Raíces

Música, baile y autogestión: peñas organizadas por músicos que son refugio y celebración

¿Qué mejor que encontrarse a cantar y bailar en tiempos difíciles? En esta edición de Raíces recorremos tres de las peñas organizadas por músicos que más aportaron al panorama musical argentinos en los últimos tiempos. Desde la emblemática Peña de los Abrazos, que se celebra en la ex ESMA, hasta la novísima Peña Amiga, nacida este año, pasando por la ya clásica Olimpeña del grupo Don Olimpio, que este viernes 1 de diciembre despide el año en el Teatro Xirgu Untref con invitados especiales.

Charlamos con Andrés Pilar, director y pianista de Don Olimpio, María de los Ángeles “Chiqui” Ledesma, cantora y una de las gestoras de la Peña de los Abrazos, y el guitarrista Pedro Rossi, integrante del equipo que organiza la Peña Amiga. Todos destacan la importancia de hacer y gestionar música de forma colectiva. De eso se trata, especialmente, en estas tres peñas.

La Olimpeña 

Luciana Jury, Juan Quintero y Miguel Vilca serán los invitados especiales del grupo Don Olimpio en la última Olimpeña del año este viernes. Como en todas sus ediciones, comenzará con una clase de danza a cargo de Flor Vijnovich y seguirá con música en vivo del octeto integrado por Nadia Larcher, Juan Pablo Di Leone, Federico Randazzo, Juan Manuel Colombo, Diego Amerise, Agustín Lumerman, Milagros Caliva y Pilar.

“La Olimpeña nació a fines del 2021. Empezamos a madurar la idea de que teníamos ganas de hacer una peña y dado que en los show de Don Olimpio ya venía ocurriendo la situación espontánea de que la gente bailara en los temas más folklóricos, y también viniendo del contexto de pandemia, nos resultaba muy necesario volver al encuentro”, relata Pilar el origen de este evento. “Teníamos ganas de hacer un encuentro así, donde se pudiera encontrar la gente para bailar, para escuchar. Ir más allá del concierto de gente sentada. En mayo de 2022 hicimos la primera y a partir de ahí hicimos una por mes”.

En todos estos meses, la peña, que se desarrolló sobre todo en Dumont 4040, fue creciendo y haciéndose cada vez más conocida. “Hay todo un público peñero que se empezó a acercar a esta propuesta, que antes tal vez no nos conocía”.

“A nivel grupo hubo cambios y evoluciones, que tuvieron que ver con empezar a tocar un repertorio de una manera más improvisada, menos arreglada, pero no menos musical. Así que en las Olimpeñas exploramos las dos grandes maneras de hacer música: la de tocar arreglos, que era lo que veníamos haciendo hasta hace dos años y lo que tiene que ver también con nuestros tres discos, y empezamos a incorporar un repertorio más parrillero, improvisado, que tiene que ver con la danza, con repertorio clásico. Eso nos dio una apertura a una nueva forma de tocar que enriqueció al grupo”.

Respecto del futuro, la idea es seguir con la propuesta en CABA y viajar todo lo posible. “Así como este año fuimos a Rosario y a Córdoba, la idea es viajar a donde se pueda. Es difícil porque es un grupo grande, pero cuando nos concentramos y ponemos la energía en eso, lo logramos y siempre es una experiencia hermosa salir un poco de Capital”.

De todas las experiencias hermosas que atesora de las peñas, a Pilar le gusta una en particular: el cierre. “Después de toda la parte de baile y la parte del medio que es más de escucha del repertorio del tercer disco de Don Olimpio (Vengo), cuando termina todo y la gente ya está un poco cansada de bailar y tocamos mucho, mucho, hacemos siempre un bis que es el último tema, que ya la gente lo espera, que es ”Tan alta que está la luna“, una vidala anónima que arreglamos para el primer disco de Don Olimpio y que se convirtió en una especie de himno. Los shows terminan con ese tema siendo cantado por todes en una ronda realmente conmovedora. Para mí, el broche de oro de cada Olimpeña es ese”.

La Peña de los Abrazos

La Peña de los Abrazos nació en abril de 2016 en el Ecunhi (Espacio Cultural Nuestros Hijos), que es el espacio cultural de las Madres de Plaza de Mayo en la ex ESMA.

“Allí a fines de 2015 quedamos absolutamente desfinanciados por el gobierno macrista que entraba en ese momento”, explica Ledesma. “Eso significaba no solamente no tener presupuesto para la mantención del edificio y para los talleres y los más de cien docentes que trabajaban, sino también que nos quedábamos sin sueldo, sin viáticos y sin nada. Entonces con un grupo de compañeros, aproximadamente 20, decidimos empezar a repensar el espacio para poder mantenerlo abierto, sobre todo por esta consigna que las Madres nos habían dado en el 2008, que era transformar el lugar del horror y de la muerte en vida y esperanza a través del arte y la educación”.

