retitulada En carne viva), y rara fue la voz que supo defenderla en alguna reseña. En Norteamérica, por ejemplo, el Village Voice dictaminó: “Agresivamente lúgubre y sanguinolenta”; Rolling Stone, con la firma del afamado Peter Travers, decidió: “El resultado, hélàs, un desastre”. Algunas mujeres fueron más perceptivas: Manohla Dargis, por ese entonces en L.A. Times, escribió: “El nuevo film, increíblemente bello, de Campion, es acaso la más exasperante e imperfecta gran obra del año”. Y Eleanor Ringel Gillepie, del Atlanta Journal, se despachó así: “Intenso estudio de personajes incómodamente metidos en un marco de thriller”. Es decir, ambas detectaron que, en esta cinta, la intriga policial era lo de menos, un mero pretexto para viajar a regiones subterráneas de la sexualidad femenina que, en oportunidades, implica la masculina.

Meg Ryan, en 2009

23 años después de su presentación, In the Cut afortunadamente reaparece por HBO Max y comienzan a alzarse nuevas opiniones que ponen en valor su espíritu subversivo, patente en esto de tomarse revancha de tanta fetichización del cuerpo de la femme fatale, atreviéndose a poner al detective como objeto del deseo y de la iniciativa de una mujer. Que además es profesora de literatura en una modesta universidad neoyorquina donde está enseñando a sus alumnos a leer la novela Al faro, de Virginia Woolf. Una obra maestra modernista, votada por distintas instituciones entre las 100 mejores del siglo XX, que cuestiona el lugar de las mujeres en la sociedad victoriana. Campion, a su vez, se inspira en una novela rupturista de Susanna Moore, quien además es coautora del guion junto a la realizadora.

Al faro, primera edición, 1927

El paso del tiempo, entonces, y la fuerte oleada feminista del siglo 21 -que está sufriendo embates reaccionarios de cierto masculinismo aturullado- figuran probablemente entre las razones que llevan, en fechas actuales, a apreciar más abiertamente la vigencia y la osadía de In the Cut. Y paralelamente, a reconocer la alta eficacia intrusiva, como si fuera un personaje más, de esa cámara que se desliza tanto en el aula como en el bar, en la calle como en el depto de Frannie. Es decir, la protagonista magníficamente actuada por Meg Ryan en, quizás, el papel de su vida. Porque aquí ella es el personaje principal, no el detective un tanto manipulador que la histeriquea hasta que ella dice basta y hace la suya.

Jane Campion

Bueno, a los que se esperaban a comienzos de nuestro siglo otra Lección de piano -en su hora Palma de Oro en Cannes-, JC no les dio el gusto: ya antes de In the Cut había irrumpido con Retrato de una dama (1996) dando su personal lectura de Henry James; y en Humo sagrado (1999), poniendo a Kate Winslet como la heroína más lanzada del desierto australiano, capaz de hacer pis sobre la arena, de pie, desnuda… Y luego de In the Cut, la directora –siempre variando, siempre coherente consigo misma– ofreció otra joya: Bright Star, que acá fue directo al cable. Una cinta rebosante de lírica hermosura para brindar su versión del breve y apasionado romance entre el poeta John Keats y su vecina Fanny Browne.

La rubita graciosa que apostó a romper el molde

Por si no le bastaran a cierta gente las razones antes mencionadas para repudiar el film In the Cut en 2003, tenemos en este singular neo noir a la chica encantadoramente divertida de las comedia románticas –también con buen desempeño en películas “serias”– cambiando de aspecto: Meg Ryan, de 42, sin su habitual melenita de oro, el pelo oscurecido, más largo y lacio, encarnando a la profesora Frannie Avery a la caza de palabras raras para hacer un diccionario del habla popular, al tiempo que en su fluir mental recita fragmentos de poemas. Frannie tiene una relación muy cercana con su media hermana Pauline, ambas hablan con mucha franqueza de sus relaciones sexuales (cuando P la reta a F por usar palabras muy fuertes, esta le retruca: “En el sexo el lenguaje verbal es violento”).

