El gran violonchelista brasileño en Argentina

Jaques Morelenbaum: “Me encanta navegar por mares nunca antes navegados”

El violonchelista y arreglador brasileño Jaques Morelenbaum vuelve a Buenos Aires para hacer tres shows en el Bebop Club, esta vez con su Cello Samba Trío (también conocido como CelloSam3aTrio), que integra junto al guitarrista Lula Galvao y el percusionista Paulo Braga.

Presentará en una función el jueves 12 y en dos el viernes 13 su nuevo disco, Flor do Milênio, el segundo de este trío, formado hace 18 años con Galvao y Rafael Barata, al que en este oportunidad reemplazará Braga.

Morelenbaum, nacido en 1954 en Río de Janeiro y uno de los músicos más respetados de Brasil, tiene una larguísima trayectoria con sus propias composiciones, pero además colaboró con artistas como Tom Jobim, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Egberto Gismonti, Gal Costa, João Bosco, Leonard Bernstein, Sting, Mstislav Rostropovich, David Byrne y Cesária Évora, entre otros.

En diálogo con elDiarioAR, habló de los efectos de la pandemia en este disco nuevo, de sus influencias musicales y de su relación con la música argentina, entre otras cosas.

-¿Cómo influyó la pandemia en el proceso creativo de este disco?

-Cuando la pandemia ocurrió, yo ya tenía una idea de repertorio que quería hacer y ese repertorio estaba basado en los conciertos que estaba haciendo en ese momento con el trío. Y más de la mitad del repertorio eran composiciones que de alguna forma se referían a una protesta de mi parte a la situación política de Brasil, al terrible momento histórico que estamos viviendo, con un presidente que me provoca náuseas y gente que está en el poder que es completamente contraria a mis pensamientos, a mis voluntades y mis proyectos personales para el Brasil. La pandemia paró todo y después cuando el disco se tornó posible con la segunda vacuna del más joven componente del trío, que es Lula Galvao, también hubo un pedido de la compañía discográfica, Selo Sesc, para que el disco fuese más autoral. Entonces por cuestiones burocráticas me pidieron mantener dos composiciones que ya habían sido editadas anteriormente. Pero la pandemia me hizo repensar muchas certezas que tenía en mi vida. Me dediqué más a una evolución personal, tanto como compositor como como violonchelista. Entonces poderme reunir con los músicos, no solo el CelloSam3aTrio, sino también los tres invitados especiales para hacer música juntos después de tanto tiempo haciendo música por Internet, sin encontrarnos personalmente, fue una emoción muy especial. Salimos de un aislamiento total para encontrarnos en una hacienda, en el estudio de una hacienda en el interior de Brasil, y la verdad que esa emoción del reencuentro tuvo una influencia muy grande en el resultado emocional del disco. 

Todas las canciones son referencias explícitas a este gobierno que está infestando la vida de Brasil y destruyendo toda la cultura que fue construida anteriormente. Es un repertorio que responde directamente a la situación política

-¿Por qué incluyó un tema de Dorival Caymmi y otro de Chico Buarque?

-El repertorio que estaba haciendo con el CelloSam3aTrio estaba compuesto por muchas canciones con las cuales yo procuraba dar una respuesta a la situación política de Brasil, que nada me agradaba y aún no me agrada, y todas las canciones son referencias explícitas a este gobierno que está infestando la vida de Brasil y destruyendo toda la cultura que fue construida anteriormente. Entonces es un repertorio que responde directamente a la situación política. El tema de Dorival Caymmi ,“Você não Sabe Amar”, y el de Chico Buarque, “Apesar de Você”, tienn que ver con eso. “Mañana será otro día”, dice la letra de Chico Buarque. Eso ya es muy explicativo.

-Ya ha venido otras veces. ¿Cómo recibe el público argentino su música?

-La recibe con mucho calor, con mucho cariño. Creo que la música brasileña en general tiene todo un sabor de sol, un sabor de luz, que es, imagino yo, la imagen que Brasil pasa a nuestros hermanos del sur. Un país de calor natural, de calor humano. Entonces siempre somos recibidos con mucha alegría por los argentinos y al mismo tiempo es muy interesante percibir cómo el público argentino tiene un nivel cultural muy desarrollado que nos encanta especialmente, ya que la música que hacemos con el CelloSam3aTrio es popular pero al mismo tiempo es una música culta.

-Hace poco participó en un disco de homenaje al Cuchi Leguizamón del dúo Palo Blanco. ¿Cómo le llegó esa invitación y cómo fue la experiencia?

-Acepté la invitación porque fue hecha por un gran amigo, arreglador, muy competente, Carlos Villvicencio, que conozco hace mucho tiempo. Ya hicimos cosas juntos. Y todo lo que me trae Carlos es muy bueno. Puedo decir que me encanta el folklore y me encantó el trabajo del dúo Palo Blanco, y me encanta navegar por mares nunca antes navegados. Entonces trabajar en un repertorio así, regional, es un aprendizaje de una nueva faceta de la música en el planeta. Y ese es otro motivo por el que acepté la invitación. 

-¿Conoce músicos argentinos actuales? ¿Qué le parecen?

-Hace poco hice una colaboración con Chango Spasiuk, que es otro representante del folklore con quien había hecho una gira hace muchos años por Argentina. Y me encantan su estilo y su música. Creo que hay una familiaridad muy grande entre la música argentina y la brasileña, a pesar de los estilos distintos, pero es un sentimiento similar de estar en este canto del mundo. De cierta manera, somos una isla cultural. Aprecio mucho la música de Fito Páez, de Charly García y el Flaco (Luis Alberto Spinetta) también. Hice trabajos también con Diego Schissi, que es uno de los músicos argentinos con quien más me identifico, por su estilo de composición moderno y al mismo tiempo con toda una cultura que para mis oídos tiene que ver con Astor Piazzolla, un gran ícono de la música argentina. Para mí, Piazzolla fue la primera vez que escuché a un músico que hace dialogar la música clásica y la música popular. 

-¿Por qué son tan intensos los vínculos musicales entre Brasil y Argentina?

-Mi respuesta anterior ya habla un poco de esto. Tenemos muchas familiaridades culturales, originarias de la península ibérica, la influencia de los moros, de la dominación árabe, la península ibérica que aportó toda esta connotación oriental a la música, y la mezcla de la música europea con la música nativa americana y en Brasil, más que Argentina, la influencia de África también.

-¿Qué antecedentes del cello en la música popular brasileña influyeron en usted?

-En la música popular no hay muchos antecedentes, que yo sepa. Por eso me siento como un pionero en este campo. Tengo influencias más de cellistas clásicos, especialmente Pablo Casals, que fue maestro de una maestra mía, Madeline Foley. Y busqué mis inspiraciones e influencias en músicos que tocaban otros instrumentos, como Miles Davis, Hermeto Pascoal, Egberto Gismonti o John Coltrane en mis búsquedas por caminos más personales en la música. 

CRM