Así fue que la peña nació como un espacio de resistencia. “En esa primera peña, que fue como una peña piloto, actuamos los compañeros que estábamos ahí sosteniendo, el Topo Encinar, el grupo María y Cosecha, Laura Vallacco, Claudio Sosa. Fue tan multitudinaria la participación de la gente que llegó sabiendo la situación del Ecunhi y del espacio, más las amenazas de bomba que habíamos sufrido en esos días, que se instaló rápidamente”.

Primero fueron convocados músicos amigos y después se empezaron a sumar artistas de toda Latinoamérica (Cuba, Uruguay, Chile, Bolivia, etc). “Porque en este espacio no solamente defendemos lo que tiene que ver con el arte, sino también con la memoria y con el pensamiento nacional a través de esas canciones que tanto tienen que ver con nuestra raíz”.

La Peña de los Abrazos no paró ni en pandemia. En esa época, los artistas se filmaban en su casa, mandaban los videos y todo el material se editaba y se difundía online. “Era una fiesta encontrarnos en el chat de YouTube con todos los amigos y compañeros y compañeras de todo el país e inclusive de afuera, cada uno con su vinito, con su matecito, con lo que sea. Brindábamos y nos comunicábamos a través del chat sabiéndonos unidos a pesar de ese momento”.

La peña fue creciendo. “Inclusive se abrió el espacio para invitar a otras peñas del interior, como la Peña de la Piri de Cosquín, la de Paola Bernal. Participaron artistas de otros géneros como murga, tango, cumbia colombiana. La peña ha tenido siempre una mirada y una estética abarcativa, federal e inclusiva. La última de este año fue en noviembre y seguramente volveremos a retomar en febrero o en marzo”.

“Estos espacios siempre están porque son espacios de encuentro, de abrazo, de compartir, de hacer catarsis, bailar”, asegura Ledesma. “La gente viene a participar, a bailar, a comerse su platito de locro, a tomarse su vinito, a compartir con los amigos y las amigas, a enamorarse, y eso es la belleza de este trabajo y de esta construcción colectiva”.

“El Ecunhi en sí es una construcción colectiva, donde las Madres de Plaza de Mayo nos marcan un rumbo, así que yo creo que este espacio, estemos donde estemos, siempre se va a mantener”, señala. “Nuestra misión es transformar todo lo que estamos viviendo en belleza a través del arte. No sabemos qué se viene con este nuevo gobierno. Sabemos que son negacionistas, que no comparten nuestros ideales, que lejos están de querer mantener la memoria del pueblo, las tradiciones y lo que tiene que ver con nuestras raíces pero nosotros sabemos dar pelea y resistir en la oscuridad, así que ahí vamos a seguir”.

La Peña Amiga

La Peña Amiga surgió en noviembre de 2022 a partir de un concierto de Sergio Zabala, explica Rossi. “Nos invitó a un colectivo de músicas y músicos amigues a compartir la música en el escenario espontáneamente a modo de una celebración. El formato que nos pareció apropiado para eso es el de peña bailable y el resultado de eso fue una noche hermosa en la que nos íbamos subiendo a tocar, a compartir. La lista de temas se iba armando espontáneamente y era muy hermoso compartir con les amigues arriba y abajo del escenario”.

A partir de esa experiencia, Paulina Fain, flautista y gestora cultural que participó del concierto, propuso que la peña tome un formato regular, mensual y así nació en 2023 la Peña Amiga. Primero se celebró en Circe Fábrica de Arte y después en Galpón B. El colectivo autogestivo que la llevan adelante está integrado por Fain, Zabala, Rossi, Nadia Szachniuk, Sebastián Henríquez, Seva Castro y Ezequiel Mantega, a los que se suman Anto Stabile en la producción y Jonathan Fonticelli en la clase de baile.

“Pensamos en hacer una propuesta donde cada peña sea distinta, o sea, que no seamos el mismo colectivo de músicos que toca cada vez, sino armar distintos grupos rotativos con el agregado de invitades que aporten en su propuesta a la propuesta musical de la peña. Así han pasado Florencia Bobadilla Oliva, Nadia Larcher, Germán Gómez, Facundo Sotomayor, Ariel Sánchez, Mario Gusso, Guido Martínez, Pablo Farhat, Santiago Arias, entre muchos otros”.

La respuesta del público viene siendo muy favorable. “La comunidad de la Peña Amiga crece con cada edición y eso nos sorprende, nos alegra y nos estimula para seguir creciendo”, asegura Rossi. “En cuanto al futuro, creemos que los espacios de encuentro y de comunidad son muy necesarios siempre, pero por sobre todo en estos tiempos. Y nos alegra mucho el poder trabajar también conjuntamente con espacios culturales alternativos de la ciudad, que abren sus puertas y que ponen en movimiento a sus gentes -sonidistas, iluminadores, cocineres, comunicadores- sin los cuales sería imposible esta construcción colectiva. Así que creemos también que es un entramado social, cultural, mucho más grande que el que hacemos solamente nosotres”.

“Raíces” fue un programa radial dedicado a la música de raíz de Argentina y Latinoamérica que la periodista entrerriana Blanca Rébori condujo durante más de 30 años en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.

CRM