Frannie anda tratando de zafar de un obsesivo con el que tuvo un par de roces que la persigue a sol y a sombra (excelente, para no variar, Kevin Bacon), cuando aparece en su vida un detective de la comisaría del barrio que anda detrás de las pistas de un asesino serial que mata y desmiembra a mujeres. (“Que será, será/ futuro no es algo que podamos ver”, dice la canción que los créditos iniciales y los finales del film).

In The Cut, la película a la que HBO le da su revancha.

En los primeros tramos de la cinta, Frannie se encuentra en el bar Red Turtle y en un momento baja las escaleras en busca del baño. En la penumbra, se topa con una escena de sexo oral, fugaz pero explícita. No alcanza a ver los rostros, pero si las uñas largas verdes de la mujer y el tatuaje en la muñeca del hombre: una pica de póker y un 3. Ella aparecerá asesinada, y cuando el detective Malloy (irreconocible Mark Ruffalo, con una calma y un decir monocorde enervantes) contacta a Frannie para saber si ella vio algo en el bar, empieza el juego de atracción y rechazo, de diálogos de frases cortas y aceradas. Nada en común, salvo esa propensión física mutua que se respira en el aire.

Meg Ryan se expone como nunca. Otra actriz que al igual que Holy Hunter, Nicole Kidman, Kate Winslet, se pone confiadamente en manos de Jane Campion y sale ganando en crecimiento artístico, en rendimiento actoral. El año pasado, Ryan declaró que estaba muy orgullosa de haber participado en In the Cut, que consideraba ese trabajo su mejor actuación y la plena justificación de haber elegido ese oficio.

Top of the lake, escrita por Jane Campion, protagonizada por Elisabeth Moss y la participación de Holly Hunter.

Es verdad que el fracaso comercial del film y el enojo del público que se sintió “traicionado” por la que fuera llamada “la nueva novia de América”, frenaron sus chances laborales. En 2021, cuando cumplió los 60, un diario de España tituló: “Cómo un desnudo acabó con la gran estrella de la comedia romántica”. Y fue así, nomás, no se le perdonó que se desvistiera totalmente para irse a la cama con el personaje a cargo de Ruffalo. Tampoco la favoreció que pasara los 40 para su estilo un toque aniñado en las comedias; y que no le tocara un cirujano tan bueno como el de Michelle Pfeiffer, sino otro que la desfiguró bastante.

"El poder del perro", con Benedict Cumberbatch

De todos modos, Ryan no se dejó estar, siguió interpretando cuando y donde pudo, pese a que las ofertas estuvieron muy por debajo de sus merecimientos. A ningún director independiente interesante se le ocurrió llamarla, acaso por considerar que llevaba el sello hollywoodense en su frente. Ella se las rebuscó para para debutar como directora con el film Ithaca, basado en la novela La comedia humana, de William Saroyan, que previamente había llevado a la pantalla el gran Clarence Brown en 1943. Meg también actuó en esta producción de 2016, acompañada de Sam Sheppard y de su hijo Jack Quaid. No fue un suceso, pero tuvo comentarios más amables que los que le infirieron ciertos críticos al thriller de Campion. Leonard Maltin la consideró una adaptación sincera, correcta. Un trabajo meritorio de Meg Ryan como realizadora y protagonista. Una agridulce pieza nostálgica con un reparto atrayente.  

French Kiss

La protagonista de Cuando Harry conoció a Sally, Tienes un email, Algo para recordar y otros tanques románticos, perseveró realizando otro film, What Happens Later (2023), antes de retirarse del mundo del cine. Una comedia acerca de una expareja que se reencuentra en el aeropuerto mientras afuera cae una nevada, y pasan la noche rememorando un pasado juntos, haciéndose mutuas revelaciones. What… obtuvo críticas mixtas. Meg Ryan no logró del todo sobrevivir después de In the Cut, pero al menos lo intentó. Sería de desear que con la reposición en HBO de apasionante cinta de Jane Campion, le lleguen al menos los ecos de los elogios, tardíos pero bien ganados que está obteniendo.

Etiquetas
stats